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Diario de un Alma Hipotecada
¿Alguno de vosotros tenía sueños y esperanzas?, yo también, los dejé al otro lado.
Acerca de
Tengo 32(+1) años, que se le va hacer, y todo lo que soñé o pensé acerca de la vida que me esperaba se quedó en la esquina de no se que año, por que, estoy seguro, yo no lo dejé pasar. Tengo mis sueños incumplidos por ahí, en cualquier cajón, pero me temo que van a caducar si no les presto la atención que se merecen.
Ahora estoy leyendo:

El hijo del acordeonista

De Bernardo Atxaga

Sindicación
 
Dos semanas.
Llevo dos semanas debajo de las sábanas, lo se, pero no puedo evitarlo. A veces, sin venir a cuento, me pierdo. Quizá sea una mera excusa para tener que encontrarme y reorganizar un poco este desastre de vida que me llevo, pero, sea como sea, el caso es que de vez en cuando, sin ningúna causa en particular, no me apetece escribir, ni leer, ni casi respirar, como si la vida le pesara a uno demasiado. Y, si cabe, te es más dificil reincorporarte al ocio activo después de esta época. Por que, de repente, te enquistas frente al televisor y te vacías la mente con programas que, en épocas normales ni te llamarían la anteción. Será la primavera.

Y es que, esta obligación de ser feliz en primavera la llevo fatal, todo el mundo con una cara como la fotocopia de un joker y yo con una pinta de ajo tierno que no tiene nombre, pero claro, acostumbrado a las ciudades con dos estaciones (si contamos la de tren y la de autobus, el invierno y el verano) ahora esto de encontrarme en un sitio con primavera me desorienta totalmente. Yo antes pasaba del gorro de lana al pantalón corto sin dilación, ahora me encuentro con tardes a temperatura perfecta, noches fresquitas y mañanas agradables... y no se donde meterme. En un par de años me acostumbro, seguro. Y, aparte, la distancia.

Antes yo vivía solo a cuatrocientos kilómetros de mi Hada de ojos verdes, ahora vivo mucho más lejos, a cuatrocientos kilómetros, y es que conforme pasa el tiempo se alarga la distancia y se empalaga más la soledad. No sabía yo que mi cama era tan grande y que, durante la noche, hubiera tanto eco entre las sábanas. Y es que los duendes no somos nada sin las hadas, los piratas sin las princesas, las marionetas sin los mascarones de proa, y cada vez, cada instante, los kilómetros tienen más metros y el tiempo pasa más despacio.

Por lo demás me he reencontrado. Estaba en un cajón, junto a un montón de historias sin terminar, como siempre, las cosas están en el último lugar donde se buscan.

Ahora a programar. Este fin de semana un concierto de REM en Torrevieja, el fin de semana siguiente una escapada a Málaga con los Amigos, la siguiente a enterrarme entre los labios de mi hada... parece que ya amanece, es cuestión, tan solo, de esperar a que salga el sol.

Ahora a trabajar, que me despisto. Besos.
 
Anotación en el diario:
La primavera está haciendo estragos este año.., hay mas de dos estaciones "reales"?.
Me alegro del feliz "reencuentro".
Un beso :)

pd. Me encanta eso de ser grumete, me encantaaa el mar ;)
 
Anotación en el diario:
Todos nos sentimos así en ocasiones, yo suelo esconder la cabeza debajo de la almohada deseando que el mundo pase a mi lado y que no se den cuenta que existo... pero finalmente terminamos por levantarnos y echar a caminar.

Si te pasas por málaga en un par de semanas... avisame, me gustaría invitarte a helados o a café o a lo que quieras :D

Besos de una maia.
No