Hora del té
Hora del té en casa de una familia pomposa, pero nada recatada; no unida, y diferente.

Decidí aquella bella tarde de invierno centrarme en el elegante y distinguido burbujear del terrón de azúcar al deshacerse en el café con leche que aquel día, conducta no regular en mí, pedí con poca leche. El terrón cayó desde una distancia de 13 centímetros (en realidad fue un poco más, pero no vamos a ser tan tiquismiquis). Su caída provocó un aluvión de gotas de leche oscurecida que mancharon el café de la señora de la casa, mi abuela. Era el ocaso de esa comida familiar falsa, a la que la gente acude por lástima a los progenitores, que detestan reafirmarse, una y otra vez, que sus hijos se han emancipado, que su casa se ha vaciado, y que cada uno solo posee a esa persona a la que ha aborrecido desde hace bastantes décadas y con la que tiene que compartir el resto de su vida. Y sin embargo le quiere. (…)

El terrón acababa de caer, y me propuse pensar en qué estaba haciendo en aquel lugar. En quien era la gente que me rodeaba. Pero para sufragar mi martirio, LE DARÍA VUELTAS AL ASUNTO SOLAMENTE EN EL TIEMPO QUE TARDARA EL TERRÓN EN DISOLVERSE COMPLETAMENTE…
Pensé en el café y en la forma que tenía mi abuela de servirlo. Es detestable, absolutamente repugnante, el hecho de ver como una costumbre tan elitista y tradicional como es tomar café en taza, es transgredido por una nueva costumbre, más práctica y que aparenta modernización, como es esgrimir el recipiente transparente con toda la mano, cual paupérrimo y brutal hombre de cromagnon. Es algo que le quita todo el estilo al placer de tomar un café, toda su gracia se reduce a agarrar un vaso ardiendo. Y no es que me gusten los cambios, y progresos, pero resulta que hay cosas en este mundo que no deberían cambiarse. ¡Oh no…! Creo que me está comenzando a afectar el conservadurismo de mi real familia católica y apostólica…
… el terrón todavía se apreciaba casi en su totalidad …
Pensé en mi abuelo, figura paternal indiscutible. El jefe obsoleto e indudable de aquella pequeña biosfera. A pesar de dar la imagen de vejete sabio, maduro y curtido, no hay que olvidar el respeto que sus hijos y los hijos de sus hijos le guardan. Un respeto que ha ido marcando a lo largo de su vida, implantando el totalitarismo patriarcal de los años 20 en una familia abrumada por el hambre y el escaso salario que aportaba el pobre señor responsable, fruto de horas y horas de partirse la espalda en trabajos proletarios mal pagados. Sin duda tal represión dio frutos, apreciables mayoritariamente en su esposa, a la que le anuló gran parte de su personalidad (si no es que estuviese ya bastante anulada…). No obstante, su educación rígida ha conseguido que sus hijos vayan por el buen camino (ejem, ejem…), algo bueno tenía que tener.
… el terrón comenzaba a deshacerse…

Pensé en mi abuela. Pensé simplemente, porque no estaba allí mientras se deshacía la masa de glucosa apelmazada. No paraba de ir y venir a la cocina, sacando y entrando esto y lo otro, evitando que sus hijos pudieran pensar que no servía como madre, y que sus nietos la compararan con otras abuelitas…Una vieja luchadora. Una víctima del trabajo. Una persona depresiva, psicótica, estresada. Nadie ni nada la acallarán, y hasta en la tumba manejará su entierro, aún estando dentro de su suite necrótica de lujo. No ha hecho nunca mal a nadie, pero sin quererlo, ha hecho más que nadie le ha podido hacer a ella. Su bondad extrema y ciega, y su ansia por proteger a sus seres queridos ha actuado como veneno ante sus hijos, privándolos de ver el mundo de su infancia, y descubriendo (una vez independizados) que se puede ver mucho más allá de las faldas protectoras de su madre santísima.
… quedaba solo la mitad del cúmulo de azucar…
Pensé en mi tía, la más joven de los tres hermanos que componen la generación de mi madre. No me extenderé demasiado porque no tengo nada malo que decir de ella (puesto que soy una persona mala, criticona, maruja, y hoy me apetece regocijarme en los defectos ajenos, como cualquier persona por cuyas venas corra sangre roja)Ella es a la que mejor comprendo, la más cercana a mí, a la que siempre, siempre, he tenido cariño. Su naturaleza joven, emprendedora, y folladora, es delatada por tres perlas bien hermosas de hijos. Los niños más guapos sobre la faz de la tierra. Lo juro.
… el cuadradito se había transformado en una bolita de apenas 5 milímetros de diámetro…
Pensé en mi tío. Esa persona que quedaría justo enfrente de mí en aquella mesa redonda, si no fuese por un pequeño ángulo de apenas 15,3 grados que le separaba de la perpendicular a la tangente del redondel patudo en el punto donde yo me encontraba. Ahí le veía, intentando aparentar una gran seguridad que en realidad no poseía. Haciendo gala de una hija mocosa, engreída y caprichosa, a la que siempre le habían callado la boca con los caprichos más desorbitados, incluso antes de que la abriera. Una niña que se verá obligada a librarse de esa falsa prosperidad cuando tenga que abrir los ojos y despertar al mundo real sin la billetera de su papá. Pero bueno… le queda mucho por vivir.
… ya quedaban solo trazas del glúcido disperso…
Ahí no se quedaban las pertenencias de aquel hombre infeliz. También poseía una mujer enjoyada, que guardaba sus abrigos de pieles en cojines de terciopelos, que solo aspiraba a comprarse la Moulinex 234-ultra para que la vecina, que poseía el modelo anterior, la envidiara. Una relación marido-mujer mediada por la franja plateada de los billetes de cincuenta. ¿Cómo se puede ser feliz así? Pues no es la primera ni la última persona. La gota que colma el vaso es la información que viene de varias fuentes delatando los comportamientos sospechosos de su infancia con respecto a otros chicOs. Vaya, tío… tú si que eres un mártir… tranquilo, porque Nuestro Señor compensará tu sufrimiento llevándote al cielo… Amén (que así sea).
... el café a punto para su consumo...

