Tirando de agüelas y otros proberbios esquimales
Así es como voy, tirando de aguelas, la super-abuela Paquita aparece por casa a las ocho menos cuarto pa llevar a los niños al cole, me deja hasta el fregao der desayuno quitao de en medio y las camas hechas. Y toman el relevo las otras super abuelas Pruden y Manuela a la hora de recoger a los enanos en el cole y después de darles de comer al picapleitos y a los enanos me los devuelven. Yo llego a mi casa sobre las tantas mil y pico, si arguien se ha apiadado de mi tonses, me encuentro el super - tuper en la nevera. Si no, pos me apaño lo que buenamente pueda.
Me paso la santa tarde recogiendo chismes del suelo, del tendedero, poniendo lavadoras, quitando er polvo y planchando, eso sin olvidar la merienda y el baño de los niños. Bueno y lo mejor de todo, es que dan las ocho de la noche y a mi Paty le da por presentarse to las tardes de visita con la menor excusa, y con su mario y con su niño. Yo creo que le ha pillao el gusto a verme echa un desastre y con la plancha puesta o aspiradora en mano y se lo pasa como los indios. Que a mi me encanta, que venga que conste, lo único que pasa es que…
Yo, a esas horas no es que no esté pa visitas, es que, levantá desde las seis de la mañana mas bien estoy pa que me recojan con cucharilla. Pero me pongo la mejor de las sonrisa, les saco una cervecita e intento darles conversación mientras la cena se me quema en el horno y los niños (que están ya como garbanzos en remojo) se niegan sistemáticamente a salirse de la bañera.
Ayer estaba tan desesperá que llamé a mi picapleitos por la tarde al curro, solo para contarle que no había conseguio sentarme ni pa comér, a él le dio un ataque de risa. Y me dijo, no te preocupes “gordita, ya queda menos” y me colgó. Y yo me quedé allí en medio del salón con el teléfono adosao a la mano y pensando ¿menos pa que?, ¿pa la prejubilación anticipada?, ¿pa cortarme las venas?, ¿para el fin de semana?.
Y pa colmo en el curro, me han ofrecio un puesto mejón, si que, las funcionarias también podemos promocionar, o eso me han dicho, así que llevo to la semana sin dormí, pensando si si, o si nó, o si yo que sé, y en concreto hoy llevo desde las cuatro y media haciendo un currículum vitae desos, que cuando tomé posesión de funsionaria me dijeron que nunca mas iba a tener que hacer en la vida. Lo que es la vida.
Y pa colmo me estoy leyendo un libro de autoayuda (era …..o eso, o me daba directamente a la bebia o a las pastillas) y el dichoso libro sostien que existe un milenario proverbio esquimal que dice que cuando uno lo pasa mal realizando una labor es que la está haciendo mal. Pos va ser eso. ¿no?
Bezitos pa tos.
Condió.
Me paso la santa tarde recogiendo chismes del suelo, del tendedero, poniendo lavadoras, quitando er polvo y planchando, eso sin olvidar la merienda y el baño de los niños. Bueno y lo mejor de todo, es que dan las ocho de la noche y a mi Paty le da por presentarse to las tardes de visita con la menor excusa, y con su mario y con su niño. Yo creo que le ha pillao el gusto a verme echa un desastre y con la plancha puesta o aspiradora en mano y se lo pasa como los indios. Que a mi me encanta, que venga que conste, lo único que pasa es que…
Yo, a esas horas no es que no esté pa visitas, es que, levantá desde las seis de la mañana mas bien estoy pa que me recojan con cucharilla. Pero me pongo la mejor de las sonrisa, les saco una cervecita e intento darles conversación mientras la cena se me quema en el horno y los niños (que están ya como garbanzos en remojo) se niegan sistemáticamente a salirse de la bañera.
Ayer estaba tan desesperá que llamé a mi picapleitos por la tarde al curro, solo para contarle que no había conseguio sentarme ni pa comér, a él le dio un ataque de risa. Y me dijo, no te preocupes “gordita, ya queda menos” y me colgó. Y yo me quedé allí en medio del salón con el teléfono adosao a la mano y pensando ¿menos pa que?, ¿pa la prejubilación anticipada?, ¿pa cortarme las venas?, ¿para el fin de semana?.
