Ese loco que te mira
Un sms como el tuyo no merece ni respuesta, por eso no te la voy a hacer llegar, pero eso no quita que no tenga necesidad de sacarla de dentro de mí.
No me considero tonta, pero en realidad, ahora soy incapaz de entender cuál era el juego.
Carta para no ser enviada:
“Te conocí en noviembre, un sábado por la noche, en un chat internacional, pero resultó que vivías a 11 km de mi ciudad. Esa noche hablamos desde las 12.15 hasta las 3 de la madrugada. Hablamos de los dos, de nuestros trabajos, amigos, y demás; y yo te dije que no te preguntaba si tenías novia, pues quien está un sábado por la noche chateando, se supone que no la tiene, o como mínimo, que no vive con ella. Esa misma noche me invitaste a salir cualquier día.
- Si quieres un día te invito al cine y, como mucho, a un bocata, no me llega para más –me dijiste.
Pero no fue la única vez esa misma noche, insististe, y te conté mi situación. Te dije que tenía a varios amigos con los que salía a veces, pero con los niños tampoco disponía de demasiado tiempo libre. Tú siempre me llamabas Bella.
Al día siguiente, domingo, te conectaste a las 6 de la tarde y estuvimos hablando hasta las 9. Me estuviste diciendo lo mucho que te gustaba, incluso me dijiste que era una bella persona, por dentro y por fuera. Seguiste insistiendo en vernos, y me diste tu número de móvil. Después de cenar , volviste a conectarte, eran las 11 de la noche, y acabamos acostándonos a las 12.30 (cada uno en su casa, claro). Hablamos de fidelidades e infidelidades. Te conté que yo era fiel cuando tenía pareja estable, pero justamente por eso ahora no quería tenerla. Seguiste insistiendo en quedar conmigo y que te mandara una foto, aunque nos estábamos viendo por webcam. Tú me hablabas de lo solo que te sentías.
Volvimos a vernos el martes y me contaste que el lunes me habías estado esperando. Me dijiste que había una casa rural en la agencia de pisos donde trabajabas, que estaba por vender, y que me invitabas a pasar un fin de semana en ella.
- No, como voy a ir si no te conozco de nada? –te dije.
- Bueno por eso no te preocupes, tenemos todo un fin de semana por delante.
No acepté, pero seguiste insistiendo. Al día siguiente volvimos a hablar, y lo mismo. Y al otro, otra vez.
- Es que pasan los días y creo que estoy mas solo que la una.
Seguimos hablando, y una vez más se nos hicieron las 12 de la madrugada. Y así otro día y otro. Había días que venías desanimado, y empezábamos a hablar, y se nos pasaba el rato; me decías que te gustaba hablar conmigo porque siempre te subía la moral. Incluso un día me mandaste un e-mail de agradecimiento.
Así terminamos el mes de noviembre y pasó el mes de diciembre.
Llegó enero y volviste a invitarme a salir.
- ¿Puedo decirte una cosa, Bella? me gustaría hacer el amor contigo –me soltaste- Yo te deseo.
- Para mí eso es un cumplido.
- Para mi un sueño.
A partir de ahí las conversaciones alcanzaron otro tono. Hasta ahora todo había sido amigable, y aunque querías conocerme, y siempre tenías palabras amables para mí, todo tomaba otro cariz. Ahora tu insistencia era mayor, y siempre enfocada en lo mucho que me deseabas. Me dijiste que querías estar conmigo, incluso pasar toda una noche entera.
Un día me dijiste que el sábado por la noche habías estado esperando mi llamada para encontrarnos. Te había dicho que tal vez algún día lo haría, pero para conocernos en persona, e intentar continuar la amistad que parecía que habíamos empezado.
La última vez que conversamos, mientras hablábamos tranquilamente me cortaste la comunicación. Creí que te habías caído, pero nunca más supe de ti.
Ayer sábado estaba en casa y pensé en llamarte. Soy muy sincera, y además, me gusta cumplir lo que digo, así que te mandé un sms.
- Sólo tienes que decirme dónde y cuándo –me respondiste
Te di la dirección de un bar de mi ciudad.
- No tengo el coche, tendrías que venir tú a la mía.
- Parece que se nos complica el tema, si acaso lo dejamos para otro día.
- Conéctate, te espero –dijiste.
Nos conectamos una vez más y te disculpaste por haberme cortado la conversación la última vez.
- Hola Bella. Me gustas demasiado y me molestaba no poder tenerte.
- ¿Pero crees que era así como tenías que hacerlo?, supongo que esas cosas deberían hablarse, ¿no? –te dije.
- ¿Quieres que coja un taxi?, por ti haría cualquier cosa.
- Si quieres te recojo yo.
- Para mí sería un honor. A las 12.00 en la esquina C.
Cogí el coche y me recorrí los 11 km hasta la esquina C. Fui puntual. También tú. A les 12.02 sonó un sms.
- Bella, lo siento, mi mujer no me deja. Ahora soy yo quien no puede, jeje. Lo siento, hasta siempre. Soy casado. Chao.
