"HOY TE ESCRIBÍ UNA CARTA"...
Por Laura Doltz

¿PARA QUE ESTÁN LOS AMIGOS Y SUS APUNTES?
29 de Octubre de 1990
Estimado y querido amigo Mark:
Hoy es lunes y comienzo las clases tras la boda de mi hermana Sara. Esta carta, probablemente, tenga que continuarla más adelante, quizás esta tarde en clase o esta noche, porque mi madre me está haciendo la comida, y cuando termine de comer tendré el tiempo justo para tomar el café y coger el tren. En fin...
Hoy también recibo carta tuya. Por supuesto, cuando Mara me la ha traído, en mi cara ya se notaba felicidad, pues estaba segura de que era tuya, y por supuesto, he acertado. Pero por lo que he leído pareces bastante desanimado por lo de tu hermana Cris y tus tíos.
No tomes a mal lo sucedido con ellos. Al fin y al cabo ellos te quieren, de eso estoy segura pues a ti es muy fácil quererte, y ellos son parte de tu familia. Lo que ocurrió con tus tíos fue algo triste pero también se podría comprender. Tú mismo lo has dicho: ellos son, de alguna manera, los esclavos de tu hermana y se están dando cuenta, pero al mismo tiempo la quieren con toda el alma, porque quizá sientan por ella más que si fuera su propia hija. No debes preocuparte, y sabes que yo estoy contigo. Es seguro que están atravesando un mal momento ante el comportamiento de tu hermana, y la convivencia se hace muy difícil. Yo sé que tú quieres también mucho a Cris y esto te hace sufrir.
Bueno... ya te queda poco para comenzar tus estudios universitarios. Ya veremos cuando empieces si se te cae el mundo encima. Por suerte en la Universidad no cuenta el que asistas a clase, para eso están los amigos y sus apuntes. Yo, por ejemplo, el día que me fui contigo dejé encargada a Raquel, mi compañera de mesa en clase para que me fotocopiara lo que se diera en el día. En cambio, con la falta de asistencia no es tan fácil. En el Instituto es una de las cosas que más cuentan.
Mark, no te preocupes si las fotos tardan en llegar. Tiene una explicación. Le di los negativos a mi padre para que los llevara a la tienda, y allí los tiene que recoger mi hermana Lucía para llevarlos a la tienda de fotos. Lo malo es que mi hermana también se ha puesto a estudiar (el graduado, que no se lo sacó), y entre los estudios, la casa y sus hijas lo tiene muy difícil. Pero tranquilo, que llegarán, y tengo muchas ganas de enviártelas.
*************
Por la tarde...
Ahora mismo estoy en clase de mecanografía (espero que disculpes los acentos porque la tecla no va demasiado bien), y sólo quedan 10 minutos para terminar, así que voy a escribirte aquí algunas líneas.
Este fin de semana es uno de esos que parecen larguíiiiiisimos. El jueves es fiesta y en el Instituto hacemos puente. Pero se me ha presentado un problema: pensaba irme jueves y viernes a Valencia a casa de Mamen (mi mejor amiga de Valencia) y volverme el sábado al pueblo, con lo que probablemente iría el sábado por la noche a la discoteca. Sin embargo, tengo mogollón de ejercicios de Contabilidad para entregar el lunes, y encima tenemos un examen de Derecho el martes.
Eso, además de pasar a limpio todos los apuntes. El caso es que pensaba partir el trabajo con los días. Jueves y viernes de “tranqui” y de fiesta con Mamen, el sábado por la tarde a estudiar a “Alginet” con Santi, Rosana, Cristina y Noel, y por la noche, otra vez de fiesta. Pero creo que estoy viendo demasiada fiesta para poder estudiar tranquila.
Aunque en realidad ese no es el mayor problema. Lo peor es la pérdida de tiempo, ya que Santi no ha conseguido el coche y eso significa trenes y dinero en taxis. Fatal para una economía como la mía. Ya veremos qué termino haciendo.
Mark, tengo que terminar ya esta carta, porque la hora de mecanografía ya ha terminado. Espero de corazón que se solucionen los problemas con tu hermana y tus tíos.
Te deseo lo mejor, Mark. Gracias, como siempre, por estar ahí.
Besos de tu gran amiga
Laura.
MIS RAREZAS MUSICALES III - BEE GEES (MELODY & IN THE MORNING OF MY LIFE - 1971)
PINCHA EN LA FOTO
PARA IR AL OTRO BLOG SI DESEAS VER MÁS

Vótame

¿PARA QUE ESTÁN LOS AMIGOS Y SUS APUNTES?
29 de Octubre de 1990
Estimado y querido amigo Mark:
Hoy es lunes y comienzo las clases tras la boda de mi hermana Sara. Esta carta, probablemente, tenga que continuarla más adelante, quizás esta tarde en clase o esta noche, porque mi madre me está haciendo la comida, y cuando termine de comer tendré el tiempo justo para tomar el café y coger el tren. En fin...
Hoy también recibo carta tuya. Por supuesto, cuando Mara me la ha traído, en mi cara ya se notaba felicidad, pues estaba segura de que era tuya, y por supuesto, he acertado. Pero por lo que he leído pareces bastante desanimado por lo de tu hermana Cris y tus tíos.
No tomes a mal lo sucedido con ellos. Al fin y al cabo ellos te quieren, de eso estoy segura pues a ti es muy fácil quererte, y ellos son parte de tu familia. Lo que ocurrió con tus tíos fue algo triste pero también se podría comprender. Tú mismo lo has dicho: ellos son, de alguna manera, los esclavos de tu hermana y se están dando cuenta, pero al mismo tiempo la quieren con toda el alma, porque quizá sientan por ella más que si fuera su propia hija. No debes preocuparte, y sabes que yo estoy contigo. Es seguro que están atravesando un mal momento ante el comportamiento de tu hermana, y la convivencia se hace muy difícil. Yo sé que tú quieres también mucho a Cris y esto te hace sufrir.
Bueno... ya te queda poco para comenzar tus estudios universitarios. Ya veremos cuando empieces si se te cae el mundo encima. Por suerte en la Universidad no cuenta el que asistas a clase, para eso están los amigos y sus apuntes. Yo, por ejemplo, el día que me fui contigo dejé encargada a Raquel, mi compañera de mesa en clase para que me fotocopiara lo que se diera en el día. En cambio, con la falta de asistencia no es tan fácil. En el Instituto es una de las cosas que más cuentan.
Mark, no te preocupes si las fotos tardan en llegar. Tiene una explicación. Le di los negativos a mi padre para que los llevara a la tienda, y allí los tiene que recoger mi hermana Lucía para llevarlos a la tienda de fotos. Lo malo es que mi hermana también se ha puesto a estudiar (el graduado, que no se lo sacó), y entre los estudios, la casa y sus hijas lo tiene muy difícil. Pero tranquilo, que llegarán, y tengo muchas ganas de enviártelas.
*************
Por la tarde...
Ahora mismo estoy en clase de mecanografía (espero que disculpes los acentos porque la tecla no va demasiado bien), y sólo quedan 10 minutos para terminar, así que voy a escribirte aquí algunas líneas.
Este fin de semana es uno de esos que parecen larguíiiiiisimos. El jueves es fiesta y en el Instituto hacemos puente. Pero se me ha presentado un problema: pensaba irme jueves y viernes a Valencia a casa de Mamen (mi mejor amiga de Valencia) y volverme el sábado al pueblo, con lo que probablemente iría el sábado por la noche a la discoteca. Sin embargo, tengo mogollón de ejercicios de Contabilidad para entregar el lunes, y encima tenemos un examen de Derecho el martes.
Eso, además de pasar a limpio todos los apuntes. El caso es que pensaba partir el trabajo con los días. Jueves y viernes de “tranqui” y de fiesta con Mamen, el sábado por la tarde a estudiar a “Alginet” con Santi, Rosana, Cristina y Noel, y por la noche, otra vez de fiesta. Pero creo que estoy viendo demasiada fiesta para poder estudiar tranquila.
Aunque en realidad ese no es el mayor problema. Lo peor es la pérdida de tiempo, ya que Santi no ha conseguido el coche y eso significa trenes y dinero en taxis. Fatal para una economía como la mía. Ya veremos qué termino haciendo.
Mark, tengo que terminar ya esta carta, porque la hora de mecanografía ya ha terminado. Espero de corazón que se solucionen los problemas con tu hermana y tus tíos.
Te deseo lo mejor, Mark. Gracias, como siempre, por estar ahí.
Besos de tu gran amiga
Laura.
MIS RAREZAS MUSICALES III - BEE GEES (MELODY & IN THE MORNING OF MY LIFE - 1971)
PINCHA EN LA FOTO
PARA IR AL OTRO BLOG SI DESEAS VER MÁS

Vótame

LA NOVELA - CAPÍTULO XIV
28/06/05
(CAPÍTULO I) (CAPÍTULO II) (CAPÍTULO III) (CAPÍTULO IV) (CAPÍTULO V) (CAPÍTULO VI) (CAPÍTULO VII) (CAPÍTULO VIII) (CAPÍTULO IX)(CAPÍTULO X) (CAPÍTULO XI) (CAPÍTULO XII) (CAPÍTULO XIII)
Os presento algo inusual en mi blog, y no es otra cosa que primera incursión en el terreno de los cuentos compartidos, donde se construye una historia entre todos los participantes, hasta un desenlace final por el último de ellos. Me tocó el capítulo XIV.
CAPÍTULO XIV
LA VERDAD ES TAN PODEROSA QUE SIEMPRE LA CALLAMOS
Todo está sucediendo como yo quería. Aún así, de todas formas, podría acogerme a la famosa frase: “la verdad es tan poderosa que siempre la callamos”. Estoy seguro de que casi todos lo saben, saben ya la verdad, como yo sé la de ellos, pero nadie, en este momento, irá en contra mía, porque lo tengo todo atado y bien atado. Nadie se escapa aquí de toda esta mierda.
Así que aquellos que quieran hundirme, si lo hacen, se hundirán conmigo.
Tuvo suerte mi lucerito en el último instante. Sabía que finalmente sería ella quien sacara a Juventino del Psiquiátrico, llevándoselo consigo. No ha dejado de blandir su pistola ni un solo momento, porque intuía mi constante presencia. Lo que no me imaginaba es que lo llevaría después al domicilio del bastardo de mi jefe. Para colmo, no me dio tiempo a darle lo que se merece. Demasiada gente agolpada allí al final. Estaban casi todos, Eugenia Berdún, el capullo de mi jefe, aquel inútil aprendiz de periodista con el que no pude terminar no hace muchas horas...
De todas formas, he gozado como un poseso observando los temblores de Lucerito blandiendo su pistola de juguete. Darle un tiro entre ceja y ceja hubiese sido realmente fácil, pero no exento de riesgo. Y además, le tengo reservado algo mejor, algo que debió darme hace mucho tiempo, y que aún me debe esta ramera de los demonios. Esta vez no se reirá de mí, como aquella vez en el granero. Fue una suerte reencontrarla, gracias a su insaciable apetito de capullos ilustres y adinerados. Don Teodoro me hizo un gran favor, aunque ya puestos, a Don Agustín, su hermano, es a quien se lo debería realmente. Gracias a él reencontré a la putilla.
Las primeras veces en que la llevé a la consulta del tío Arquímedes, el psiquiatra de la familia de mi jefe, ella no me reconoció, con esa cara empeñada en mirar por encima del hombro, y sus ojos semicerrados. ¿Cómo iba a reconocerme?
Disfrutaba como un bellaco todos los días, mientras a través del espejo retrovisor la observaba sentada en la flamante limusina, maquillándose sin cesar, repasando sus cejas, sus párpados, usando una y otra vez su pintalabios color rojo pasión. Y podía recrearme tranquilamente, porque nunca se molestaba en observarme ella a mí. Yo gozaba intensamente por dentro solo de pensar en cual sería su sorpresa al descubrir algún día quien era en realidad el chófer de su descalabrado amante.
Y pensar que yo la quise de verdad, que estuve realmente enamorado de ella. La quería tanto que aún a veces, en el fondo de mi alma, siento ese amor que me corroe por dentro sin cesar. Pero ese amor se convirtió en odio acérrimo, y solo la venganza podrá calmar mi destrozado corazón. Aquella afrenta fue demasiado alevosa, y con el paso del tiempo acabó con la poca cordura que me quedaba. Porque reconozco que estoy medio volado, y me hace gracia porque al final son todos estos cenizos quienes acuden a la consulta de este matasanos, que así llamo yo a todos los medicuchos, y éste en definitiva, aunque psiquiatra, no deja de ser uno más. A mí, me bastaron unas cuantas pastillas...
Lucero, lucerito, que mal te veo. Por fin llegó la hora de mi venganza. Seguro que esto no te lo esperabas. Y cada día que pasa el terror te corroe por dentro más y más. El día que me reconociste no te lo podías creer. Pero ya me preocupé de que ocurriera de la forma más excitante para mí. Esperé pacientemente a que llegara uno de esos días en que te sientes a flor de piel, aunque no pudieras comerte una rosca. Porque eres insaciable. Sin embargo, aquél día en el granero, me hiciste bien la puñeta. Yo era un títere en tus manos, y por lo visto, hacerme esa tropelía fue más excitante para ti que si hubieras echado un buen polvo. Y me duele ahora llamarlo así, cuando yo solo quería amarte, abrazarte, besarte, convertir aquello en una bella estampa de amor...
Y supe aprovechar ese día... Tus nervios te traicionaron, sentías la necesidad de follarte a alguien, porque lo llevas en la sangre. Y quien mejor que el chófer para saciar tus apetitos. Ya me cuidé de esconder mi rostro bajo la gorra. Tu furia en esos momentos daba hasta miedo, pero no a mí, incluso te veía mucho más hermosa con ese ceño fruncido. Esta vez me tocaba a mí devolverte la infamia, aunque nada comparado con lo que te espera dentro de poco. Y ya estabas pensando en lo mucho que ibas a disfrutar al cepillarte al chófer, cuando, ya casi desnuda dentro de la limusina, encendida de placer, al descubrir su rostro después de un manotazo a la gorra, me encontraste a mí, reconociéndome al instante.
Todo estaba planeado. Mi único interés y satisfacción en ese momento era observar tu rostro después de saber quien era en realidad el chófer y brazo derecho de tu amante. Un placer indescriptible, infinitamente mayor que aquél proyecto de polvo.
¿Tú? –me dijiste con los ojos fuera de las órbitas-. Sí, yo, tu peor pesadilla a partir de este instante, zorra. Pensaste que nunca volverías a verme después de aquella bajeza tuya, y casi lo logras, pero no contabas con esto. Me río porque incluso puede que llegaras a creer que yo olvidaría. Y te salió mal la jugada. Estoy al tanto de todos vuestros tejemanejes, querida. Todo este tiempo con Don Teodoro, y gracias a convertirme en su brazo derecho, he logrado estar al corriente de hasta casi el último de los secretos de vuestro partido. Y ¿sabes qué? A mí vuestro partido me importa un carajo, porque sé que tú también estás bien metida en el meollo, y tu lío con mi jefe no fue mas que el canal que necesitabas para estar dentro. Eres terriblemente ambiciosa, y no dudas ni un instante en hacer lo que sea por tus ansias de poder.
Y te diré que vamos a hacer. Ahora mismo estás totalmente en mis manos. No se te ocurra hacer algo en mi contra, porque estarías perdida irremediablemente. Para empezar, Don Teodoro no sabe nada de tu reciente pasado, pero yo sí, porque he tenido tiempo de informarme bien. Si se enterara de la clase de putilla que eres, no durarías en el partido ni un minuto, y yo sé bien que eso no te interesa para nada. Aparte, por supuesto, de todos esos privilegios que ibas a perder. Estás demasiado acostumbrada a los lujos y a todas esa bisutería barata que te regala.
Sé que Juventino, el sobrino del jefe, no es un tarado. Lo que está es bien drogado y a recaudo en el psiquiátrico. Eugenia Berdún, a través de Don Eduardo, me dejó pasar un día a su habitación, y estuve hablando con él. Ese chico no está loco. Sigue creyendo que mató a sus padres, pero yo sé la verdad. Tú la sabes tan bien como yo. Tu aburrido amante te la contó, como a mí. Su lengua floja es lo más triste que tiene. Debería haber tenido más cuidado, pero claro, él confió en nosotros dos, porque un hombre, tarde o temprano, tiene que depositar su confianza en alguien, y tu y yo éramos los que estábamos más cerca. Pero no me contó el verdadero secreto de su sobrino. Mi jefe se cepilló a sus padres, si, pero fue porque sabían algo, algo quizá muy delicado de vuestra mierda de partido, y que puede dar al traste con vuestras ansias de poder, o también quizá algo mucho peor e intrigante. Y tener a Juventino culpable del asesinato de sus propios padres alegando demencia, metido en un psiquiátrico, dejaba las cosas muy cómodas.
Así que... para que veas que no soy tan malo, te voy a dar cierta ventaja. A partir de ahora quiero que recuerdes esto: Voy a por ti, como si de una caza de conejos se tratara. Pero antes jugaremos a ver quien recoge primero a Juventino de su jaula. Si lo rescato yo, lograré que me cuente todo, y si te lo llevas tú... será como ganar tiempo para ti, pero sólo para prolongar tu agonía, porque de todas formas te alcanzaré vayas donde vayas con él, y entonces cobraré mi premio. Y Juventino, de todas formas, será mío.
Y si se te ocurre hablar, te hundiré sin remedio de todas formas. Ya puedes ir pensando en como vas a parar todo esto, porque me hace gozar hasta imaginar que se te podría ocurrir para detenerme. Y solo tú tienes la culpa, tú eres quien ha llenado de locura la cabeza de este Antoñito. Tiembla a partir de ahora, lucerito, tiembla... incluso eso me excita...
Aún ahora, pasados varios días de aquella tremenda revelación para lucerito, gozo recordando su cara petrificada ante toda mi verborrea aplastante. Salió de la limusina como una sonámbula, con las piernas temblando. Por fin se había dado cuenta del tremendo error que cometió aquél día del granero conmigo. La maldigo una y mil veces, y nunca me cansaré de repetirlo.
Pero era el momento de actuar, sobre todo a raíz de los últimos acontecimientos. La cosa se complicaba por momentos, y no era cuestión de andarse con zarandajas.
Tenía a Lucero intensamente controlada, y sabía sobradamente que no iba a estarse quietecita. No tardó en visitar al aprendiz de periodista, ese al que tanto le gusta jugar a policías y ladrones. Y si algo sobra en este momento son individuos que sepan más de la cuenta. Desde luego, lucerito demostró mucha valentía visitándole, a pesar de que sus temblores de piernas no la dejan ni caminar. Ya solo le faltaban guardaespaldas, dos gilipollas más en el asunto. No recibirán de ella dinero solamente, a buen seguro.
Estaba claro que el periodistillo no iba a estarse quieto, por eso debo liquidarlo cuanto antes. Esta tarde se ha librado, al igual que el otro día, pero que tenga cuidado. No sé exactamente que sabe, pero no puedo descuidarme. Lucerito no es tonta, y sabe moverse.
Y había algo más... sin duda ella había cambiado oportunamente de peón, y yo ya sabía cuál era el movimiento. Tuve mucha suerte de tropezarme con Clara, quien sin darse cuenta me lo ha servido en bandeja. Un matrimonio con problemas da mucho de sí. Y cada uno se buscó un amante. Para mí, ella, para él...
Hoy, en el fondo, no ha dejado de ser un buen día. Don Teodoro ya no es un problema para mí, porque no forma parte ya del mundo de los vivos. Y aunque no he sido yo quien ha acabado con él, sino su sobrino, todo lo doy por bueno. Sin duda, lucerito había terminado soplándole toda la verdad a Don Teodoro, es decir, que su brazo derecho era en realidad su peor enemigo. Algo no totalmente cierto, porque yo solo quería venganza, y no precisamente de él, pero había descubierto toda la inmundicia que hay detrás de este mísero partido, y es algo que no soporto.
Seguro que el capullo de mi jefe no contaba con que su sobrino estaría esperando la ocasión para cepillárselo. ¡Que inocente! No sé de dónde habrá sacado la pistola, pero al menos ha debido meterle tres o cuatro balas en su cagado corazón. Sólo de imaginar que puede haber detrás de todo esto, me hierve la sangre. Juventino sabe muchas cosas, más de las que cabría imaginar, pero sobre todo, debe tener un guardado un gran secreto, y ese lo quiero yo para mi, quiero ser el primero en enterarme solo por pura satisfacción.
Y por eso he maquinado todo este juego. Primero cazaré a mi lucerito, y consumiré mi venganza como mejor me parezca una vez que esté totalmente a mi merced, y después le sacaré a Juventino... SU SECRETO MEJOR GUARDADO...
Ella sigue sin poder hacer nada contra mí, porque yo sigo teniendo información que la pondría totalmente fuera de la organización, ahora más que nunca, gracias a Clara, a su estúpido recién estrenado amante, si, ese que se entera de casi todo en su consulta y que es amigo de Eduardo, ¿lo es, realmente? Creo más bien que no es así...
Mi plan, al día de hoy, sigue funcionando a la perfección... Pero tengo que dejar mi medicación de una vez, sigo desvariando más de la cuenta... siento que me estoy convirtiendo en un terrible monstruo... Y trato de recordar y no puedo...
Le toca el turno a (JIBRIL), cuyo siguiente capítulo será expuesto el día 30 de junio, último del mes, y su frase de enlace es la siguiente: “SU SECRETO MEJOR GUARDADO”...
Nota: Esta novela crece con el esfuerzo de sus participantes. Se conocen sus capítulos pasados, pero no los que están por venir. Diversas mentes de diferentes lugares tienen el encargo de producirlos. Al término de la experiencia la novela completa será publicada en CUANTOS CUENTOS CUENTAN. Las normas, finalidad del juego, así como los participantes en el mismo, pueden encontrarse en De aquí y de allá, el blog de FAIRYWINDY.
ENTRE "REBUJITOS" Y "BARRILES"...
PARA VER EL RESTO DE LAS FOTOS, PODÉIS PINCHAR ESTA FOTO SI QUERÉIS...

