Un poco de mi
Vuelas, extrañas, sientes, navegas, retomas tu alma y como si fuese una esponja exprimes toda su esencia buscando algo que no sabes, recuerdos, emociones, dolor, sonrisas. Las gotas caen manchando el suelo de ti ¿a qué esperas para recoger tu agua?
El suelo sólo no esta manchado, tus manos están húmedas recordándote que tu también existes en el aire y lo mismo que el agua tiene un ciclo tu vida también, quizás es hora de evaporarse y recorrer los vientos como si de un ángel se tratase, con alas o sin ellas. El tiempo marca tu permanencia en el cielo y de nuevo te conviertes en el siguiente paso del ciclo, hoy, tal vez, podrás ser lo que tu quieres ser, lo que te toca ser.
Curiosidades, caprichos, sencillas notas que suenan en un piano, en una guitarra, instrumentos que instruyen las distintas razones del misterioso ser humano y su rareza, ¿Cómo puede ser un corazón tan delicado?, ¿Cómo puede ser la soledad tan bella? Nacimos para vivir con nosotros mismos y entendernos, soportar las inquietudes, saciar los deseos, el placer, el amor, los besos, las incomprensiones del destino, su justicia, el valor de no merecer nada y el merecer algo mejor.
Algún día, puede que me encuentres y descubras el enigma que guardo detrás de mis ojos, hasta entonces, seguiré echándote de menos.
El suelo sólo no esta manchado, tus manos están húmedas recordándote que tu también existes en el aire y lo mismo que el agua tiene un ciclo tu vida también, quizás es hora de evaporarse y recorrer los vientos como si de un ángel se tratase, con alas o sin ellas. El tiempo marca tu permanencia en el cielo y de nuevo te conviertes en el siguiente paso del ciclo, hoy, tal vez, podrás ser lo que tu quieres ser, lo que te toca ser.
Curiosidades, caprichos, sencillas notas que suenan en un piano, en una guitarra, instrumentos que instruyen las distintas razones del misterioso ser humano y su rareza, ¿Cómo puede ser un corazón tan delicado?, ¿Cómo puede ser la soledad tan bella? Nacimos para vivir con nosotros mismos y entendernos, soportar las inquietudes, saciar los deseos, el placer, el amor, los besos, las incomprensiones del destino, su justicia, el valor de no merecer nada y el merecer algo mejor.
Algún día, puede que me encuentres y descubras el enigma que guardo detrás de mis ojos, hasta entonces, seguiré echándote de menos.
Despistada
Esta mañana en el trabajo me han dicho que estoy últimamente muy despistada, estaré todo lo despistada que ellos quieran, pero soy una de las que consigue más confirmaciones para los eventos... No sé si dicen que estoy despistada por la sencilla razón que los responsables de las oficinas a los que llamo se dedican a darme conversación y mis llamadas son un poquito más largas entre risas, pero digo yo, que después de tanto llamarlos se acordarán de mi, y con la broma una de mis encargadas me recuerda que “esta prohibido ligar” con los clientes.
Dicen que estoy despistada, ¿será porque me paso el día cantando? Pero es inevitable, tanto teléfono y tanta llamada en espera, algunos ponen la radio, otros canciones y a una se le pega el estribillo y canturrea como buenamente sabe.
No sé, dicen que soy una golfa y que las mato callando, se quejan de que no saben nada de mi vida y que nunca cuento nada, que les pregunto a ellas y ellas me cuentan pero que yo no hablo, ¿y que hago yo? Sonrío pillina, pero, ¿exactamente qué queréis saber?
Ahora han hecho un complot y dicen que estoy enamorada y me encuentro en la fase “chochona” pero yo no les contesto, sigo sonriendo y sencillamente les pregunto ¿eso creéis? Entonces les mantengo la mirada, se despistan y me atacan llamándome de nuevo golfa, que algún día les tendré que contar algo...
Si estuviese mi mentora ella se reiría, porque es la única que sabe algo de mí, pero como no esta, ahora me dedico a estar “despistada” y callar, hasta le estoy cogiendo el gustillo eso de ser misteriosa, una tiene su vida privada...
¿Tan espesa estoy que sólo puedo hablar del trabajo? Aishhhh...
Dicen que estoy despistada, ¿será porque me paso el día cantando? Pero es inevitable, tanto teléfono y tanta llamada en espera, algunos ponen la radio, otros canciones y a una se le pega el estribillo y canturrea como buenamente sabe.
No sé, dicen que soy una golfa y que las mato callando, se quejan de que no saben nada de mi vida y que nunca cuento nada, que les pregunto a ellas y ellas me cuentan pero que yo no hablo, ¿y que hago yo? Sonrío pillina, pero, ¿exactamente qué queréis saber?
Ahora han hecho un complot y dicen que estoy enamorada y me encuentro en la fase “chochona” pero yo no les contesto, sigo sonriendo y sencillamente les pregunto ¿eso creéis? Entonces les mantengo la mirada, se despistan y me atacan llamándome de nuevo golfa, que algún día les tendré que contar algo...
Si estuviese mi mentora ella se reiría, porque es la única que sabe algo de mí, pero como no esta, ahora me dedico a estar “despistada” y callar, hasta le estoy cogiendo el gustillo eso de ser misteriosa, una tiene su vida privada...
¿Tan espesa estoy que sólo puedo hablar del trabajo? Aishhhh...
La graduación (y su cena)
Este año me toca graduarme con mi promoción, aunque ni yo ni más de la mitad de mi clase terminamos en realidad este año, a todos nos falta un quinto año con algunas asignaturas sueltas y algún que otro crédito de libre elección, pero bueno, eso da igual, me toca graduarme y tener cena de graduación.
