Vértigo
El sentido de la calma lo he perdido y lo busco y lo anhelo y lo reclamo. Quiero decirle que lo echo de menos, que dentro de mi corazón tiene un sitio vacío que añora su presencia. Quiero que vuelva a inundarme con sus besos y su paz...
”Quiero sentir el ingenio
del niño que fui
Tan feliz...
Miedo es el viento que apaga
la luz, la ilusión
Mi ilusión
¿Que va ser de mi?
Tendré que apostar y arriesgar
sin volver a caer
Cielo, escalo a tu corazón
Tú me das vértigo, me das vértigo
Tiempo, vuelas sin compasión
Tú me das vértigo, me das vértigo
¿Qué va ser de mí?
Tendré que cambiar y afrontar
sin dejar de creer
La suerte no da, solo presta
la vida es luchar
y no hay más
y el brazo moral que se hunde
y se agarra al poder
¿Dónde iré?”
Dulces sueños para los que no los hayan perdido
del niño que fui
Tan feliz...
Miedo es el viento que apaga
la luz, la ilusión
Mi ilusión
¿Que va ser de mi?
Tendré que apostar y arriesgar
sin volver a caer
Cielo, escalo a tu corazón
Tú me das vértigo, me das vértigo
Tiempo, vuelas sin compasión
Tú me das vértigo, me das vértigo
¿Qué va ser de mí?
Tendré que cambiar y afrontar
sin dejar de creer
La suerte no da, solo presta
la vida es luchar
y no hay más
y el brazo moral que se hunde
y se agarra al poder
¿Dónde iré?”
Personalidad
Que mi sueño esté espantado no me quita el sueño precisamente, pero si se lo quita a mis padres y ha sucedido sin que yo me dé cuenta. Tengo poca relación con mi padre, estamos bastante distanciados y apenas mantenemos conversaciones superficiales media hora por las noches. Ahora, esta preocupado por mí, veo como me mira por las mañanas cuando viene a despertarme y casi más que despertarme a sacarme de la cama con palabras dulces, hace años que no hacía eso y ahora, me ayuda a levantarme.
¿Has podido dormir? Son preguntas que se repiten a lo largo del día, mi padre se ríe cuando abre el frigorífico y ve que no sólo el Cola cao, sino la aceitera y la taza están dentro. Y por primera vez en siglos, ha intentado hablar conmigo de algo más, ¿Por qué no duermes?, ¿Qué te pasa?, ¿Por qué lloras? Y no puedo, no puedo hablarle, no sé hacerlo, lo miro tristemente y le digo que no lo sé.
Mi madre más de alguna noche se ha quedado conmigo, a los pies de la cama, contándome historias, escuchándome, dándome besitos, calmándome... Que yo no pida ayuda no quiere decir que ellos no lo hagan, la prueba ha sido este mediodía cuando he llegado del trabajo y me he encontrado con un regimiento de tilas especiales para dormir aconsejadas por una especialista amiga de mi madre, “me ha pasado algún pastillazo para que duermas este fin de semana, solo este fin de semana eh” Impresionante, mi madre ahora pasando pastillas y a parte del consejo normal y coherente de que vaya de una puñetera vez al médico a qué me traten adecuadamente su amiga se atrevió hacer un diagnóstico por las cosas que le contó mi madre... “Esta formando su personalidad”.
Tampoco es ninguna sorpresa, ¿no? De echo, me gusta saber eso, me gusta saber que aún no estoy formada del todo, aún hay cosas que moldear en mí.
Sé que no puedo seguir así, que no puedo quedarme con los 15 minutos que parecen 5 horas. Suplico cada noche al sueño, pero parece que hace tiempo dejó de quererme, quizás cuando termine de formar mi personalidad vuelva conmigo.
No, esta noche tampoco he dormido
¿Has podido dormir? Son preguntas que se repiten a lo largo del día, mi padre se ríe cuando abre el frigorífico y ve que no sólo el Cola cao, sino la aceitera y la taza están dentro. Y por primera vez en siglos, ha intentado hablar conmigo de algo más, ¿Por qué no duermes?, ¿Qué te pasa?, ¿Por qué lloras? Y no puedo, no puedo hablarle, no sé hacerlo, lo miro tristemente y le digo que no lo sé.
Mi madre más de alguna noche se ha quedado conmigo, a los pies de la cama, contándome historias, escuchándome, dándome besitos, calmándome... Que yo no pida ayuda no quiere decir que ellos no lo hagan, la prueba ha sido este mediodía cuando he llegado del trabajo y me he encontrado con un regimiento de tilas especiales para dormir aconsejadas por una especialista amiga de mi madre, “me ha pasado algún pastillazo para que duermas este fin de semana, solo este fin de semana eh” Impresionante, mi madre ahora pasando pastillas y a parte del consejo normal y coherente de que vaya de una puñetera vez al médico a qué me traten adecuadamente su amiga se atrevió hacer un diagnóstico por las cosas que le contó mi madre... “Esta formando su personalidad”.
Tampoco es ninguna sorpresa, ¿no? De echo, me gusta saber eso, me gusta saber que aún no estoy formada del todo, aún hay cosas que moldear en mí.
Sé que no puedo seguir así, que no puedo quedarme con los 15 minutos que parecen 5 horas. Suplico cada noche al sueño, pero parece que hace tiempo dejó de quererme, quizás cuando termine de formar mi personalidad vuelva conmigo.
Momento ChoOoOm ChoOoOm rabioso (by Isabel)
No están siendo días muy fáciles, sucede que a veces coges el coche y te encuentras sin rumbo alguno, ¿a dónde voy? No quería ir a clase, no me sentía con fuerzas para entrar por la puerta y ver a la profesora que el día anterior me sacó de clase del brazo en plena crisis magdalena, era gracioso, porque en varias ocasiones quería abrazarme pero yo mantenía la distancia física sin dejarle hacer nada, pero ahí estaba ella, manteniendo la mirada firme con mis ojos y no dejándome esconderlos. El caso, es que una vez que aparqué el coche en la universidad, me quedé mirando el reloj y pensé en que ya era hora que mi hermana mayor me hiciese una terapia de las suyas.
Mi hermanita mayor, (mi amiga del alma bendita) desde que es una famosa actriz (sin comillas) no tiene tiempo para mí, va de rodaje en rodaje y estos le quitan mucho tiempo, sumado al triunfo pendonero que lleva hace que yo me quede sin su sesión de mimos y sonrisas, hasta esta tarde que la reclamé rompiendo su sagrada siesta en su día de descanso y gruñéndole mimosinamente que por favor la necesitaba. “Vente pa`ca”.
La sesión terapéutica de esta tarde ha consistido en “ El Momento ChochOoOm rabioso” (by hermanita mayor) ¿En qué consiste? Hay que cuidar mucho los detalles y las posiciones. El tema es invocar al chocho rabioso que cada mujer llevamos dentro.
La sesión fue de la siguiente manera: La hermanita mayor, después de lavarse la cabeza se sienta en el sofá con su toalla rulo puesta y se sienta en plan indio mirándome a mí, que sin toalla rulo en la cabeza estaba sentada enfrente, una mirando a la otra. En la mesa de al lado unas cuantas latas de cerveza y un cenicero abarrotado de cigarros, música de fondo “Maria Cristina me quiere gobernar” y las dos haciendo una serie de bailes coordinados patosos invocábamos “chochoOoOommm, ChochooOoOmmmm ven a nosotraaaassss, chochoOoOommm rabioso veeeen” así repetidas veces y al ser posible siguiendo el ritmo de la musiquilla de fondo. Un cuadro.
No sé si el choOoOm ChoOoOm rabioso ha vuelto a mí, imagino que serán necesarias varias sesiones de estas, pero me he reído y lo mejor es que he visto a mi hermanita grande después de hace más de dos meses sin tener sus abrazos. Ni siquiera me acordaba ya de lo que se sentía haciendo un intento de meterle mano con la consecuente regañina y semi bofetada de ella.
Después de la susudicha invocación por cuestiones de “conveniencia y chantaje” me ha dado un masajito de estos lights, porque siempre que me toca la espalda tengo una contractura y duele mucho quitarla, esta vez la cosa se ha quedado en unos cuantos crujidos de huesos, crack, crack, crack “uish que gustito te vas a quedar” y yo sin oxígeno en los pulmones por el aplastamiento... “hiiiiiii” (crack de fondo) no me daba el aire para un si entero.
Ahora me toca esperar a su siguiente descanso entre pendoneo y rodaje, pero ya he recogido sus mimitos para aguantar la espera hasta la próxima. Achias.
Mi hermanita mayor, (mi amiga del alma bendita) desde que es una famosa actriz (sin comillas) no tiene tiempo para mí, va de rodaje en rodaje y estos le quitan mucho tiempo, sumado al triunfo pendonero que lleva hace que yo me quede sin su sesión de mimos y sonrisas, hasta esta tarde que la reclamé rompiendo su sagrada siesta en su día de descanso y gruñéndole mimosinamente que por favor la necesitaba. “Vente pa`ca”.
La sesión terapéutica de esta tarde ha consistido en “ El Momento ChochOoOm rabioso” (by hermanita mayor) ¿En qué consiste? Hay que cuidar mucho los detalles y las posiciones. El tema es invocar al chocho rabioso que cada mujer llevamos dentro.
