Necesidades.
El otro día, sin otra cosa más interesante que hacer, o quizá con miles de cosas más interesantes pero menos apetecibles que hacer, me senté, en silencio, para precisar cuales son, realmente, mis necesidades. Y es que a lo largo de estos años de vida itinerante he ido almacenando una centena de objetos que, en su día, me parecieron total y absolutamente precisos y que, ahora, no se donde meterlos... bueno, se me ocurre un buen sitio, la basura. Y es que, de repente, me he dado cuenta de que lo guardo todo, que locura, entradas de cine, panfletos publicitarios, revistas a medio leer, todo eso que se hace provisionalmente definitivo cuando dices "mañana" o "después". Me di cuenta del ansia por almacenar que tenemos los humanos, por ejemplo los libros, a veces un amigo te deja un libro, lo lees, te gusta y lo compras... aunque quizá ya lo hayas leído, pero te gusta tenerlo en la estantería... y que decir del cine, es una perdición, películas que te gustaron y que sin dudar compras en DVD... aunque bueno, alguna noche de total inapetencia televisiva (las más) siempre puedes volver a tu colección de "clásicos". Y la inapelable tiranía de los regalos, te gusten o no, hay que tener a la vista del regalador para su propio disfrute... y aquellos que pueden caerse "accidentalmente" tienen una solución a corto plazo, pero los irrompibles... y no hablemos de los regalos de madrina de las bodas, al menos al ser hombre y me libro en un 90%, un puro y para casa. Juegos de Café, cuberterías, mantelerías, sábanas, cristalerías... ¿de donde diablos he sacado yo para poner una tienda?.
Bien pues, al final, siempre uso la misma vajilla, la más normal, los vasos son, como en toda españa, los que regalaba Nocilla (me refiero al modelo, claro, ja ja ja), las sábanas las más cómodas y me paso la vida sin abrir los armarios llenos de loza y demás enseres que ni siquiera recuerdo, me siento rodeado por cosas que no preciso, que no necesito, y, al final, he decidido que, lo único que realmente requiero para vivir es una casa luminosa, una cama cómoda, un sofá agradable, un sitio para leer o para escuchar música, una librería bien surtida cerca, un videoclub del mismo modo, un cine, alguien con quien hablar tomando un café (ojalá la vida fuese un anuncio de Nescafé) y despertarme cinco minutos antes de que suene el despertador, una conexión a internet y poder viajar unas cuantas veces al año a cualquier sitio.
Y poco más, no creaís, no necesito de un coche caro, ni vivir en el centro, no preciso ropa de marca ni el último modelo de viceroy en mi muñeca, me da igual como vistan los ídolos del futbol (y el futbol) incluso (con lo que yo he sido, que lástima) no quiero un Pentium mil a diez mil, ni bajarme todas las películas de internet del mundo para tenerlas almacenadas como si fuesen galletas. Quizá la vida, cada día, sea más complicada por que nos empeñamos nosotros en complicarla, ¿quién necesitaba un teléfono con quince años?, ahora hay teléfonos móviles que llevan personas colgando, a cualquier hora, de cualquier edad, nos crean necesidades y entramos en su juego. Buscaré mis necesidades reales, las que me dan paz, tranquilidad y sabiduría, y las demás, las que pueda, las dejaré, ahi al borde del plato, por que nunca se sabe cuando vas a querer probar otros sabores, ¿no?.
En realidad, al final, lo único que todos necesitamos es una brisa fuerte que nos de empuje, para que las velas de nuestros barcos nos lleven hacia delante, entre las olas.
Bien pues, al final, siempre uso la misma vajilla, la más normal, los vasos son, como en toda españa, los que regalaba Nocilla (me refiero al modelo, claro, ja ja ja), las sábanas las más cómodas y me paso la vida sin abrir los armarios llenos de loza y demás enseres que ni siquiera recuerdo, me siento rodeado por cosas que no preciso, que no necesito, y, al final, he decidido que, lo único que realmente requiero para vivir es una casa luminosa, una cama cómoda, un sofá agradable, un sitio para leer o para escuchar música, una librería bien surtida cerca, un videoclub del mismo modo, un cine, alguien con quien hablar tomando un café (ojalá la vida fuese un anuncio de Nescafé) y despertarme cinco minutos antes de que suene el despertador, una conexión a internet y poder viajar unas cuantas veces al año a cualquier sitio.
Y poco más, no creaís, no necesito de un coche caro, ni vivir en el centro, no preciso ropa de marca ni el último modelo de viceroy en mi muñeca, me da igual como vistan los ídolos del futbol (y el futbol) incluso (con lo que yo he sido, que lástima) no quiero un Pentium mil a diez mil, ni bajarme todas las películas de internet del mundo para tenerlas almacenadas como si fuesen galletas. Quizá la vida, cada día, sea más complicada por que nos empeñamos nosotros en complicarla, ¿quién necesitaba un teléfono con quince años?, ahora hay teléfonos móviles que llevan personas colgando, a cualquier hora, de cualquier edad, nos crean necesidades y entramos en su juego. Buscaré mis necesidades reales, las que me dan paz, tranquilidad y sabiduría, y las demás, las que pueda, las dejaré, ahi al borde del plato, por que nunca se sabe cuando vas a querer probar otros sabores, ¿no?.
En realidad, al final, lo único que todos necesitamos es una brisa fuerte que nos de empuje, para que las velas de nuestros barcos nos lleven hacia delante, entre las olas.
Anotación en el diario:
Almacenamos cosas, como si fuesen cosas importantes y necesarias.. rellenamos huecos de nuestra vida y sin embargo nos seguimos sintiendo vacios, y mas vacios.. Nos olvidamos que lo realmente importante, es lo que no se puede comprar con dinero
Anotación en el diario:
Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos tenido el mismo despertar. Tenemos que hacernos un cuadrante de prioridades, de lo que realmente necesitamos y lo que no.
Si, tengo móvil que siempre dejo olvidado dentro de la mochila del trabajo... no es mi prioridad.
Sí, siempre llevo un libro encima, aunque pese, aunque los demás digan que es una gilipollez... estando las pelis... esa si es mi prioridad...
Y como esto, todo. La vida se ve y se disfruta de otra forma.
Un poco de tiempo y verás como "accidentalmente" se rompen mucha loza que no necesitas.
Besos de una maia.
Si, tengo móvil que siempre dejo olvidado dentro de la mochila del trabajo... no es mi prioridad.
Sí, siempre llevo un libro encima, aunque pese, aunque los demás digan que es una gilipollez... estando las pelis... esa si es mi prioridad...
Y como esto, todo. La vida se ve y se disfruta de otra forma.
Un poco de tiempo y verás como "accidentalmente" se rompen mucha loza que no necesitas.
Besos de una maia.





