Raves y otras formas de sentirse jóven
La habitación tenía una luz tenue, estaba cubierta de colchones, húmedos por la torpeza de algún ebrio más de los muchos que había en aquella fiesta.
De las paredes colgaban varias muñecas hinchables que, pese a su inexpresibidad, parecían alertarnos de más de un peligro.Fotos y dibujos de temática lésbica configuraban también la decoración de aquel reducto de perver/diversión de fin de semana.Los más ingenuos los miraban y sonreían mientras se preguntaban que hacían allí.
La gente estaba sentada formando un círculo, el compañero elegido para ocupar el asiento de al lado, en muchos casos, no había sido aleatorio.
Yann Tiersen parecía estar ajeno a todo pero decidió quedarse con nosotros hasta que alguien dijo que la música debía ser cambiada, así que desapareció sin despedirse.
Aquel era el ambiente propicio para probar el LSD por vez primera, alguno quiso intentarlo; también para reincidir con alguien que creíamos olvidado.
"Transparencia"
De las paredes colgaban varias muñecas hinchables que, pese a su inexpresibidad, parecían alertarnos de más de un peligro.Fotos y dibujos de temática lésbica configuraban también la decoración de aquel reducto de perver/diversión de fin de semana.Los más ingenuos los miraban y sonreían mientras se preguntaban que hacían allí.
La gente estaba sentada formando un círculo, el compañero elegido para ocupar el asiento de al lado, en muchos casos, no había sido aleatorio.
Yann Tiersen parecía estar ajeno a todo pero decidió quedarse con nosotros hasta que alguien dijo que la música debía ser cambiada, así que desapareció sin despedirse.
Aquel era el ambiente propicio para probar el LSD por vez primera, alguno quiso intentarlo; también para reincidir con alguien que creíamos olvidado.
"Transparencia"
Mis propias "Navidades Blancas"

¡Cuán bello es regocijarse viendo las calles vestirse de blanco! Se trata de un fenómeno del que tenemos grandes conocimientos, pero que, hasta que no lo contemplamos con nuestros propios ojos, y reiteramos lo fantástico que puede llegar a ser, no somos conscientes de que la nieve NO se limita a ser ese elemento de la navidad papanoélica y comercial que todos conocemos, sino una bendición caída del cielo. Y es que uno no tiene más que limitarse a levantar la cabeza para alborozarse con tan sublime polvo de hadas. Esas pelusillas deslumbrantes que caen a cámara lenta, con una ralentización exquisita, que provoca tal efecto en sus espectadores, que los deja ensimismados observando como cada brizna va depositándose lentamente sobre sus caras sonrientes, sedimentando y haciéndose más y más transparente, hasta que finalmente se transforma en una constituyente más de esa gota que resbalará posteriormente hasta alcanzar el suelo.
El caso es que esta mañana, mientras viajaba a mundos perdidos en mi imaginación, mientras veía la lentitud de los copos a través de mi ventana, y disfrutaba, pensando en sus cortas vidas, me he dado de bruces con un copito que se acababa de fijar a mi ventana, apegándose con gran ímpetu, aferrándose a ella como si de ello le dependiera la vida. La corta vida… Efectivamente, yo sabía que si dejaba caer a este copito de nieve moriría irremediablemente al chocar contra la acera pero ¿y qué? ¿no mueren ya infinidad de hermanos suyos? ¿que importa uno más?... ¿cómo vamos a evitar la muerte de los trescientos seseinta y siente millones cuatrocientos ocheinta y tres copos que han caído esta mañana, SI NI SIQUIERA NOS PREOCUPAMOS POR LA CANTIDAD DE PERSONAS QUE MUEREN EN UN SOLO SEGUNDO, LA MAYORÍA DE ELLAS INJUSTAMENTE? … el copo… ¡Pobre copocillo! Seguramente, acababa de nacer de y ya le tocaba morir(… vaya… de algo me suena esto). Al final he tomado la decisión de dignarme a abrir la ventana y a recogerlo, para darle cobijo en mi casa. ¡Pero sólo a él! Me ha importado una mierda todos los otros que estaban cayendo hacia el abismo infinito. Yo he decidido “apadrinar” a ese copo y mi conciencia ha quedado tranquila…