Y pa colmo en el curro, me han ofrecio un puesto mejón, si que, las funcionarias también podemos promocionar, o eso me han dicho, así que llevo to la semana sin dormí, pensando si si, o si nó, o si yo que sé, y en concreto hoy llevo desde las cuatro y media haciendo un currículum vitae desos, que cuando tomé posesión de funsionaria me dijeron que nunca mas iba a tener que hacer en la vida. Lo que es la vida.
Y pa colmo me estoy leyendo un libro de autoayuda (era …..o eso, o me daba directamente a la bebia o a las pastillas) y el dichoso libro sostien que existe un milenario proverbio esquimal que dice que cuando uno lo pasa mal realizando una labor es que la está haciendo mal. Pos va ser eso. ¿no?
Bezitos pa tos.
Condió.
ORGANIZACIÓN
Bueno, una de las desaparecidas en combate, retorna. Lo que me ha pasao es es que úrtimamente, no tengo ni tiempo de mirarme al espejo, y además mi amiga Ana, lo dice, que es que cuando falta una persona en tu vida, to se vuelve del revés.
En mi caso la persona que falta es "Paty" (ta de baja maternal) el ángel custodio que cuida a mis niños mientras el picapleitos y yo trabajamos. Y he pasado de dejar la casa echa un campo de batalla y volver y encontrarme a los niños ya comidos y llegar del curro "a mesa puesta". Pues he pasado de ese maravilloso estado del bienestar a tener que hacerlo yo to. Y esta semana ni he currao, toy de asuntos propios (es lo que tiene ser funcionaria). Y yo te digo la verdá, a mi no me da tiempo a ná, Yo no se como se las apaña mi Paty pa tenerlo to saltando de limpio. Si tengo la casa que parece una cochinera…... Sin ir mas lejos ayer se quedó sin hacer la cama de mi hijo tor día, la comida se me quemó en el último minuto.
Llegué al cole a recojer los enanos cuando era ya mas que tarde, y me encontré a la super-madre, esa, madre super, que aparte de to y mas, hace hasta las croquetas caseras, y me dice la tia con su cara perfectamente maquillada y que parecía recién salida de la peluquería: “No se porque pareces tan desesperá, si SOLO ES CUESTION DE ORGANIZACIÓN.”
!Chupate esa marquesa que es de fresa. Resurta que he perdio er sentido de la organización y yo sin enterarme. ¡
Asi que la semana que viene, que encima de llevarlo to palante tengo que currar de ocho a tres. Me entran los tres teleles solo de pensarlo, y que yo se que hay gente que lo hacen y no se han muerto.
Pero creo que eso son superwomens que están echas de otra pasta. Lo que yo te diga.
Por cierto: Se admiten sugerencias.
Condió.
En mi caso la persona que falta es "Paty" (ta de baja maternal) el ángel custodio que cuida a mis niños mientras el picapleitos y yo trabajamos. Y he pasado de dejar la casa echa un campo de batalla y volver y encontrarme a los niños ya comidos y llegar del curro "a mesa puesta". Pues he pasado de ese maravilloso estado del bienestar a tener que hacerlo yo to. Y esta semana ni he currao, toy de asuntos propios (es lo que tiene ser funcionaria). Y yo te digo la verdá, a mi no me da tiempo a ná, Yo no se como se las apaña mi Paty pa tenerlo to saltando de limpio. Si tengo la casa que parece una cochinera…... Sin ir mas lejos ayer se quedó sin hacer la cama de mi hijo tor día, la comida se me quemó en el último minuto.
Llegué al cole a recojer los enanos cuando era ya mas que tarde, y me encontré a la super-madre, esa, madre super, que aparte de to y mas, hace hasta las croquetas caseras, y me dice la tia con su cara perfectamente maquillada y que parecía recién salida de la peluquería: “No se porque pareces tan desesperá, si SOLO ES CUESTION DE ORGANIZACIÓN.”
!Chupate esa marquesa que es de fresa. Resurta que he perdio er sentido de la organización y yo sin enterarme. ¡
Asi que la semana que viene, que encima de llevarlo to palante tengo que currar de ocho a tres. Me entran los tres teleles solo de pensarlo, y que yo se que hay gente que lo hacen y no se han muerto.
Pero creo que eso son superwomens que están echas de otra pasta. Lo que yo te diga.
Por cierto: Se admiten sugerencias.
Condió.
Yo tenía uno, .............., al sur del sur.
Los relatos en casa, cuando vas a hablar de algo lejano en el tiempo, siempre empiezan como ese libro que dice:
“Yo tenía una granja en África a los pies de las Montañas del Gong….”