La sesión fue de la siguiente manera: La hermanita mayor, después de lavarse la cabeza se sienta en el sofá con su toalla rulo puesta y se sienta en plan indio mirándome a mí, que sin toalla rulo en la cabeza estaba sentada enfrente, una mirando a la otra. En la mesa de al lado unas cuantas latas de cerveza y un cenicero abarrotado de cigarros, música de fondo “Maria Cristina me quiere gobernar” y las dos haciendo una serie de bailes coordinados patosos invocábamos “chochoOoOommm, ChochooOoOmmmm ven a nosotraaaassss, chochoOoOommm rabioso veeeen” así repetidas veces y al ser posible siguiendo el ritmo de la musiquilla de fondo. Un cuadro.
No sé si el choOoOm ChoOoOm rabioso ha vuelto a mí, imagino que serán necesarias varias sesiones de estas, pero me he reído y lo mejor es que he visto a mi hermanita grande después de hace más de dos meses sin tener sus abrazos. Ni siquiera me acordaba ya de lo que se sentía haciendo un intento de meterle mano con la consecuente regañina y semi bofetada de ella.
Después de la susudicha invocación por cuestiones de “conveniencia y chantaje” me ha dado un masajito de estos lights, porque siempre que me toca la espalda tengo una contractura y duele mucho quitarla, esta vez la cosa se ha quedado en unos cuantos crujidos de huesos, crack, crack, crack “uish que gustito te vas a quedar” y yo sin oxígeno en los pulmones por el aplastamiento... “hiiiiiii” (crack de fondo) no me daba el aire para un si entero.
Ahora me toca esperar a su siguiente descanso entre pendoneo y rodaje, pero ya he recogido sus mimitos para aguantar la espera hasta la próxima. Achias.
Dulces Sueños
Mientras apoyaba mi cabeza en el cristal me fijé en que esta noche la Luna parpadeaba ¿o me estaba guiñando un ojo? Da igual que hiciese, aparecía y desaparecía entreteniendo mi mirada a la misma vez que dibujaba su perfil con mis manos.
Quisiera pasar la noche entera con los ojos bien abiertos, sin parpadear entre sueños de media hora y borrando de mi memoria los deseos de mi corazón. Fui la última en bajar del vagón, ¿otra vez aquí? Y guardo el silencio como si fuese el tesoro más preciado que tengo en mi vida. Las calles no tienen sonrisas, ni las luces brillan con fuerza, se hacen oscuras y resaltan una vez más los parpadeos de ella, esta noche, esta risueña.
¿Podría llegar a ella? Me conoce, dice que me conoce y mientras le sonrío le susurro a corazón callado que baje a por mí y me lleve lejos, con ella, cerca de las estrellas y los ángeles que vuelan, no quiero vivir aquí. No es fácil convencerla, dice que se conforma con mis besos lanzados al aire y las inquietudes de mi razón. Sé que también le gusta que le cuente mis secretos, que busque su palidez y me esconda entre las sabanas cada vez que me corteja con un piropo desde los sueños. También sé, que no me lleva con ella porque un solo corazón latiendo fuerte no le es suficiente, desea el amor de todos los que se declaran soñadores, los que cuentan cuentos, y todos los que la miran nostálgicos de lo que fue, de lo que no será, del amor entre dos cuerpos fundidos en uno solo, de ese amor profesado en silencio al cielo.
Sé que nunca encontraré la fórmula para llegar a la Luna, que tendré que conformarme con la distancia de dos mundos y con el capricho de verla cada noche lejos, muy lejos de mí. Sé que no podré besarla pero me endulza con un momento imaginado cuando cierro los ojos y me envuelve entre sueños. Sé que nunca será mía, pero ella hace que verla desde la orilla del mar se haga un momento tan íntimo entre nosotras que parece que ese instante ella es solo mía.
Si mis alas tuviesen suficiente fuerza para volar, llegaría, sé que lo conseguiría, pero, ahora mismo ni si quiera sostienen mi cuerpo, los sueños, sueños son.
”I believe I can fly
I believe I can touch the sky
I think about it every night and day
Spread my wings and fly away
I believe I can soar”
Dulces Sueños
Quisiera pasar la noche entera con los ojos bien abiertos, sin parpadear entre sueños de media hora y borrando de mi memoria los deseos de mi corazón. Fui la última en bajar del vagón, ¿otra vez aquí? Y guardo el silencio como si fuese el tesoro más preciado que tengo en mi vida. Las calles no tienen sonrisas, ni las luces brillan con fuerza, se hacen oscuras y resaltan una vez más los parpadeos de ella, esta noche, esta risueña.
¿Podría llegar a ella? Me conoce, dice que me conoce y mientras le sonrío le susurro a corazón callado que baje a por mí y me lleve lejos, con ella, cerca de las estrellas y los ángeles que vuelan, no quiero vivir aquí. No es fácil convencerla, dice que se conforma con mis besos lanzados al aire y las inquietudes de mi razón. Sé que también le gusta que le cuente mis secretos, que busque su palidez y me esconda entre las sabanas cada vez que me corteja con un piropo desde los sueños. También sé, que no me lleva con ella porque un solo corazón latiendo fuerte no le es suficiente, desea el amor de todos los que se declaran soñadores, los que cuentan cuentos, y todos los que la miran nostálgicos de lo que fue, de lo que no será, del amor entre dos cuerpos fundidos en uno solo, de ese amor profesado en silencio al cielo.
Sé que nunca encontraré la fórmula para llegar a la Luna, que tendré que conformarme con la distancia de dos mundos y con el capricho de verla cada noche lejos, muy lejos de mí. Sé que no podré besarla pero me endulza con un momento imaginado cuando cierro los ojos y me envuelve entre sueños. Sé que nunca será mía, pero ella hace que verla desde la orilla del mar se haga un momento tan íntimo entre nosotras que parece que ese instante ella es solo mía.
Si mis alas tuviesen suficiente fuerza para volar, llegaría, sé que lo conseguiría, pero, ahora mismo ni si quiera sostienen mi cuerpo, los sueños, sueños son.
I believe I can touch the sky
I think about it every night and day
Spread my wings and fly away
I believe I can soar”
Puede ser un nuevo Sfumato
El ciclo de lo incierto vuelve a dejar en mi su huella, es fácil recordar algunas frases del sfumato más tierno jamás escrito, tiene que ver con la esencia misma del ser. Una ambigüedad que provoca ansiedad, intimidad, independencia... una incertidumbre que te deja con un solo no lo sé.
Por no saber, yo no se nada, recurro a la caída de las alas como la metáfora más pura de mi vida. Observa mi cuerpo, mi mente, mis alas caídas, mira dentro de mí, fíjate en todo lo que hay, en todo lo que soy, advierte que nunca seré suficiente. Nunca lo seré, pero como inocente que soy sigo luchando por serlo, por tener una ambición que se quedó muerta en mi sangre y que da tirones de vida hacia el destino que se le impone por escrito, hacia ese quizás o tal vez a la existencia que nunca se nos dió vivida. Así como el día sigue a la noche, nuestra capacidad de júbilo nace de la tristeza. Exploramos las profundidades de la experiencia y agudizamos nuestros sentidos, nos encontramos cara a cara con lo desconocido...
Siento que hoy Icaro se despegó de mi cuerpo y de mi mente, ¿Por qué? No lo sé. De la misma forma que sentí como él posó su cuerpo mutilado en mi alma veo como hoy alza su vuelo de nuevo, con otras alas construidas, ¿quién las hizo? No lo sé. Puede que mañana vuelvan a derretirse, quizás dentro de dos semanas haya besado el suelo con mis labios, a lo mejor, retomo el vuelo entre las nubes para nunca más caer, puede que sí o puede que no, lo que sí se es que como esa valiente que nunca dejó de sentir miedo, mi cuerpo tiembla ante la incertidumbre de no saber nada, ante ese puede ser o no puede ser, ante la vida.
Cada día que abres los ojos después de un sueño, es un día diferente, tal vez, ese día sea el que marque el comienzo del fin o de un principio sellado con sonrisas y caricias. Quizás un día llegue a viajar hasta el fondo de tu corazón. Tal vez los recuerdos se pierdan por el camino y nunca más regresen. Puede que un día deje de dibujar la textura que tiene el amor. No sé, si un día mis latidos dejarán de existir, no lo sé...
Puede ser que mañana deje de creer
”Puede ser que la vida
me guie hasta el sol,
puede ser que el mar,
domine tus horas
o que toda tu risa,
le gane ese pulso al dolor,
puede ser, que el malo sea hoy.”
Por no saber, yo no se nada, recurro a la caída de las alas como la metáfora más pura de mi vida. Observa mi cuerpo, mi mente, mis alas caídas, mira dentro de mí, fíjate en todo lo que hay, en todo lo que soy, advierte que nunca seré suficiente. Nunca lo seré, pero como inocente que soy sigo luchando por serlo, por tener una ambición que se quedó muerta en mi sangre y que da tirones de vida hacia el destino que se le impone por escrito, hacia ese quizás o tal vez a la existencia que nunca se nos dió vivida. Así como el día sigue a la noche, nuestra capacidad de júbilo nace de la tristeza. Exploramos las profundidades de la experiencia y agudizamos nuestros sentidos, nos encontramos cara a cara con lo desconocido...
Siento que hoy Icaro se despegó de mi cuerpo y de mi mente, ¿Por qué? No lo sé. De la misma forma que sentí como él posó su cuerpo mutilado en mi alma veo como hoy alza su vuelo de nuevo, con otras alas construidas, ¿quién las hizo? No lo sé. Puede que mañana vuelvan a derretirse, quizás dentro de dos semanas haya besado el suelo con mis labios, a lo mejor, retomo el vuelo entre las nubes para nunca más caer, puede que sí o puede que no, lo que sí se es que como esa valiente que nunca dejó de sentir miedo, mi cuerpo tiembla ante la incertidumbre de no saber nada, ante ese puede ser o no puede ser, ante la vida.
