Bien está lo que bien acaba
Me había quedado en que este último fin de semana se me habían acumulado las ofertas, para luego nada, como casi siempre. Le había mandado un mensaje a I diciéndole que al fin no podría salir con él, que ya le contaría. Al menos yo aviso, y además digo la verdad, pues pensaba contarle la razón del porqué no podría salir con él ese sábado. Más tarde lo encontré conectado, y le comenté que si le iba bien, volvía a estar libre. Me dijo que había quedado ya con unos amigos, pero que intentaría arreglarlo.
Le conté el motivo de haberle anulado la cita, le dije lo de A. A mí no me gusta que me mientan, así que yo no lo hago, digo lo que hay, y que cada uno haga lo que crea más conveniente. Le conté lo del fin de semana a Ámsterdam.
I: Pues tenía muy buena pinta, no?. ¿También le conoces de Internet?.
BdG: Sí, es de los más antiguos, hace más de un año que nos vemos.
I: Ah, vale, mira que si no, reivindico mis derechos, eh.
Total, que al final me dijo que miraría de arreglarlo, y podernos ver ese sábado.
Más tarde llamé a P8. Mi amiga me había dicho que había comido con él y le había visto algo alicaído, así que le hice una llamadita. Me preguntó si podíamos vernos el sábado. Yo creí que I no haría nada para arreglarlo, ya que estaba en todo su derecho de cambiar sus planes después de que yo se lo anulara, así que le dije que podríamos salir, aunque ya se lo confirmaría.
Me sorprendió recibir un mensaje de I: Nos vemos el sábado, paso a recogerte por tu casa. Así que haciendo de tripas corazón llamé a P8. Le dije que no podía salir, pero que ya que el miércoles era fiesta, podíamos cenar juntos.
- ¿Tendré que esperar hasta entonces?. No sé si podré aguantar tanto tiempo, mi corazón llorará desconsolado.
- Sí, seguro -le dije.
- Tonta.
- ¿Sabes que podríamos hacer también? comer el jueves. Gané en un concurso una comida para dos en un muy buen restaurante. Hace mucho que lo tengo, pero me gustaría gastarlo contigo. ¿Te gustaría?.
-Todo lo que sea pasar más tiempo contigo me parece bien.
Así que el sábado por la noche salí con I. Nos fuimos de copas, nos reímos y charlamos sin parar, hasta quedar afónicos intentándonos hacer oir entre la música del bar. Nos lo pasamos bien, regresamos a casa en taxi, y después, hablando y todo lo demás, se nos hicieron las 6 de la mañana.
El miércoles estaba esperando que pasara P8 por casa, cuando me aparece conectado C. Empezamos a liarnos, como siempre, y tuve que decirle que ya había quedado.
C: Llámame cotilla, pero como hay confianza y pocos secretos entre nosotros, pregunto, ¿con quien vas a salir esta noche?.
BdG: Con un conocido de toda la vida pero con el que nunca había hablado más de dos palabras, pero me lo reencontré en la fiesta a la que te invité y no pudiste venir.
C: Eso es el destino. Si hubiera ido yo, al estar conmigo no te hubiera dicho nada.
BdG: Bueno, digo yo que si habían pasado más de 20 años sin decirnos nada, no vendría de una noche más, ¿no?.
C: ¡Qué mala eres!. Bueno, total, que hoy me quedo sin verte.
BdG: Si hubieras avisado….
C: ¿Y cuando aviso yo?.
Claro, ese es el problema, pero bueno, había quedado con P8, ya le había anulado el sábado y, evidentemente, no cambiaría ahora otra vez, por mucho que me guste C.
Aquella noche salí a cenar con P8 a una pizzería cerca de casa, para volver enseguida y ponernos a ver la tele y charlar. Subimos a la habitación y nos dormimos abrazados. Al día siguiente, después de desayunar, y estar mirando álbumes de fotos de nuestra juventud, en las que salíamos los dos, pero cada uno en un extremo de la foto, salimos a comer. Fue divertido vernos en aquellas fotos de hacía casi 20 años, fotos que yo no había vuelto a ver desde hacía mucho tiempo.

Salimos a comer al restaurante en el que yo había ganado el premio. Era un lugar precioso, romántico, y al sentarnos nos sirvieron cava. Comimos de lo mejor, nos sirvieron una comida ejemplar, bordado con unos postres deliciosos. El y yo no dejábamos de hablar, mientras lo hacíamos me acariciaba la mano. ¡Cuánto tiempo hacía que alguien no me acariciaba la mano mientras comía!. El pidió más cava, dijimos que lo pagaríamos a parte, pero nos obsequiaron con toda la botella. Bebíamos y charlábamos, había poca gente, pero era como si no hubiera nadie.
Salimos a la calle y nos hicimos una foto nosotros mismos ante el local, los dos sonrientes. Nos subimos en el coche sin dejar de besarnos, y le llevé hasta su casa. Allí nos despedimos. Regresé contenta a casa, y feliz de haber compartido mi premio con él.
Esta mañana me he encontrado un mail:
Hola pequeñaja. Vuelvo encantado de haber estado contigo. Eres un encanto. Me hubiera gustado hacer el amor contigo esta tarde. Un beso, mi amor.
Le conté el motivo de haberle anulado la cita, le dije lo de A. A mí no me gusta que me mientan, así que yo no lo hago, digo lo que hay, y que cada uno haga lo que crea más conveniente. Le conté lo del fin de semana a Ámsterdam.
I: Pues tenía muy buena pinta, no?. ¿También le conoces de Internet?.
BdG: Sí, es de los más antiguos, hace más de un año que nos vemos.
