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el blog de los palabros
Comentarios sobre el buen y mal uso de las palabras.
Cosas varias
Sindicación
VEAN LAS NUEVAS RECETAS EN EL BLOG "BUEN MENÚ".
 
Ya estoy de vuelta
Hola a todos, por fin ya tengo a mi ordenador en casa, repuesto y remozado, nueva CPU (a 2600) y más memoria. Esperemos que no de más problemas, sino se va al río y no hablo metafóricamente.
Como siempre gracias a todos por vuestros comentarios y por vuestra asistencia a este diario, sobretodo bienvenidos los nuevos, se nota que la comunidad crece.
Como hace días que no aparezco hoy contestaré los comentarios desde aquí y no con un nuevo comentario.
Espero que restablecido el ordenador y cuando consiga organizar mi tiempo, pueda aparecer regularmente.
¿Han visto que he puesto un contador? Me costó (Gracias a El blog de Manuti) porqué todo eso de los códigos no hay forma de entenderlo, ahora me falta añadir música y alguna cosilla. María (Elucubraciones) me dio un consejo para la música pero no me sale, tendré que pedir ayuda a Azul que parece que es una maestra en estos temas.
Bien vamos allá.
A todos: Las traducciones son un gran problema y, aunque no estoy de acuerdo con todo lo que dijo, pienso que Juan Marsé tenía razón en que se está olvidando la literatura y se está pensando más en el negocio. Lo de Salvat ya fue el escándalo.
José (Desde mi zanja): Tienes mucha razón, pero si nos metemos con el lenguaje de las altas personalidades, sobretodo políticos, encontraríamos tema para ochocientos artículos mensuales. No tengo tiempo para tanto y además, últimamente, no me los escucho mucho. Estoy harto de tantas polémicas infladas y que solo buscan soliviantar al personal, siempre destruyendo.
María (Elucubraciones): Ciertamente fue una descarada forma de decir “ya se que está mal, si quieres lo vendes y así ganas algo.”
Adrià (Nobleza obliga): Afortunadamente ha habido varias librerías que retiraron el texto en cuestión, alguna, incluso, se negó a venderlo.
Leo (El rincón de Leodegundia): El problema es que no creo que las editoriales lean mi diario y menos que hicieran caso. Solo les importa vender.
Mardolo (La buhardilla de Mardolo): Se bienvenida, imagina el escándalo si la versión en castellano hubiese salido como “El cielo senos echa encima”.
Veo que también tú has leído a Dan Simmons. “Vampiros de la mente”, hace mucho que la leí y casi no me acuerdo. ¿Has leído las novelas de Hyperion y Endimión? Ahora quiero leer su nueva saga sobre la guerra de Troya
Caboblanco (Roma victrix): Seguro que es lo que pasó, dijeron ¿qué hacemos con 50000 ejemplares? y los dejaron salir a ver si colaban algunos, aunque fuese para recuerdo. El traductor espero que esté en la calle. Felicidades por tu blog, es todo un tratado de Historia. ¿Es afición o eres historiador?
Tone (La vida de Tone): También Bienvenido, te espero por aquí. Te digo lo mismo que a Caboblanco, la pela es la pela, que decimos aquí.
Azul (La ventana azul): Si se abusa de tantas cosas, ¿por qué no abusar el lenguaje que no se queja?
Grandchester (No escuchen a la loca..): Ante todo bienvenida y perdona que te deje para el final, pero al hacerme una pregunta he preferido hacerlo así. Me alegro que me leas desde hace tiempo, pero espero que ahora me “postees” más seguido.
Brutal lo define el diccionario como: propio de los animales por su violencia o irracionalidad 2. Dicho de una persona: De carácter violento. 3. Propio de una persona bruta. Ejemplo Una paliza brutal ║ 4. Muy grande, ejemplo Una oscuridad brutal. ║ 5. Bruto (animal irracional).