Cada día que abres los ojos después de un sueño, es un día diferente, tal vez, ese día sea el que marque el comienzo del fin o de un principio sellado con sonrisas y caricias. Quizás un día llegue a viajar hasta el fondo de tu corazón. Tal vez los recuerdos se pierdan por el camino y nunca más regresen. Puede que un día deje de dibujar la textura que tiene el amor. No sé, si un día mis latidos dejarán de existir, no lo sé...
Puede ser que mañana deje de creer
me guie hasta el sol,
puede ser que el mar,
domine tus horas
o que toda tu risa,
le gane ese pulso al dolor,
puede ser, que el malo sea hoy.”
Ellos
“¡Quiero un beso tuyo!” De repente despierto de mi aletargada entrada en clase y ahí tengo a mi amigo sentado en medio de todos, ¿Y hasta ti tengo que llegar? “Si, y sé que lo harás” y ahí me encuentro estirándome entre mochilas y abrigos hasta agarrar su carita y soltarle un beso de esos dulces, “Sabía que no me fallarías” Estas tonto le contesto y me siento en la esquinita dispuesta a volver a mi letargo.
Alguna vez que otra he hablado aquí de la importancia que tienen para mí mis dos nenes como les llamo cariñosamente, pero nunca he hablado de los chicos de clase. Puedo hacer una mención especial a ellos. No recuerdo un día en que no me hayan soltado algún piropo y sé que tienen especial complicidad conmigo por lo que soy. Sé que les gusta mucho hablar conmigo de chicas y saber mi opinión, a veces he sido yo la que ha termino de “dar la nota” al trasero en cuestión y/o delantera y me tengo que reír porque esas conversaciones terminan con un “buen gusto Dama, ves tío te lo decía”.
Cuando me piden un abrazo lo hacen con un guiño, “Como si fuese tu chica Dama,” y le abrazo por detrás haciendo un intento de agarrar sus pechos “Pero si no tienes” le suelto y me contestan “Da igual tu agarra”.
Hoy, me he acercado a uno de ellos y le he pedido que por favor me diese un abrazo grande, de esos de osito de peluche y que me dejase quedarme quieta un minuto, rara vez pido un abrazo con tantas características, él me miró sonriendo “Ven aquí”, abre sus brazos, me agarra con fuerza, se queda quieto un minuto y me suelta... “¿tu duermes con peluches?”... No lo estropees, “Valeee”.
No pierden detalle alguno, se fijan mucho más en mí de lo que pienso y alguna vez me han sorprendido con alguna frase o palabra de cariño y ánimo, cuando nunca les he contado nada. Muchas veces su capacidad de curiosidad me hace sonreír cuando me preguntan cosas como “Y qué puedo hacer con la lengua para que...” ¿Me lo preguntas a mí?, “Claro, tu tienes que conocer a la mujer muy bien” y mientras me río les contesto que no, que nunca terminaré de conocer a las mujeres y ese es el momento en el que nos ponemos filosóficos, sé que he tocado la fibra sensible...
-(Dama)¿Cómo le haces tú el amor a una mujer?
-(El)Te preguntaba yo primero
-Que no que no, que yo soy de lo más torpe que te puedes tirar a la cara, no sé hacer el amor
-Eso no te lo crees ni tu
-Me lo creo
-Venga ya, sé que tienes mil consejos para darme
-No, me has pillado en horas bajas
-¿A qué huele el sexo?
-Cállate
-¿A qué huele tu sexo?
-Fíjate que nunca me he parado a pensar cómo huele mi sexo, pero si me he fijado mucho en el olor sexual de las chicas con las que me he acostado, me vuelve loca
-A que sí...
Mirada tonta al infinito y suspiros de ambos
-(El)¿Cómo le haces el amor a una mujer?
-(Dama)Si quieres te doy el teléfono de toda mi lista y se lo preguntas a ellas
-Vale
-Que no
-¿No ves que quiero aprender de tu sabiduría?
-¿No ves que estoy a pan y agua?
-Porque quieres
-Cómo haces para que una mujer se sienta deseada por ti y quiera arrancarte la ropa y comerte a mordiscos mientras arañan tu espalda...
-¿Tu no tienes novia?
-Sí
-Que te responda ella
-¿Dónde esta el punto G?
...
Pero les tengo tanto cariño, puedo decir que son esa sal que le falta a mi vida ¿y el azúcar? Como siempre, ellas.
Alguna vez que otra he hablado aquí de la importancia que tienen para mí mis dos nenes como les llamo cariñosamente, pero nunca he hablado de los chicos de clase. Puedo hacer una mención especial a ellos. No recuerdo un día en que no me hayan soltado algún piropo y sé que tienen especial complicidad conmigo por lo que soy. Sé que les gusta mucho hablar conmigo de chicas y saber mi opinión, a veces he sido yo la que ha termino de “dar la nota” al trasero en cuestión y/o delantera y me tengo que reír porque esas conversaciones terminan con un “buen gusto Dama, ves tío te lo decía”.
Cuando me piden un abrazo lo hacen con un guiño, “Como si fuese tu chica Dama,” y le abrazo por detrás haciendo un intento de agarrar sus pechos “Pero si no tienes” le suelto y me contestan “Da igual tu agarra”.
Hoy, me he acercado a uno de ellos y le he pedido que por favor me diese un abrazo grande, de esos de osito de peluche y que me dejase quedarme quieta un minuto, rara vez pido un abrazo con tantas características, él me miró sonriendo “Ven aquí”, abre sus brazos, me agarra con fuerza, se queda quieto un minuto y me suelta... “¿tu duermes con peluches?”... No lo estropees, “Valeee”.
No pierden detalle alguno, se fijan mucho más en mí de lo que pienso y alguna vez me han sorprendido con alguna frase o palabra de cariño y ánimo, cuando nunca les he contado nada. Muchas veces su capacidad de curiosidad me hace sonreír cuando me preguntan cosas como “Y qué puedo hacer con la lengua para que...” ¿Me lo preguntas a mí?, “Claro, tu tienes que conocer a la mujer muy bien” y mientras me río les contesto que no, que nunca terminaré de conocer a las mujeres y ese es el momento en el que nos ponemos filosóficos, sé que he tocado la fibra sensible...
-(Dama)¿Cómo le haces tú el amor a una mujer?
-(El)Te preguntaba yo primero
-Que no que no, que yo soy de lo más torpe que te puedes tirar a la cara, no sé hacer el amor
-Eso no te lo crees ni tu
-Me lo creo
-Venga ya, sé que tienes mil consejos para darme
-No, me has pillado en horas bajas
-¿A qué huele el sexo?
-Cállate
-¿A qué huele tu sexo?
-Fíjate que nunca me he parado a pensar cómo huele mi sexo, pero si me he fijado mucho en el olor sexual de las chicas con las que me he acostado, me vuelve loca
-A que sí...
Mirada tonta al infinito y suspiros de ambos
-(El)¿Cómo le haces el amor a una mujer?
-(Dama)Si quieres te doy el teléfono de toda mi lista y se lo preguntas a ellas
-Vale
-Que no
-¿No ves que quiero aprender de tu sabiduría?
-¿No ves que estoy a pan y agua?
-Porque quieres
-Cómo haces para que una mujer se sienta deseada por ti y quiera arrancarte la ropa y comerte a mordiscos mientras arañan tu espalda...
-¿Tu no tienes novia?
-Sí
-Que te responda ella
-¿Dónde esta el punto G?
...
Pero les tengo tanto cariño, puedo decir que son esa sal que le falta a mi vida ¿y el azúcar? Como siempre, ellas.
Estados
Los estados de un corazón, son tan delicados. Lo notas cuando esta vacío, cuando esta sediento, cuando necesita cuidados o cuando siente indiferencia. A veces se acelera, se pone nervioso, otras late tranquilo y mira el paisaje como si estuviese sentado en un vagón de tren viajando hacia ningún destino. El tren no espera, cuando tiene que salir de la estación se lanza hacia la aventura de lo que llaman vida.
Siento muchas cosas, me gusta saber en qué estación se encuentra mi tren o dónde viaja mi corazón. Cuando no puedo ponerle nombre me inquieto, es como si caminase con una venda en los ojos y me guiase tan solo por mis manos, con texturas, con caricias... Alguien besa mis labios y me susurra muy bajito “es por aquí”. Como si no tuviese elección sigo esa dulzura, respiro su aroma y continuo por donde me han guiado sin saber a dónde me llevan. Confianza ciega lo llaman.
“Que paren el mundo que yo me bajo aquí”, pero no bajas, solo hay una forma de hacerlo y ese momento aún no esta escrito. Miro como el frío hace temblar los cuerpos y sin hacer demasiado ruido me separo a fumar un cigarro sola sentada en cualquier escalera. “¿Crees que no te he visto?” pero me mirabas y no te acercabas, “Te quedaba demasiado bien esa escena como para romperla” Escena Final... ”Hoy pensé que podría ser actriz...”