Debería hacerme ilusión, pero no sé por qué como que no me hace mucha, ¿por qué? Creo que toda mi repulsa a ambos eventos nace de la “etiqueta”, me pone muy nerviosa esa etiqueta de las narices, los vestidos y los zapatos de tacón...
De punta en blanco, todos irán arreglados y yo no tengo nada en contra en que lo hagan, pero mi cabeza entra en conflicto cuando a mi lo que más ilusión me hace es ir arreglada a mi estilo, pues con vaqueros, una camisa o camiseta bonita, la corbata, alguna cadena colgando de los vaqueros y unas zapatillas, arreglada, elegante, pero a mi estilo... y luego en la cena de gala, que me hace mucha pupita a mi bolsillo y me duele en el alma tener que gastarme ese dinero, pues lo mismo de lo mismo, ¡no quiero ponerme tacón!
Este mediodía cuando llegué del trabajo me dio un fluss de esos raros y me puse a probarme todos mis vestidos de esa adolescencia oscura en la que me los ponía y vestía pijilla, alguno me sigue quedando bien, pero en otros mis tetas no entran, si, ellas, porque el resto de mi cuerpo si, pero ellas no... y casi muero ahogada por no poder salir en uno de ellos, en fin, pero el caso es que no, no me veo.
Al final, mi madre tendrá que pasar otra dura prueba de paciencia conmigo cuando nos vayamos de compras obligadas y creo que casi robadas para buscar algún modelito con el que me sienta a gusto, pero vamos, que yo en mis treces, revindico mi derecho a ir vestida como me de la gana a mi graduación y a mi cena porque para eso la que se gradúa soy yo (la desaliña) y no la pija de Damita y ¡que leches! ¿no estoy estudiando publicidad?, ¿no se supone que somos creativos? Pues eso, cada uno que vaya con su modelito creativo y a gusto con lo que lleva.
Y la cena... ¿por qué de lujo? ¿por qué no una cena vikinga en la playa? ¿quién ha tenido una cena de graduación vikinga? ¿no es creativa? Jejejeje
Que estoy de morros, ea, que quiero ir en zapatillas...ea, ea, ea...
(seguiré informando sobre este acto en mi vida)
Debería hacerme ilusión, pero no sé por qué como que no me hace mucha, ¿por qué? Creo que toda mi repulsa a ambos eventos nace de la “etiqueta”, me pone muy nerviosa esa etiqueta de las narices, los vestidos y los zapatos de tacón...
De punta en blanco, todos irán arreglados y yo no tengo nada en contra en que lo hagan, pero mi cabeza entra en conflicto cuando a mi lo que más ilusión me hace es ir arreglada a mi estilo, pues con vaqueros, una camisa o camiseta bonita, la corbata, alguna cadena colgando de los vaqueros y unas zapatillas, arreglada, elegante, pero a mi estilo... y luego en la cena de gala, que me hace mucha pupita a mi bolsillo y me duele en el alma tener que gastarme ese dinero, pues lo mismo de lo mismo, ¡no quiero ponerme tacón!
Este mediodía cuando llegué del trabajo me dio un fluss de esos raros y me puse a probarme todos mis vestidos de esa adolescencia oscura en la que me los ponía y vestía pijilla, alguno me sigue quedando bien, pero en otros mis tetas no entran, si, ellas, porque el resto de mi cuerpo si, pero ellas no... y casi muero ahogada por no poder salir en uno de ellos, en fin, pero el caso es que no, no me veo.
Al final, mi madre tendrá que pasar otra dura prueba de paciencia conmigo cuando nos vayamos de compras obligadas y creo que casi robadas para buscar algún modelito con el que me sienta a gusto, pero vamos, que yo en mis treces, revindico mi derecho a ir vestida como me de la gana a mi graduación y a mi cena porque para eso la que se gradúa soy yo (la desaliña) y no la pija de Damita y ¡que leches! ¿no estoy estudiando publicidad?, ¿no se supone que somos creativos? Pues eso, cada uno que vaya con su modelito creativo y a gusto con lo que lleva.
Y la cena... ¿por qué de lujo? ¿por qué no una cena vikinga en la playa? ¿quién ha tenido una cena de graduación vikinga? ¿no es creativa? Jejejeje
Que estoy de morros, ea, que quiero ir en zapatillas...ea, ea, ea...
(seguiré informando sobre este acto en mi vida)
Frases
Hace un par de semanas despidieron en mi trabajo a mi mentora, “mi mami” como yo la llamaba cariñosamente, era la única que se metía conmigo con gracia y creatividad. Yo solía hacerle la puñeta cada mañana, siempre para sacarle una sonrisa y ella con gusto me las devolvía con originalidad, era y es la mejor.
Para mi sorpresa y la de todos, por “ordenes” mayores la echaron a la calle, sin saber por qué, sin justificación, aunque más tarde (o más temprano) me enteré del por qué y es que se hacen jugadas “guarras” a traición, pero los intereses son los intereses y el dinero es el dinero...
Esta mañana ella vino a visitarnos, la abracé con fuerza y le dije cariñosamente que la extrañaba, que echaba de menos a mi mami... y ella me contestó, “Nadie es imprescindible, no te olvides de eso” y qué decir, esas palabras calaron hondo.
Para mi sorpresa y la de todos, por “ordenes” mayores la echaron a la calle, sin saber por qué, sin justificación, aunque más tarde (o más temprano) me enteré del por qué y es que se hacen jugadas “guarras” a traición, pero los intereses son los intereses y el dinero es el dinero...
Esta mañana ella vino a visitarnos, la abracé con fuerza y le dije cariñosamente que la extrañaba, que echaba de menos a mi mami... y ella me contestó, “Nadie es imprescindible, no te olvides de eso” y qué decir, esas palabras calaron hondo.