Memorias de África - Isaac Dinsen
Bien, pues aclarado esto, comencemos el relato
Yo tenía, si tenía, pero no una granja en África ………. Hace tiempo, mucho tiempo………. Tenía ……. un amigo al sur del sur, él, es el protagonista de este relato.
Un buen día nuestros destinos se juntaron, tropecé con él por una casualidad. Supongo que estaba previsto que, de alguna manera y durante un periodo de mi vida, estuviese ahí, justo parado, en medio de una autopista virtual y yo me lo tropezara.
O, simplemente, una Parca aburrida entretejió nuestros destinos. No se si porque mi amigo en cuestión habitaba, junto a un Cementerio, quizás por eso, quizás por los avatares de la vida, era, en esencia, un ser tristemente feliz, o felizmente triste. Con una cara tremendamente expresiva, y unos ojos de un color increíble e irreal, solo asomarse a ellos fue toda una aventura. Era un tipo alto y grande, y con una grandeza de espíritu como la de los pura sangre, y en definitiva un tipo noble, que llevaba a rajatabla sus principios, algunos de ellos carentes de valor en los tiempos que corren, pero ¿porque no?, principios al fin y al cabo.
Le gustaba disfrazarse de dragón para así, cubrirse con la piel dura y escamosa de estos y hacer como que sus problemas mundanos le hiciesen menos daño. Por aquel entonces yo también me disfrazaba, y jugábamos a inventar historias juntos: de dragones y princesas, de gatos y ratones. Un día vimos juntos una puesta de sol, una noche estuvimos contemplando una puesta de luna.
Y sin darnos cuenta, otro buen día, nuestros destinos se separaron, porque justamente así tenía que ser. La parca es caprichosa y lo mismo teje juntando, desteje separando.
Ese buen día que la parca destejió nuestros caminos, cada uno seguimos caminando, por bifurcaciones diferentes que cada día nos alejaron mas y mas. Cada uno contento con el rumbo de su vida y observando como se alejaba el otro.
Hoy, estoy insomne y no se porque extraña razón me acordé de este amigo y los dedos se fueron solos por el teclado. Y mi mente divagó durante un rato por los recuerdos inconexos del pasado.
Cosas que pasan, debe ser el eclipse solar. ………. ¿quien sabe?
“Yo tenía una granja en África a los pies de las Montañas del Gong….”
Memorias de África - Isaac Dinsen
Bien, pues aclarado esto, comencemos el relato
Yo tenía, si tenía, pero no una granja en África ………. Hace tiempo, mucho tiempo………. Tenía ……. un amigo al sur del sur, él, es el protagonista de este relato.
Un buen día nuestros destinos se juntaron, tropecé con él por una casualidad. Supongo que estaba previsto que, de alguna manera y durante un periodo de mi vida, estuviese ahí, justo parado, en medio de una autopista virtual y yo me lo tropezara.
O, simplemente, una Parca aburrida entretejió nuestros destinos. No se si porque mi amigo en cuestión habitaba, junto a un Cementerio, quizás por eso, quizás por los avatares de la vida, era, en esencia, un ser tristemente feliz, o felizmente triste. Con una cara tremendamente expresiva, y unos ojos de un color increíble e irreal, solo asomarse a ellos fue toda una aventura. Era un tipo alto y grande, y con una grandeza de espíritu como la de los pura sangre, y en definitiva un tipo noble, que llevaba a rajatabla sus principios, algunos de ellos carentes de valor en los tiempos que corren, pero ¿porque no?, principios al fin y al cabo.
Le gustaba disfrazarse de dragón para así, cubrirse con la piel dura y escamosa de estos y hacer como que sus problemas mundanos le hiciesen menos daño. Por aquel entonces yo también me disfrazaba, y jugábamos a inventar historias juntos: de dragones y princesas, de gatos y ratones. Un día vimos juntos una puesta de sol, una noche estuvimos contemplando una puesta de luna.
Y sin darnos cuenta, otro buen día, nuestros destinos se separaron, porque justamente así tenía que ser. La parca es caprichosa y lo mismo teje juntando, desteje separando.
Ese buen día que la parca destejió nuestros caminos, cada uno seguimos caminando, por bifurcaciones diferentes que cada día nos alejaron mas y mas. Cada uno contento con el rumbo de su vida y observando como se alejaba el otro.