Siento muchas cosas, me gusta saber en qué estación se encuentra mi tren o dónde viaja mi corazón. Cuando no puedo ponerle nombre me inquieto, es como si caminase con una venda en los ojos y me guiase tan solo por mis manos, con texturas, con caricias... Alguien besa mis labios y me susurra muy bajito “es por aquí”. Como si no tuviese elección sigo esa dulzura, respiro su aroma y continuo por donde me han guiado sin saber a dónde me llevan. Confianza ciega lo llaman.
“Que paren el mundo que yo me bajo aquí”, pero no bajas, solo hay una forma de hacerlo y ese momento aún no esta escrito. Miro como el frío hace temblar los cuerpos y sin hacer demasiado ruido me separo a fumar un cigarro sola sentada en cualquier escalera. “¿Crees que no te he visto?” pero me mirabas y no te acercabas, “Te quedaba demasiado bien esa escena como para romperla” Escena Final... ”Hoy pensé que podría ser actriz...”
Ovarios que os parió
No es fácil estar en mi cuerpo, cada uno tiene lo suyo y yo tengo lo mío. Una de esas cosas son mis hormonas, suben, bajan y juegan con mi estado de humor de la forma más divertida que tienen. Puedo sonreír y aguantarme las lágrimas a la misma vez. Aún no he ido a la ginecóloga, pero ya sé lo que me va a decir y la razón del por qué, conozco mi cuerpo mucho. Llevo cuatro días con una inflamación de ovarios que me hace hasta cojear del dolor y estoy de un mírame pero no me toques de cuidado, porque cuando esas entrañas duelen, duelen... más de una sabe lo que digo.
Y volveré, querrán hacerme análisis con el cuerpo limpio (yo me dopo) y luego me provocarán la regla de nuevo, no, no quiero ir y como si fuese una niña pequeña llevo peleándome con mi madre cuatro días y dando mil excusas para no ir. Tengo una pequeña pincelada de niña cabezona, también soy de las que digo que si no voy a mirarme no tengo derecho a quejarme, pero es que me lo veo venir y hasta mi madre tiembla cuando sale la frase “provocar regla” me tendrían que mandar al extranjero a un internado, que me aguanten ellos y cuando se pase el efecto de la explosión hormonal me devuelvan a casa.
Así que, con un par de puñeteros ovarios, tendré que hacer frente a mi destino, o eso, o seguir cojeando por la vida y andando despacito... si es que parece que me hayan apaleado... no quiero, jo, no quiero, no, no, ¿por qué?
Se aceptan chocolates, golosinas, besitos de sugus, sugus ilegales, súper capas naranjas, pañuelitos, paciencia, mimos en general, caricias en particular y antiflamatorios... los chutes de hormonas ya me los dan en fábrica.
Y volveré, querrán hacerme análisis con el cuerpo limpio (yo me dopo) y luego me provocarán la regla de nuevo, no, no quiero ir y como si fuese una niña pequeña llevo peleándome con mi madre cuatro días y dando mil excusas para no ir. Tengo una pequeña pincelada de niña cabezona, también soy de las que digo que si no voy a mirarme no tengo derecho a quejarme, pero es que me lo veo venir y hasta mi madre tiembla cuando sale la frase “provocar regla” me tendrían que mandar al extranjero a un internado, que me aguanten ellos y cuando se pase el efecto de la explosión hormonal me devuelvan a casa.
Así que, con un par de puñeteros ovarios, tendré que hacer frente a mi destino, o eso, o seguir cojeando por la vida y andando despacito... si es que parece que me hayan apaleado... no quiero, jo, no quiero, no, no, ¿por qué?
Se aceptan chocolates, golosinas, besitos de sugus, sugus ilegales, súper capas naranjas, pañuelitos, paciencia, mimos en general, caricias en particular y antiflamatorios... los chutes de hormonas ya me los dan en fábrica.
Música Cristiana
Tengo un pasado Cristiano, si, me he criado prácticamente toda mi vida en la iglesia, de la cual tengo buenos y no tan buenos recuerdos. Dentro de la iglesia ya destacaba por mi pequeña afición al rock y la búsqueda permanente de encontrar música cristiana de este tipo, y la hay, claro que la hay.
La música cristiana en España no esta muy bien vista y son muchos los grupos alternativos que no tienen el apoyo necesario ni por parte de sus iglesias ni por parte de las discográficas (La historia que le pasó a U2 en sus comienzos). Se puede pensar que es porque esta música no gusta, pero no es así, por la radio suenan y suenan canciones de grupos cristianos extranjeros. Un pequeño ejemplo lo tenemos en el famoso beso de Sixpence None the Richer o en ese significativo Alive de POD.
Yo tenía mi selección de grupos y no me era muy fácil conseguir los discos de ellos ya que muchas veces ni si quiera se vendían en España. No puedo decir que mis influencias rockeras vengan de grupos conocidos como Metallica. Soy hija única y no he tenido un hermano mayor que me machacase el oído con esos grupos, yo solita he tenido que ir investigando y en casa, mis padres no comparten para nada mis gustos. Entonces, ¿Con qué música he ido creciendo? Con esta...
Primero os presento a Rebeca St James y para muestra de su música la canción God Help Me. Si tengo que destacar una cosa de ella sería la fuerza con la que canta y si me tuviese que quedar una cación sólo de toda su discografía seria con Omega canción que precisamente grabamos en la maquetilla del coro juvenil donde estaba y que no encuentro por ningún sitio para dejaros al menos la letra.
Otro grupo del que me encantaba tocar sus canciones eran Sonicflood, por aquí os dejo con Cry Holy . Son unos rockeros muy dulces como podeis escuchar.
Y por fin, llega mi grupo favorito por excelencia, DC Talk, ganadores de 4 Grammy en diferentes años como mejor grupo de rock cristiano. Si hay una canción que los hizo más famosos fue Jesús Freak.
He crecido con estos grupos, los he puesto a toda voz en mis altavoces, he enfadado a más de un vecino. He tocado sus canciones y más de uno se ha quedado de piedra cuando les decía que eran un grupo cristiano, ¿pero es que a estas alturas la música tiene algún límite? Es el lenguaje universal y cada uno tiene derecho a cantar como quiere lo que quiere y me jode mucho la hipocresía con la que aún se mueve la iglesia en España en cuanto a estos temas. No solo hay música rock cristiana, hay de todo tipo, lo que pasa que una tienende a las guitarras más que otra cosa.
¿A cuento de qué os hablo de todo esto? En realidad nada, una que tiene sus raíces y cuando se pone a desempolvar su discografía se acuerda de estas cosas. Os dejo con una de mis canciones favoritas de Dc Talk, como no...
Esta parte oculta de mi pasado no la sabíais eh... ;)
La música cristiana en España no esta muy bien vista y son muchos los grupos alternativos que no tienen el apoyo necesario ni por parte de sus iglesias ni por parte de las discográficas (La historia que le pasó a U2 en sus comienzos). Se puede pensar que es porque esta música no gusta, pero no es así, por la radio suenan y suenan canciones de grupos cristianos extranjeros. Un pequeño ejemplo lo tenemos en el famoso beso de Sixpence None the Richer o en ese significativo Alive de POD.
Yo tenía mi selección de grupos y no me era muy fácil conseguir los discos de ellos ya que muchas veces ni si quiera se vendían en España. No puedo decir que mis influencias rockeras vengan de grupos conocidos como Metallica. Soy hija única y no he tenido un hermano mayor que me machacase el oído con esos grupos, yo solita he tenido que ir investigando y en casa, mis padres no comparten para nada mis gustos. Entonces, ¿Con qué música he ido creciendo? Con esta...
Primero os presento a Rebeca St James y para muestra de su música la canción God Help Me. Si tengo que destacar una cosa de ella sería la fuerza con la que canta y si me tuviese que quedar una cación sólo de toda su discografía seria con Omega canción que precisamente grabamos en la maquetilla del coro juvenil donde estaba y que no encuentro por ningún sitio para dejaros al menos la letra.
Otro grupo del que me encantaba tocar sus canciones eran Sonicflood, por aquí os dejo con Cry Holy . Son unos rockeros muy dulces como podeis escuchar.
Y por fin, llega mi grupo favorito por excelencia, DC Talk, ganadores de 4 Grammy en diferentes años como mejor grupo de rock cristiano. Si hay una canción que los hizo más famosos fue Jesús Freak.
He crecido con estos grupos, los he puesto a toda voz en mis altavoces, he enfadado a más de un vecino. He tocado sus canciones y más de uno se ha quedado de piedra cuando les decía que eran un grupo cristiano, ¿pero es que a estas alturas la música tiene algún límite? Es el lenguaje universal y cada uno tiene derecho a cantar como quiere lo que quiere y me jode mucho la hipocresía con la que aún se mueve la iglesia en España en cuanto a estos temas. No solo hay música rock cristiana, hay de todo tipo, lo que pasa que una tienende a las guitarras más que otra cosa.
¿A cuento de qué os hablo de todo esto? En realidad nada, una que tiene sus raíces y cuando se pone a desempolvar su discografía se acuerda de estas cosas. Os dejo con una de mis canciones favoritas de Dc Talk, como no...
Después de todo
Nada puede llenar tanto como tus besos, creo que nunca terminé de aprender a besarte ¿Qué se esconde detrás de los labios? Siempre he creído que entregaba el alma en cada uno de ellos, pero las palabras escritas en la miel nunca llegaron a leerse, ¿escuchabas respiraciones entrecortadas? Después de todo, ese era el momento en donde mi cuerpo contaba las cosas que nunca llegué a decirte.