Intimidad
Llegas a la intimidad y como si de una desconocida se tratase te detienes a mirarla, posas las palmas de tus manos en sus paredes y sientes la textura que la envuelve, cierras los ojos y respiras su aire, sintiéndola, si es posible, aún más intima...
Lo relativo a la intimidad es la desnudez, sentir un cuerpo desnudo es lo más íntimo de rozar un alma sin vestidos, tu vuelves a cerrar los ojos y respiras cada milímetro de su piel saboreando sus pulsaciones, ¿será real? Suave, tan suave como los besos en la noche de los sueños, tan dulce como los gemidos mordidos elevando la curvatura de la espalda, tan extraño como la grandeza de la intimidad misma en su esencia.
Quizás, no supe escuchar bien, ¿Qué te dice lo íntimo en la intimidad? Demasiados secretos para ser desvelados en una sola noche, demasiadas complejidades que se visten de sencillos susurros. Las miradas cambian, las lágrimas reflejan el corazón. De cara a la pared como si la cosa no fuese conmigo, miro a mi izquierda y estiro mi brazo como si quisiese alcanzar algo, algo que nunca llego a alcanzar, la lejanía, también es íntima.
Cálido o frío, a veces la intimidad muestra su cara más áspera, no se comprende, no se entiende, no se habla, no se mira, no se conoce, no se muestra, no se detiene, sigue de cara a la pared, con la cabeza agachada mirando a la izquierda, pero esta vez intentando alcanzar nada que no tiene nombre ni sentido, que se viste de nada y te miente sobre todo, que te escupe la incomprensión del destierro del alma.
¿Para que decir nada? Si el silencio es lo más íntimo que siempre has alcanzado a rozar con la punta de los dedos y sus guiños alumbrados por las estrellas son los únicos que te quisieron arropar noche tras noche, en la intimidad de lo íntimo, en la quietud de la mudez, en privado, en secreto.
¿Quién lo entiende?
Lo relativo a la intimidad es la desnudez, sentir un cuerpo desnudo es lo más íntimo de rozar un alma sin vestidos, tu vuelves a cerrar los ojos y respiras cada milímetro de su piel saboreando sus pulsaciones, ¿será real? Suave, tan suave como los besos en la noche de los sueños, tan dulce como los gemidos mordidos elevando la curvatura de la espalda, tan extraño como la grandeza de la intimidad misma en su esencia.
Quizás, no supe escuchar bien, ¿Qué te dice lo íntimo en la intimidad? Demasiados secretos para ser desvelados en una sola noche, demasiadas complejidades que se visten de sencillos susurros. Las miradas cambian, las lágrimas reflejan el corazón. De cara a la pared como si la cosa no fuese conmigo, miro a mi izquierda y estiro mi brazo como si quisiese alcanzar algo, algo que nunca llego a alcanzar, la lejanía, también es íntima.
Cálido o frío, a veces la intimidad muestra su cara más áspera, no se comprende, no se entiende, no se habla, no se mira, no se conoce, no se muestra, no se detiene, sigue de cara a la pared, con la cabeza agachada mirando a la izquierda, pero esta vez intentando alcanzar nada que no tiene nombre ni sentido, que se viste de nada y te miente sobre todo, que te escupe la incomprensión del destierro del alma.
¿Para que decir nada? Si el silencio es lo más íntimo que siempre has alcanzado a rozar con la punta de los dedos y sus guiños alumbrados por las estrellas son los únicos que te quisieron arropar noche tras noche, en la intimidad de lo íntimo, en la quietud de la mudez, en privado, en secreto.
¿Quién lo entiende?
Una enganchada más
Puede que llegue tarde, mucha gente los ha descubierto antes que yo y en cierta forma me resistía a caer en la tentación, pero al final, sucumbí a sus encantos.
Gatoni se enganchó hace poco a la serie, siempre que la veía me hablaba emocionada sobre ellos, que tenía que verlos, que me iban a gustar, que la trama era súper interesante y yo.. “sí, sí, algún día”. Al final sucedió, no se me ocurre otra cosa que irme la tarde del viernes a su casa a “echar la siesta” y como buena persona que es me puso el primer capítulo delante de mis narices inyectando la droga en mis venas. Mientras transcurría el tiempo, minuto a minuto sentí como era una víctima más de ellos y cual yonkie la droga que me había proporcionado mi recién nombrada camella bonita, Gatoni empezaba hacer su efecto en mi... ¿qué de qué serie hablo? Pues de una de las mejores series que se encuentra ahora en el mundo... Héroes.
Llevo solo dos días y ya voy por el capítulo 6, se que no es nada comparado con otras personas que se ha zampado casi la temporada entera (como Gatoni) pero es que mi camella no me ha proporcionado más, no cabía ningún capítulo más en el Pen Drive...
Tened cuidado con la serie porque es altamente adictiva, los efectos especiales, la producción, la ambientación, los personajes, la trama, los guionistas son geniales y cada final de un capítulo te droga más...son unos auténticos genios. ¿se nota que me tienen enganchada? (pues esto no es nada con el enganche de Gatoni, viciosa... jejeje)
Ya tengo a la burra trabajando XDD
Este post va dedicado a mi Gatoni guapa XDD
Gatoni se enganchó hace poco a la serie, siempre que la veía me hablaba emocionada sobre ellos, que tenía que verlos, que me iban a gustar, que la trama era súper interesante y yo.. “sí, sí, algún día”. Al final sucedió, no se me ocurre otra cosa que irme la tarde del viernes a su casa a “echar la siesta” y como buena persona que es me puso el primer capítulo delante de mis narices inyectando la droga en mis venas. Mientras transcurría el tiempo, minuto a minuto sentí como era una víctima más de ellos y cual yonkie la droga que me había proporcionado mi recién nombrada camella bonita, Gatoni empezaba hacer su efecto en mi... ¿qué de qué serie hablo? Pues de una de las mejores series que se encuentra ahora en el mundo... Héroes.
