8.
Accediendo con agrado a la petición de meme de parte de aquella desfalcadora que murió acuchillada salvajemente a manos de un psicótico en la ducha de un tétrico motel, me dispongo a realizar el susodicho con algunas variantes, y es que de mis enlaces, la mayoría no escriben con la continuidad que a mí me gustaría y el resto creo que no le gustan mucho los memes, por lo tanto, el que quiera realizarlo, que lo haga, yo, después de esta pequeña justificación, allá va, 8 cosas que no sabéis de mí.
1. Puedo soportar escuchar todos los CD de O.T. seguidos uno detrás de otro, incluso podría aguantar sin una mueca de desagrado un concierto del Bisbal o del Sabina. Si me lo propongo soy capaz de leerme el "Quijote" al revés y las Santas Escrituras mientras hago el pino. Lo que no sabéis de mí es que me supera totalmente contemplar como un ser humano sea de la edad que sea se muerde y devora sus uñas con fruición y voracidad, cómo se mira sumamente entretenido las pielecillas y las uñas ya roídas desde diferentes ángulos girando la muñeca para acceder dentalmente a los sitios más complicados de la zona dáctil. A todas esas personas con tan guarro vicio me gustaría agarrarlas de la barbilla y tirar hacia arriba y despojarles de su cara como quien se despoja de un pasamontañas.
2. Desconocéis que de mí se apodera toda la ira de los dioses de la humanidad cuando estoy conduciendo mi vehículo y veo que la gran mayoría de "iguales" al volante no accionan el intermitente cuando debieran. Afloran en mi cerebro varios insultos innombrables, improperios aberrantes y palabras llenas de desprestigio sangrante. Por culpa de este numeroso y desgraciado colectivo de imbéciles conductores mis reflejos e innatas habilidades para conducir mi máquina sin percances se ven constantemente a prueba, así cómo mi preciada integridad física y corpórea.
3. Tampoco sabíais que soy ordenado en todo lo que hago y en todo lo que concierne a mí mismo y me rodea. No es desacertado pensar que soy algo fanático del orden, y no precisamente del genético, en resumidas cuentas: las cosas en su sitio y dónde deben estar y no todo por ahí hecho una mierda lastimosa; la casita de uno ordenada y que parezca un hábitat humano y no una puta pocilga de garrulos.
4. Soy puntual en extremo, siempre llego unos 5 minutos antes de la hora indicada, no es algo que me proponga ni planee, ocurre así, y no espero más de 15 minutos. Casi es más fácil que te toque la lotería sin jugar a que me espere 20 minutos si quedé con alguien o en algo. Si no apareces a la hora indicada, me largo sin titubeos, sin reparos y sin ningún sentimiento de culpa pensando mientras me río en la cara de gilipollas que puede que adoptes cuando llegues y no me encuentres.
5. Cuando siento un picor molesto e insistente en el escroto me rasco y siempre procuro llevar el culo limpio e inmaculado, lo que es lo mismo: siempre digo la verdad aunque pese y mi sinceridad suele ser inoportuna y a menudo insoportable por aquél que la solicita, por eso tengo tan poquísimos amigos.
6. No sé a que edad exactamente, pero si recuerdo que siendo muy pequeño y con mi cerebro a pleno desarrollo escuchaba feliz y distraído a parchís y a gomaespuma con un hilillo de saliba en los labios. Entonces, tampoco recuerdo cómo, llegó a mis inocentes oídos una cinta de cassette de Obús y Barón Rojo. A partir de ahí, todo en mí y en mi vida cambió y cada día bendigo ese día mientras que mis padres no hacen más que maldecirlo no sin ciertos visos de humor.
7. En el 95% de los casos utilizo mi televisor únicamente para ver películas y algún que otro partido de fútbol, y así de paso evito que mi córtex cerebral y el hipocampo queden seriamente adormecidos y dañados ante tanta programación canija, necia, pútrida y aburrida.
8. Reconozco que soy para muchos ese vecino molesto que escucha "ruido" a un volumen más que considerable, lo que no entienden el resto de integrantes de la comunidad es que lo hago para quitarles gratis el estrés que les produce ver tantos programuchos del corazón.
Si lo habéis leído todo ahora ya son 8 cosas que sí sabéis de mí.
1. Puedo soportar escuchar todos los CD de O.T. seguidos uno detrás de otro, incluso podría aguantar sin una mueca de desagrado un concierto del Bisbal o del Sabina. Si me lo propongo soy capaz de leerme el "Quijote" al revés y las Santas Escrituras mientras hago el pino. Lo que no sabéis de mí es que me supera totalmente contemplar como un ser humano sea de la edad que sea se muerde y devora sus uñas con fruición y voracidad, cómo se mira sumamente entretenido las pielecillas y las uñas ya roídas desde diferentes ángulos girando la muñeca para acceder dentalmente a los sitios más complicados de la zona dáctil. A todas esas personas con tan guarro vicio me gustaría agarrarlas de la barbilla y tirar hacia arriba y despojarles de su cara como quien se despoja de un pasamontañas.
