Nuevo listado o Listado Nº 2
Continuamos con los listados que inicie hace algún tiempo.
Se trata de palabras que voy recogiendo de mis lecturas y que me llamaron la atención por el desconocimiento que tenía de ellas y que por tanto hacían que no entendiera lo dicho.
Espero que les aprovechen.
Del segundo número de la revista Ebro 38:
Fautor: Persona que favorece y ayuda a otra.
Del libro “La diplomacia del asesino” de Robin Hobb:
Vatídico: Relativo al vaticinio. Que vaticina. Viene del latín vates, que aunque se usa mucho en el sentido de poeta, también quiere decir profeta.
Del libro “Aprendiz de asesino” de Robin Hobb (Este libro y el anterior forman parte de una serie llamada “Saga del Vatídico”, no se donde está traducido pero usa muchas palabras no usuales en el castellano de España):
Cámara: “…añadí unas hierbas especiales a la tetera para que padecieran cámaras.” Aquí se utiliza en el sentido de diarreas.
Añublo: Hongo parasitario que ataca los cereales.
Por si algún lector las conoce comento que encontré en estos libros palabras que no aparecen en el DRAE y que seguramente son modismos de algún país, por ejemplo: catamita e ijanas, si alguno de los ilustrados lectores conoce su significado que lo aclare.
Del libro “Contra toda evidencia” de Andrés Trapiello:
Saludados: No aparece en DRAE. Está utilizado, a mi entender, como alguien conocido, a quien saludamos normalmente, pero no es amigo ni conocido.
Longánimo: Magnánimo, constante, generoso.
Verlainianos: Verlaine fue un poeta francés de vida tumultuosa, era alcohólico y mantuvo una relación con el también poeta Rimbaud. Relación que acabó con un disparo de Verlaine a Rimbaud porque este quería dejarlo. Relejes: Rodada o carrilada.
Molondro: Hombre perezoso y torpe.
Borborigmo: Ruido de tripas producido por el movimiento de los gases en la cavidad intestinal.
Del poemario “No olvides mi rostro” de Diego Valverde Villena:
Panóptico: Dicho de un edificio: Construido de modo que toda su parte interior se pueda ver desde un solo punto.
Acezante: Anhelante, ansioso.
Hierofanía: Relativo a Hierofante: Sacerdote del culto a Eleusis en la Grecia clásica.
Del “Código da Vinci” de Dan Brown:
Sénéchaux: El infortunado traductor no dominaba el castellano o bien le pareció más importante usar la designación francesa de senescal, que era una especie de mayordomo real.
Doxología: Fórmula de alabanza a la divinidad, especialmente a la Trinidad en la liturgia católica y en la Biblia.
Del libro “Fiesta bajo las bombas” de Elías Canetti:
Estenografiado: Escrito en estenografía (Taquigrafía)
Mutas: Jaurías. (Conjuntos de perros)
Del libro “La República española y la Guerra Civil” de Gabriel Jackson:
Paniaguado: Allegado a una persona y favorecido por ella.
Ludibrio: Escarnio, desprecio, mofa.
Saludos a todos, hasta la próxima y vigilen que no sean objeto de ludibrio.
Otra de inglés
Más de una vez he hecho algún comentario sobre la falsa impresión que tenemos del idioma inglés.
Siempre pensamos que nuestro idioma es más rico que el inglés y ya vimos que dispone de algunas palabras más que el nuestro para diferenciar algunas cosas. Es el caso de “meat” y “flesh”.
También tenemos la percepción de que es un idioma alejado del nuestro, sin embargo casi un 60% de las palabras que lo componen tienen su origen en el latín. O sea que es más cercano al nuestro que a una lengua germánica o de otro origen.
No hay idiomas superiores a otros, solo hay diferencias entre ellos. Sin embargo en algo sí que es superior al castellano, o diferente, y esto lo digo a modo de opinión personal, pues no soy lingüista ni nada parecido.
Tiene una gran facilidad para la creación y transformación de palabras. Donde más ejemplos tenemos en el lenguaje técnico, pues ahí es donde aparecen nuevas cosas que requieren, en muchas ocasiones, nuevas palabras. Ellos acostumbran resolver el problema con nuevas palabras que, o bien reflejan alguna característica del objeto, como “transistor” (Ya asimilado a nuestra lengua), o bien acuden al uso de acrónimos, como “led”, “radar”, “sonar”, “laser”, etc.
Igualmente está ocurriendo en la “blogosfera” (Aquí tenemos un caso de está invasión), donde nos asaltan los neologismos a diestro y siniestro (Como “postear”) o las malas traducciones (Como bitácora); lo peor es que caemos en la trampa de acogernos a ellos por la facilidad que nos proporciona el no tener que pensar en buscar un término que, seguramente, nos permitirá decir lo mismo y que, en un elevado porcentaje, existe. Ellos lo resuelven con la creación de una nueva palabra o bien modifican otra.
Hace tiempo que arrastramos el problema del “hardware” y del “software” (Ejemplos paradigmáticos de lo que aquí se expone), no hemos sabido encontrar una alternativa sencilla a esas palabras y, prácticamente, hemos renunciado a encontrarla.
En Cataluña creímos resolverlo copiando a los franceses —celosos de su idioma hasta el paroxismo y que sin embargo han asimilado montones de anglicismos a su idioma— y se propuso los términos de “maquinari” y “programari” (“Matériel” y “Logiciel” en francés). No cuajó, solo se utiliza en los ámbitos oficiales.
Todos conocemos (¿Verdad?) que la palabra “hardware” ya existía con anterioridad a la popularización de los ordenadores o computadoras. Quiere significar el concepto de herramientas físicas, de ferretería.
