Berlin: you are not so cool
A mi Berlin no me termina de convencer. Demasiado grande, o demasiado clasica, o demasiado moderna, o demasiada historica. Al final todo junto lo que me parece es demasiado barullo. Esta mezcla de modernidad y decadencia, de edificios futuristicos al lado de los cuales se amontona la mierda, las chabolas, las gruas y las vias de tren pudo inspirar a muchos artistas, pero a mi me da repelus.
Llegamos el sabado y encontramos un hostel muy majo y centrico, en Mitte, donde un chino modosito nos indico la habitacion y el codigo para entrar cuando la recepcion estuviera cerrada. Seguiamos con hambre de fiesta despues de lo del dia anterior en Praga, asi que tras cenar algo nos dispusimos a dar cuenta de la ultima botella de whisky en la habitacion, con nuestra companyera Katherina, una gordita de Stuttgart de las que le gustan a Aranya. Sin embargo, los temas de conversacion del Villano sobre Catalunya, el 11-M y la macroeconomia mundial me provocaron el suenyo, y tras una discusion de las que se tienen siempre cuando se va torta opte por quedarme durmiendola mientras el se iba de fiesta.
Me levante tarde al dia siguiente y fui a ver el centro: la Puerta de Brandemburgo, el Reichstag, Potsdamer Platz, Alexander Platz, Berliner Dom... Nada me conmovia demasiado, y el hecho de ser domingo hacia que por las calles no hubiera mucho ambiente como ya paso en Genova, Lausanne y demas sitios. Solo me llamo la atencion el Checkpoint Charlie, que es el punto concreto que separaba el mundo occidental del oriental, representado con una cabina rodeada de sacos de arena, un cartel con un soldado americano por un lado y un ruso por el otro y el letrero "you are leaving the american sector", que me gusto y me compre una camiseta. Ya por la noche, aconsejado por una revistilla que encontre por ahi, hice la cola para subir a la cupula del Reichstag disenyada por Norman Foster. Fue el mejor momento del dia, divisando la ciudad desde las alturas y viendo las fotografias de lo que fue y lo que es hoy este lugar. Como mucha otra gente, me tumbe en los asientos y mire hacia ariba atraves de la estructura de cristal, contemplando el cielo sobre Berlin, como la pelicula de Wim Wenders. Ya de madrugada me di una vuelta por Mitte y subi a un bar llamado Hof en un cuarto piso que parece una casa okupa (no se si sera el que tu dices, Chino), atraves de unas escaleras con miles de pintadas, carteles, graffitis... Olia bastante mal, asi que tras darme de bruces con la calle de las putas, decidi irme a dormir.
Volvi al albergue donde supuestamente debiamos habernos ido ya por la manyana, y tras maquinar el plan con el Villano decidimos quedarnos una noche mas por la gorra. Teniamos el codigo de entrada, en recepcion no habia nadie, no habiamos dejado nada en deposito ni dado nuestro numero de pasaporte. Dormimos bastante mal por culpa de unos punyeteros americanos borrachos, nos levantamos muy temprano antes de que volvieran el chino o sus secuaces y nos fuimos a otro albergue cercano donde podemos aparcar al Poderoso gratis. Ahora estamos en una habitacion estilo Agatha Ruiz de la Prada con una joven de Washington DC. Quien quiera alojarse gratis en Berlin que me de un toque por email, le paso el codigo y las senyas. El primer hostel es un chollo para el mochilero sin escrupulos.
En el nuevo hostel hemos estado durmiendo hasta las mil porque no podiamos con el alma. Yo he alquilado una bici y con ella llevo toda la tarde dando vueltas. Aqui se ven muchisimas bicis, no quiero ni imaginarme Amsterdam... Estoy escribiendo muy cerca de la East Side Gallery, que no es mas que una parte del muro pintada por artistas. Mientras pasaba a su lado pensaba en lo que era ese lugar hace solo 16 anyos, y un escalofrio me recorrio la espalda al comprobar la naturalidad con la que los demas y yo podemos pedalear hoy.
Llegamos el sabado y encontramos un hostel muy majo y centrico, en Mitte, donde un chino modosito nos indico la habitacion y el codigo para entrar cuando la recepcion estuviera cerrada. Seguiamos con hambre de fiesta despues de lo del dia anterior en Praga, asi que tras cenar algo nos dispusimos a dar cuenta de la ultima botella de whisky en la habitacion, con nuestra companyera Katherina, una gordita de Stuttgart de las que le gustan a Aranya. Sin embargo, los temas de conversacion del Villano sobre Catalunya, el 11-M y la macroeconomia mundial me provocaron el suenyo, y tras una discusion de las que se tienen siempre cuando se va torta opte por quedarme durmiendola mientras el se iba de fiesta.
Me levante tarde al dia siguiente y fui a ver el centro: la Puerta de Brandemburgo, el Reichstag, Potsdamer Platz, Alexander Platz, Berliner Dom... Nada me conmovia demasiado, y el hecho de ser domingo hacia que por las calles no hubiera mucho ambiente como ya paso en Genova, Lausanne y demas sitios. Solo me llamo la atencion el Checkpoint Charlie, que es el punto concreto que separaba el mundo occidental del oriental, representado con una cabina rodeada de sacos de arena, un cartel con un soldado americano por un lado y un ruso por el otro y el letrero "you are leaving the american sector", que me gusto y me compre una camiseta. Ya por la noche, aconsejado por una revistilla que encontre por ahi, hice la cola para subir a la cupula del Reichstag disenyada por Norman Foster. Fue el mejor momento del dia, divisando la ciudad desde las alturas y viendo las fotografias de lo que fue y lo que es hoy este lugar. Como mucha otra gente, me tumbe en los asientos y mire hacia ariba atraves de la estructura de cristal, contemplando el cielo sobre Berlin, como la pelicula de Wim Wenders. Ya de madrugada me di una vuelta por Mitte y subi a un bar llamado Hof en un cuarto piso que parece una casa okupa (no se si sera el que tu dices, Chino), atraves de unas escaleras con miles de pintadas, carteles, graffitis... Olia bastante mal, asi que tras darme de bruces con la calle de las putas, decidi irme a dormir.
Volvi al albergue donde supuestamente debiamos habernos ido ya por la manyana, y tras maquinar el plan con el Villano decidimos quedarnos una noche mas por la gorra. Teniamos el codigo de entrada, en recepcion no habia nadie, no habiamos dejado nada en deposito ni dado nuestro numero de pasaporte. Dormimos bastante mal por culpa de unos punyeteros americanos borrachos, nos levantamos muy temprano antes de que volvieran el chino o sus secuaces y nos fuimos a otro albergue cercano donde podemos aparcar al Poderoso gratis. Ahora estamos en una habitacion estilo Agatha Ruiz de la Prada con una joven de Washington DC. Quien quiera alojarse gratis en Berlin que me de un toque por email, le paso el codigo y las senyas. El primer hostel es un chollo para el mochilero sin escrupulos.
En el nuevo hostel hemos estado durmiendo hasta las mil porque no podiamos con el alma. Yo he alquilado una bici y con ella llevo toda la tarde dando vueltas. Aqui se ven muchisimas bicis, no quiero ni imaginarme Amsterdam... Estoy escribiendo muy cerca de la East Side Gallery, que no es mas que una parte del muro pintada por artistas. Mientras pasaba a su lado pensaba en lo que era ese lugar hace solo 16 anyos, y un escalofrio me recorrio la espalda al comprobar la naturalidad con la que los demas y yo podemos pedalear hoy.
Praga: al rico vicio
Usted que ama la fiesta, las discotecas, los bailes desenfrenados y a ser posible darle algun meneo al cuerpo sin tener que pagar, hagase un favor: no visite Praga. Encontrara mas marcha nocturna en Orejilla del Sordete.
Atribuimos las noches fallidas en Praga a que un miercoles y un jueves quiza no sean los mejores dias para salir de fiesta, porque a fin de cuentas en esta materia el Imperio sigue siendo mucho Imperio y las juventudes europeo-orientales aun prefieren acostarse prontito si al dia siguiente tienen que estudiar o trabajar. Esa fue nuestra reflexion, y por eso la noche del viernes debia de ser la buena, la refinitiva.
Durante el dia me dedique a deambular un poco mas por las calles de la ciudad, el barrio judio, San Wenceslao y la casa de Kafka que no encontre pero que tampoco me importo mucho despues de haber visto la insipida chabola de Einstein en Berna. Como estaba algo cansado y bajo de fuerzas (el pollo Kentucky no aporta muchas energias que digamos) me acerque a sentarme en la plaza del reloj. En medio de la plaza habia un musico ciego con una guitarra, bajo un sol de justicia, cantando con toda el alma y la gente pasando de largo. Le eche unas monedillas y me sente a su lado para escucharle mejor, y poco a poco la gente comenzo a sentarse y se formo un gran corro, todos cantando y tocando las palmas con "No woman no cry", "Losing my religion", "One"... y la que siempre me pone los pelos de punta, "Wish you were here" de Pink Floyd. Estuve alli durante hora y media, viviendo, para mi, uno de los momentos mas bonitos de este viaje.
Pero llego la noche y le propuse al Villano salir en plan tranqui, sin beber nada, solo a buscar algun buen local donde divertirnos un poco. Pues no se si es porque somos novatos pero el caso es que a pesar de que las calles estaban llenas de gente, solo encontramos sitios semivacios y llenos de rabos, y ademas ingleses. Pero eso si, en Praga todo el mundo te ofrece algo: las mujeres, sex y blowjob (y hasta te echan la mano al paquete si te descuidas); los checos, the best disco in the city (que son como las describi antes); los moros, smokey y charlie (cositas malas para la salud); y los negros, ay los negros... sexy show, strip girls, cabaret, tity bar, show girls y todo lo anterior junto. En dos horas se acercaron a ofrecernos todas estas cosas mas de treinta veces (no exagero). Y nosotros, que lo unico que queriamos era un simple garito con gente, acabamos volviendo a nuestro barracon sin luz en el rio Voltava.
Tras dormir brevemente nos subimos al Poderoso con la familia de negros, que no son otros que cuatro figuras de madera de un metro de alto, souvenirs de Kenia, que nos encargaron transportar desde Viena hasta Tarragona. Los negros, el Villano, el Asturiano y el colchon salchicha se despidieron de Praga y su vicio para poner rumbo a Berlin, desde donde escribo al lado del Check Point Charlie y los restos del muro.
Atribuimos las noches fallidas en Praga a que un miercoles y un jueves quiza no sean los mejores dias para salir de fiesta, porque a fin de cuentas en esta materia el Imperio sigue siendo mucho Imperio y las juventudes europeo-orientales aun prefieren acostarse prontito si al dia siguiente tienen que estudiar o trabajar. Esa fue nuestra reflexion, y por eso la noche del viernes debia de ser la buena, la refinitiva.
Durante el dia me dedique a deambular un poco mas por las calles de la ciudad, el barrio judio, San Wenceslao y la casa de Kafka que no encontre pero que tampoco me importo mucho despues de haber visto la insipida chabola de Einstein en Berna. Como estaba algo cansado y bajo de fuerzas (el pollo Kentucky no aporta muchas energias que digamos) me acerque a sentarme en la plaza del reloj. En medio de la plaza habia un musico ciego con una guitarra, bajo un sol de justicia, cantando con toda el alma y la gente pasando de largo. Le eche unas monedillas y me sente a su lado para escucharle mejor, y poco a poco la gente comenzo a sentarse y se formo un gran corro, todos cantando y tocando las palmas con "No woman no cry", "Losing my religion", "One"... y la que siempre me pone los pelos de punta, "Wish you were here" de Pink Floyd. Estuve alli durante hora y media, viviendo, para mi, uno de los momentos mas bonitos de este viaje.