2. Desconocéis que de mí se apodera toda la ira de los dioses de la humanidad cuando estoy conduciendo mi vehículo y veo que la gran mayoría de "iguales" al volante no accionan el intermitente cuando debieran. Afloran en mi cerebro varios insultos innombrables, improperios aberrantes y palabras llenas de desprestigio sangrante. Por culpa de este numeroso y desgraciado colectivo de imbéciles conductores mis reflejos e innatas habilidades para conducir mi máquina sin percances se ven constantemente a prueba, así cómo mi preciada integridad física y corpórea.
3. Tampoco sabíais que soy ordenado en todo lo que hago y en todo lo que concierne a mí mismo y me rodea. No es desacertado pensar que soy algo fanático del orden, y no precisamente del genético, en resumidas cuentas: las cosas en su sitio y dónde deben estar y no todo por ahí hecho una mierda lastimosa; la casita de uno ordenada y que parezca un hábitat humano y no una puta pocilga de garrulos.
4. Soy puntual en extremo, siempre llego unos 5 minutos antes de la hora indicada, no es algo que me proponga ni planee, ocurre así, y no espero más de 15 minutos. Casi es más fácil que te toque la lotería sin jugar a que me espere 20 minutos si quedé con alguien o en algo. Si no apareces a la hora indicada, me largo sin titubeos, sin reparos y sin ningún sentimiento de culpa pensando mientras me río en la cara de gilipollas que puede que adoptes cuando llegues y no me encuentres.
5. Cuando siento un picor molesto e insistente en el escroto me rasco y siempre procuro llevar el culo limpio e inmaculado, lo que es lo mismo: siempre digo la verdad aunque pese y mi sinceridad suele ser inoportuna y a menudo insoportable por aquél que la solicita, por eso tengo tan poquísimos amigos.
6. No sé a que edad exactamente, pero si recuerdo que siendo muy pequeño y con mi cerebro a pleno desarrollo escuchaba feliz y distraído a parchís y a gomaespuma con un hilillo de saliba en los labios. Entonces, tampoco recuerdo cómo, llegó a mis inocentes oídos una cinta de cassette de Obús y Barón Rojo. A partir de ahí, todo en mí y en mi vida cambió y cada día bendigo ese día mientras que mis padres no hacen más que maldecirlo no sin ciertos visos de humor.
7. En el 95% de los casos utilizo mi televisor únicamente para ver películas y algún que otro partido de fútbol, y así de paso evito que mi córtex cerebral y el hipocampo queden seriamente adormecidos y dañados ante tanta programación canija, necia, pútrida y aburrida.
8. Reconozco que soy para muchos ese vecino molesto que escucha "ruido" a un volumen más que considerable, lo que no entienden el resto de integrantes de la comunidad es que lo hago para quitarles gratis el estrés que les produce ver tantos programuchos del corazón.
Si lo habéis leído todo ahora ya son 8 cosas que sí sabéis de mí.
Etiquetas: meme
NOCHE DE ANALISIS.
"Cuando era niño, recuerdo con nostalgia que mi abuelo siempre me daba después de la merienda un WERTHER'S ORIGINAL. Cómo disfrutaba con aquel sabor dulce a la vez que cremoso. Ahora han pasado los años y yo soy el abuelo, así que a mi nieto que le den por culo!!!!!!!!!! Todos los WERTHER'S ORIGINAL "Pa mi"!!!!!!!!!!!!
Nada tiene que ver el artículo con esto, pero es que estoy saboreando un caramelo de ésos mientras voy tecleando y llegó a mi masa encefálica el recuerdo de la propaganda de los susodichos, aunque, lógicamente, no acababa como la he finalizado yo.
No alcanzo aún a comprenderlo, pero Doménica Cazarnosa es una de esas personas a las que llamas por telefonía móvil y siempre aparecen desconectadas, fuera de cobertura o el móvil no disponible. Así que pertrecho de resolución y cargado de dignidad ante un posible no, me encamino a su lugar de residencia sabiendo que por la hora que marca el reloj estará en casa. Voy a pedirle a ver si quiere salir conmigo esta noche a tomar algo.
Mientras un paso va sucediendo a otro paso entono en mi mente la canción ésa que dice " no somos reyes, no somos lacayos, no tenemos amos, ni siquiera votamos, eso es tan falso, nos gusta jugar, nos gusta reír y nos gusta vivir!!!!! Y es que siempre canturreo para mis adentros cuando ando por la periferia; canto mentalmente.
Una vez que mi persona ha llegado a su vivienda cesa la canción en mi cerebro y le pido de salir con hablar firme y sin tartamudeos, ella contesta "sí " pero bajo un condicionante:
No me lleves a un sitio de esos lúgubres donde la música que ponen son unos energúmenos tocando sus instrumentos tan rápido como pueden y el que canta parece que lo estén untando con aceite hirviendo.
Estaba claro como el más puro manantial cristalino que cabe imaginar que yo me doblegaría ante la premisa condicionante, así que nos vamos los dos a la "discoteque". Doménica Cazarnosa es tan guapa como observadora, y aún en su estado de predisposición a pasarlo bien con su acompañante antidogmático no puede evitar el fijarse con precisión clínica en los detalles con los que se encuentra a medida que transcurre la velada nocturna.
El portero suele ser un corto mental con rasgos simiescos o de mandíbula inferior prominente que deja entrar a cambio de favores ilegales a tías buenas y camellos. No confundir la condición de garrulo del portero con discapacidad mental, éste es simplemente corto.
