Si más no, pues amigos
“Un amigo es con quien se puede no hacer nada y disfrutar de ello”
Anónimo.
Cuando empecé a escribir este blog, se llamaba “Crónicas de amor y desamor”, pero a lo largo de los posts me di cuenta que el amor brillaba por su ausencia, sólo pinceladas en el caso de Marcos, así que no hace mucho le mutilé el nombre para dejarlo sólo en “Crónicas de desamor” que mayormente es lo que viene siendo.

Sí que hablo de muchos hombres, amigos-amantes, amantes a secas, admiradores pirados, mentes enfermizas, pero no suelo hablar de amigos-amigos. Tal vez es que no los tenga, o los pocos que tengo no me dan materia para hablar aquí.
A lo largo de casi dos meses vengo hablando de S. He tenido diferentes criterios sobre él, desde el de que no sabía si todo era una parafernalia para inspirarme compasión y con ella, confianza; pasando por sus dudas e incertidumbres acompañadas de poca confianza en sí mismo, pero que a mí me daba buenas vibraciones (por eso me empeñaba en que pudiéramos conocernos), hasta llegar, al final, a la convicción de que era mejor que no nos conociéramos nunca porque no íbamos a acoplarnos, y que un corazón helado como el mío no iba a encajar con un corazón ya herido como el suyo.
No hace mucho le hablé –craso error- de la existencia de este blog, y como la curiosidad mató al gato, él quiso conocerlo. Me negué rotundamente, sobre todo porque hablaba de él. Y no porque pensara que mis palabras pudieran molestarle –pues al fin y al cabo siempre he sido sincera en mis conversaciones, y lo que digo aquí era lo que hablábamos- sino por los comentarios que mis lectores habían vertido sobre él, siempre con buena intención hacia mí.
Un día me dijo que le dejara leer algo de mi blog, aunque no fuera uno de los posts que había escrito sobre él. Le pasé un texto word, ya intentando que no hubiera muchas “etiquetas” que pudieran identificarme, -craso error de nuevo- ya que según he sabido, simplemente escribiendo las primeras líneas en el magnífico Google le llevaba directamente a mi blog.
Tal como yo había imaginado no le gustó lo que leyó, creyó que le ridiculizaba y me reía de él. Nunca hice tal cosa, si no, no hubiera intentado conocerle en persona. Sólo me limité a resumir nuestras conversaciones. A lo largo de esta andadura me he encontrado con chicos de carácter muy diferente, la mayoría bastante salidos, pero también los hay sensibles y cariñosos que sueñan con encontrar una mujer de la que estar enamorados durante toda la vida, que viven las relaciones con ansiedad y temen que les hagan daño. Son vulnerables, y en eso del amor tienen su corazoncito. No critico en absoluto esa manera de ser, para nada, incluso me parece asombroso que puedan sentir así, pero, desgraciadamente, yo lo que necesito es alguien seguro de sí mismo, que tenga su espacio y mantenga el mío.
Pero, como dice Lucía Etxebarría:
No es amor temer a cada momento la pérdida de alguien a quien consideramos la fuente primordial de nuestra seguridad, tranquilidad y bienestar.
No es amor convertir a otra persona en la pantalla en la que proyectamos la película que nos hemos montado en la cabeza.
No es amor la posesión.
De todos modos, él ya no entra en el juego del amor y del desamor conmigo, pero sí parece que podemos ser amigos. Este no es un blog de amistad, no hay cabida para los amigos en este blog, así que dejaré de hablar de S, pero no porque haya desaparecido de mi vida, sino porque ha entrado como algo a veces más valioso: amigo, aunque en nuestro caso, amigo virtual.
“Portémonos con los amigos como querríamos que ellos se portaran con nosotros”.
Aristóteles.
Anónimo.
Cuando empecé a escribir este blog, se llamaba “Crónicas de amor y desamor”, pero a lo largo de los posts me di cuenta que el amor brillaba por su ausencia, sólo pinceladas en el caso de Marcos, así que no hace mucho le mutilé el nombre para dejarlo sólo en “Crónicas de desamor” que mayormente es lo que viene siendo.

Sí que hablo de muchos hombres, amigos-amantes, amantes a secas, admiradores pirados, mentes enfermizas, pero no suelo hablar de amigos-amigos. Tal vez es que no los tenga, o los pocos que tengo no me dan materia para hablar aquí.