Como ves su significado más frecuente es relacionado con brutalidad y hace referencia, es un adjetivo, a esa cualidad de violencia extrema. Pero también, como puedes ver en la acepción 4, se utiliza, un tanto como metáfora, para dar el significado de grandeza o vastedad, el ejemplo es muy claro Una oscuridad brutal. No se refiere a violenta sino a grande. De esta acepción deriva el uso que dan los jóvenes de hoy a esa palabra cuando la usan para decir, por ejemplo, la película era brutal o fue un concierto brutal. Aquí es usada en el sentido de ser muy bueno.
Espero haber respondido a tu interés.
Para finalizar comentar la aparición e otro libro de Proust, “Contra Sainte-Beuve. Recuerdos de un mañana” (Tusquets), con el aliciente de ser una de sus primeras obras y que, en cierta medida, perfila la que será su obra más importante. Perdonad mi manía con Proust.

 
Y otro más
Acaba de salir el último libro de historietas de Astérix. Copiando la técnica publicitaria de salir al mercado en una misma fecha en diferentes países utilizada por otras promociones, se han realizado las diferentes traducciones con cierta premura.
El título original, en francés es: Le ciel lui tombe sur la tête. En castellano ha sido traducido como El cielo se nos cae encima, traducción, que sin ser literal, se ajusta perfectamente al sentido del original. Pero en catalán fue traducido como El cel s’ens cau al damunt, traducción literal del castellano y que contiene dos errores garrafales
De la edición en castellano se hicieron 300.000 ejemplares y de la catalana 50.000.
Lo grave del caso, además de los errores cometidos es que un mes antes de salir al mercado ya se sabía que estaba mal, pero a pesar de ello se siguió adelante y no se retiró la edición para corregirla. Para ello solo hubiese sido necesario colocar unos adhesivos sobre el título mal escrito con el correcto.
Pero no, se lanzó al mercado tal cual con la advertencia del editor, Salvat, a los libreros de que, en breve, procedería a la reedición y dejaba en manos de los mismos la responsabilidad de mantenerla en venta.
Algún periodista, Màrius Serra, opina que quizás, para aprovechar el error, se ha decidido mantenerlo y, con la publicidad generada vender unos cuantos miles de ejemplares que, de haber subsanado el error a tiempo, quizás hubiesen ido a parar al crematorio. Un poco lo que ocurre, comenta el periodista, con los sellos, donde un error se cotiza mucho más.
Para aquellos que no conocen el catalán les comento que los dos errores son:
El primero que el verbo caer, caure en catalán, no es reflexivo y por tanto el título debiera ser El cel ens cau al damunt.
El segundo es que, cuando se apostrofa, se hace siempre a la derecha, por eso la expresión se ens iría apostrofada como se’ns y no como aparece en el librito de marras.
En fin, ya ven que no solo se conforman con traducir mal, si no que además se pitorrean del público y parecen querer lucir sus vergüenzas con orgullo y con deseo de comercializarlas.
Vergonzoso.
 
Otro de traducciones
Desgraciadamente para nosotros, los lectores, las traducciones son un problema. Es difícil encontrar buenas traducciones. Parece ser que el problema es que están mal pagadas y, por ello, los buenos traductores no realizan muchos trabajos y los que ellos no hacen pasan a gente inexperta o sin los suficientes conocimientos para hacerlas.
Ya comenté una vez que un traductor debe conocer muy bien ambos idiomas, pues no basta traducir literalmente, sino que hay que saber expresarlo correctamente. A veces cambia mucho la forma de expresar una cosa o un concepto de un idioma a otro, las reglas son diferentes o las palabras no tienen el mismo sentido, todo y que a veces signifiquen lo mismo. Esto último está muy claro con el concepto, tan en boga desgraciadamente, de la “violencia de género”. Esto es una traducción literal de la palabra inglesa “genre”, pero lo que no han tenido en cuenta los periodistas españoles es que no tiene exactamente el mismo sentido que en castellano.
