Buscando un parche
Ya se dice que “con quien niños se acuesta, mojado se levanta”, pero hasta ahora no me había pasado. O quizá era que no me había importado lo que viniera después, me daba igual si iba a volver a verlo o no, o lo que fuera que pasara por su cabeza. Esta vez sí.

Después del último mensaje, silencio total. No llamó, no explicó, no hubo razones... Dos días después yo mandé un sms: “¿Habrá explicación o se va a quedar así?”. Pues va a ser que se va a quedar así, porque hubo la callada por respuesta.
Puedo aceptar que yo no le interese, quizá por mi edad, quizá por su inmadurez, pero lo que no entiendo es un cambio repentino en un día, o mejor dicho, en horas. Tal vez si no fuera un crío habría habido alguna llamada de excusa: “eres demasiado mayor para mi” (...) “no quiero complicarme la vida” (...) “eso de que tengas hijos...” (...) o incluso la más usada, y no por ello menos patética, de: “estoy en crisis, no sé lo que me pasa, necesito tiempo, no eres tú, soy yo”.
¿De qué tiene miedo?. Ellos siempre tienen miedo a algo. Pero si yo no soy una persona complicada..., defiendo la familia monoparental, y no espero nada de nadie. A él le interesa no abandonar la casa de papá y mamá, a parte de por culpa de la crisis de la vivienda, también porque es mucho más cómodo que te cuiden como a un crío. Pero yo tampoco estoy pretendiendo esto, que acabamos de conocernos, nadie ha hablado de ningún compromiso. Es más, cuando le dije que había anulado, de momento, otra posible cita, él comentó: “¿Cómo que de momento?, nunca vas a salir con él”.
Y yo que duermo como una marmota, que ni una vez que se cayó la pared de mi habitación conseguí enterarme. Que sólo me despiertan los lamentos de mis hijos o los maullidos de mis gatos (instinto maternal), ahora despierto por las noches y me doy cuenta de que estoy pensando en él. Me pasa como en las películas de amor (esas que no soporto ver), y como en cámara lenta se me suceden imágenes suyas, sonriendo tras su gran timidez, como me acariciaba el pelo... Es precisamente en el recuerdo de detalles pequeños e insignificantes, pero parece que ya irrepetibles, donde se halla esta añoranza que me duele, y que intento sacarme de la cabeza a golpe de teclado.
Fin de año, y sola en casa. Yo creo que sufro lo que se llama Demofobia, o sea, pánico a las multitudes. No soporto los lugares cargados de gente, sean centros comerciales, conciertos, discotecas, aglomeraciones en la calle, gente en el Metro.... Así que imposible pensar en salir una noche como esa, y además... ¿con quién? ya digo siempre que quien mucho abarca poco aprieta, y ese es mi caso. Tengo para escoger, pero mi elegido (quien hace dos días iba a compartir conmigo esta noche) ha desaparecido sin ni una mala explicación.
Media tarde, aparece conectado, saluda, se disculpa por no haber contestado al sms.
- Me sabe mal no haberlo hecho.
- ¿Sólo eso te sabe mal?.
- No tenemos ningún futuro juntos, pero me caes muy bien.
- ¿Buscabas un futuro?.
Después de un silencio me pregunta qué haré esta noche.
- Nada, ponerme hasta el culo de cava, tomarme las uvas (y evidentemente, no entro a contarle si voy a ponerme el tanga rojo o no), ver la tele...
- ¿Y si después vengo yo?.
Ya estamos, otra vez. No quiere nada conmigo, pero piensa en mí. Huye, pero después se arrepiente, o quiere quedar, y es de eso de lo que se arrepiente.
Mi táctica para olvidar a los hombres es buscarles sus defectos. ¿Por qué intentar martillear mi cabeza con los buenos momentos vividos?, lo mejor es buscar todo aquello que podría desagradarme. Era un indeciso. Sin embargo, me gustaba. Tenía el cuerpo bastante peludo para su edad (o para la moda metrosexual en que vivimos). Y seguía gustándome. Era listo, pero no sé si inteligente. Y aún así, quería estar con él. Vacilaba en sus decisiones, no sabía lo que realmente quería ni buscaba, y lo que era peor, no era capaz de afrontarlo. Era un cobarde, su frase “lo hablamos después, ¿vale?” era su válvula de escape, porque ese “después” ya no existía, al menos no pasados dos días.
