
 ...…Habían transcurridos días, quizá semanas, desde esa primera incursión en territorio prohibido; y algo había cambiado: desde esa mañana, no había vuelto a ser la misma. El muro de hielo, que la hacía fría e inaccesible había dado paso a un volcán siempre en erupción. Su reflejo en el cristal era el único indicio de que seguía siendo ella; pero ahora sus ojos brillaban con una luz especial, su piel se erizaba simplemente con pensar en él; sus labios, se tornaban más jugosos esperando impacientes el reencuentro con otros labios y su sexo se humedecía imaginando historias que antes la ruborizaban.
Se había propuesto infinidad de veces olvidar lo sucedido pero igualmente, otras mil y una más, se había propuesto volver a repetirlo…
Esa mañana despertó agitada e invadida por una tremenda desazón; canceló todas las citas del día, y mientras se sumergía en un baño caliente de espuma, una única idea germinó en su cabeza. Miró el reloj, era demasiado pronto, “todavía no habrá salido” pensó. Él era un animal de costumbres y ella conocía sus movimientos. Sabía perfectamente a la hora que entraba, que salía, y que ese viernes como cada semana, regresaría tarde; podría ir a su casa,………….
Sonrió. Era una locura, pero era el momento justo de cometer alguna.
Caminaba con paso flemático pero firme, esta vez sabía bien hacia donde se dirigía y tan siquiera titubeo al entrar. No se detuvo en recuerdos del pasado; se encaminó hacia la habitación del fondo, dejando tras de sí un reguero de ropa de la cual se iba despojando lentamente. El pulso se le estaba acelerando demasiado, le faltaba el aire, sentía que el corazón iba a saltar de su pecho de un momento a otro, respiró profundamente: inhaló, exhaló, tenía que relajarse y poco a poco logró tranquilizar su ritmo cardíaco.
Permaneció de pié durante unos segundos, observando su cuerpo desnudo en el espejo, cerró los ojos, sus caderas se balanceaban de un lado a otro en un ritmo sensual, de repente… sonó la música…
…“Cause I love you… Yes, I love you... Oh how I love you…”
Sintió la proximidad de una presencia no tan extraña, unos brazos rodeando su cintura y el roce de una piel transformada en sábanas de satén…
(Continuara...)
(Alter Ego)
FRaSe del Día: "Si la pasión, si la locura no pasaran alguna vez por las almas… ¿Qué valdría la vida?"
(Jacinto Benavente)
**Cuadro de Francesc Aguilar Villalonga**
"En pleno delirio sexual, cualquiera tiene derecho a comparase con Dios"
E.M. Cioran
Un BeSo (con mordisquito final incluído)