Pero llego la noche y le propuse al Villano salir en plan tranqui, sin beber nada, solo a buscar algun buen local donde divertirnos un poco. Pues no se si es porque somos novatos pero el caso es que a pesar de que las calles estaban llenas de gente, solo encontramos sitios semivacios y llenos de rabos, y ademas ingleses. Pero eso si, en Praga todo el mundo te ofrece algo: las mujeres, sex y blowjob (y hasta te echan la mano al paquete si te descuidas); los checos, the best disco in the city (que son como las describi antes); los moros, smokey y charlie (cositas malas para la salud); y los negros, ay los negros... sexy show, strip girls, cabaret, tity bar, show girls y todo lo anterior junto. En dos horas se acercaron a ofrecernos todas estas cosas mas de treinta veces (no exagero). Y nosotros, que lo unico que queriamos era un simple garito con gente, acabamos volviendo a nuestro barracon sin luz en el rio Voltava.
Tras dormir brevemente nos subimos al Poderoso con la familia de negros, que no son otros que cuatro figuras de madera de un metro de alto, souvenirs de Kenia, que nos encargaron transportar desde Viena hasta Tarragona. Los negros, el Villano, el Asturiano y el colchon salchicha se despidieron de Praga y su vicio para poner rumbo a Berlin, desde donde escribo al lado del Check Point Charlie y los restos del muro.
Praga: la vida en el Este es dura
Praga es una preciosidad. Esteticamente me encanta: el reloj astronomico, la catedral de San Vito, los puentes sobre el Voltaba... una pasada. Pero como viene siendo habitual ultimamente los acontecimientos hacen que el recuerdo no sea tan grato.
Nada mas llegar al centro aparcamos al Poderoso para pedir noche en un albergue, que resulto estar completo. Cinco minutos mas tarde volviamos al coche donde un guardia ya venia a ponernos la tipica multa que debes pagar al momento. Nuevamente no teniamos ni una corona, y tras ser un poco graciosos con el y ensenyarle los pasaportes nos dijo que Barcelona era "super" y nos dejo ir. Aparcamos en otra calle, repetimos la operacion con otro albergue y al volver, otro guardia poniendonos otra multa. Pasamos de largo y esperamos hasta que el tipo se marcho. En 15 minutos nos habian puesto dos multas y sacado fotos al coche, fugitivos de la justicia. Cinco multas en una semana, cero euros pagados. Estamos hasta las narices.
Por fin encontramos un albergue en un islote en medio del rio, con el Poderoso creemos que bien aparcado, y decidimos conocer la noche de Praga. Montamos nuestro minibotellon en la recepcion del hostel, nos dijeron que no habia problema. Dos espanyoles bebiendo Juan Bautista con los demas huespedes pasando alucinados. Nos fuimos de fiesta. En el primer local, casi vacio, hicimos buenas migas con un grupo de estudiantes berlinesas, y si bien sus tiernas edades no nos supusieron ningun tipo de complejo moral, a sus amigos parece que si. Seguimos buscando la diversion y nos hicimos coleguillas de unos belgas que tambien estaban recorriendo Europa en furgoneta. Entonces un energumeno empezo sin venir a cuento a meterse con nosotros y a buscar pelea, todos tratando de evitarlo hasta que la situacion se hizo insostenible y los belgas le cascaron una botella en la cabeza y le patearon en medio de la calle. Yo, que me mantuve al margen en todo momento, recibi una bofetada y con las zapatillas manchadas de sangre que por suerte no era mia, como siempre les pasa a los que no tienen tablas en estas lides.
Regresamos al albergue y entendimos el por que de su escaso precio. Nos encontramos en un gran pabellon de 60 plazas como esos que salen en las peliculas de guerra donde meten a los heridos. Nos tumbamos en nuestros incomodos camastros y al poco rato los demas comenzaron a levantarse, haciendo todo el ruido imaginable con las taquillas que son mas viejas que el fuego. Apenas pegamos ojo, nos duchamos en los inundados lavabos, recorrimos la ciudad y nos preparamos para la segunda juerga.
Tras el preceptivo minibotellon recorrimos los mismos lugares en los que habiamos estado la noche anterior, y resultaron estar completamente vacios. El Villano echaba humo porque desde que empezo el viaje esta mas caliente que el cenicero un bingo, y yo no paraba de reirme porque me hacia mucha gracia verle tan cabreado. Entramos a un bar de cocteles donde mis pintillas y yo nos sentiamos en territorio hostil, el Villano lanzo sus redes a unas ucranianas que enseguida se marcharon y volvimos a dar vueltas y vueltas buscando donde meternos.
Acabamos en un tal Carlo Magno, un garito de hip hop donde el Villano casi se duerme y yo baile sin parar. Una chavalita vestida con pijama que medio se liaba con un tio empezo a hacerme gestos y se me acerco y rozo, pero despues de lo vivido la noche anterior lo ultimo que yo queria era que me partieran la cara por tratar de enterrar el hueso, asi que me hice el loco y segui meneando las vertebras al ritmo de 50 Cent. Noche para olvidar para el Villano y su livido y noche de risas para el Asturiano y su mandibula. Cuatro fiestas en Europa 20-M, cero cajas. Como echo de menos The Metro, donde tampoco ligo pero al menos ponen a The Cure y no me pegan.
Nada mas llegar al centro aparcamos al Poderoso para pedir noche en un albergue, que resulto estar completo. Cinco minutos mas tarde volviamos al coche donde un guardia ya venia a ponernos la tipica multa que debes pagar al momento. Nuevamente no teniamos ni una corona, y tras ser un poco graciosos con el y ensenyarle los pasaportes nos dijo que Barcelona era "super" y nos dejo ir. Aparcamos en otra calle, repetimos la operacion con otro albergue y al volver, otro guardia poniendonos otra multa. Pasamos de largo y esperamos hasta que el tipo se marcho. En 15 minutos nos habian puesto dos multas y sacado fotos al coche, fugitivos de la justicia. Cinco multas en una semana, cero euros pagados. Estamos hasta las narices.
Por fin encontramos un albergue en un islote en medio del rio, con el Poderoso creemos que bien aparcado, y decidimos conocer la noche de Praga. Montamos nuestro minibotellon en la recepcion del hostel, nos dijeron que no habia problema. Dos espanyoles bebiendo Juan Bautista con los demas huespedes pasando alucinados. Nos fuimos de fiesta. En el primer local, casi vacio, hicimos buenas migas con un grupo de estudiantes berlinesas, y si bien sus tiernas edades no nos supusieron ningun tipo de complejo moral, a sus amigos parece que si. Seguimos buscando la diversion y nos hicimos coleguillas de unos belgas que tambien estaban recorriendo Europa en furgoneta. Entonces un energumeno empezo sin venir a cuento a meterse con nosotros y a buscar pelea, todos tratando de evitarlo hasta que la situacion se hizo insostenible y los belgas le cascaron una botella en la cabeza y le patearon en medio de la calle. Yo, que me mantuve al margen en todo momento, recibi una bofetada y con las zapatillas manchadas de sangre que por suerte no era mia, como siempre les pasa a los que no tienen tablas en estas lides.
Regresamos al albergue y entendimos el por que de su escaso precio. Nos encontramos en un gran pabellon de 60 plazas como esos que salen en las peliculas de guerra donde meten a los heridos. Nos tumbamos en nuestros incomodos camastros y al poco rato los demas comenzaron a levantarse, haciendo todo el ruido imaginable con las taquillas que son mas viejas que el fuego. Apenas pegamos ojo, nos duchamos en los inundados lavabos, recorrimos la ciudad y nos preparamos para la segunda juerga.
Tras el preceptivo minibotellon recorrimos los mismos lugares en los que habiamos estado la noche anterior, y resultaron estar completamente vacios. El Villano echaba humo porque desde que empezo el viaje esta mas caliente que el cenicero un bingo, y yo no paraba de reirme porque me hacia mucha gracia verle tan cabreado. Entramos a un bar de cocteles donde mis pintillas y yo nos sentiamos en territorio hostil, el Villano lanzo sus redes a unas ucranianas que enseguida se marcharon y volvimos a dar vueltas y vueltas buscando donde meternos.
Acabamos en un tal Carlo Magno, un garito de hip hop donde el Villano casi se duerme y yo baile sin parar. Una chavalita vestida con pijama que medio se liaba con un tio empezo a hacerme gestos y se me acerco y rozo, pero despues de lo vivido la noche anterior lo ultimo que yo queria era que me partieran la cara por tratar de enterrar el hueso, asi que me hice el loco y segui meneando las vertebras al ritmo de 50 Cent. Noche para olvidar para el Villano y su livido y noche de risas para el Asturiano y su mandibula. Cuatro fiestas en Europa 20-M, cero cajas. Como echo de menos The Metro, donde tampoco ligo pero al menos ponen a The Cure y no me pegan.
Viena y Bratislava: mis problemas con la justicia
Un poco cansados de tanto patearnos las calles de Viena y ver a los mismos artistas callejeros haciendo sus espectaculos en Stephansplatz, decidimos hacer una excursion a Bratislava, que nos pillaba muy cerca.
El centro de Bratislava es muy, muy pequenyito y tienes la sensacion de encontrarte en cualquier pueblo del Imperio. Si me dicen que en vez de estar alli estoy en Albacete, me lo creo. Lo que mas nos gusto fue que por fin, tras un mes de viaje, encontramos un lugar donde los precios son mas bajos que en nuestro pais. Un heladillo medio decente costaba 9 coronas, que vienen a ser unos 30 centimos de euro, asi que con 10 euros pasamos el dia por alli.
Cuando entras en el Este te das cuenta de que estos paises estan a otro nivel con respecto a la Europa occidental, y no solo por los precios sino porque en estos sitios sigue funcionando el mezquino mundo de la triquinyuela. En Salzburgo nos pusieron una multa por mal aparcamiento que por supuesto no pagamos despues de discutir con la guardia, y en Viena nos dejaron otra en el parabrisas porque parece ser que aparques donde aparques tienes que pagar un canon, esta ultima fue directamente a la guantera. Pero en Bratislava quisieron aprovecharse de nosotros.
Como otros vehiculos locales, nos metimos por una calle peatonal por la que parece ser no se podia circular. Pero mientras que a los demas les advertian y les dejaban irse, a nosotros quisieron ponernos, y nos pusieron, una multa. El guardia nos dijo que el coste normal eran al cambio 50 euros pero que por ser turistas se quedaba en 15. Le dijimos que no llevabamos ni una moneda local, lo cual era verdad, asi que nos mando seguir el camino hacia el aparcamiento a cambiar dinero. Tuvimos la gran suerte de que habia otra salida hacia la carretera principal asi que tomamos las de Villadiego, maldiciendo a estos chupasangres que pretenden aprovecharse de unos pobres turistas con escasos recursos. Fue la anecdota del dia porque por lo demas Bratislava nos dejo un poco indiferentes.