Sigo siendo la misma de siempre, a pesar de que estas noches me haya despertado pensando en él. Ha sido sólo un paréntesis fugaz que ha durado únicamente diez días. ¿Para qué darle tantas vueltas a algo tan efímero?, quise sentir esa sensación y la tuve, ahora es cuestión de seguir con lo de siempre, que al fin y al cabo, como administradora de mis sentimientos soy bastante buena.
Ya se dice que un clavo saca otro clavo. Para estas ocasiones hay que buscarse un parche que sirva de complemento. Parches, por suerte, de buena o mala calidad, todo sea dicho, no me faltan, así que he tenido que recuperar a Se-W a quien había dejado aparcado por Fk. Sé que no será lo mismo, pero tampoco quiero que lo sea.

Después del último mensaje, silencio total. No llamó, no explicó, no hubo razones... Dos días después yo mandé un sms: “¿Habrá explicación o se va a quedar así?”. Pues va a ser que se va a quedar así, porque hubo la callada por respuesta.
Puedo aceptar que yo no le interese, quizá por mi edad, quizá por su inmadurez, pero lo que no entiendo es un cambio repentino en un día, o mejor dicho, en horas. Tal vez si no fuera un crío habría habido alguna llamada de excusa: “eres demasiado mayor para mi” (...) “no quiero complicarme la vida” (...) “eso de que tengas hijos...” (...) o incluso la más usada, y no por ello menos patética, de: “estoy en crisis, no sé lo que me pasa, necesito tiempo, no eres tú, soy yo”.
¿De qué tiene miedo?. Ellos siempre tienen miedo a algo. Pero si yo no soy una persona complicada..., defiendo la familia monoparental, y no espero nada de nadie. A él le interesa no abandonar la casa de papá y mamá, a parte de por culpa de la crisis de la vivienda, también porque es mucho más cómodo que te cuiden como a un crío. Pero yo tampoco estoy pretendiendo esto, que acabamos de conocernos, nadie ha hablado de ningún compromiso. Es más, cuando le dije que había anulado, de momento, otra posible cita, él comentó: “¿Cómo que de momento?, nunca vas a salir con él”.
Y yo que duermo como una marmota, que ni una vez que se cayó la pared de mi habitación conseguí enterarme. Que sólo me despiertan los lamentos de mis hijos o los maullidos de mis gatos (instinto maternal), ahora despierto por las noches y me doy cuenta de que estoy pensando en él. Me pasa como en las películas de amor (esas que no soporto ver), y como en cámara lenta se me suceden imágenes suyas, sonriendo tras su gran timidez, como me acariciaba el pelo... Es precisamente en el recuerdo de detalles pequeños e insignificantes, pero parece que ya irrepetibles, donde se halla esta añoranza que me duele, y que intento sacarme de la cabeza a golpe de teclado.
Fin de año, y sola en casa. Yo creo que sufro lo que se llama Demofobia, o sea, pánico a las multitudes. No soporto los lugares cargados de gente, sean centros comerciales, conciertos, discotecas, aglomeraciones en la calle, gente en el Metro.... Así que imposible pensar en salir una noche como esa, y además... ¿con quién? ya digo siempre que quien mucho abarca poco aprieta, y ese es mi caso. Tengo para escoger, pero mi elegido (quien hace dos días iba a compartir conmigo esta noche) ha desaparecido sin ni una mala explicación.
Media tarde, aparece conectado, saluda, se disculpa por no haber contestado al sms.
- Me sabe mal no haberlo hecho.
- ¿Sólo eso te sabe mal?.
- No tenemos ningún futuro juntos, pero me caes muy bien.
- ¿Buscabas un futuro?.
Después de un silencio me pregunta qué haré esta noche.
- Nada, ponerme hasta el culo de cava, tomarme las uvas (y evidentemente, no entro a contarle si voy a ponerme el tanga rojo o no), ver la tele...
- ¿Y si después vengo yo?.
Ya estamos, otra vez. No quiere nada conmigo, pero piensa en mí. Huye, pero después se arrepiente, o quiere quedar, y es de eso de lo que se arrepiente.
