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el blog de los palabros
Comentarios sobre el buen y mal uso de las palabras.
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Listado nº último+1
Hacía tiempo que no les "deleitaba" con un listado de palabras encontradas en mis lecturas, así que aquí les hago entrega del último que he elaborado. El título es debido a que no recordaba el orden y no tenía ganas de buscarlo.
Espero que disfruten de él.
Del libro “Gatos sin fronteras” de Antonio Burgos:
Mandorla: Marco en forma de almendra que en el arte románico y bizantino, circunda algunas imágenes, especialmente las de Cristo Majestad.
Hético: Muy flaco y casi en los huesos.
Escamondár: Limpiar algo quitándole lo superfluo o dañoso.
Coscón: Socarrón, hábil para lograr lo que le acomoda o evitar lo que le disgusta.
Alipori: Vergüenza ajena.
Del libro “La felicidad de los ogros” de Daniel Pennac:
Guripa: Coloquialmente soldado. Coloquialmente golfo. Persona que mantiene el orden. (Del caló kuripa)
Del libro “Viento del sur” de Ian Gibson:
Facundia: Afluencia, facilidad en el hablar.
In loco parentis: Es una locución latina utilizada en Derecho que se podría traducir al castellano como En lugar de los padres. Se refiere a la toma de algunas responsabilidades legales paternas por una persona u organización. La corte americana aplicó primeramente la doctrina de In loco parentis a las instituciones educativas.
Carmen: (Del árabe hispano, kárm, y este del árabe clásico karm, viña) En Granada, quinta con huerto o jardín. (Como la masía catalana, el pazo gallego, etc.)
Otra acepción: (Del latín carmen) verso o composición poética.
En el libro Gibson da esta explicación:
Fue él quien me puso al tanto de que la palabra carmen procedía de una voz árabe que significaba viñedo, y que no tenía nada que ver, como se creía a menudo, con el latín carmen, canción.
A su juicio el carmen era la versión musulmana del “huerto encerrado” del Cantar de los cantares, un lugar creado para el amor y defendido de la mirada del mundo exterior.

Macasar: Cierto aceite que se utilizaba para el cabello.
Sarracina: Pelea entre muchos, especialmente cuando es tumultuosa o confusa.
Del libro “La exposición” de Claudio Magris:
Agon (O Agón.): En el antiguo teatro griego, particularmente en la comedia del siglo V a.c., el agon se refiere a una convención formal en virtud de la cual la lucha entre los personajes debe planificarse de tal manera que proporcione la base de la acción. El significado del término ha escapado de la circunscripción de sus orígenes clásicos para significar, de manera más general, el conflicto alrededor del cual gira una obra literaria.
Del libro “Noche de perros” de Hugh Laurie
Apologético: Relativo o perteneciente a la apología. Ciencia que expone las pruebas y fundamentos de la verdad de la religión católica.
Del libro “La vida sexual de Catherine M.” de Catherine Mollet:
Aporía: Enunciado que expresa o que contiene una imposibilidad de orden racional.
Vigilen su vocabulario y hasta la próxima.




 
¿Cuándo se acentúa que?
Con un poco de retraso contesto a una pregunta que me hizo hace poco un visitante:
¿Cuándo se acentúa que?
La pregunta puede dar lugar a un artículo bastante largo, así que de momento voy a explicarles lo esencial. Si alguien lo desea podemos extendernos en el tema.
Bien, empecemos hablando de las palabras interrogativas y de las exclamativas. Como su nombre claramente indica son palabras que se utilizan para introducir preguntas y exclamaciones respectivamente. Todas estas palabras son tónicas y por tanto llevan tilde.
Las formas de interrogativas y exclamativas son:
Qué
Quién, Quiénes
Cuál, cuáles
Cuándo
Cuánto, cuánta, cuántos, cuántas, cuán (Este de uso poético)
Dónde, dó (Forma arcaica de donde)
Cómo

Pongamos unos ejemplos:
¿Qué camisas te gustan? ¡Qué camisas te gustan!
¿Cuánto has tardado? ¡Cuánto has tardado!

En la primera columna estamos preguntando qué tipo de camisas le gustan o cuánto tiempo has tardado en hacer algo, mientras que en la segunda expresamos una opinión: qué camisas más raras te gustan, has tardado mucho en llegar.
Así pues todas estas palabras se acentúan cuándo forman parte de un enunciado interrogativo o exclamativo que está enmarcado por los correspondientes signos de puntuación. Son los llamados enunciados interrogativos o exclamativos directos:
¿Qué querías decir en realidad?
¡Cuánto habías estudiado!

Luego tenemos las oraciones indirectas, no van entre signos de puntuación y son oraciones subordinadas dentro de una oración mayor:
No sé qué querías decir en realidad.
No te imaginas cuánto había estudiado.

En ambos casos (Enunciados interrogativos o exclamativos directos y oraciones indirectas), los interrogativos y los exclamativos llevan tilde.
Sin que esto constituya una regla siempre cierta, podríamos decir que, por lo general, las oraciones indirectas podrían ser una respuesta a una pregunta o exclamación.
Así podríamos leer en, por ejemplo, el inicio de una novela o cuento: “No sé de dónde venía ni qué se traía entre manos….?
Nadie ha hecho la pregunta, pero por ser oración indirecta llevará tilde.
Espero haberle aclarado algo el tema, pues como dije al principio, hay más cosas.
Más cosas como por ejemplo:
Hay ocasiones en que las formas que, quien, cuando… no deben llevar tilde, aunque aparezcan detrás del sigo de interrogación, y es si son solo posibles las respuestas sí o no:
¿Que estáis leyendo? Sí o no
¿Quien lo acierte se llevará un premio? Sí o no.
Frente a:
¿Qué estáis leyendo? Una novela.
Como siempre vigilen su vocabulario y hasta la próxima.