Llevo solo dos días y ya voy por el capítulo 6, se que no es nada comparado con otras personas que se ha zampado casi la temporada entera (como Gatoni) pero es que mi camella no me ha proporcionado más, no cabía ningún capítulo más en el Pen Drive...
Tened cuidado con la serie porque es altamente adictiva, los efectos especiales, la producción, la ambientación, los personajes, la trama, los guionistas son geniales y cada final de un capítulo te droga más...son unos auténticos genios. ¿se nota que me tienen enganchada? (pues esto no es nada con el enganche de Gatoni, viciosa... jejeje)
Ya tengo a la burra trabajando XDD
Hijo de la Luna
Los descubrí hace poco y me tienen bastante hipnotizada, estos días en mis ratitos libres ando investigando un poquito más sobre ellos, se que tienen tres discos y bastantes años a la espalda, quizás alguno de vosotros ya los conozca de antes, si es así ya os vale por no presentármelos antes ;) y si no es así pues os los presento yo...
Se llaman Stravaganzza y no se que tienen, pero me encantan. Me llamó la atención su versión de Hijo de la Luna de Mecano y sobre todo su video clip que con pocos recursos y presupuesto (imagino) han hecho un buen trabajo, con pinceladas de creatividad y sentimiento que si hubiesen pulido un poquito más habrían hecho un video clip grandioso, pero, poquito a poco, yo no soy nadie para exigir ni criticar (aunque lo haga).
Lo intentan, lo intentan y casi llegan... “Seguid así chicos”
¡Viva el Rock y el Metal XDD!
Se llaman Stravaganzza y no se que tienen, pero me encantan. Me llamó la atención su versión de Hijo de la Luna de Mecano y sobre todo su video clip que con pocos recursos y presupuesto (imagino) han hecho un buen trabajo, con pinceladas de creatividad y sentimiento que si hubiesen pulido un poquito más habrían hecho un video clip grandioso, pero, poquito a poco, yo no soy nadie para exigir ni criticar (aunque lo haga).
Lo intentan, lo intentan y casi llegan... “Seguid así chicos”
Palabras
Existen palabras tímidas, vergonzosas, pequeñitas. Se esconden detrás de una mirada o unos labios y el resto de los sentidos junto con la cordura fingen que no existen. No tienen importancia, son insignificantes y sin embargo producen un miedo terrible a las cuerdas vocales que indecisas por no saber qué sucede se quedan mudas encerrando a esas palabras a oscuras, en el cajón de las prohibiciones dentro del corazón.
Es una insensatez permitida, algunos lo llaman precaución, otros idiotez, otros locura (qué hermosa ella) y el resto ni si quiera se molesta en ponerle un nombre. ¿Por qué? Para disimular, uno se dedica a darle forma a las nubes y buscar siluetas que marquen el asta y el bucle que redondea las formas de una tipografía jamás escrita.
Muchas veces odio las palabras, no me gusta escribirlas, no me gusta sentirlas, no me gusta pensarlas y no me gusta decirlas. No descubro nada nuevo cuando me declaro inocente ante la mancha de tinta entre mis dedos, ¿entonces por qué tanta palabrería? Muertas, están todas muertas, la introducción, la estrofa, la acción, el desenlace y el compás, ni lo signos se libran de ser decapitados verbalmente.
Aunque las odie, no puedo evitar sentir esas tímidas palabras, me enseñaron a latir con letras que yo expreso con gestos, ¿Para qué decir que te quiero cuando puedo besártelo?, ¿Por qué decir que te echo de menos cuando puedo abrazártelo?, ¿Para qué decir que te deseo cuando puedo demostrártelo? Para y porque, ya conocemos ambas respuestas.
Seguiré protestando con letras todo lo que llevo dentro.
“Existen palabras tímidas, vergonzosas, pequeñitas...”
"Esta noche cielo e infierno esperan a que llegues tú. Busca un productor Satanás para su oscura banda de metal. Dios ha puesto precio a tu oído para enseñar a un ángel nuevo a cantar y el tercer pringao en discordia, Buda, puja por tener tu paz y humildad.
Llora una guitarra, llora en un rincón, le faltan tus dedos, tu calor. Un arpegio jura que tu alma echó a volar. En la eternidad te esperan."
Precioso homenaje
Es una insensatez permitida, algunos lo llaman precaución, otros idiotez, otros locura (qué hermosa ella) y el resto ni si quiera se molesta en ponerle un nombre. ¿Por qué? Para disimular, uno se dedica a darle forma a las nubes y buscar siluetas que marquen el asta y el bucle que redondea las formas de una tipografía jamás escrita.
Muchas veces odio las palabras, no me gusta escribirlas, no me gusta sentirlas, no me gusta pensarlas y no me gusta decirlas. No descubro nada nuevo cuando me declaro inocente ante la mancha de tinta entre mis dedos, ¿entonces por qué tanta palabrería? Muertas, están todas muertas, la introducción, la estrofa, la acción, el desenlace y el compás, ni lo signos se libran de ser decapitados verbalmente.
Aunque las odie, no puedo evitar sentir esas tímidas palabras, me enseñaron a latir con letras que yo expreso con gestos, ¿Para qué decir que te quiero cuando puedo besártelo?, ¿Por qué decir que te echo de menos cuando puedo abrazártelo?, ¿Para qué decir que te deseo cuando puedo demostrártelo? Para y porque, ya conocemos ambas respuestas.