Justo detrás del antes mencionado está el segurata, permanece tan inmóvil que casi parece que por sus venas de vigilante de la seguridad circule horchata por sangre. Suele ser un tipo que se excede en su trabajo y evidentemente conoce y pone en práctica kárate, yudo, taekwondo y a saber qué clase de técnicas de lucha orientales para infligir dolor, llevar a cabo roturas de huesos y dolorosas luxaciones musculares a algún iluso "pringao". Cuando no está dando galletones pulula atento vigilando el water.
Si llevas chupa o abrigo para dejarlos en el guardarropa tendrás que dejar un pequeñísimo tributo pero la sala no se hace responsable de la pérdida o deterioro.
Las camareras están todas muy buenas y deseables, buenas curvas, tetas turgentes, culos que invitan al vicio y cinturas de avispa, pero no te vas a comer nada, no necesitan nada de ti. Van más puestas que Sid Vicious en el día internacional de la cocaína para poder aguantar toda la ajetreada noche.
A las que menean su anatomía con lujuria las llaman gogós, no paran de contonearse y de realizar claros gestos provocadores ante multitud de tíos salidos con la mirada vidriosa. Se pegan una gran paliza a ritmo de bafle para algún día ser estrellas " hoy lo has hecho muy bien cariño, ¿te acerco a casa?"
El discjockey es el pinchadiscos, el gurú, el puto cura de la parroquia nocturna, está completamente al día de todas las infumables novedades discotequeras y no hace más que pincharlas una tras otra, y lo que es ciertamente desconcertante, aparte de no hacer nada más, realmente nadie sabe lo que hace.
El camello está trabajando, es un auténtico profesional, el suministrador de sensaciones artificiales tiene todo lo que creas necesitar, y pese a que la música de mierda está reproduciéndose a un volumen brutal y la sientes hasta en las entrañas, toda la despreciable panda de drogatas, enganchados y "arrastraos" bailan patéticamente al son que él marca y según van las ventas y la noche va subiendo los precios.
Doménica Cazarnosa me dice: mira a ése ¿Y ése quién es? Es el más fantástico, guapo, hábil y mejor bailarín, se conoce todas las putas canciones mejor que la vida de sus hermanas, pero es un inculto musical, no distingue el canto del urogallo de los cantos del Tirol.
Mucho más alejado, tambaleándose cual decrépito está el baboso. Infecta su organismo con toda clase de basura variada, y como se mete de todo, va más pasado de vueltas que la niña de la película del exorcista, y casual y lastimosamente topa contra las chicas allí presentes, dejando resbalar sus sudorosas manos esqueléticas por las zonas más inconvenientes del cuerpo de las parroquianas.
¿Quién es el dueño del antro? Puede que hoy tampoco le veas, es un señor importante y está haciendo tratos con empresarios poderosos para comprar a la policía a cambio de invertir un porcentaje.
La noche empieza a ser algo insufrible y Doménica me dice: venga va, llévame a un sitio de ésos donde ponen música de ésa que te gusta a ti, no creo que sea peor que lo que hay aquí.
- Pues tienes toda la razón, vamos...
Y paso mi brazo por encima de los hombros de Doménica y salimos.
(elucubrado por orden genético el día después de la correría nocturna, y adaptado por antidogmático a causa de la siempre estimadísima presencia de la señorita Cazarnosa).
Nada tiene que ver el artículo con esto, pero es que estoy saboreando un caramelo de ésos mientras voy tecleando y llegó a mi masa encefálica el recuerdo de la propaganda de los susodichos, aunque, lógicamente, no acababa como la he finalizado yo.
No alcanzo aún a comprenderlo, pero Doménica Cazarnosa es una de esas personas a las que llamas por telefonía móvil y siempre aparecen desconectadas, fuera de cobertura o el móvil no disponible. Así que pertrecho de resolución y cargado de dignidad ante un posible no, me encamino a su lugar de residencia sabiendo que por la hora que marca el reloj estará en casa. Voy a pedirle a ver si quiere salir conmigo esta noche a tomar algo.
Mientras un paso va sucediendo a otro paso entono en mi mente la canción ésa que dice " no somos reyes, no somos lacayos, no tenemos amos, ni siquiera votamos, eso es tan falso, nos gusta jugar, nos gusta reír y nos gusta vivir!!!!! Y es que siempre canturreo para mis adentros cuando ando por la periferia; canto mentalmente.
Una vez que mi persona ha llegado a su vivienda cesa la canción en mi cerebro y le pido de salir con hablar firme y sin tartamudeos, ella contesta "sí " pero bajo un condicionante:
No me lleves a un sitio de esos lúgubres donde la música que ponen son unos energúmenos tocando sus instrumentos tan rápido como pueden y el que canta parece que lo estén untando con aceite hirviendo.
Estaba claro como el más puro manantial cristalino que cabe imaginar que yo me doblegaría ante la premisa condicionante, así que nos vamos los dos a la "discoteque". Doménica Cazarnosa es tan guapa como observadora, y aún en su estado de predisposición a pasarlo bien con su acompañante antidogmático no puede evitar el fijarse con precisión clínica en los detalles con los que se encuentra a medida que transcurre la velada nocturna.