De nuevo en Santa Pola, por fin. El sábado por la tarde no nos lo pensamos más y decidimos partir hacia el camping. Después de haber estado trabajando por la mañana, me vino de perlas. Al llegar, visita al bar, piscina, paseo por el camping...
Nos acostamos pronto, alrededor de la una, pero lo cierto es que andaba yo muy cansado. En cambio, me levanté temprano, el primero, para disfrutar del agradable fresco de la mañana. Se respiraba bien.
Con nosotros estaban también nuestros amigos Pepe y Loli, y por supuestísimo, los anfitriones, mi cuñada, su marido y nuestro sobrino. En total, 8 personas si nos añadimos nosotros y nuestra hija Fátima. La verdad es que la parcela es grande, y la caravana también.
Más fines de semana como estos me gustarían a mí. El caso es que hay que añadir una anécdota.
Como salimos pitando el sábado por la tarde, no tuve tiempo de sacar dinero del cajero. Así que el domingo por la mañana estaba más limpio de pasta que una cacerola lavada con Mr. Proper. Y entonces apareció Pepe diciendo: Voy a por limones, que nos hacen falta para la comida. Desde luego, no tenía claro de donde los iba a sacar el domingo por la mañana, ni en que tienda, pero como parecía tan seguro, algún sitio debía haber. De paso llevaba a la perra para pasearla. Yo le dije: Mira, ya que te vas, me voy contigo porque quiero comprar el periódico y sacar dinero del cajero. ¿Hay algún banco cerca?
Y me contestó: Je, pues mira, la Caja Rural, el Banco de Valladolid, Banco Jones, Caja Asturias... ¿te valdrá alguno de esos?
Desde luego, yo flipaba con la respuesta, pero...
Así que salimos por la puerta de atrás del camping, y bajamos por un sendero que había, aprovechando para que la perra hiciera sus necesidades. Y casi al final del sendero, aparecieron ante nuestra vista un montón de árboles repletos de limones. MI hija no sabía cuántos coger, maravillada que estaba.
-Pepe, ¿qué gitaneo es este? (con perdón). Ahora entiendo tus respuestas sobre el banco. Desde luego aquí no creo que haya ninguno.
-Sí, jeje, yo tampoco. Pero no te creas, ¿eh? El Santander Central Hispano va a poner una sucursal dentro de poco...
-Hay que joderse contigo...
Faltaba mi hija...
-Papi, ¿dónde esta el banco?
Grmblblblgrmbl
Menos mal que a mediodía nos bajamos a la ciudad y aproveché un ratillo para desplazarme hasta el cajero más próximo de “Playa Lisa”. Compré mi periódico, me tumbé debajo de la sombrilla y de paso probé el reproductor nuevo de mp3 que adquirí recientemente. Después tomé un buen baño en la playa, que ya tenía ganas.
Estuvimos en “Los Barriles” nuevamente, y allí no se podía entrar de repleto que estaba. El dueño no se acordaba de mí, pero yo le puse al día. Una lástima que finalmente no entrara en el blog para ver el post que hice sobre su bar. Esta vez me preocupé de hacer más fotos, las campanas y los cencerros, la barra...

A la hora de comer, mi cuñada sacó una cacerola repleta de “rebujito”, una bebida que le recomendaron unos amigos andaluces. Se trata de mezclar “Fino Montilla o Campero”, Seven-Up o Sprite y hojitas de menta o hierbabuena. La verdad es que estaba muy dulce pero se podía beber. Nuevo descubrimiento para mí, el “Rebujito”. Seguro que a alguno de vosotros os suena.
Por la noche fue toda una odisea regresar a casa, con la calzada repleta de madrileños ansiosos por regresar a casa. Menos mal que no hacía demasiado calor.
Ahora, a la tarea semanal, buas...
Vótame

DIARIO DE MI ADOLESCENCIA (JUNIO 1983)
VERANO DEL 83
MIS RAREZAS MUSICALES II - SILVER LADY (DAVID SOUL)
PINCHA LA FOTO SI DESEAS VERLO
Viernes, 17 de junio de 1983
Macarena y Alicia me prometieron un regalo a su vuelta del viaje de fin de curso. Estos días de espera hasta el próximo jueves se me hacen interminables. No quiero perderme por nada del mundo ese “Festival de fin de curso” en la escuela de Macarena y Loli. Las nombro a ellas porque son con las que mejor me llevo, o digamos que me siento más feliz cuando salgo con ellas que con cualquier otra.
Me gusta la carilla de Macarena cuando sonríe, pero en estos momentos, desde hace varias semanas, Loli es quien ocupa todo mi pensamiento, y supongo que estoy en un momento más delicado de lo normal. Es evidente que en ese “fin de curso” tengo que aprovechar la ocasión y decirle a Loli cuales son mis sentimientos. Quizá ella no quiere ir más allá, y que puede que le guste pero no se atreva a salir conmigo más en serio.
Todo llega...
Sábado, 18 de junio de 1983
¡Carta de Laura! Ha pasado casi un mes desde la última. Hay que ver que bien se lo pasa. Me ha contado su viaje a Palma. Menudo inicio de vacaciones el suyo. A ver si se me pega algo a mí.
¡Hola, MarkMan!
Sé que te escribo tarde pero más vale tarde que nunca, ¿no? Es que me fui a Palma, como ya te dije, con el colegio de mi hermana Mara, y era un viaje de fin de curso de cinco días, repartidos entre la ida, tres días en Palma, y la vuelta.
¿Has estado allí? Yo estuve cerca del Arenal, pero no en Palma concretamente. Ojalá hubiese sido así, porque donde fuimos nosotros, el hotel era un timo y de barrio-playa.
Te voy a contar como fue el viaje:
Fuimos en el barco “Ciudad de Salamanca”. Era lujosísimo y nos lo pasamos “a tope”. Imagínate, tres locas con un marinero que estaba buenísimo... bueno, creo que a ti lo del marinero no te interesa, ¡digo yo!
Dormimos únicamente media hora esa noche, y luego llegamos al puerto de Palma, que es fantástico, al igual que las playas. Por cierto... ¿te puedes creer que allí todo el agua del hotel y demás sitios estaba salada? ¡Qué asco! Te prometo que la mejor agua era la del barco para ducharse. ¡Qué camarotes!
Conocí a todos los amigos de clase de mi hermana, y algunos eran geniales. El hotel, en cambio, fue un timo totalmente idiota. Las camas estaban hundidas del centro y rotas por debajo de los colchones. No cambiaban las sábanas, y eso que se acababan de ir de nuestra habitación unas tías.
La hora de la comida era asquerosa. Hasta la última noche y el último desayuno no habíamos comido nada del hotel, a pesar de que estaba prohibido en el hotel comprarse nada del exterior para comer o beber. ¡Pero qué claro lo llevaban! A escondidas nos comprábamos botellas de agua (que fuera eran más baratas), coca-colas y comida (panecillos de Bimbo y mortadela), y nos hacíamos unos bocatas... ¡Hummm! Cantidad de buenos.
Por la noche era horrible, porque como yo iba con el colegio de mi hermana, la profesora se enrollaba muy mal porque pasaba demasiado sueño y no nos dejaba salir. Y claro, no se podía dormir hasta que nosotras estuviéramos durmiendo. El profesor, desde luego, “molaba” más.

Al final pudimos salir a gusto a una discoteca llamada “Skilab”, y aunque era pequeña se podía pasar un buen rato. Las tres locas que íbamos juntas entramos en otra discoteca sin pagar para ver como era. Y de todos modos yo no pagué en “Skilab” porque como no tenía dinero me pagaron la entrada mis amigas. Conocimos a unos chicos de 20 y 19 años de Utiel, y quedamos para hoy martes en Valencia, aunque no vamos a ir.
Bueno, después de las excursiones y los ratos libres, te voy a decir lo que me llevé de recuerdo, vamos, que lo “mangué”.
Del hotel: Un cenicero feísimo y un trocito de papel del pasillo del hotel.
Del barco: Una toalla “guay del paraguay”.
Del museo: Una botellita de colonia que olía horrible, y eso que es típica de Mallorca.
Te voy a decir lo que me compré de verdad:
Un sombrero vaquero en el que pone con letras doradas “Mallorca”.
Una bolsa con una chica dibujada y un montón de regalos...
Bueno, voy a despedirme ya. Y espero recibir carta tuya sin estar enfadado conmigo, porque en parte no tendrías razón. Te he escrito antes que a Begoña, una amiga de Madrid. Aunque, lo confieso, le escribí a “Cruci” antes que a ti.
Chao, Mark.
Se despide tu amiga
Laura
Domingo, 19 de junio de 1983
Macarena me ha llamado por teléfono recordándome que mañana regresan de su viaje de fin de curso, y que tiene muchas ganas de verme. Me trae un regalo del viaje. Estaba muy contenta, tanto por lo bien que se lo está pasando, como por hablar conmigo. ¡Humm!
Lunes, 20 de junio de 1983
Hoy han vuelto Macarena y Loli del viaje de fin de curso (casi como Laura y su hermana).
Macarena me ha traído un detallito de su viaje y una postal con todo lo referente a mi horóscopo, que es libra. La veo más contenta conmigo que de costumbre. Esta muy feliz, en definitiva. Quería decirme algo, pero me ha dicho que me espere al jueves, a la salida del festival.
Miércoles, 22 de junio de 1983
Macarena ha vuelto a llamarme por teléfono, recordándome que no falte al festival, que no me lo perdonaría si no fuera. Dice que como solo pueden entrar chicas, a excepción de chicos que sean familia, que me haga pasar por un primo suyo. Uff, encima con delicadezas de estas... Ya veremos...
Jueves, 23 de junio de 1983
Medianoche. Demasiados sucesos en tan solo un día. Y no me apetece mucho escribir, pero si no lo hago hoy no lo haré en lo sucesivo. Tengo la cabeza como un “bombo”. No sé que hacer, ni qué pensar. Justo en el instante que iba a lanzarme a por Loli, Macarena me ha dejado entrever que desea salir conmigo. Y no he sabido que hacer. Las monjas no me dejaban entrar en el festival y he tenido que mentir a regañadientes, haciéndome pasar por un primo de Macarena, pero ha funcionado...