I: Ah, vale, mira que si no, reivindico mis derechos, eh.
Total, que al final me dijo que miraría de arreglarlo, y podernos ver ese sábado.
Más tarde llamé a P8. Mi amiga me había dicho que había comido con él y le había visto algo alicaído, así que le hice una llamadita. Me preguntó si podíamos vernos el sábado. Yo creí que I no haría nada para arreglarlo, ya que estaba en todo su derecho de cambiar sus planes después de que yo se lo anulara, así que le dije que podríamos salir, aunque ya se lo confirmaría.
Me sorprendió recibir un mensaje de I: Nos vemos el sábado, paso a recogerte por tu casa. Así que haciendo de tripas corazón llamé a P8. Le dije que no podía salir, pero que ya que el miércoles era fiesta, podíamos cenar juntos.
- ¿Tendré que esperar hasta entonces?. No sé si podré aguantar tanto tiempo, mi corazón llorará desconsolado.
- Sí, seguro -le dije.
- Tonta.
- ¿Sabes que podríamos hacer también? comer el jueves. Gané en un concurso una comida para dos en un muy buen restaurante. Hace mucho que lo tengo, pero me gustaría gastarlo contigo. ¿Te gustaría?.
-Todo lo que sea pasar más tiempo contigo me parece bien.
Así que el sábado por la noche salí con I. Nos fuimos de copas, nos reímos y charlamos sin parar, hasta quedar afónicos intentándonos hacer oir entre la música del bar. Nos lo pasamos bien, regresamos a casa en taxi, y después, hablando y todo lo demás, se nos hicieron las 6 de la mañana.
El miércoles estaba esperando que pasara P8 por casa, cuando me aparece conectado C. Empezamos a liarnos, como siempre, y tuve que decirle que ya había quedado.
C: Llámame cotilla, pero como hay confianza y pocos secretos entre nosotros, pregunto, ¿con quien vas a salir esta noche?.
BdG: Con un conocido de toda la vida pero con el que nunca había hablado más de dos palabras, pero me lo reencontré en la fiesta a la que te invité y no pudiste venir.
C: Eso es el destino. Si hubiera ido yo, al estar conmigo no te hubiera dicho nada.
BdG: Bueno, digo yo que si habían pasado más de 20 años sin decirnos nada, no vendría de una noche más, ¿no?.
C: ¡Qué mala eres!. Bueno, total, que hoy me quedo sin verte.
BdG: Si hubieras avisado….
C: ¿Y cuando aviso yo?.
Claro, ese es el problema, pero bueno, había quedado con P8, ya le había anulado el sábado y, evidentemente, no cambiaría ahora otra vez, por mucho que me guste C.
Aquella noche salí a cenar con P8 a una pizzería cerca de casa, para volver enseguida y ponernos a ver la tele y charlar. Subimos a la habitación y nos dormimos abrazados. Al día siguiente, después de desayunar, y estar mirando álbumes de fotos de nuestra juventud, en las que salíamos los dos, pero cada uno en un extremo de la foto, salimos a comer. Fue divertido vernos en aquellas fotos de hacía casi 20 años, fotos que yo no había vuelto a ver desde hacía mucho tiempo.

Salimos a comer al restaurante en el que yo había ganado el premio. Era un lugar precioso, romántico, y al sentarnos nos sirvieron cava. Comimos de lo mejor, nos sirvieron una comida ejemplar, bordado con unos postres deliciosos. El y yo no dejábamos de hablar, mientras lo hacíamos me acariciaba la mano. ¡Cuánto tiempo hacía que alguien no me acariciaba la mano mientras comía!. El pidió más cava, dijimos que lo pagaríamos a parte, pero nos obsequiaron con toda la botella. Bebíamos y charlábamos, había poca gente, pero era como si no hubiera nadie.
Salimos a la calle y nos hicimos una foto nosotros mismos ante el local, los dos sonrientes. Nos subimos en el coche sin dejar de besarnos, y le llevé hasta su casa. Allí nos despedimos. Regresé contenta a casa, y feliz de haber compartido mi premio con él.
Esta mañana me he encontrado un mail:
Hola pequeñaja. Vuelvo encantado de haber estado contigo. Eres un encanto. Me hubiera gustado hacer el amor contigo esta tarde. Un beso, mi amor.
Comentario:
Pues la verdad es q ciertamente parece una cita romántica; romperá éste el caparazón de hielo?
Seguiré leyendo.
Saludos desde el Inframundo.
Seguiré leyendo.
Saludos desde el Inframundo.
Comentario:
jajaj, yo como Xienra insisto, me gusta P8 besos
Comentario:
La leche!! pero que bien te arreglas "gestionando" a tantos. En serio, me alucinas.
Comentario:
Si los palanes se cambian y el resultado es bueno, que suerte cambiarlos, no?
Un beso
Un beso
Comentario:
¿te llama pequeñaja?
Ese fin de semana ha debido ser el de acumular ofertas imposibles de aceptar.
Yo había quedado con 4 y al final no me atreví a ver a ninguno demasiado complicado decidirse y mezclarlos no me parecía buena idea.
un beso.
Ese fin de semana ha debido ser el de acumular ofertas imposibles de aceptar.
Yo había quedado con 4 y al final no me atreví a ver a ninguno demasiado complicado decidirse y mezclarlos no me parecía buena idea.
un beso.
Comentario:
Creo que ya lo dije una vez, pero insisto.
P8 me gusta.
Solo es una opinión.
P8 me gusta.
Solo es una opinión.
Comentario:
Ay que potito! cuantos planes, cuantos cambios, aysssss... yo también quiero!
1beso
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