DELIRIO.
Escribo esto entre tintineos de cubitos bañados en alcohol y música abrasiva ocupando la estancia en la que me hallo.
Oí no sé dónde -creo que en un funeral- que la profesión más antigua es la de puta y de que Jesús nació el 25 de diciembre.
¿Con el frío que hace? ¿Y los pastorcillos por qué le traen vino? Panda de animales, ¡joder, que es sólo un bebé! Así acabó el pobre, en vez de ocuparse de la carpintería, dándole al tintorro desde una edad más que temprana hasta que se creyó, entre convulsiones etílicas, que era su propia sangre. A saber si con los trancazos que pillaba no era otro que Angel Cristo con sus leones y su pelotazo.
Pobre cornudo el José, porque sí; José fue el primer cornudo reconocido. Las astas se las puso el Espíritu Santo y María mientras él limpiaba moñigas.
En otra vida creo que fui monaguillo, es por eso por lo que me dan estos delirios religiosos. Fue en un pueblo tan recóndito que si te escondieras en él, ni el fisco sería capaz de encontrarte.
Antes de misa, mientras los hombres apalizaban a sus mujeres, tocaban tres tandas de campanadas para avisar al pueblo. Para cuando los cegados feligreses llegaban a la santa casa del señor, nosotros (Gabino el borrachuzo, yo y el cura cabrón del pueblo) ya estábamos preparados.
La ceremonia duraba unos quince minutos, y entre las oratorias del cura más de una creyente de edad avanzada se corría encima consumida por el enervamiento.
Gabino y yo cobrábamos unas 800 pesetas, toda una pasta en aquellos tiempos de mierda dónde sólo mandaban el médico, el cura cabrón y el guardia civil. Aparte le robábamos al cura el vino que tenía guardado en el maletero del 600 (vehículo tuneado por la santa sede).
Era muy lucrativo trabajar para la organización eclesiástica. Los días de procesión cobrábamos un pastón. Pascasio -la nueva incorporación- se hizo el cabecilla de los monaguillos, estaba como un puto cencerro y era una máquina de matar.
Él pensaba por todos nosotros y yo, improvisaba maléficas maniobras que a menudo zozobraban a malos puertos pero al final siempre satisfacíamos la turgente necesidad de joder la pasta a los idiotas cegados por la fe.
¡Era un negocio redondo! ¿Que si tengo remordimientos? Reza tres "padre nuestro" y 300 pesetas para tus pecados. Peor sería vender yogures caducados; ¿Y por qué no podría venderlos? ¿No te venden los hijoputas de Microsoft un producto inacabado y es legal?
Inciso: vuelvo a llenar el vaso y cambio el hielo. Puto Bill, la idea de Microsoft se le ocurrió a su mujer, no a él. Micro=pequeña, Soft=blanda. Claro que ella estaba pensando en la polla de su marido cuando surgió la idea... me estoy desviando del tema...
Teníamos un problema cuando el populacho se enteró de que nos movía la pasta y no la fe ni el amor a Dios. No todos fueron conscientes de la trama, pero debíamos perpetrarla con la mayor celeridad posible. De ser dos monaguillos pasemos a ser quince. Aunque más bien, todos juntos, parecíamos un lastimoso apadrinamiento masivo de niños de Rumanía, famélicos y desnutridos.
De todas maneras, jamás se pudo demostrar nada. No cobrábamos en cheques.
Hoy por hoy, Gabino tiene 60 años, juega al póker y siempre tiene al lado una copa de coñac y un puro de 20 cm entre sus labios. Cada vez que gana una mano se va de putas y si logra correrse le cuenta a ésta la vez que sorprendió al obispo de la capital sodomizar a una chica retrasada.
Al cura cabrón lo apodaron Padre Cubata, no porque bebiera muchos - unos siete u ocho- pero el buen hombre, antes de empezar cada ingesta, sólo dejaba unos dos o tres dedillos de vaso para mezclar con el ron. Nunca confesó a nadie que nos pagó bajo mano.
No estoy seguro de si será cierto, pero por lo que me han comentado Pascasio sigue vivo y es un etarra. Ojalá que la maldición de todos los dioses de la humanidad caiga sobre él y quede fulminado.
Y yo, bueno, si tenéis tiempo, si queréis... nos vemos en la sala de pecadores irreverentes. Mientras espero a Doménica, voy a llenar el vaso otra vez.
Oí no sé dónde -creo que en un funeral- que la profesión más antigua es la de puta y de que Jesús nació el 25 de diciembre.
¿Con el frío que hace? ¿Y los pastorcillos por qué le traen vino? Panda de animales, ¡joder, que es sólo un bebé! Así acabó el pobre, en vez de ocuparse de la carpintería, dándole al tintorro desde una edad más que temprana hasta que se creyó, entre convulsiones etílicas, que era su propia sangre. A saber si con los trancazos que pillaba no era otro que Angel Cristo con sus leones y su pelotazo.