Loli ha estado muy simpática conmigo esta vez, más de lo normal, pero es que Macarena no me dejaba ni a sol ni a sombra, cogiéndome del brazo, buscándome sin cesar. Era como estar entre la espada y la pared. Y no me he sentido lo suficientemente cómodo para abordar mi situación con respecto a Loli. Al final lo he enviado todo a freír espárragos, sobre todo cuando Macarena me ha dicho que le apetecería ir el sábado a la piscina conmigo y con Alicia. No he sabido o no he podido decirle que no, y mis pretensiones con Loli han quedado aparcadas.
Sábado, 25 de junio de 1983
Día fantástico en la piscina. Hay que ver que bien le sienta el bañador a Macarena. Ha traído a su hermano pequeño. El chiquillo me ha dicho: ¡Mi hermana y tú sois amigos fuertes! ¿Verdad? Ella siempre anda hablando de ti. Más que de su otro amigo, Félix, el chico que dice que le gusta. Y digo yo... ¿Cómo es posible que le guste Félix y en cambio se pase el día nombrándote? Y sin darme tiempo a contestarle a este mocoso de 12 años, se ha tirado de cabeza a la piscina. Al rato lo he olvidado y ya no le he dicho nada, porque todo esto me confunde.
Si mi mente no estuviera centrada en Loli... ¿Qué me está pasando? ¿Esto es la pubertad esa que dicen? Yo creo que no me aclaro conmigo mismo. De repente puedo estar pensando en Loli, y al instante igual me quedo recordando la imagen de Laura y lo guapa que es y lo mucho que me hubiera gustado salir con ella de vivir en Valencia. Y de repente, es Macarena quien viene a mí recordándome nuestra amistad y esa posibilidad de que se convierta en algo más...
Domingo, 26 de junio de 1983
Siento tristeza. Esa es la palabra que define mi estado en estos momentos. A mediodía me acerqué a casa de Loli para quedar con ella por la tarde. Una vez más acudía a la cita con su amiga Carolina. Mis intenciones eran claras, era ahora o nunca. Mañana nos vamos de vacaciones a Valencia y ella, por lo visto, partía esta misma noche.
Alrededor de las nueve de la noche tenía que regresar a su casa para hacer el equipaje y coger el tren. Estará en un campamento de verano o algo así.
-¿Pero te vas ya, ahora mismo? –le he dicho yo.
-No, voy a casa, me cambio, cojo la maleta y me voy a la estación.
-Tengo algo que decirte.
-¿Sí?
-Sí.
Silencio...
-Mira, ¿porqué no hacemos una cosa? Tú me esperas aquí, a que yo prepare mi ida, y si quieres, me acompañas a la estación. Y de paso me cuentas lo que quieres contarme. ¿Te hace?
-Bien, de acuerdo. Esperaré pacientemente.
-Estupendo. Nos vemos ahora mismo.
Más de una hora esperando, casi cerca de las once de la noche. Allí, en el mismo banco donde la conocí hace meses, tanto a ella como a Macarena.
Como un estúpido, porque así definiría como me he sentido. Y Loli sin aparecer. ¡No tardaré ni media hora! Mentira. ¿Pero por qué?
Y cuando ya iba a levantarme para regresar a casa... Aparece en el parque con un chico. Se sienta en un banco, excesivamente alejado del mío, aunque a pesar de todo puede verme. Se levanta, y se dirige a mí.
-¿Me has esperado, a pesar de todo?
-¿Tú que crees? Dijiste que te acompañara a la estación.
-Es que mi hermano, el que está allí, me dijo que me acompañaría, y por eso he tardado más. Creí que al ver que no vendría, te marcharías.
-¿Has pensado eso? Me siento estúpido.
-No digas eso.
-Bueno, dejémoslo. Tu hermano te espera. Y ya es tarde para mí.
-¿Pero tú querías decirme algo, no?
-Te diría muchas cosas... Ahora solo quiero saber si nos vamos a ver al regreso del verano. Eso es todo. No quiero que se pierda nuestra amistad.
-Yo tampoco quiero perderla. El verano es largo... más de dos meses...
-Estaré esperándote.
-¿De verdad? Mark, eres un buen amigo.
-De no serlo, no habría estado aquí esperándote como un imbécil casi dos horas.
-Lo siento de verdad, ¿Puedes perdonarme?
-¿Tu que crees?
-Que sí.
Nos hemos dado un par de besos, y allí la he dejado. Para qué decirle ahora nada, si no la voy a ver en todo el verano. Sería un verano inaguantable, pensando en ella sin cesar, pensando en que quizá conozca a otro chico... ¿Dónde quedaría yo?
Pero no sé porqué razón, siento que esto es el final de algo que pudo ser y no fue...
Y ahora... ¡Bienvenido, verano del 83!
Mark en el presente: Después de aquél día no volvimos a vernos más, ni siquiera al regreso de las vacaciones. El tiempo fue pasando, y finalmente, unos doce años después, en 1995, más o menos, paseando por la ciudad, me detuve frente a la casa en la que ella vivía y que yo reconocí al instante nada más pasar por el portal. El recuerdo de aquellos días juveniles se reprodujo en mi mente inesperadamente. Rozando la treintena me llegaban los recuerdos de cuando no era más que un chaval de 16 años. Y, mientras estaba allí, como medio hipnotizado, apareció una mujer que me pedía paso para entrar en la casa. Me quedé mirándola, y no podía creerlo. Era Loli, por quien no había pasado el tiempo y parecía la misma chiquilla de entonces. Se quedó sorprendida de verme allí, mientras yo me sentía como un idiota que hubiera estado esperando en la puerta de la casa a que ella apareciera, aunque en realidad no fuera así. Fue un agradable reencuentro. Estuvimos hablando un buen rato de aquellos días y de cómo eran nuestras vidas aquel año. Yo estaba casado, aún en primeras nupcias, tenía dos hijas... Ella se había casado hacía bien poco... Me dijo que la acompañara hasta su lugar de trabajo, pues no había tiempo de tomar ni un café, puesto que entraba a las tres de la tarde, y allí nos despedimos como amigos, que probablemente nunca dejamos de ser. Después coincidimos aún en un par de ocasiones antes de que yo abandonara definitivamente la ciudad, y ya nunca más la volví a ver.
Vótame
MIS RAREZAS MUSICALES II - SILVER LADY (DAVID SOUL)PINCHA LA FOTO SI DESEAS VERLO
Viernes, 17 de junio de 1983
Macarena y Alicia me prometieron un regalo a su vuelta del viaje de fin de curso. Estos días de espera hasta el próximo jueves se me hacen interminables. No quiero perderme por nada del mundo ese “Festival de fin de curso” en la escuela de Macarena y Loli. Las nombro a ellas porque son con las que mejor me llevo, o digamos que me siento más feliz cuando salgo con ellas que con cualquier otra.
Me gusta la carilla de Macarena cuando sonríe, pero en estos momentos, desde hace varias semanas, Loli es quien ocupa todo mi pensamiento, y supongo que estoy en un momento más delicado de lo normal. Es evidente que en ese “fin de curso” tengo que aprovechar la ocasión y decirle a Loli cuales son mis sentimientos. Quizá ella no quiere ir más allá, y que puede que le guste pero no se atreva a salir conmigo más en serio.
Todo llega...
Sábado, 18 de junio de 1983
¡Carta de Laura! Ha pasado casi un mes desde la última. Hay que ver que bien se lo pasa. Me ha contado su viaje a Palma. Menudo inicio de vacaciones el suyo. A ver si se me pega algo a mí.
¡Hola, MarkMan!
Sé que te escribo tarde pero más vale tarde que nunca, ¿no? Es que me fui a Palma, como ya te dije, con el colegio de mi hermana Mara, y era un viaje de fin de curso de cinco días, repartidos entre la ida, tres días en Palma, y la vuelta.
¿Has estado allí? Yo estuve cerca del Arenal, pero no en Palma concretamente. Ojalá hubiese sido así, porque donde fuimos nosotros, el hotel era un timo y de barrio-playa.
Te voy a contar como fue el viaje:
Fuimos en el barco “Ciudad de Salamanca”. Era lujosísimo y nos lo pasamos “a tope”. Imagínate, tres locas con un marinero que estaba buenísimo... bueno, creo que a ti lo del marinero no te interesa, ¡digo yo!
Dormimos únicamente media hora esa noche, y luego llegamos al puerto de Palma, que es fantástico, al igual que las playas. Por cierto... ¿te puedes creer que allí todo el agua del hotel y demás sitios estaba salada? ¡Qué asco! Te prometo que la mejor agua era la del barco para ducharse. ¡Qué camarotes!
Conocí a todos los amigos de clase de mi hermana, y algunos eran geniales. El hotel, en cambio, fue un timo totalmente idiota. Las camas estaban hundidas del centro y rotas por debajo de los colchones. No cambiaban las sábanas, y eso que se acababan de ir de nuestra habitación unas tías.
La hora de la comida era asquerosa. Hasta la última noche y el último desayuno no habíamos comido nada del hotel, a pesar de que estaba prohibido en el hotel comprarse nada del exterior para comer o beber. ¡Pero qué claro lo llevaban! A escondidas nos comprábamos botellas de agua (que fuera eran más baratas), coca-colas y comida (panecillos de Bimbo y mortadela), y nos hacíamos unos bocatas... ¡Hummm! Cantidad de buenos.
Por la noche era horrible, porque como yo iba con el colegio de mi hermana, la profesora se enrollaba muy mal porque pasaba demasiado sueño y no nos dejaba salir. Y claro, no se podía dormir hasta que nosotras estuviéramos durmiendo. El profesor, desde luego, “molaba” más.

Al final pudimos salir a gusto a una discoteca llamada “Skilab”, y aunque era pequeña se podía pasar un buen rato. Las tres locas que íbamos juntas entramos en otra discoteca sin pagar para ver como era. Y de todos modos yo no pagué en “Skilab” porque como no tenía dinero me pagaron la entrada mis amigas. Conocimos a unos chicos de 20 y 19 años de Utiel, y quedamos para hoy martes en Valencia, aunque no vamos a ir.
Bueno, después de las excursiones y los ratos libres, te voy a decir lo que me llevé de recuerdo, vamos, que lo “mangué”.
Del hotel: Un cenicero feísimo y un trocito de papel del pasillo del hotel.
Del barco: Una toalla “guay del paraguay”.
Del museo: Una botellita de colonia que olía horrible, y eso que es típica de Mallorca.
Te voy a decir lo que me compré de verdad:
Un sombrero vaquero en el que pone con letras doradas “Mallorca”.
Una bolsa con una chica dibujada y un montón de regalos...
Bueno, voy a despedirme ya. Y espero recibir carta tuya sin estar enfadado conmigo, porque en parte no tendrías razón. Te he escrito antes que a Begoña, una amiga de Madrid. Aunque, lo confieso, le escribí a “Cruci” antes que a ti.
Chao, Mark.
Se despide tu amiga
Laura
Domingo, 19 de junio de 1983
Macarena me ha llamado por teléfono recordándome que mañana regresan de su viaje de fin de curso, y que tiene muchas ganas de verme. Me trae un regalo del viaje. Estaba muy contenta, tanto por lo bien que se lo está pasando, como por hablar conmigo. ¡Humm!
Lunes, 20 de junio de 1983
Hoy han vuelto Macarena y Loli del viaje de fin de curso (casi como Laura y su hermana).
Macarena me ha traído un detallito de su viaje y una postal con todo lo referente a mi horóscopo, que es libra. La veo más contenta conmigo que de costumbre. Esta muy feliz, en definitiva. Quería decirme algo, pero me ha dicho que me espere al jueves, a la salida del festival.
Miércoles, 22 de junio de 1983
Macarena ha vuelto a llamarme por teléfono, recordándome que no falte al festival, que no me lo perdonaría si no fuera. Dice que como solo pueden entrar chicas, a excepción de chicos que sean familia, que me haga pasar por un primo suyo. Uff, encima con delicadezas de estas... Ya veremos...
Jueves, 23 de junio de 1983
Medianoche. Demasiados sucesos en tan solo un día. Y no me apetece mucho escribir, pero si no lo hago hoy no lo haré en lo sucesivo. Tengo la cabeza como un “bombo”. No sé que hacer, ni qué pensar. Justo en el instante que iba a lanzarme a por Loli, Macarena me ha dejado entrever que desea salir conmigo. Y no he sabido que hacer. Las monjas no me dejaban entrar en el festival y he tenido que mentir a regañadientes, haciéndome pasar por un primo de Macarena, pero ha funcionado...

Loli ha estado muy simpática conmigo esta vez, más de lo normal, pero es que Macarena no me dejaba ni a sol ni a sombra, cogiéndome del brazo, buscándome sin cesar. Era como estar entre la espada y la pared. Y no me he sentido lo suficientemente cómodo para abordar mi situación con respecto a Loli. Al final lo he enviado todo a freír espárragos, sobre todo cuando Macarena me ha dicho que le apetecería ir el sábado a la piscina conmigo y con Alicia. No he sabido o no he podido decirle que no, y mis pretensiones con Loli han quedado aparcadas.
Sábado, 25 de junio de 1983
Día fantástico en la piscina. Hay que ver que bien le sienta el bañador a Macarena. Ha traído a su hermano pequeño. El chiquillo me ha dicho: ¡Mi hermana y tú sois amigos fuertes! ¿Verdad? Ella siempre anda hablando de ti. Más que de su otro amigo, Félix, el chico que dice que le gusta. Y digo yo... ¿Cómo es posible que le guste Félix y en cambio se pase el día nombrándote? Y sin darme tiempo a contestarle a este mocoso de 12 años, se ha tirado de cabeza a la piscina. Al rato lo he olvidado y ya no le he dicho nada, porque todo esto me confunde.
Si mi mente no estuviera centrada en Loli... ¿Qué me está pasando? ¿Esto es la pubertad esa que dicen? Yo creo que no me aclaro conmigo mismo. De repente puedo estar pensando en Loli, y al instante igual me quedo recordando la imagen de Laura y lo guapa que es y lo mucho que me hubiera gustado salir con ella de vivir en Valencia. Y de repente, es Macarena quien viene a mí recordándome nuestra amistad y esa posibilidad de que se convierta en algo más...
Domingo, 26 de junio de 1983
Siento tristeza. Esa es la palabra que define mi estado en estos momentos. A mediodía me acerqué a casa de Loli para quedar con ella por la tarde. Una vez más acudía a la cita con su amiga Carolina. Mis intenciones eran claras, era ahora o nunca. Mañana nos vamos de vacaciones a Valencia y ella, por lo visto, partía esta misma noche.
Alrededor de las nueve de la noche tenía que regresar a su casa para hacer el equipaje y coger el tren. Estará en un campamento de verano o algo así.
-¿Pero te vas ya, ahora mismo? –le he dicho yo.
-No, voy a casa, me cambio, cojo la maleta y me voy a la estación.
-Tengo algo que decirte.
-¿Sí?
-Sí.
Silencio...
-Mira, ¿porqué no hacemos una cosa? Tú me esperas aquí, a que yo prepare mi ida, y si quieres, me acompañas a la estación. Y de paso me cuentas lo que quieres contarme. ¿Te hace?
-Bien, de acuerdo. Esperaré pacientemente.
-Estupendo. Nos vemos ahora mismo.
Más de una hora esperando, casi cerca de las once de la noche. Allí, en el mismo banco donde la conocí hace meses, tanto a ella como a Macarena.
Como un estúpido, porque así definiría como me he sentido. Y Loli sin aparecer. ¡No tardaré ni media hora! Mentira. ¿Pero por qué?
Y cuando ya iba a levantarme para regresar a casa... Aparece en el parque con un chico. Se sienta en un banco, excesivamente alejado del mío, aunque a pesar de todo puede verme. Se levanta, y se dirige a mí.
-¿Me has esperado, a pesar de todo?
-¿Tú que crees? Dijiste que te acompañara a la estación.
-Es que mi hermano, el que está allí, me dijo que me acompañaría, y por eso he tardado más. Creí que al ver que no vendría, te marcharías.
-¿Has pensado eso? Me siento estúpido.
-No digas eso.
-Bueno, dejémoslo. Tu hermano te espera. Y ya es tarde para mí.
-¿Pero tú querías decirme algo, no?
-Te diría muchas cosas... Ahora solo quiero saber si nos vamos a ver al regreso del verano. Eso es todo. No quiero que se pierda nuestra amistad.
-Yo tampoco quiero perderla. El verano es largo... más de dos meses...
-Estaré esperándote.
-¿De verdad? Mark, eres un buen amigo.
-De no serlo, no habría estado aquí esperándote como un imbécil casi dos horas.
-Lo siento de verdad, ¿Puedes perdonarme?
-¿Tu que crees?
-Que sí.
Nos hemos dado un par de besos, y allí la he dejado. Para qué decirle ahora nada, si no la voy a ver en todo el verano. Sería un verano inaguantable, pensando en ella sin cesar, pensando en que quizá conozca a otro chico... ¿Dónde quedaría yo?
Pero no sé porqué razón, siento que esto es el final de algo que pudo ser y no fue...
Y ahora... ¡Bienvenido, verano del 83!
Mark en el presente: Después de aquél día no volvimos a vernos más, ni siquiera al regreso de las vacaciones. El tiempo fue pasando, y finalmente, unos doce años después, en 1995, más o menos, paseando por la ciudad, me detuve frente a la casa en la que ella vivía y que yo reconocí al instante nada más pasar por el portal. El recuerdo de aquellos días juveniles se reprodujo en mi mente inesperadamente. Rozando la treintena me llegaban los recuerdos de cuando no era más que un chaval de 16 años. Y, mientras estaba allí, como medio hipnotizado, apareció una mujer que me pedía paso para entrar en la casa. Me quedé mirándola, y no podía creerlo. Era Loli, por quien no había pasado el tiempo y parecía la misma chiquilla de entonces. Se quedó sorprendida de verme allí, mientras yo me sentía como un idiota que hubiera estado esperando en la puerta de la casa a que ella apareciera, aunque en realidad no fuera así. Fue un agradable reencuentro. Estuvimos hablando un buen rato de aquellos días y de cómo eran nuestras vidas aquel año. Yo estaba casado, aún en primeras nupcias, tenía dos hijas... Ella se había casado hacía bien poco... Me dijo que la acompañara hasta su lugar de trabajo, pues no había tiempo de tomar ni un café, puesto que entraba a las tres de la tarde, y allí nos despedimos como amigos, que probablemente nunca dejamos de ser. Después coincidimos aún en un par de ocasiones antes de que yo abandonara definitivamente la ciudad, y ya nunca más la volví a ver.
Vótame

MIS RAREZAS MUSICALES

Desconozco que ha pasado en mi blog anterior, cuando el sábado, sorprendentemente, perdí todo el espacio que me quedaba, más de 10 megas, sin venir a cuento. No termino de entenderlo, y lo malo es que los señores de ya.com (siento tener que decir esto), apenas me han hecho ni puñetero caso a día de hoy (espero que me den ocasión de rectificar), y de los 10 megas que añadí pagando de mi bolsillo, ni rastro.
Pero, bueno, no importa. Yo tenía que seguir posteando, y aquí estoy, en este nuevo blog, provisionalmente.
Siento tener que marearos tanto, pero espero que solucionen pronto este lamentable incidente.

