Parece que lo de hibernar va en serio
Siguiendo mi teoría de la hibernación, hacía quince días que no había salido de casa si no era para ir a trabajar o con los niños.

Este fin de semana mandé un mail a P8. Con él no solemos salir, viene a casa, y aquí que nos quedamos hasta el día siguiente. Creo que se lo mandé el lunes o martes pasado, me contestó un jueves diciéndome que ya me diría algo. Muy seco viniendo de él, pero no le culpo. El sábado aún no me había dicho nada.
Ofertas había tenido, está claro que cuando menos las quiero, más las tengo.
I conectó conmigo a través del Messenger. Hablamos un buen rato, de mi trabajo, de su nuevo piso, de los niños...
- Bueno, ¿y te lo pasaste bien el otro día? –al final dijo.
- ¿Cuándo?, ¿contigo?.
- Sí... no te pregunto por los demás, jaja.
- Claro que me lo pasé bien, cuando empezamos a hablar no callamos, especialmente yo. Y sexualmente... también fue un poco mejor, ¿no?.
- Sí, yo me lo pasé muy bien en todos los aspectos. Cuando quieras repetir sólo tienes que avisarme, saldremos a tomar algo por ahí.
I es muy agradable, y ahora que tiene piso nuevo, no tendremos que pasar por el mío como una exhalación después de que yo haya pasado el aspirador veinte veces intentando eliminar cualquier rastro de que en esa casa convivan los cuatro gatos.
H me mandó un sms y al, mismo tiempo, un mail con el mismo contenido: “¿Vamos al cine esta noche?”. ¿Y quien paga?, jaja. Yo me conformo si sólo tengo que pagar el mío.
La sorpresa fue K (el de las sandalias transparentes). A la una y media de la madrugada me manda un sms.
K: Hola bella, ¿que tal?, ¿por casualidad estás sin hacer nada y sola esta noche?. Si es así dime algo, un besote.
Vaya horas de aparecer, y así, de repente. No le conozco en persona, lo he visto por cam y me parece muy atractivo, pero no acabo de entender qué quiere conmigo. Bueno, lo que quiere sí que lo sé, pero no la razón de que me busque a mí.
A esa hora estaba despierta porque P8 había venido a casa. Habíamos cenado y nos habíamos puesto a ver la tele. Mientras cenábamos me había vuelto a cuestionar si buscaba algún tipo de relación seria y estable. Me fue bien que lo preguntara, pues no quiero dar falsas esperanzas a nadie.
- Con lo bien que estás tú siempre sola en el sofá con tus gatitos y ahora viene ese mamotreto y no te deja espacio –dijo mientras mirábamos la película.
- No me importa compartir mi espacio con ese mamotreto –reí- siempre que sea de vez en cuando.
- Pues yo lo echo de menos.
- Tú eres el único al que preparo la cena, nos sentamos a ver la tele y dormimos juntos (bueno, dormir es un decir, porque sus ronquidos no me dejan pegar ojo).
- ¿No te gusta que se queden a dormir?.
- No, no me gusta. A veces se queda uno (H), aunque hace mucho que no le veo, pero yo preferiría que se fuera, sólo que no sé cómo echarlo.
- ¿Y cómo sé que quieres que yo me quede?.
- Ya te digo que contigo hago muchas cosas que no hago con los demás.
Cuando nos fuimos a dormir, me abrazó llamándome tonta un par de veces. Luego susurró un te quiero, pequeñaja. La gente a veces suelta esa frase aunque no las sienta, después de una agitada noche de pasión. Nosotros no tuvimos sexo esa noche, así que me dejó helada. Sin embargo, la ignoré totalmente, y sólo le dije: ¿por qué me llamas tonta?.
Domingo por la mañana, ¿cómo no? P y sus interminables sms. Cuando ya llevábamos tres o cuatro, a la pregunta de dónde y cómo estoy, le respondo que en casa, tranquilita y sin calenturas.
P (12:47): Entonces te dejo tranquila, que no quiero molestar.
No respondí.
P (13:17): ¿Sigues tranquila?.
P (13:18): ¿Muy tranquila?, ¡qué pena!.
Dos mensajes después me llama por teléfono.
- Así que has estado ocupada esta mañana?. Bueno, sólo llamaba para saludarte.
- Eso está muy bien, todo un detalle por tu parte.
- No seas mala conmigo. Ya hablaremos. Cuídate.
Ayer, miércoles por la noche. Mi noche libre, mensaje de A: ¿Cómo va el frío?, necesitas que te lo quite?. No, no me apetecía nada moverme de mi sofá. Incluso C se conectó, lo oí desde el sofá, por el timbre bien fuerte que le he asignado, pero incluso sabiendo yo lo rápido que nos liamos, ni tan siquiera me moví.
A las 10 estaba en la cama, pero para dormir. Definitivamente, ha llegado mi época de hibernar.

Este fin de semana mandé un mail a P8. Con él no solemos salir, viene a casa, y aquí que nos quedamos hasta el día siguiente. Creo que se lo mandé el lunes o martes pasado, me contestó un jueves diciéndome que ya me diría algo. Muy seco viniendo de él, pero no le culpo. El sábado aún no me había dicho nada.
Ofertas había tenido, está claro que cuando menos las quiero, más las tengo.
I conectó conmigo a través del Messenger. Hablamos un buen rato, de mi trabajo, de su nuevo piso, de los niños...
- Bueno, ¿y te lo pasaste bien el otro día? –al final dijo.
- ¿Cuándo?, ¿contigo?.
- Sí... no te pregunto por los demás, jaja.
- Claro que me lo pasé bien, cuando empezamos a hablar no callamos, especialmente yo. Y sexualmente... también fue un poco mejor, ¿no?.