Seguiré protestando con letras todo lo que llevo dentro.
“Existen palabras tímidas, vergonzosas, pequeñitas...”
Llora una guitarra, llora en un rincón, le faltan tus dedos, tu calor. Un arpegio jura que tu alma echó a volar. En la eternidad te esperan."
Sin alas
¿Qué siente un ángel cuando le cortan las alas?
Se desgarra el alma, los sentidos derraman lágrimas mientras las heridas en la piel nacen de la profundidad más carnal que sangra sin parar el recuerdo de un tiempo anterior.
Con las manos apoyadas en la pared y la cabeza agachada, una a una, cada pluma silencia el delito mayor sin pena de cárcel. ¿Por qué yo? Porque nadie fue capaz de entender que a veces se comenten errores, que alguna vez se rompen los relojes y que intentar alcanzar más de lo que se puede, supone retar a los elementos, que celosos destruyen cualquier amenaza de llegar a rozar esa línea prohibida.
Desterrado y sin consuelo, camina de noche llorando, con las heridas de la espalda aún abiertas y sangrando, manchando el camino que los lobos siguen, no para devorar lo poco que queda de su cuerpo sino para acompañarlo en el camino nítido que le queda por recorrer. Ya no esta sólo, ya no están solos, sus ojos azules, grises, verdes... sus ojos iluminan la noche más oscura y fría.
Se queda quieto observando el anhelo, mirando el cielo, buscándola, se queda quieto mirando como ellos se recuestan a su lado ofreciéndole el calor de su amparo, de sus secretos, de sus silencios, se queda quieto y dormido.
Fue tan dulce.
Se desgarra el alma, los sentidos derraman lágrimas mientras las heridas en la piel nacen de la profundidad más carnal que sangra sin parar el recuerdo de un tiempo anterior.
Con las manos apoyadas en la pared y la cabeza agachada, una a una, cada pluma silencia el delito mayor sin pena de cárcel. ¿Por qué yo? Porque nadie fue capaz de entender que a veces se comenten errores, que alguna vez se rompen los relojes y que intentar alcanzar más de lo que se puede, supone retar a los elementos, que celosos destruyen cualquier amenaza de llegar a rozar esa línea prohibida.
Desterrado y sin consuelo, camina de noche llorando, con las heridas de la espalda aún abiertas y sangrando, manchando el camino que los lobos siguen, no para devorar lo poco que queda de su cuerpo sino para acompañarlo en el camino nítido que le queda por recorrer. Ya no esta sólo, ya no están solos, sus ojos azules, grises, verdes... sus ojos iluminan la noche más oscura y fría.
Se queda quieto observando el anhelo, mirando el cielo, buscándola, se queda quieto mirando como ellos se recuestan a su lado ofreciéndole el calor de su amparo, de sus secretos, de sus silencios, se queda quieto y dormido.
Fue tan dulce.
La fiesta de los ángeles
Etérea forma de amar tienen los ángeles que cada noche de Luna llena te invitan a manchar tus labios con el mejor vino que tienen. Juegan revoltosos con sus alas de blanco marfil sin descubrir sus sanas intenciones de coqueteo entre pluma y pluma.
Pocas almas son las afortunadas, en la noche son elevadas en secreto hasta el cielo, dicen que los ángeles quieren invitarlas a bailar en su fiesta. No es una fiesta cualquiera ni todas las noches pueden celebrarlas, solo pueden hacerlo en la única noche del mes en la que los lobos melancólicos reaclaman a su amada besos con sabor a miel. Aúllan desencantados y tristes, con un inmenso dolor en el corazón por no poder ni si quiera acariciar la silueta que ella refleja en el mar noche tras noche. Mientras ellos lloran, en las alturas suenan canciones de amor, pasión, celos y lujuria, curioso capricho del injusto destino.
De afortunados hablamos y así son ellos, los elegidos, cada noche un ser diferente, llamado hombre, llamado mujer. Los criterios por los que son seleccionados por los ángeles nunca fueron claros, lo que si es cierto, es que por todos ellos nuestros seres celestes suspiraban, no olvidemos que ellos también se enamoran. Lo hacen de la belleza que tiñe la piel del mortal, del latido del que les da la vida, de la voz que acaricia el aire, de la luz de sus ojos... son diferentes los motivos, pero todos, absolutamente todos, fueron llamados porque un ángel se enamoró de él.
Pocas son las cosas que cuentan de la fiesta que celebran los elegidos con los ángeles en el cielo, se sabe que es un secuestro que sucede en Luna llena, de noche, en silencio, entre sueños y suspiros, cuentan que se baila, que se besa, que se hace el amor con caricias, que ellos te arropan con sus alas, que sus labios son dulces, que su amor es intenso, que te embriagan con sus voces, te seducen con su mirada y hacen que te enamores de ellos a cada segundo sin compasión, robándote al ser posible, un poquito más el alma siendo tu consciente de cada acto que se está cometiendo.
Pero llega el sol y con este el olvido, cada ser tiene que volver a su mundo y los humanos secuestrados en la fiesta de los ángeles son devueltos a sus camas entre lágrimas del seductor y su alma seducida, ambos saben que solo quien tiene las alas blancas recordará lo que sucedió, el otro cuando abra los ojos con el amanecer nunca más recordará a su amor, es un defecto que se adquiere cuando pierdes las alas y es que de ángeles caídos se encuentra bañado el renacer y con él su leyenda.