Ayer se cumplieron mis primeras cuatro semanas en “bici”. Aquí tenéis la foto con los cuatro dedos en alto. También en la cabecera, una foto de mi llegada a la cochera (donde hay de todo guardado menos el coche), sujetándome para no caerme, jejejejeje.
Como prometí, aquí os dejo una de las canciones que guardo muy celosamente. Se trata de un grupo italiano que triunfó enormemente en Italia, pero que en España pasó prácticamente desapercibido, aunque no contaban con que Mark siempre está al tanto de todo, y se hizo con el disco. Además, esta canción, llamada “Liú”, fue un indiscutible número 1 en el país vecino. La letra siempre me ha gustado, y la música recuerda a esos cantante italianos de finales de los 70 (de la época del disco, precisamente), como Claudio Baglioni, Umberto Tozzi, Richard Cocciante, Toto Cutugno, etc...

A fecha de hoy me ha resultado imposible subir la canción de forma que la podáis escuchar. Pero, en fin, de todas formas ahí queda la letra en español.
LIU, SE EXTENDIA ENTRE TU Y YO,
REGALANDONOS SU AMOR,
SIN PEDIR EXPLICACION,
SIN PEDIR EXPLICACION,
LIU, QUE NOS AMABA A TI Y A MI,
A TI TE DABA LA LIBERTAD,
A MI ME DABA FELICIDAD,
A MI ME DABA FELICIDAD,
Y YO SI, AUN LA BUSCO PARA ABRAZARLA...
LIU, CUANDO EXTENDIA SUS BLANCAS MANOS,
SE AGIGANTABA EN UN FALSO PLANO,
Y YO ME ACORDARE DE TI,
Y YO ME ACORDARE DE TI,
Y YO SI, AUN TE BUSCO PARA ABRAZARTE...
Y YO SI... AUN TE BUSCO PARA ABRAZARTE,
AUN TE BUSCO PARA ABRAZARTE,
AUN TE BUSCO Y TE DIGO...
LIU, CREYENDO QUE EL TIEMPO NO ATIENDE A RAZONES,
INVENTAME UN MUNDO DE ALUCINACIONES,
Y NO ME DIGAS SON ILUSIONES,
Y NO ME DIGAS SON ILUSIONES...
Y YO SI... AUN TE BUSCO PARA ABRAZARTE...
LIU, SI UN DIA DE PRONTO, YO PIENSO EN TI,
DEJA TU ROSTRO QUE SE ABRACE AL MIO,
DEJATE SOLA SIN PEDIR RAZONES,
DEJATE SOLA SIN PEDIR RAZONES...
LIU, NO TE PIERDO SI ME TOMAS LA MANO,
TU RECUERDO SIEMPRE VIVE CERCANO,
NO TE VAYAS, QUEDATE ESTA NOCHE,
NO TE VAYAS, QUEDATE ESTA NOCHE...
LIU, SI ME ESCUCHAS, DIME DONDE ESTAS,
SI ME PIERDO, LLEVAME A TU LADO,
TODAVIA TE CONSERVO EN MI,
TODAVIA TE QUIERO...
Vótame

"HOY TE ESCRIBÍ UNA CARTA"...
Por Laura Doltz

LA BODA DE MI HERMANA SARA
28 de octubre de 1990
Mi querido amigo Mark:
Hoy ya es domingo, son las nueve de la noche y el fin de semana toca a su fin. Aún tengo que preparar las cosas de clase y comprobar si tengo que hacer ejercicios. Pero ahora te voy a contar todo lo acontecido en la boda de mi hermana, ayer Sábado.
No te puedes imaginar los nervios que pasamos. ¡Y las cosas que pasaron! ¡De todo! Voy a empezar con el viernes, el día anterior a la boda de Sara.
El viernes por la mañana me levanté enferma. Sin duda eran los nervios. Por la tarde mi madre y yo pasamos horas en la peluquería. Mi madre acabó guapísima, pero yo estaba ¡horrible!
Nada más llegar a casa me hice una coleta y el mismo sábado por la mañana me mojé el pelo y me arreglé yo. Quedó mucho mejor y yo me sentía más cómoda.
El sábado los nervios comenzaron a notarse desde el principio de la mañana. Mi madre estaba que se subía por las paredes. Sara se fue a Valencia, donde iban a maquillarla y al peluquero. La boda era en Valencia a las cinco de la tarde, pero ella tenía que regresar para comer y vestirse. Sin embargo, a las doce y media llamó para decir que no vendría a comer porque aún no habían acabado con ella.
Después de comer volvimos a casa y comenzamos los preparativos: maquillaje y vestidos. Cuando terminé de arreglarme me sentí rarísima. ¡Hasta llevaba pendientes y collar!
Ya estábamos todos arreglados y en cambio Sara aún no había llegado. A las cinco teníamos que estar en la iglesia y ya pasaban de las cuatro cuando finalmente llegó. Casi no había tiempo. La casa se lleno de gente y de nervios. En el último momento, antes de irnos, tuve que hacerme una tila porque no aguantaba más.
De pronto llamó por teléfono el hombre que tenía que hacer el vídeo y dijo que se le había pinchado una rueda, pero que estaría en la iglesia puntualmente a las cinco.
Y dos anécdotas: Sara tenía dos ramos de novia. Los dio en mano a dos chicas que se mueren de ganas por casarse, mi hermana Mara y su futura cuñada Eva. El caso es que sólo hoy nos hemos enterado que el otro ramo era para otra novia.
Y la segunda anécdota es el traje de novia de Sara. Por detrás era todo abotonado y lo había hecho una modista. Pues cuando fuimos a vestirla nadie podía desabrochar los botones. Y apenas quedaba tiempo. Estuvieron a punto de cortar los botones...
En fin, tuvimos que ir todos a la iglesia a marchas forzadas, a doscientos por hora, pero yo iba en un coche alquilado con el cual no se podía correr demasiado porque estaba en rodaje.

Al menos llegamos y dio tiempo a ver la boda y disfrutarla, que por cierto, fue muy bonita.
Había tanta gente que no me daba tiempo a saludar a todo el mundo. Y luego vino el convite, donde una de las chicas invitadas (la novia de un amigo de los novios) se emborrachó y se puso malísima. Y solo tiene 16 años.
En fin, lo más divertido fue la fiesta, tanto la del convite como la de la discoteca. Cuando traigan el video ya veremos como salió todo.
Tengo que dejarte ya, Mark. Me esperan múltiples ejercicios y tal vez hasta bien entrada esta noche no termine, y mañana tendré un sueño impresionante, pero el fin de semana ha merecido la pena en todos los aspectos.
Gracias por estar ahí, Mark. Muchísimos besos.
Tu gran amiga...
Laura Doltz
P.d. Un besito a tu hija Isabel de mi parte.
Vótame

LA BODA DE MI HERMANA SARA
28 de octubre de 1990
Mi querido amigo Mark:
Hoy ya es domingo, son las nueve de la noche y el fin de semana toca a su fin. Aún tengo que preparar las cosas de clase y comprobar si tengo que hacer ejercicios. Pero ahora te voy a contar todo lo acontecido en la boda de mi hermana, ayer Sábado.
No te puedes imaginar los nervios que pasamos. ¡Y las cosas que pasaron! ¡De todo! Voy a empezar con el viernes, el día anterior a la boda de Sara.
El viernes por la mañana me levanté enferma. Sin duda eran los nervios. Por la tarde mi madre y yo pasamos horas en la peluquería. Mi madre acabó guapísima, pero yo estaba ¡horrible!
Nada más llegar a casa me hice una coleta y el mismo sábado por la mañana me mojé el pelo y me arreglé yo. Quedó mucho mejor y yo me sentía más cómoda.
El sábado los nervios comenzaron a notarse desde el principio de la mañana. Mi madre estaba que se subía por las paredes. Sara se fue a Valencia, donde iban a maquillarla y al peluquero. La boda era en Valencia a las cinco de la tarde, pero ella tenía que regresar para comer y vestirse. Sin embargo, a las doce y media llamó para decir que no vendría a comer porque aún no habían acabado con ella.
Después de comer volvimos a casa y comenzamos los preparativos: maquillaje y vestidos. Cuando terminé de arreglarme me sentí rarísima. ¡Hasta llevaba pendientes y collar!
Ya estábamos todos arreglados y en cambio Sara aún no había llegado. A las cinco teníamos que estar en la iglesia y ya pasaban de las cuatro cuando finalmente llegó. Casi no había tiempo. La casa se lleno de gente y de nervios. En el último momento, antes de irnos, tuve que hacerme una tila porque no aguantaba más.
De pronto llamó por teléfono el hombre que tenía que hacer el vídeo y dijo que se le había pinchado una rueda, pero que estaría en la iglesia puntualmente a las cinco.
Y dos anécdotas: Sara tenía dos ramos de novia. Los dio en mano a dos chicas que se mueren de ganas por casarse, mi hermana Mara y su futura cuñada Eva. El caso es que sólo hoy nos hemos enterado que el otro ramo era para otra novia.
Y la segunda anécdota es el traje de novia de Sara. Por detrás era todo abotonado y lo había hecho una modista. Pues cuando fuimos a vestirla nadie podía desabrochar los botones. Y apenas quedaba tiempo. Estuvieron a punto de cortar los botones...
En fin, tuvimos que ir todos a la iglesia a marchas forzadas, a doscientos por hora, pero yo iba en un coche alquilado con el cual no se podía correr demasiado porque estaba en rodaje.

Al menos llegamos y dio tiempo a ver la boda y disfrutarla, que por cierto, fue muy bonita.
Había tanta gente que no me daba tiempo a saludar a todo el mundo. Y luego vino el convite, donde una de las chicas invitadas (la novia de un amigo de los novios) se emborrachó y se puso malísima. Y solo tiene 16 años.
En fin, lo más divertido fue la fiesta, tanto la del convite como la de la discoteca. Cuando traigan el video ya veremos como salió todo.
Tengo que dejarte ya, Mark. Me esperan múltiples ejercicios y tal vez hasta bien entrada esta noche no termine, y mañana tendré un sueño impresionante, pero el fin de semana ha merecido la pena en todos los aspectos.
Gracias por estar ahí, Mark. Muchísimos besos.
Tu gran amiga...
Laura Doltz
P.d. Un besito a tu hija Isabel de mi parte.
Vótame

CUANDO EXISTE EL AMOR VERDADERO...
Para Enrique
Con eterno agradecimiento a su
brindada amistad
YOLANDA
(Basado en un hecho real)
Yolanda...
Un día más ha amanecido sin ti, sin tu presencia a mi lado, sin esa sonrisa acompañada de un dulce beso, aquél que cada mañana me regalabas al despertar, sin la preciosa tonadilla de tu voz, esa que llenaba de cálida armonía cada momento del día, a pesar de nuestros pequeños e inevitables enfados, típicos de la continua convivencia. No puedo cesar de pensar en el inmenso amor que siempre tuvimos el uno por el otro, nunca roto por el paso del tiempo porque ambos supimos que nos amaríamos toda la vida, que habría resultado imposible vivir separados porque entonces nada hubiese valido la pena. Dime, Yolanda... ¿cómo puedo estar sin ti?
No puedo acostumbrarme a vivir sin recordarte cada día, atormentados y desorientados mis sentidos al saber que nunca volverás a estar conmigo, ni podré recibir de nuevo esa pequeña caricia tuya que siempre guardabas para mí cuando nos sumergíamos en nuestro pasado y me decías lo recompensada que te habías sentido en la vida solo por no haber dejado nunca de estar a tu lado, queriéndote, respetándote, sencillamente amándote de verdad, de la única forma que un hombre puede amar a una mujer, que no es otra que demostrarle cada día que ella es lo más importante en su vida, y que por ella bajaría del cielo el universo entero si fuera posible, aunque un “te quiero” dicho con el corazón en la mano bastase para enamorarla cada instante vivido...

Sólo tenías 5 años cuando te cruzaste en mi camino. Yo tenía tres más que tu. Permanecíamos jugando el día entero en el borde del camino, allí donde entonces pasaban cabritillos y no habían mas que solares, y hoy está plagado de rascacielos y en lugar de ovejitas circulan innumerables vehículos de todo tipo.
Una mañana me acerqué a ti y te dije: ¿Quieres ser mi novia? Tú te ruborizaste, escapaste corriendo porque no querías oírme, porque aquellas palabras no terminaban de sonarte nada bien...
Y al día siguiente te acercaste tímidamente, para decirme un sí, aquel sí que varias veces tuviste que darme en su día, porque nuestro amor crecía con nosotros, y en cada etapa de nuestras vidas, cada sí era diferente, como aquél beso en la mejilla que me diste aquella mañana, como la primera vez en que te pedí que nos cogiéramos de la mano y que jamás volviste a soltar cada vez que estábamos juntos, como aquél romántico día en que te besé en la boca por vez primera cuando solo tenías 13 años, aquél día en que te pedí que te casaras conmigo, recién cumplidos tus 18 años, haciendo que lágrimas de felicidad resbalaran por tus mejillas, y aquél sí en el altar, mas bella y radiante que nunca, que selló para siempre nuestra unión, aunque los dos sabíamos que no hacía falta porque teníamos claro que nuestras vidas estaban unidas para siempre desde el día en que nos conocimos...

Vimos crecer a nuestros hijos, nuestros nietos... pero pocos días antes de nacer nuestro primer bisnieto, te marchaste, Yolanda, te fuiste para siempre de mi lado, porque Dios lo quiso así, y solamente por esa razón sigo viviendo, sufriendo en silencio tu ausencia a pesar de lo mucho que te echo de menos, porque amarte sin tenerte cada día a mi lado, y el terrible pensamiento de que no volveré a verte nunca más, me parte el corazón y el alma en miles de pedazos. Yolanda, vida mía...
Pero debo comprender, aprender a valorar todo lo bueno que vivimos juntos, las experiencias que compartimos, el bello recuerdo de nuestro amor, y sobre todo estar convencido de que, a pesar de todo, algún día, cuando llegue el momento, volveremos a reencontrarnos otra vez, reviviremos nuestro amor y esa vez, ya será, para siempre...
No quiero que mis hijos me vean llorar, aunque resulte imposible disimularlo, pero hoy... hoy hablé con un muchacho, un muchacho que tu conociste, Yolanda, y al que doy eternas gracias por darme la oportunidad de contarle nuestro amor vivido, de hacerle saber lo mucho que yo te amaba, como jamás nadie a nadie haya podido amar en el mundo, y me siento feliz de haberlo hecho, de haberme sentido escuchado, valorado, comprendido, y hacer valer una vez más, vida mía, el profundo e inmenso amor que siempre he sentido por ti...
Y por eso desde hoy no volveré a llorar más, a pesar de que no me pueda acostumbrar a estar sin ti, porque sé que no te gustaría verme llorar si pudieras ser capaz de hacerlo... y por eso, hoy también, te digo... Yolanda... espérame en el cielo...
© Mark66
Vótame
Con eterno agradecimiento a su
brindada amistad
YOLANDA
(Basado en un hecho real)
Yolanda...
Un día más ha amanecido sin ti, sin tu presencia a mi lado, sin esa sonrisa acompañada de un dulce beso, aquél que cada mañana me regalabas al despertar, sin la preciosa tonadilla de tu voz, esa que llenaba de cálida armonía cada momento del día, a pesar de nuestros pequeños e inevitables enfados, típicos de la continua convivencia. No puedo cesar de pensar en el inmenso amor que siempre tuvimos el uno por el otro, nunca roto por el paso del tiempo porque ambos supimos que nos amaríamos toda la vida, que habría resultado imposible vivir separados porque entonces nada hubiese valido la pena. Dime, Yolanda... ¿cómo puedo estar sin ti?
No puedo acostumbrarme a vivir sin recordarte cada día, atormentados y desorientados mis sentidos al saber que nunca volverás a estar conmigo, ni podré recibir de nuevo esa pequeña caricia tuya que siempre guardabas para mí cuando nos sumergíamos en nuestro pasado y me decías lo recompensada que te habías sentido en la vida solo por no haber dejado nunca de estar a tu lado, queriéndote, respetándote, sencillamente amándote de verdad, de la única forma que un hombre puede amar a una mujer, que no es otra que demostrarle cada día que ella es lo más importante en su vida, y que por ella bajaría del cielo el universo entero si fuera posible, aunque un “te quiero” dicho con el corazón en la mano bastase para enamorarla cada instante vivido...