Y aquí tenemos que hacer dos precisiones. La primera es que para los anglosajones hablar de violencia de sexo suena mal, pues, en su falsa pudibundez, les parece que no está bien ya que parece hacer referencia al acto sexual y entonces emplean la expresión de “genre”, género en castellano. La segunda precisión es que en castellano esta muy clara la diferencia entre sexo y género. Sexo (no la relación sexual) es lo que diferencia a los seres vivos, hay el sexo masculino y el sexo femenino. En cambio género es una propiedad de las palabras, hay, por ejemplo, artículos masculinos y artículos femeninos. Lo que no es correcto, todo y su empleo es decir que hay personas de género masculino y personas de género femenino.Por tanto, la expresión violencia de género no debería usarse, el problema es como llamarlo. “Violencia de sexo” tampoco es muy correcto. Lo más correcto es lo que mucha gente dice: “violencia doméstica”, pues, por lo general, aparece en ese entorno.
Como siempre acabo divagando, debe ser la edad, pues yo quería hablar de las traducciones. Acabo de leer un libro, Endymion de Dan Simmons (Es un libro de ciencia ficción), que, todo y tener una traducción aceptable, revela muchos de los errores que comentaba anteriormente.
En uno de los pasajes el narrador está hablando de derribar unos árboles y plantea la posibilidad de hacerlo con una especie de cañón de láser y dice: “Sería demasiado ruidoso, demasiado desprolijo y demasiado impreciso”.
¿Qué quiere decir desprolijo? ¿Qué no quedaría prolijo? ¿Qué no sería prolijo?
Permítanme aquí hacer el inciso de que prolijo significa: Largo, dilatado con exceso; cuidadoso o esmerado; impertinente, pesado, molesto (Esto último es lo que soy yo con esto de los palabros). Respecto a la segunda acepción a veces se confunde con pulido, que está bien hecho. No me queda muy claro en que sentido está usando el traductor término prolijo, si como largo o como pulido. Da igual, el error no es ese.
El origen del error está claro. Como sabrán el inglés es un idioma muy rico en palabras y conceptos, pero no tanto como el castellano. Por ejemplo ellos utilizan la palabra “meat” para referirse a la carne animal y “flesh” para la carne humana. En cambio, para la confección de antónimos utilizan, más que nosotros, la partícula "un", que vendría a equivaler a nuestra "des". Así hacer y deshacer serían "do" y "undo", etc. Pero también lo utilizan, muy frecuentemente, para los adjetivos, a veces como nosotros con comprimido y descomprimido que para ellos sería "zipped" y "unzipped" (Aquí utilizo, no la forma correcta, sino la popular derivada del programa de ordenador tan conocido, pero como ejemplo vale), pero ellos dirían "polish" y "unpolish" para lo que nosotros diríamos pulido y no pulido o tosco o, mejor, basto.
Así pues el error del traductor está en ese "un", imagino, y donde dice desprolijo se este refiriendo a que sería bien demasiado dilatado, o sea largo en el tiempo, o bien que sería tosco, burdo.
Con eso no acabo, en otro párrafo, en el que habla de una posible invasión extraterrestre, dice: “Matarán la paz. Negaran la vida y desecrarán nuestro principio de la dignidad del individuo".
Confieso que he sido incapaz de encontrar dicha palabra, desecrar, ni nada que se le parezca. Lástima no tener el original en inglés para ver que decía y porqué ha sido “traducido” con semejante palabro. ¿Quizás sea un error tipográfico?
Quizás sea un localismo, es decir, alguna palabra que se utilice en algún país de habla castellana, pues el último comentario que quería hacer quizás tenga algo que ver con esos localismos.
En varias ocasiones menciona el verbo zamarrear. Los protagonistas de la novela pasan gran parte de ella viajando en una balsa y según el traductor los vaivenes producidos por las corrientes, zamarrean a sus ocupantes o deben tener cuidado para no ser zamarreados.