Mi táctica para olvidar a los hombres es buscarles sus defectos. ¿Por qué intentar martillear mi cabeza con los buenos momentos vividos?, lo mejor es buscar todo aquello que podría desagradarme. Era un indeciso. Sin embargo, me gustaba. Tenía el cuerpo bastante peludo para su edad (o para la moda metrosexual en que vivimos). Y seguía gustándome. Era listo, pero no sé si inteligente. Y aún así, quería estar con él. Vacilaba en sus decisiones, no sabía lo que realmente quería ni buscaba, y lo que era peor, no era capaz de afrontarlo. Era un cobarde, su frase “lo hablamos después, ¿vale?” era su válvula de escape, porque ese “después” ya no existía, al menos no pasados dos días.
Sigo siendo la misma de siempre, a pesar de que estas noches me haya despertado pensando en él. Ha sido sólo un paréntesis fugaz que ha durado únicamente diez días. ¿Para qué darle tantas vueltas a algo tan efímero?, quise sentir esa sensación y la tuve, ahora es cuestión de seguir con lo de siempre, que al fin y al cabo, como administradora de mis sentimientos soy bastante buena.
Ya se dice que un clavo saca otro clavo. Para estas ocasiones hay que buscarse un parche que sirva de complemento. Parches, por suerte, de buena o mala calidad, todo sea dicho, no me faltan, así que he tenido que recuperar a Se-W a quien había dejado aparcado por Fk. Sé que no será lo mismo, pero tampoco quiero que lo sea.
Comentario:
bueno siento q no pudiera ser.. yo q soy una romántica sigo pensando q un día lo encontraras.. besos
Comentario:
Un beso, yo también espero poder leer alguna cronica de no-desamor, algún dia...
Comentario:
hija, no se si merece la pena aprenderse los nombres; Yo que tu usaba el tan socorrido "cariño". Y que los cuiden sus madres!
Comentario:
hija, no se si merece la pena aprenderse los nombres; Yo que tu usaba el tan socorrido "cariño". Y que los cuiden sus madres!
Comentario:
Bueno, ya veo que todo sigue como siempre. Es, cuanto menos, reconfortante para los que andamos perdidos. Aunque, qué demonios, me hubiera encantado haber leído algo distinto. Tiempo al tiempo...
Comentario:
ufff, hombres indecisos, vacilantes, cobardes??????, este año han pasado por mi vida tres hombres... y eran todo eso.
No sé qué decirte... ojalá tuviera respuesta para mi.
En fin.
No sé qué decirte... ojalá tuviera respuesta para mi.
En fin.
Comentario:
Es de suponer, q aunq tuviera muchos puntos buenos, luego no fue a tu casa a celebrar el año nuevo no???
Si es q es mejor dejar la coraza intacta. En cuanto se ve una grieta en el hielo, puede derretirse y luego duele la vida. (joer, no soy nadie consolando eh? jejeje).
Saludos desde el Inframundo.
Si es q es mejor dejar la coraza intacta. En cuanto se ve una grieta en el hielo, puede derretirse y luego duele la vida. (joer, no soy nadie consolando eh? jejeje).
Saludos desde el Inframundo.
Comentario:
Este buen señor (el que vive con sus apdres, digo) es lo que yo llamo un "singermorning". Mejor que no resulte con un tío así.
Feliz año, perla, parches hay a patadas.
Feliz año, perla, parches hay a patadas.
Comentario:
PAsa de él, seguro k en el 2007 encuentras sustitutos mucho mejores.
Feliz año!!
Feliz año!!
Comentario:
nada nada, a olvidarle porque no est´el horno para bollos... pero qué narices les pasa a los tíos??? yo es q lo flipo
ese juego d no mira, quedamos como amigos y luego al decirle q estás sola te suelta q pasa si voy??? anda y que le den..
ese juego d no mira, quedamos como amigos y luego al decirle q estás sola te suelta q pasa si voy??? anda y que le den..
Comentario:
Siempre he sido partidaria de tener uno (o mejor varios) hombres en el "congelador", te sacan de un apuro en un pis pas, como cuando alguien se presenta a cenar y zas! sacas la pizza congelada que tan bien viene.
Por cierto.. feliz 2007
1beso
Por cierto.. feliz 2007
1beso