Hoy, estoy insomne y no se porque extraña razón me acordé de este amigo y los dedos se fueron solos por el teclado. Y mi mente divagó durante un rato por los recuerdos inconexos del pasado.
Cosas que pasan, debe ser el eclipse solar. ………. ¿quien sabe?
"Tengo que picar, tengo que picar...."
Me imagino que a mas de uno y mas de una que yo me sé, se ha levantado esta mañana pensando:
"Se les acabó el "chollo". A partir de hoy a esos de PAS, se les acabó eso de llegar tarde. Que ya estaba bien eso de llegar a las ocho y veinte y a las nueve menos cuarto, cuando yo llego, ellos tienen que estar ya currando, que pa eso se les paga."
Que no lo pongo yo en duda, que además mi madre me lo tiene dicho, "Niña, que a ver si te enteras que el horario está pa cumplirlo. No pa que cada uno entre y salga cuando le parezca oportuno. ¿pero tu que te has creído que por trabajar pa la administración no tienes obligación moral de cumplir el horario?."
Que por supuesto el horario está pa cumplirlo y las leyes pa respetarlas. Y que me parece mu bien que haya un relojito instalado en mi ordenata que le diga a la Administración, a que hora llego y a que hora me voy. No tengo ningún problema con eso, vamos a ser francos. Que levante el dedo quien no tenga al lado un compi que por sistema, o simplemente por estar sentado mas a la derecha del cielo, o porque le gusta mas remolonear en la cama, tiene la bendita costumbre de llegar tarde.
Hoy re-estrenamos er dichoso reló de picar. Tu, te levantas con to la ilusión der mundo, pa ir a prestar servicio a la Administración u Organismo Autónomo que te ha tocao en suerte, o que tu has elegido. Te arreglas convenientemente, quien mas y quien menos tiene que dejar, niños en las guardes o convenientemente aparcados, comida prepará y chuparse un atasco der quinse pa llegar medianamente a su hora a su puesto de trabajo. Pero evidentemente ese no es problema de la Administración ni sus dirigentes, ese es un poblema de cada uno, que lo tenemos ya mas que superao, ¡Faltaría mas! .
Y cuando llegas y aparcas, por supuesto lo de pararse en la esquina, como hasta ahora, a esperar al compi que está aparcando pa ir andando juntitos por el pasillo con tranquilidad, de eso nada. Eso ya pasó a la historia. Tu haces como que no lo has visto y enfilas pa tu ordenata. Destino ......... "er pique".
Mientras el ordenata arranca,
(por si alguien lo desconoce hay los que pueden llegar a tardar diez minutos contados de reló, pero no te preocupes si es tu caso, que se supone que esos ordenatas que son de cuando abrió la UPO, están en una lista de un plan renove y a los funcionarios que los sufren a diario, administración los va a incentivar poniéndoles unos nuevos con los que pueden picar nada mas que lleguen al aparcamiento, sin bajarse del coche y por control remoto, tranquilos que todo llegará.)
Bueno, que me disperso, eso, mientras el PC de los ..... "esos".. arranca y no arranca, te empiezan a entrar los siete teleles, porque tu ya hace tres minutos que has llegao, pero pa la administración como que todavía no estas. A los cinco minutos, ya el ordenadó ta dispuesto pa que tu piques. Te lanzas sobre el icono del e-tempo, como si te fuera la vida en ello. (Tengo entendido que va a aprobar el Csjo. de Gobierno, en breve, una normativa nueva pa darle un premio al funcionario del mes que tarde menos en hacer esos menesteres.) Por supuesto, tu no has dao los buenos días a tus compis de oficina. Ni falta que hace. Tu en lo único que piensas es en "tengo que conseguirlo, tengo que picar" Ellos, además, ni se han dao cuenta, de que tu has entrao por la puerta. Están tan concentrados como tu o mas, en conseguir picar.
Pones la clave, y una maravillosa pantalla emergente te anuncia con horror, que te has esquivocao de clave o que estás de baja. Ganas de darte de baja te están entrando, no lo niegues. La adrenalina empieza a circular por tus venas. Pides ayuda a tus compis, pero ta la cosa fatal. Están tan concentrados, que ni te oyen. Como no se te ocurre otra cosa, intentas meter de nuevo la clave, y "voilá", cuando pensabas que estabas a punto de espicharla de un ataque cardiaco, has conseguido picar. Que ilusión. Por fin lo conseguiste. Ya has picao. !Prueba superada¡. Te sientes casi tan contento como el día que aprobaste selectividad, o las pruebas de mayores de 25 años. Todo un reto, pero lo has conseguido. VIVA, VIVA …. PRUEBA SUPERADA (como decían en ese concurso televisivo.)