El portero suele ser un corto mental con rasgos simiescos o de mandíbula inferior prominente que deja entrar a cambio de favores ilegales a tías buenas y camellos. No confundir la condición de garrulo del portero con discapacidad mental, éste es simplemente corto.
Justo detrás del antes mencionado está el segurata, permanece tan inmóvil que casi parece que por sus venas de vigilante de la seguridad circule horchata por sangre. Suele ser un tipo que se excede en su trabajo y evidentemente conoce y pone en práctica kárate, yudo, taekwondo y a saber qué clase de técnicas de lucha orientales para infligir dolor, llevar a cabo roturas de huesos y dolorosas luxaciones musculares a algún iluso "pringao". Cuando no está dando galletones pulula atento vigilando el water.
Si llevas chupa o abrigo para dejarlos en el guardarropa tendrás que dejar un pequeñísimo tributo pero la sala no se hace responsable de la pérdida o deterioro.
Las camareras están todas muy buenas y deseables, buenas curvas, tetas turgentes, culos que invitan al vicio y cinturas de avispa, pero no te vas a comer nada, no necesitan nada de ti. Van más puestas que Sid Vicious en el día internacional de la cocaína para poder aguantar toda la ajetreada noche.
A las que menean su anatomía con lujuria las llaman gogós, no paran de contonearse y de realizar claros gestos provocadores ante multitud de tíos salidos con la mirada vidriosa. Se pegan una gran paliza a ritmo de bafle para algún día ser estrellas " hoy lo has hecho muy bien cariño, ¿te acerco a casa?"
El discjockey es el pinchadiscos, el gurú, el puto cura de la parroquia nocturna, está completamente al día de todas las infumables novedades discotequeras y no hace más que pincharlas una tras otra, y lo que es ciertamente desconcertante, aparte de no hacer nada más, realmente nadie sabe lo que hace.
El camello está trabajando, es un auténtico profesional, el suministrador de sensaciones artificiales tiene todo lo que creas necesitar, y pese a que la música de mierda está reproduciéndose a un volumen brutal y la sientes hasta en las entrañas, toda la despreciable panda de drogatas, enganchados y "arrastraos" bailan patéticamente al son que él marca y según van las ventas y la noche va subiendo los precios.
Doménica Cazarnosa me dice: mira a ése ¿Y ése quién es? Es el más fantástico, guapo, hábil y mejor bailarín, se conoce todas las putas canciones mejor que la vida de sus hermanas, pero es un inculto musical, no distingue el canto del urogallo de los cantos del Tirol.
Mucho más alejado, tambaleándose cual decrépito está el baboso. Infecta su organismo con toda clase de basura variada, y como se mete de todo, va más pasado de vueltas que la niña de la película del exorcista, y casual y lastimosamente topa contra las chicas allí presentes, dejando resbalar sus sudorosas manos esqueléticas por las zonas más inconvenientes del cuerpo de las parroquianas.
¿Quién es el dueño del antro? Puede que hoy tampoco le veas, es un señor importante y está haciendo tratos con empresarios poderosos para comprar a la policía a cambio de invertir un porcentaje.
La noche empieza a ser algo insufrible y Doménica me dice: venga va, llévame a un sitio de ésos donde ponen música de ésa que te gusta a ti, no creo que sea peor que lo que hay aquí.
- Pues tienes toda la razón, vamos...
Y paso mi brazo por encima de los hombros de Doménica y salimos.
(elucubrado por orden genético el día después de la correría nocturna, y adaptado por antidogmático a causa de la siempre estimadísima presencia de la señorita Cazarnosa).
EL DIA PERFECTO.
De la misma manera que los cerdos cocinados hacen un buen asado y de que llueve para abajo, es innegable e indebatible que existe la buena y la mala suerte. La buena suerte bien puede llegar en forma de bálsamo; la mala suerte simplemente te obliga a agacharte y te profana el recto. Tanto si llega la buena como si llega la mala nos va de una manera o de otra.
También los habrá que nacen con estrella o estrellados, o quizás naces estrellado y te topas de manera afortunada con una estrella, o resulta que la luz de tu estrella se extingue gradualmente y da paso a un calamitoso estrellamiento.
Mi primo nunca destacó en nada aparte del día de su nacimiento, y es que se asomó prematuramente a este mundo desigual a los siete meses y medio de gestación, con lo cual, tuvo que ser obligatoriamente huésped de honor de la incubadora.
Aparte de familia, éramos (somos) amigos, casi se podría decir que aprendimos a andar juntos.
Como está mandado, ambos tuvimos que abandonar nuestra verdadera educación para ir a la escuela, dónde allí, puede que demasiado pronto, ya empezaron a encasillarle como "el chaval raro", ése que habla poco o nada, ése que nunca se ríe cuando lo hacen los demás, ése que siempre permanece serio, ése que siempre entorna los párpados o gira la cabeza cuando le clavas la mirada...
Nunca lo consideré raro sino algo diferente del resto, incluso diferente a más no poder a mí mismo. En las horas de clase permanecía impasible, si el profesor preguntaba tal o cuál cosa, él, aún sabiéndola, nunca respondía, siempre quieto, callado, en un tercer plano más que en un segundo. Cuando por fin acababa la jornada escolar y nos sentíamos libres él prefería contemplar el horizonte o los insectos que encontraba a su paso durante horas mientras yo y otros jugábamos a lo que fuera. Por aquella época creo recordar que nunca lo vi sonreír.