Mis ojos se despiertan de madrugada, solo llevo una hora dormida y parece que mi cuerpo no quiere hacerlo más, aunque mi mente, solo quiere olvidarse de que sigo viva y ruego a la noche que me deje perderme unas cuantas horas más. Con mis manos dibujo en la pared secretos, siluetas, dejo la palma entera y me susurro un duérmete pequeña, duérmete... pero mi mente vuela y solo ella sabe hasta donde llega.
“¿Has dejado de llorar?” Si, hace un rato, creo, que por esta noche ya esta bien, “¿Sabes que el corazón te late muy rápido?” Eso dicen, contesto, “¿quién lo dice?” las personas que han llegado a escucharlo, que dejaron su cabeza en mi pecho y sintieron como latía, “¿te gusta que te abracen mientras duermes? “, cualquier persona no... “te gusta que te abrace una persona”, si.
¿Qué se esconde detrás de la Luna?, Dicen que el Sol ¿Por qué se esconde detrás de ella? Fuera de cualquier explicación terrenal, creo, que lo hace porque le gusta, porque se siente seguro, porque, ¿a quién no le gusta esconderse detrás de la persona que ama?, respirar su aroma, abrazar su cintura, apoyar la cabeza en su espalda o en su cuello, cerrar los ojos y dejar que el tiempo pase, dejar que una noche entera pase mientras su calor te inunda y te llena de un sencillo, mágico y dulce amor...
¿La Luna se esconde detrás del Sol?, Claro, cuando es de día y, ¿cuándo no te puedes esconder detrás de ella? abrazo a la almohada con fuerza y busco el fin del mundo para quedarme allí, quieta y en silencio, para que nadie me encuentre....
¿Dónde te has escondido?
Con unas horas de retraso aquí esta la canción, lástima no encontrar la versión acústica con esa guitarra tan bonita, pero la original también esta bien, aunque ella lleve la voz cantante y no sea él.. ¿verdad? ;)
Mis ojos se despiertan de madrugada, solo llevo una hora dormida y parece que mi cuerpo no quiere hacerlo más, aunque mi mente, solo quiere olvidarse de que sigo viva y ruego a la noche que me deje perderme unas cuantas horas más. Con mis manos dibujo en la pared secretos, siluetas, dejo la palma entera y me susurro un duérmete pequeña, duérmete... pero mi mente vuela y solo ella sabe hasta donde llega.
“¿Has dejado de llorar?” Si, hace un rato, creo, que por esta noche ya esta bien, “¿Sabes que el corazón te late muy rápido?” Eso dicen, contesto, “¿quién lo dice?” las personas que han llegado a escucharlo, que dejaron su cabeza en mi pecho y sintieron como latía, “¿te gusta que te abracen mientras duermes? “, cualquier persona no... “te gusta que te abrace una persona”, si.
¿Qué se esconde detrás de la Luna?, Dicen que el Sol ¿Por qué se esconde detrás de ella? Fuera de cualquier explicación terrenal, creo, que lo hace porque le gusta, porque se siente seguro, porque, ¿a quién no le gusta esconderse detrás de la persona que ama?, respirar su aroma, abrazar su cintura, apoyar la cabeza en su espalda o en su cuello, cerrar los ojos y dejar que el tiempo pase, dejar que una noche entera pase mientras su calor te inunda y te llena de un sencillo, mágico y dulce amor...
¿La Luna se esconde detrás del Sol?, Claro, cuando es de día y, ¿cuándo no te puedes esconder detrás de ella? abrazo a la almohada con fuerza y busco el fin del mundo para quedarme allí, quieta y en silencio, para que nadie me encuentre....
¿Dónde te has escondido?
Verde
Mi libreta roja terminó sus hojas, hay una pequeña tradición que dice que tu no puedes comprarte tu moleskine, tienen que regalártela. Alguien debió extrañarse que ya no escribiese en hojas de papel fundadas en tapa roja, ahora tengo hojas en blanco vestidas con tapa verde. De White libel pasamos a Heineken, el caso es tener una moleskine alcohólica ;)
Gracias por acordaros de mí en esas noches llenas de música y luces, va por vosotras...
Pensaré en ti, pensaré en verde... gracias
Gracias por acordaros de mí en esas noches llenas de música y luces, va por vosotras...
Zig zag
Dicen que la vida da muchas vueltas, también dicen que tengo que derramar aún muchas lágrimas y si, después de estar aguantando y aguantando hoy es un día en el que me derrumbo y en que nada me hace sonreír.
Conducir me desahoga, hoy es uno de esos días en los que soy una gamberra compulsiva y con la mierda de coche que tengo hago esos adelantamientos tan divertidos, solamente veo la carretera un kilómetro antes y dibujo el pequeño zigzag que tengo que hacer en mi cabeza y ahí voy... zig... zag... zig...zag... pero esta gamberra es educada y hasta en un semáforo, después de picar al coche de al lado con el run run del motor, antes de que se ponga en verde le hago un gesto como... “usted primero, mi motor esta en desventaja” él me tira un beso... si hasta los hay buena gente y me conformo con mi segundo puesto, eso si, pegadita a él hasta que nuestros caminos se separan ¿Qué es lo que me hace más feliz en el día? Y me tengo que reír, nada... solo acelerar.
Dicen que me he vuelto más fría, yo me río porque no es verdad, pero el gesto más impasible me dejó de piedra, cuando una persona que me quiere con locura fue abrazarme y yo levanté la mano para escaparme de ella. No quiero abrazos, no quiero besos y es mentira, si los quiero, los necesito, pero no, no los quiero. ¿Quién dijo que me admiraba? No, no te confundas, no hay que admirar nada de mí, cuando yo soy la primera persona que se da cuenta de que no merezco nada, no hago nada bien, solo conducir como una auténtica gamberra.
La vida es así, y voy asqueada de un sitio a otro, ¿qué no hago vida social? ¿Y qué? Si, así desconecto, cambio un poco los aires y todas esas cosas tan bonitas que te ayudan a seguir dando pasitos por el sendero del camino y sus etapas de tormentas y otras con soles grandes y florecillas silvestres, ¿qué más da si salgo o me quedo en casa?, ¿Qué importa si no cojo el teléfono?, ¿Qué pasa si llego tarde una hora a casa porque he estado buscando algo que no sé exactamente qué es? ¿Qué importa si mi mundo se derrumba?
Entonces, entonces, entonces... es cuando saco mi lista mental de los motivos por los que tengo que seguir sobreviviendo y no rendirme, punto uno, punto dos, punto tres, punto cuatro... ¿terminan de convencerme?, ¿Recuerdas lo que dijiste Damita?, ¿Te acuerdas?, ¿Puedes?, ¿Estas segura?, ¿Quieres? Y otra vez, otra vez, vuelvo a leer, vuelvo a pensar, vuelvo a vivir, vuelvo a buscar en mi interior, esos principios, esos valores, esa razón... Es lo que tiene vivir, es lo que tiene ser como soy yo, una imbécil integral que tiene sus principios ¿no es mejor perderme y que el mundo me pierda?
Punto uno, punto dos, punto tres... punto uno, punto dos, punto tres...
Y que nadie me haga caso, pasad de mi.
Conducir me desahoga, hoy es uno de esos días en los que soy una gamberra compulsiva y con la mierda de coche que tengo hago esos adelantamientos tan divertidos, solamente veo la carretera un kilómetro antes y dibujo el pequeño zigzag que tengo que hacer en mi cabeza y ahí voy... zig... zag... zig...zag... pero esta gamberra es educada y hasta en un semáforo, después de picar al coche de al lado con el run run del motor, antes de que se ponga en verde le hago un gesto como... “usted primero, mi motor esta en desventaja” él me tira un beso... si hasta los hay buena gente y me conformo con mi segundo puesto, eso si, pegadita a él hasta que nuestros caminos se separan ¿Qué es lo que me hace más feliz en el día? Y me tengo que reír, nada... solo acelerar.
Dicen que me he vuelto más fría, yo me río porque no es verdad, pero el gesto más impasible me dejó de piedra, cuando una persona que me quiere con locura fue abrazarme y yo levanté la mano para escaparme de ella. No quiero abrazos, no quiero besos y es mentira, si los quiero, los necesito, pero no, no los quiero. ¿Quién dijo que me admiraba? No, no te confundas, no hay que admirar nada de mí, cuando yo soy la primera persona que se da cuenta de que no merezco nada, no hago nada bien, solo conducir como una auténtica gamberra.
La vida es así, y voy asqueada de un sitio a otro, ¿qué no hago vida social? ¿Y qué? Si, así desconecto, cambio un poco los aires y todas esas cosas tan bonitas que te ayudan a seguir dando pasitos por el sendero del camino y sus etapas de tormentas y otras con soles grandes y florecillas silvestres, ¿qué más da si salgo o me quedo en casa?, ¿Qué importa si no cojo el teléfono?, ¿Qué pasa si llego tarde una hora a casa porque he estado buscando algo que no sé exactamente qué es? ¿Qué importa si mi mundo se derrumba?
Entonces, entonces, entonces... es cuando saco mi lista mental de los motivos por los que tengo que seguir sobreviviendo y no rendirme, punto uno, punto dos, punto tres, punto cuatro... ¿terminan de convencerme?, ¿Recuerdas lo que dijiste Damita?, ¿Te acuerdas?, ¿Puedes?, ¿Estas segura?, ¿Quieres? Y otra vez, otra vez, vuelvo a leer, vuelvo a pensar, vuelvo a vivir, vuelvo a buscar en mi interior, esos principios, esos valores, esa razón... Es lo que tiene vivir, es lo que tiene ser como soy yo, una imbécil integral que tiene sus principios ¿no es mejor perderme y que el mundo me pierda?