Tonses y solo entonses, te das cuenta que hay gente a tu alrededor. Miras al resto de tus compis, y sonries. Y en lugar de: "buenos días, ¿que tal os ha ido el finde?". Sin poderlo evitar dices: ¿pero todavía no habéis picado?, ¿y a que estáis esperando?.
Todo esto me lo estoy imaginando claro, porque hoy, me he librado de ello. No he tenido que picar. Estoy de "Asuntos propios", porque mi muchacha va a parir un día de estos y el horario del cole de mis hijos no es ni siquiera compatible con el horario flexible. Porque, mucha flexibilidad horaria matutina, no tiene, todo hay que decirlo. Pero menos da una piedra, que diría mi aguela.
Así que, al menos hoy me he librado de picar, pero mañana, si cuando me veáis en el parking me hago la despistada y no os espero. NO os lo toméis a mal.
Solo voy "a picar."
Bezitos.
El ritual del desayuno. Tres mosqueteros de nuestro tiempo
Hasta que no empecé a desayunar con ellos, nunca jamás en la vida se me hubiese podido pasar por la imaginación que un simple desayuno tuviese tanta historia. Bueno, es que los participantes de este desayuno. No son cualquier cosa, no son gente corriente. Igual alguien está pensando que son simplemente tres funcionarios de una universidad publica cualquiera. Nada mas lejos de la realidad,. cuando yo los conocí, ya eran una “institución”. Desde mi particular punto de vista son, simplemente como ese poema de Bertold Brech que dice….
“Hay hombres que luchan un día y son buenos
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay los que luchan muchos años y son muy buenos,
Pero hay los que luchan toda la vida,
Esos son los imprescindibles.
Ellos forman parte de esa clase de hombres que luchan toda la vida, de los imprescindibles. Hay que reconocer que están hechos de otra pasta y se pasan el santo día luchando. Hay días que luchan, simplemente, para que sus legítimas no les coman mucho el terreno. Otros luchan para intentar mejorar lo que les rodea. Tienen una visión muy particular de lo sucede a su alrededor y defienden sus principios y su filosofía de vida, a capa y espada como tres buenos Mosqueteros. Por que es así como yo los veo, como tres Mosqueteros de nuestro tiempo. Y creedme, es difícil ser un buen mosquetero en los tiempos que corren. Habrá mucho por ahí que opine que tienen mucho peligro. Incluso que son demasiado “subversivos para ser de verdad”. Se equivocan, yo lo adivino apenas porque los conozco un poco. Pero solo un poco y esta pequeña historia habla de ellos y su ritual del desayuno.
Atos, Portos y Aramis, se llaman en realidad Silverio, Ignacio y Pablo. Da igual el orden en que los nombre, porque son
“todos para uno y uno para todos.”
Se cubren las espaldas mientras manejan la espada, comparten sus penas y sus alegrías. Que como os podréis imaginar son las penas y las alegrías de nuestros tiempos:
Uno de ellos afirma“……. El niño lo tengo otra vez malo y ha dao una noche terrible”.
El otro “ a ver como escapamos en la reunión de hoy, porque el nuevo va a venir con la lección bien aprendía y dispuesto a darnos un buen dolor de cabeza ¿tu tas mirao ya los papeles?”. El tercero no contesta, conduce y tararea una canción de Aute, que siempre viene al caso.
Yo los observo, sin que ellos lo sepan y anoto mentalmente cada una de sus miradas, sus gestos, la entonación de su discusiones.
Me resulta bastante difícil escribir sobre ellos, que han impulsado mi necesidad urgente de escribir hoy, porque para mi escribir, mas que un simple placer, a veces, es una urgente necesidad de transformar en palabras un calidoscopio de sensaciones y en ese preciso instante necesito sentarme frente a mi portátil, olvidarme del mundanal ruido y dejar que los dedos se vayan solos por el teclado, hilvanado una palabra tras otra como una Parca que se entretiene tejiendo destinos ajenos. ¿Quién pudiera verdad?.