Rápidamente, he abierto la ventana, he alargado la mano para dar cobijo a ese pequeñín y… vaya… se me ha escapado de los dedos cayendo al infierno, a la calzada que esperaba palpitante ese grumo congelado de agua. He bajado corriendo las escaleras, sorprendido por ese apego momentáneo al ser inerte, llorando. Sin darme cuenta, mis tristes lágrimas golpeaban el frío suelo de los peldaños, algunas incluso víctimas de la esquina afilada que separaba los escalones. ¡Estaba matándolas! ¡He querido salvar un copo de entre cientos, y he matado mis propias lágrimas! Ya nada me importaba… yo solo quería ver que había sido de ese copo. Habría muerto, de eso no cabía la menor duda, pero… ¿y la esperanza de volverlo a ver? ¿no nos ciega muchas veces esa esperanza desesperada, inútil en otras palabras?
Al llegar, mi copo había muerto.
Si no fuese porque el frío ambiental me despejaba, no me hubiese dado cuenta de la madre del copito, que caía con más rapidez que los demás, y que gritaba a los cuatro vientos: “¿qué le has hecho a mi hijo?” “Tú le has matado”
He pensado en ese momento en explicárselo todo, en decirle que no había sido yo, que es algo que pasa, un fenómeno natural contra el que no podemos luchar, todos morimos, queramos o no, y que, aunque perder un hijo puede doler incluso más que perder una madre, el ciclo de la vida sigue, y que tal vez algún día se encuentren en el mar, nadando a la deriva, constituyendo un par de gotas conjugadas bañadas por la calidez del sol…

En el instante antes de que cayera, la he cazado al vuelo. Ha sido como si a una persona a la que le daban un mes de vida le hubiesen aplazado su cita con la Parca. Mientras observaba sus formas de copo de nieve, con la típica estructura de estrellita que los profes les cuentan a sus alumnos cuando están acabando la primaria y que tanto les fascina, la desagradecida madre seguía insultándome y culpándome. La verdad es que no me he molestado en explicarle nada. He subyugado mis delirios de inocencia. Al cabo de unos segundos su voz se ha apagado completamente, no sin antes musitar no se qué cosas sobre la muerte.Claro está que cuanto uno más cerca está de ella, más (y con mayor frecuencia) la materializa en sus pensamientos. En el fondo, me he alegrado... ¡me estaba aburriendo ya con tanta obsesión y lamento!
"Reflejo"

