ArisPiQ
Fundete en la sensibilidad del aire ...
Acerca de


Algunas cositas más...
Contacta conmigo
¿De qué planeta somos?
Sindicación
 
Sin sentido, sin final
Un piano viejo y desafinado, un tatuaje en la espalda y un secreto escondido debajo de la mesa. Recorre entre las calles de mi cabeza los escondrijos de un corazón que se contradice el sólo, un selluelo mal trecho y la maldición que un día me condenó a sufrir por lo que yo nunca hice. La derrota me pesa a diario, tanto que juega con mi cuello de una forma inquietante entre la imaginación y el reflejo de los pasos marcados.

No puedo mirar atrás sin mirar primero hacia delante. La niebla, se hace una fiel compañera de viaje que me susurra al oído verdades mezcladas con mentiras y confunden mi razón de ser y sentir. ¿Dónde se quedó mi alma? Vuelve a mí en forma de ángel, un joven ángel que perdió sus alas, no cayó sobre la tierra, cayó sobre mi espalda, dibujando con sangre y tinta el nuevo ser en el que se ha convertido.

No es una dulzura escrita, mantenida con su tensión en un sostenido invisible, es una dulzura vivida entre mis brazos, entre su aroma, en un vacío creado por las normas de la vida. ¿De verdad que tengo que vivir aquí? Soy demasiado inocente para los misterios, para quedarme desnuda, para recoger lo que rechazaron y caminar despacio.

¿Dónde esta el valor?, ¿Dónde esta la fuerza? Esa ironía, ese resquicio de agotamiento que finge poder más que yo. La niebla me engaña, las palabras me mienten, mis letras testifican el silencio en el que vivo, mi dolor de espalda me recuerda que ninguna mano me aliviará. El ruido de la gente, el latigazo de mis latidos, el caos que me invento para solo huir de la realidad. La niebla me engaña. No solo ella, sino sus palabras y las tuyas y las de él también. ¿Acaso nadie ve la verdad más que yo? La niebla me engaña.


Mientras, todo esto pierde su sentido, a los ojos de una pequeña niña ya no es lo que era, la dulzura se encerró en el cuarto oscuro. Ahora por la noche buscos esas estrellas pegadas en el techo y las cuento, una, dos, tres... ¿alguien me da un beso de dulces sueños? Si, la niebla que me acuna entre sus misterios.

¿De verdad que sirve de algo que escriba esto?

Mañana será la última puta noche del mes del maldito octubre cabrón. Mañana celebraré que se va entre sus hechizos, brujerías y festejaré su victoria en mi vida. Mañana volveré a las paredes rosas, apoyaré mi cabeza en sus colores, dibujaré con mis manos el corazón de siempre entre sus luces apagadas, jugaré con el altavoz, sentiré las historias y por qué no... podría ser la noche de mi vida...

Un día más, solo es un día más.


 
Reprimida
”Nada, yo ya no siento nada
y no me digas que te da igual
que te lo imaginabas.
Será mejor no retomar la discusión
decir que si, decir que no,
decir que ya no importa nada.”


Me doy cuenta de que las noches ya no son lo que eran, hay una parte de mi dormida que pide a gritos volver a salir y recordar lo que era ser dueña de la sensualidad y de la pasión y que en mis manos esta el poder hacer que sientas lo que es retorcerte de lujuria.

Cuando el alcohol se hace dueña de tu cuerpo y te agarran por detrás bailando, sonriendo ante las luces y esa música que durante todos estos años te ha ido acompañando haciéndose eco de las victimas que un día intentaste seducir.

No es ahora, ni será mañana y sabes que no harás nada. La mejor prueba de fuego es cuando intentan despertarte y casi lo consiguen, solo porque tienes dos dedos de frente y por instinto repasas las lecciones que hace años te dieron. Sabes que ese insinuante sentido de la libertad entre unos altavoces que parecen ser los ojos del testigo y la añoranza te avisan de que lo que estas viviendo es mentira. Que son abrazos sinceros, que son mordiscos de verdad, que las manos se quedan guardadas detrás de la espalda y no pueden salir.