Al dia siguiente recogimos los bartulos que teniamos en Viena para partir rumbo a Praga, y ahi, minutos antes de marcharnos, se produjo el segundo mal rato. Fui al ciber a actualizar el blog y a imprimir un email para el Villano. Con toda la pantalla en aleman cometi un error al imprimir, de tal manera que en vez de medio folio se imprimieron trece. Me disculpe y pregunte cuanto tenia que pagar. Lo normal es ser comprensivo con el cliente y no hacerle pagar todo, pero este tipejo no atendia a razones y me queria hacer pagar 11 euros. Como de costumbre no llevaba esa cantidad encima ni pensaba pagarla ni borracho, asi que se produjo una acalorada discusion. Tras varios minutos de explicaciones cogi la puerta pero otro sujeto de tez oscura me agarro por el brazo y me metio para adentro, lanzandome improperios en aleman y tirando al suelo los 2 euros y pico que les habia dado, todo lo que llevaba. Me retuvieron durante un rato y cuando pedi que viniera la policia me dejaron marchar mientras me insultaban y me levantaban el dedo corazon. Una mala experiencia que emborrona un poco el buen recuerdo que me llevo de Viena.
Con los nervios aun a flor de piel, nos pusimos en marcha hacia Praga a ver si nos cambiaba la suerte.
El centro de Bratislava es muy, muy pequenyito y tienes la sensacion de encontrarte en cualquier pueblo del Imperio. Si me dicen que en vez de estar alli estoy en Albacete, me lo creo. Lo que mas nos gusto fue que por fin, tras un mes de viaje, encontramos un lugar donde los precios son mas bajos que en nuestro pais. Un heladillo medio decente costaba 9 coronas, que vienen a ser unos 30 centimos de euro, asi que con 10 euros pasamos el dia por alli.
Cuando entras en el Este te das cuenta de que estos paises estan a otro nivel con respecto a la Europa occidental, y no solo por los precios sino porque en estos sitios sigue funcionando el mezquino mundo de la triquinyuela. En Salzburgo nos pusieron una multa por mal aparcamiento que por supuesto no pagamos despues de discutir con la guardia, y en Viena nos dejaron otra en el parabrisas porque parece ser que aparques donde aparques tienes que pagar un canon, esta ultima fue directamente a la guantera. Pero en Bratislava quisieron aprovecharse de nosotros.
Como otros vehiculos locales, nos metimos por una calle peatonal por la que parece ser no se podia circular. Pero mientras que a los demas les advertian y les dejaban irse, a nosotros quisieron ponernos, y nos pusieron, una multa. El guardia nos dijo que el coste normal eran al cambio 50 euros pero que por ser turistas se quedaba en 15. Le dijimos que no llevabamos ni una moneda local, lo cual era verdad, asi que nos mando seguir el camino hacia el aparcamiento a cambiar dinero. Tuvimos la gran suerte de que habia otra salida hacia la carretera principal asi que tomamos las de Villadiego, maldiciendo a estos chupasangres que pretenden aprovecharse de unos pobres turistas con escasos recursos. Fue la anecdota del dia porque por lo demas Bratislava nos dejo un poco indiferentes.
Al dia siguiente recogimos los bartulos que teniamos en Viena para partir rumbo a Praga, y ahi, minutos antes de marcharnos, se produjo el segundo mal rato. Fui al ciber a actualizar el blog y a imprimir un email para el Villano. Con toda la pantalla en aleman cometi un error al imprimir, de tal manera que en vez de medio folio se imprimieron trece. Me disculpe y pregunte cuanto tenia que pagar. Lo normal es ser comprensivo con el cliente y no hacerle pagar todo, pero este tipejo no atendia a razones y me queria hacer pagar 11 euros. Como de costumbre no llevaba esa cantidad encima ni pensaba pagarla ni borracho, asi que se produjo una acalorada discusion. Tras varios minutos de explicaciones cogi la puerta pero otro sujeto de tez oscura me agarro por el brazo y me metio para adentro, lanzandome improperios en aleman y tirando al suelo los 2 euros y pico que les habia dado, todo lo que llevaba. Me retuvieron durante un rato y cuando pedi que viniera la policia me dejaron marchar mientras me insultaban y me levantaban el dedo corazon. Una mala experiencia que emborrona un poco el buen recuerdo que me llevo de Viena.
Con los nervios aun a flor de piel, nos pusimos en marcha hacia Praga a ver si nos cambiaba la suerte.
Viena: marathoniano
Hemos venido a Viena, pero no a correr la marathon. La hermana de la novia de Linux vive aqui, ya que trabaja como guia turistica por toda Europa del Este, y nos ha dejado su piso para quedarnos el tiempo que queramos. Un techo, camas, duchas calientes, cocina... Da igual que la tele haya que mantenerla encendida metiendo una navaja debajo del boton y que solo se vea ORF 1. Un piso para nosotros en este viaje es una bendicion.
He visto Viena de arriba a abajo. No he corrido la marathon, pero el domingo me dio por ponerme a andar y he calculado que camine mas de 15 kilometros. La sensacion de llegar a casa y quitarme las zapatillas y los calcetines debe ser lo mas parecido al multiorgasmo masculino.
He visto carteles anunciando museos hasta reventar, y algunos de ellos hasta los he visto desde fuera.
No he comido la tipica tarta Sacher, aunque hace un par de anyos ayude a hacer una. En cambio he comido unas gigantescas porciones de pizza por 2 euros y medio en Schwedenplatz (que en Italia hubieran costado el doble) y una Bismarck Baguette con una sardina en medio.
Hemos visto a senyores mayores acompanyados de hermosas jovencitas entrando a la Opera.
He visto la catedral de St Stephenz cuarenta veces, ya que no se como nos las apanyabamos pero siempre acababamos en los mismos sitios. Tambien he visto mas catedrales, arcos, palacios y demas piedras cuyos nombres desconozco porque el mapa que nos dieron en el hotel no lo ponia.
Hemos visto a bailarines de hip hop haciendo su espectaculo (if you like the show... you pay!! If you don´t like the show... you pay!!), a ninyos tomandole el pelo a una estatua-pintor y a un mochilero haciendo malabares con unas cintas que parecia recien salido del Gay-Parade. Si no tuvieramos tanto miedo escenico nosotros tambien nos pondriamos a hacer la estatua para sacarnos unos euros.
No he subido al tranvia, pero me meti en el metro donde parece que te piden por favor que te cueles.
He visto el mirador de Urania cuando iba de camino al Prater, porque se me metio en la cabeza que esta vez queria ver la noria, no como hace 9 anyos cuando nos quedamos dormidos en el hotel y jugamos al minigolf mientras nevaba.
Intentamos llegar al Danubio de madrugada, pero nos perdimos y acabamos metiendonos por unas obras.
Viena me ha gustado muchisimo. Llevamos casi un mes de viaje y mas de 5000 km a cuestas durmiendo en lugares inhospitos y alimentandonos a base de basura la mayor parte del tiempo. Tambien somos tios grandes.
Nota: esta entrada esta dedicada a Mordiscos de Realidad, cuyo blog me parece el mejor de cuantos he leido. Para entender este post hay que leer el que Mordiscos escribio sobre Viena. Enhorabuena por tu logro, tio grande. Y respecto a lo demas, un abrazo y muchos animos.
He visto Viena de arriba a abajo. No he corrido la marathon, pero el domingo me dio por ponerme a andar y he calculado que camine mas de 15 kilometros. La sensacion de llegar a casa y quitarme las zapatillas y los calcetines debe ser lo mas parecido al multiorgasmo masculino.
He visto carteles anunciando museos hasta reventar, y algunos de ellos hasta los he visto desde fuera.
No he comido la tipica tarta Sacher, aunque hace un par de anyos ayude a hacer una. En cambio he comido unas gigantescas porciones de pizza por 2 euros y medio en Schwedenplatz (que en Italia hubieran costado el doble) y una Bismarck Baguette con una sardina en medio.
Hemos visto a senyores mayores acompanyados de hermosas jovencitas entrando a la Opera.
He visto la catedral de St Stephenz cuarenta veces, ya que no se como nos las apanyabamos pero siempre acababamos en los mismos sitios. Tambien he visto mas catedrales, arcos, palacios y demas piedras cuyos nombres desconozco porque el mapa que nos dieron en el hotel no lo ponia.
Hemos visto a bailarines de hip hop haciendo su espectaculo (if you like the show... you pay!! If you don´t like the show... you pay!!), a ninyos tomandole el pelo a una estatua-pintor y a un mochilero haciendo malabares con unas cintas que parecia recien salido del Gay-Parade. Si no tuvieramos tanto miedo escenico nosotros tambien nos pondriamos a hacer la estatua para sacarnos unos euros.
No he subido al tranvia, pero me meti en el metro donde parece que te piden por favor que te cueles.
He visto el mirador de Urania cuando iba de camino al Prater, porque se me metio en la cabeza que esta vez queria ver la noria, no como hace 9 anyos cuando nos quedamos dormidos en el hotel y jugamos al minigolf mientras nevaba.
Intentamos llegar al Danubio de madrugada, pero nos perdimos y acabamos metiendonos por unas obras.
Viena me ha gustado muchisimo. Llevamos casi un mes de viaje y mas de 5000 km a cuestas durmiendo en lugares inhospitos y alimentandonos a base de basura la mayor parte del tiempo. Tambien somos tios grandes.
Nota: esta entrada esta dedicada a Mordiscos de Realidad, cuyo blog me parece el mejor de cuantos he leido. Para entender este post hay que leer el que Mordiscos escribio sobre Viena. Enhorabuena por tu logro, tio grande. Y respecto a lo demas, un abrazo y muchos animos.
Zurich y Salzburgo: primer roce serio
Y no me refiero al calido roce que se tiene con la piel de una femina, sino al que mantenemos el Villano y yo.
Tras nuestro paso por la granja visitamos Zurich, otra maravillosa ciudad con tranvia pero mas moderna y cosmopolita (y cara) que Berna y Lucerna). Paseando por sus calles fue donde tuve un bajon con respecto a lo que esta suponiendo este viaje. Como bien dice el Villano, nosotros estamos realizando en mes y medio los viajes que realiza una persona normal en toda una vida. Esa persona normal llega informada a una ciudad y se aloja en un hotel, visita todos los lugares de interes, los monumentos, los museos, cena en algun sitio y vuelve a su casa encantada con la experiencia. Nosotros no. Nosotros llegamos a cada sitio sin saber nada, pedimos un mapa en un hotel, damos cuatro vueltas a toda pastilla sin saber ni que estamos viendo, volvemos corriendo al coche para que no nos metan un clavo de parking y nos metemos otra panzada de kilometros con su consiguiente gasto en gasolina. Por eso tenia la sensacion de no estar aprovechando los lugares tanto como esperaba. Por eso he decidido de ahora en adelante tomarme el Europa 20-M como una toma de contacto con la vieja Europa, seleccionar los lugares que mas me han gustado y volver mas adelante en otro plan, con la mujer, los crios, la abuela y el canario.
De Zurich no hay mucho que contar dado que solo estuvimos 3 horas. Me gusto mucho Bahnhof Strasse, una de las calles comerciales mas elegantes del mundo, y tambien el rio y el lago (no podian faltar) y el ambiente pijo-juvenil de las calles. Y que la ciudad estaba plagada de figuras de osos gigantes decoradas, me daban ganas de abrazarlos como hacian los ninyos. Vivan los osos.
