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El camino de baldosines amarillos
Cuando llegue a Oz te lo diré.
Acerca de
En cada baldosa me paro, miro y veo.
Sindicación
 
LÍO
Lío que me he formado para decir que hasta el año que viene no volveré a pisar estas baldosas.

 
LA DEJARON
He sentido como los edificios de mi alrrededor se desplomaban sobre mi cabeza como naipes sobre el mantel, sin ruido alguno, con suavidad ingrávida.
He sentido un dolor sordo en mis sienes, como el inofensivo estallido de un cristal de azúcar.
Camino pesada por la ciudad gastada, con pasos que no me pertenecen. Creo que ya no soy la misma. En cada paso voy dejando mi piel malherida, como la que deja tirada en la orilla una serpiente que cambia su vida.
Y noto que floto y siento que la brisa da en mi cara y por eso sé que estoy viva, sólo por eso lo sé.
Y miro a la gente con miopía forzada y miro sus caras sin verlas y no tengo interés por sus pasos alrrededor de los míos.
Estoy triste, agotada, quiero que mi corazón enfermo macere en un bálsamo de aceite templado y sereno, necesito una reunión de emergencia de todos mis sentidos.
Loca como una paradoja, la primera que viene en mi ayuda es lo que soy de mí.
Se trae la esperanza, la vida misma, toda ella en sí, viene y me descalza y besa mis pies con amor inusitado, cura mis heridas como la mamá gato y dejo entonces escapar un gemido de desahogo porque ya te lloré como un río.
Todos los días amanece y yo me levanto con el sol, con la misma fuerza de las raíces nuevas. Me miro en el espejo y nunca mi boca me pareció tan bella ni mis manos tan útiles ni mi cuerpo tan mío ni mis deseos e ilusiones tan cerca.
 
HASTA SIEMPRE ABUELO
Hoy iba a ser un dia especialmente feliz para mí, apenas por nada, sólo porque he abierto este nuevo blog, me hacía mucha ilusión. Siempre suelo despertarme antes de que el reloj lo haga, como lo hacen unos estorninos que viven al otro lado de mi ventana y aún en la cama empiezo a vivir el nuevo dia y pienso que cosas me traerá.
He venido al trabajo pensando sólo en éste lugar, tal vez demasiado ajena a que lo que acontece en el día es más fuerte que lo que deseamos que suceda.
Así al visitar la bitácora de un gran escritor es como he sabido que el abuelo ha muerto y a pesar de no conocerle mi vello se ha erizado, mi corazón arrugado como los cuernos del caracol y mis ojos han vuelo ha sentir qué fácil pueden parecer dos brasas.
Y este dia sigue siendo aquí soleado y poco frío, como al principio de saber la noticia, pero ya no podrá ser el dia que yo esperaba, el radiante dia con el que yo contaba.
 
FRÍO EN LAS MANOS
Aquí donde me encuentro ahora es un buen lugar. Es mi lugar de trabajo. Yo no me preocupo, que nadie se preocupe porque lo que se dice deslomar no me voy a deslomar.
Es un sitio muy espacioso, aproximadamente unos 400 m2 rodeados por amplias y altas cristaleras que dejan pasar toda la luz y la atmósfera del exterior, se ven las nubes, los pájaros, aviones y helicópteros, la lluvia. Se oye el sonido de las fuentes fuera que por cierto cuando se apagan se experimenta una agradable sensación parecida a cuando se apaga el extractor de humos de la cocina que te hace exclamar ese Joder, qué a gusto! que parece que no pero es como un tormento, tú notas que te vas desquiciando poco a poco y no encuentras motivo, no has tomado café, no has esnifado pegamento, no te has cruzado con el vecino que no te saluda...pero notas que estas intranquilo, ansioso, bueno, pues es la campana extractora de humos.
Decía que estoy aquí tan sola, solo con aves de paso, que eso, pasan y me encuentro fría, tengo las manos como llaves inglesas, de frías quiero decir, sobre todo la que maneja el ratón. El dia menos pensado me muero en esta silla de frío mirando la pantalla del ordenador y ni se dan cuenta, sobria y regia que es una como una estatua griega. No se, luego tendrían que quebrarme todos los huesos...no me gusta la idea aunque después de muerta como si me quieren rebanar para la histología.


De baldosa a baldosa me paro y miro otra cosa