Sólo tenías 5 años cuando te cruzaste en mi camino. Yo tenía tres más que tu. Permanecíamos jugando el día entero en el borde del camino, allí donde entonces pasaban cabritillos y no habían mas que solares, y hoy está plagado de rascacielos y en lugar de ovejitas circulan innumerables vehículos de todo tipo.
Una mañana me acerqué a ti y te dije: ¿Quieres ser mi novia? Tú te ruborizaste, escapaste corriendo porque no querías oírme, porque aquellas palabras no terminaban de sonarte nada bien...
Y al día siguiente te acercaste tímidamente, para decirme un sí, aquel sí que varias veces tuviste que darme en su día, porque nuestro amor crecía con nosotros, y en cada etapa de nuestras vidas, cada sí era diferente, como aquél beso en la mejilla que me diste aquella mañana, como la primera vez en que te pedí que nos cogiéramos de la mano y que jamás volviste a soltar cada vez que estábamos juntos, como aquél romántico día en que te besé en la boca por vez primera cuando solo tenías 13 años, aquél día en que te pedí que te casaras conmigo, recién cumplidos tus 18 años, haciendo que lágrimas de felicidad resbalaran por tus mejillas, y aquél sí en el altar, mas bella y radiante que nunca, que selló para siempre nuestra unión, aunque los dos sabíamos que no hacía falta porque teníamos claro que nuestras vidas estaban unidas para siempre desde el día en que nos conocimos...

Vimos crecer a nuestros hijos, nuestros nietos... pero pocos días antes de nacer nuestro primer bisnieto, te marchaste, Yolanda, te fuiste para siempre de mi lado, porque Dios lo quiso así, y solamente por esa razón sigo viviendo, sufriendo en silencio tu ausencia a pesar de lo mucho que te echo de menos, porque amarte sin tenerte cada día a mi lado, y el terrible pensamiento de que no volveré a verte nunca más, me parte el corazón y el alma en miles de pedazos. Yolanda, vida mía...
Pero debo comprender, aprender a valorar todo lo bueno que vivimos juntos, las experiencias que compartimos, el bello recuerdo de nuestro amor, y sobre todo estar convencido de que, a pesar de todo, algún día, cuando llegue el momento, volveremos a reencontrarnos otra vez, reviviremos nuestro amor y esa vez, ya será, para siempre...
No quiero que mis hijos me vean llorar, aunque resulte imposible disimularlo, pero hoy... hoy hablé con un muchacho, un muchacho que tu conociste, Yolanda, y al que doy eternas gracias por darme la oportunidad de contarle nuestro amor vivido, de hacerle saber lo mucho que yo te amaba, como jamás nadie a nadie haya podido amar en el mundo, y me siento feliz de haberlo hecho, de haberme sentido escuchado, valorado, comprendido, y hacer valer una vez más, vida mía, el profundo e inmenso amor que siempre he sentido por ti...
Y por eso desde hoy no volveré a llorar más, a pesar de que no me pueda acostumbrar a estar sin ti, porque sé que no te gustaría verme llorar si pudieras ser capaz de hacerlo... y por eso, hoy también, te digo... Yolanda... espérame en el cielo...
© Mark66
Vótame

ALGO INEXPLICABLE
Hoy no iba a postear, entre otras cosas porque tenía el día muy ocupado, pero esta noche me ha sucedido algo muy extraño, y quería compartirlo con todos vosotros.

De paso he tenido una idea, que ya me diréis si os parece bien o no. A partir de ahora, en todos los post que pueda, pondré un cancionero, con aquellas canciones que me traen recuerdos, que digan algo de mi pasado...
¿Qué os parece? Y aprovechando que comparto la canción con vosotros, si os trae también algún recuerdo o anécdota especial, me gustaría lo pusierais en vuestros comentarios...
No eran más de las 3 de la madrugada cuando me he despertado bruscamente, sin motivo aparente, y de repente, esta canción bailaba contínuamente en mi mente, sin dejar de sonar una y otra vez.
No encuentro ninguna explicación, más teniendo en cuenta que hacía años que no la escuchaba. Sí es verdad que hace poco hablé en el blog de Suzi Quatro, pero no era por esta canción, sino por otra que en la época de mi diario me gustaba especialmente porque mi hermana Cris y yo la cantábamos juntos, que era “Corazón de piedra”, pero esta de Stumblin ‘in, ni siquiera la relacionaba con ella, sino más bien con “Crish Norman”, su compañero en la canción.
He tardado más de una hora en dormirme después, y lo creáis o no toda la mañana me ha rondado la cabeza, así que he decidido buscarla en internet y dejar que la escucharais. Es la que suena de fondo en el blog, solo mientras dure este post.
Me he vuelto loco buscando la letra, y después de encontrarla, como está en inglés, he querido traducirla. No sé como lo habré hecho, pero este es el resultado y lo que pienso que la canción trata de explicar...
Lo curioso es que esta canción no me trae ningún recuerdo especial, y no entiendo como ha llegado a mi mente, sin más, así, de buenas a primeras, a esas horas de la madrugada...
¿Alguien lo entiende?
Esta es la letra de la canción:
Nuestro amor está vivo y entonces comenzamos
tontamente poniendo nuestros corazones sobre la mesa,
encontrándonos
Nuestro amor es una llama que se quema dentro
De vez en cuando la luz de fuego nos cogerá, encontrándonos
CHRIS:
A cualquier parte donde tu vayas, sin tener en cuenta lo que tu sientas
tu sabes que estos pensamientos imprudentes míos te seguirán allí donde estés
SUZI:
Me he enamorado de ti, sin tener en cuenta lo que tu sientes
Porque corazón, tu me ha mostrado tantas cosas que yo nunca he sabido
Sin tener en cuenta esto, toma mi corazón, haré lo que sea por ti
(Coro)
CHRIS:
Tu eras tan joven, ah, pero yo era tan libre
SUZI:
Puedo haber sido joven, pero mira corazón, esto no es lo que quise ser entonces
CHRIS:
Tu eras la primera
SUZI:
¡Oh! ¿Por qué fui yo?
CHRIS:
Porque corazón, tu me mostraste tantas cosas que yo nunca conocí
Nuestro amor está vivo y entonces comenzamos
tontamente poniendo nuestros corazones sobre la mesa, encontrándonos
Nuestro amor es una llama que se quema dentro
De vez en cuando la luz de fuego nos sorprenderá, recogiéndonos
A cualquier parte donde tu vayas, hagas lo que hagas
Tu sabes que estos pensamientos imprudentes míos te seguirán allí donde estés
Me he enamorado de ti, sin tener en cuenta lo que tu sientes
Porque corazón, tu me ha mostrado tantas cosas que yo nunca supe
Pero independientemente de ello, toma corazón, haré lo que quieras, solo por ti.
La letra original
Our love is alive and so we begin
Foolishly layin' our hearts on the table, stumblin' in
Our love is a flame burnin' within
Now and then fire light will catch us, stumblin' in
CHRIS NORMAN
Wherever you go, whatever you do
You know these reckless thoughts of mine are followin' you
SUZI QUATRO
I've fallen for you, whatever you do
'Cause baby you've shown me so many things that I never knew
Whatever it takes, baby, I'll do it for you
(Chorus)
(Instrumental break)
CHRIS NORMAN
You were so young, ah, but I was so free
SUZI QUATRO
I may have been young but baby, that's not what I wanted to be
CHRIS NORMAN
Well you were the one
SUZI QUATRO
Oh why was it me?
CHRIS NORMAN
'Cause baby you've shown me so many things that I'd never seen
Whatever you need, baby, you got it from me
(Chorus)
CHRIS NORMAN
Ah, stumblin' in, mmm, stumblin' in
Now and then fire light will catch us, stumblin' in
SUZI QUATRO
Oh, stumblin' in, I'm stumblin' in
Vótame

HOLA A TODOS, SOY LAURA
Hola a todos
Ya sabeis que os leo, que leo a Mark y por supuesto a vosotros, y es cierto, me emociona leeros y ver que valorais la amistad que existe entre Mark y yo. Pero si hago una excepción ahora mismo es porque IDEAS ha hecho una pregunta que merece constestación: Dices que por qué 'no lo digo yo' y uso a Mark de correo... es muy sencillo: el blog es de Mark, la magia de su blog es suya; yo existo, sí, pero Mark es el protagonista aunque nuestra amistad esté presente en este trozo de internet que él decidió un día compartir con vosotros. No quiero -y él lo sabe- quitarle ningún tipo de protagonismo, por eso me mantengo al margen. Os agradezco vuestros comentarios y espero vuestra comprensión.
Un abrazo a todos y todas, a Mark en especial, por supuesto (extensivo a su familia)
Laura Doltz
PD. Para introducir este post he utilizado las claves que Mark me ha dado, pero sólo he cambiado el nombre, por lo tanto el e-mail al que va vinculado y todo lo demás le sigue perteneciendo a él. Gracias por la confianza Mark, como siempre.
PD2. No creo que vuelva a postear desde el blog (si acaso, puede que lo haga algún día junto a vuestros comentarios) pero si he pulicado esto 'aparte' es porque el mensaje de Ideas quedaba un poco abajo y no sabía si lo leeríais.
Otro abrazo, con cariño, Laura.
ADVERTENCIA
El post está realizado por Laura Doltz, aunque abajo aparezca el nombre de Mark66. Todos los comentarios sobre este post irán dirigidos a ella.
Vótame
Ya sabeis que os leo, que leo a Mark y por supuesto a vosotros, y es cierto, me emociona leeros y ver que valorais la amistad que existe entre Mark y yo. Pero si hago una excepción ahora mismo es porque IDEAS ha hecho una pregunta que merece constestación: Dices que por qué 'no lo digo yo' y uso a Mark de correo... es muy sencillo: el blog es de Mark, la magia de su blog es suya; yo existo, sí, pero Mark es el protagonista aunque nuestra amistad esté presente en este trozo de internet que él decidió un día compartir con vosotros. No quiero -y él lo sabe- quitarle ningún tipo de protagonismo, por eso me mantengo al margen. Os agradezco vuestros comentarios y espero vuestra comprensión.
Un abrazo a todos y todas, a Mark en especial, por supuesto (extensivo a su familia)
Laura Doltz
PD. Para introducir este post he utilizado las claves que Mark me ha dado, pero sólo he cambiado el nombre, por lo tanto el e-mail al que va vinculado y todo lo demás le sigue perteneciendo a él. Gracias por la confianza Mark, como siempre.
PD2. No creo que vuelva a postear desde el blog (si acaso, puede que lo haga algún día junto a vuestros comentarios) pero si he pulicado esto 'aparte' es porque el mensaje de Ideas quedaba un poco abajo y no sabía si lo leeríais.
Otro abrazo, con cariño, Laura.
ADVERTENCIA
El post está realizado por Laura Doltz, aunque abajo aparezca el nombre de Mark66. Todos los comentarios sobre este post irán dirigidos a ella.
Vótame

DIARIO DE MI ADOLESCENCIA (JUNIO 1983)
FIN DE CURSO '83
Miércoles, 1 de junio de 1983
Hoy tengo examen de Cálculo Mercantil. Se acerca el final del curso, y no tengo claro que pueda aprobar. Desde luego este examen no, entre otras cosas porque me viene grande. Podría estar repasando ahora, en lugar de estar escribiendo este diario, pero de nada serviría. No me entero ni así me den con un martillo.
Las otras asignaturas, salvo Física y Química, están controladas. Si me quedan tres, me quedaré un año más intentando lograr el título, y perderé a todos los amigos que tengo en el curso. Ya no será lo mismo. Ellos irán al Instituto, mientras que yo me quedaré aquí, en este “colegiucho”, con gente más pequeña que yo.
Si al menos no tuviera que estudiar el violín y el clarinete todos los días, durante el año habría estado más descansado, y coger los libros y empollar hubiera sido más llevadero.

Con mi profesora "Josefina Salvador", buena solista, en los años 70.
Al final del verano, tendré que decidir si me quedo con el violín o con el clarinete. Todo no puede ser. Sin embargo... como hacerle entender a mi tío-abuelo que yo no he nacido para el violín. Atrás quedan esas clases con “Josefina Salvador”, una gran solista española en las que tocar resultaba hasta divertido. Ella convertía las clases en un rato ameno y divertido, aunque... nunca aprendiera lo suficiente. Como docente pienso que no era del todo buena, aunque como persona era excelente. No sé que habrá sido de ella. Ya hace algunos años que dejó de darme clases, y la recuerdo con cariño. Era muy mayor ya, más que cualquiera de mis profesores de formación profesional. Pero tenía muchos detalles conmigo, me regalaba libros, golosinas... Sin embargo, a la hora de dar clase, conmigo era una nulidad, porque solo le preocupaba que yo no me aburriera, pero no que aprendiera realmente el violín.
Hace unos años, cuando aún podía aspirar a ser un buen violinista, hicimos un certamen de alumnos del conservatorio, fue muy emocionante porque la gente me felicitaba y no comprendían de donde había salido ese violinista tan pequeñín. Josefina Salvador me regaló un libro, una versión de “Las mil y una noches”, y como el verano ya se estaba acercando, me prometió enviarme una postal desde su lugar de vacaciones, cosa que hizo. Aún la guardo y esta es la reproducción:

Benicasim, 3 de agosto 1978
¡Hola, Marquitos!
¿Te viste fotografiado en el periódico? Estás muy bien. Que bonita fue la audición, ¿verdad?
Pienso estar aquí hasta el final del verano. Mis hermanos viven en la casa señalada a la izquierda de la postal.
Para tus tíos-abuelos y para ti, un recuerdo muy cariñoso.
Josefina Salvador
Viernes, 3 de junio de 1983
Ayer fue día festivo, y me pasé la tarde dando vueltas por la ciudad con Pilar y su amiga. Es posible que Loli me viera, no lo sé. En cualquier caso, de ser así, desconozco cuál va a ser su reacción, pero me temo que no va a ser buena.
La verdad, no sé que hago con estas chicas, cuando mi mente está siempre con la imagen de Loli en la cabeza. Tengo que cambiar esto. A Pilar le he dicho que este fin de semana estaré muy liado estudiando, y que no cuente conmigo. Y si con un poco de suerte, me encuentro con Loli por la calle, con ella que me quedo.
Domingo, 5 de junio de 1983
¡Bingo! Todo salió como esperaba. Encontré ayer Sábado a Loli y Carolina por la calle, y hemos pasado el fin de semana juntos los tres. Fuimos al cine, donde hacían una película de “Brooke Shields” titulada “Amor sin fin”. Estuvo bien, aunque solo fuera por ver a la protagonista. Su carilla me recuerda a la de “mi rubita”. Tiene sus mismos labios, esos que ahora Silves se come cada día, el muy borde. Pero de verdad que me alegré porque estos dos se liaran. Yo a Helena nunca le interesé, y en cambio ella sí me contaba siempre sobre los chicos que le gustaban y me pedía incluso mi opinión. Desde luego sobre Silves no me preguntó, porque cuando fui a la academia ya los pude ver a los dos enganchados.
Lunes, 6 de junio de 1983
Acabo de regresar de una audición de piano en “La casa de la Cultura”. Ya no hay exámenes hasta dentro de 3 días, así que fui con mi tío-abuelo a escuchar a una pianista amiga nuestra. Ella me ha dado clases de solfeo alguna vez, y siempre dice que tengo buen oído. Menos mal, porque con el violín soy un desastre.
Ya solo quedan 7 días para tener las notas finales. El sábado es el último examen. Sí, sí, el sábado por la mañana. ¡Es increíble! Deberían prohibir eso. Los sábados son para descansar, digo yo...
Miércoles, 8 de junio de 1983
Pilar me ha enganchado por la espalda, y me ha preguntado si contaba con ella y su amiga para algo, o ya no pensaba hacerles caso. Yo... no he sabido decirle que no, así que este fin de semana volveré a aburrirme con estas insidiosas chicas, porque eso es lo que me parecen, un par de liantas. No son malas chicas, pero es que no puedo quitármelas de encima. A este paso, Loli me enviará a hacer gárgaras, y lo tendré merecido. ¡Que dios me ampare!
Lunes, 13 de junio de 1983
Varios días de abandono de diario, pero es que los exámenes eran muy importantes, y no había tiempo para escribir ni una línea... y... ¡Ya soy auxiliar administrativo!
Aún no me lo puedo creer. Acaban de darme las notas finales, y han sucedido cosas inimaginables. ¿Cómo he podido aprobar todo? Yo pensaba que me iban a quedar tres y todo se iría al traste, pero... menuda sorpresa.
Estábamos todos en el aula con la tutora presente, y nos ha comunicado primeramente las notas de su materia, Cálculo Mercantil. Yo me esperaba un “0” como una catedral, y va y me dice: Mark, ha sacado usted un 9,2. ¡Brillante! Veo que no ha desaprovechado el tiempo estas semanas, y yo me alegro por ello. En cambio, no puedo decir lo mismo de su compañero de pupitre, el Sr. A., que nos ha obsequiado con una fantástica rosquilla. ¿Dígame, Sr. A., como es posible que sacando unas notas más que aceptables durante casi todo el curso, me regale usted ahora esta basura? Ya veo que desea pasar un maravilloso verano hundiendo los codillos en la mesa. ¿Es usted masoquista, acaso?
Si, si, esta tutora es así, a todos nos habla igual. Es un poco pedante, pero a veces te ríes con ella. Peor es “Doña Ana”, que cuando se enfada lanza hacia el primero que encuentra por delante la vara con la que explica las clases. ¡Ah! Y a quien le da, le da. No hace mucho envió al hospital a Javi, y tuvieron que darle tres puntos en la frente. Y es que cuando se cabrea, que se aparte todo el mundo. Javi estaba despistado, y allá que rebotó la vara en su frente. Y claro, sus actos están disculpados porque fuimos la clase quien la cabreamos, y tiene derecho a defenderse así.
Pero regresando al tema... justo cuando mi compañero, el Sr. A. iba a protestar, yo le he pisoteado fuertemente el pie bajo el pupitre, y le he mirado con ojos de cordero degollado. ¡Calla, muchacho, calla! ¡Ahora te explico... me temo que sé lo que ha pasado!!!
¿Qué ha pasado? Pues que la inteligente tutora se confundió de nombre, y como nuestros apellidos son semejantes, intercambió los exámenes, dándome a mí la nota de mi amigo. Yo le he dicho: ¡Hazlo por mí, soy tu amigo! Y tú ahora en septiembre puedes aprobar sin tener que estudiar. ¡Pídeme lo que sea a cambio!
Ha estado a punto de declarar la verdad. Y yo no dejaba de mirarle con los ojos casi fuera de las órbitas, suplicándole con la mirada. Y al final lo logré. Me ha dicho: ¡Bueno, ya pensaré que me darás a cambio, pero... no olvides esto, luego no quiero ninguna negativa bajo ningún pretexto! ¿De acuerdo?
Así que hemos sellado nuestras manos, y ahí queda mi diploma para los restos...