Sin tiempo para mas partimos hacia Munich, pero cuando estabamos entrando en la ciudad el Villano tomo la decision unilateral de seguir hacia Salzburgo. El Villano y yo, como cualquier pareja que convive junta las 24 horas, tenemos nuestros mas y nuestros menos y el primer roce ha llegado cuando me negue a darle un cordon de zapatilla para arreglar una proteccion de los bajos del Poderoso que se solto e iba rozando el asfalto. Desde ese momento no mediamos palabra hasta Salzburgo, y aunque hay momentos mejores se nota que no hay el buen rollo del principio. Espero que esto se solucione.
Salzburgo es una localidad mucho mas pequenya de lo que me imaginaba. En el centro no hay gran cosa que ver, aunque hay una calle muy bonita donde se encuentra la casa en la que vivio Mozart y el interior de la catedral es majestuoso. Pasamos la noche en un albergue plagado de escolares americanos que veian Sonrisas y lagrimas en dvd. El Villano, como siempre, se fue a trabajar en su ordenador y yo me acoste en la habitacion que nos habian indicado. En mitad de la noche oi una tos y me di cuenta de que estaba en la habitacion de las chicas, pero no era plan volver a levantarme en gallumbos asi que pasamos la noche con chavalitas, viejas pellejas y un viejo que roncaba. Lo mas bonito de Salzburgo y lo mas cerca que hemos estado en este viaje de una hembra.
Escribo estas lineas desde Viena, donde nos quedaremos varios dias.
Tras nuestro paso por la granja visitamos Zurich, otra maravillosa ciudad con tranvia pero mas moderna y cosmopolita (y cara) que Berna y Lucerna). Paseando por sus calles fue donde tuve un bajon con respecto a lo que esta suponiendo este viaje. Como bien dice el Villano, nosotros estamos realizando en mes y medio los viajes que realiza una persona normal en toda una vida. Esa persona normal llega informada a una ciudad y se aloja en un hotel, visita todos los lugares de interes, los monumentos, los museos, cena en algun sitio y vuelve a su casa encantada con la experiencia. Nosotros no. Nosotros llegamos a cada sitio sin saber nada, pedimos un mapa en un hotel, damos cuatro vueltas a toda pastilla sin saber ni que estamos viendo, volvemos corriendo al coche para que no nos metan un clavo de parking y nos metemos otra panzada de kilometros con su consiguiente gasto en gasolina. Por eso tenia la sensacion de no estar aprovechando los lugares tanto como esperaba. Por eso he decidido de ahora en adelante tomarme el Europa 20-M como una toma de contacto con la vieja Europa, seleccionar los lugares que mas me han gustado y volver mas adelante en otro plan, con la mujer, los crios, la abuela y el canario.
De Zurich no hay mucho que contar dado que solo estuvimos 3 horas. Me gusto mucho Bahnhof Strasse, una de las calles comerciales mas elegantes del mundo, y tambien el rio y el lago (no podian faltar) y el ambiente pijo-juvenil de las calles. Y que la ciudad estaba plagada de figuras de osos gigantes decoradas, me daban ganas de abrazarlos como hacian los ninyos. Vivan los osos.
Sin tiempo para mas partimos hacia Munich, pero cuando estabamos entrando en la ciudad el Villano tomo la decision unilateral de seguir hacia Salzburgo. El Villano y yo, como cualquier pareja que convive junta las 24 horas, tenemos nuestros mas y nuestros menos y el primer roce ha llegado cuando me negue a darle un cordon de zapatilla para arreglar una proteccion de los bajos del Poderoso que se solto e iba rozando el asfalto. Desde ese momento no mediamos palabra hasta Salzburgo, y aunque hay momentos mejores se nota que no hay el buen rollo del principio. Espero que esto se solucione.
Salzburgo es una localidad mucho mas pequenya de lo que me imaginaba. En el centro no hay gran cosa que ver, aunque hay una calle muy bonita donde se encuentra la casa en la que vivio Mozart y el interior de la catedral es majestuoso. Pasamos la noche en un albergue plagado de escolares americanos que veian Sonrisas y lagrimas en dvd. El Villano, como siempre, se fue a trabajar en su ordenador y yo me acoste en la habitacion que nos habian indicado. En mitad de la noche oi una tos y me di cuenta de que estaba en la habitacion de las chicas, pero no era plan volver a levantarme en gallumbos asi que pasamos la noche con chavalitas, viejas pellejas y un viejo que roncaba. Lo mas bonito de Salzburgo y lo mas cerca que hemos estado en este viaje de una hembra.
Escribo estas lineas desde Viena, donde nos quedaremos varios dias.
Berna, Lucerna y Zurich: tan bonito que no parece real
Tras despedirnos de Linux y los matematicos locos, proseguimos nuestro intrepido viaje. Primer alto en el camino: Berna. Esta pequenya ciudad y sin embargo capital del pais es, sin dudas, mi favorita de lo que llevamos de viaje. Berna parece de juguete y contiene un sinfin de elementos esteticos que yo encuentro fascinantes: banderas que dan color a las calles, figuras de personajes medievales por todas partes, montones de fuentes con figuras (el Ogro, Sanson, la Justicia...), un ajedrez gigante al que los lugarenyos juegan moviendose por el tablero, bulevares con mercados, las preciosas vistas del rio, torres puntiagudas con relojes y munyequitos que se mueven al dar las 12, la catedral con su precioso portico lleno de figuras relucientes, el tranvia, cientos de personas... Me encontraba en la gloria. Dimos casi por casualidad con la casa-museo de Einstein y decidimo, por primera vez, entrar pagando. Eso si, nos hicieron descuento al ensenyarles mi carnet de guardia de seguridad de la Universidad de Westminster porque se tragaron que somos estudiantes. El Villano pregunto por que en la casa no habia banyo y le dijeron que las casas de aquella epoca no tenian y traian el agua de las fuentes.
Asturiano: y donde meaban y cagaban?
Villano: en el McDonalds.
Asturiano: pues como nosotros.
Con el lio de calles nos quedamos sin ver la fosa de los osos, simbolo de Berna, pero seguimos rumbo a otra ciudad preciosa: Lucerna. En el par de horillas que estuvimos no nos dio tiempo a gran cosa, pero pudimos contemplar el lago (aqui hay lagos como en Canarias platanos), el puente de madera, torres de esas que acaban en punta con tejas de colores que a mi me gustan tanto... Otra maravilla, pero habia que partir rumbo a Zurich a pasar la noche.
La mala suerte volvia a cebarse con nosotros y el Formule 1 de las afueras en el que ibamos a pernoctar estaba lleno. Y ahora que hacemos? Pregunte en un hotel por alojamientos baratos y nos dieron un folleto donde vimos una granja en Hütten, a 25 km de Zurich. Tras dar bastantes vueltas de noche por la zona sur del lago Zurich, dimos con ella. La granja la regentaba el simpatico matrimonio Ziegler, que solo hablaba aleman con lo que la comunicacion fue bastante dificil. Entramos en la casa donde habia un grupo de ciclistas emborrachandose y cantando con musica regional a toda pastilla. Pedimos una cerveza y charlamos como pudimos con los Ziegler, alucinando con aquella situacion tan bonita de encontrarnos en una granja en un pueblo perdido. Llego la hora de dormir y nos indicaron nuestros aposentos: un granero cubierto de paja donde tendimos unos colchones. Al lado habia una caseta con un vater donde pude aliviarme, alumbrado por la luz el movil.
Dormimos bastante bien y muy, muy barato. Nos despertamos con el sonido de los cencerros de las vacas que ya pastaban en los cercados. La senyora Ziegler nos dejo ducharnos y nos regalo una postal del pueblo. Tambien nos pidio que, como todos los que pasaban por Hengerten Farm, dibujaramos algo en una cartulina y escribieramos unas palabritas al lado de la Polaroid que nos saco. Yo pinte la bandera de Asturias y escribi: "gracias por una experiencia que nunca olvidare y contare a mis nietos. Gracias familia Ziegler, danke shoen familie Ziegler". Y nos fuimos habiendo vivido uno de los dias mas bonitos del Europa 20-M y sin una triste foto.
Asturiano: y donde meaban y cagaban?
Villano: en el McDonalds.
Asturiano: pues como nosotros.
Con el lio de calles nos quedamos sin ver la fosa de los osos, simbolo de Berna, pero seguimos rumbo a otra ciudad preciosa: Lucerna. En el par de horillas que estuvimos no nos dio tiempo a gran cosa, pero pudimos contemplar el lago (aqui hay lagos como en Canarias platanos), el puente de madera, torres de esas que acaban en punta con tejas de colores que a mi me gustan tanto... Otra maravilla, pero habia que partir rumbo a Zurich a pasar la noche.
La mala suerte volvia a cebarse con nosotros y el Formule 1 de las afueras en el que ibamos a pernoctar estaba lleno. Y ahora que hacemos? Pregunte en un hotel por alojamientos baratos y nos dieron un folleto donde vimos una granja en Hütten, a 25 km de Zurich. Tras dar bastantes vueltas de noche por la zona sur del lago Zurich, dimos con ella. La granja la regentaba el simpatico matrimonio Ziegler, que solo hablaba aleman con lo que la comunicacion fue bastante dificil. Entramos en la casa donde habia un grupo de ciclistas emborrachandose y cantando con musica regional a toda pastilla. Pedimos una cerveza y charlamos como pudimos con los Ziegler, alucinando con aquella situacion tan bonita de encontrarnos en una granja en un pueblo perdido. Llego la hora de dormir y nos indicaron nuestros aposentos: un granero cubierto de paja donde tendimos unos colchones. Al lado habia una caseta con un vater donde pude aliviarme, alumbrado por la luz el movil.
Dormimos bastante bien y muy, muy barato. Nos despertamos con el sonido de los cencerros de las vacas que ya pastaban en los cercados. La senyora Ziegler nos dejo ducharnos y nos regalo una postal del pueblo. Tambien nos pidio que, como todos los que pasaban por Hengerten Farm, dibujaramos algo en una cartulina y escribieramos unas palabritas al lado de la Polaroid que nos saco. Yo pinte la bandera de Asturias y escribi: "gracias por una experiencia que nunca olvidare y contare a mis nietos. Gracias familia Ziegler, danke shoen familie Ziegler". Y nos fuimos habiendo vivido uno de los dias mas bonitos del Europa 20-M y sin una triste foto.
Valais y Berner Oberland: dentro de la maqueta de tren
El lunes acompanye al Villano a la Universidad de Lausanne donde trabaja Linux para que pudiera hacer los trabajos en internet con los que lleva dandome la lata todo el viaje. Un trabajo de 10 minutos acabo durando 8 horas, y la frase que mas oi fue "me cago en las muelas de Humphrey Bogart y Lucas de van der Sar". Al menos pudimos hablar con Ruben por el Skype... Al acabar la jornada dimos una vuelta con el coche por Vevey y Montreux, lugar senyalado por Costoira como uno de los mas bonitos de Suiza: vinyas escalonadas a un lado de la carretera y el lago Leman y los Alpes al otro. Precioso, pero solo un anticipo de lo que nos esperaba al dia siguiente.