”No voy a volver ni por compasión
nada, nadie, nada cambió
no quiero pensar en lo que pasó
nadie, nada, nadie
y no voy a poner ni una condición
nada, nadie, nada cambió
no tengo mas planes que la traición”


Solo cierro los ojos, escucho la música, vuelo a las noches en donde las fotografías inundaban el local con sus luces y los nervios corrían de un lado para otro, entre esos lugares desde la punta de mis pies hasta mi cabeza, me latía tanto el corazón... y ahora, entre las luces apagadas, unas lámparas apagadas, la oscuridad de los derechos y solo nosotros tres bailando y sonriendo a lo que podría ser, por qué no, la noche de nuestra vida.... y yo sigo sintiendo dentro de mi ese ser reprimido que pide a gritos salir. No.

Me quedo con los bocados prohibidos, con la música que tocaba el corazón, con las luces inexistente, con las paredes rosas bañadas de historias pasadas, con ese ron desde el cariño, con los chupitos que no llegaron, con un abrazo fuerte y un “quédate, quédate” insistente, me quedo con su sueño, con la resignación de la noche, me quedo con las lágrimas mientras llegaba a mi casa, mientras me acostaba, mientras me dormía.

Me quedo con que solo quiero desaparecer...

”Olvidar, acabar, no volverte a ver nunca mas
Recordar, comenzar no saber lo que va a pasar
Olvidar sin piedad renegar de lo que es verdad
Continuar, continuar y seguir sin mirar atrás.”



 
No quiero dormir
”Anocheció y me alejé
Tuve tiempo para suplicar
Dame fuerzas por última vez
Necesito volver a creer”


Creo que he descubierto el sentido de por qué mi cuerpo me prohíbe dormir, evito soñar. Tan sencillo como que si no duermo, no sueño y si no sueño, no siento y si no siento vivo indiferente ante los días que me esperan, a pesar de que algunas hermanas mayores quieren revolucionar mi duelo y saltárselo antes de la cuenta provocando que me enfade. Pero, tengo que dormir, porque no rindo durante el día como tendría que hacerlo, aunque la verdad, no es que rinda mucho ni con ocho ni con dos horas de sueño.

”Imaginé desear
Imaginé que inventé
Imagina que es verdad lo que soñé”


Así que pasamos al maravilloso mundo de las pildoritas dormilonas para casos extremos y funcionan. Sientes como tu cuerpo absorbe todo su efecto gritando de placer porque por fin quiera o no cerraré los ojos. No me entero de nada, a los quince minutos Damita deja de existir en la noche y sueño... maldita sea, sueño.

”Puedo marchar sin tropezar
Puedo vivir sin respirar
No quiero ver más allá
Ahora sé que no hay nada más”


Hace dos noches, fueron tantas las pesadillas que tuve que mi cara asustó a mi madre, y no, no quiero recordar nada de lo que viví, porque encima es eso, lo sueñas, lo sientes y lo vives. Anoche, fue tan dulce el caramelo que tuve entre mis sueños y tan real que lloré al despertar, lloré de lo hermoso que había sido.

”Imaginé conocer
Lo que ahora debo reconocer
Imagine que encontré
Lo más preciado que puedo tener”


Lo inimaginable entre los mortales y sus deseos, esos anhelos que se llevan los suspiros de tu alma para nunca más devolvértelos y dejarte sin nada entre las manos, tan solo un triste cuento. Lo tuve ahí y desperté... ¿Por qué despertamos? Porque tenemos que vivir nuestras pesadillas más odiadas durante el día y qué remedio, la vida es así.

La inercia hace el resto.


 
Easier to run

”Algo ha sido tomado
en lo más profundo de mi interior
un secreto que he mantenido encerrado lejos
donde nadie podría ver
heridas tan profundas que no se muestran
nunca se van
como moviendo imágenes en mi cabeza
por años y años han jugado”.


