Ambigüedad
Desafiando a Einstein me atrevo a asegurar
que todo en la vida es relativo
Mi filosofía
Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así, aprovecharlo o que pase de largo depende en parte de ti. Yo sólo le pido a dios que la reseca muerte no me encuentre vacía y sola, sin haber hecho lo suficiente porque todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar. Pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar. Escucha caminante que no hay caminos, que se hace camino al andar y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Pero si en tu camino sólo existe la tristeza y el llanto amargo de la soledad completa y si no encuentras en esta tierra la alegría, búscala hermano más allá de las estrellas, mientras tanto saca de paseo tus instintos y ventílalos al sol y no dosifiques tus placeres, si puedes ¡Derróchalos!
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Caer está permitido, levantarse es una obligación
 
El rey Ciclotímico
Había una vez un rey muy poderoso que reinaba un país muy lejano. Era un buen rey. Pero el monarca tenía un problema: era un rey con dos personalidades. Había días en que se levantaba exultante, eufórico, feliz. Ya desde la mañana, esos días aparecían como maravillosos. Los jardines de su palacio le parecían más bellos. Sus sirvientes, por algún extraño fenómeno, eran amables y eficientes esas mañanas.

En el desayuno confirmaba que se fabricaban en su reino las mejores harinas y se cosechaban los mejores frutos. Esos eran días en que el rey rebajaba los impuestos, repartía riquezas, concedía favores y legislaba por la paz y por el bienestar de los ancianos. Durante esos días, el rey accedía a todos los pedidos de sus súbditos y amigos.

Sin embargo, había también otros días. Eran días negros. Desde la mañana se daba cuenta de que hubiera preferido dormir un rato más. Pero cuando lo notaba ya era tarde y el sueño lo había abandonado. Por mucho esfuerzo que hacía, no podía comprender por qué sus sirvientes estaban de tan mal humor y ni siquiera lo atendían bien. El sol le molestaba aun más que las lluvias. La comida estaba tibia y el café demasiado frío. La idea de recibir gente en su despacho le aumentaba su dolor de cabeza. Durante esos días, el rey pensaba en los compromisos contraídos en otros tiempos y se asustaba pensando en cómo cumplirlos. Esos eran los días en que el rey aumentaba los impuestos, incautaba tierras, apresaba opositores...

Temeroso del futuro y del presente, perseguido por los errores del pasado, en esos días legislaba contra su pueblo y su palabra más usada era NO. Consciente de los problemas que estos cambios de humor le ocasionaban, el rey llamó a todos los sabios, magos y asesores de su reino a una reunión.

—Señores –les dijo— todos ustedes saben acerca de mis variaciones de ánimo. Todos se han beneficiado de mis euforias y han padecido mis enojos. Pero el que más padece soy yo mismo, que cada día estoy deshaciendo lo que hice en otro tiempo, cuando veía las cosas de otra manera. Necesito de ustedes, señores, que trabajéis juntos para conseguir el remedio, sea brebaje o conjuro que me impida ser tan absurdamente optimista como para no ver los hechos y tan ridículamente pesimista como para oprimir y dañar a los que quiero.

Los sabios aceptaron el reto y durante semanas trabajaron en el problema del rey. Sin embargo todas las alquimias, todos los hechizos y todas las hierbas no consiguieron encontrar la respuesta al asunto planteado. Entonces se presentaron ante el rey y le contaron su fracaso. Esa noche el rey lloró.

A la mañana siguiente, un extraño visitante le pidió audiencia. Era un misterioso hombre de tez oscura y raída túnica que alguna vez había sido blanca.
—Majestad –dijo el hombre con una reverencia—, del lugar de donde vengo se habla de tus males y de tu dolor. He venido a traerte el remedio. Y bajando la cabeza, acercó al rey una cajita de cuero. El rey, entre sorprendido y esperanzado, la abrió y buscó dentro de la caja. Lo único que había era un anillo plateado.

—Gracias –dijo el rey entusiasmado— ¿es un anillo mágico?
—Por cierto lo es –respondió el viajero—, pero su magia no actúa sólo por llevarlo en tu dedo... Todas las mañanas, apenas te levantes, deberás leer la inscripción que tiene el anillo. Y recordar esas palabras cada vez que veas el anillo en tu dedo.

El rey tomó el anillo y leyó en voz alta:

Debes saber que ESTO también pasará.


Este cuento no lo he escrito yo, sino Jorge Bucay pero desde que lo leí me sentí identificada con el rey. Tantos altibajos y ningún anillo para recordar que todo pasará... a veces no hace falta, lo sabemos, pero nos dejamos llevar por el momento.

Hacía mucho que no publicaba nada que no hubiese escrito yo pero creo que le hace falta a alguien… Espero que sirva de algo ;)

Todo pasa...
 
Comentario:
Interesante moraleja. Aunque a veces nos parezca mentira y creamos que nunca cambiarán las cosas, las cosas siempre cambian y todo pasa.
Aprovechando el poema de Machado (que incluyes en tu presentación):
todo pasa y todo queda
 
Comentario:
Yo en primero de carrera tenía una asignatura que se llamaba Técnicas de argumentación y de persuasión oral, o algo así.

A mi clase venía una chica ciega que una vez, en un debate, dijo una cosa que nunca había escuchado pero que me marcó: "Un bien y un mal nunca duran 100 años".

Tú con tu post me lo has recordado. Supongo que es verdad, pero sólo lo vemos con la distancia y perspectiva que ofrece el tiempo...

¡Muaaaaaaaaa!
 
Comentario:
Bonito cuento, y es cierto, afortunadamente todo pasa, gracias por recordarnoslo. Yo tenía los cuentos de Jorge Bucay en mp3 y solía ponerlos al final de mis clases de estiramientos con las luces apagadas, la gente se dormía XD. Muxos besos
 
Comentario:
Jorge Bucay nos viene a todos bien de vez en cuando jeje :)

Besitos salados de CHOI
 
Comentario:
A mí me ha servido así que muchas gracias :)
Un beso.
 
Comentario:
Por una vez, sentirse como un rey (en este caso reina), no tiene buen significado. Aun así ya sabemos que siempre pasa, tarde o temprano.
¡Gracias preciosa! Es increible ver lo "importante" que puedes llegar a ser en mi vida sin conocerte apenas.
Un beso y GRACIAS!!
 
Comentario:
Un cuento completo, en el que me he identificado completamente con el rey. El cuento ademas de ser interesante y ameno, me ha regalado unos momentos de exquisita causalidad.

BeS.O.S.
 
Comentario:
un buen cuento aunque prefiero a oscar wilde ^^ pero bueno, todos tenemos epocas
No