Blogs.ya.com Quitar publicidad
Crónicas de desamor


Uno siempre duerme solo. Todo lo más, uno se duerme y se despierta en compañía
Acerca de

Soy Acuario y como tal, soy sincera, altruista, libre y activa. Intuitiva, fantasiosa, crítica, a veces divertida y agradable, siempre repleta de intereses y de ideas creativas. Simpatica, charlatana, aunque algo tímida, curiosa y moderna. Me gusta la cultura y viajar. Siempre estoy dispuesta a ayudar a los demás, lo que hace meterme en más de un lio. Defecto, uno entre demasiados: soy exageradamente libre.

Mi hombre ideal debe ser inteligente, tolerante, divertido, sincero y, básicamente, amigo.

Y siento adoración por los gatos, aunque creo que ya se nota.

Geo Visitors Map
 
Cara y cruz
Cruz
No hay dos sin tres, ni por lo visto, tres sin cuatro. Aunque parezca increíble, S volvió a darme con la puerta en las narices.

El viernes le vi un poco como preparando el terreno. Que si no lo tengo claro, pero claro no lo tendré nunca hasta que te vea ... Que si no estoy en uno de mis mejores momentos ... Que si hace seis meses que no salgo de casa. A mi pregunta de si ya empezaba a anularme la cita, me contestó que no, que no entendía a que venía esto, ¡¡¡¡¡¡que nosotros habíamos quedado!!!!!!.

Cara
P me mandó un sms a ver si quería salir con él este sábado, porque estaba cerca de mi ciudad. Le conté que había quedado con S (de quien ya le había hablado) y me contestó otro sms:
- ¿Una apuesta a que se raja otra vez?. Si gano, yo seré tu premio.

Cruz
Estaba convencida de que esta vez no iba a ser así. Es cierto que el viernes tuvo esos momentos de duda, pero lo habíamos hablado ya bastante, y el fin de semana anterior, cuando yo salí con P8 porque me había invitado antes que él, estuvo lamentándose todo el tiempo, diciendo que ese día lo tenía muy claro. Es evidente que lo tenía claro porque sabía que mi respuesta era un NO esa noche.

Sábado por la mañana. Nos conectamos. Empezamos a hablar de diferentes cosas cuando empieza a soltarme que no entendía porque le daba una oportunidad a él teniendo otra gente interesada en mí. Empezó a soltarme que debía buscar a alguien a quien yo quisiera, que él era muy indeciso, que a todo le daba muchas vueltas .... Ei, ei, tuve que pararle.
- ¿Te estás preparando para decirme que no saldrás conmigo esta noche?.
- Yo no sirvo para estar contigo. No estoy preparado para salir con ninguna chica (hace 6 meses que la chica de la que estaba enamorado –y está claro que ella no de él- le ha abandonado). Necesito alguien que me de lo que ella no me dio.
- Entonces haces bien de no querer salir conmigo. De todas formas, creo que aunque pudiera, no estás preparado para aceptar a nadie por ahora.
- Me siento fatal y... lo siento mucho.

Tengo que reconocer que las dos primeras veces me afectó el que me anulara la cita el día anterior, pero una se acostumbra a todo, y supongo que en el fondo es lo mejor. ¿Ya he tocado fondo?.

Cara
Me tumbé en el sofá a las 4.30 de la tarde, estaba cansada. Sonó el sms.
P: ¿Se ha rajado?, no me lo puedo creer.
Me estuvo mandando sms uno detrás de otro: Estoy a 6 horas de tu casa, ¿hacemos 3 cada uno?. Me pareces una chica increíble, y tengo ganas de verte. ¿Qué es lo que te pone de mí? Tus ojos y tu voz, aunque no creo que eso es lo que me estés preguntando -le contesté. Tengo una comida-cena y no podré salir hasta pasadas las 10, muy tarde, ¿no? (...)..