Por muchas cosas que pueda decir o escribir, lejos de una ilusión o un sentido indescifrable a los ojos de los que ven, yo dejé de existir para salir corriendo. ¿No ves que mis manos no tienen la suficiente fuerza para levantar muros? Y me encuentro aquí debajo, con una piedra en el suelo y preparando el terreno, otra vez.

Buscan la sonrisa en mi cara y yo la muestro, pero saben que es una falsedad como todo en este mundo. Te sonrío porque es lo que quieres pero no puedo darte un salto de alegría porque el vacío que aplasta cualquier latido rompe con la libertad creando cadenas dentro de mí y transformándome para el cambio.

Nunca debí huir de mi destino, ese que a gritos desgarrados me llama una y otra vez. No tengas prisa porque llegue, esta vez hazlo de forma suave, abrázame con tu encanto y dame de beber de esa agua que corre entre mis venas reconociendo a su hija pequeña que vuelve a dar besos a oscuras. No permitas que salga de tus calles, no abras más ventanas ni puertas y deja que me enamore de ti para nunca más abandonarte.

Por las noches dame dulces besos en la espalda y hazme el amor entre sueños dejando tu sello en mi piel para que sea intocable ante el sol y su luz, toco tus labios, me quedo a un segundo de besarte y entre las lágrimas que caen por mi rostro cierro los ojos y te siento respirar, te quiero, te quiero y tu solo te quedas inmóvil, “bésame ya y volverás a ser mía” y en un intento por huir de ti me agarras entre los brazos mordiendo mi ser, arrancando lo que me quedaba de corazón y entregándome tu pasión, ahora soy tuya.

”A veces recuerdo
la oscuridad de mi pasado
trayendo de vuelta estas memorias
que desearía no tener
a veces pienso en dejarlo ir
nunca mirar atrás
y nunca avanzar entonces
nunca habría un pasado”



Es entonces cuando el silencio se adueña de todos nosotros, de mi momento, de mi presente, es el momento de mirar alrededor y descubrir los brazos que se reflejan en la contradicción del vacío y del interior, cuando estas rodeada de multitudes y tu solo deseas estar en un solo sitio con una sola persona en un solo instante. No puede ser y yo solo asimilo con mi cabeza lo que el otoño trae de nuevo.

Estas, no estas, miro las palabras que acogen con ternura todo el alarido de mi cuerpo y con agradecimiento miro de la forma más dulce y triste que pueda, porque no es lo que debería de ser.

”Si pudiera cambiar lo haría, retractar el dolor
retractar todos los malos movimientos en falso que he hecho”


Conozco las fases, el fuego, la ira, el terror, el odio, el enfado, el silencio, conozco el paso hacia atrás que daré, sé que me apartaré, sé que no seré yo sino que serás tu, no hay palabras tristes, ni dichas con desdichas. Puedo contar y no contaré. Tan maldita como siempre correré en sentido contrario a tus agujas y te acompañaré tan cerca que ni te darás cuenta. Preguntaré, te miraré y guardaré silencio. Puedo, pero no lo haré.

No hace falta decir nada cuando tengo tan aprendido mi papel, ahora solo tengo que ir al lado de mi diosa, ella es feliz porque me tiene de nuevo, creo que su amor se volvió obsesión, porque siempre me reclama una y otra vez y termino volviendo a sus brazos otra vez, ni siquiera se enfada porque me busqué a otra mujer, ella me ama tal y como soy y yo solo le doy lo que necesita, mi cuerpo, mi mente, mi alma y mi ser... esta vez, aprieta fuerte las cadenas. Aprenderé a vivir contigo.

”Es más fácil correr
remplazando este dolor con algo insensible
es mucho más fácil irse
que enfrentar todo este dolor aquí totalmente solo”



No, no correré, me quedaré aquí, sola, contigo.