Nos levantamos temprano y decidimos hacer una excursion por el sur de Suiza. Con un dia de perros y la camara que nos presto Linux, nos lanzamos a la carretera. La primera parada fue Sion, donde demostramos nuestras habilidades escaladoras subiendo al castillo y contemplando las vistas. Nada que no hubieramos visto antes. Continuamos la ruta por el Valais y el paisaje comenzo a convertirse en un espectaculo visual como pocas veces habia visto: enormes montanyas a ambos lados, colinas de pastos como alfombras, desfiladeros, casitas de madera, vacas al lado de la carretera, rios de agus bravas... Y sobre todo, trenes que se adentraban en las profundidades montanyosas. Tenia la sensacion de encontrarme dentro de una de esas maquetas de tren que me fascinan, o de los puzzles de imagenes alpinas de 5000 piezas que hacia cuando era ninyo. Alucinante.
La carretera comenzo a empinarse, miles de curvas cerradisimas y macizos de rocas cubiertos por verde musgo. Llegamos a la cima de Glimselpass donde pensamos que tendriamos que subirnos a una de esas vagonetas que te pasan de un sitio a otro, pero por suerte (o por desgracia, que nos hubiera encantado) no hizo falta. A 2800 metros de altitud, en la cumbre, enocntramos un lago helado rodeado de nieve y un pequenyo zoo de marmotas. Tomamos un cafe e iniciamos el descenso, dentro de un mar de niebla y bajo el cielo gris, lo mas parecido que he visto al fin del mundo.
Al llegar abajo, ya en la region del Berner Oberland, visitamos el bonito pueblo-ciudad de Interlaken, que como su propio nombre indica se encuentra entre dos lagos preciosos. Interlaken es chiquitin y muy mono, pero empezaba a hacerse tarde y aun estabamos a 250 km de Lausanne. Sin embargo para huevos los nuestros y aconsejados por la guia de Linux decidimos adentrarnos un poco ma sen los montes para visitar Lauterbrunnen, un pueblo situado en el valle en forma de U mas profundo del mundo. Vimos espectaculares cascadas de cientos de metros y tratamos de subir a Wengen, un pueblo colgado de las alturas. Pero con el tiempo que hacia y lo tarde que era nos quedamos sin coger el tren cremallera que nos subiria. Dimos por terminada la excursion, aunque por el camino de vuelta aun pudimos deleitarnos con uno de los lagos que flanquean Interlaken y hacernos amigos de un perro.
Recuento de la travesia: 500 km, un deposito y medio de gasolina y unos 40 euros por barba entre viveres y combustible. Pero merecio la pena y ya puedo decir que he visto la Suiza que venia a ver.
Nos levantamos temprano y decidimos hacer una excursion por el sur de Suiza. Con un dia de perros y la camara que nos presto Linux, nos lanzamos a la carretera. La primera parada fue Sion, donde demostramos nuestras habilidades escaladoras subiendo al castillo y contemplando las vistas. Nada que no hubieramos visto antes. Continuamos la ruta por el Valais y el paisaje comenzo a convertirse en un espectaculo visual como pocas veces habia visto: enormes montanyas a ambos lados, colinas de pastos como alfombras, desfiladeros, casitas de madera, vacas al lado de la carretera, rios de agus bravas... Y sobre todo, trenes que se adentraban en las profundidades montanyosas. Tenia la sensacion de encontrarme dentro de una de esas maquetas de tren que me fascinan, o de los puzzles de imagenes alpinas de 5000 piezas que hacia cuando era ninyo. Alucinante.
La carretera comenzo a empinarse, miles de curvas cerradisimas y macizos de rocas cubiertos por verde musgo. Llegamos a la cima de Glimselpass donde pensamos que tendriamos que subirnos a una de esas vagonetas que te pasan de un sitio a otro, pero por suerte (o por desgracia, que nos hubiera encantado) no hizo falta. A 2800 metros de altitud, en la cumbre, enocntramos un lago helado rodeado de nieve y un pequenyo zoo de marmotas. Tomamos un cafe e iniciamos el descenso, dentro de un mar de niebla y bajo el cielo gris, lo mas parecido que he visto al fin del mundo.
Al llegar abajo, ya en la region del Berner Oberland, visitamos el bonito pueblo-ciudad de Interlaken, que como su propio nombre indica se encuentra entre dos lagos preciosos. Interlaken es chiquitin y muy mono, pero empezaba a hacerse tarde y aun estabamos a 250 km de Lausanne. Sin embargo para huevos los nuestros y aconsejados por la guia de Linux decidimos adentrarnos un poco ma sen los montes para visitar Lauterbrunnen, un pueblo situado en el valle en forma de U mas profundo del mundo. Vimos espectaculares cascadas de cientos de metros y tratamos de subir a Wengen, un pueblo colgado de las alturas. Pero con el tiempo que hacia y lo tarde que era nos quedamos sin coger el tren cremallera que nos subiria. Dimos por terminada la excursion, aunque por el camino de vuelta aun pudimos deleitarnos con uno de los lagos que flanquean Interlaken y hacernos amigos de un perro.
Recuento de la travesia: 500 km, un deposito y medio de gasolina y unos 40 euros por barba entre viveres y combustible. Pero merecio la pena y ya puedo decir que he visto la Suiza que venia a ver.
Ginebra y Lausanne: conviviendo con los frikis
Rumbo a Suiza, repletos de ambicion, de ganas, melena al viento. Pero sin un duro. Suiza es dinero y antes de entrar ya nos habiamos gastado 30 euros por pasar el tunel del Mont Blanc y otros 30 por el permiso para conducir por el pais. Pero bueno, al menos el viaje fue intenso, atravesando el Valle de Aosta que es una maravilla, con los Alpes demostrandote que a su lado eres un piojo. Y con el Villano llevandose un disgusto al darse cuenta de que se dejo la camara en Pavia, asi que no se si habra mas fotos de ahora en adelante.
El Villano tiene mas familia que un Borbon, asi que fuimos a reunirnos con su primo Linux en Lausanne. Linux es un honorable matematico que investiga un proyecto del que solo hay ocho personas en el mundo con las que pueda hablar sobre el, porque los demas cuatro mil millones no entenderiamos ni jota. Vive con otra matematica y matematico en un duplex precioso en las afueras de Lausanne, como dice el mismo "un piso de frikis". Desde la terraza se contempla el lago Leman, que es una pasada, con los Alpes al fondo. Si el dia es claro, se ve el Mont Blanc.
Ayer pasamos el dia en Ginebra. La ciudad me gusto y la orilla del lago es fantastica, con vistas a las montanyas y un geiser que parece ser es el simbolo del ciudad, pero es tan pija como todas las que llevamos vistas hasta ahora. Tras dar una vuelta y comer en un chino Linux nos invito a conocer la sede de la ONU. No vayais, 10 francos por una visita de 1 hora en la que te ensenyan tres salas, te llenan la cabeza de datos y fechas y ni siquiera te dejan salir a los jardines a jugar con los pavos reales. Timada.
De vuelta en Lausanne bajamos con los tres matematicos y la novia de Linux a cenar en Ouchy, en la orilla del lago Leman. Cenamos una fondue de queso y con el vinillo nos dio un poco la risa. Tengo que decir que esta gente son catalanes y aunque entiendo perfectamente su idioma yo me dedico a hablar con mi propio acento, que les hace bastante gracia. Al llegar a casa el Villano nos invito a unos chupitos de whisky y ahi ya nos empezamos a partir con los topologos ucranianos que no bebian tanto porque no eran algebraicos. Chistes de matematicos...
Hoy el Villano y yo hemos pasado el dia por Lausanne con Matematico Senior y Matematica Junior, recorriendo tres veces la misma ruta. La ciudad es muy pequenyita y me gusta, pero supongo que por ser domingo por la calle no veias ni a Judas. Suiza me esta gustando mucho y por eso le mando un saludo muy cordial a Costoira, que no estamos acordando mucho de ti. Dale, dale, daleeeeee.....
El Villano tiene mas familia que un Borbon, asi que fuimos a reunirnos con su primo Linux en Lausanne. Linux es un honorable matematico que investiga un proyecto del que solo hay ocho personas en el mundo con las que pueda hablar sobre el, porque los demas cuatro mil millones no entenderiamos ni jota. Vive con otra matematica y matematico en un duplex precioso en las afueras de Lausanne, como dice el mismo "un piso de frikis". Desde la terraza se contempla el lago Leman, que es una pasada, con los Alpes al fondo. Si el dia es claro, se ve el Mont Blanc.
Ayer pasamos el dia en Ginebra. La ciudad me gusto y la orilla del lago es fantastica, con vistas a las montanyas y un geiser que parece ser es el simbolo del ciudad, pero es tan pija como todas las que llevamos vistas hasta ahora. Tras dar una vuelta y comer en un chino Linux nos invito a conocer la sede de la ONU. No vayais, 10 francos por una visita de 1 hora en la que te ensenyan tres salas, te llenan la cabeza de datos y fechas y ni siquiera te dejan salir a los jardines a jugar con los pavos reales. Timada.
De vuelta en Lausanne bajamos con los tres matematicos y la novia de Linux a cenar en Ouchy, en la orilla del lago Leman. Cenamos una fondue de queso y con el vinillo nos dio un poco la risa. Tengo que decir que esta gente son catalanes y aunque entiendo perfectamente su idioma yo me dedico a hablar con mi propio acento, que les hace bastante gracia. Al llegar a casa el Villano nos invito a unos chupitos de whisky y ahi ya nos empezamos a partir con los topologos ucranianos que no bebian tanto porque no eran algebraicos. Chistes de matematicos...
Hoy el Villano y yo hemos pasado el dia por Lausanne con Matematico Senior y Matematica Junior, recorriendo tres veces la misma ruta. La ciudad es muy pequenyita y me gusta, pero supongo que por ser domingo por la calle no veias ni a Judas. Suiza me esta gustando mucho y por eso le mando un saludo muy cordial a Costoira, que no estamos acordando mucho de ti. Dale, dale, daleeeeee.....
Pavia: aquellas juergas universitarias
La Diva es una amiga del Villano de toda la vida, se conocen desde antes de nacer. Es una persona especial en muchos aspectos, empeyando porque lleva 15 anyos para sacarse la carrera y terminando porque a Pavia se ha llevado 180 kilos de ropa para 8 meses que estara con la beca. Nos plantamos en su casa y solo tenemos palabras de agradecimiento por su simpatia y buen trato.
A mi Pavia, que nunca estuvo en nuestra ruta inicial, me acabo gustando porque me recordo a los tiempos universitarios en Salamanca, aquellos en los que no hacias mas que quedar con gente, ir a tomar algo, pasar de ir a clase y no aburrirte ni un minuto. La Diva nos ensenyo la ciudad, las plazas Vittoria y Minerva, el Ponte Coperto y el rio Ticino, el castello, las torres... Pero nosotros estabamos en Pavia porque despues de dos semanas de viaje estabamos (y estamos) mas calientes que el palo un churrero, y por eso le pedimos que nos llevara de fiesta.
Parece ser que por esas tierras la fiesta se realiya entresemana y la gente se va en navettas (autocares) a fiestas que se montan fuera de las ciudades. Asi que a una de ellas nos fuimos nosotros, siguiendo con el Poderoso a una de estas navettas. Llegamos a un bosquecillo donde entre los pinos descubrimos nuestro supuesto antro de perversion. La Diva, que jamas bebe, nos recomendo unos cocteles muy tipicos, los long island. Bueno, pues no se que llevara este mejunje que ibamos por el segundo y los tres estabamos para el arrastre. La Diva se nos murio y empezo a llorar, yo acabe durmiendo en el maletero del coche y el Villano, que era el mas entero, aparco en un arcen para que pudieramos dormir. Nos despertamos unas horas mas tarde rotos y acribillados por los mosquitos, asi que comenzo una batalla para destruir a estos mezquinos insectos que nos comieron en vida dentro de nuestro propio auto. Calculo que matamos mas de veinte, aun hay cadaveres en la bandeja del coche y chorros de sangre en las ventanillas. Riase de Salvar al Soldado Ryan. Un rato despues por fin pudimos echarnos a dormir en condiciones, yo sobre el colchon salchicha.