Llegado el momento ascendimos un nuevo escalón en nuestras vidas para pasar de la niñez a la adolescencia pero no cambio nada, seguía siendo aquella persona introvertida que parecía estar siempre oculta tras una segunda piel. No era de los que se quedaban encerrados en casa. Salíamos muchas veces de fiesta repletos de energía y dispuestos a devorar la vida. Tristemente no faltaron los insultos a su persona, a su manera de estar y actuar, mientras que él permanecía inalterable, incluso a veces conciliador, lo que nos sumía más de una vez en un asombro aplastante al resto de personas que lo acompañábamos.
A las chicas no les atraía una persona como mi primo, no es que fuera feo, quizás estaba algo fondón, eso sí, pero claro, es que era taaaaaaaan raro, que sólo acabó convirtiéndose en el mejor amigo de todas ellas. Siempre las entendía, era un sol, un cielo, pero nada más, besito en la mejilla y hasta pronto cuídate. Ya los hubieron, incluso personas del círculo familiar, que se compadecian de él, cuándo a él no le importaba en absoluto, manteniendo siempre su actitud introvertida y su enigmática mirada fija en la nada. Tampoco por aquellos días, ahora ya lejanos, lo vi sonreir.
Pero acaso brilló por él una estrella en algún lugar altísimo del firmamento pues pese a que llegó el día, muchos no daban crédito a lo que veían.
Cuando me invitó a su boda, después de la ceremonia, mientras engullía mi bebida, me percaté, caí en la agradable sensación de que ése día mi primo había cerrado muchas bocas, bocas que le faltaron al respeto, bocas que lo consideraron inferior, bocas que no cesaron de cuestionarle, bocas que lo menospreciaron, bocas que apestaban.
Lleno de nuevo mi copa y me quedo mirando a la que al día de hoy sigue siendo su mujer. Una guapísima dama francesa de pelo negro y piel blanquísima más alta que él, tan blanca, que parece sacada de una película de Tim Burton. Lleva el cabello recogido en una cola que le llega casi a media espalda, y aún con el ramo en las manos la veo corretear con sus zapatos de tacón tras unas niñas que no paran de reir. Me quedo unos instantes mirándola, cómo se mueve, cómo levanta un poco el vestido de novia mientras corre, dejando entrever unas medias blancas...Varios metros más allá reparo en que mi primo también la está observando, dejo que mis ojos caigan en él y veo grabado en su semblante la expresión de aquél que todavía no se acaba de creer lo que le está sucediendo. Se gira y nuestras miradas se encuentran y chocan, levanta su antebrazo pegado al cuerpo hasta su cintura y con la mano cerrada extiende el pulgar hacia arriba mientras, por fin, una sonrisa inunda su cara y a mi se me escapa una carcajada de puta y jodida felicidad.
Fue el primer día de mi vida que me invadió la certeza de que la buena suerte corretea por ahí, de que a lo mejor los "raros" se topan con alguna estrella que de pronto se pone a brillar sin motivo alguno.
Y de que existe el día perfecto. Aquél lo fue.
También los habrá que nacen con estrella o estrellados, o quizás naces estrellado y te topas de manera afortunada con una estrella, o resulta que la luz de tu estrella se extingue gradualmente y da paso a un calamitoso estrellamiento.
Mi primo nunca destacó en nada aparte del día de su nacimiento, y es que se asomó prematuramente a este mundo desigual a los siete meses y medio de gestación, con lo cual, tuvo que ser obligatoriamente huésped de honor de la incubadora.
Aparte de familia, éramos (somos) amigos, casi se podría decir que aprendimos a andar juntos.
Como está mandado, ambos tuvimos que abandonar nuestra verdadera educación para ir a la escuela, dónde allí, puede que demasiado pronto, ya empezaron a encasillarle como "el chaval raro", ése que habla poco o nada, ése que nunca se ríe cuando lo hacen los demás, ése que siempre permanece serio, ése que siempre entorna los párpados o gira la cabeza cuando le clavas la mirada...
Nunca lo consideré raro sino algo diferente del resto, incluso diferente a más no poder a mí mismo. En las horas de clase permanecía impasible, si el profesor preguntaba tal o cuál cosa, él, aún sabiéndola, nunca respondía, siempre quieto, callado, en un tercer plano más que en un segundo. Cuando por fin acababa la jornada escolar y nos sentíamos libres él prefería contemplar el horizonte o los insectos que encontraba a su paso durante horas mientras yo y otros jugábamos a lo que fuera. Por aquella época creo recordar que nunca lo vi sonreír.
Llegado el momento ascendimos un nuevo escalón en nuestras vidas para pasar de la niñez a la adolescencia pero no cambio nada, seguía siendo aquella persona introvertida que parecía estar siempre oculta tras una segunda piel. No era de los que se quedaban encerrados en casa. Salíamos muchas veces de fiesta repletos de energía y dispuestos a devorar la vida. Tristemente no faltaron los insultos a su persona, a su manera de estar y actuar, mientras que él permanecía inalterable, incluso a veces conciliador, lo que nos sumía más de una vez en un asombro aplastante al resto de personas que lo acompañábamos.