"Reflejo"

Comentario:
Que te mejores, Reflejo :-)
IMQC
IMQC
Comentario:
Increíble lo bien que has retratado a toda una rancia familia en lo que tarda en disolverse un terrón. Espero que sea ficción, y que tengas una familia con la que dé gusto reunirse todos los fines de semana, como la mía. Y si no, a comer con amigos, que son la familia que uno elige tener.
Creo que no te he incluído en mis enlaces, y si es así, debo hacerlo YA.
Creo que no te he incluído en mis enlaces, y si es así, debo hacerlo YA.
Comentario:
Como siempre, genial, espléndido, aunque ya te lo han dicho, reafirmo lo escrito, lees el texto y te encuentras con la típica família, al menos en alguno de sus personajes, todos tenemos unos abuelos así, o un tio, o una prima mimadilla a la que le deseamos la mejor de las desgracias...
Sigue asi.
Sigue asi.
Comentario:
Me ha gustado mucho. Has descrito perfectamente la realidad de la gran mayoría de las casas. Aso es exactamente dentro de la familia, que rigen unas normas, y por nada del mundo la gente se atreve a romperlas, y para ello, crean una falsa fachada, ocultando como son de verdad, y muchas veces consumiendo su vida en una no-vida, en algo que nunca han deseado.
Agurrr
Agurrr
Comentario:
Tío... es muy buen texto. Muy amargo, no sé si con tintes autobiográficos, pero más o menos, siempre todos tenemos a "personas" como describes en nuestras "familias"
"Personas" porque no sé si a alguien así, con tantas ganas de aparentar, se le puede llamar persona. Yo me quedaría con humanoide.
"Familia" porque es una institución, un concepto que no me gusta; familia debería ser la gente que quieres, no la gente que lleva tus apellidos.
Respecto a este texto, muy bien escrito... me he imaginado a mí mismo, presunto literaturo "futuro" (futuro en escala humana, no universal). Me he imaginando leyendo esto, leyendo una biografía tuya, y pensando... La amargura del texto se contrarresta con el sabor dulce que tiene el azúcar. Es una contraposición de sabores, y lo que es lo mismo, de sensaciones.
Y yo me callo ya. Felicidades; sigue así. Un 10 con un condicionante: como deberes, un texto más alegre la próxima vez. ;-)
[Es broma... si va a ser de igual o mayor calidad, por mí como si es igual de amargo. Aunque mirando por tí, sí, debería ser más alegre].
"Personas" porque no sé si a alguien así, con tantas ganas de aparentar, se le puede llamar persona. Yo me quedaría con humanoide.
"Familia" porque es una institución, un concepto que no me gusta; familia debería ser la gente que quieres, no la gente que lleva tus apellidos.
Respecto a este texto, muy bien escrito... me he imaginado a mí mismo, presunto literaturo "futuro" (futuro en escala humana, no universal). Me he imaginando leyendo esto, leyendo una biografía tuya, y pensando... La amargura del texto se contrarresta con el sabor dulce que tiene el azúcar. Es una contraposición de sabores, y lo que es lo mismo, de sensaciones.
Y yo me callo ya. Felicidades; sigue así. Un 10 con un condicionante: como deberes, un texto más alegre la próxima vez. ;-)
[Es broma... si va a ser de igual o mayor calidad, por mí como si es igual de amargo. Aunque mirando por tí, sí, debería ser más alegre].
Comentario:
Me ha gustado mucho este relato..pero por qué describes a mi familia un domingo de cumpleaños que requiere asistencia obligatoria y dosis de falsedad??jejeje..esta muy bien la sintésis de lo que representa una familia en el tiempo límite de la disolución de un terrón que lleva a pensamientos profundos mientras lo observas..ahora totalmente en serio está muy bien, a pesar de la crítica también se ve el cariño..al fin y al cabo "la familia es la familia". Un besazo pa mi escritor favorito;)