Al dia siguientes decidimos no visitar Milan y reposar nuestros maltrechos cuerpos. Por eso hicimos una cena en casa con una francesa que se sabia las canciones de Bisbal como el Padre Nuestro. Al despedirla en la calle unos profesores borrachos que celebraban el final del curso se pusieron a cantar con nosotros Zapatero Zapatero y nos regalaron una botella de vino. Pero nos miramos y pensamos que mejor dejarlo para otra ocasion.
Nos despedimos de la Diva agradeciendole sus ricas tortillas y el haber podido lavar la ropa, pero sobre todo su carinyo, ya que en los cuatro dias que estuvimos con ella nos trato como a sus propios hijos. Pero ya lo dijo el Villano: "ella... es todo corazon". Nos marchamos de esta simpatica ciudad rumbo a mi destino favorito de la ruta del Europa 20-M: Suiza.
A mi Pavia, que nunca estuvo en nuestra ruta inicial, me acabo gustando porque me recordo a los tiempos universitarios en Salamanca, aquellos en los que no hacias mas que quedar con gente, ir a tomar algo, pasar de ir a clase y no aburrirte ni un minuto. La Diva nos ensenyo la ciudad, las plazas Vittoria y Minerva, el Ponte Coperto y el rio Ticino, el castello, las torres... Pero nosotros estabamos en Pavia porque despues de dos semanas de viaje estabamos (y estamos) mas calientes que el palo un churrero, y por eso le pedimos que nos llevara de fiesta.
Parece ser que por esas tierras la fiesta se realiya entresemana y la gente se va en navettas (autocares) a fiestas que se montan fuera de las ciudades. Asi que a una de ellas nos fuimos nosotros, siguiendo con el Poderoso a una de estas navettas. Llegamos a un bosquecillo donde entre los pinos descubrimos nuestro supuesto antro de perversion. La Diva, que jamas bebe, nos recomendo unos cocteles muy tipicos, los long island. Bueno, pues no se que llevara este mejunje que ibamos por el segundo y los tres estabamos para el arrastre. La Diva se nos murio y empezo a llorar, yo acabe durmiendo en el maletero del coche y el Villano, que era el mas entero, aparco en un arcen para que pudieramos dormir. Nos despertamos unas horas mas tarde rotos y acribillados por los mosquitos, asi que comenzo una batalla para destruir a estos mezquinos insectos que nos comieron en vida dentro de nuestro propio auto. Calculo que matamos mas de veinte, aun hay cadaveres en la bandeja del coche y chorros de sangre en las ventanillas. Riase de Salvar al Soldado Ryan. Un rato despues por fin pudimos echarnos a dormir en condiciones, yo sobre el colchon salchicha.
Al dia siguientes decidimos no visitar Milan y reposar nuestros maltrechos cuerpos. Por eso hicimos una cena en casa con una francesa que se sabia las canciones de Bisbal como el Padre Nuestro. Al despedirla en la calle unos profesores borrachos que celebraban el final del curso se pusieron a cantar con nosotros Zapatero Zapatero y nos regalaron una botella de vino. Pero nos miramos y pensamos que mejor dejarlo para otra ocasion.
Nos despedimos de la Diva agradeciendole sus ricas tortillas y el haber podido lavar la ropa, pero sobre todo su carinyo, ya que en los cuatro dias que estuvimos con ella nos trato como a sus propios hijos. Pero ya lo dijo el Villano: "ella... es todo corazon". Nos marchamos de esta simpatica ciudad rumbo a mi destino favorito de la ruta del Europa 20-M: Suiza.
Venecia: sin pareja no eres nadie
Bolonia no merece que le dedique ni dos lineas, primero porque la ciudad no tiene nada de especial (con decir que lo mas bonito son dos torres de ladrillo negro que medio se caen se dice todo) y segundo porque estuvimos muy poco rato. Eso si, un saludo al simpatico indio que regentaba el ciber, que solo nos falto darnos dos besos.
Bueno, finalmente llegamos a Venecia, uno de los puntos emblematicos de este viaje y que como alguien apunto "hay que ir con tu pareja". Pues el caso es que el Villano y el Asturiano, pareja de hecho desde hace 20 dias, se presentaron alli. Venecia es aun mucho mas bonita de lo que la recordaba, pero tambien es dolares. Nada mas llegar tuvimos que dejar al Poderoso en un parking (26 euros por 24 horas) y compranos la travelcard para el vaporetto (9 euros por la de 1 dia). Flipamos atravesando el Gran Canale y el Villano se casco 150 fotos en media hora (no es broma). Con nuestro equipaje a cuestas hicimos una parada de reconociemiento en la Plaza San Marcos y de ahi nos fuimos a la isla de Giudecca a buscar alojamiento en el albergue que nos habian indicado en Bolonia. Por la noche salimos a contemplar la noche veneciana desde la lejania y el Villano se hizo amigo de una andaluza con la que charlamos un rato. Pero a mi lo que mas me gusto fueron unos killos con una lancha tuneada y musica bakalao. El Neng a lo veneciano, tremendo.
Al dia siguiente visitamos la ciudad en profundidad. Recorrimos callejuelas, subimos y bajamos puentes, acariciamos perros y nos enamoramos en cada esquina. Pero al Villano se le ocurrio que queria visitar el taller del Carpintero de Venecia, y tras dar muchas vueltas con nuestro italiano de andar por casa, dimos con su tienda. El Carpintero de Venecia, Livio de Marchi, es un artesano de la madera que hace esculturas que son autenticas obras de arte por su originalidad. Ha hecho desde ropa interior y abrigos y bufandas, hasta un Ferrari F1 que navega. Ha hecho hasta una casa completa toda de madera, el vater, la cocina, los manteles... todo. En la tienda vi unas botas de vaquero talladas en madera por 2800 euros. Bueno, pues al final no pudimos conocer a nuestro idolo pero charlamos con su hijo y nos regalaron un catalogo que valia 3 euros.
Tras dar unas cuantas vueltecillas mas, recogimos nuestros bartulos y en medio de rayos, truenos y un mar embravecido, partimos rumbo a Pavia para conocer a la Diva.
Bueno, finalmente llegamos a Venecia, uno de los puntos emblematicos de este viaje y que como alguien apunto "hay que ir con tu pareja". Pues el caso es que el Villano y el Asturiano, pareja de hecho desde hace 20 dias, se presentaron alli. Venecia es aun mucho mas bonita de lo que la recordaba, pero tambien es dolares. Nada mas llegar tuvimos que dejar al Poderoso en un parking (26 euros por 24 horas) y compranos la travelcard para el vaporetto (9 euros por la de 1 dia). Flipamos atravesando el Gran Canale y el Villano se casco 150 fotos en media hora (no es broma). Con nuestro equipaje a cuestas hicimos una parada de reconociemiento en la Plaza San Marcos y de ahi nos fuimos a la isla de Giudecca a buscar alojamiento en el albergue que nos habian indicado en Bolonia. Por la noche salimos a contemplar la noche veneciana desde la lejania y el Villano se hizo amigo de una andaluza con la que charlamos un rato. Pero a mi lo que mas me gusto fueron unos killos con una lancha tuneada y musica bakalao. El Neng a lo veneciano, tremendo.
Al dia siguiente visitamos la ciudad en profundidad. Recorrimos callejuelas, subimos y bajamos puentes, acariciamos perros y nos enamoramos en cada esquina. Pero al Villano se le ocurrio que queria visitar el taller del Carpintero de Venecia, y tras dar muchas vueltas con nuestro italiano de andar por casa, dimos con su tienda. El Carpintero de Venecia, Livio de Marchi, es un artesano de la madera que hace esculturas que son autenticas obras de arte por su originalidad. Ha hecho desde ropa interior y abrigos y bufandas, hasta un Ferrari F1 que navega. Ha hecho hasta una casa completa toda de madera, el vater, la cocina, los manteles... todo. En la tienda vi unas botas de vaquero talladas en madera por 2800 euros. Bueno, pues al final no pudimos conocer a nuestro idolo pero charlamos con su hijo y nos regalaron un catalogo que valia 3 euros.
Tras dar unas cuantas vueltecillas mas, recogimos nuestros bartulos y en medio de rayos, truenos y un mar embravecido, partimos rumbo a Pavia para conocer a la Diva.
Florencia y Bolonia: estamos gafados
Seguimos batiendo records en cuanto a tercermundismo viajero se refiere. Estamos barajando la posibilidad de acortar un poco el viaje y gastarnos mas dineros en calidad de vida. Que somos todoterrenos, si, pero nuestras costillas tambien sufren.
Tras abandonar Siena nos dirigimos a Florencia. Llevabamos varios dias durmiendo en cama, asi que decidimos ahorrarnos unos euros montando uno de nuestros apartamentos silvestres. A pocos kilometros de la ciudad encontramos unas montanyitas con casas y al Villano se le ocurrio que no pasaba nada por cometer un pequenyo delito de allanamiento de morada, asi que levantamos una barrera que nos impedia el paso y nos colamos en una finca privada. Montamos nuestra tienda y nos dispusimos a hinflar el colchon. Como ya se sabe, un lateral venia fastidiado desde el ultimo camping en Pisa, con lo que se formaba un bulto que reducia el espacio para dormir. Al ponernos a hinflar se petaron dos laminas mas, asi que medio colchon se convirtio en una salchicha gigante que solo servia para jugar al toro mecanico. Optamos por desinflarlo del todo y terminamos durmiendo basicamente sobre las piedras y en un semiterraplen que me proyectaba sin remedio hacia una de las paredes de la tienda. Nochecita para olvidar y mala leche matutina, pero estabamos en Florencia.
No se si es porque ya hemos visto casi diez ciudades y en el fondo todas se parecen pero el caso es que Florencia me decepciono un poco. Esperaba encontrarme muchisimas cosas mas y no se por que me imaginaba que todos los edificios serian blancos. Eso si, precioso el Puente Vecchio que es como una calle con casas en medio de un puente, y fastuoso el Duomo, que por fuera hasta me gusto mas que El Vaticano. Todo lo demas esta bien, si, pero tampoco me mata. Ademas, estamos un poco cansados de:
- los precios que pretenden cobrarnos por ver obras que por su interes publico deberian ser gratis, y las colas de horas que hay que hacer. Por eso nos hemos quedado sin ver una exposicion con artilugios de Leonardo da Vinci y el David de Michelangelo. Que aprendan de Londres, que todo es gratis.
- que para ver el interior de ciertas catedrales no se pueda llevar pantalon corto. Por eso nos quedamos sin ver el Duomo por dentro. O sea, a 35 grados y con pantalones largos, no sea que las monjas se pongan nerviosas al vernos las canillas.