Microfilamentos de actina
Su sensibilidad, antes la de la más dulce de las niñas es ahora comparable a la de una bacteria, la sentía venir despacio, sin avisar, ahora se arrastra hacia mí con movimientos ameboides que sólo me provocan asco; era la más atractiva de las chicas que había visto, ahora en cambio soy incapaz de descifrar su belleza sánscrita.
Me siento culpable por odiarla, por no comprender lo que un día pude ver en ella y sentir a su lado.
Las cosas han cambiado mucho desde aquel entonces, ella lo sabe, ella lo sabe y opta por callar, por no decir lo que está pensando, por no decir que en realidad ella también me odia.
Si lograra hizar una bandera de siceridad y convencimiento sabría exactamente qué hacer, pero también dudo, y hoy es de lo único que puedo estar seguro.
-Te quiero, no sé que haría sin tí.(No sé si hay un infierno peor que éste y prefiero no saberlo)
-Yo también.(Ojalá no te marches nunca y no me de cuenta del tiempo que he perdido contigo)
"Transparencia"
Me siento culpable por odiarla, por no comprender lo que un día pude ver en ella y sentir a su lado.
Las cosas han cambiado mucho desde aquel entonces, ella lo sabe, ella lo sabe y opta por callar, por no decir lo que está pensando, por no decir que en realidad ella también me odia.
Si lograra hizar una bandera de siceridad y convencimiento sabría exactamente qué hacer, pero también dudo, y hoy es de lo único que puedo estar seguro.
-Te quiero, no sé que haría sin tí.(No sé si hay un infierno peor que éste y prefiero no saberlo)
-Yo también.(Ojalá no te marches nunca y no me de cuenta del tiempo que he perdido contigo)
"Transparencia"
Confidencias de una gota de sangre
… Diario de un espejo observador… parte 1
Hoy he sido el espejo del baño. Un espejo al que ya nada le sorprende, que ha visto facetas impensadas de los individuos, aspectos que formen parte tal vez de la “Colección de Secretos que Uno Nunca Revelará”. He observado con detenimiento. Evidentemente, he constituido el reflejo de muchos transeúntes que van de aquí para allá, azarosos viajeros en el interior de una casa que. al girar la esquina del pasillo con la finalidad de llegar al salón, quedan subyugados por mis encantos, o los suyos, según como se mire. Y es la disposición acertada del espejo lo que les hace desviarse del viaje a-ninguna-parte (que en realidad es el salón, y que a veces es muchas partes…) para dirigirse a ese espejo del baño situado de forma tan estratégica. Y eso es algo que los Atravesadores de Espejos siempre nos hemos preguntado. ¿Por qué hasta el menos presumido osa invocar su reflejo al encararse a esa tabla de cristal azogado por la parte posterior, y lo hace con una frecuencia de varias veces al día? Será porque no pueden vivir sin ello. ¿Sabéis cuando los cachorrillos ansiosos de conocimientos aprenden en la escuela las funciones vitales de los seres vivos? Pues se les olvida aprender la más importante de todas (al menos para nosotros): mirarse en el espejo.
Y no he escrito para hablar de las veces que uno puede ser el reflejo de la niñata palurda que revienta el grano situado dos dedos y medio más arriba del pómulo derecho consiguiendo, como resultado de una serie de procesos de expansión-compresión, un empeoramiento grave de la zona afectada, y la comprobación de que ninguno de nuestros esfuerzos por sacar la sustancia blanquecina ha sido fructífero; momento que aprovecha para preguntarse por la existencia de tal masa de pus en ese grano concreto, y de paso, aprovecha para preguntarse también por su propia existencia.
Tampoco he escrito para incitar en algún cachondo mental estadíos de mayor calentura al imaginar los sucesos íntimos que puede un espejo saber sobre los asuntos privados que conllevan a la gente a visitar un habitáculo tan peculiar como el baño. Lo he hecho porque ayer vi una imagen que me impactó, a pesar de que esté curado de espanto. Era un joven. Dieciocho años (o los aparentaba). Mirada perdida, preocupada, pero feliz. Me observaba fijamente. Se observaba. Estaba quieto, completamente inmóvil, y acababa de depositar un movil sobre la mesilla del baño. Acababa de hablar con alguien que, en cierta manera le hacía feliz. Pensaba en él. Nada se movía en aquella atmósfera, excepto una gota de sangre que asomaba por una de sus fosas nasales, temerosa, tal vez asustada por la oxidación que le produciría el contacto directo con el alienado aire que rellenaba los huecos de aquella casa oscura, a las 12 justas de la noche. Tal vez incitada por aquella hora mágica, la gota roja intensa se deslizaba a razón de varias fracciones infinitesimales cada segundo. Él pensaba. Hoy daría lo que fuera por adivinar qué pensaba. La verdad es que, en todos los años ejerciendo de reflejo situado en millones de espejos distintos, nunca había visto una expresión tan indescriptible como la que vi en la cara del muchacho. Solo cuando la gota, lenta y pensativa, alcanzó la comisura de su labio inferior reaccionó, apagó la luz y se dispuso a dormir.

