Que noche...
No se ni que escribir, el coraje nubla mis sentidos y sin embargo no pienso derramar una sola lagrima, ni siquiera por este sentimiento que me ha dejado muda.
La única forma de desahogarme en este momento es escribiendo letras locas, lo que mas me enoja es la gente que no aprende a convivir con los demás, lo mejor que puedo hacer por ahora es callar y gritar en silencio.
Tratare de ser mejor persona, no quiero verme un día frente a un espejo y ver tu reflejo y no el mío, quiero verme con la conciencia tranquila y el corazón en paz...hoy voy a tratar de ser mejor viviendo con una sonrisa en mi interior.
Que cosas....unos cuantas letras me hicieron sentir mejor...ahora si pobre dormir tranquila....
La única forma de desahogarme en este momento es escribiendo letras locas, lo que mas me enoja es la gente que no aprende a convivir con los demás, lo mejor que puedo hacer por ahora es callar y gritar en silencio.
Tratare de ser mejor persona, no quiero verme un día frente a un espejo y ver tu reflejo y no el mío, quiero verme con la conciencia tranquila y el corazón en paz...hoy voy a tratar de ser mejor viviendo con una sonrisa en mi interior.
Que cosas....unos cuantas letras me hicieron sentir mejor...ahora si pobre dormir tranquila....
Tarde de viejos recuerdos...
Mientras pensaba sobre lo trágico de las guerras sobre horas inundadas de sufrimiento, sangre, esclavitud, injusticia y actos atroces que marcaron vidas, el incienso inundaba mi habitación, el sol dorado acariciaba mi piel con su suave resplandor y mi mente poco a poco te recordaba mientras escuchaba esa canción del sol; el corazón con ganas de soltar el mar de lagrimas y la mente tratando de detenerlas con las pocas fuerzas que le quedan...ahora me doy cuenta que soy muy débil, la noche anterior mientras trataba de dormir pensaba que al fin había conseguido olvidarte, que ese miedo de dejarte de amar se había evaporado, que al fin había vencido a ese fantasma y sin embargo vienes siempre, o casi siempre vienes con el sol...el sol regreso a su guarida y yo esperare con ansiedad el día siguiente, esperare con pasión encontrar un nuevo sol en el que al fin encuentre la paz que tanto anhela mi corazón.
La excursión esperada...
Un día como cualquier otro, caminando hacia mi casa, conocí a alguien en la calle....ahí fue cundo inicio la aventura, pues después de conocernos un poco, nos pusimos de acuerdo para realizar una excursión al Cofre de Perote, en realidad fui yo la que lo sugirió pues siempre que lo veía me decía que un día iba a estar ahí, aunque tengo que confesar que en un principio sentí algo de miedo pues no conocía el camino y me habían comentado que algunos se han perdido; pero seguimos con el plan y un domingo de septiembre emprendimos el viaje, llegamos a Perote y pregunte que carro nos llevaba cerca del cofre, así que tomamos un carro de pasajeros a un pueblito llamado los Altos, por cierto la gente es muy amigable, nunca olvidare a ese viejecito que me regalaba manzanas a pesar de ser tan humilde, que gran corazón.

Ahí platique con un grupo de boys scouts, e iniciamos el ascenso, primero los íbamos siguiendo hasta que mi compañero de viaje se detuvo a ponerse crema, confieso que para salir de excursión es un tanto odioso, en fin seguimos caminado hasta llegar a una pradera parecida a la de Heide jiji.

Continuamos el viaje hasta a un punto donde tuve que elegir un camino, confieso que fue una mala elección jijiji, luego nos detuvimos a comer en una peña y seguimos caminando hasta que se hizo tarde sin aun poder visualizar el cofre, me sentí verdaderamente perdida, pero ahora era tiempo de buscar un lugar para acampar, mi compañero estaba muy cansado así que subí en busca de un lugar adecuado, afortunadamente encontré uno, armamos el campamento y prendí mi primera fogata jeje, si porque mi compañero no me ayudo casi en nada, la mayor parte de la leña la traje yo, creo que no se quería ensuciar su chamarra, que fastidio. Mientras caía el manto de estrellas observaba el paisaje, era como una pintura hecha con un pincel mágico, a mi alrededor el silencio tranquilo, el aire puro limpiando mi alma, las estrellas iluminando la bóveda, fue una noche apacible.

A la mañana siguiente, después de haber pasado una noche muy fría, me aliste para subir y tratar de ver la cima del Cofre de Perote, empecé el ascenso mientras disfrutaba de un amanecer radiante y solitariamente confortable, el aire era tan fresco, con sabor a natural, el paisaje era hermoso hasta el punto de olvidar mi trágico amor, me sentí libre y tranquila, una sensación en verdad maravillosa, camine y camine hasta que al fin vi la cima, ese día no pudimos llegar, pero un día regresare.