En fin, seguimos nuestro camino hacia Venezia y cuando algo se tuerce ya no hay quien lo enderece. Caravanas kilometricas en la autostrada por todos los aficionados que volvian de ver el Gran Premio de Motociclismo en Mugello. Cien kilometros en cuatro horas y 6.10 euros de peaje. Como ya no eran horas para llegar a Venezia hicimos parada en Bolonia. En un hotel donde pedi un mapa nos indicaron que el unico albergue de la ciudad estaba varios kilometros fuera. Hubo que dar bastantes vueltas pero finalmente lo encontramos. El sitio era majo pero los mosquitos me picaron y casi no me dejaron pegar ojo.
Hoy vamos a pasar la manyana en Bolonia. Tenemos al Poderoso mal aparcado. Que no nos pase nada.
Tras abandonar Siena nos dirigimos a Florencia. Llevabamos varios dias durmiendo en cama, asi que decidimos ahorrarnos unos euros montando uno de nuestros apartamentos silvestres. A pocos kilometros de la ciudad encontramos unas montanyitas con casas y al Villano se le ocurrio que no pasaba nada por cometer un pequenyo delito de allanamiento de morada, asi que levantamos una barrera que nos impedia el paso y nos colamos en una finca privada. Montamos nuestra tienda y nos dispusimos a hinflar el colchon. Como ya se sabe, un lateral venia fastidiado desde el ultimo camping en Pisa, con lo que se formaba un bulto que reducia el espacio para dormir. Al ponernos a hinflar se petaron dos laminas mas, asi que medio colchon se convirtio en una salchicha gigante que solo servia para jugar al toro mecanico. Optamos por desinflarlo del todo y terminamos durmiendo basicamente sobre las piedras y en un semiterraplen que me proyectaba sin remedio hacia una de las paredes de la tienda. Nochecita para olvidar y mala leche matutina, pero estabamos en Florencia.
No se si es porque ya hemos visto casi diez ciudades y en el fondo todas se parecen pero el caso es que Florencia me decepciono un poco. Esperaba encontrarme muchisimas cosas mas y no se por que me imaginaba que todos los edificios serian blancos. Eso si, precioso el Puente Vecchio que es como una calle con casas en medio de un puente, y fastuoso el Duomo, que por fuera hasta me gusto mas que El Vaticano. Todo lo demas esta bien, si, pero tampoco me mata. Ademas, estamos un poco cansados de:
- los precios que pretenden cobrarnos por ver obras que por su interes publico deberian ser gratis, y las colas de horas que hay que hacer. Por eso nos hemos quedado sin ver una exposicion con artilugios de Leonardo da Vinci y el David de Michelangelo. Que aprendan de Londres, que todo es gratis.
- que para ver el interior de ciertas catedrales no se pueda llevar pantalon corto. Por eso nos quedamos sin ver el Duomo por dentro. O sea, a 35 grados y con pantalones largos, no sea que las monjas se pongan nerviosas al vernos las canillas.
En fin, seguimos nuestro camino hacia Venezia y cuando algo se tuerce ya no hay quien lo enderece. Caravanas kilometricas en la autostrada por todos los aficionados que volvian de ver el Gran Premio de Motociclismo en Mugello. Cien kilometros en cuatro horas y 6.10 euros de peaje. Como ya no eran horas para llegar a Venezia hicimos parada en Bolonia. En un hotel donde pedi un mapa nos indicaron que el unico albergue de la ciudad estaba varios kilometros fuera. Hubo que dar bastantes vueltas pero finalmente lo encontramos. El sitio era majo pero los mosquitos me picaron y casi no me dejaron pegar ojo.
Hoy vamos a pasar la manyana en Bolonia. Tenemos al Poderoso mal aparcado. Que no nos pase nada.
Fratta Todina, Todi y Siena: atravesando el corazon de Italia
Al dia siguiente, despues de dormir como bebes, Claudia volvio de sus asuntos y nos invito a comer en casa con unas amigas suyas. Alli estabamos nosotros, en una preciosa casa rural de un pueblo medieval, comiendo maravillosamente con cuatro cincuentonas italianas. Por fin estabamos cumpliendo uno de los propositos de este viaje: integrarnos en la vida de las gentes de los pueblos. La comida estuvo riquisima y Claudia ya tenia otro talante y soltaba muchas bromas, supongo que por estar rodeada de sus amigas. La perrita Wendy tambien nos hacia companyia.
Por la tarde yo me eche la siesta mientras el Villano trabajaba en sus proyectos, y despues llego otro de los momentos bonitos de este viaje. Cogimos el coche y nos fuimos a ver la fiesta de otro pueblecito, Ripalvella. Llegamos y nos sentimos como forasteros, todos eran lugarenyos menos nosotros. Cenamos baratito las especialidades locales en unas mesas al aire libre para la ocasion, torta di testo y parpadelle con no se que. Habia buen ambiente y una orquesta, la tipica fiesta de pueblo espanyola que a mi me encanta, pero esta era italiana y eso, al menos para nosotros, le aportaba un aliciente extra que, como decia el Villano, "no se puede pagar". Nos hubiera encantado tomarnos unos vinos y hacer un poco el cabra, pero hoy habia que madrugar y no era plan. A casa a dormir.
Hoy nos levantamos, nos despedimos de Claudia muy agradecidos y emprendimos rumbo a Todi, centro neuralgico de la region de Umbria. El pueblo fue designado por no se que escritor americano como el mas bonito del mundo. Hombre, el mas bonito es el mio, pero este tampoco estaba mal. Hay que trepar por calles muy muy muy empinadas para llegar al centro y desde alli contemplar todo el valle de Umbria. Las calles son muy bonitas y supongo que los jubilados deben estar en forma porque salir a la calle supone triscar como los rebecos. Echamos un vistazo y unas cuantas fotos y seguimos la ruta, que habia muchas cosas que hacer.
Salimos de Umbria y entramos en la Toscana. El camino es una maravilla, hay miles de verdes colinas onduladas con casitas de ladrillo oscuro en las cimas. Precioso. Viajabamos con destino a Florencia pero nos desviamos un poco para visitar Siena, que todo el mundo nos habia dicho que era quiza el lugar mas bonito de Italia. Pues bien, si no lo es, poco le falta. La ciudad parece plantada encima de una de esas colinas onduladas que antes mencionaba, las calles suben y bajan y los edificios estan desordenados. El contraste entre el verde de los arboles y el marron de los edificios es una maravilla. Y luego esta esa Piazza del Campo, el centro del pueblo, que es quiza la mas bonita que he visto nunca. Circular y ondulante, parece un circo romano. Hoy habia montado una especie de sarao relacionado con un torneo de golf y muchas chavalitas de buen ver adornando la zona. Hemos dado una vuelta charlando sobre lo divino y lo humano y dentro de un rato nos dirigiremos a Florencia. Ni idea de donde dormir ni donde cenar, pero algo apanyaremos.
Por la tarde yo me eche la siesta mientras el Villano trabajaba en sus proyectos, y despues llego otro de los momentos bonitos de este viaje. Cogimos el coche y nos fuimos a ver la fiesta de otro pueblecito, Ripalvella. Llegamos y nos sentimos como forasteros, todos eran lugarenyos menos nosotros. Cenamos baratito las especialidades locales en unas mesas al aire libre para la ocasion, torta di testo y parpadelle con no se que. Habia buen ambiente y una orquesta, la tipica fiesta de pueblo espanyola que a mi me encanta, pero esta era italiana y eso, al menos para nosotros, le aportaba un aliciente extra que, como decia el Villano, "no se puede pagar". Nos hubiera encantado tomarnos unos vinos y hacer un poco el cabra, pero hoy habia que madrugar y no era plan. A casa a dormir.
Hoy nos levantamos, nos despedimos de Claudia muy agradecidos y emprendimos rumbo a Todi, centro neuralgico de la region de Umbria. El pueblo fue designado por no se que escritor americano como el mas bonito del mundo. Hombre, el mas bonito es el mio, pero este tampoco estaba mal. Hay que trepar por calles muy muy muy empinadas para llegar al centro y desde alli contemplar todo el valle de Umbria. Las calles son muy bonitas y supongo que los jubilados deben estar en forma porque salir a la calle supone triscar como los rebecos. Echamos un vistazo y unas cuantas fotos y seguimos la ruta, que habia muchas cosas que hacer.
Salimos de Umbria y entramos en la Toscana. El camino es una maravilla, hay miles de verdes colinas onduladas con casitas de ladrillo oscuro en las cimas. Precioso. Viajabamos con destino a Florencia pero nos desviamos un poco para visitar Siena, que todo el mundo nos habia dicho que era quiza el lugar mas bonito de Italia. Pues bien, si no lo es, poco le falta. La ciudad parece plantada encima de una de esas colinas onduladas que antes mencionaba, las calles suben y bajan y los edificios estan desordenados. El contraste entre el verde de los arboles y el marron de los edificios es una maravilla. Y luego esta esa Piazza del Campo, el centro del pueblo, que es quiza la mas bonita que he visto nunca. Circular y ondulante, parece un circo romano. Hoy habia montado una especie de sarao relacionado con un torneo de golf y muchas chavalitas de buen ver adornando la zona. Hemos dado una vuelta charlando sobre lo divino y lo humano y dentro de un rato nos dirigiremos a Florencia. Ni idea de donde dormir ni donde cenar, pero algo apanyaremos.
Roma y Fratta Todina: primera juerga y dia off
Tras mi ultimo post, me reencontre con el Villano al lado del parking donde dejamos al Poderoso y volvimos a la pension. Empezaron a llegarme sms de Claudia, la amiga romana de Mama. No tuve mas remedio que llamarla. Me indico que ella estaba fuera de Roma, en la region de Umbria, pero que si necesitaramos cualquier cosa podiamos llamar a Valeria, una chica de nuestra edad a la que "le apetecia mucho conocernos y ensenyarnos la ciudad". La llame y nos ofrecio salir de fiesta por Roma. Nos apuntamos de inmediato, conmovidos por la emocion de nuestra primera fiesta en el Europa 20-M.
Quedamos con Valeria y su amigo en la Piazza del Popolo. Nos subimos al coche y sin apenas mediar palabras nos llevaron al rio Tiber a la discoteca Baja. Para quien no me conozca, decir que pagar 20 euros por una fiesta de pijillos italianos donde la musica que suena es Beyonce y Jennifer Lopez supone una tortura. Decir tambien que si hay barra libre las cosas cambian. Valeria desaparecio y nos quedamos a cuadros con la hospitalidad de esta chica, si bien al dia siguiente nos escribio diciendo que se tuvo que ir al hospital y que lo sentia mucho. En fin, el Villano y yo empezamos a darle a los cubatas y aunque al principio estabamos un poco decepcionados acabamos por integrarnos y pasarnoslo bien. Charlamos con el loco de la americana y su hermana y un tipo de 38 anyos, el Villano mango un paquete de tabaco entero y a mi me echaron fuera del barco sin decirme por que. Mas tarde me entere que en las discos italianas no se puede fumar. Nos hicimos amigos de la camarera, una chica muy maja de Barcelona que nos llevo en su coche a la zona de Piramide, donde supuestamente encontrariamos algun after abierto.