Punto uno, punto dos, punto tres... punto uno, punto dos, punto tres...
Y que nadie me haga caso, pasad de mi.
En el fondo
A veces tengo la sensación de que le estorbo al mundo, por más que intente girar con él, voy descompasada con su ritmo, o me quiere llevar muy rápido o soy yo la que lo quiere acelerar. Impasible, inquieta, fuera, dentro, cerca, lejos...
La lógica se perdió por el camino, se quedó en una ciudad llena de ángeles secretos que buscan romper muros y escudos y llegar hasta ese fondo olvidado dentro del mismo fondo que susurra a los oídos de la gente los secretos del destino y lo que va a suceder.
Durante muchos años, he ignorado a mi fondo, ya sea por miedo o porque sencillamente no me gustaba lo que me decía, lo he ido apartando de mi propia vida. Confieso, que siempre, en el fondo, o casi siempre, he sabido lo que iba a suceder en mis días, al menos a corto plazo y en bastantes ocasiones he luchado en contra de lo que mi fondo me decía, he cerrado los ojos, me he enganchado a unas cadenas huyendo de mi destino, he intentado cambiarlo, he luchado a contracorriente y en el fondo, el que late, me susurraba... que lo quisiera o no, eso era lo que iba a suceder.
Si estoy donde estoy, es porque mi fondo me sigue hablando, no cambia de opinión y confío en él, porque hace muchos años que no me ha fallado.
Ahora, me considero una loca, aunque me gusta lo que dice mi fondo, me entran ganas de salir corriendo en dirección contraria, porque no puedo evitar sentir miedo, escalofríos, sentirme perdida, aunque solo tengo que mirar hacia delante, ver cual es la meta y seguir luchando hasta llegar a ella...
La derrota solo es una ex novia que me visita algunas noches y me hunde durante un buen rato, solo tengo que cerrar los ojos, apartar el miedo de mis oídos y escuchar al que tengo dentro, no al corazón, sino al fondo de este... ese, ese es el que cuenta la verdad, ese, es el culpable de que siga decidida a continuar hacia delante... si, creo que estoy loca, pero, en el fondo, en ese fondo... me gusta.
La lógica se perdió por el camino, se quedó en una ciudad llena de ángeles secretos que buscan romper muros y escudos y llegar hasta ese fondo olvidado dentro del mismo fondo que susurra a los oídos de la gente los secretos del destino y lo que va a suceder.
Durante muchos años, he ignorado a mi fondo, ya sea por miedo o porque sencillamente no me gustaba lo que me decía, lo he ido apartando de mi propia vida. Confieso, que siempre, en el fondo, o casi siempre, he sabido lo que iba a suceder en mis días, al menos a corto plazo y en bastantes ocasiones he luchado en contra de lo que mi fondo me decía, he cerrado los ojos, me he enganchado a unas cadenas huyendo de mi destino, he intentado cambiarlo, he luchado a contracorriente y en el fondo, el que late, me susurraba... que lo quisiera o no, eso era lo que iba a suceder.
Si estoy donde estoy, es porque mi fondo me sigue hablando, no cambia de opinión y confío en él, porque hace muchos años que no me ha fallado.
Ahora, me considero una loca, aunque me gusta lo que dice mi fondo, me entran ganas de salir corriendo en dirección contraria, porque no puedo evitar sentir miedo, escalofríos, sentirme perdida, aunque solo tengo que mirar hacia delante, ver cual es la meta y seguir luchando hasta llegar a ella...
La derrota solo es una ex novia que me visita algunas noches y me hunde durante un buen rato, solo tengo que cerrar los ojos, apartar el miedo de mis oídos y escuchar al que tengo dentro, no al corazón, sino al fondo de este... ese, ese es el que cuenta la verdad, ese, es el culpable de que siga decidida a continuar hacia delante... si, creo que estoy loca, pero, en el fondo, en ese fondo... me gusta.
Donde quiera que vayas
Por mucho que intente escribir hoy algo, de mis manos no sale nada, no porque no tenga palabras, sino porque tengo muchas y cada una quiere explosionar de una forma diferente. Si tuviese que darle forma a todo lo que dentro de mi cabeza esta vibrando con fuerza terminaría, como no, en forma de canción, si tuviese que ser una, hoy, sería esta así que mejor dejo que sean ellos los que hablen por mí...
”Si pudiera lo haría
Iré donde quiera que vayas
Hacia arriba o hacia abajo
Iré donde quiera que vayas”
Iré donde quiera que vayas
Hacia arriba o hacia abajo
Iré donde quiera que vayas”
Aquellos días
A veces me gusta tumbarme en el suelo, he sentido especial atracción desde pequeñita a hacerlo al lado de los altavoces y sentir como retumba en el suelo todo. Cuando iba al conservatorio nos hacían ejercicios para reconocer los instrumentos y siempre he tenido una manía secreta, cada nueva canción que escuchaba tenía (y tengo) que hacer un recorrido por cada uno de los instrumentos que la formaban. Me parecía divertido imaginar como había sido la grabación en el estudio, por pistas separadas de voz e instrumentos, todos juntos, cuántas repeticiones... y eso me lleva siempre cuando me daban las tantas de un sábado noche grabando una sencilla canción con el coro. Me gustaba mucho dormirme en el sofá mientras los grandes jugaban con esa gran mesa de mezclas y hacían que la cosa sonase un poquito mejor, “Venga Damita, una vez más”.
Cuando salió una de las primeras maquetas, jugaba no sólo a reconocer los instrumentos que ya sabía que habíamos utilizado sino también las voces de cada uno de nosotros, “¿cuál es tu voz?” ¿Qué cual era mi voz? Esa pregunta me descolocaba, ¿pero de verdad que no oyes mi voz entre la de más de veinte voces? Para mí, era fácil reconocer la de cualquiera de nosotros, separarla de todo y escuchar la canción sólo oyendo esa voz, pero para el resto, eso no era fácil a no ser que fuese un sólo de voz, cosa que yo no hacía, mi voz sólo era la segunda, la que acariciaba a la primera y la hacía más bonita.
Musicalmente nunca he destacado en nada, me hubiese gustado ser una gran guitarrista o bajista, pero mi capacidad no ha dado para mucho, aunque eso, aún, esta ahí. Como compositora creo que tampoco he llegado muy lejos.
Un día, una amiga del coro se casó y me pidió que cantase para su boda, puedo decir que por ahí hay un video de una nena que se parece a mí, con un vestido y tacones, su guitarrita y cantando una canción de amor compuesta por ella y más nerviosa que el día de su primer concierto con el coro. Salir al escenario rodeada de los tuyos no es lo mismo que salir sola y salir para un concierto no es lo mismo que para una boda, donde tienes la mirada clavada de los dos tortolitos esperando tus letras que bendicen ese amor para siempre hasta el fin de los siglos.
Al día de hoy, hasta creo que he olvidado como se tocaban los acordes en un piano, sabía tocar la canción de Titanic, yo misma me emocionaba a moco tendido tocándola.
Cuando me metí a la academia a aprender a tocar el bajo me prestaron uno verde florescente, era malísimo, pero era mío durante un año. El día que llegué a clase y al sacarlo de la funda vi que me había cargado el mástil me dio un patatus, menos mal que mi profesor era un gran cirujano y lo dejó sin ningún rasguño. Las clases se suponían que eran de bajo, pero al terminar, siempre me guiñaba un ojo y me decía picarón “¿media horita de rock?” y sacaba dos guitarras para hacer los tontos un rato más.
Esa academia la llevaba quien era mi director del coro y siempre estaba detrás para que diese clases de canto, decía que detrás de la contralto que soy se escondía una soprano y no solo en falsete, que por cierto, nunca me gustaba hacerlos. Me prometió que al próximo curso me haría un descuento especial por las dos clases, la de bajo y canto, pero ese año fue cuando me mudé. Lo mismo que ese año iba a entrar en otro coro, era un coro especial de toda Andalucía, solo con unos poquitos de cada ciudad, hice las pruebas y me cogieron, sabía que no iba a poder estar, pero solo quería saber si hubiese entrado y así fue.
Y todo esto, sólo porque estaba pensando en tu mirada, he buscado una canción para ti y he visto los micrófonos, la mesa de mezclas, los altavoces, los cables y he sentido nostalgia de cuando yo me enredaba entre ellos y me regañaban siempre porque quitaba mi cable de la guitarra antes de apagar el amplificador... soy así de despistada...
Cuando salió una de las primeras maquetas, jugaba no sólo a reconocer los instrumentos que ya sabía que habíamos utilizado sino también las voces de cada uno de nosotros, “¿cuál es tu voz?” ¿Qué cual era mi voz? Esa pregunta me descolocaba, ¿pero de verdad que no oyes mi voz entre la de más de veinte voces? Para mí, era fácil reconocer la de cualquiera de nosotros, separarla de todo y escuchar la canción sólo oyendo esa voz, pero para el resto, eso no era fácil a no ser que fuese un sólo de voz, cosa que yo no hacía, mi voz sólo era la segunda, la que acariciaba a la primera y la hacía más bonita.
Musicalmente nunca he destacado en nada, me hubiese gustado ser una gran guitarrista o bajista, pero mi capacidad no ha dado para mucho, aunque eso, aún, esta ahí. Como compositora creo que tampoco he llegado muy lejos.