En realidad no pretendo tejer sus destinos, ya estaban bien entrelazados cuando yo los encontré un buen día, que me dio a mi por aceptar una invitación de uno de ellos, Ignacio, a unirme a su ritual del desayuno. No tengo idea de cuanto llevan desayunando juntos, pero eso, no es lo importante.
Hasta que no empecé a desayunar con ellos, nunca jamás en la vida se me hubiese podido pasar por la imaginación que, lo que frente al resto del mundo, puede ser simplemente el desayuno de un grupo de funcionarios, tuviese todo un ritual.
Cada uno de los mosqueteros toma el café de una manera, uno solo con hielo, otro con leche y otro con “tostada”. Porque en realidad, no tienen nada que ver, son completamente diferentes. Uno es un cacereño entrañablemente idealista, otro un granadino paternalista y el tercero un sevillano sindicalista.
Que difícil escribir sobre ellos, lo he intentado “sienes y sienes de veses“ pero nunca he pasado de la tercera línea, es complicado condensar en un puñado de palabras er mogollón de sensaciones que se producen durante 30 minutos. Porque solo los veo “juntos” durante escasos treinta minutos e intentar describir a tres personas que apenas conozco es bastante arriesgado. Porque reconozco que puedo llegar a ser corrosiva y bastante despiadada cuando me pongo con “el dardo en la palabra.”
Yo soy la intrusa, soy consciente de ello, hay días que me pregunto que hago yo en medio de sus duelos verbales. Hay días en los que, simplemente me dedico a observarlos. Otros en los que llego a agotarlos con mi chachara incesante ¿verdad?. Pero……”se siente“,……….. “es lo que hay.” Finalmente aceptaron pulpo como animal de compañía. Por supuesto no soy Dartacán. Ellos ya tienen a José Carlos, ese papel ya está pillado. Tampoco soy la bella damisela que tienen que salvar de las garras del malvado. Para eso haría falta ser una veinteañera de buen ver y yo, voy que escarbo pa los cuarenta y de buen ver, na de na. Así que en este relato de sus peripecias, soy solo la narradora.
El ritual empieza cuando Ignacio dice: ¿Nos vamos?. Y después de un par de llamadas telefónicas pa avisar al resto, todo se pone en marcha. Ignacio enfila en pasillo, recorrido que aprovecha para saludar a toda fémina con la que se cruza y pegarle un buen repaso con la mirada. Pablo aparece sonriente, siempre sonriente. Al grupo se unen los mosqueteros restantes Silverio y José Carlos. A veces, viene otra intrusa y entonces me siento mas arropada, la otra intrusa es Mercedes, un par de ojos claros y unas cuantas neuronas muy bien puestas. Eso justamente es Mercedes. Pero no reúne los requisitos para ser tampoco una bella damisela desvalida, es una mujer de carácter. Y no me la imagino en apuros pidiendo auxilio. Es bastante resolutiva. O tal vez sea solo su disfraz para el ritual del desayuno, ¿Quién sabe?
Los observo juntos y me empiezo a hacerme las mismas preguntas, que todavía no tienen respuesta:
¿Pablo estará así de sonriente siempre?, ¿estará así de sonriente a las tres y pico cuando entre por la puerta de su casa?, ¿estará así de sonriente hasta la hora de acostarse?. ¿Silverio será un poco menos soso cuando esté borracho?, Silverio ¿borracho?, este chavá no pierde los papeles ni borracho. ¿Cómo se puede ser tan formal?. Los veo junto Ignacio o y me pregunto ¿Cómo habrán acabado desayunando juntos si es que no tienen na que ver el uno con el otro?. Silverio tan cauto y serio, tan formal y legalista, Ignacio tan listo y escaqueador tan, puesto base y Pablo …….. Tan rebelde utópico, sonriente y cantarín.
Cuando los veo discutiendo enfurecidos por intentar ganarle la discusión al contrario, simplemente me pregunto como se comportarán en compañía de sus legítimas. Si serán tan fieros en las discusiones domésticas. Ellos tienen asumido que sus legítimas les tienen bien domesticados y que son unas tiranas. Lo suyo va a ser quedar con sus legítimas, un día de estos y que me cuenten su punto de vista. A ver como les pido los teléfonos de sus legítimas sin que se den cuenta de lo que estoy tramando. Bueno, sigamos que me disperso.
