ESPERARTE ES COMO COMER UN GRAN PAN TIERNO
Sentada junto a la tibia luz de la tarde que ya casi acaba, doy bocados a la espera y a cada bocado la risa se me escapa, una ilusión, un malabarismo de amor.
Agradezco que no estén los niños, he revisado los mensajes del teléfono , el suelo brilla, hay poco polvo en los estantes, los libros duermen, la tele está apagada.
El recibidor permanece acogedor y amable, en rojo y oro, las mariposas en las paredes, las lámparas de Granada, como yo lo pensé, como a mí me gusta.
El sonido del mimbre que cruje –qué poco es, lo sé- me hacer amar todavía más esta casa, oigo mi respiración pausada, esperarte es como comer un gran pan tierno.
No puedo ser más feliz.
Y llegais todos, y llegas tú, mi amor, al que recibo (antes que a esos dos traviesos que gritan, rien y juegan) con una sonrisa, unas palabras, un beso en la boca y otro en el alma.
Nos conocemos desde siempre, compartimos las mismas querencias y nuestras miradas cómplices -sobre las cabezas de esas dos criaturas traviesas- celebran esta gran fiesta.
Y cuando todos duerman, acabaremos con esta espera que habíamos guardado desde que esta manaña nos despidieramos a la puerta.
Agradezco que no estén los niños, he revisado los mensajes del teléfono , el suelo brilla, hay poco polvo en los estantes, los libros duermen, la tele está apagada.
El recibidor permanece acogedor y amable, en rojo y oro, las mariposas en las paredes, las lámparas de Granada, como yo lo pensé, como a mí me gusta.
El sonido del mimbre que cruje –qué poco es, lo sé- me hacer amar todavía más esta casa, oigo mi respiración pausada, esperarte es como comer un gran pan tierno.
No puedo ser más feliz.
Y llegais todos, y llegas tú, mi amor, al que recibo (antes que a esos dos traviesos que gritan, rien y juegan) con una sonrisa, unas palabras, un beso en la boca y otro en el alma.
Nos conocemos desde siempre, compartimos las mismas querencias y nuestras miradas cómplices -sobre las cabezas de esas dos criaturas traviesas- celebran esta gran fiesta.
Y cuando todos duerman, acabaremos con esta espera que habíamos guardado desde que esta manaña nos despidieramos a la puerta.