La solución era evidente y clara, pero tuvieron que buscar una palabra para esa parte del invento que no era visible, ni tangible: los programas de ordenador. Aquí entramos en esa versatilidad y adaptabilidad de la que hablábamos como característica diferenciadora entre el inglés y el castellano, se inventó la palabra “software”; para ello se utilizo la contraposición entre “hard” (Duro) y “soft” (Blando).
Nos encontramos ahora con un nuevo ejemplo en la palabra “copyleft”.
Como saben en el mundo editorial existe el derecho a la propiedad intelectual y que impide que podamos copiar o utilizar el material intelectual creado por otros, a no ser que paguemos por utilizarlo. Son los famosos derechos de autor que, no podía ser de otra forma, resumimos con otra palabra inglesa “copyright”, cuya traducción literal sería derechos de autor.
Bien, con este movimiento de software libre ha aparecido también una corriente para facilitar la utilización de material sin tener que pasar por el peaje del “copyright”.
Es el material que utiliza el marchamo “copyleft” que se utiliza en el sentido de no tener que pagar los derechos y poder usarlos libremente.
Doy a continuación una definición sacada de Internet:
El término copyleft describe un grupo de licencias que se aplican a una diversidad de trabajos tales como el software, la literatura, la música y el arte. Una licencia copyleft se basa en las normas sobre el derecho de autor, las cuales son vistas por los defensores del copyleft como una manera de restringir el derecho de hacer y redistribuir copias de un trabajo determinado, para garantizar que cada persona que recibe una copia o una versión derivada de un trabajo, pueda a su vez usar, modificar, y redistribuir tanto el propio trabajo como las versiones derivadas del mismo. Así, y en un entorno no legal, el copyleft puede considerarse como opuesto al copyright.
Dado que el concepto es radicalmente opuesto al de derecho de autor (Sería un no-derecho de autor) recurrieron a esa flexibilidad del inglés.
"Right", además de derecho, es derecha, o sea la mano derecha; así que mejor que buscar su opuesto que es izquierda y en inglés "left" y ¡abracadabra! Tenemos "copyleft" como opuesto a "copyright" y si nos ponemos literales hablaríamos de derechos de autor y de izquierdos de autor.
¿Bonito? Como diría Mr. Spock: Fascinante.
Hasta la próxima, les espero pronto, al menos lo intentaré y vigilen el inglés, que no se nos cuele más todavía.
Miscelanea, necrológica y algo más.
Hoy vamos a hablar de varias cosas, algunas importantes, otras no. Pero hablaremos, pues no quiero que piensen que me he retirado de este fantástico mundillo. Lo que pasa es que, aparte el trabajo, la inapetencia, algo de no se que, además se me ha puesto mala la “parienta” y la tengo ingresada. No se preocupen, no es nada grave, pero le dan un tratamiento muy fuerte y quieren tenerla ingresada por si acaso reacciona mal, vamos que no sabes que es peor si el remedio o la enfermedad.
Empecemos con el acertijo, finalmente quien más se acercó fue Asmodeo (Que no se quién es, pues no dejó ni correo, ni diario), solo falló por dos, aunque según como leyó el enunciado es fácil que no contara exacto.
La solución es 802 páginas. ¿Por qué? Sencillo, primero de todo piensen siempre que cuando les propongan un acertijo, aparentemente, tan fácil es que no lo es.
Si ustedes se miran bien el estante verán que el primer libro de la izquierda tiene su página número 1 a la derecha del libro (Si no se lo creen cojan un libro de cualquier estantería y compruébenlo), con eso tenemos una página.
Luego vienen ocho libros de 100 páginas cada uno, total 800, más la uno tenemos 801.
El último libro de la derecha tiene su página 100 al lado izquierdo, luego solo cuenta una página, ¡Eh, voila!, 802 páginas. Por tanto doy como ganador, si más no moral, a Asmodeo.
Vamos con otro tema, quiero agradecerle a Lector Constante el darnos a conocer una palabra genial, hermosa y única: procrastinar. Que quiere decir “dejar para mañana”, o sea diferir, aplazar. El origen de la palabra según una leyenda referida a un santo es deliciosa, acérquense a su página y disfrútenla. Denle recuerdos de mi parte.
Siguiente: Verán que he reorganizado los enlaces, eso se ha debido a la mortandad que últimamente está afectando a este círculo de “diaristas”.
Renuncio a seguir visitándoles y encontrar sus fantasmas. Quizás algún día reaparezcan, así lo deseo, y ya volveré a encontrarles.
Por eso les dejo este tributo a:
Catedral de Humo
El ángel
Lanamberguan
Háblame del mar
Golfilla
Brisa en la noche
La bollo
Hogar multicolor
La vida de Toné..
A todos ellos, o más bien dicho a sus diarios, descansad en paz.
No crean que el orden en que aparecen en el listado de enlaces, indique una preferencia. No, simplemente se han cubierto las bajas y al resto les sigo visitando cuando puedo, que últimamente no es tan a menudo como quisiera.
Tengo el firme propósito de, pasadas las vacaciones, retomar, con mayor asiduidad, este diario. Hasta entonces disculpen al autor si no aparece con la frecuencia que ustedes se merecen.
También, pasadas las vacaciones, les pondré otro problemilla, pero más complicado que este. Habrá premio, un libro, como hice la vez anterior.
Nada más de momento, sigan visitándome, aunque no encuentren nada. No quiero perderlos, que la blogosfera sin ustedes es muy aburrida, fría y, evidentemente, solitaria.