- Sí, yo me lo pasé muy bien en todos los aspectos. Cuando quieras repetir sólo tienes que avisarme, saldremos a tomar algo por ahí.
I es muy agradable, y ahora que tiene piso nuevo, no tendremos que pasar por el mío como una exhalación después de que yo haya pasado el aspirador veinte veces intentando eliminar cualquier rastro de que en esa casa convivan los cuatro gatos.
H me mandó un sms y al, mismo tiempo, un mail con el mismo contenido: “¿Vamos al cine esta noche?”. ¿Y quien paga?, jaja. Yo me conformo si sólo tengo que pagar el mío.
La sorpresa fue K (el de las sandalias transparentes). A la una y media de la madrugada me manda un sms.
K: Hola bella, ¿que tal?, ¿por casualidad estás sin hacer nada y sola esta noche?. Si es así dime algo, un besote.
Vaya horas de aparecer, y así, de repente. No le conozco en persona, lo he visto por cam y me parece muy atractivo, pero no acabo de entender qué quiere conmigo. Bueno, lo que quiere sí que lo sé, pero no la razón de que me busque a mí.
A esa hora estaba despierta porque P8 había venido a casa. Habíamos cenado y nos habíamos puesto a ver la tele. Mientras cenábamos me había vuelto a cuestionar si buscaba algún tipo de relación seria y estable. Me fue bien que lo preguntara, pues no quiero dar falsas esperanzas a nadie.
- Con lo bien que estás tú siempre sola en el sofá con tus gatitos y ahora viene ese mamotreto y no te deja espacio –dijo mientras mirábamos la película.
- No me importa compartir mi espacio con ese mamotreto –reí- siempre que sea de vez en cuando.
- Pues yo lo echo de menos.
- Tú eres el único al que preparo la cena, nos sentamos a ver la tele y dormimos juntos (bueno, dormir es un decir, porque sus ronquidos no me dejan pegar ojo).
- ¿No te gusta que se queden a dormir?.
- No, no me gusta. A veces se queda uno (H), aunque hace mucho que no le veo, pero yo preferiría que se fuera, sólo que no sé cómo echarlo.
- ¿Y cómo sé que quieres que yo me quede?.
- Ya te digo que contigo hago muchas cosas que no hago con los demás.
Cuando nos fuimos a dormir, me abrazó llamándome tonta un par de veces. Luego susurró un te quiero, pequeñaja. La gente a veces suelta esa frase aunque no las sienta, después de una agitada noche de pasión. Nosotros no tuvimos sexo esa noche, así que me dejó helada. Sin embargo, la ignoré totalmente, y sólo le dije: ¿por qué me llamas tonta?.
Domingo por la mañana, ¿cómo no? P y sus interminables sms. Cuando ya llevábamos tres o cuatro, a la pregunta de dónde y cómo estoy, le respondo que en casa, tranquilita y sin calenturas.
P (12:47): Entonces te dejo tranquila, que no quiero molestar.
No respondí.
P (13:17): ¿Sigues tranquila?.
P (13:18): ¿Muy tranquila?, ¡qué pena!.
Dos mensajes después me llama por teléfono.
- Así que has estado ocupada esta mañana?. Bueno, sólo llamaba para saludarte.
- Eso está muy bien, todo un detalle por tu parte.
- No seas mala conmigo. Ya hablaremos. Cuídate.
Ayer, miércoles por la noche. Mi noche libre, mensaje de A: ¿Cómo va el frío?, necesitas que te lo quite?. No, no me apetecía nada moverme de mi sofá. Incluso C se conectó, lo oí desde el sofá, por el timbre bien fuerte que le he asignado, pero incluso sabiendo yo lo rápido que nos liamos, ni tan siquiera me moví.
A las 10 estaba en la cama, pero para dormir. Definitivamente, ha llegado mi época de hibernar.
Comentario:
Bueno, si es eso lo q quieres, buena elección es. Pero vamos, q el chico éste, P, es raro de cojo...
Saludos desde el Inframundo.
Saludos desde el Inframundo.
Comentario:
Que digo yo bone...que si a eso lo llamas hibernar, que agarren bien a sus machos las mujeres de España que de no estarlo entonces, estarían todos ronroneando a tú alrededor!!!
P.D. Ese tal P8 debería pasar ya a ser P1 ¿no?...ese te quiero chiquitina sienta tan bien!!!
P.D. Ese tal P8 debería pasar ya a ser P1 ¿no?...ese te quiero chiquitina sienta tan bien!!!
Comentario:
bueno a veces es necesario un tiempo para descansar, a mí me sigue gustando P8, es un tio guay.. besos grandes.
PD: sí q me encantó q me dedicara esas palabras... d hecho este chico me tiene algo loquita,, jajaja besos
PD: sí q me encantó q me dedicara esas palabras... d hecho este chico me tiene algo loquita,, jajaja besos
Comentario:
Y digo yo... una pregunta un poco tonta... y cuando recibes tanto sms ... no hay ninguno rondando? no se molestan? o como haces? (uys.. me salió la vena curiosa felina...)
1beso
1beso
Comentario:
Pero como vas a hibernar si cada vezque te entra el letargo tienes a 40 al lado a golpe de sms... y con el ruido que hacen los puñeteros móviles...
P tendrá la P de "Pesado" ¿no? es que lo suyo es persistencia... en fin... besetes, perla.
P tendrá la P de "Pesado" ¿no? es que lo suyo es persistencia... en fin... besetes, perla.
Comentario:
¿tú hibernando? no me lo creo ajajaja. con el movimiento que te traes de chicos.
Comentario:
cada vez que pienso en el pobre de la alergia
cómo acabará todo esto??
cómo acabará todo esto??