A las chicas no les atraía una persona como mi primo, no es que fuera feo, quizás estaba algo fondón, eso sí, pero claro, es que era taaaaaaaan raro, que sólo acabó convirtiéndose en el mejor amigo de todas ellas. Siempre las entendía, era un sol, un cielo, pero nada más, besito en la mejilla y hasta pronto cuídate. Ya los hubieron, incluso personas del círculo familiar, que se compadecian de él, cuándo a él no le importaba en absoluto, manteniendo siempre su actitud introvertida y su enigmática mirada fija en la nada. Tampoco por aquellos días, ahora ya lejanos, lo vi sonreir.
Pero acaso brilló por él una estrella en algún lugar altísimo del firmamento pues pese a que llegó el día, muchos no daban crédito a lo que veían.
Cuando me invitó a su boda, después de la ceremonia, mientras engullía mi bebida, me percaté, caí en la agradable sensación de que ése día mi primo había cerrado muchas bocas, bocas que le faltaron al respeto, bocas que lo consideraron inferior, bocas que no cesaron de cuestionarle, bocas que lo menospreciaron, bocas que apestaban.
Lleno de nuevo mi copa y me quedo mirando a la que al día de hoy sigue siendo su mujer. Una guapísima dama francesa de pelo negro y piel blanquísima más alta que él, tan blanca, que parece sacada de una película de Tim Burton. Lleva el cabello recogido en una cola que le llega casi a media espalda, y aún con el ramo en las manos la veo corretear con sus zapatos de tacón tras unas niñas que no paran de reir. Me quedo unos instantes mirándola, cómo se mueve, cómo levanta un poco el vestido de novia mientras corre, dejando entrever unas medias blancas...Varios metros más allá reparo en que mi primo también la está observando, dejo que mis ojos caigan en él y veo grabado en su semblante la expresión de aquél que todavía no se acaba de creer lo que le está sucediendo. Se gira y nuestras miradas se encuentran y chocan, levanta su antebrazo pegado al cuerpo hasta su cintura y con la mano cerrada extiende el pulgar hacia arriba mientras, por fin, una sonrisa inunda su cara y a mi se me escapa una carcajada de puta y jodida felicidad.
Fue el primer día de mi vida que me invadió la certeza de que la buena suerte corretea por ahí, de que a lo mejor los "raros" se topan con alguna estrella que de pronto se pone a brillar sin motivo alguno.
Y de que existe el día perfecto. Aquél lo fue.
FRASES. SU ORIGEN.
Mientras todos y todas nos hemos ido ocupando de nuestras estresantes vidas, a ratos sí, y a ratos también, he ido recopilando un puñado de frases hechas, proverbios y expresiones varias que a menudo son utilizadas por nosotros, imperfectos mortales, y de las cuales no conocemos su verdadero origen.
"Nunca es tarde si la dicha es buena."
Esta frase tiene su origen en Matusalén. Este señor campó por este planeta durante 969 años esperando un momento de dicha que nunca llegó. A cada siglo vivido hasta el final de sus días se engañó así mismo pensando que nunca era realmente tarde para tan ansiado momento: la dicha.
"El que calla otorga."
Esta frase nace de una persona que observó que su interlocutor, impertérrito, permaneció con la boca cerrada durante un lustro. Hoy por hoy nadie sabe aún el porqué de tan fascinante comportamiento.
"El silencio es la mayor muestra de indiferencia."
Muy cierto, también es una opinión el no decir nada, en cualquier caso, tan brillante y brevísima exposición nace de la boca de un ser que proclama: sólo hablo si verdaderamente tengo algo que decir.
Hasta lo que sé, nadie sabe con exactitud dónde vive tal ser, pero si dice que no habla por hablar, sospecho que no es humano.
"Llora como mujer, lo que no supiste defender como hombre."
Tan hiriente frase fue recibida por un atribulado chico llamado Boabdil a través de su madre, que no era más que una fémina machista que tenía la convicción de que el llorar es algo exclusivo de las mujeres y que éstas son incapaces de empuñar un arma y batallar. Afortunadamente, tan abyecta persona no tubo una vida tan longeva como Matusalén.
"A quien madruga dios le ayuda"
Desconozco de donde procede tan necio refrán. Quizás viene del cura cabrón del pueblo donde me crié que rezaba: Hermanos, el día que llueva vino estáis "tos invitaos". Eso también resultó ser mentira.
"Buen porte y buenos modales abren puertas principales."
Tal y como están las cosas, hoy por hoy nadie se lo cree. El clamor popular ansía el poder portar sendos fajos de billetes durante toda una vida para mantener un buen porte, bonito y sanote y sustituir los modales por un padrino adinerado capaz de abrir todas las puertas.
"El coche es para los hombres una prolongación de su polla"
Tan burda asociación se dio lugar en la mente torturada y enferma de una mujer de edad indefinida que nunca experimentó un orgasmo a través de la fricción insistente de un falo erecto. Varios psicoanalistas y psiquiatras recomendaron que esta desdichada mujer olvidara que sus 14 novios y 27 ex maridos le fueron infieles en la parte trasera de un coche de gama alta.
"Dime de qué presumes y te diré de qué careces."