Un día, una amiga del coro se casó y me pidió que cantase para su boda, puedo decir que por ahí hay un video de una nena que se parece a mí, con un vestido y tacones, su guitarrita y cantando una canción de amor compuesta por ella y más nerviosa que el día de su primer concierto con el coro. Salir al escenario rodeada de los tuyos no es lo mismo que salir sola y salir para un concierto no es lo mismo que para una boda, donde tienes la mirada clavada de los dos tortolitos esperando tus letras que bendicen ese amor para siempre hasta el fin de los siglos.
Al día de hoy, hasta creo que he olvidado como se tocaban los acordes en un piano, sabía tocar la canción de Titanic, yo misma me emocionaba a moco tendido tocándola.
Cuando me metí a la academia a aprender a tocar el bajo me prestaron uno verde florescente, era malísimo, pero era mío durante un año. El día que llegué a clase y al sacarlo de la funda vi que me había cargado el mástil me dio un patatus, menos mal que mi profesor era un gran cirujano y lo dejó sin ningún rasguño. Las clases se suponían que eran de bajo, pero al terminar, siempre me guiñaba un ojo y me decía picarón “¿media horita de rock?” y sacaba dos guitarras para hacer los tontos un rato más.
Esa academia la llevaba quien era mi director del coro y siempre estaba detrás para que diese clases de canto, decía que detrás de la contralto que soy se escondía una soprano y no solo en falsete, que por cierto, nunca me gustaba hacerlos. Me prometió que al próximo curso me haría un descuento especial por las dos clases, la de bajo y canto, pero ese año fue cuando me mudé. Lo mismo que ese año iba a entrar en otro coro, era un coro especial de toda Andalucía, solo con unos poquitos de cada ciudad, hice las pruebas y me cogieron, sabía que no iba a poder estar, pero solo quería saber si hubiese entrado y así fue.
Y todo esto, sólo porque estaba pensando en tu mirada, he buscado una canción para ti y he visto los micrófonos, la mesa de mezclas, los altavoces, los cables y he sentido nostalgia de cuando yo me enredaba entre ellos y me regañaban siempre porque quitaba mi cable de la guitarra antes de apagar el amplificador... soy así de despistada...
Los Miercoles sin Maca
Si hay un día de la semana que me agota, ese es el miércoles, puede conmigo, pero porque el martes ya me deja machacada y ya vengo así del lunes... pero los miércoles, son horribles. La recompensa del día seria ver Hospital Central, pero desde que Maca está de baja por maternidad ya no tiene sentido la serie, son capítulos aburridos, sin emoción y los veo con una cara de buaaaaaaa... mi madre se ríe, porque sabe que Maca me gusta, entonces empieza a decirme, “oye, ¿y esta otra no te gusta?” y yo... seeeeee, no esta mal... pero no es Maca, ni tiene moto... y mi madre, “es verdad” y hace como que la he terminado de convencer.
Queridos guionistas de Hospital Central:
Por favor, dejaros ya de tanta baja por maternidad y leches y que vuelva Maca, que los miércoles al sol y a la sombra ya no tienen sentido sin ella y yo me aburro y no pega nada que el tonto del Samur le tire los trastos a Ester, no, ¿no veis que todos los fans de Maca terminaremos odiándolo? O metéis en la serie a chicas más guapas con motos o darle ya de una vez el alta a Maca que me aburre la serie.
Fdo: Damita.
Pues eso, hoy es miércoles, llegaré reventada de la universidad a las nueve y pico de la noche, sola, tonta, mimosa, y... Maca, no esta, Maca se fue... Maca tiene un churumbel.
Aish.
Queridos guionistas de Hospital Central:
Por favor, dejaros ya de tanta baja por maternidad y leches y que vuelva Maca, que los miércoles al sol y a la sombra ya no tienen sentido sin ella y yo me aburro y no pega nada que el tonto del Samur le tire los trastos a Ester, no, ¿no veis que todos los fans de Maca terminaremos odiándolo? O metéis en la serie a chicas más guapas con motos o darle ya de una vez el alta a Maca que me aburre la serie.
Fdo: Damita.
Pues eso, hoy es miércoles, llegaré reventada de la universidad a las nueve y pico de la noche, sola, tonta, mimosa, y... Maca, no esta, Maca se fue... Maca tiene un churumbel.
Aish.
Y vuela
No puedo satisfacer tus deseos, mis manos no llegan más que a acariciar tu nuca con un hielo, dar la vuelta por tus hombros y fingir, que tu piel nunca ser erizó con los besos helados de calor. Sé que soy una romántica a la que le gusta caminar de noche a solas mirando las estrellas y pidiendo mil deseos, entre ellos, que tus noches sean dulces y que los besos lanzados al aire lleguen entre sueños despiertos y dormidos.
¿Dónde dejo tanto corazón? Se me va el amor entre suspiros, me pierdo en mis propias sábanas dibujando escenas imaginarias, tus manos, tus dedos, mis silencios, y una espalda curvada, un beso, un mordisco, yo no sé hacerlo si no es con amor y ahora, ¿dónde lo dejo? Pienso que dejarlo en una carta sería lo correcto, o guardarlo en una caja grande y mandarla por correo urgente. A lo mejor mi amor podría quedarse escondido en un cajón, vestirlo en forma de labios, regalárselo al cielo o convertirlo en una mariposa que vuele hasta ti y nunca te abandone, ni un segundo, ni un instante.
Me falta el aire, por muchos motivos, por muchas palabras guardadas, sentimientos que se mueven nerviosos en mi corazón, buscan una salida, no quieren morir ahogados en la turbación del espacio. ¿Por qué no puedo hacerlo? Le pido que se calme, que sea paciente, que espere, que observe pero él se desespera por gritar al cielo que te quiero. ¿Dónde dejo mi corazón? Una mariposa, si, no es tan mala idea...
Vuela, llega, te rodea, te regala el susurro de un alma, te canta a escondidas y ni si quiera te das cuenta de que esta ahí, contigo, cerca, muy cerca de todo lo que eres, de todo lo que forma tu corazón, tu ser, tu fragancia y tu esencia y ella vuela.
Quiero abrazar y cuidar todo aquello por lo que late el que me da la vida, valorar los pequeños momentos en donde se refugia en un instante aquello que es y será. Una dulzura infinita que navega por todos los recovecos de lo que soy, mi cuerpo, mi mente y esos suspiros por los que se me va el silencio de unos ojos cerrados, de un instante anhelado.
Las letras dejan de existir y las palabras pasan a ser inventadas por el vuelo de una sencilla mariposa, llena de magia, llena de mí, transformada en ese amor que no puedo escribir... y late y vuela y llega hasta ti.
¿Dónde dejo tanto corazón? Se me va el amor entre suspiros, me pierdo en mis propias sábanas dibujando escenas imaginarias, tus manos, tus dedos, mis silencios, y una espalda curvada, un beso, un mordisco, yo no sé hacerlo si no es con amor y ahora, ¿dónde lo dejo? Pienso que dejarlo en una carta sería lo correcto, o guardarlo en una caja grande y mandarla por correo urgente. A lo mejor mi amor podría quedarse escondido en un cajón, vestirlo en forma de labios, regalárselo al cielo o convertirlo en una mariposa que vuele hasta ti y nunca te abandone, ni un segundo, ni un instante.
Me falta el aire, por muchos motivos, por muchas palabras guardadas, sentimientos que se mueven nerviosos en mi corazón, buscan una salida, no quieren morir ahogados en la turbación del espacio. ¿Por qué no puedo hacerlo? Le pido que se calme, que sea paciente, que espere, que observe pero él se desespera por gritar al cielo que te quiero. ¿Dónde dejo mi corazón? Una mariposa, si, no es tan mala idea...
Vuela, llega, te rodea, te regala el susurro de un alma, te canta a escondidas y ni si quiera te das cuenta de que esta ahí, contigo, cerca, muy cerca de todo lo que eres, de todo lo que forma tu corazón, tu ser, tu fragancia y tu esencia y ella vuela.
Quiero abrazar y cuidar todo aquello por lo que late el que me da la vida, valorar los pequeños momentos en donde se refugia en un instante aquello que es y será. Una dulzura infinita que navega por todos los recovecos de lo que soy, mi cuerpo, mi mente y esos suspiros por los que se me va el silencio de unos ojos cerrados, de un instante anhelado.
Las letras dejan de existir y las palabras pasan a ser inventadas por el vuelo de una sencilla mariposa, llena de magia, llena de mí, transformada en ese amor que no puedo escribir... y late y vuela y llega hasta ti.
Lo normal, lo de siempre
You are my angel...
Tu estas ahí y yo estoy aquí, el resto, ni tan si quiera está. La repetición agota, me canso de tener siempre las mismas inquietudes dentro de mí, el saber las cosas de antemano referente a lo que implica el corazón que late en mi pecho. Me canso hasta de mis propias letras cuando miro que lo que dentro de mí nacía eran palabras parecidas, ¿tan repetitiva soy? ¿Dónde quedó la emoción? Muy lejos de mí.
Abro las ventanas de mi habitación sólo para buscar el frío, busco frío, quiero que se congele lo que tengo dentro, lo que esta metido en mi cabeza revolviendo todos los sentidos que habitan en él. Quiero frío, deseo las manos heladas, el vaho de mi boca y seguir caminando sola entre los árboles desnudos, recordando los tiempos no tan pasados. Ahí, ese era mi banco.