 
Ya no son lo que eran
Ahora el día para mí tiene un nuevo momento, la noche, la madrugada. No es que no haya disfrutado de ella, pero nunca entre semana. ¿Qué cosas se pueden hacer a las dos, tres y hasta cuatro de la mañana sin poder dormir? Por ahora me he dedicado a hacer estampamiento de peluches en la pared, encender y apagar el ordenador cien veces, mirar fotos, leer cartas, escribir, romper hojas, plantearme mi vida de nuevo, llorar, mandar mensajes hasta las taitantas con alguna amiga con insomnio y otras que no lo tienen y me aguantan a esas horas.

Cuando suena el despertador estoy de mala leche, mucha y luego se me va la pinza de una forma bastante divertida soltando burradas, leyendo números al revés y construyendo frases que salen por mi boca sin sentido alguno, cosa que es normal por las horas de sueño que llevo en el cuerpo durante el día.

Hoy, mi mala leche se lo ha llevado mi armario, en concreto mi ropa que ha terminado esparcida por toda mi habitación, “estampaiento de ropa” ¿por qué? Porque se me cae y no me gusta. Ya he perdido 10kg de los 15 que tengo que perder y sigo llevando la misma ropa de antes, me queda como el culo y los vaqueros tira que va, pero la ropa de vestir que me pongo para el trabajo no me gusta que quede tan tan tan desahogada, si ya para mí es un trauma el ir bien vestida porque esa no soy yo, más aún cuando se me cae todo, no lo soporto.

Hay un detalle gracioso de mi perdida de peso, de momento, mis tetas habían aguantado el tirón airosas, todo se reducía menos ellas, pero, los últimos dos kilos que he perdido estas dos semanas han sido precisamente de mis tetas, así es, ya no son lo que eran. ¿Quién se da cuenta de esto? Los chicos... y es que estas parecían que estaban más controladas por mis amigos de lo que yo imaginaba. No me dicen, “Dama has perdido peso”, no, me dicen asustados “Dama, has perdido tetas” y ponen cara de enfadados. Si, pues sí, es un crimen, pero sí, ya no se escapan.

Un amigo supuestamente gay se dedicó el otro día hacerme la inspección de turno, me va a agarrar el “chochin” y... ¿Dónde esta? Si, medio metro más arriba de la tela del vaquero, me agarra del culo y ¿Dónde esta? Aprieta más que lo encontrarás y cuando llega a las tetas me dice indignado que no puede ser, lo es. Me pregunta, ¿Cuándo compramos ropa? Y yo... eeeh, espérate, el mes de noviembre tengo que soltar más de 700€ entre el seguro del coche y la primera parte de la matrícula de la universidad y yo cobro menos que eso y luego... mmmmm, en.... Junio, si, en Junio nos iremos de compras. Su respuesta fue, “va, te invito al cine”.

A todo esto... se me había ocurrido la maravillosa idea de tatuarme “J i l i p o y a s” en el brazo y en japonés, por eso de que queda más bonito y demás, pero, vamos, que estoy dispuesta a que me digáis otras cosas ¿Qué es lo que siempre quisiste que Damita se tatuara y donde? Haré vuestros deseos realidad si me gusta la idea claro.

 
Una vez más
Dicen que cuando algo se muere hay que dejarlo morir en paz.

Usa la cabeza, no el corazón, alimenta el ego de dejar de existir y de nuevo invéntate una excusa barata para levantarte una vez más. ¿Por qué yo? Porque sí.

A lo mejor no hay que dejarlo morir en paz sino que ya se ha muerto. Será mejor que recoja mi cuadro y le dé la vuelta. Cerraré las cortinas para recogerme entre el silencio y la lluvia... que ligeramente sonríe cayendo por las calles. Bienvenida a casa.

Y da igual que importe o no, lo que un día fui y dejé de ser. Yo guardé en mi cajita roja las cosas que fueron para quemarlas mañana. Las mentiras que me inventé, el recuento del cuento que terminó, el final que grabo a fuego dentro de mi corazón.

No lo toco, ni lo miro, solo lo siento y siento y se muere y será en paz.

 
Decisión
“Uno siempre sabe lo que debe hacer, lo difícil es hacerlo...” Siempre, pase lo que pase, HAZ LO QUE DEBAS, SIENTAS Y QUIERAS, NADIE LO HARÁ POR TI.