"Reflejo"
Hoy he sido el espejo del baño. Un espejo al que ya nada le sorprende, que ha visto facetas impensadas de los individuos, aspectos que formen parte tal vez de la “Colección de Secretos que Uno Nunca Revelará”. He observado con detenimiento. Evidentemente, he constituido el reflejo de muchos transeúntes que van de aquí para allá, azarosos viajeros en el interior de una casa que. al girar la esquina del pasillo con la finalidad de llegar al salón, quedan subyugados por mis encantos, o los suyos, según como se mire. Y es la disposición acertada del espejo lo que les hace desviarse del viaje a-ninguna-parte (que en realidad es el salón, y que a veces es muchas partes…) para dirigirse a ese espejo del baño situado de forma tan estratégica. Y eso es algo que los Atravesadores de Espejos siempre nos hemos preguntado. ¿Por qué hasta el menos presumido osa invocar su reflejo al encararse a esa tabla de cristal azogado por la parte posterior, y lo hace con una frecuencia de varias veces al día? Será porque no pueden vivir sin ello. ¿Sabéis cuando los cachorrillos ansiosos de conocimientos aprenden en la escuela las funciones vitales de los seres vivos? Pues se les olvida aprender la más importante de todas (al menos para nosotros): mirarse en el espejo.
Y no he escrito para hablar de las veces que uno puede ser el reflejo de la niñata palurda que revienta el grano situado dos dedos y medio más arriba del pómulo derecho consiguiendo, como resultado de una serie de procesos de expansión-compresión, un empeoramiento grave de la zona afectada, y la comprobación de que ninguno de nuestros esfuerzos por sacar la sustancia blanquecina ha sido fructífero; momento que aprovecha para preguntarse por la existencia de tal masa de pus en ese grano concreto, y de paso, aprovecha para preguntarse también por su propia existencia.
Tampoco he escrito para incitar en algún cachondo mental estadíos de mayor calentura al imaginar los sucesos íntimos que puede un espejo saber sobre los asuntos privados que conllevan a la gente a visitar un habitáculo tan peculiar como el baño. Lo he hecho porque ayer vi una imagen que me impactó, a pesar de que esté curado de espanto. Era un joven. Dieciocho años (o los aparentaba). Mirada perdida, preocupada, pero feliz. Me observaba fijamente. Se observaba. Estaba quieto, completamente inmóvil, y acababa de depositar un movil sobre la mesilla del baño. Acababa de hablar con alguien que, en cierta manera le hacía feliz. Pensaba en él. Nada se movía en aquella atmósfera, excepto una gota de sangre que asomaba por una de sus fosas nasales, temerosa, tal vez asustada por la oxidación que le produciría el contacto directo con el alienado aire que rellenaba los huecos de aquella casa oscura, a las 12 justas de la noche. Tal vez incitada por aquella hora mágica, la gota roja intensa se deslizaba a razón de varias fracciones infinitesimales cada segundo. Él pensaba. Hoy daría lo que fuera por adivinar qué pensaba. La verdad es que, en todos los años ejerciendo de reflejo situado en millones de espejos distintos, nunca había visto una expresión tan indescriptible como la que vi en la cara del muchacho. Solo cuando la gota, lenta y pensativa, alcanzó la comisura de su labio inferior reaccionó, apagó la luz y se dispuso a dormir.

"Reflejo"