Pocas almas son las afortunadas, en la noche son elevadas en secreto hasta el cielo, dicen que los ángeles quieren invitarlas a bailar en su fiesta. No es una fiesta cualquiera ni todas las noches pueden celebrarlas, solo pueden hacerlo en la única noche del mes en la que los lobos melancólicos reaclaman a su amada besos con sabor a miel. Aúllan desencantados y tristes, con un inmenso dolor en el corazón por no poder ni si quiera acariciar la silueta que ella refleja en el mar noche tras noche. Mientras ellos lloran, en las alturas suenan canciones de amor, pasión, celos y lujuria, curioso capricho del injusto destino.
De afortunados hablamos y así son ellos, los elegidos, cada noche un ser diferente, llamado hombre, llamado mujer. Los criterios por los que son seleccionados por los ángeles nunca fueron claros, lo que si es cierto, es que por todos ellos nuestros seres celestes suspiraban, no olvidemos que ellos también se enamoran. Lo hacen de la belleza que tiñe la piel del mortal, del latido del que les da la vida, de la voz que acaricia el aire, de la luz de sus ojos... son diferentes los motivos, pero todos, absolutamente todos, fueron llamados porque un ángel se enamoró de él.
Pocas son las cosas que cuentan de la fiesta que celebran los elegidos con los ángeles en el cielo, se sabe que es un secuestro que sucede en Luna llena, de noche, en silencio, entre sueños y suspiros, cuentan que se baila, que se besa, que se hace el amor con caricias, que ellos te arropan con sus alas, que sus labios son dulces, que su amor es intenso, que te embriagan con sus voces, te seducen con su mirada y hacen que te enamores de ellos a cada segundo sin compasión, robándote al ser posible, un poquito más el alma siendo tu consciente de cada acto que se está cometiendo.
Pero llega el sol y con este el olvido, cada ser tiene que volver a su mundo y los humanos secuestrados en la fiesta de los ángeles son devueltos a sus camas entre lágrimas del seductor y su alma seducida, ambos saben que solo quien tiene las alas blancas recordará lo que sucedió, el otro cuando abra los ojos con el amanecer nunca más recordará a su amor, es un defecto que se adquiere cuando pierdes las alas y es que de ángeles caídos se encuentra bañado el renacer y con él su leyenda.
ejem

¿Locura o valor?
Cada locura se compone de un pedacito de insensatez, a veces ella misma tiene vida propia y se apodera de la razón que llama a la cordura. ¿Quién dice lo que es y no es una locura? Te proporciona independencia en las decisiones y hasta salivas relamiendo esa adrenalina que nace en tu sangre por el simple hecho de pensar en tu crimen.
Lo llaman locura cuando quieren decir valor, lo llaman locura cuando quieren decir pasión, lo llaman locura cuando quieren decir vivir, lo llaman locura cuando quieren decir amor, lo llaman locura cuando quieren decir soñar, tiene tantos nombres y adjetivos y siempre se pierde en su significado.
¿Estoy loca? Estoy inquieta. Hace tiempo que tengo la sensación de que me falta algo y siempre hago un repaso de todas las cosas que llevo encima, menos de las que llevo dentro y sé que algo me falta pero no sé lo que es, un trozo de aquí, una parte de ti, un sitio allí, no lo sé, supongo que algún día encontraré las ganas de indagar en mis escondrijos para averiguar qué me falta.
Locura, salvación, necesidad... locura, ¿hacia dónde te lleva la locura? Quizás a un precipicio de suicidio, quizás a la luz de una nueva vida, a lo mejor te da la suficiente fuerza para arrancarte el corazón y mirarlo desde fuera, sentir sus últimos latidos y entender qué te reclamó durante tanto tiempo y tu nunca supiste darle, loco corazón.
Te miran con compasión por estar loca, vuelves a caer en tus propias redes, aunque se compongan de sueños imposibles, tan sencillos, tan únicos, tan... locos... ¿pero de verdad tengo sueños? No, todos forman una región de locuras en procesión, con sus penitentes lágrimas por no entender este mundo loco que no tiene lugar para la locura.
¿Qué sucede cuando una mujer ama de verdad? Que la locura, entonces, se escribe en mayúsculas y se agranda tanto que se transforma en una cordura inventada, tan dulce, tan suave, tan real, tan jugosa, tan inocente que vulnera los sentidos.
¿Dónde esta el valor para cometer una locura?
Sólo para amantes de Portishead
Lo llaman locura cuando quieren decir valor, lo llaman locura cuando quieren decir pasión, lo llaman locura cuando quieren decir vivir, lo llaman locura cuando quieren decir amor, lo llaman locura cuando quieren decir soñar, tiene tantos nombres y adjetivos y siempre se pierde en su significado.
¿Estoy loca? Estoy inquieta. Hace tiempo que tengo la sensación de que me falta algo y siempre hago un repaso de todas las cosas que llevo encima, menos de las que llevo dentro y sé que algo me falta pero no sé lo que es, un trozo de aquí, una parte de ti, un sitio allí, no lo sé, supongo que algún día encontraré las ganas de indagar en mis escondrijos para averiguar qué me falta.
Locura, salvación, necesidad... locura, ¿hacia dónde te lleva la locura? Quizás a un precipicio de suicidio, quizás a la luz de una nueva vida, a lo mejor te da la suficiente fuerza para arrancarte el corazón y mirarlo desde fuera, sentir sus últimos latidos y entender qué te reclamó durante tanto tiempo y tu nunca supiste darle, loco corazón.
Te miran con compasión por estar loca, vuelves a caer en tus propias redes, aunque se compongan de sueños imposibles, tan sencillos, tan únicos, tan... locos... ¿pero de verdad tengo sueños? No, todos forman una región de locuras en procesión, con sus penitentes lágrimas por no entender este mundo loco que no tiene lugar para la locura.