A veces el vacío hace demasiado eco dentro de mi cuerpo. Un vacío de color blanco, una nada llena de espacios sin letras y recovecos impacientes por vivir.

¿Por qué borrar dos años y medio? Porque así lo SENTÍ, porque QUERÍA guardar para mí todas esas letras y vivencias. Mimarlas con todo mi cariño y protegerlas del mundo.

En este tiempo he buscado y he encontrado, creo... Buscaba consejo, miraba dentro de mi corazón, observaba a mí alrededor, mis reacciones, mis pataletas, mi bordería, mi enfado, mi impotencia, mi ira, mi tristeza y las reacciones que eso provocaba y todas las dudas que surgían.

Veo a mi madre que se acerca con una piruleta, es “dulce” me dice y “esponjosa”, pero yo no la quiero, la cojo, le doy dos vueltas y le digo “para ti”, no, “guárdala”. Y ahí la tengo, entre fotos, corazones y una rosa. Aún no me apetece.

Me siento en el borde de la cama llorando y le explico a mi madre todo, absolutamente todo buscando una respuesta. Nunca, nunca le he preguntado a ella directamente “¿tú en mi lugar que harías?” y que tu madre te responda “yo en tu lugar no sería estúpida y lucharía” en ese momento sentí como una bala atravesaba directamente mi corazón haciendo que la venda que tapaba mis ojos cayese. Pero no se conforma con eso sino que me cuenta su historia, una historia que vivió jugando otro papel. Mi papel, lo hacía mi padre y no sé por qué pensé... “si es que en el fondo somos iguales”. En realidad, vivieron muchas historias juntos.

Miro a mi padre desde la puerta de mi habitación, esta sentado viendo la tele y no me lo imagino luchando y sorteando una y otra negativa y cabezonería y siendo más pesado que nadie, no, me resulta extraño, ¿mi padre?, ¿Luchando por eso?, ¿Luchando por ella?, ¿De verdad? Bueno, si no lo hubiese hecho, yo no estaría aquí... ¿me acerco y le pregunto?, ¿Le pido consejo?, y... me vuelvo a meter en mi habitación, ¿para qué?, si seguro que me dirá que hasta esto lo hago mal, ¿Cómo me puede aconsejar?.

Una noche, una cerveza y un amigo, le cuento la historia y me dice, “creo que se lo merece” si, es cierto. Ahora, ¿creo yo eso? Puedo pensar en todo el engaño de palabras que el tiempo hace, un día fueron sinceras y al otro se esfuman, ¿tan poca fuerza tuvieron? No, si fueron verdad esas no desaparecen. Analizo las idas y venidas, el esfuerzo que yo represento... “la eterna lucha”, “si”, “¿un brindis?”, “brindemos por la eterna lucha”. Además, “es una promesa”, “entonces no seas idiota”, “¿otro brindis por las promesas?”, “si”, “sabes que esto no te sucedería si estuvieses conmigo”, le miro, le sonrío y le suelto la misma respuesta de siempre, “tu no tienes tetas”.

Así lo siento, así quiero y sé qué debo hacerlo. No quiero que nadie influya en mi decisión y que el día de mañana se me tache de mentirosa, cobarde, conformista y perdedora. Que este cansada no quiere decir que no pueda hacerlo. Que hoy el mundo sea negro no quiere decir que mañana sea de tu color otra vez.

Yo no me rindo y sería de imbécil si lo hiciese. No es que sea esto una declaración de intenciones, a lo mejor estoy equivocada en todo lo que estoy escribiendo, puede que esto salga mal o puede que salga bien, quizás mi percepción de la vida sea errónea, a pesar de todo, he tomado una decisión y ese es el camino que voy a seguir.

Si no lo hago, nunca sabré lo que pasará y... que sea lo que Dios quiera.

Hasta que me quede sin fuerzas, hasta que me rinda, hasta el final, la decisión ya esta tomada.