Negros recuerdos
Con frecuencia encuentro vuelos baratos en internet, al principio no me inspiraban demasiada confianza pero desde que hice un par de viajes y no me pasó nada malo pensé que el miedo que tenemos a los aviones tendría que ser comparable al que sentimos por los cortocircuitos o los rayos cuando hay tormenta.
Así que hace un tiempo que tengo la buena costumbre de irme a pasear a ciudades que no conozco y volver a la hora de la cena.
Fue en Espectra donde vi algo curioso.Es una ciudad pequeñita, con bastante encanto, un casco antiguo precioso y unas calles repletas de cines, teatros, museos y ,como no, bares y cafeterías.Resulta extraño que una ciudad que apenas supera los 50.000 habitantes tenga todas estas cosas en esta proporción.
Pero ahí no acababa todo, aún quedaban muchas cosas que hacían aquella ciudad especial.
Nunca unas cruces pintadas en el suelo me hicieron pensar tanto, todas las calles tenían al menos una, había lugares donde se concentraban, los parques, los bancos y los portales estaban repletos.A nadie parecía sorprenderle aquello, nadie miraba detenidamente como yo lo hacía. Debía tener una explicación y si intentaba encontrarla yo me podía volver loca.
Me agaché a ver que era exactamente, de que manera estaba impreso en el suelo y a ver si cerca ponía algún tipo de inscripción que pudiera satisfacer mi curiosidad.
-Otro que visita Espectra por primera vez, no, no se trata de ninguna performance ni tampoco es arte urbano.Si tienes un minuto y no te asustas con facilidad te lo contaré.Todo empezó cuando algún loco soñador, de esos que hay muchos por ahí, decidió hacer saber a todos que en el lugar donde había pintado una cruz negra había vivido un mal momento.Las cosas por aquí se difunden rápidamente y más si lo haces en pleno centro y se lo cuentas a todos los que te rodean.
Si además, coincides con gente que te sigue y ,incomprensiblemente, se convierte en una costumbre entre el sector más joven, osado, y casualmente más desengañado en sus calles, te encuentras con esto, una forma original de expresar los sentimientos.
Simplemente le di las gracias, me fui de nuevo al aeropuerto y deseé que esto no se llevara a cabo en mi ciudad, no podría soportar pasar por mis calles y pisar adioses ,ausencias y demás recuerdos tristes.
"Transparencia"
Así que hace un tiempo que tengo la buena costumbre de irme a pasear a ciudades que no conozco y volver a la hora de la cena.
Fue en Espectra donde vi algo curioso.Es una ciudad pequeñita, con bastante encanto, un casco antiguo precioso y unas calles repletas de cines, teatros, museos y ,como no, bares y cafeterías.Resulta extraño que una ciudad que apenas supera los 50.000 habitantes tenga todas estas cosas en esta proporción.
Pero ahí no acababa todo, aún quedaban muchas cosas que hacían aquella ciudad especial.
Nunca unas cruces pintadas en el suelo me hicieron pensar tanto, todas las calles tenían al menos una, había lugares donde se concentraban, los parques, los bancos y los portales estaban repletos.A nadie parecía sorprenderle aquello, nadie miraba detenidamente como yo lo hacía. Debía tener una explicación y si intentaba encontrarla yo me podía volver loca.
Me agaché a ver que era exactamente, de que manera estaba impreso en el suelo y a ver si cerca ponía algún tipo de inscripción que pudiera satisfacer mi curiosidad.
-Otro que visita Espectra por primera vez, no, no se trata de ninguna performance ni tampoco es arte urbano.Si tienes un minuto y no te asustas con facilidad te lo contaré.Todo empezó cuando algún loco soñador, de esos que hay muchos por ahí, decidió hacer saber a todos que en el lugar donde había pintado una cruz negra había vivido un mal momento.Las cosas por aquí se difunden rápidamente y más si lo haces en pleno centro y se lo cuentas a todos los que te rodean.
Si además, coincides con gente que te sigue y ,incomprensiblemente, se convierte en una costumbre entre el sector más joven, osado, y casualmente más desengañado en sus calles, te encuentras con esto, una forma original de expresar los sentimientos.
Simplemente le di las gracias, me fui de nuevo al aeropuerto y deseé que esto no se llevara a cabo en mi ciudad, no podría soportar pasar por mis calles y pisar adioses ,ausencias y demás recuerdos tristes.
"Transparencia"
Estudios de medicina al alcance de todos
Ayer viajé a la mismísima Blavència-Capi a visitar la mismisimísima Facultad de Medicina del campus de Blasco Ibáñez (toma ya!). Era el típico día que los institutos deciden dar un respiro a sus alumnos y sacarlos de casa para que vean que el mundo es más grande que ese pequeño pueblo entre rejas que conocen. Y bueno, aunque ellos ya lo saben, y han salido de él muchas veces, parece como si no quisieran darse cuenta de la magnitud que tiene dejar de ser un nene para pasar a “males mayores”, aunque me parece que no tan males, todo sea dicho.
Después de estar visualizando aulas que se caen a trozos y futuros médicos muy atareados (algunos hasta estresados y todo), y de haber echado una ojeada, como quien no quiere la cosa, a una clase con la puerta entornada sorprendiendo a una estudiante mojigata que redactaba sin parar apuntes con letra microscópica, a uno se le ponen los pelos de gallina y se pregunta si no hubiera sido mejor pillarse una carrera técnica donde los tochos no son de “materia a empollar” sino de “problemas a resolver”. Pero bueno, supongo que todo tendrá su puntillo, y que al final, a expensas de abandonar esos sábados de juerga y las meriendas de sesenta y siete minutos, uno acabará sacándoselo y será feliz por el resto de su vida, amén.
El caso es que nada más llegar a casa me conecto a la tela de araña, y me doy cuenta de que la medicina está muy apoyada por los medios de comunicación, vaya que sí. Resulta que hay una ristra de desfiles que nos muestran los distintos aparatos y sistemas del cuerpo humano con la única finalidad de conseguir que los futuros matasanos repasen la materia que dieron en la última clase del martes por la tarde. Muy instructivo, la verdad… A continuación os pongo algunas fotos de repaso del aparato locomotor, para que vayáis recordando dónde está el húmero, con qué articulación encaja, etc…
Aquí podemos observar a Rosalinda. En la entrevista que le realizamos aseguró que “le había costado mucho ser un esqueleto andante, pero que se alegraba de lo radiante y ajustadito que le quedaba el peto que le había diseñado el propio Giorgio Armani…”