¿Qué sucede cuando una mujer ama de verdad? Que la locura, entonces, se escribe en mayúsculas y se agranda tanto que se transforma en una cordura inventada, tan dulce, tan suave, tan real, tan jugosa, tan inocente que vulnera los sentidos.
¿Dónde esta el valor para cometer una locura?
La realidad
¿Puede doler despertar al mundo real? Si, y mucho, duele mucho... tanto que mi corazón físicamente se resintió un poco y desde anoche me da punzaditas recordándome que no le gusta nada estar despierto que él quiere seguir soñando al lado de su cintura.
Pero, ¿qué os voy a contar? Todos sabemos que estar viviendo un sueño es mucho más bonito que la realidad y ¿qué es la realidad? No lo sé, pero, nunca me gustó... yo prefiero quedarme entre las nubes, nadando por el viento que me murmulla nuevas técnicas para hacer que tu cuerpo sienta más escalofríos y que tu sonrisa siga robándole más sonrisas a la mía.
La magia de saber que tú haces magia, el silencio que dicta las normas de las palabras, el agua que acaricia tu piel dibujando la secuencia de besos que te daré dos segundos más tarde, las sábanas que ocultan los secretos, las respiraciones entrecortadas que atestiguan el calor y el deseo, los tatuajes de tu cuerpo que me susurran que me esperaban, tus ojos que se cierran para utilizar solo un sentido, el del tacto...
Y, ¿qué es la realidad? Ser consciente o inconsciente, todo funciona de una forma clara dentro de mi cabeza, poco a poco cada pensamiento se refugia en un rincón, encoge sus piernas y se detiene mirando un reloj, que nunca supe si funciona hacia delante o hacia atrás, pero sus segundos resuenan de una forma espantosa dentro de mi cabeza.
Siempre supe que yo no era de este mundo, prefiero seguir inventándome universos paralelos en donde todo sea más sencillo, un sitio en donde exista lugar para los sueños, las ilusiones, la magia de hacerte el amor cada noche, un sitio en donde los pequeños y grandes detalles regalen caricias, miradas cómplices, sonrisas, un sitio en donde mi cintura no se encuentre desnuda sin tus manos...
¿Qué es la realidad? Una avariciosa de lágrimas.
Pero, ¿qué os voy a contar? Todos sabemos que estar viviendo un sueño es mucho más bonito que la realidad y ¿qué es la realidad? No lo sé, pero, nunca me gustó... yo prefiero quedarme entre las nubes, nadando por el viento que me murmulla nuevas técnicas para hacer que tu cuerpo sienta más escalofríos y que tu sonrisa siga robándole más sonrisas a la mía.
La magia de saber que tú haces magia, el silencio que dicta las normas de las palabras, el agua que acaricia tu piel dibujando la secuencia de besos que te daré dos segundos más tarde, las sábanas que ocultan los secretos, las respiraciones entrecortadas que atestiguan el calor y el deseo, los tatuajes de tu cuerpo que me susurran que me esperaban, tus ojos que se cierran para utilizar solo un sentido, el del tacto...
Y, ¿qué es la realidad? Ser consciente o inconsciente, todo funciona de una forma clara dentro de mi cabeza, poco a poco cada pensamiento se refugia en un rincón, encoge sus piernas y se detiene mirando un reloj, que nunca supe si funciona hacia delante o hacia atrás, pero sus segundos resuenan de una forma espantosa dentro de mi cabeza.
Siempre supe que yo no era de este mundo, prefiero seguir inventándome universos paralelos en donde todo sea más sencillo, un sitio en donde exista lugar para los sueños, las ilusiones, la magia de hacerte el amor cada noche, un sitio en donde los pequeños y grandes detalles regalen caricias, miradas cómplices, sonrisas, un sitio en donde mi cintura no se encuentre desnuda sin tus manos...
¿Qué es la realidad? Una avariciosa de lágrimas.
Hasta entonces
Ahora, sueña conmigo, endulzaré mi mundo solo para ti y te envolveré con toda mi esencia y pasión, hasta que se me desgasten las manos de acariciarte, hasta que tus labios no puedan sangrar más gotas de deseo, hasta que los relojes digan que es hora de despertarse, hasta entonces... sueña, sueña conmigo.
Cajas
Cuando estoy fuera de casa, puedo sentirme más o menos bien, cansada, contenta, puedo tener un día tonto, un día divertido, melancólico, sonriente, puedo ser más o menos cariñosa, puedo ser o dejar de ser.
Cuando estoy en casa todo eso cambia, llevo más de dos semanas en las que no soporto quedarme aquí, es entrar por la puerta y mi humor cambia, estoy triste, ausente, lejana, fría, no quiero saber nada de nada y sin querer, no puedo evitar apartarme de mis padres y quedarme callada cuando estoy con ellos.
Odio ver las revistas de las inmobiliarias en casa, otra vez, sé que siguen viendo otras casas, que vienen a mi casa a verla, lo odio, no lo soporto y eso me enciende por dentro, pero, no tengo derecho a decir nada y no pienso hacerlo, así que yo me mantengo totalmente al margen de sus decisiones y quehaceres aguantando mis lágrimas y mis nervios.
Creo que cuando me toque empaquetar de nuevo todo voy a tirar la mayoría de mis cosas, carpetas, fotos, papeles, regalos... ¿para qué? Solo me quedaré con lo que no pueda deshacerme y lo demás, a la basura, para que continúen con su ciclo vital de la vida.
Mientras escuchaba hablar anoche a mi madre con mi padre sobre este tema, me sentía totalmente alejada de todo, siento que mi casa deja de ser mi casa, es algo extraño, no me entiendo, no entiendo nada y en este no entender creo que cuando nos mudemos no sacaré nada de las cajas y dejaré mi habitación vacía, porque la próxima casa, ya no será mi casa y no es que sea dramática, es que estoy hasta los cojones de todo.