Cruz
Dejé por un rato el móvil y me senté en el ordenador. S seguía allí. Apenas hablamos, sólo me preguntó si ya tenía planes. Yo no tenía ganas de hablar y más bien le dije que me iba a tumbar en el sofá, a ver si conseguía dormir un poco.

Cara
Justo estaba intentando dormir cuando el móvil volvió a sonar con la melodía de los mensajes. Eran las 5 de la tarde. Volvía a ser P. Estuvimos mandándonos un mensaje tras otro, el último, a las 11.30 de la noche. Debieron ser como 150 mensajes cada uno o más, tuve que borrarlos porque la tarjeta SIM estaba al completo.

Cruz
Volví al ordenador, eran las 11.30 de la noche cuando apareció S. Después de unas cuantas palabras banales, soltó:
- Entonces hoy dormiremos solos.
- Parece que sí, pero como todas las noches.
- La noche es larga.
- Como todas las noches –repetí.
- Bueno, depende de lo que se haga, no es lo mismo dormir que...
Me callé un rato. Al final añadí:
- Pero nosotros sólo vamos a dormir, y cada uno en su cama.
- Sólo fue un intento.
- Pues intento fallido.
Al poco rato de seguir hablando, siguió:
- No creo que de todas formas quisieras entrar en mi cueva, estoy hecho un guarro.
- No es por eso que no quiero entrar, además... supongo que te ducharías.
- Si me dices lo que vas a tardar...
- Toda una vida. Segundo intento, por favor, que no haya más.
- Vale
Y después de esto le dije buenas noches y me acosté.

Cara
Me di cuenta de que el móvil se había quedado sin batería. Lo enchufé y de nuevo empezaron a entrar mensajes, uno detrás de otro. El último: Pilla un avión a Madrid y mañana pasamos el día juntos. Los mensajes se sucedieron hasta las 3 de la mañana en que yo dejé de contestar.

A las 9 ha vuelto a sonar el móvil. Miré, otro mensaje: ¿Vamos?. Me he reído, le he contestado algunos más y he vuelto a dormirme. A las 11 ha sonado, pero esta vez no era un mensaje.
- Buenos días, ¿Cómo has dormido? ¿Eres capaz de hacer 150 km?.
- Pero aun así estamos lejos.
- No tantos, yo ya llevo recorridos más de 200. Estoy subiendo, quiero verte.
Después de 40 mensajes más por su parte, he cogido el coche.

Con la música a toda pastilla, cruzando carreteras de montaña, mi corazón latía emocionado, me sentía nerviosa e inquieta, pensando que en cualquier momento un coche verde se me cruzaría en la carretera haciéndome señas para que parara.

Yo he llegado primero y me he detenido en el cruce. No habían pasado diez minutos cuando le veo pasar tocando el claxon. Le sigo, hacemos unos metros y se adentra en un camino. Aparcamos los coches.

El baja con su sonrisa radiante, su pelo moreno enmarañado.
- ¿No querías un beso? –me dice, rozándome levemente los labios.
Empezamos a caminar un poco separados el uno del otro.
- Mira como me tienes hace 24 horas –dice enseñándome el bulto que sin dificultad se percibía bajo su pantalón.
Yo río y llegamos a una construcción abandonada. Me abraza. Tenemos un muy muy fugaz encuentro, pero no necesito nada de eso, parece que él tampoco. Sólo hablar.