A continuación nos encontramos a Tere Luisa, que insistió en que no nos metiéramos en su camerino, pues “le daba mala suerte que le miraran el fémur antes del espectáculo” (algo así como “que no me vea el novio antes de la boda” ejem, ejem…)

A la siguiente la encontramos tonificando su cuerpazo en unas piscinas especiales de calcio. ¡Claro! Desde pequeñitos nos han dicho que tomemos mucho para que nuestros huesos crezcan sanos y fuertes. En cambio ella se preocupa porque dice que los suyos le fallan a menudo, ¿será porque no ha tomado suficiente leche de pequeñita? ¡Venga marrana, déjate de cuentos y tápate eso que te cuelga de las costillas, sera guarra!

Aquí tenemos a Matilda, que nos cuenta orgullosa que antes perdía 3 kilos en 1 semana, y que, como ya no le es imposible perder más, ha decidido ir a la mujer que le hace la manicura a ver si le puede pasar la lija por algún huesecillo que otro. Además, está convencida de que si su esteticién se niega, se va a hablar con su tío, que es carpintero, para que le sierre esas costillas que no le sirven para nada y le hacen parecer gorda. Total, la cuestión es sentirse una bien con su propio cuerpo.

Pues bien, éstas constituían la flor y nata del Desfile Óseo…
¿No tenéis mucha curiosidad por ver otros tipos de pasarelas anatómicas? ¿Cómo representarán el aparato digestivo? ¿Y él circulatorio? ¿Se transformarán los Modelos-Hueso del Aparato Locomotor en el nuevo modelo de belleza ideal (si es que no lo son ya)? ¿Hasta dónde llegaremos?
Consulten a la Bruja Lola. (y de paso que se gane la vida la pobre mujer)
"Reflejo"
Después de estar visualizando aulas que se caen a trozos y futuros médicos muy atareados (algunos hasta estresados y todo), y de haber echado una ojeada, como quien no quiere la cosa, a una clase con la puerta entornada sorprendiendo a una estudiante mojigata que redactaba sin parar apuntes con letra microscópica, a uno se le ponen los pelos de gallina y se pregunta si no hubiera sido mejor pillarse una carrera técnica donde los tochos no son de “materia a empollar” sino de “problemas a resolver”. Pero bueno, supongo que todo tendrá su puntillo, y que al final, a expensas de abandonar esos sábados de juerga y las meriendas de sesenta y siete minutos, uno acabará sacándoselo y será feliz por el resto de su vida, amén.
El caso es que nada más llegar a casa me conecto a la tela de araña, y me doy cuenta de que la medicina está muy apoyada por los medios de comunicación, vaya que sí. Resulta que hay una ristra de desfiles que nos muestran los distintos aparatos y sistemas del cuerpo humano con la única finalidad de conseguir que los futuros matasanos repasen la materia que dieron en la última clase del martes por la tarde. Muy instructivo, la verdad… A continuación os pongo algunas fotos de repaso del aparato locomotor, para que vayáis recordando dónde está el húmero, con qué articulación encaja, etc…
Aquí podemos observar a Rosalinda. En la entrevista que le realizamos aseguró que “le había costado mucho ser un esqueleto andante, pero que se alegraba de lo radiante y ajustadito que le quedaba el peto que le había diseñado el propio Giorgio Armani…”