Foto de familia cuando no tenía más de 4 años. Mis padres, tíos-abuelos, una tía de Valencia y mi hermana mayor MªCarmen.
Miércoles, 15 de junio de 1983
Ha sucedido algo que no me esperaba. Aún extasiado por mi reciente titulación administrativa, cuando hoy, sin ir más lejos, he tropezado en la calle con Macarena, la chica que conocí a la vez que a Loli hace unos meses en el parque, mientras estaba solo, sentando en el banco, con mis inútiles pensamientos.
-¿Mark? –llamándome a mis espaldas-.
-¡Ah! Hola, Macarena. ¿Cómo te va?
-Bien. ¿Y a ti? Hacía tiempo que no coincidíamos, ¿verdad?
-Si, bueno... estos fines de semana no nos hemos cruzado.
-No importa. El caso es que pensé que no querías saber nada de nosotras. ¡Como no nos llamabas ni nos pedías salir!
-Ya... yo pensaba que erais vosotras quienes no queríais saber nada de mí. Así que por eso no os busqué. De haberlo sabido...
-No hace falta que me engañes. Sé que estas saliendo con Loli. Pero te diré una cosa. Esta semana está furiosa. Te vio con dos chicas, ¿sabes?
-¿En serio? Me lo temía. ¿Y qué te ha dicho?
-Mark, Loli está medio loca por ti. No cesa de nombrarte. Se pone de un pesado que resulta ya intolerable. Fíjate, y eso que al principio solo echaba pestes de ti. Pero en ella es normal, siempre es así. Empieza odiando por sistema, “mal pariendo” a los chicos que conoce y parece que le gustan, y luego es por los que más se pirra.
-No sabía esto... yo... ¿tu crees que si la llamo...?
-¿Por qué no vienes a nuestra fiesta de fin de curso? Ella estará allí. Todas estaremos allí. Nos gustará verte. ¿Vendrás?
Huelga decir que respondí afirmativamente. Mañana se van de viaje de fin de curso, y a su regreso, el próximo jueves 23, es el festival. Eso... no me lo pierdo.
D' ACAGAÑAN Y LOS TRES SESENTONES...
Ya tengo descargadas las fotos del fin de semana, así que aquí las tenéis.
El sábado por la tarde, aprovechando que echaban “Grease” por la televisión (son incontables las veces que he visto la película, incluso en su estreno, y mira que ha llovido desde entonces), como tenía el móvil a mi lado hice esta foto. Estaba tumbado en el suelo (costumbre en mí), delante del televisor, más fresquito que “ná”.

¿Veis al Travolta en la "tele"?
Al terminar la película tocó ir a ver a mi hija Fátima en su “fin de curso 2005”. Las clases no han terminado aún, pero por lo visto era la fecha más indicada. Se me hizo larguísimo pero mereció la pena verla bailar. Siento no dejar foto, pero estuve todo el tiempo filmando.
Y el domingo, tempranito, tocó de nuevo sesión de bicicleta. Ésta vez nos juntamos cuatro para disputar “el tour semanal del pueblo”. Tres mozalbetes y yo. “Estoooo... tres sesentones y yo, pero... visto lo visto, de eso nada, monada. El único que estaba para el “arrastre” era “un servidor”. Junto a Alfonso, mi compañero de viaje en las últimas sesiones, con 68 tacos, se unían ahora, otro Alfonsito, de 62, y Miguel, de 65. Si, si, el “Inserso” y toda su potencia contra un chaval de 38, porque al fin y al cabo, un chaval parezco a su lado. Somos “D’ Acagañan y los tres sesentones”.

¡Uno para todos, y todos para uno!
Aquí nos tenéis brindando como los famosos mosqueteros, bebiendonos un fantástico "apañao".
Me dieron una lección impresionante. Son unos máquinas. Aguanté el tirón hasta casi la vuelta, pero me la jugaron bien jugada, porque en el último tercio me llevaron por unas cuestas de película, y acabaron conmigo. Eso sí, me dijeron que era por mi bien, porque si no apretaba un poquito, de nada iba a servir, y nunca mejoraría. ¡Que vergüenza, señor, que vergüenza! Y eso que uno de ellos regresaba de una enfermedad y no estaba para trotes, que si no me matan ellos a mí.

¿Qué, tiene buena pinta o no?
Casi era más el miedo que tenía a desfallecer que las cuestas que iban apareciendo. Ahora ya sé a lo que me enfrento, y ya no tengo miedo. El próximo día no volverá a ocurrir esto. ¡Ya estoy... fuerte!
Mañana martes y el jueves nuevas sesiones, y el sábado, que se preparen los tres, que a mí no me dejan más en ridículo.

Tomatito con aceite del bueno. ¡¡¡Sano, sanísimo!!!
En el descanso, como siempre, espectacular desayuno, pero por si las moscas, fue un poquito más ligerito, que el sol empieza a apretar más de la cuenta. Me voy a poner moreno en un “tris tras”, pero claro... ya sabéis, allí donde no cuela el sol... “tararí que te vi”...
¡Nos vemos!
LAURA DOLTZ
Acabo de regresar de una buena sesión de bicicleta. Estoy rendido, pero ha merecido la pena. Hoy éramos cuatro. Han acudido dos amigos de Alfonso, casi de su edad. Yo, evidentemente, soy el benjamín del grupo. Y para mi consternación, los tres aún pueden conmigo. Pero ya cambiará la situación, ya. Algún día me vengaré, pero sanamente, jejejejeje.
No me da tiempo a bajar las fotos, pero en un próximo post lo haré. De todas formas, no he podido fotografiarles en la bici, pero sí tomando un buen “apañao”...
Quiero hablaros de una grata sorpresa que he recibido. Laura me ha escrito y enviado un par de fotos con la pulsera. Ella también la tiene, y ha querido hacérselas en mi honor. Os dejo una, la que más me gusta, para que la veáis.
De paso, quiero comentarios que me ha dejado un mensaje para todos vosotros, en el cuál os agradece de corazón los comentarios que ponéis sobre las cartas que posteo. Y no sólo le emociona leerlas y recordarlas sino que también lee vuestros blogs, al igual que yo, y no podéis imaginar lo mucho que disfruta comprobando el valor que le dais a nuestra amistad, que aún perdura y siempre existirá.

Así que no puedo dejar de emocionarme al ver esta foto suya con la pulsera, sabiendo que está ahí, y que me sigue día a día...
Gracias a todos nuevamente por haber realizado el quiz, compartiendo un poco de vuestro tiempo conmigo. Esas cosas no tienen precio para mí.
En fin, que paséis todos, blogueros y no blogueros, un feliz domingo. Nos vemos mañana, ¿vale?
¡Hasta ahora mismo!!!!!!
LAS CEREZAS MARCAN... ¡EL COMIENZO DEL VERANO!
Estos dos últimos días han sido muy especiales e importantes para mí, sobre todo el día de ayer. Por supuesto me tomé el jueves libre, porque tenía que viajar a Valencia, la de mis amores. Como sacrificio, me toca de nuevo estar en el Hospital mañana Sábado, pero no podéis imaginar lo mucho que ha merecido la pena.
El miércoles tuve una gran sesión de bicicleta. Poco a poco voy encontrándome más fuerte, y en el último tramo que hicimos dejé a Alfonso, mi compañero de viaje, rezagado. Ya comenté que me dobla la edad, y me sentía fatal al no poder seguir su ritmo, pero finalmente lo logré. De todas formas, anduvimos casi todo el rato en terreno llano, así que habrá que ver el domingo con las "cuestecillas", si puedo con él...

Alfonso, cogiendo cerezas y degustándolas.
Durante el viaje nos detuvimos ante la visión de un enorme cerezo que apareció ante nosotros, desafiante, repleto de ese fruto carnoso y de color tan llamativo. En realidad yo no lo alcancé a ver, sino Alfonso, que se da cuenta de todo. Yo bastante tenía con darle al pedaleo y no flojear más de la cuenta, pues de lo contrario, de seguro me quedaba rezagado nuevamente, y no era lo que yo quería.
Yo tenía mis reservas a la hora de acercarme al cerezo, pues había una enorme finca justo enfrente y repleta de perros, los cuales no cesaban de ladrar impunemente.
-Alfonso... ¿pero seguro que tú conoces al dueño de la finca? Mira que si nos saca el “escopetín”, y arremete contra nosotros...
-Que sí, hombre, que sí. Además, es igual, yo no me quedo sin comerme alguna de estas maravillas de la naturaleza. ¿Tu sabes lo buenas que están recién cogidas del árbol?
-Nada, nada, tú mandas. A hincharnos a cerezas...
Y vaya si nos hinchamos. Aquellas épocas en las que podía aparecer de repente el dueño del terreno, escopeta en mano, había pasado a la historia, pero yo por si las moscas vigilaba la finca de vez en cuando, pero no porque apareciera increpándonos y pensando en degollarnos allí vivos, sino más bien por no quedar como unos vulgares gorrones a la vista del dueño. Sé perfectamente que como mucho nos habría dicho: Oigan, no se pasen, vale que cojan un par de cerezas si les apetece, pero tampoco es cuestión de que llenen ustedes las bolsas y me dejen el cerezo en “bolas”.
Porque eso es lo que hizo Alfonso. Cuando se hartó de comer cerezas, sacó una bolsita de esas del “supermercado” que tenía escondida y se puso a llenarla de esas enormes cerezas tan ricas. Y la verdad, es que estaban “super ricas”. Casualidad que cuando llegué a casa, en un programa apareció nada menos que “Isabel Pantoja”, si no recuerdo mal, hablando de las cerezas y de lo ricas que sabían arrancándolas de los cerezos y comiéndolas inmediatamente.

Así que Alfonso no paraba de decirme: -¡Come, muchacho, come! ¡Mira, toma estas, son enorme!...
El viaje de regreso, con las cerezas en mi estómago, me dio alas, y parecía que volaba con la “bici”. Me sentía yo “Cerezoman”, como si las cerezas me hubieran dado “superpoderes”...
Ayer... estuve en Valencia. Siempre que voy a Valencia siento que mi cuerpo se derrite, se muere por la ciudad. Qué queréis que os diga, es la ciudad de mi vida, por ella vivo y por ella siento, y realmente así es. Comprendo que habrá gente que no le guste demasiado o más bien poco, pero yo no sabría vivir sin estar de vez en cuando allí. Y me diréis, ¿porqué no vives allí? Es largo de explicar, pero principalmente es por el trabajo, dado que aunque yo puedo pedir traslado, mi mujer no puede, porque su empresa no existe en Valencia, y con lo cual no hay plazas que cubrir, obviamente.

En honor a mi amiga bloguera "Euria", como una de las fotos clásicas que suele mostrar en su blog. Se me ocurrió hacerme esta foto de los pies, mientras esperaba la salida del colegio de mi hija Fátima.
Y encima, las personas más importantes en mi vida, viven allí, en Valencia y en los pueblecitos cercanos, urbanizaciones... Y tuve ocasión de estar en compañía de casi todos ellos.
No quiero extenderme más, porque este post no acabaría nunca, pero lo único que puedo deciros es que ayer fue uno de los días más felices de mi vida...
¿Te apetece hacer el test sobre mi blog?
Si es así, aquí tienes el link. Parece que esto se ha puesto de moda, y yo no voy a ser menos.
Prometo dedicar un post entero para el ganador.
Take my Quiz on QuizYourFriends.com!
"HOY TE ESCRIBÍ UNA CARTA"...
Por Laura Doltz

UN DÍA DE CLASE
25 de octubre de 1990
¡Hola, Mark!
Te estoy escribiendo desde clase. Tengo justo ahí enfrente al profesor de “Estructura económica” explicando algunas cosas de las que no me estaba enterando, por eso te escribo. Desde luego, si se levanta, me "piíiílla", porque estoy en primera fila.
Esta asignatura es complicada pero creo que la entiendo mejor estudiándola por mi cuenta, y como no molesto a nadie escribiéndote, pues lo hago.
Tengo que hablarte de la boda de mi hermana Sara. No, aún no se ha casado, aunque sí lo habrá hecho cuando leas esta carta. De momento, los preparativos. La boda es el Sábado... (vaya, ahora mi profesor está hablando de “la unidad monetaria”).
(Mark actualmente: ¿Hablarían entonces ya del euro? Me parece que ni existía la palabra. Recuerdo que su primer nombre fue el ECU. ¿Es así? ¿Alguien tiene un ECU aunque sea una muestra? Yo recuerdo tener algo por ahí).
Creo que lo de Sara y su boda te lo contaré en la próxima carta porque ahora no sé dónde tengo la cabeza. La mitad de mi cabeza está en esta carta y la otra mitad está en clase con las explicaciones del profesor.

¡Que horror! Aún me quedan dos clases para terminar la jornada. Ya es de noche, y no salgo hasta las 9,00 h. (Ahora están hablando del ECU y los centavos. ¡Que rollo!)
(Mark actualmente: ¿Lo veis? Era el ECU, sí. Ahora lo nombra Laura)
...
Bueno, hemos estado un buen rato intentando no dar clase, pero esta profesora es muy insistente, aunque sí hemos conseguido un buen rato libre.
Ahora estoy al final de la clase porque ésta profesora sí que se levanta y observa. Estamos en la clase de prácticas, como ha dejado reflejado en la carta mi compañero de pupitre “Santi”, y ella es a la vez nuestra tutora.

Te envío esta carta sin más demora, y en pocos días recibirás otra con todo lo referente a la boda de mi hermana Sara.
Ahora tengo que dejarte porque apenas tengo tiempo. Gracias por existir, Mark.
Besos
Tuya, sinceramente.
Laura Doltz

UN DÍA DE CLASE
25 de octubre de 1990
¡Hola, Mark!
Te estoy escribiendo desde clase. Tengo justo ahí enfrente al profesor de “Estructura económica” explicando algunas cosas de las que no me estaba enterando, por eso te escribo. Desde luego, si se levanta, me "piíiílla", porque estoy en primera fila.
Esta asignatura es complicada pero creo que la entiendo mejor estudiándola por mi cuenta, y como no molesto a nadie escribiéndote, pues lo hago.
Tengo que hablarte de la boda de mi hermana Sara. No, aún no se ha casado, aunque sí lo habrá hecho cuando leas esta carta. De momento, los preparativos. La boda es el Sábado... (vaya, ahora mi profesor está hablando de “la unidad monetaria”).
(Mark actualmente: ¿Hablarían entonces ya del euro? Me parece que ni existía la palabra. Recuerdo que su primer nombre fue el ECU. ¿Es así? ¿Alguien tiene un ECU aunque sea una muestra? Yo recuerdo tener algo por ahí).
Creo que lo de Sara y su boda te lo contaré en la próxima carta porque ahora no sé dónde tengo la cabeza. La mitad de mi cabeza está en esta carta y la otra mitad está en clase con las explicaciones del profesor.