Me gusto mucho este viaje, disfrute los paisajes, descubrí que puedo hacer fogatas solo con cerillos jeje y que no soy tan miedosa como lo creía. Sin duda regresare a ver esos cielos y respirar aire puro y sobre todo llegar a la cima.


Ahí platique con un grupo de boys scouts, e iniciamos el ascenso, primero los íbamos siguiendo hasta que mi compañero de viaje se detuvo a ponerse crema, confieso que para salir de excursión es un tanto odioso, en fin seguimos caminado hasta llegar a una pradera parecida a la de Heide jiji.

Continuamos el viaje hasta a un punto donde tuve que elegir un camino, confieso que fue una mala elección jijiji, luego nos detuvimos a comer en una peña y seguimos caminando hasta que se hizo tarde sin aun poder visualizar el cofre, me sentí verdaderamente perdida, pero ahora era tiempo de buscar un lugar para acampar, mi compañero estaba muy cansado así que subí en busca de un lugar adecuado, afortunadamente encontré uno, armamos el campamento y prendí mi primera fogata jeje, si porque mi compañero no me ayudo casi en nada, la mayor parte de la leña la traje yo, creo que no se quería ensuciar su chamarra, que fastidio. Mientras caía el manto de estrellas observaba el paisaje, era como una pintura hecha con un pincel mágico, a mi alrededor el silencio tranquilo, el aire puro limpiando mi alma, las estrellas iluminando la bóveda, fue una noche apacible.

A la mañana siguiente, después de haber pasado una noche muy fría, me aliste para subir y tratar de ver la cima del Cofre de Perote, empecé el ascenso mientras disfrutaba de un amanecer radiante y solitariamente confortable, el aire era tan fresco, con sabor a natural, el paisaje era hermoso hasta el punto de olvidar mi trágico amor, me sentí libre y tranquila, una sensación en verdad maravillosa, camine y camine hasta que al fin vi la cima, ese día no pudimos llegar, pero un día regresare.

Me gusto mucho este viaje, disfrute los paisajes, descubrí que puedo hacer fogatas solo con cerillos jeje y que no soy tan miedosa como lo creía. Sin duda regresare a ver esos cielos y respirar aire puro y sobre todo llegar a la cima.