A lo largo de casi dos meses vengo hablando de S. He tenido diferentes criterios sobre él, desde el de que no sabía si todo era una parafernalia para inspirarme compasión y con ella, confianza; pasando por sus dudas e incertidumbres acompañadas de poca confianza en sí mismo, pero que a mí me daba buenas vibraciones (por eso me empeñaba en que pudiéramos conocernos), hasta llegar, al final, a la convicción de que era mejor que no nos conociéramos nunca porque no íbamos a acoplarnos, y que un corazón helado como el mío no iba a encajar con un corazón ya herido como el suyo.
No hace mucho le hablé –craso error- de la existencia de este blog, y como la curiosidad mató al gato, él quiso conocerlo. Me negué rotundamente, sobre todo porque hablaba de él. Y no porque pensara que mis palabras pudieran molestarle –pues al fin y al cabo siempre he sido sincera en mis conversaciones, y lo que digo aquí era lo que hablábamos- sino por los comentarios que mis lectores habían vertido sobre él, siempre con buena intención hacia mí.
Un día me dijo que le dejara leer algo de mi blog, aunque no fuera uno de los posts que había escrito sobre él. Le pasé un texto word, ya intentando que no hubiera muchas “etiquetas” que pudieran identificarme, -craso error de nuevo- ya que según he sabido, simplemente escribiendo las primeras líneas en el magnífico Google le llevaba directamente a mi blog.
Tal como yo había imaginado no le gustó lo que leyó, creyó que le ridiculizaba y me reía de él. Nunca hice tal cosa, si no, no hubiera intentado conocerle en persona. Sólo me limité a resumir nuestras conversaciones. A lo largo de esta andadura me he encontrado con chicos de carácter muy diferente, la mayoría bastante salidos, pero también los hay sensibles y cariñosos que sueñan con encontrar una mujer de la que estar enamorados durante toda la vida, que viven las relaciones con ansiedad y temen que les hagan daño. Son vulnerables, y en eso del amor tienen su corazoncito. No critico en absoluto esa manera de ser, para nada, incluso me parece asombroso que puedan sentir así, pero, desgraciadamente, yo lo que necesito es alguien seguro de sí mismo, que tenga su espacio y mantenga el mío.
Pero, como dice Lucía Etxebarría:
No es amor temer a cada momento la pérdida de alguien a quien consideramos la fuente primordial de nuestra seguridad, tranquilidad y bienestar.
No es amor convertir a otra persona en la pantalla en la que proyectamos la película que nos hemos montado en la cabeza.
No es amor la posesión.
De todos modos, él ya no entra en el juego del amor y del desamor conmigo, pero sí parece que podemos ser amigos. Este no es un blog de amistad, no hay cabida para los amigos en este blog, así que dejaré de hablar de S, pero no porque haya desaparecido de mi vida, sino porque ha entrado como algo a veces más valioso: amigo, aunque en nuestro caso, amigo virtual.
“Portémonos con los amigos como querríamos que ellos se portaran con nosotros”.
Aristóteles.
Comentario:
Volvamos a escribirlo, pq se borró.
Decía q nunca está de menos hacer nuevos amigos, pues éstos están para cualquier cosa, siempre q se necesiten.
Saludos desde el Inframundo.
Decía q nunca está de menos hacer nuevos amigos, pues éstos están para cualquier cosa, siempre q se necesiten.
Saludos desde el Inframundo.
Comentario:
Vaya... yo he perdido a alguien que quizas podia haber sido mas, gracias a mi blog... lo encontro por casualidad... que cosas, no?? y al final.. el verse retratado... y ver a otros.... han podido con su orgullo masculino... y.. bueno...mejor ni resumo la bronca telefonica...
1beso mi niña!!
1beso mi niña!!
Comentario:
El amor suele desaparecer con el tiempo la amistad perdura y se hace fuerte con el tiempo, creo que has salido ganando.
Gracias por tu bienvenida. Un besote
Gracias por tu bienvenida. Un besote
Comentario:
es bueno tener amigos.. y como siempre lucia etxeberria suele tener razón.. besos
Comentario:
Solo matizaría que la sensibilidad y el ser cariñoso no tiene porque implicar vulnerabilidad. Es un pequeño matiz que me parece importante. Por lo demás solo felicitarte que hayas conseguido un amigo en tales circunstancias, hoy en dia estyo es un lujo,
Besos.
Besos.
Comentario:
Me alegro de que hayas encontrado un amigo. Es algo muy valioso, Enhorabuena. Un beso.