Y que vivan las ex-cajeras...
...guapas, también, que hoy estoy momento modestia total.
No, no es que me haya dejado el trabajo (lo cual conllevaría a un aumento evidente de mi tiempo libre inversamente proporcional a mi cansancio diario y directamente proporcional a mis ganas de escribir... pura matemática). Es que ya no soy cajera, porque con la excusa de que soy la única cajera que es responsable, hábilmente disfrazada de buenas palabras y adulaciones varias (que no son más que una forma de decirme "tú, la tonta, a pringar"), me liaron para que pasara a ser reponedora.
Aunque no sería correcto y exacto denominarme ex-cajera (guapa, por supuesto jajajaja), porque me tienen como dios, en todas partes. Hago todos los trabajos que se pueden hacer en el súper (menos ser carnicera o charcutera, eso no lo aguantaría) y sin quejarme. ¿Que viene festivo? Charming a la caja. ¿Que es domingo? Charming a la caja. ¿Que se va la frutera de fiesta? Charming a la fruta toda la mañana. ¿Que viene pedido? Charming a colocarlo. Y así, Charming está hasta los que no tiene y le saldrán de tanto que se los tocan.
Por otro lado está el encargado, que posee el kit necesario para hacer de él una de estas personas fácilmente odiables (¿odiable existe?). Es machista, misógino, gay y gordo (entiéndase que las dos cualidades que lo hacen odioso son las dos primeras eh). Si me pongo falda, parezco una golfa; si salgo, soy una golfa; si no salgo, soy gilipollas, y todo lo quiere saber. Menos mal que ahora lo veo menos al no estar en caja. Y tiene sus momentos de simpatía, e incluso me rio con él.
Y luego la jefa, que mola porque me trata súper bien, e incluso me lleva alguna vez a casa. El resto que diga lo que quiera pero conmigo se porta de lujo, por eso me malcría.
Y por último está la encargada de hacer los pedidos y mantener la tienda, que es la caña. No se corta un pelo y yo no sé cuánto me rio al cabo del día con ella y el niño que repone también.
En definitiva, que yo no sé qué significa la palabra verano, y lo peor de todo es que no he tocado aun las matemáticas... Me temo que se quedan pa' otro año... (ya veremos)
Y ahora una pregunta, ¿existe el trabajo ideal? Donde trabajes agusto, lo justo y cobres un sueldo más o menos decente... Y otra, ¿contratan a gente sólo para temporadas de verano? Si es así, yo envío mi CV (que no está muy lleno, pero sí algo variado) para el verano que viene, porque como las cosas sigan así en el súper va a trabajar el tato...
PD: Chosen, he aquí mi "verano" liado, espero que el tuyo (bueno, el de todos) esté siendo mejor que el mío. Un besote y gracias!
No, no es que me haya dejado el trabajo (lo cual conllevaría a un aumento evidente de mi tiempo libre inversamente proporcional a mi cansancio diario y directamente proporcional a mis ganas de escribir... pura matemática). Es que ya no soy cajera, porque con la excusa de que soy la única cajera que es responsable, hábilmente disfrazada de buenas palabras y adulaciones varias (que no son más que una forma de decirme "tú, la tonta, a pringar"), me liaron para que pasara a ser reponedora.
Aunque no sería correcto y exacto denominarme ex-cajera (guapa, por supuesto jajajaja), porque me tienen como dios, en todas partes. Hago todos los trabajos que se pueden hacer en el súper (menos ser carnicera o charcutera, eso no lo aguantaría) y sin quejarme. ¿Que viene festivo? Charming a la caja. ¿Que es domingo? Charming a la caja. ¿Que se va la frutera de fiesta? Charming a la fruta toda la mañana. ¿Que viene pedido? Charming a colocarlo. Y así, Charming está hasta los que no tiene y le saldrán de tanto que se los tocan.
Por otro lado está el encargado, que posee el kit necesario para hacer de él una de estas personas fácilmente odiables (¿odiable existe?). Es machista, misógino, gay y gordo (entiéndase que las dos cualidades que lo hacen odioso son las dos primeras eh). Si me pongo falda, parezco una golfa; si salgo, soy una golfa; si no salgo, soy gilipollas, y todo lo quiere saber. Menos mal que ahora lo veo menos al no estar en caja. Y tiene sus momentos de simpatía, e incluso me rio con él.
Y luego la jefa, que mola porque me trata súper bien, e incluso me lleva alguna vez a casa. El resto que diga lo que quiera pero conmigo se porta de lujo, por eso me malcría.
Y por último está la encargada de hacer los pedidos y mantener la tienda, que es la caña. No se corta un pelo y yo no sé cuánto me rio al cabo del día con ella y el niño que repone también.
En definitiva, que yo no sé qué significa la palabra verano, y lo peor de todo es que no he tocado aun las matemáticas... Me temo que se quedan pa' otro año... (ya veremos)
Y ahora una pregunta, ¿existe el trabajo ideal? Donde trabajes agusto, lo justo y cobres un sueldo más o menos decente... Y otra, ¿contratan a gente sólo para temporadas de verano? Si es así, yo envío mi CV (que no está muy lleno, pero sí algo variado) para el verano que viene, porque como las cosas sigan así en el súper va a trabajar el tato...
PD: Chosen, he aquí mi "verano" liado, espero que el tuyo (bueno, el de todos) esté siendo mejor que el mío. Un besote y gracias!