Bien, zamarrear, que por cierto viene de zamarra (piel de cordero), es lo que hacen los perros o los lobos cuando han hecho presa en otro animal y sacuden violentamente la cabeza de un lado para otro con la victima entre los dientes y así acabar de matarlas o despedazarlas, se usa también para hablar de tratar mal a alguien trayéndolo con violencia o golpes de una parte a otra. Por tanto zamarrean las fieras o una persona a otra, pero no una barca. No obstante puede ocurrir perfectamente que, en la zona originaria del traductor, se utilice esa palabra con ese sentido marino. Que no vean ustedes lo puntillosos que son los marinos con su argot náutico.
Este que les comento hoy es uno de tantos ejemplos sobre la traducción y que, como siempre, no acabará aquí.
Para no alargar el artículo de hoy les hablaré, en el próximo, de un error muy sonado y escandaloso que acaba de pasar en Cataluña con la edición en catalán del último libro de Asterix.
Para finalizar gracias a todos por sus deseos de pronta recuperación de mi ordenador (ahora estoy escribiendo con un portátil que me han dejado por un par de días), los técnicos ya han diagnosticado su mal y está en proceso de reparación y posterior recuperación.
 
PROBLEMAS
Queridos todos, nuevamente mi ordenador ha entrado en un proceso de descomposición virtual y me está dando errores continuamente, se reinicia cuando le da la gana y cositas por el estilo.
Esto me obliga a hospitalizarlo y estar más esporádicamente con vosotros, pues tendré que hacerlo desde un cibercafé o similar.
Así pues, si veis que estoy algunos dias sin aparecer, no me he retirado estoy en "standby".
Espero que pronto vuelva todo a la normalidad
 
Santo Domingo de la Calzada
Hoy me salto a la torera las palabras y voy a explicar la leyenda de los gallos de Santo Domingo de la Calzada, pues nadie quiere explicarla.
Santo Domingo de la Calzada está situado en el camino de Santiago y por el hace muchos años, en una galaxia lejana, no, ya me equivoco de historia.
Bien decía que por allí pasó una familia que hacía el peregrinaje, el hijo fue, injustamente, acusado de robo y por ello encarcelado y ajusticiado a pesar de sus protestas y la de los padres. Sus padres continuaron la peregrinación y rezaron en Santiago por su hijo. Al volver a su país, eran alemanes, volvieron a pasar por Santo Domingo y allí oyeron la voz de su hijo que les decía que el santo le había conservado la vida, los padres fueron a ver al Corregidor y le explicaron la historia. El hombre, en ese momento se disponía a cenar una gallina, les dijo que eso era imposible y el que el joven estaba tan vivo como la gallina que se iba a cenar. En ese momento la gallina se levantó de la bandeja y comenzó a cantar. Naturalmente el joven resucitó y todos fueron felices.
Desde entonces se conservan en dicha catedral una pareja de esas aves, siempre de color blanco y que cada mes son cambiados, pues la jaula donde están no es muy grande. Una vez pasado el mes NO se los comen, si no que pasan a vivir en un gallinero especial que tienen los monjes donde viven felices. Con todo y eso, no estoy muy seguro que no acaben en la cocina del convento. Las parejitas son donaciones de los devotos.
Para más información les dejo el siguiente enlace donde puede verse dicha leyenda.
La leyenda es curiosa, pero más lo es conocer que no es única, pues bastante lejos de allí, en Portugal, aparece la misma leyenda. En esta ocasión es en la preciosa ciudad de Barcelos, donde, a la entrada, se puede encontrar un bello crucero que reproduce dicha leyenda, Es exactamente igual y dio origen al famoso “gallo de Barcelos”, que ha devenido en casi el símbolo de Portugal. Seguro que si ustedes han visitado Portugal lo habrán visto en cerámica o bordado en mantelerías.