Frase gestada en boca de gentuza envidiosa, amargada y descontenta con su físico y sus pertenencias. En definitiva, personas de cualquier edad, sexo y raza incapaz de valorar lo que ya poseen y que están hartas de sus vidas de mierda.
"La venganza es un plato que se sirve frío."
Apareció este proverbio en la boca de una persona de nacionalidad española. Se dice que una calurosa noche de agosto en una localidad ahora ya inexistente de Extremadura, llegó hambriento y cansado un transexual a su casa. Se abalanzó sobre la nevera y extrajo un frío plato de ensalada que se disponía a devorar con fruición, cuando de pronto, mientras masticaba como un rumiante, oyó gemidos de placer en la habitación contigua.
Se acercó presto y decidido hacia los gemidos que cada vez se hacían más fuertes. Abrió la puerta y miró. Nunca se había visto en la cara de un transexual con un plato de ensalada en la mano y con cebolla y tomate a medio masticar en su boca de labios hormonados una expresión de tan profundo desengaño, pues pilló a su pareja hermafrodita en pleno acto infiel practicando el salto del armario con una cabra montesa.
Presa de una enorme furia y con los globos oculares desorbitados, el transexual proyectó con fuerza sobrehumana un soberano platazo sobre la cabeza de adúltera de su ex compañera hermafrodita mientras la cabra montesa no paraba de proferir sonidos guturales mirando de izquierda a derecha con actitud nerviosa. Días más tarde, la persona más ilustre del lugar dijo: No se comió la ensalada porque prefirió vengarse, y nació el proverbio.
"Maricón el último".
Nunca me gustó tal dicho, jamás lo utilicé. Es una manera despectiva e insultante de decir homosexual. La escoria que se llena la boca con dicha frase suele en su atrevida ignorancia e irrespetuosidad emplearla para llegar a una meta u objetivo por medio de la desbandada general, o sea, corriendo cuando son más de uno. La frasecita sigue teniendo un efecto inmediato en los bípedos heteros de sexo masculino.
"En el amor y en la guerra todo vale"
O lo que es lo mismo, haré y actuaré como me salga de los cojones o coño para conseguir aquello que deseo y si hace falta me convierto en el peor de los libertinajes personificados. Total, qué, soy humano, somos así. Después de varias disertaciones se ha llegado a la conclusión de que la frase en cuestión proviene de un ser que tiene menos escrúpulos que un coprófago y menos conciencia que un ataúd, oséase: Josef Mengele.
"El chocolate es el sustituto del sexo"
Hay funciones humanas que nos superan y son insustituibles, por eso cabe preguntarse de dónde diantre se parió tamaña imbecilidad. Se comenta que siglos ha, existió en un lugar impreciso de la geografía terrestre un colectivo de gente mema y sometida que vivió gobernada por una fuerte opresión eclesiástica. Se cree que los integrantes del colectivo eran devotos y creyentes dogmáticos y que bajo ese convencimiento, los curas y cardenales fascistas que gobernaban urdieron un plan. Éstos sabían que las ganas de copular sin procrear prevalecerían sobre las creencias inculcadas a base de engaño y demagogia, por lo tanto, en una noche de reunión general, la panda de sotanas vertió montones de tripis y ácidos en las bebidas de sus subyugados. Aquellos que se llevaron a la garganta el fatal brebaje, al cabo de unas horas vieron descender de la nada un Buggy Buggy rosa fosforescente con motas amarillas conducido por una vaca. El rumiante era de color lila y dijo al estupefacto público: Me llamo Milka y soy el Espíritu Santo reencarnado, vengo en mi Buggy de última generación a deciros que no se os ocurra follar si no es para procrear, y si se os ocurre, comed mucho chocolate porque todavía no existen los condones, y cuando existan, condenaremos su uso. Los que lograron descolocarse del viaje de ácido así lo hicieron y hoy en día los "benditos sotanas" aún tienen mucha voz.
En fin, el artículo es más largo de lo acostumbrado en mí, así que seguiremos con nuestras estresantes vidas, por cierto, de dónde viene aquello de...¿ Nunca te acostarás sin saber una cosa más?
"Nunca es tarde si la dicha es buena."
Esta frase tiene su origen en Matusalén. Este señor campó por este planeta durante 969 años esperando un momento de dicha que nunca llegó. A cada siglo vivido hasta el final de sus días se engañó así mismo pensando que nunca era realmente tarde para tan ansiado momento: la dicha.
"El que calla otorga."
Esta frase nace de una persona que observó que su interlocutor, impertérrito, permaneció con la boca cerrada durante un lustro. Hoy por hoy nadie sabe aún el porqué de tan fascinante comportamiento.
"El silencio es la mayor muestra de indiferencia."
Muy cierto, también es una opinión el no decir nada, en cualquier caso, tan brillante y brevísima exposición nace de la boca de un ser que proclama: sólo hablo si verdaderamente tengo algo que decir.
Hasta lo que sé, nadie sabe con exactitud dónde vive tal ser, pero si dice que no habla por hablar, sospecho que no es humano.
"Llora como mujer, lo que no supiste defender como hombre."
Tan hiriente frase fue recibida por un atribulado chico llamado Boabdil a través de su madre, que no era más que una fémina machista que tenía la convicción de que el llorar es algo exclusivo de las mujeres y que éstas son incapaces de empuñar un arma y batallar. Afortunadamente, tan abyecta persona no tubo una vida tan longeva como Matusalén.