Pobre cornudo el José, porque sí; José fue el primer cornudo reconocido. Las astas se las puso el Espíritu Santo y María mientras él limpiaba moñigas.
En otra vida creo que fui monaguillo, es por eso por lo que me dan estos delirios religiosos. Fue en un pueblo tan recóndito que si te escondieras en él, ni el fisco sería capaz de encontrarte.
Antes de misa, mientras los hombres apalizaban a sus mujeres, tocaban tres tandas de campanadas para avisar al pueblo. Para cuando los cegados feligreses llegaban a la santa casa del señor, nosotros (Gabino el borrachuzo, yo y el cura cabrón del pueblo) ya estábamos preparados.
La ceremonia duraba unos quince minutos, y entre las oratorias del cura más de una creyente de edad avanzada se corría encima consumida por el enervamiento.
Gabino y yo cobrábamos unas 800 pesetas, toda una pasta en aquellos tiempos de mierda dónde sólo mandaban el médico, el cura cabrón y el guardia civil. Aparte le robábamos al cura el vino que tenía guardado en el maletero del 600 (vehículo tuneado por la santa sede).
Era muy lucrativo trabajar para la organización eclesiástica. Los días de procesión cobrábamos un pastón. Pascasio -la nueva incorporación- se hizo el cabecilla de los monaguillos, estaba como un puto cencerro y era una máquina de matar.
Él pensaba por todos nosotros y yo, improvisaba maléficas maniobras que a menudo zozobraban a malos puertos pero al final siempre satisfacíamos la turgente necesidad de joder la pasta a los idiotas cegados por la fe.
¡Era un negocio redondo! ¿Que si tengo remordimientos? Reza tres "padre nuestro" y 300 pesetas para tus pecados. Peor sería vender yogures caducados; ¿Y por qué no podría venderlos? ¿No te venden los hijoputas de Microsoft un producto inacabado y es legal?
Inciso: vuelvo a llenar el vaso y cambio el hielo. Puto Bill, la idea de Microsoft se le ocurrió a su mujer, no a él. Micro=pequeña, Soft=blanda. Claro que ella estaba pensando en la polla de su marido cuando surgió la idea... me estoy desviando del tema...
Teníamos un problema cuando el populacho se enteró de que nos movía la pasta y no la fe ni el amor a Dios. No todos fueron conscientes de la trama, pero debíamos perpetrarla con la mayor celeridad posible. De ser dos monaguillos pasemos a ser quince. Aunque más bien, todos juntos, parecíamos un lastimoso apadrinamiento masivo de niños de Rumanía, famélicos y desnutridos.
De todas maneras, jamás se pudo demostrar nada. No cobrábamos en cheques.
Hoy por hoy, Gabino tiene 60 años, juega al póker y siempre tiene al lado una copa de coñac y un puro de 20 cm entre sus labios. Cada vez que gana una mano se va de putas y si logra correrse le cuenta a ésta la vez que sorprendió al obispo de la capital sodomizar a una chica retrasada.
Al cura cabrón lo apodaron Padre Cubata, no porque bebiera muchos - unos siete u ocho- pero el buen hombre, antes de empezar cada ingesta, sólo dejaba unos dos o tres dedillos de vaso para mezclar con el ron. Nunca confesó a nadie que nos pagó bajo mano.
No estoy seguro de si será cierto, pero por lo que me han comentado Pascasio sigue vivo y es un etarra. Ojalá que la maldición de todos los dioses de la humanidad caiga sobre él y quede fulminado.
Y yo, bueno, si tenéis tiempo, si queréis... nos vemos en la sala de pecadores irreverentes. Mientras espero a Doménica, voy a llenar el vaso otra vez.
Etiquetas: monaguillo
Comentario:
Jajaja...
Arderás en el infierno por pecador!!! :P
Y si es por cagarse en la Iglesia, ya nos iremos de birras si nos vemos por allí jejeje
Auu
Arderás en el infierno por pecador!!! :P
Y si es por cagarse en la Iglesia, ya nos iremos de birras si nos vemos por allí jejeje
Auu
Comentario:
Esa es la iglesia!!! pero recuerda que el infierno existe, y es un lugar.
Un beso
Un beso
Comentario:
Los efectos de la iglesia son inescrutables, nunca se sabe por dónde van a salir. Esta historia lo confirma...
Besos lindo!
Besos lindo!
Comentario:
Jajajaa!!! Bueno, el cura de mi pueblo se lo monta con una casada... pa'cagarse...
Si, ya sabes que yo también iré a la sala de los pecadores, seré la de las maracas. Si me ves tu antes que yo a mi, salúdame. Que te invita a algo.
Un beso.
Si, ya sabes que yo también iré a la sala de los pecadores, seré la de las maracas. Si me ves tu antes que yo a mi, salúdame. Que te invita a algo.
Un beso.