A continuación nos encontramos a Tere Luisa, que insistió en que no nos metiéramos en su camerino, pues “le daba mala suerte que le miraran el fémur antes del espectáculo” (algo así como “que no me vea el novio antes de la boda” ejem, ejem…)

A la siguiente la encontramos tonificando su cuerpazo en unas piscinas especiales de calcio. ¡Claro! Desde pequeñitos nos han dicho que tomemos mucho para que nuestros huesos crezcan sanos y fuertes. En cambio ella se preocupa porque dice que los suyos le fallan a menudo, ¿será porque no ha tomado suficiente leche de pequeñita? ¡Venga marrana, déjate de cuentos y tápate eso que te cuelga de las costillas, sera guarra!

Aquí tenemos a Matilda, que nos cuenta orgullosa que antes perdía 3 kilos en 1 semana, y que, como ya no le es imposible perder más, ha decidido ir a la mujer que le hace la manicura a ver si le puede pasar la lija por algún huesecillo que otro. Además, está convencida de que si su esteticién se niega, se va a hablar con su tío, que es carpintero, para que le sierre esas costillas que no le sirven para nada y le hacen parecer gorda. Total, la cuestión es sentirse una bien con su propio cuerpo.

Pues bien, éstas constituían la flor y nata del Desfile Óseo…
¿No tenéis mucha curiosidad por ver otros tipos de pasarelas anatómicas? ¿Cómo representarán el aparato digestivo? ¿Y él circulatorio? ¿Se transformarán los Modelos-Hueso del Aparato Locomotor en el nuevo modelo de belleza ideal (si es que no lo son ya)? ¿Hasta dónde llegaremos?
Consulten a la Bruja Lola. (y de paso que se gane la vida la pobre mujer)
"Reflejo"