A partir de aqui todo es bastante borroso. Vueltas y mas vueltas buscando un after, yo que me queria ir a casa y me clave una espina y unos tipejos que intentaron atracarnos haciendonos un truco que yo ya habia visto hacer en uno de esos impagables programas de investigacion de Antena 3. Ahora mismo podriamos estar con unos cuantos euros menos, sin tarjetas ni documentos ni camara digital, pero supimos resolver bien la papeleta aunque aun no recordamos como. Volvimos a la pension colandonos en el metro y nos echamos a dormir a las 7 de la manyana. A las 10 la vieja sin dedos vino a despertarnos y comenzo el horror. Recogimos nuestros mil bartulos como pudimos y nos fuimos al coche. Tras dar alguna vuelta encontramos un sitio a la sombra y nos echamos a dormir en toda clase de posturas, medio muertos. A no mucha distancia se celebraba el desfrile con motivo de la fiesta de la Republica. Ni nos enteramos.
Cuando nos despertamos, aun bastante reventados, fuimos a ver El Vaticano. La plaza San Pedro y el interior de la basilica, sencillamente impresionantes, puedes ver el interior de mil catedrales pero nunca veras una como esta, me temo. Volvimos al Poderoso y comimos algo sin muchas ganas en una pizzeria (creo que se llamaba "Pizza è...") majisima del Trastevere, yo me comi la de funghi y mozarella de bufala bianca que me encanto, y el duenyo, un personaje. Hable con Claudia que nos ofrecio ir a verla a Fratta Todina, el pueblecito cerca de Perugia en el que estaba en plan relax, asi que le compre una flor muy bonita y nos fuimos para alla.
Conozco a Claudia desde que soy un bebe y siempre me ha enviado regalos de cumpleanyos pero nunca la habia conocido en persona, asi que estaba nervioso. Cuando la vimos, alucinamos. Casi ni nos dijo hola y desaparecio con el coche, creo que nos habia invitado pensando que diriamos que no, pero nos sobran huevos para meternos a un pueblo perdido del corazon de Italia con tal de dormir en una cama y comer caliente. Aunque repito que me hacia muchisima ilusion concerla.
Esa noche dormimos bastante bien y decidirnos tomarnos el dia siguiente en plan off, porque diez dias de este viaje queman como un mes seguido trabajando.
Quedamos con Valeria y su amigo en la Piazza del Popolo. Nos subimos al coche y sin apenas mediar palabras nos llevaron al rio Tiber a la discoteca Baja. Para quien no me conozca, decir que pagar 20 euros por una fiesta de pijillos italianos donde la musica que suena es Beyonce y Jennifer Lopez supone una tortura. Decir tambien que si hay barra libre las cosas cambian. Valeria desaparecio y nos quedamos a cuadros con la hospitalidad de esta chica, si bien al dia siguiente nos escribio diciendo que se tuvo que ir al hospital y que lo sentia mucho. En fin, el Villano y yo empezamos a darle a los cubatas y aunque al principio estabamos un poco decepcionados acabamos por integrarnos y pasarnoslo bien. Charlamos con el loco de la americana y su hermana y un tipo de 38 anyos, el Villano mango un paquete de tabaco entero y a mi me echaron fuera del barco sin decirme por que. Mas tarde me entere que en las discos italianas no se puede fumar. Nos hicimos amigos de la camarera, una chica muy maja de Barcelona que nos llevo en su coche a la zona de Piramide, donde supuestamente encontrariamos algun after abierto.
A partir de aqui todo es bastante borroso. Vueltas y mas vueltas buscando un after, yo que me queria ir a casa y me clave una espina y unos tipejos que intentaron atracarnos haciendonos un truco que yo ya habia visto hacer en uno de esos impagables programas de investigacion de Antena 3. Ahora mismo podriamos estar con unos cuantos euros menos, sin tarjetas ni documentos ni camara digital, pero supimos resolver bien la papeleta aunque aun no recordamos como. Volvimos a la pension colandonos en el metro y nos echamos a dormir a las 7 de la manyana. A las 10 la vieja sin dedos vino a despertarnos y comenzo el horror. Recogimos nuestros mil bartulos como pudimos y nos fuimos al coche. Tras dar alguna vuelta encontramos un sitio a la sombra y nos echamos a dormir en toda clase de posturas, medio muertos. A no mucha distancia se celebraba el desfrile con motivo de la fiesta de la Republica. Ni nos enteramos.
Cuando nos despertamos, aun bastante reventados, fuimos a ver El Vaticano. La plaza San Pedro y el interior de la basilica, sencillamente impresionantes, puedes ver el interior de mil catedrales pero nunca veras una como esta, me temo. Volvimos al Poderoso y comimos algo sin muchas ganas en una pizzeria (creo que se llamaba "Pizza è...") majisima del Trastevere, yo me comi la de funghi y mozarella de bufala bianca que me encanto, y el duenyo, un personaje. Hable con Claudia que nos ofrecio ir a verla a Fratta Todina, el pueblecito cerca de Perugia en el que estaba en plan relax, asi que le compre una flor muy bonita y nos fuimos para alla.
Conozco a Claudia desde que soy un bebe y siempre me ha enviado regalos de cumpleanyos pero nunca la habia conocido en persona, asi que estaba nervioso. Cuando la vimos, alucinamos. Casi ni nos dijo hola y desaparecio con el coche, creo que nos habia invitado pensando que diriamos que no, pero nos sobran huevos para meternos a un pueblo perdido del corazon de Italia con tal de dormir en una cama y comer caliente. Aunque repito que me hacia muchisima ilusion concerla.
Esa noche dormimos bastante bien y decidirnos tomarnos el dia siguiente en plan off, porque diez dias de este viaje queman como un mes seguido trabajando.
Roma: el imperio del caos
Tras dormir en Pisa en un camping donde me comieron los mosquitos y se nos peto un lado del colchon, comer huevos fritos detras de una gasolinera al estilo homeless y una panzada de kilometros, por fin, llegamos a Roma. La emocion nos invadia ya que estabamos ante la primera de las cuatro grandes del Europa 20-M, junto con Berlin, Amsterdam y Paris. El imperio ante nuestros ojos.
Entrar a Roma en coche es una experiencia que puede hacer perder la calma hasta a Angel Cristo. Muchas de las calles estan empedradas y no hay ninguna linea, asi que los coches, los peatones y los miles de motos se te echan encima en una anarquia circulatoria como nunca habia visto. Como bien se sabe este viaje se rige por la improvisacion asi que llegamos a todas partes sin un triste mapa que nos oriente de tal manera que empezamos a dar vueltas y vueltas hasta poder aparcar cerca de la estacion de Termini, lugar donde Mama me advirtio que "seguro que os desvalijan". Lo primero fue ir a comer, 10 euros por un plato de spaghetti con agua. El Villano tuvo que ir a un ciber a continuar con sus proyectos asi que yo me dedique a dar una vuelta por la zona en busca de alojamiento, puesto que para esta materia internet sigue siendo una MIERDA. Los precios eran abusivos pero en el unico albergue que encontre al menos me dieron un simpatico mapa que me esta resultando muy util.
Cuando el Villando termino su tarea volvimos al Poderoso a la busqueda de algun camastro donde dormir. Mas vueltas sin rumbo fijo. Una senyora que nos dio flyers para un puti nos indico una pension, pero no nos convencieron sus prestaciones. Finalmente visitamos otra pension bastante decente regentada por un loco y una vieja sin dedos. 23 euros por noche, que visto lo visto es una ganga en esta ciudad, aunque tendremos que volver a los campamentos silvestres para compensar el gasto. Mejor ni pensarlo.
Hoy hemos dejado al Poderoso en un parking de pago. Pagar por aparcar es algo inevitable en esta ciudad, y mas despues de que (se me olvido comentarlo) en Genova nos reventaron las cerraduras del coche, suerte del cierre centralizado. Desde entonces vamos un poco preocupados por nuestro vehiculo, ya que si nos roban al Poderoso con todas nuestras pertenencias dentro no tendremos mas remedio que continuar el viaje a pie y con la ropa que llevamos puesta. Cualquier cosa menos volver a casa.
Esta manyana he dejado al Villano terminando sus proyectos y me he ido a ver la ciudad yo solo. Como me dijo Homer, en Roma das dos pasos y te encuentras un monumento. Me baje en el metro en Plaza de Espanya y desde ahi he ido caminando a la Fontana de Trevi (donde he pedido un malicioso deseo), el Vittoriano, Campidoglio, Palatino, el Coliseo y la Isola Tiberiana. Ahora escribo este post desde el precioso barrio del Trastevere. Para manyana hemos dejado El Vaticano y tener unas palabritas con Ratzinger Z.
Entre gasolina, alojamiento, parkings, metro y demas tonterias Roma esta dejando nuestra precaria cuenta corriente por los suelos, pero el Europa 20-M no hubiera sido lo mismo de no haber venido. La ciudad me esta encantando y espero volver algun dia con mas tiempo. Y mas pasta.
Entrar a Roma en coche es una experiencia que puede hacer perder la calma hasta a Angel Cristo. Muchas de las calles estan empedradas y no hay ninguna linea, asi que los coches, los peatones y los miles de motos se te echan encima en una anarquia circulatoria como nunca habia visto. Como bien se sabe este viaje se rige por la improvisacion asi que llegamos a todas partes sin un triste mapa que nos oriente de tal manera que empezamos a dar vueltas y vueltas hasta poder aparcar cerca de la estacion de Termini, lugar donde Mama me advirtio que "seguro que os desvalijan". Lo primero fue ir a comer, 10 euros por un plato de spaghetti con agua. El Villano tuvo que ir a un ciber a continuar con sus proyectos asi que yo me dedique a dar una vuelta por la zona en busca de alojamiento, puesto que para esta materia internet sigue siendo una MIERDA. Los precios eran abusivos pero en el unico albergue que encontre al menos me dieron un simpatico mapa que me esta resultando muy util.
Cuando el Villando termino su tarea volvimos al Poderoso a la busqueda de algun camastro donde dormir. Mas vueltas sin rumbo fijo. Una senyora que nos dio flyers para un puti nos indico una pension, pero no nos convencieron sus prestaciones. Finalmente visitamos otra pension bastante decente regentada por un loco y una vieja sin dedos. 23 euros por noche, que visto lo visto es una ganga en esta ciudad, aunque tendremos que volver a los campamentos silvestres para compensar el gasto. Mejor ni pensarlo.
Hoy hemos dejado al Poderoso en un parking de pago. Pagar por aparcar es algo inevitable en esta ciudad, y mas despues de que (se me olvido comentarlo) en Genova nos reventaron las cerraduras del coche, suerte del cierre centralizado. Desde entonces vamos un poco preocupados por nuestro vehiculo, ya que si nos roban al Poderoso con todas nuestras pertenencias dentro no tendremos mas remedio que continuar el viaje a pie y con la ropa que llevamos puesta. Cualquier cosa menos volver a casa.
Esta manyana he dejado al Villano terminando sus proyectos y me he ido a ver la ciudad yo solo. Como me dijo Homer, en Roma das dos pasos y te encuentras un monumento. Me baje en el metro en Plaza de Espanya y desde ahi he ido caminando a la Fontana de Trevi (donde he pedido un malicioso deseo), el Vittoriano, Campidoglio, Palatino, el Coliseo y la Isola Tiberiana. Ahora escribo este post desde el precioso barrio del Trastevere. Para manyana hemos dejado El Vaticano y tener unas palabritas con Ratzinger Z.
Entre gasolina, alojamiento, parkings, metro y demas tonterias Roma esta dejando nuestra precaria cuenta corriente por los suelos, pero el Europa 20-M no hubiera sido lo mismo de no haber venido. La ciudad me esta encantando y espero volver algun dia con mas tiempo. Y mas pasta.