Esbocé una sonrisa. Tanto mundo recorrido y aún me encuentro con elementos de este tipo. Aun me sonrío a mí misma cada vez que lo recuerdo. Cuando creo que ya nada me va a sorprender, me maravillo de lo complicado y rebuscado de la condición humana. Si sólo se trataba de un juego, creo que era suficiente con decirlo en el momento en que acepté quedar contigo. Llegar hasta el final de esa forma, me parece ruin, mezquino y de alguien enfermizo. Ahora, eso sí, como actor mereces un 10, pues estuviste manteniendo tus mentiras hasta el último momento.
¿Sabes?, no me creo que estés casado, aunque eso es lo que menos me importa ahora. Creo que sólo es una venganza porque he tardado 4 meses en aceptar salir contigo. No he entendido tu juego. ya que nunca te prometí nada, y fui lo sincera que tú no has sido. He tenido amistades que se han disuelto en el tiempo, pero nadie ha tenido la necesidad de llegar hasta un punto como éste al que has llegado tú. No creo haber hecho nada que mereciera tu actitud, y tampoco veo lo bueno que eso te haya podido aportar. Pero yo tampoco quiero verte, porque básicamente me interesan las buenas personas, y está claro que tú no lo eres. Ahora sí, chao”.
No me considero tonta, pero en realidad, ahora soy incapaz de entender cuál era el juego.
Carta para no ser enviada:
“Te conocí en noviembre, un sábado por la noche, en un chat internacional, pero resultó que vivías a 11 km de mi ciudad. Esa noche hablamos desde las 12.15 hasta las 3 de la madrugada. Hablamos de los dos, de nuestros trabajos, amigos, y demás; y yo te dije que no te preguntaba si tenías novia, pues quien está un sábado por la noche chateando, se supone que no la tiene, o como mínimo, que no vive con ella. Esa misma noche me invitaste a salir cualquier día.
- Si quieres un día te invito al cine y, como mucho, a un bocata, no me llega para más –me dijiste.
Pero no fue la única vez esa misma noche, insististe, y te conté mi situación. Te dije que tenía a varios amigos con los que salía a veces, pero con los niños tampoco disponía de demasiado tiempo libre. Tú siempre me llamabas Bella.
Al día siguiente, domingo, te conectaste a las 6 de la tarde y estuvimos hablando hasta las 9. Me estuviste diciendo lo mucho que te gustaba, incluso me dijiste que era una bella persona, por dentro y por fuera. Seguiste insistiendo en vernos, y me diste tu número de móvil. Después de cenar , volviste a conectarte, eran las 11 de la noche, y acabamos acostándonos a las 12.30 (cada uno en su casa, claro). Hablamos de fidelidades e infidelidades. Te conté que yo era fiel cuando tenía pareja estable, pero justamente por eso ahora no quería tenerla. Seguiste insistiendo en quedar conmigo y que te mandara una foto, aunque nos estábamos viendo por webcam. Tú me hablabas de lo solo que te sentías.
Volvimos a vernos el martes y me contaste que el lunes me habías estado esperando. Me dijiste que había una casa rural en la agencia de pisos donde trabajabas, que estaba por vender, y que me invitabas a pasar un fin de semana en ella.
- No, como voy a ir si no te conozco de nada? –te dije.
- Bueno por eso no te preocupes, tenemos todo un fin de semana por delante.
No acepté, pero seguiste insistiendo. Al día siguiente volvimos a hablar, y lo mismo. Y al otro, otra vez.
- Es que pasan los días y creo que estoy mas solo que la una.
Seguimos hablando, y una vez más se nos hicieron las 12 de la madrugada. Y así otro día y otro. Había días que venías desanimado, y empezábamos a hablar, y se nos pasaba el rato; me decías que te gustaba hablar conmigo porque siempre te subía la moral. Incluso un día me mandaste un e-mail de agradecimiento.
Así terminamos el mes de noviembre y pasó el mes de diciembre.
Llegó enero y volviste a invitarme a salir.
- ¿Puedo decirte una cosa, Bella? me gustaría hacer el amor contigo –me soltaste- Yo te deseo.
- Para mí eso es un cumplido.
- Para mi un sueño.
A partir de ahí las conversaciones alcanzaron otro tono. Hasta ahora todo había sido amigable, y aunque querías conocerme, y siempre tenías palabras amables para mí, todo tomaba otro cariz. Ahora tu insistencia era mayor, y siempre enfocada en lo mucho que me deseabas. Me dijiste que querías estar conmigo, incluso pasar toda una noche entera.
Un día me dijiste que el sábado por la noche habías estado esperando mi llamada para encontrarnos. Te había dicho que tal vez algún día lo haría, pero para conocernos en persona, e intentar continuar la amistad que parecía que habíamos empezado.
La última vez que conversamos, mientras hablábamos tranquilamente me cortaste la comunicación. Creí que te habías caído, pero nunca más supe de ti.
Ayer sábado estaba en casa y pensé en llamarte. Soy muy sincera, y además, me gusta cumplir lo que digo, así que te mandé un sms.