Mi mundo resurge de sus cenizas, pero el resto esta cansado de aguantarlo, no es que dejen de comprender, es que las palabras tienen un final y más allá de él no se dice nada. ¿Me he enterado bien? Si, es lo normal.
¿Te has cansado ya? También es normal, miro dentro de mí para buscar lo que más brilla, lo que más renace en su sentido, el extraño color que marca la diferencia, la sonrisa que se quedó escondida, la dulzura que acunaba la sensibilidad, el encanto de una vida que no tenía esperanza ni sueños, las alas que se derritieron junto a esos sueños.
Si, con el tiempo todo lo veré diferente, de otra manera, con otros ojos, con el tiempo, el tiempo, el tiempo, la vida, la vida, el tiempo, la vida, el tiempo, la vida, la vida, la vida, el tiempo, el tiempo.... y un reloj.
Yo solo quiero el frío.
Love you, love you, love you, love you, love you, love you, love you, love you...
¿Y que más da? Si quieres, llega hasta el final.
Tu estas ahí y yo estoy aquí, el resto, ni tan si quiera está. La repetición agota, me canso de tener siempre las mismas inquietudes dentro de mí, el saber las cosas de antemano referente a lo que implica el corazón que late en mi pecho. Me canso hasta de mis propias letras cuando miro que lo que dentro de mí nacía eran palabras parecidas, ¿tan repetitiva soy? ¿Dónde quedó la emoción? Muy lejos de mí.
Abro las ventanas de mi habitación sólo para buscar el frío, busco frío, quiero que se congele lo que tengo dentro, lo que esta metido en mi cabeza revolviendo todos los sentidos que habitan en él. Quiero frío, deseo las manos heladas, el vaho de mi boca y seguir caminando sola entre los árboles desnudos, recordando los tiempos no tan pasados. Ahí, ese era mi banco.
Mi mundo resurge de sus cenizas, pero el resto esta cansado de aguantarlo, no es que dejen de comprender, es que las palabras tienen un final y más allá de él no se dice nada. ¿Me he enterado bien? Si, es lo normal.
¿Te has cansado ya? También es normal, miro dentro de mí para buscar lo que más brilla, lo que más renace en su sentido, el extraño color que marca la diferencia, la sonrisa que se quedó escondida, la dulzura que acunaba la sensibilidad, el encanto de una vida que no tenía esperanza ni sueños, las alas que se derritieron junto a esos sueños.
Si, con el tiempo todo lo veré diferente, de otra manera, con otros ojos, con el tiempo, el tiempo, el tiempo, la vida, la vida, el tiempo, la vida, el tiempo, la vida, la vida, la vida, el tiempo, el tiempo.... y un reloj.
Yo solo quiero el frío.
Love you, love you, love you, love you, love you, love you, love you, love you...
¿Y que más da? Si quieres, llega hasta el final.
Dale forma a mi corazón
Forma mi corazón, moldea a tu antojo cada curva que late y late, acariciando con murmullos y cuentos la fantasía de un segundo. Revolviéndome entre las sabanas escapé a tus encantos fingiendo no sentir dolor por aquello que perdía, tus manos, tus labios y la dulzura infinita de tu mirada.
Cada puerta abierta solo hacía que me encontrase con las distintas caras del dolor y gritaba entre lágrimas susurrando “dale forma a mi corazón”. ¿Cuándo dejaste de abrazarme? Y entre nubes sigo volando buscando las caricias sepultadas. Esta noche duermo entre algodones y mañana entre espinas, pero siempre anhelando un beso de quien fue mi princesa. Sé que solo tengo que cerrar los ojos.
Invítame a la fiesta de tu fantasía, aquellos escondrijos que ocultas entre sonrisas a medio terminar y culminas con una sincera lágrima. Recuérdame en qué momento tus noches dejaron de ser mías. Ahora vuelo con alas derretidas y a medio construir por las manos del destino quien fiel a su tradición me enseña una vez más que solo le pertenezco a él, junto a su diosa vestida de soledad y alabada por su silencio.
Pero yo me quedo, en el pasillo, con los brazos extendidos sujetando las paredes, retando a cualquiera que quiera que yo misma me sea infiel, a todos los valores que forman lo que hoy soy, lo que mañana dejaré de ser, esa niña dulce que esconde entre sus manos el corazón que nunca dejó de latir.
¿A qué mundo pertenezco?
Por favor, prestar atención al minuto 2:50, uff
Cada puerta abierta solo hacía que me encontrase con las distintas caras del dolor y gritaba entre lágrimas susurrando “dale forma a mi corazón”. ¿Cuándo dejaste de abrazarme? Y entre nubes sigo volando buscando las caricias sepultadas. Esta noche duermo entre algodones y mañana entre espinas, pero siempre anhelando un beso de quien fue mi princesa. Sé que solo tengo que cerrar los ojos.
Invítame a la fiesta de tu fantasía, aquellos escondrijos que ocultas entre sonrisas a medio terminar y culminas con una sincera lágrima. Recuérdame en qué momento tus noches dejaron de ser mías. Ahora vuelo con alas derretidas y a medio construir por las manos del destino quien fiel a su tradición me enseña una vez más que solo le pertenezco a él, junto a su diosa vestida de soledad y alabada por su silencio.
Pero yo me quedo, en el pasillo, con los brazos extendidos sujetando las paredes, retando a cualquiera que quiera que yo misma me sea infiel, a todos los valores que forman lo que hoy soy, lo que mañana dejaré de ser, esa niña dulce que esconde entre sus manos el corazón que nunca dejó de latir.
¿A qué mundo pertenezco?
Amor dulce
En momentos de duelo la música se hace un solo cuerpo para fusionarse contigo, te ayuda a gritar, a sonreír, a bailar... Marca momentos en tu vida importantes y sus letras forman parte de la historia, esa canción que te dedicó, una balada bailada desnuda, esa desgarradora letra que se lleva tu alma una y cada vez que la escuchas...
No nos engañemos, el amor inexistente es el primer protagonista y culpable de las mejores canciones del mundo entero, ¿Por qué? Ni idea, pero creo que no tendría que existir tantas canciones de amor, el mundo no se las merece porque no lo valoran, ni lo cuidan, ni lo miman ni luchan por él y encima luego sales una noche, te ponen aquella canción que... y te jodes, pones la radio y otra canción que... te persigue y te acuerdas de toda la familia del locutor pobrecito él.
Tendría que eliminar del planeta tierra muchísimas y muchísimas canciones que no quiero volver a oír, porque te acuerdas, porque dibujó en tu rostro una sonrisa, porque fue testigo cuando hacías el amor, porque la bailaste con ella, porque sencillamente estaba ahí acompañándote en un momento feliz que hoy duele recordar y mañana será con nostalgia.
Si te preguntan cómo estas quizás la mejor forma de expresarlo sería con una canción, si te preguntan qué piensas con otra, si te preguntan qué quieres otra y así aprovecharnos de lo qué es la música, un lenguaje por el que el alma expresa todo.
Creo que una parte de mi se caracteriza por ser un poco melómana, puedo estar escuchando la canción más metalera y pasar a la popera más dulce, sin pasar por otros estilos musicales que no pienso mencionar.
Un grupo expresa cómo estoy, otro lo que siento, otro lo que verdaderamente siento y así sucesivamente, bien, dicho esto, hay un grupo que descubrí hace un año y que ya presenté aquí, una mezcla de pop dulce, canciones de amor en todos sus estados, sentimientos puros, pijería desbordante y una voz melosa y única que cuenta cosas que perfectamente podrían ser cantadas por mi corazón y que no sólo podrían, sino que me descubro más de una vez parada media hora cantándola, como esta mañana, mientras estaba subida en mi cama pegando estrellitas en mi techo... gracias Leela
No nos engañemos, el amor inexistente es el primer protagonista y culpable de las mejores canciones del mundo entero, ¿Por qué? Ni idea, pero creo que no tendría que existir tantas canciones de amor, el mundo no se las merece porque no lo valoran, ni lo cuidan, ni lo miman ni luchan por él y encima luego sales una noche, te ponen aquella canción que... y te jodes, pones la radio y otra canción que... te persigue y te acuerdas de toda la familia del locutor pobrecito él.
Tendría que eliminar del planeta tierra muchísimas y muchísimas canciones que no quiero volver a oír, porque te acuerdas, porque dibujó en tu rostro una sonrisa, porque fue testigo cuando hacías el amor, porque la bailaste con ella, porque sencillamente estaba ahí acompañándote en un momento feliz que hoy duele recordar y mañana será con nostalgia.
Si te preguntan cómo estas quizás la mejor forma de expresarlo sería con una canción, si te preguntan qué piensas con otra, si te preguntan qué quieres otra y así aprovecharnos de lo qué es la música, un lenguaje por el que el alma expresa todo.
Creo que una parte de mi se caracteriza por ser un poco melómana, puedo estar escuchando la canción más metalera y pasar a la popera más dulce, sin pasar por otros estilos musicales que no pienso mencionar.
Un grupo expresa cómo estoy, otro lo que siento, otro lo que verdaderamente siento y así sucesivamente, bien, dicho esto, hay un grupo que descubrí hace un año y que ya presenté aquí, una mezcla de pop dulce, canciones de amor en todos sus estados, sentimientos puros, pijería desbordante y una voz melosa y única que cuenta cosas que perfectamente podrían ser cantadas por mi corazón y que no sólo podrían, sino que me descubro más de una vez parada media hora cantándola, como esta mañana, mientras estaba subida en mi cama pegando estrellitas en mi techo... gracias Leela
