Su tabaco, gracias
Cuando tenemos amigos, sabemos que no son perfectos, al igual que nosotros no lo somos. Pero a veces... llega un momento en que esas imperfecciones o bien llegan a un límite extremo o bien tu sensibilidad está cansada de aguantarlas.
C. y yo somos amigas desde hace mucho tiempo, nunca noté en C. ningún tipo de tacañería, ni era una niña "gorrona" ni nada por el estilo, pero hace unos años C. se casó... y parece que se cumple eso de que "dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición".
Hace dos años C. dejó "de fumar", pongo "de fumar" entrecomillado porque mas que dejar de fumar lo que dejó fue de comprar tabaco.
Os juro que jamás me ha importado ofrecer un cigarro o darlo, es mas, si salimos mi paquete de tabaco está siempre encima de la mesa, y que coja quien quiera... pero todo tiene un límite.
Una cosa es que alguien se quede sin tabaco en un momento determinado y te pida un cigarro o dos o tres, pero asunto distinto es que ese alguien no lleve tabaco nunca (y cuando digo nunca me refiero a al menos un año y medio de "nunca"), y que cogerte un cigarro no se limite a uno después de cenar sino que fuma a la misma vez que tú; que a las cuatro o cinco horas, cuando ves que te queda únicamente un triste cigarro para el resto de la noche, digas: Voy a comprar tabaco, y ni se digne en decir: voy contigo y compro yo también.
Pero la cosa no se limita al tema del tabaco...
Normalmente, hacemos cenitas los findes en casa, a veces en la mía y a veces en la de otros amigos, no está estipulado ningún orden ni nada por el estilo, eso sí, en su casa jamás.
El otro día me llamaron para ver que iba a hacer el finde; el churry y yo habíamos planeado irnos a cenar fuera y al cine y luego a tomar una copa por ahí, por lo tanto cuando me llamó pues le dije el "plan" y les comenté que se viniesen; ella me contestó que lo consultaría con J.J. (su marido), al ratito me llama y me dice que al marido no le apetece salir de casa y que no se vienen.
A la hora más o menos... me llama P., otro amigo, y me pregunta lo mismo:
- Niña, qué vais a hacer esta noche?
- Pues habíamos pensado irnos a cenar, luego a ver alguna peli y después tomarnos una copita por el centro, ¿os venís?
- Anda, mejor veniros a casa a cenar, que me apetece mucho veros, es que llevo toda la semana trabajando fuera y estoy casero del todo.
- Bueno, vale.
- Llama a C. y dile que se venga.
- Pues no sé si querrá ir niño, que me dijo que J.J. no tenía ganas de salir hoy.
- Bueno, tú llámala y se lo comentas, por si se animan.
- Vale.
Y ahí que me dispongo yo a llamar a C. para comentarle el cambio de planes.
- Nena, que me ha llamado P. y me ha dicho que nos vayamos a cenar a su casa y que si os apuntáis.
- Espera que se lo pregunto a J.J.
Se escucha la conversación en la lejanía....
- Es _azul, que P. la ha llamado para que nos vayamos a cenar a su casa, ¿que hacemos?
- Hombre si es a cenar en su casa... pues vamos!!!!
Situaciones como esta se vienen repitiendo en el tiempo.. no penséis que es algo esporádico.
El churry y yo lo hemos comentado muchas veces, sobre todo el tema del "saqueo de tabaco", y él siempre me ha dicho que se lo diga claramente, pero es que me da "fatiga" decírselo, no sé para mí es una situación muy violenta tener que decirle: tía tienes mas cara que espalda, y si quieres fumar ya sabes.. ahí hay una máquina- . Él me dice que "fatiga" ninguna, que mas vergüenza debería darle a ella y no le da.
La cosa es que dentro de dos días es su cumpleaños y ya sé que regalare....
Un cartón de tabaco
A ver si así pilla la indirecta!!!!