Así pues la misma leyenda en dos sitios tan diferentes hace pensar que seguramente entre en el campo de lo que hoy llamamos “leyendas urbanas”. Si alguno de los lectores conoce de otro sitio lo podría comunicar.
Dos breves anotaciones. La primera señalar la creación de un diccionario “exo x ti, xra ti” que hará las delicias de los “smseistas” y gente a la que le gusta escatimar letras al escribir y no se recatan en mostrar su vagancia. Vean el enlace.
La segunda que disculpen mi bisoñez en lo de poner fotos, es la primera vez que lo hago y aún no lo domino. Gracias a los consejos encontrados en el diario de Manuti, un experto donde los haya, no han quedado tan mal. Gracias Manuti (Su enlace está entre "Gente simpática").
 
Contumaces y recalcitrantes.
Una previa, que dicen en los congresos, hay un comentario a mi anterior artículo contestando a los vuestros.
Contumaz: Rebelde, porfiado y tenaz en mantener un error.
Recalcitrante: Terco, reacio, reincidente, obstinado, aferrado a una opinión o conducta.
En mis primeros artículos hablaba de esa manía en utilizar términos extranjeros y en la creación de verbos y substantivos derivados de verbos. Venía a cuento la explicación por haberme encontrado u oído palabras de ese pelaje en periódicos o radios y, sobre todo, que aparecían en temas de economía.
Bien, hay un refrán castellano que dice ”se dice el pecado, pero no el pecador”. Casi siempre lo aplico, pero en esta ocasión me lo salto a la torera.
También, creo recordar, que expliqué que tengo cierto interés y curiosidad por el tema de la bolsa y las inversiones. Es por ello que suelo escuchar, en mis ratos de conducción, la emisora “Radio Intereconomía” (La pecadora en cuestión), pues es la única emisora que da información económica todo el día. Cuando dan tertulias o comentan noticias, me escabullo. Es una emisora de lo más carca, de la derecha más fundamentalista y sumamente sesgada en sus apreciaciones. Debe tener acciones la Iglesia en esa cadena porqué no paran de anunciar el semanario “ALBA” (Por cierto en un diario como los nuestros, alguien lo leía para divertirse por lo que llegaban a decir, aprovechen la ocasión para suscribirse que regalan, nada menos, la versión extendida de la película Carol) y es la única, creo, que a las 12 del mediodía anuncia el “Ángelus”. Cosa con lo cual no estoy en contra, pero que considero poco propio de una emisora sobre economía.
En fin que dicha emisora es la culpable de aquella expresión de “estar invertidos en” para decir que “había que invertir en” un determinado valor o mercado. También, aunque no son los únicos, en utilizar profusamente lo de “deslocalizar”.
Pues ellos, contumaces y recalcitrantes siguen aconsejado “estar invertidos” en la bolsa Nueva York. Ciertamente se puede encontrar de todo en dicha ciudad, pero no creo, menos en la Bolsa, nos dejen “estar invertidos”.
En una entrevista me llamó la atención que, hablando de la dichosa opa de Gas Natural sobre Endesa (Que en mal momento hizo la “gasista”) la aparición de un adjetivo, para mí extraño en ese momento, en la frase “la empresa opada” refiriéndose a Endesa, de donde se deduce que Gas Natural debe ser “la empresa opante”. Francamente, al momento pensé que ya estábamos en una de esas singularidades que nos acostumbran, pero, antes de acusarles y señalarles con el dedo, busqué en el DRAE dichos palabros. Como saben, escribo los artículos en el Word y así se me corrigen los posibles errores en los que, debido a la premura en escribir, pueda caer y al escribir opada y opante no me decía nada (Bueno, el corrector daba error en opante, pero no en opada).
La cuestión es que dichos términos aparecen como aceptados por la Real (Academia, no Sociedad). Curioso, pues hubiese dicho que lo correcto era decir “la empresa que realiza la OPA” y “la empresa sobre la que se realiza la OPA”. Por otro lado, puestos a aceptar los adjetivos y el nombre ¿Porqué no incluir el verbo “opar”?, pues no, no sale. Curioso.