¡Que horror! Aún me quedan dos clases para terminar la jornada. Ya es de noche, y no salgo hasta las 9,00 h. (Ahora están hablando del ECU y los centavos. ¡Que rollo!)
(Mark actualmente: ¿Lo veis? Era el ECU, sí. Ahora lo nombra Laura)
...
Bueno, hemos estado un buen rato intentando no dar clase, pero esta profesora es muy insistente, aunque sí hemos conseguido un buen rato libre.
Ahora estoy al final de la clase porque ésta profesora sí que se levanta y observa. Estamos en la clase de prácticas, como ha dejado reflejado en la carta mi compañero de pupitre “Santi”, y ella es a la vez nuestra tutora.

Te envío esta carta sin más demora, y en pocos días recibirás otra con todo lo referente a la boda de mi hermana Sara.
Ahora tengo que dejarte porque apenas tengo tiempo. Gracias por existir, Mark.
Besos
Tuya, sinceramente.
Laura Doltz
FIN DE SEMANA EN LA ALDEA II
FIN DE SEMANA EN LA ALDEA II
Como lo prometido es deuda, aquí están las fotos del fin de semana en la aldea. No tienen mucha calidad porque están hechas con el teléfono. Desgraciadamente la cámara digital se me ha estropeado, y tienen que arreglármela.
Todo empezó el sábado por la tarde. A esa hora aún causaba estragos el sol, como podéis ver en la foto de la ermita. Es pequeña, pero acogedora. Bueno, yo no entré, porque escuchar misa no es lo mío, pero la he visto infinidad de veces por dentro. Además, estaba repleto de gente, así que de todas formas no cabía allí dentro ni un alfiler.

¿Os habéis fijado que raro se ve el sol en esta foto?
Al terminar la misa sacaron al santo en procesión. Una mini-procesión más bien, diría yo. Pero fue muy divertido, porque la banda que contrataron constaba solo de 5 músicos, y el “tuba” se parecía a mí pero con el violín, desafinando por todos los lados. “Madre mía”, aquello no era música, eran lamentos descontrolados. Tentado estuve de decirle al chaval: ¡Anda, que tú eres de los míos... si no tocas sonará mejor!
En fin, que lo bauticé, y ya era “el tuba” para todos. Yo no sé si es que le faltaba pulmón o es que tocaba la partitura al revés, pero a mí me dio por pensar que hasta el santo lo miraba con mala cara. “Po-po-po-puuuu”...
Yo me dedicaba a filmar y a echar fotos, y como todo el mundo me conocía, la grabación quedó muy bien, porque todo el mundo saludaba a la cámara, aunque en realidad me saludaban a mí, y quedó todo muy espontáneo y gracioso. La escena en que todos (aunque parecíamos muchos, seguíamos siendo cuatro gatos de pueblo), bajaban por la única calle existente, detrás del santo, empezando por la alcaldesa, un concejal de la ciudad y el sacerdote, era de risa, y aquello me recordaba a la película “Bienvenido Mr. Marsall”, os lo juro. Un “torpedo” de procesión. La cámara daba botes por culpa de mi incontenible risa.

¿El protagonista de la historia?
Mientras tanto los músicos hacían lo que podían, los cinco, y por culpa del “tuba” la chica del tambor ya no sabía como tocar, “rata-plan plan, po-po-po-puuuuuu”, ya incluso se partían ellos solos, y yo no cesaba de decir, “quitad el sufrimiento al tubaaaaa”. Pero yo sabía lo que era eso, porque lo sufrí en mis propias carnes, y desde luego no era el más indicado para meterme con él, aunque no podía evitarlo.
Recuerdo un año en que me llamó mi queridísimo director a última hora, sin ensayar ni nada, sólo lo que recordaba, yo, que tan malo era con el violín, y ala, a una boda a tocar en un pueblo cercano. Me puse nada menos que al lado de Taré Darias, hijo de un ilustrísimo compositor español llamado “Javier Darias”. El chico tuvo la suerte de irse a Alemania a curtirse con el violín (claro, la pasta gana), y yo era un violín “chusquero”, ya me entendéis, si si, el “pijo” mano a mano con el “pachangueras”. Yo me dije, esto está hecho: ¡Que “Darias” empuja el arco hacia arriba, pues yo también... ¡hacia abajo! pues yo también... ¡Mano p´arriba con el arco!... pues yo no iba a ser menos. Ahora eso sí, los dedos ya no los podía controlar, y caían donde podían. Seguir el ritmo de Taré era poco menos que imposible, y yo terminé por hacer como que tocaba. Total, con tanta cuerda (no es que fuéramos muchos pero podía pasar), ¿qué mas daba? Y yo “ala”, arco p´arriba, arco p´abajo, y... ¡teníais que ver la cara del director! Me miraba como solo un demonio puede mirar. Cada vez agitaba más la varita y los brazos, colérico que estaba el pobre. Y los ojos se le salían de las órbitas, pero yo me decía: no voy a hacer el ridículo aquí en medio sin tocar, porque... la gente diría: mira, que “suertudo”, para escuchar mejor el concierto se ha puesto ahí en medio de todos, así cualquiera. Y si no, vamos a ver, ¿que hacía yo ahí en mitad de la orquesta con un violín en la mano y el arco en la otra sin tocar, como un pasmarote? Yo, ahí, a rascar, aunque tocara de todo menos la pieza en cuestión. "Joer", algo saldría bien, porque me dieron veinte mil pesetas de las de entonces, y hablamos del año 89...

Foto "in extremis" de los músicos chusqueros...
Pero regresemos a la aldea, que me enrollo. Y ya termino casi. Hubo un enorme convite, en el que solo comieron los de siempre, aquellos que se apalancan delante de la mesa, y ya no dejan meterse a nadie, devorando todo lo que hay alrededor, aunque sean míseras pipas de girasol, o ramitas del árbol más cercano empapadas en miel (un buen “truqui” que me enseñó mi querido Mr. Bean). Al menos alcancé a coger un trocito de jamón, eso si, compartido, porque dio la casualidad que el de enfrente cogió el mismo pedazo, y nos quedamos cada uno con una mitad.
La nuera de la alcaldesa (si, alcaldesa de 20 aldeanos, si, pero alcaldesa al fin y al cabo), tiene una perrita llamada “Nina”, que en esta foto os la presento para que la podáis contemplar. Un delirio de perrita, que iba como loca buscando a su dueña, entre tanto “gorrón-comensal” y “músico chusquero”. La perrita no sabía si ir al encuentro de su dueña o tirarse por el barranco más cercano.

La perrita "Nina" acariciada por un servidor.
Llegó la noche, y lo primero que se hizo fue quemar una enorme hoguera, recordando a las fiestas falleras. Daba gusto, y aunque no eran ninots, lo parecía. Pero los músicos chusqueros decidieron tocar el himno de Valencia, y el “tuba” se encargó de demolerlo. Si llega a estar presente el maestro “Serrano”, se lo come de una sentada, así de claro. SI es que hasta la “tuba” del “tuba” deseaba largarse de allí cagando leches. ¡Que martirio debió pasar!
Después toco la cena, yo seguí grabando con mi cámara, para no perderme detalle, y que quedara aquello para la posteridad, las fiestas de la aldea, de seguro, más pequeña de España...
Ah, y el “apañao” estaba buenísimo, que conste,... y menuda cogorza que pillaron algunos. Aquello era un desenfreno a las 3 de la madrugada entre bailes de “San bito” y “San... jejejejeje.

¿QUe se adivina delante de la hoguera?
FIN DE SEMANA EN LA ALDEA
Este fin de semana ha transcurrido en la aldea que hay cerca de la ciudad.
Estaban de fiesta, y sacaron al Santo en procesión, por las contadas calles de la aldea. Desde luego la procesión no duró mucho, obviamente. Después pusimos dos tracas, y a una de ellas fuí yo quien le prendí fuego a la mecha. Casi no me dio tiempo de apartarme y poco más que me quemo yo también.
Tras el evento, tocaba el "piscolabis", al que nos apuntamos todos. Tampoco estuvo nada mal. Mucha cervecita, "apañao" (como dicen por aquí, que no es otra cosa que la sangría)...
Cuando ya pintaba la noche, quemamos una estupenda hoguera, como si en mitad de las fallas de valencia estuvieramos, y como estábamos en la Comunidad Valenciana, pues no faltó el himno de Valencia, aunque con los cuatro o cinco músicos desafinados que habían, aquello no se sabe muy bien que era...
Desgraciadamente no he tenido tiempo de bajar las fotos, pero a ver si hay suerte y mañana las tengo listas para que las podáis contemplar.
Lo malo fue que terminamos bien entrada la madrugada, y a las 8 yo tenía que estar corriendo con la bici. Pero hice el esfuerzo necesario y poco antes de esa hora ya estaba Alfonso esperándome en el lugar de siempre.
Un fin de semana completo, pero ahora ya me duelen hasta los "dolores"...

LAS BICICLETAS SON PARA EL VERANO
Quería, antes que nada, dar las gracias a
Glassy Ocean, La bruja y Estherilla , por nombrarme en uno de sus post, incluso en el caso de Glassy, dedicármelo. Sois gente muy maja, me caéis la mar de bien, ya lo sabéis. En realidad es así con todos los blogs que visito regularmente, y que disfruto leyendo. Vosotros ya sabéis quienes sois. Gracias a todos por compartir vuestras experiencias, vuestros relatos, vuestra simpatía...
Ahora paso a contaros lo que estoy haciendo últimamente, y que no es otra cosa que hacer kilómetros con la bicicleta. Hace poco me lo tomé en serio, y suelo irme sábados y domingos por la mañana y martes y jueves por la tarde-noche.

No veáis como me dolían las posaderas los primeros días, pero ya me voy habituando. Tengo un compañero de viaje, padre de un amigo, que es a la vez futuro yerno de Pepe (el que estuvo brindando conmigo en mi casa, y nombré el otro día al tiempo que colocaba una foto inmortalizando aquél instante).
Brindamos por nuestra amistad, por que todo fuera bien el resto del año, y por los futuros novios, aunque ellos no se casarán hasta el año que viene.
Pepe es un gran amigo. Cuando le conocí, hace unos 8 años, aquél día estaba yo de mal humor, por algo irremediable que no logré evitar, y apenas cruzamos palabra. Había más gente en el campo donde estuvimos ese fin de semana, y pasamos desapercibidos el uno del otro. Sin embargo, en la siguiente ocasión que coincidimos, a los pocos días, descubrí en él a un tipo muy divertido, de esos que tienen muy buen sentido del humor, que se ríen con todo incluso de sí mismos sin tapujos. Puso una cinta de una visita reciente que habían hecho él y su familia a Alcalá del Júcar, un pueblecito de Albacete muy famoso (precisamente “brisaenlanoche” lo nombra en su último post), y fue un auténtico show. Al fin de semana siguiente nos juntamos de nuevo, para descansar y comer como cosacos, y descubrí que cocinaba el tío como nadie. Me convertí en su pinche desde entonces, y recuerdo que me trataba como si yo fuera un “pijo” o que hubiese que tener miramientos conmigo. Me hace gracia porque siempre doy esa imagen cuando me conocen, pero menos mal que luego descubren que no soy así, sino todo lo contrario. Ahora es diferente, y nos reímos un montón de aquellos días. Supongo que el verme tan serio el primer día, le dio una impresión equivocada de mí.
Lo que peor llevo siempre es que me digan que le tengo cierto aire al “Juez Garzón” o a “Ricardo Bofill”. Anda que... hmmm, si al menos se me pegara la pasta que deben tener...
Bueno, yo creo que en realidad me lo dicen por las gafas...

El paso por el puente azul de mi amigo Alfonso, que siempre iba delante mío.
En fin, a lo que íbamos. Su futuro consuegro, Alfonso, es quien me acompaña con la bicicleta. Casi me dobla la edad, y está fuerte como un toro, tanto que no puedo seguirle el ritmo. ¡Vergonzoso, si!
Es una máquina, y nunca se cansa. Ya puedo correr que siempre me alcanza y hasta me deja tirado, y tiene que esperarme después. Poco a poco voy recortándole terreno cada día que pasa, dado que me voy poniendo en forma con el transcurrir de los días, pero como después terminamos parando en algún sitio e hinchándonos de comida, yo vuelvo a estar pasado de peso. Y si a eso le añadimos que soy carne sedentaria...

Comida en el restaurante tras terminar de correr.
El martes llovió a cantaros, y yo solo llevaba una camiseta de estas de hacer gimnasia, ya sabéis. Hacía un poquillo de aire fresco, y aún me extraña como no pillé una pulmonía. Terminamos totalmente empapados, pero llegamos a nuestro destino. Es bonito recorrer los campos, y descubrir lugares que nunca antes había visto.

La caseta donde paramos mientras llovía a cantaros.
Hubo un momento que llovía tanto que tuvimos que parar para resguardarnos. Entramos en una caseta hecha polvo, llena de botellas de cerveza y... bueno, ya os lo podéis imaginar, de todo menos bonito. Hacía un olor insoportable, así que nos quedamos esperando fuera, pero justo en el lugar donde no parecía llegar demasiada agua a nuestros cuerpos.
Cuando llegamos al restaurante donde íbamos a desquitarnos del ejercicio (si, ya se que está mal, ya se, pero quien se resiste), Alfonso se dio cuenta de que me había puesto la camiseta del revés....
Se partía de risa conmigo. Yo le dije: ¡Bueno, eso es porque alguien está pensando en mí mucho, jejejejeje! ¡Más quisiera!... Las personas que había en el restaurante nos miraban extrañadas, así como íbamos, calados de agua hasta la muerte y llenos de barro. Para colmo, tropecé con una piedra y caí de bruces al suelo. No me partí la crisma de milagro, porque en eso, la verdad, siempre he tenido suerte. Si algo aprendí fue a caerme con estilo, pero eso lo aprendí en mi etapa de portero de fútbol-sala, jejejeje.

Brindis con Alfonso, al igual que hice con Pepe, por la futura boda de sus hijos.
Una vez, estando con Pepe, al subir un escalón resbalé (cosa típica en mí), y menudo revolcón en el suelo que me di. Lo más gracioso es que tenía las manos metidas en los bolsillos de la chaqueta, y ahí que fui yo a caerme al suelo sin sacar las manos y dando una voltereta de tal forma que conseguí levantarme acto seguido. La gente se partió, si, pero terminaron todos aplaudiéndome. Mi amigo Pepe aún se ríe y se pasa el día contándolo.
En fin, ahí os dejo algunas fotos de mis correrías con la bicicleta...
DIARIO DE MI ADOLESCENCIA (MAYO 1983)
LOS SELLOS ERAN INSUFICIENTES...

Sábado, 21 de mayo 1983
No comprendo la reacción de Loli, pero sea lo que sea me gusta. ¡Estaba celosa! Me dijo enfadada que no entendía como podía ir con otras chicas si se suponía que salía con ella y su amiga Carolina.
Yo lo paso muy bien con las dos, especialmente con Loli, que cada día me gusta más, sin embargo, cuando llega el domingo por la tarde, ocurre lo de siempre, que nunca quedamos para la semana siguiente, y a mí eso me desespera. No me vale que me digan: ¡Bueno, ya nos veremos por ahí!
No me gusta ser segundo plato de nadie, así que si mañana por la tarde esto se repite, tomaré la determinación de pasar automáticamente de ambas. Sé que después podría lamentarlo, porque realmente esa chica me gusta, ya lo he dicho varias veces, pero quizá sea lo mejor. Después de varias semanas, pienso que ya deberíamos estar saliendo en serio, y tal vez sea culpa mía por no decírselo claramente, pero no veo ninguna señal de que ella también lo desee, y no sé si ahora mismo estoy preparado para una negativa.
Lunes, 23 de mayo 1983
He decidido finalmente olvidarme de Loli. Este fin de semana ya he quedado con Pilar y su amiga. El miércoles las veré actuar en el colegio, donde hacen un pequeño concierto con las flautas dulces. Seguro que me aburro, pero todo sea por quedar bien...