¡Ya va siendo hora de que desvelemos quiénes somos!
Cuando leemos un escrito, siempre existe una parte de nosotros tentada a conocer quién se encuentra detrás de esas palabras. Tendemos a imaginar al pobre hombre de pelos blancos que ha dedicado su vida a culturizarse y ahora escribe con esas palabras ininteligibles, promoviendo aún más la jerga de los periodistas… o bien imaginamos la joven que sueña con ser escritora, esa de los cabellos sedosos y lacios que escribe sentada sobre el borde de la silla, expectante, inquieta, mostrando al cajón de su derecha unos muslos contorneados y sedientos, chorreantes de juventud… o bien aquel hombre casado, que se sienta en su ordenador un domingo por la tarde, deprimido al ver el arquetipo de sociedad que, poco a poco se nos impone; temeroso de que semejantes estulticias como los roles atribuidos al varón intenten definirlo como algo socialmente normal…
Supongo que cada cual elegirá su víctima. Y yo, particularmente, no quiero ser martirizado por ninguna falsa apariencia de sobre quién somos, así que voy a explicar, sin más dilación…
Somos dos, ni altos ni bajos, ni gordos ni flacos, ni feos ni guapos. Solamente dos. Hombre y mujer. Adolescentes de un mundo que, queramos o no, va a ser forjado y construido por nosotros. Pero nuestro aporte a esta comunidad virtual serán las experiencias, pensamientos, ocurrencias y demás locuras paranoicas que abracen nuestras neuronas y decidan plasmarse en esa pantalla tan extendida que tenéis todos delante de los ojos. Una pantalla que es un espejo, sin más ni más. Una vez apagada, podéis veros reflejados. Una vez encendida, podéis ver el mundo que os rodea reflejado. ¡Pero nosotros no queremos quedarnos ahí! Hemos decidido que vamos a intentar descubrir ese ubicuo mundo que no vemos a simple vista, que hace que la vida deje su parte ridícula y científica, para cobrar esa fantasía y efectismo que la hace tan fantástica; ese algo especial que está ahí, pero que NO SE APRECIA A MENOS QUE MIREMOS A TRAVÉS DEL ESPEJO.
Y aquí entramos nosotros en juego…
… somos los que hacen posible este juego de espejos…
…yo soy “Reflejo”
…ella es “Transparencia”
…somos los Atravesadores de Espejos, y regalaremos nuestra parte de luz de forma intermitente, de forma compartida, firmando nuestros destellos por separado.
Pero si aún así no os quedáis satisfech@s, e intentáis imaginarnos, no tenéis más que poneros frente a un espejo y preguntarle a él mismo. En él veréis vuestro Reflejo, pero no las Transparencias, a menos que seáis buenos observadores. Si nos visitáis de vez en cuando, podréis conseguir percibir detalles transparentes que se escapan a vuestro entender, y si comentáis nuestros artículos podremos nosotros hacerlo también. Nada nos gustaría más. ¿Verdad, querida Transparencia?
Por último, remarcar que no somos aspirantes a periodistas, escritores, políticos, ni gente con grandes dotes de palabra: somos simples elementos de un espejo que se limitan a compartir con vosotros aquello que ven a hurtadillas, sigilosamente…
"Reflejo"
Supongo que cada cual elegirá su víctima. Y yo, particularmente, no quiero ser martirizado por ninguna falsa apariencia de sobre quién somos, así que voy a explicar, sin más dilación…
Somos dos, ni altos ni bajos, ni gordos ni flacos, ni feos ni guapos. Solamente dos. Hombre y mujer. Adolescentes de un mundo que, queramos o no, va a ser forjado y construido por nosotros. Pero nuestro aporte a esta comunidad virtual serán las experiencias, pensamientos, ocurrencias y demás locuras paranoicas que abracen nuestras neuronas y decidan plasmarse en esa pantalla tan extendida que tenéis todos delante de los ojos. Una pantalla que es un espejo, sin más ni más. Una vez apagada, podéis veros reflejados. Una vez encendida, podéis ver el mundo que os rodea reflejado. ¡Pero nosotros no queremos quedarnos ahí! Hemos decidido que vamos a intentar descubrir ese ubicuo mundo que no vemos a simple vista, que hace que la vida deje su parte ridícula y científica, para cobrar esa fantasía y efectismo que la hace tan fantástica; ese algo especial que está ahí, pero que NO SE APRECIA A MENOS QUE MIREMOS A TRAVÉS DEL ESPEJO.
Y aquí entramos nosotros en juego…
… somos los que hacen posible este juego de espejos…
…yo soy “Reflejo”
…ella es “Transparencia”
…somos los Atravesadores de Espejos, y regalaremos nuestra parte de luz de forma intermitente, de forma compartida, firmando nuestros destellos por separado.
Pero si aún así no os quedáis satisfech@s, e intentáis imaginarnos, no tenéis más que poneros frente a un espejo y preguntarle a él mismo. En él veréis vuestro Reflejo, pero no las Transparencias, a menos que seáis buenos observadores. Si nos visitáis de vez en cuando, podréis conseguir percibir detalles transparentes que se escapan a vuestro entender, y si comentáis nuestros artículos podremos nosotros hacerlo también. Nada nos gustaría más. ¿Verdad, querida Transparencia?
Por último, remarcar que no somos aspirantes a periodistas, escritores, políticos, ni gente con grandes dotes de palabra: somos simples elementos de un espejo que se limitan a compartir con vosotros aquello que ven a hurtadillas, sigilosamente…
"Reflejo"

14 de febrero
Tartas en forma de corazón, horribles pulseras con las que tu frágil muñeca se pondrá de color verde, odias las rosas, los bombones no harán tu vida más dulce, no quieres ositos ni nada que acabe en "ito" y sea de tacto suave, y sin embargo recuerdas que hoy es San Valentín , no se te ha olvidado ni un sólo año...
"Transparencia"
"Transparencia"
Apertura no demasiado glamourosa
Hoy comienza una nueva era para los que gustan de mirar a través del Espejo...
...
De momento ...
no escribo nada más...
..es hora de que descansemos querida... hoy ya hemos hecho bastante. Lo que tenga que venir, que venga...
"Reflejo"
...
De momento ...
no escribo nada más... ..es hora de que descansemos querida... hoy ya hemos hecho bastante. Lo que tenga que venir, que venga...
"Reflejo"