Bueno, bueno, opa también da error en el corrector, así que solo acepta como buena opada y, busca que te busca, he encontrado el qué. Verán, resulta que “opado” (U “opada”) tiene, también la acepción de presumido, dicho del lenguaje afectado redundante o hiperbólico. Así pues, mi corrector, penúltima versión pues utilizo el Office XP, no tiene incorporadas las palabras opado, opante y opa (Opa además se escribe así en minúsculas, o sea que no se consideran iniciales) en el sentido que recoge la última versión del DRAE.
La cuestión es que yo quería escribir una cosa y ha salido otra, Curioso (Con tanto “curioso” me voy pareciendo al Sr. Spock de la serie Star Trek).
Otrosí (Este es un término jurídico, se refiere a los distintos apartados que se añaden al principal de un contrato, sentencia, etc.), en una tertulia (Que pese a mi manifiesta aversión empecé a escuchar) hablaban del nuevo “Estatut” aprobado en Cataluña. Uno de los contertulios hablaba de la cuestión de los impuestos y decía que lo importante no es quien los cobra, sino a quien pertenecen. Otro de los contertulios se mostraba de acuerdo con él y decía que era una “trivialización”, que no entiendo porqué utilizaba dicho palabro, pues los tributos son cosa seria. La cuestión es que el termino ha hecho fortuna en la emisora y, al día siguiente, dos de los locutores lo empleaban, uno de ellos muy mal, pues decía “tribalización” ¿O quizás hablaba de la tribu de los catalanes?
En fin, una emisora excelente en cuanto a información económica, muy sesgada en política y sumamente pobre en lenguaje.
Para acabar otra palabra que nunca había oído y ahora está en boca de todos desde que un locutor melillense la utilizó por vez primera en el tema del que hablaba. La palabra es recrecer. La utilizaba en el sentido de que parte de la valla fronteriza de Ceuta y Melilla se había y se estaba recreciendo. Es decir, la hacían más alta, ciertamente una de las acepciones de dicha palabra es aumentar, acrecentar algo, pero no me suena a que su aplicación, en este caso, sea la correcta. Sin embargo si el señor ministro la utiliza será que es correcta. Pero pienso yo, ¿Son de fiar los ministros y otros políticos en cuestión lingüística?
Nada más por hoy y como en la televisión “continuará”.
 
Acrimonia, sinsonte y susodicho
Vamos con tres palabras que he encontrado recientemente y que por raras, poco usuales o por desconocer su origen creo que puedan interesar a los lectores.
La primera, “acrimonia”, la encontré en un artículo de La Vanguardia sobre el nombramiento del nuevo miembro del Tribunal Supremo de Norteamérica.
El texto decía así:
«Lo más extraordinario del nombramiento de Roberts, además de la escasa acrimonia política que ha suscitado,…..»
Según el DRAE la palabra de marras quiere decir: Aspereza de las cosas, especialmente al gusto y al olfato. ║2. Agudeza del dolor. ║ 3. Aspereza o desabrimiento en el carácter o en el trato.
Viene del latín acrimonia, que quiere decir acidez, dureza, acritud (para los supercultos una frase en latín: animi acris acrimonia, la amarga dureza de su alma). Así pues nos encontramos con el uso de un término, yo llamaría, culto (en el sentido de no habitual en el habla corriente) y simplemente lo que el periodista quiso decir, pero en fino, que nadie se cabreó por el nombramiento, ni hubo pitos ni pataletas, que se esperaba mayor oposición. Así de claro.