- ¿Te gusta nuestro humilde hogar? –se rie
Salimos fuera y nos sentamos uno frente al otro.
En sus ojos increíblemente verdes se percibía un brillo de satisfacción. Hacía gala de una seguridad intimidadora.
- Hoy hablando contigo te he visto más dulce, menos fría, ¿has decidido, por fin, buscar al hombre de tu vida?.
- No existe, y si existe no sé dónde encontrarlo.
- Pues yo ya la he encontrado, tengo algo.
En esos momentos he querido que no se notara que mi alma, con todo su peso, había caído hasta mis pies. Ni siquiera se ha movido un ápice del suelo cuando ha añadido:
- Pero tú me erotizas, y no he podido hacer otra cosa que venir.
- Eso está bien –sólo he podido balbucear- será nuestra despedida.
¡Nuestra despedida, justo ahora que mi corazón había sentido unos momentos de júbilo!.
- Me encanta hablar contigo, eres divertida, inteligente, con personalidad, y con un sex appeal increíble. Has conseguido que me desvíe 400 km de mi ciudad sólo para verte unos minutos.
Era el mismo chico que había estado en casa una noche hace unos meses, pero ahora me parecía distinto, y su atractiva sonrisa y sus chispeantes ojos claros me hinoptizaban.
- Es que cuando oigo tu voz y pienso en tu mirada... me pones malo.
Yo seguía callada, sin saber que decir, cuando he visto que se sacaba las llaves del coche del bolsillo.
- Sí, ya hemos de irnos –le he dicho poniéndome en pie.
Hemos caminado hasta el coche, hablando. He tenido el loco impulso de coger su mano, pero no lo he hecho. El se ha acercado y me ha abrazado.
- No será la última vez que nos veamos –ha musitado.

En el coche, de regreso a casa, la estúpida sonrisa se ha borrado de mi rostro. Mi corazón, una hora antes palpitando de alegría, se había vuelto a convertir en hielo. Sólo que en él había una nueva muesca de una herida más.



 
Comentario:
Vaya, pues veo q esta vez ha ganado la cruz. Pero seguro q en cuanto cicatrice la nueva muesca, seguirás como siempre. Confío en ti.
Saludos desde el Inframundo.
 
Comentario:
hl guapa, yo tb cuento la cara y cruz de mi viaje a lisboa (por fin) en mi blog.. besos
 
Comentario:
Es que si nos pegamos de la parte dificil de la historia, parece que entonces no tiene sentido no?

Besssosss
 
Comentario:
¿¿¿Como quieres que te quiera si el que quiero que me quiera no me quiere como quiero que me quiera??? Joder por qué será todo tan complicado y sencillo a la vez!!!!!!! Definitivamente, todo lo que se nos escapa se vuelve atractivo a nuestros ojos mi niña!!!
 
Comentario:
nada de mala suerte... simplemente no era la persona o el momento.
Supongo que todos los que hemos tenido contactos por internet hemos pasado por historias similares.... ay esos sms... y cuando llega la factura suele ser cuando esa persona ya no existe en tu vida, lo que aun jode mas... en fin, animo!
 
Comentario:
400 kms por verte un ratito!!! jolin chica!!
q te has perdido con mis post?? n ohaberte largado jjje
 
Comentario:
Parece ser que aún no ha llegado el hombre de tu vida. Aunque P se haya aproximado bastante y te haya hecho sentir algo más de lo que hayas podido sentir por otros al final te ha dejado vacia y como dices tu, con una nueva herida.
Animo preciosa, tu mereces más que eso.
Petonets
 
Comentario:
Parece una historia bastante complicada...aunque reconozco que este encuentro tiene un fondo bastante romántico y pasional. Alguien que hiciera ese recorrido para verme de esa manera desde luego creo que a mi me llenaría el estómago de mariposas...

Me intriga saber si habrá más...
 
Comentario:
Solo nos atraen las dificultades... los retos...
ays..

1beso

p.d. mae mia como me suena eso de los tropecientos mil sms, jajaja
 
Comentario:
Hoy no tengo muchas palabras que decirte, me ha dejado un sabor agridulce extraño tu post.
Besetes.
 
Comentario:
jo, si es q no sé como lo hacemos pr nos fijamos en los q no nos convienen.. No merece la pena sentir nada por él.. siento q acabaras así.. besos grandes y ánimos
 
Comentario:
Eso sí que es tener mala suerte, aunque la ilusión no te la quita nadie.
No