Total, se suponía que la próxima iba a ser yo, por si acaso, dejaré todo guardado.
Y aún me pregunto por qué me invade la tristeza cuando estoy en mi casa, siempre es lo mismo, siempre, siempre, siempre, siempre... y que no me diga nadie que no porque es lo que he vivido hasta ahora.
Cuando estoy en casa todo eso cambia, llevo más de dos semanas en las que no soporto quedarme aquí, es entrar por la puerta y mi humor cambia, estoy triste, ausente, lejana, fría, no quiero saber nada de nada y sin querer, no puedo evitar apartarme de mis padres y quedarme callada cuando estoy con ellos.
Odio ver las revistas de las inmobiliarias en casa, otra vez, sé que siguen viendo otras casas, que vienen a mi casa a verla, lo odio, no lo soporto y eso me enciende por dentro, pero, no tengo derecho a decir nada y no pienso hacerlo, así que yo me mantengo totalmente al margen de sus decisiones y quehaceres aguantando mis lágrimas y mis nervios.
Creo que cuando me toque empaquetar de nuevo todo voy a tirar la mayoría de mis cosas, carpetas, fotos, papeles, regalos... ¿para qué? Solo me quedaré con lo que no pueda deshacerme y lo demás, a la basura, para que continúen con su ciclo vital de la vida.
Mientras escuchaba hablar anoche a mi madre con mi padre sobre este tema, me sentía totalmente alejada de todo, siento que mi casa deja de ser mi casa, es algo extraño, no me entiendo, no entiendo nada y en este no entender creo que cuando nos mudemos no sacaré nada de las cajas y dejaré mi habitación vacía, porque la próxima casa, ya no será mi casa y no es que sea dramática, es que estoy hasta los cojones de todo.
Total, se suponía que la próxima iba a ser yo, por si acaso, dejaré todo guardado.
Y aún me pregunto por qué me invade la tristeza cuando estoy en mi casa, siempre es lo mismo, siempre, siempre, siempre, siempre... y que no me diga nadie que no porque es lo que he vivido hasta ahora.
En mi mundo
La noche podría ser eterna, dibujar amaneceres entre sueños y recorrer una y mil veces la silueta que da forma a tu cuerpo. Cerrar los ojos significa descubrirte desnuda entre mis brazos, acariciar tus piernas con mis manos y envolverte con un beso suave y húmedo que revela secretos callados.
Soy aprendiz de tu cuerpo, aún puedo elevarte mucho más lejos, ni si quiera sé si llegaste a rozar la Luna con las manos, pero pienso darte lo mejor de mí para descubrirte lo qué hacen las estrellas por la noche en el cielo, ellas, no sólo miran sino que también se aman en silencio y su luz no es más que el fuego que desprenden por la pasión de saber que una vez se fusionaron entre ellas para dejar huella en la noche del amor que procesaron juntas una vez en la que nadie las miraba.
Prométeme que volverás a llevarme al silencio de tus besos, dime que serán tus manos las que se adueñen de mi cuerpo para no dejarme escapar nunca más, finge que todas las noches dormirás desnuda a mi lado y serán tus manos las que acunen mi sueño después de habernos amado hasta la saciedad del agotamiento. Cuéntame que sellarás en mi alma el celo de la pasión, que sólo soy yo quien hace vibrar tu corazón y que me amarás por lo que soy en tu vida y en tu ser... déjame hacerte mía una vez más.
A veces cuando me tumbo entre la hierba, con el sol acariciándome miro al horizonte sonriendo porque si existe un anhelo, existe un reto, una meta, una lágrima, un silencio y el mundo se calla para dar paso al latido que más importancia tiene en la vida, aquel que te hace ser consciente de que el mundo de los sueños sigue siendo real en tu mundo y que tu mundo solo es tuyo y de nadie más, ahí estas a salvo y las sonrisas se hacen realidad cada vez que consigues lo que quieres, no despertar jamás de tus sueños...
Sueña conmigo.
Soy aprendiz de tu cuerpo, aún puedo elevarte mucho más lejos, ni si quiera sé si llegaste a rozar la Luna con las manos, pero pienso darte lo mejor de mí para descubrirte lo qué hacen las estrellas por la noche en el cielo, ellas, no sólo miran sino que también se aman en silencio y su luz no es más que el fuego que desprenden por la pasión de saber que una vez se fusionaron entre ellas para dejar huella en la noche del amor que procesaron juntas una vez en la que nadie las miraba.
Prométeme que volverás a llevarme al silencio de tus besos, dime que serán tus manos las que se adueñen de mi cuerpo para no dejarme escapar nunca más, finge que todas las noches dormirás desnuda a mi lado y serán tus manos las que acunen mi sueño después de habernos amado hasta la saciedad del agotamiento. Cuéntame que sellarás en mi alma el celo de la pasión, que sólo soy yo quien hace vibrar tu corazón y que me amarás por lo que soy en tu vida y en tu ser... déjame hacerte mía una vez más.
A veces cuando me tumbo entre la hierba, con el sol acariciándome miro al horizonte sonriendo porque si existe un anhelo, existe un reto, una meta, una lágrima, un silencio y el mundo se calla para dar paso al latido que más importancia tiene en la vida, aquel que te hace ser consciente de que el mundo de los sueños sigue siendo real en tu mundo y que tu mundo solo es tuyo y de nadie más, ahí estas a salvo y las sonrisas se hacen realidad cada vez que consigues lo que quieres, no despertar jamás de tus sueños...
Sueña conmigo.