"A quien madruga dios le ayuda"
Desconozco de donde procede tan necio refrán. Quizás viene del cura cabrón del pueblo donde me crié que rezaba: Hermanos, el día que llueva vino estáis "tos invitaos". Eso también resultó ser mentira.
"Buen porte y buenos modales abren puertas principales."
Tal y como están las cosas, hoy por hoy nadie se lo cree. El clamor popular ansía el poder portar sendos fajos de billetes durante toda una vida para mantener un buen porte, bonito y sanote y sustituir los modales por un padrino adinerado capaz de abrir todas las puertas.
"El coche es para los hombres una prolongación de su polla"
Tan burda asociación se dio lugar en la mente torturada y enferma de una mujer de edad indefinida que nunca experimentó un orgasmo a través de la fricción insistente de un falo erecto. Varios psicoanalistas y psiquiatras recomendaron que esta desdichada mujer olvidara que sus 14 novios y 27 ex maridos le fueron infieles en la parte trasera de un coche de gama alta.
"Dime de qué presumes y te diré de qué careces."
Frase gestada en boca de gentuza envidiosa, amargada y descontenta con su físico y sus pertenencias. En definitiva, personas de cualquier edad, sexo y raza incapaz de valorar lo que ya poseen y que están hartas de sus vidas de mierda.
"La venganza es un plato que se sirve frío."
Apareció este proverbio en la boca de una persona de nacionalidad española. Se dice que una calurosa noche de agosto en una localidad ahora ya inexistente de Extremadura, llegó hambriento y cansado un transexual a su casa. Se abalanzó sobre la nevera y extrajo un frío plato de ensalada que se disponía a devorar con fruición, cuando de pronto, mientras masticaba como un rumiante, oyó gemidos de placer en la habitación contigua.
Se acercó presto y decidido hacia los gemidos que cada vez se hacían más fuertes. Abrió la puerta y miró. Nunca se había visto en la cara de un transexual con un plato de ensalada en la mano y con cebolla y tomate a medio masticar en su boca de labios hormonados una expresión de tan profundo desengaño, pues pilló a su pareja hermafrodita en pleno acto infiel practicando el salto del armario con una cabra montesa.
Presa de una enorme furia y con los globos oculares desorbitados, el transexual proyectó con fuerza sobrehumana un soberano platazo sobre la cabeza de adúltera de su ex compañera hermafrodita mientras la cabra montesa no paraba de proferir sonidos guturales mirando de izquierda a derecha con actitud nerviosa. Días más tarde, la persona más ilustre del lugar dijo: No se comió la ensalada porque prefirió vengarse, y nació el proverbio.
"Maricón el último".
Nunca me gustó tal dicho, jamás lo utilicé. Es una manera despectiva e insultante de decir homosexual. La escoria que se llena la boca con dicha frase suele en su atrevida ignorancia e irrespetuosidad emplearla para llegar a una meta u objetivo por medio de la desbandada general, o sea, corriendo cuando son más de uno. La frasecita sigue teniendo un efecto inmediato en los bípedos heteros de sexo masculino.
"En el amor y en la guerra todo vale"
O lo que es lo mismo, haré y actuaré como me salga de los cojones o coño para conseguir aquello que deseo y si hace falta me convierto en el peor de los libertinajes personificados. Total, qué, soy humano, somos así. Después de varias disertaciones se ha llegado a la conclusión de que la frase en cuestión proviene de un ser que tiene menos escrúpulos que un coprófago y menos conciencia que un ataúd, oséase: Josef Mengele.
"El chocolate es el sustituto del sexo"
Hay funciones humanas que nos superan y son insustituibles, por eso cabe preguntarse de dónde diantre se parió tamaña imbecilidad. Se comenta que siglos ha, existió en un lugar impreciso de la geografía terrestre un colectivo de gente mema y sometida que vivió gobernada por una fuerte opresión eclesiástica. Se cree que los integrantes del colectivo eran devotos y creyentes dogmáticos y que bajo ese convencimiento, los curas y cardenales fascistas que gobernaban urdieron un plan. Éstos sabían que las ganas de copular sin procrear prevalecerían sobre las creencias inculcadas a base de engaño y demagogia, por lo tanto, en una noche de reunión general, la panda de sotanas vertió montones de tripis y ácidos en las bebidas de sus subyugados. Aquellos que se llevaron a la garganta el fatal brebaje, al cabo de unas horas vieron descender de la nada un Buggy Buggy rosa fosforescente con motas amarillas conducido por una vaca. El rumiante era de color lila y dijo al estupefacto público: Me llamo Milka y soy el Espíritu Santo reencarnado, vengo en mi Buggy de última generación a deciros que no se os ocurra follar si no es para procrear, y si se os ocurre, comed mucho chocolate porque todavía no existen los condones, y cuando existan, condenaremos su uso. Los que lograron descolocarse del viaje de ácido así lo hicieron y hoy en día los "benditos sotanas" aún tienen mucha voz.
En fin, el artículo es más largo de lo acostumbrado en mí, así que seguiremos con nuestras estresantes vidas, por cierto, de dónde viene aquello de...¿ Nunca te acostarás sin saber una cosa más?