Dentro del ritual del desayuno, y como era de esperar, cada uno tiene su sitio. Su posición exacta en la mesa. Lo descubrí un buen día que se me ocurrió sentarme en el sitio de Pablo, y por ese motivo voy dedicarme a despellejarlo a él primero.
Vamos a allá….
Si fuese parte del refranero español sería el siguiente, “perro ladrador poco mordedor,” pero lo que es ladrar, le gusta ladrar tela. Tiene una habilidad increíble usando la ironía. Usa la ironía con la misma destreza que un mosquetero la espada, es incisivo y letal, si quiere ganar la contienda no dudes que va a darte un buen revolcón dialéctico y quizás eso es lo que mas me asusta de él, o lo que ¿Por qué no decirlo? Menos me gusta de él.
Si fuese el fruto de un árbol, sin dudarlo sería un limón refrescante y acido todo en uno. Si fuese música, sería la canción protesta de cualquier cantautor. Si fuese objeto, sería indudablemente un juguete infantil o un chupe. Tiene el pelo largo y es presumido. Me divierte observarlo cuando se hace y se deshace la cola para recogerse el pelo. Pero sobre todo me divierte cuando se le transparentan las ideas, se le ilumina la cara y dice una de sus frases magistrales, esas del tipo: “tía, déjate de historias, si al final, aquí, el que mejor te comprende soy yo.” o ……. mejor aún: “no me cuentes historias tía, que yo se que a ti te va ese rollo.” Estoy convencida que me juzga y me condena, a mi o a cualquiera, sin oportunidad de defenderte. Pero cada uno es como es……… ya lo dice la canción. Por cierto, me gusta como canta, lo hace mu bien.
Mientras siguen discutiendo sobre el tema estrella del día, observo a otro mosquetero.
Silverio con ese deje granadino cuando habla que me recuerda a la gente de Murcia. Es alto y con gafas y sobre todo es excesivamente cortés y educado, se siente en la obligación de estar pendiente de los demás hasta comprobar que los demás se sienten a gusto. No tengo claro si es así con todo el mundo o solo se comporta así en horario laboral. Un día de estos tengo que preguntárselo. Me encanta su forma de transmitir porque aparte del mensaje que quiera dar, te transmite tranquilidad. Y me llama la atención que presuma de ser un despiste con patas. Si fuese película sería “Un hombre tranquilo”. Si fuese un libro sería un texto legal. Si fuese animal sería un San Bernardo, con su barrilito para ayudar a los extraviados en la nieve. Y lo que no me gusta es, y además es algo que me pone nerviosa, es su forma de hablar. Lo hace muy bajito, al principio no me enteraba de na de lo que decía. Pero como hace poco me han ajustado el sonotone, ya lo pillo to.
Y por supuesto también forma parte del ritual averiguar si alguno de los otros mosqueteros está en problemas pa ayudarlo, pa escucharlo, pa aconsejarlo, o si la cosa no tiene remedio, aunque sea solo …… para consolarlo. Me encanta como se preocupan los unos de los otros. Y tienen una complicidad que envidio.
Y así se pasan los treinta minutos. A veces se pasan los treinta minutos comportándose como niños en edad escolar haciendo travesuras. Otras discutiendo como diputados en el congreso.
Y a mi me encanta estar allí, observando, escuchando, aprendiendo y participando.
Seguramente después de leer esto, tendré que buscarme otra pandilla de desayuno, pero espera, voy a releerla, ………. No, en realidad he sido muy benévola, los he despellejado muy poquito. Solo lo poco que los conozco. Bueno, ellos ya saben que pueden en el plazo que estimen conveniente presentar el recurso que proceda ante “mi picapleitos”.
Y por si todavía no lo tienen claro y con el permiso de sus legítimas….
Quiero que sepan que, como dice ese poema de Benedetti,
“ya sabes que puedes contar conmigo,
y no hasta dos, ni hasta diez,
sólo contar conmigo”.
Y, eso es todo, ya se me ha terminado la necesidad urgente de escribir de manera impulsiva.
Si alguno está pensando que el Ignacín ha salido muy poco repasado, es así, pero todo tiene una explicación y es tan simple como que , como al muchacho lo conozco mas, le tengo preparado un relato en exclusiva en el que me dedico a despellejarlo a él solo. (Tiembla Ignacio…….. Je, je,je) Si cuando se lo entregue, quiere pasaros una copia, allá él. Pero ese relato le faltan todavía un par de parrafos bien perfilados y está todavía en el horno.