- Sólo tienes que decirme dónde y cuándo –me respondiste
Te di la dirección de un bar de mi ciudad.
- No tengo el coche, tendrías que venir tú a la mía.
- Parece que se nos complica el tema, si acaso lo dejamos para otro día.
- Conéctate, te espero –dijiste.
Nos conectamos una vez más y te disculpaste por haberme cortado la conversación la última vez.
- Hola Bella. Me gustas demasiado y me molestaba no poder tenerte.
- ¿Pero crees que era así como tenías que hacerlo?, supongo que esas cosas deberían hablarse, ¿no? –te dije.
- ¿Quieres que coja un taxi?, por ti haría cualquier cosa.
- Si quieres te recojo yo.
- Para mí sería un honor. A las 12.00 en la esquina C.
Cogí el coche y me recorrí los 11 km hasta la esquina C. Fui puntual. También tú. A les 12.02 sonó un sms.
- Bella, lo siento, mi mujer no me deja. Ahora soy yo quien no puede, jeje. Lo siento, hasta siempre. Soy casado. Chao.
Esbocé una sonrisa. Tanto mundo recorrido y aún me encuentro con elementos de este tipo. Aun me sonrío a mí misma cada vez que lo recuerdo. Cuando creo que ya nada me va a sorprender, me maravillo de lo complicado y rebuscado de la condición humana. Si sólo se trataba de un juego, creo que era suficiente con decirlo en el momento en que acepté quedar contigo. Llegar hasta el final de esa forma, me parece ruin, mezquino y de alguien enfermizo. Ahora, eso sí, como actor mereces un 10, pues estuviste manteniendo tus mentiras hasta el último momento.
¿Sabes?, no me creo que estés casado, aunque eso es lo que menos me importa ahora. Creo que sólo es una venganza porque he tardado 4 meses en aceptar salir contigo. No he entendido tu juego. ya que nunca te prometí nada, y fui lo sincera que tú no has sido. He tenido amistades que se han disuelto en el tiempo, pero nadie ha tenido la necesidad de llegar hasta un punto como éste al que has llegado tú. No creo haber hecho nada que mereciera tu actitud, y tampoco veo lo bueno que eso te haya podido aportar. Pero yo tampoco quiero verte, porque básicamente me interesan las buenas personas, y está claro que tú no lo eres. Ahora sí, chao”.
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Vaya un estúpido. Menos mal q al menos no fue,pq si encima es así también en persona vaya noche más aburrida hubieras pasado.
Saludos desde el Inframundo.
Saludos desde el Inframundo.
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que tio más gilipolla.
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siento q hayas pasado por una experiencia tan desagradable.. deberías haberle dicho algo... creo q se lo merece.. besos grandes guapa
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Vaya forma más tonta de perder una amistad. Desde luego no entiendo como hay gente así. En fin, pierde más el que tu, así que... que se la casque con 2 piedras.
Por cierto, me he reido un monton con el post anterior. Cuan cierto es eso de que quien tiene que acabar haciendo el disfraz de los niños son los padres. Yo este año si me disfrace y creo que el resultado final fue bastante bueno. Ya verás las fotos cuando las cuelgue, pero te adelanto que la gente al verme decia: "Mira ese... da miedo" xD
Petonets maca
Por cierto, me he reido un monton con el post anterior. Cuan cierto es eso de que quien tiene que acabar haciendo el disfraz de los niños son los padres. Yo este año si me disfrace y creo que el resultado final fue bastante bueno. Ya verás las fotos cuando las cuelgue, pero te adelanto que la gente al verme decia: "Mira ese... da miedo" xD
Petonets maca
Comentario:
Lo importante es la madurez, de quien esté del otro lado.
Y a este "señor" le falta mucho para madurar, no?
Un beso
Y a este "señor" le falta mucho para madurar, no?
Un beso
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No hay que darle más importancia de la que tiene, total el que ha salido perdiendo es el, estoy segurisima de ello.
Besos
Besos
Comentario:
Yo es que paso de esos rollos desde el principio, no me van los chats, no abro el msn, prefiero otro tipo de comunicacion porque hay mucho salido, mucho frustrado, mucha amargada y mucha gente sin corazon y sin entrañas
kisses!
kisses!
Comentario:
ya sabes lo que se suele decir, el que con niños se acuesta.........
la proxima vez a ver si conoces a alguien mas maduro. (que pena ser la esposa de un tipo asi)
la proxima vez a ver si conoces a alguien mas maduro. (que pena ser la esposa de un tipo asi)
Comentario:
Desde luego parace que tú y yo vivimos historias paralelas... semejanzas desde luego tenemos para rato.
Yo tampoco entiendo la diversión de ese tipo(hombre). Pero imagina que si ese es su modo de diversión....no merece la pena ni haberlo conocido.
La pena es cuando nos hacen perder el tiempo, verdad??
1besazo
Yo tampoco entiendo la diversión de ese tipo(hombre). Pero imagina que si ese es su modo de diversión....no merece la pena ni haberlo conocido.
La pena es cuando nos hacen perder el tiempo, verdad??
1besazo