Verán que muchas veces saco ejemplos de La Vanguardia, no se trata de que sea el único periódico que leo, pero sí es de los en que más material encuentro. También leo El Periódico, pero en ambos casos no todos los días. La realidad es que, últimamente, solo compro La Vanguardia los miércoles y El periódico los jueves, simplemente porqué son los días en que salen los respectivos suplementos de libros. De las noticias ya me entero por la televisión, buena por su inmediatez y tratamiento gráfico y mala porque, si son imparciales como debieran, no hay comentarios ni opiniones. Y a veces, en ese deseo de correr a dar la noticia, se les cuelan datos que no han sido contrastados debidamente y que luego resultan falsos o, cuando menos, inexactos
La otra palabra me la encontré, también en la Vanguardia, en una tira cómica, no se si la conocen, se llama Calvin y Hobbes y son aventuras de un niño muy espabilado y su tigre de peluche que, para él, existe en verdad y se hablan, etc.
Hay tiras cómicas que, no me duele en absoluto confesarlo, me gustan por divertidas y porque llevan su pequeña moraleja o, bajo una apariencia cómica, una gran carga de crítica. Y me maravilla esa capacidad que tienen sus autores de sintetizar, en solo cuatro viñetas, una historia. Parece ser que es la norma, difícilmente encontrarán tiras de más de cuatro dibujos, al menos las extranjeras. También pareciera que están destinadas a los críos, pero, lo cierto, es que dudo que las entendieran. En esta historia aparece el niño, Calvin, haciendo caras raras y sonidos extraños en las tres primeras viñetas y, en la cuarta, el tigre le pregunta que hace, el niño responde que lo hace por si hay algún sinsonte. ¿Qué niño, español, conoce que es un sinsonte? Y puestos a preguntar ¿Cuántos adultos hay que lo conozcan? Reconozco que yo lo sabía porque me apareció en un libro que leí hace poco, pero no es una palabra usada en España.
Sinsonte, según el DRAE, es como se conoce en algunos países de Sudamérica (Cuba, Honduras y México) al cenzontle, que a su vez es el nombre de un pájaro de color pardo y blanco que tiene un canto muy variado y armonioso. La palabra viene del idioma nahua (idioma de una antigua tribu de México y América Central) y quiere decir que tiene cuatrocientas voces. Todo este ejemplo de erudición no es tal, sino simplemente ir al DRAE y buscar esos términos.
Por último la palabra susodicho, no hay gran misterio, todos saben que se refiere a una persona citada anteriormente. Lo curioso es lo del prefijo suso. Suso viene del latín sursum que quiere decir arriba. (Los que de pequeños fueron a colegios religiosos y los hacían ir a misa lo recordarán de cuando el cura decía, antes del concilio vaticano 2, Sursum corda, arriba los corazones).
En La Rioja, cerca de la población de Santo Domingo de La Calzada (con una bella catedral, en que hay una jaula con una pareja de gallo y gallina blancas a consecuencia de una famosa leyenda del entorno y cuya explicación dejo a los compañeros blogosferos especializados en historia, leyendas y anécdotas la expliquen. Por ejemplo, Leodegundia seguro la conoce), hay otro pueblo que se llama San Millán de la Cogolla.
Allí se encuentra el famoso Monasterio de San Millán de Yuso, célebre por que en él se encuentran los primeros documentos escritos en castellano que se conocen. Durante mucho tiempo solo fue conocido este monasterio, pero existían dos monasterios en realidad. Lo que ocurre es que el segundo estaba, prácticamente, en ruinas y de difícil acceso, nadie lo visitaba ni mencionaba, hasta que comenzaron a restaurarlo y acondicionarlo para su visita. Bien, este segundo monasterio se llama San Millán de Suso.
Este fue el monasterio original y que seguramente en su inicio fue conocido como San Millán a secas. Estaba en las montañas y con el tiempo los monjes se trasladaron a la planicie donde hicieron el segundo monasterio, más grande y más rico en arquitectura. De ahí nace lo de San Millán de Suso para referirse al que estaba arriba y donde aún residían algunos frailes y el de Yuso, que quiere decir abajo. Así pues, otra vez sin ser finos, es San Millán de Arriba y San Millán de Abajo.