A prisa...
Una noche de esas, de las que no se olvidan fácilmente, cuando el sol aparece en una sonrisa y amaneces bajo las sabanas tibias por el calor de dos cuerpos unidos en un sentimiento; escuche algo sobre la prisa, si sobre mi prisa. En ese momento no lo creí así; llego a mis oídos y paso por mi mente dejando un eco que mas tarde resonaría en mi mente haciéndome reflexionar en esa pequeña palabra, hasta hoy comprendí que quizás si tenía razón, últimamente he tomado muchas decisiones impulsada por esa palabra, a veces siento que el tiempo se me termina, que algo me hace correr y correr sin ver la meta o una parada de descanso, es como si mi vida la viera a través de un reloj de arena, a veces la ansiedad se apodera de mí haciéndome querer comerme el mundo en un solo bocado, creo que esta prisa, posiblemente, sea provocada por lo sucedido con mi primo manuelito, siempre será manuelito para mí.
Éramos tres, dos niños, uno gordito otro flaquito y una niña, yo. Solo nos quedan los recuerdos, como olvidar esa risa tan chistosa, esas palabras tan bromistas, ese lunar junto a la boca, esos rizos alborotados, esos juegos divertidos, las travesuras inocentes jiji; manuelito como quisiera que aun vivieras, si supieras que te queríamos mucho, que nos haces muchas falta, que siempre te vamos a extrañar y vivirás en nuestros corazones.
El ver tu figura desvanecerse tan repentinamente como un relámpago en la tormenta me atemoriza, no porque tenga miedo a la muerte, sino porque tengo miedo de no haber exprimido la vida, de no haber reído, llorado, amado, besado lo suficiente, de no haber visto amaneceres, de no haber disfrutado el aire fresco o simplemente de no haber vivido un día como si fuera el último...escribir esto me esta ayudando a comprender mi prisa, creo que debo de ser más paciente y tratar de disfrutar la vida como se que lo hizo mi primo, gracias por este ejemplo de lucha y fuerza que nos dejaste, te quiero mucho y que crees ya me deje mis rizos como tu me dijiste, tenias razón manuelito....
Protesta de amor a la patria
Hoy 16 de septiembre es una fecha trascendente para nosotros los mexicanos porque marca, con el grito de Hidalgo, el inicio del movimiento de independencia el cual nos dio la libertad como país.
En estas fechas es cuando los mexicanos nos sentimos más orgullosos de serlo, cuando el amor a la patria se vuelve “evidente”, cuando la señal televisiva se inunda de comerciales alusivos a este llamado amor a la patria, recordándonos como nació ese supuesto amor, digo supuesto, no porque no crea en él, sino porque quizás no se refleja en acciones consideradas por mí como verdadero amor a México. Digo esto por lo que he observado a lo largo de mi vida y lo que vi hoy en un comercial. Se trataba de un niño, el cual le preguntaba a su padre como había nacido el amor a su país y este contestaba que se sentía, el pequeño lo comprendió cuando apoyaba a su equipo; en realidad la mayoría de los comerciales giraban en torno a circunstancias poco relevantes o momentáneas.
Para mí, el amor a la patria se demuestra con hechos, no necesariamente comprando un sombrero gigante, o un paliacate o pintando una banderita en la piel; debe ser con pequeñas cosas o grandes según sean las posibilidades, con acciones como tirar la basura en su lugar, reciclar, respetar y cumplir las leyes, no desperdiciar los recursos, como la luz, el papel, el agua, en fin, muchas acciones que pueden mejorar nuestro país, nuestro mundo y por lo consiguiente nuestra vida, deberíamos fomentar esas actitudes que signifiquen un cambio benéfico para el país.
Desafortunadamente esa no es la realidad. Esto es lo que sucede: después de la fiesta basura por doquier, asaltos, personas lesionadas y en el peor de los casos muertas, no significa que no este de acuerdo con las celebraciones, de hecho me gustan mucho, solo creo que las personas deberían ser un poco más responsables de sus acciones; otra cosa que sucede es sobre los gobernadores, se lucen con una deliciosa, lujosa y sobre todo costosa cena, acaso ¿beneficia en algo al país?¿demuestran el amor que le tienen a la patria, -y por lo consiguiente- a los mexicanos?, no claro que no.
Ese dinero podría ser utilizado para los niños de la calle, para los mendigos, para los que no tienen comida, para los más necesitados o para obras en beneficio de su “amado país”; ellos tiene muy buen sueldo, si quieren cenar que lo hagan pero no con recursos de todos.
En conclusión creo que si nos amamos, amamos nuestro país y nuestro mundo deberíamos hacer acciones para demostrarlo, por muy sencillas que sean cuentan, no tratemos de cambiar al mundo, debemos comenzar por cambiar nosotros mismos, en nosotros esta la oportunidad de elegir...
En estas fechas es cuando los mexicanos nos sentimos más orgullosos de serlo, cuando el amor a la patria se vuelve “evidente”, cuando la señal televisiva se inunda de comerciales alusivos a este llamado amor a la patria, recordándonos como nació ese supuesto amor, digo supuesto, no porque no crea en él, sino porque quizás no se refleja en acciones consideradas por mí como verdadero amor a México. Digo esto por lo que he observado a lo largo de mi vida y lo que vi hoy en un comercial. Se trataba de un niño, el cual le preguntaba a su padre como había nacido el amor a su país y este contestaba que se sentía, el pequeño lo comprendió cuando apoyaba a su equipo; en realidad la mayoría de los comerciales giraban en torno a circunstancias poco relevantes o momentáneas.
Para mí, el amor a la patria se demuestra con hechos, no necesariamente comprando un sombrero gigante, o un paliacate o pintando una banderita en la piel; debe ser con pequeñas cosas o grandes según sean las posibilidades, con acciones como tirar la basura en su lugar, reciclar, respetar y cumplir las leyes, no desperdiciar los recursos, como la luz, el papel, el agua, en fin, muchas acciones que pueden mejorar nuestro país, nuestro mundo y por lo consiguiente nuestra vida, deberíamos fomentar esas actitudes que signifiquen un cambio benéfico para el país.
Desafortunadamente esa no es la realidad. Esto es lo que sucede: después de la fiesta basura por doquier, asaltos, personas lesionadas y en el peor de los casos muertas, no significa que no este de acuerdo con las celebraciones, de hecho me gustan mucho, solo creo que las personas deberían ser un poco más responsables de sus acciones; otra cosa que sucede es sobre los gobernadores, se lucen con una deliciosa, lujosa y sobre todo costosa cena, acaso ¿beneficia en algo al país?¿demuestran el amor que le tienen a la patria, -y por lo consiguiente- a los mexicanos?, no claro que no.
Ese dinero podría ser utilizado para los niños de la calle, para los mendigos, para los que no tienen comida, para los más necesitados o para obras en beneficio de su “amado país”; ellos tiene muy buen sueldo, si quieren cenar que lo hagan pero no con recursos de todos.
En conclusión creo que si nos amamos, amamos nuestro país y nuestro mundo deberíamos hacer acciones para demostrarlo, por muy sencillas que sean cuentan, no tratemos de cambiar al mundo, debemos comenzar por cambiar nosotros mismos, en nosotros esta la oportunidad de elegir...