Martes, 24 de mayo 1983
Mi hermana Cris me llamó esta mañana. Estaba muy contenta porque el fin de semana había estado en Peñíscola con sus compañeros de colegio. Era un viaje de fin de curso adelantado. Termina este año E.G.B. Y por fin obtendrá el “Graduado Escolar”. Y ella sí hará BUP, no como yo, que me pasé a “Formación Profesional”.
Estoy seguro de que este viaje habrá sido bueno para ella. Debería hacer más viajes, conocer más gente. Escuchándola hablar parece mucho más segura de sí misma, y más centrada.
Ya queda menos para que llegue el tan ansiado verano, y disfrutemos de algunos días juntos. Como siempre será en la sierra de Buñol, donde mis tíos tienen allí una casita, con piscina incluida. No es muy grande, pero lo suficiente para un buen chapuzón. Con mis primos, solemos hacer buenos partidos de waterpolo, y terminamos llenos de arañazos y rasguños, pero merece la pena. También se sale la mitad del agua de la piscina, lo que pone a mi tío de muy mal humor, pero es que si no, no jugamos...
Jueves, 26 de mayo 1983
¡Vaya despistado! Lo que se habrá reído Laura de mí. Envié la carta que le escribí hace unos días con sellos insuficientes.
Lo peor es que la carta pudo no haber llegado, y aún no me explico como no la rechazaron. Desconozco si puse el remite o no, y de no haberlo puesto, en caso de que la carta no le hubiera llegado a Laura, no me habría enterado.
Cuando vaya a Valencia en verano le pediré que me envíe las cartas allí, para no perder tanto contacto. Me temo que ella en verano no está en Valencia sino en el pueblo, y es una lástima porque podríamos vernos algún día, como ocurrió en las fallas. De todas formas no está lejos, pero habría que ver quien me lleva allí. Claro que quizá en autobús pueda hacerlo... en fin, ya veremos.
Esta es la carta:
¡Hola, Mark!
En primer lugar te diré: Cuando vayas al estanco y le pongas el sello, ANTES de ponérselo pides que te pesen el sobre, porque al tener demasiado peso la tasa era mayor y hacían falta más sellos.
Por esta pasa, porque no me han cobrado las 8 pesetas que faltaban, que si no... (Broma). ¡Fíjate, eh!
El cartero no se había dado cuenta, pero yo “honrada” se lo dije, y no me cobró nada, que si no, las pago.
En cuanto a tu carta:
Me ha hecho mucha gracia lo del periódico. El tío se fijó en ti (bueno, sin verte, en tu mal genio). Por cierto, ¿que canción me enviaste? No la conozco. ¿Te acuerdas de cuál era? ¿Quién la canta?
Esta carta tuya, a pesar del fallo de las 8 ptas, jejejeje, es la que más me ha gustado, porque no te has enrollado hablando y me has contado cosas diferentes. Y el lío de los sobre ha sido muy divertido. Me has devuelto la broma. A Crucy también le he escrito una carta con la misma broma de los sobres.
Te voy a decir mis canciones preferidas últimamente, como haces tu.
Mark, actualmente: A continuación viene una lista con un montón de canciones de aquella época. Solíamos coincidir en la mayoría de ellas, claro que también era lo que se escuchaba en la radio. Entre aquellas canciones se podía encontrar, por ejemplo: “La noche no es para mí” de Vídeo, “Embrujada” de Tino Casal, “Enfermera de noche” de La Mode, “Lies” de Thompson Twins, “Our House” de Madness...
¿Sabes? He cambiado la pared de mi cuarto. No el color, porque es estucado, pero sí de Posters. He colocado uno de la discoteca Bravatta, otro enorme de Miguel Bosé, también uno de Mecano y finalmente, uno de Marilyn Monroe y otro de Adam & Ant.
Te dejo por hoy, Mark, ya te contaré más cosas sobre esta valenciana amiga tuya y su gente.
¡Hasta pronto!
Laura

Sábado, 28 de mayo 1983
Finalmente he salido con Pilar y su amiga. No sé si Loli me habrá visto, pero me da igual. Sin embargo, con estas chicas me aburro, cuando con Loli todo era muy divertido. Pilar no es mala chica, pero yo creo que el problema radica en que Loli me atrae demasiado y ya no me vale otra cosa...
Mi hermano ha roto con Cecilia. Me lo ha contado este mediodía cuando ha venido a comer con mis tíos-abuelos. Dice que coincidió con Marta, una amiga de hace tiempo, durante las fiestas de un pueblo cercano, y que, inesperadamente, algo surgió entre ellos dos, que les lanzó uno en brazos del otro. Medio en broma, medio en serio, me ha dicho: Ni ella ha sido dejada nunca por los chicos con los que ha salido, ni tampoco yo por ninguna chica, siempre ha sido al revés en todos los casos. Veremos quien sale mejor librado de esto, si ella o yo, pero preferiría pensar que eso no va a ocurrir nunca...
La Noche No es Para Mi
Video
Ya no sé que esta bien o esta mal
una total confusión, esperando la noche
como el que espera su final
todo el día de aquí para allá
busco algún "leif motive"
para saciar de golpe, aburrimiento
mi soledad
La noche no es para mi
no para mi
La noche no es para mi
no para mi
El reloj pasa ya de las dos
todo a mi alrededor se vuelve diferente
aunque en el fondo sea igual
entre lo incierto y la realidad
noto correr el alcohol
por mi sangre efervescente
cumpliendo siempre el ritual
La noche no es para mi
no para mi
La noche no es para mi
no para mi
La oscuridad crece aun mas y mas
y las tinieblas se han apoderado de mi mente
y no lo puedo soportar
y ya no sé que esta bien o esta mal
busco con desesperación con quien pasar la noche
otra noche sin final...


Sábado, 21 de mayo 1983
No comprendo la reacción de Loli, pero sea lo que sea me gusta. ¡Estaba celosa! Me dijo enfadada que no entendía como podía ir con otras chicas si se suponía que salía con ella y su amiga Carolina.
Yo lo paso muy bien con las dos, especialmente con Loli, que cada día me gusta más, sin embargo, cuando llega el domingo por la tarde, ocurre lo de siempre, que nunca quedamos para la semana siguiente, y a mí eso me desespera. No me vale que me digan: ¡Bueno, ya nos veremos por ahí!
No me gusta ser segundo plato de nadie, así que si mañana por la tarde esto se repite, tomaré la determinación de pasar automáticamente de ambas. Sé que después podría lamentarlo, porque realmente esa chica me gusta, ya lo he dicho varias veces, pero quizá sea lo mejor. Después de varias semanas, pienso que ya deberíamos estar saliendo en serio, y tal vez sea culpa mía por no decírselo claramente, pero no veo ninguna señal de que ella también lo desee, y no sé si ahora mismo estoy preparado para una negativa.
Lunes, 23 de mayo 1983
He decidido finalmente olvidarme de Loli. Este fin de semana ya he quedado con Pilar y su amiga. El miércoles las veré actuar en el colegio, donde hacen un pequeño concierto con las flautas dulces. Seguro que me aburro, pero todo sea por quedar bien...

Martes, 24 de mayo 1983
Mi hermana Cris me llamó esta mañana. Estaba muy contenta porque el fin de semana había estado en Peñíscola con sus compañeros de colegio. Era un viaje de fin de curso adelantado. Termina este año E.G.B. Y por fin obtendrá el “Graduado Escolar”. Y ella sí hará BUP, no como yo, que me pasé a “Formación Profesional”.
Estoy seguro de que este viaje habrá sido bueno para ella. Debería hacer más viajes, conocer más gente. Escuchándola hablar parece mucho más segura de sí misma, y más centrada.
Ya queda menos para que llegue el tan ansiado verano, y disfrutemos de algunos días juntos. Como siempre será en la sierra de Buñol, donde mis tíos tienen allí una casita, con piscina incluida. No es muy grande, pero lo suficiente para un buen chapuzón. Con mis primos, solemos hacer buenos partidos de waterpolo, y terminamos llenos de arañazos y rasguños, pero merece la pena. También se sale la mitad del agua de la piscina, lo que pone a mi tío de muy mal humor, pero es que si no, no jugamos...
Jueves, 26 de mayo 1983
¡Vaya despistado! Lo que se habrá reído Laura de mí. Envié la carta que le escribí hace unos días con sellos insuficientes.
Lo peor es que la carta pudo no haber llegado, y aún no me explico como no la rechazaron. Desconozco si puse el remite o no, y de no haberlo puesto, en caso de que la carta no le hubiera llegado a Laura, no me habría enterado.
Cuando vaya a Valencia en verano le pediré que me envíe las cartas allí, para no perder tanto contacto. Me temo que ella en verano no está en Valencia sino en el pueblo, y es una lástima porque podríamos vernos algún día, como ocurrió en las fallas. De todas formas no está lejos, pero habría que ver quien me lleva allí. Claro que quizá en autobús pueda hacerlo... en fin, ya veremos.
Esta es la carta:
¡Hola, Mark!
En primer lugar te diré: Cuando vayas al estanco y le pongas el sello, ANTES de ponérselo pides que te pesen el sobre, porque al tener demasiado peso la tasa era mayor y hacían falta más sellos.
Por esta pasa, porque no me han cobrado las 8 pesetas que faltaban, que si no... (Broma). ¡Fíjate, eh!
El cartero no se había dado cuenta, pero yo “honrada” se lo dije, y no me cobró nada, que si no, las pago.
En cuanto a tu carta:
Me ha hecho mucha gracia lo del periódico. El tío se fijó en ti (bueno, sin verte, en tu mal genio). Por cierto, ¿que canción me enviaste? No la conozco. ¿Te acuerdas de cuál era? ¿Quién la canta?
Esta carta tuya, a pesar del fallo de las 8 ptas, jejejeje, es la que más me ha gustado, porque no te has enrollado hablando y me has contado cosas diferentes. Y el lío de los sobre ha sido muy divertido. Me has devuelto la broma. A Crucy también le he escrito una carta con la misma broma de los sobres.
Te voy a decir mis canciones preferidas últimamente, como haces tu.
Mark, actualmente: A continuación viene una lista con un montón de canciones de aquella época. Solíamos coincidir en la mayoría de ellas, claro que también era lo que se escuchaba en la radio. Entre aquellas canciones se podía encontrar, por ejemplo: “La noche no es para mí” de Vídeo, “Embrujada” de Tino Casal, “Enfermera de noche” de La Mode, “Lies” de Thompson Twins, “Our House” de Madness...
¿Sabes? He cambiado la pared de mi cuarto. No el color, porque es estucado, pero sí de Posters. He colocado uno de la discoteca Bravatta, otro enorme de Miguel Bosé, también uno de Mecano y finalmente, uno de Marilyn Monroe y otro de Adam & Ant.
Te dejo por hoy, Mark, ya te contaré más cosas sobre esta valenciana amiga tuya y su gente.
¡Hasta pronto!
Laura

Sábado, 28 de mayo 1983
Finalmente he salido con Pilar y su amiga. No sé si Loli me habrá visto, pero me da igual. Sin embargo, con estas chicas me aburro, cuando con Loli todo era muy divertido. Pilar no es mala chica, pero yo creo que el problema radica en que Loli me atrae demasiado y ya no me vale otra cosa...
Mi hermano ha roto con Cecilia. Me lo ha contado este mediodía cuando ha venido a comer con mis tíos-abuelos. Dice que coincidió con Marta, una amiga de hace tiempo, durante las fiestas de un pueblo cercano, y que, inesperadamente, algo surgió entre ellos dos, que les lanzó uno en brazos del otro. Medio en broma, medio en serio, me ha dicho: Ni ella ha sido dejada nunca por los chicos con los que ha salido, ni tampoco yo por ninguna chica, siempre ha sido al revés en todos los casos. Veremos quien sale mejor librado de esto, si ella o yo, pero preferiría pensar que eso no va a ocurrir nunca...
La Noche No es Para Mi
Video
Ya no sé que esta bien o esta mal
una total confusión, esperando la noche
como el que espera su final
todo el día de aquí para allá
busco algún "leif motive"
para saciar de golpe, aburrimiento
mi soledad
La noche no es para mi
no para mi
La noche no es para mi
no para mi
El reloj pasa ya de las dos
todo a mi alrededor se vuelve diferente
aunque en el fondo sea igual
entre lo incierto y la realidad
noto correr el alcohol
por mi sangre efervescente
cumpliendo siempre el ritual
La noche no es para mi
no para mi
La noche no es para mi
no para mi
La oscuridad crece aun mas y mas
y las tinieblas se han apoderado de mi mente
y no lo puedo soportar
y ya no sé que esta bien o esta mal
busco con desesperación con quien pasar la noche
otra noche sin final...

"CLARO DE LUNA" (De mis relatos)

Mi sensibilidad por este magnífico compositor se ve patente en este relato que hice intentando meterme en su piel, como si hubiese sido yo quien reviviera aquel amor inmortal...
Espero que os guste
CLARO DE LUNA
La textura de aquella carta en el umbral de mi casa, su color, los trazos de su escritura, no eran detalles desconocidos para mí. Sabía de qué manos provenían, quién había rellenado esa carta con su graciosa pluma encarnada. Lo que no podía imaginar siquiera era su contenido, al menos, no podía esperar algo tan... especial. Era Teresa de Brunswik, que en nombre de su familia me invitaba a una agradable velada en su hacienda, la de los condes de Brunswik, para darles detalles de mi última inspiración, una sinfonía que estaba preparando y que tenía intención de presentar en la Ópera de Viena, tan pronto estuviese ultimada.
Conocía muy bien la casa de los Brunswik, aquella mansión tan peculiarmente agradable. No en vano, había sido profesor de piano de casi todas las hijas de la condesa, y era ya considerado poco menos que como de la familia. Me unía a ellos una profunda amistad, pero resaltaba especialmente la que mantenía con Teresa, que siempre me animaba a seguir profundizando en mis sonatas para piano y en todo aquello que rodeaba mi vida.

Teresa siempre decía que, cuando componía, transmitía las sensaciones que en aquél momento llevaba dentro de mí, exteriorizando con la música todo el sentimiento que guardaba en lo más profundo del alma, dignificándolo.
-Tus composiciones alteran el espíritu más superficial -me decía, exaltada-, haciendo sentir emociones inexplicables, tristes o alegres, angustiosas o regocijantes, y cuesta imaginar verte sentado al piano, fríamente, preocupado solamente por lograr la perfección absoluta y alcanzar la máxima expresión y armonía de las notas, acertadamente agrupadas.
Yo nunca dejaba que Teresa me hiciese perder la cabeza con sus palabras tan obsesivamente aduladoras. Simplemente me consideraba yo un músico como tantos otros; en todo caso un músico de familia, como podía serlo el médico de la familia o el jardinero, pero no más.
Sin embargo, la música lo era todo para mí, y más que alcanzar la gloria, mi mayor deseo y afán era lograr que en el futuro mis obras no quedaran en el olvido, gozando de la posteridad.
Acepté la invitación gustosamente, y así lo hice saber a través del correo. Hubiese preferido enviar a alguno de mis discípulos, pero aquella tarde no acudió nadie a mi casa, como era de costumbre en aquél entonces.
Al llegar a casa de los Brunswik, pude comprobar que no solamente estaban las hijas de la condesa, todas discípulas mías. Tres invitados más ocupaban el amplió salón de la mansión. Contemplar de cerca aquél espectáculo que se había reflejado en mis ojos, tras ser presentado, hízome turbar hasta casi perder el equilibrio. Acababa de conocer a Julieta Guicciardi, la musa que inspiraría a partir de aquel momento tantas y tantas veces la música que llevaba impresa en mis entrañas.
La muchacha regresaba procedente de Italia en compañía de sus padres, tras una breve pero intensa estancia en ese su país de origen. La visita de los Guicciardi a los condes de Brunswik consistía en solicitar mis servicios como profesor de piano, dado que Julieta deseaba aprender, como era de costumbre en la nobleza, los secretos del arte musical a través del sonido de las teclas de tan maravilloso instrumento.
Julieta Guicciardi, tenía ascendencia milanesa, aunque sus padres residían en Viena desde 1780. Era bellísima hasta la médula, con unos ojos azules intensos, morena pero pálida, con el cabello corto como se llevaba en aquélla época, donde las muchachas parecían mancebos y a menudo no se lograba distinguir su sexo a primera vista.
Desde aquel instante en que la conocí, llegué a creer que quizá alcanzase la felicidad plena en su compañía, en el supuesto de que mi amor fuese correspondido por mujer de tamaña belleza misteriosa.

Era una discípula ejemplar, constante, entregada. Fijó su residencia en la mansión Brunswik, con el fin de poder estar en compañía de sus primas y, recibir una educación pareja. Los padres de Julieta gozaban de una especial amistad con la condesa, lo que hacía la unión más efectiva.
El tiempo transcurría y, paulatinamente, noté que mi musa inspiradora se sentía también atraída hacia mí. Sin ninguna duda, no me importaba poder hacerla mi esposa aún cuando sólo contaba dieciséis primaveras. Sin embargo, cuando el amor correspondido por Julieta me colmaba de toda dicha, no tardé en darme cuenta de que, tras ese rostro de ensueño, esos ojos que destapaban el tarro de las esencias más puras, en definitiva, de aquella figura celestial, se ocultaba un arma de doble filo. Cuando el hechizo había sacudido mi mente hasta la locura, Julieta empezó a mostrar su verdadero yo. Vanidad, egoísmo y dominio salieron a flote, destrozando la magia que me embargaba, el poder que mi ser experimentaba, convirtiéndolo todo en el fin de u