Espero que hayan visto que ya contesto a sus comentarios con otro comentario y que, cuando aprenda, pondré fotos de los lugares mencionados.
Hasta el próximo.
 
La divulgación científica
Hoy es día de libros.
Pero hoy en vez de hablar de un autor quisiera hablar de un género. La divulgación científica. Es un género que prácticamente no se conoce en España y son contadísimos los autores que se han dedicado a él.
Quizás por que mi formación es científica me atrae el género y por eso lo conozco un poco. Como ustedes saben, hoy en día, la ciencia ha avanzado mucho y ha llegado a unas complejidades que escapan del entender de cualquier profano, incluso con una, más o menos, sólida formación. Yo estoy suscrito a la revista Investigación y Ciencia y creanme que, incluso en artículos de mi especialidad, no logro descifrar su contenido.
Por eso, diversos autores, han escrito libros donde tratan de reducir esas complejidades a conceptos más asimilables por el grueso de los lectores comunes y que tengan un cierto interés en las ciencias. No obstante, a veces, es una divulgación de alto nivel que requiere mayor conocimientos. Es en la literatura anglosajona donde más autores podemos encontrar.
Tenemos al más conocido Isaac Asimov, que a más de escritor de ciencia ficción con novelas que son ya clásicos (Yo, robot, el ciclo de la Fundación, etc), fue un prolífico autor de libros de este tipo que estamos comentando. Se atrevió con diversos campos, incluso hizo una historia universal (donde como buen anglosajón prácticamente no aparece España fuera del descubrimiento de América) y llegó a realizar una Biblia comentada. Pero fuera de esos excesos tiene muy buenos libros de divulgación científica. Algunos son recopilaciones de colaboraciones que realizaba para diferentes revistas y otros son ensayos escritos sobre algún tema en concreto.
Otro autor conocido es Martin Gadner, este más circunscrito al apartado de las matemáticas y es bastante conocido por sus problemas sobre ese tema. Tenía una sección en la revista que antes cité.
John Allen Paulos, también en el campo de las matemáticas, del cual he leído recientemente, por mi afición a la Bolsa, el libro “Un matemático invierte en bolsa”, donde explica los mecanismos de ese fascinante mundo y como él, a pesar de sus conocimientos, salió escaldado de una operación con las famosas "puntocom".
Podría citarles algunos más, si me permiten la jactancia, mi erudición da para ello. (tómenselo a broma por favor), pero quisiera hablar de uno que es mi favorito. Se trata de Stephen Jay Gould, norteamericano, murió recientemente (2002) relativamente joven (61 años) y era paleontólogo, fue profesor en la prestigiosa universidad de Harvard. Se mueve, principalmente pero no únicamente, en el campo de las teorías evolutivas y la antropología. Uno de sus principales libros es “La falsa medida del hombre”, en él desmonta científicamente todas las teorías que, a lo largo de la historia y aún hoy, intentan demostrar que determinados grupos humanos son superiores a otros y como, para ello, se han valido, a veces inconscientemente, de estadísticas sesgadas o muestras pequeñas, cuando no se han hecho descalificaciones manipulando datos.
Otros libros del mismo autor son: “La sonrisa del flamenco”, “Érase una vez el zorro y el erizo”, “El pulgar del panda”, “Brontosauros y la nalga del ministro” y otros. Culminando en un libro aparecido poco antes de su muerte “La estructura de la teoría de la evolución”.
No quiero acabar este artículo sin citar a uno de los pocos españoles que se dedican al género, Jorge Wasemberg, con libros como “Si la naturaleza es la respuesta ¿Cuál es la pregunta?” y otros.
Como siempre son más los que hay que los que cito.
Ante de que me olvide, para los fans de Proust, acaba de aparecer un librito titulado “El indiferente” que recoge unos relatos inéditos en castellano.
José Sans