Umbral / Pérez Reverte
Andan los dos como un partido Góngora-Quevedo en plena era de computadores, pero la comparación no resiste. Umbral puede acercarse a Quevedo, pero Pérez ni de cerca a nadie del siglo de Oro. Leer un Alatriste o la Carta Esférica o la piel del tambor es como rumiar un prado del Bierzo.
Se duele Pérez en este duelo goyesco a plumazos sobre la estructura de la novela Umbraliana, pero amigo Pérez tus novelas, galdosianas o no, son reportajes anivolados, como aquellos magníficos de mis noches adolescentes en Radio Nacional para " La ley de la calle" y poco más. Umbral no es académico por su fina faca verbal y por que le va fallando el andamiaje, en la novela y en la vida. Pero tú, Pérez, con la holmadana venenosa del resentimiento de un mediocre escribano no tienes derecho a ponerte estupendo si no es para hacerte publicidad. Me gusta Pérez tu navajeo cheli y tu carisma iconoclasta, pero ponerte a competir como un Zola del posfranquismo da un poco de grima y te quedas a la altura de novelista de aeropuerto.
Y es que Pérez las marquesas españolas, ¡ni beben coca-cola ni usan internet, hombre coño!
Se duele Pérez en este duelo goyesco a plumazos sobre la estructura de la novela Umbraliana, pero amigo Pérez tus novelas, galdosianas o no, son reportajes anivolados, como aquellos magníficos de mis noches adolescentes en Radio Nacional para " La ley de la calle" y poco más. Umbral no es académico por su fina faca verbal y por que le va fallando el andamiaje, en la novela y en la vida. Pero tú, Pérez, con la holmadana venenosa del resentimiento de un mediocre escribano no tienes derecho a ponerte estupendo si no es para hacerte publicidad. Me gusta Pérez tu navajeo cheli y tu carisma iconoclasta, pero ponerte a competir como un Zola del posfranquismo da un poco de grima y te quedas a la altura de novelista de aeropuerto.
Y es que Pérez las marquesas españolas, ¡ni beben coca-cola ni usan internet, hombre coño!