La cara oculta de la Luna...
Lo que algunos conocen como Némesis...
Acerca de
mi... Cuando los vientos soplen tan fuertemente como les sea posible, y los árboles sean capaces de bailar a su compás sin autodestruirse... Cuando las tormentas tiñan de furia y rencor permanentemente, un cielo azul de oscuro aspecto... Cuando la lluvia incesante se canse de golpear cada ente con sus acuosos cuerpos, para unirse a ellos en una fugaz explosion... Cuando la nieve tiña del color enrojecido de la sangre... Cuando la Luna sea más foco que el Sol...Cuando el Sol deje de proporcionar calor... Cuando las estrellas apaguen la luz de su mirada hacia el Universo...Y la Tierra sea contaminada... Mi presencia se hará latente ante ti. Preguntame entonces, lo que gustes. Made in Gallaecia
Sindicación
 
Mis musas...las chicas de la triqueta.
Esta historia que hoy os contare, ha sucedido en nuestros días. Sus hechos son narrados de una forma más lírica que en la realidad, pero todo esta basado en la verdad.

Sucedió una noche oscura pero despejada. Las estrellas se podían ver resplandecer en su totalidad, pero el color del fondo en el que estaban pintadas, semejaba un morado que se hacia más violeta si se hallaba una nube. No había Luna, al menos que ella lo advirtiese, y una fría aureola cubría el paisaje, estremeciéndolos de vez en cuando.
Fue esa noche cuando entendió, y se ilusionó al pensar que, quizá no estuviese tan sola…
A lo lejos divisó como una multitud se acercaba a ella. Entre ellos, tres en especial, le llamaron la atención porque iban mas alejadas del grupo. Las reconoció al instante. Recordó el día en que las conoció y hablo con ellas por primera vez. Recordó lo mal que lo había pasado porque no tenia ganas de conocer a nadie, no quería conocer a nadie después de que todos entraran en su vida para lo mismo…y ¡no eran cosas demasiado buenas!, pero, en este día, sintió realmente que ese “esfuerzo” había valido la pena.
Las observó acercándose, lejanas del grupo que ya había pasado a la vera de ella, y se quedó observándolas. Admiró la presencia que creaban en el ambiente, la manera que tenían de acompasar sus pasos y encajarlos al camino por el que andaban, la armonía que se les veía al caminar… ¡Parecían flotar mas que caminar! Y con una gran sonrisa, se quedaron a su lado. Sabía que no eran como los demás. La simple visión de sus siluetas le producía sentimientos que no le daban ninguno de los demás del grupo.
La noche transcurrió amena. La multitud entera se animaba durante todo el rato, cantando y jugando durante largos momentos. Y de nuevo las observo. Estaban en el grupo, pero seguían, de alguna manera, alejadas. Una de ellas se acercó a la muchacha. En seguida notó como su presencia cobraba vida a medida que caminaba hacia su encuentro. Sintió algo extraño en el pecho. La chica, se sentó con ella, y con una amplia y cortes sonrisa, la cogió en el colo. Era la mas alta de las tres, de pelo largo y sedoso, tirando a un color violeta que por momentos relucía hermosos destellos rojos. Su mirada era decidida y misteriosa, e irradiaba eterna sabiduría sobre...la vida, quizás. En ella se encontarba la eterna fuerza y sabiduría. Poseía una sonrisa comprensiva y lucía un bonito y fuerte cuerpo, de esos que deseas abrazar cuando te sientes desprotegida. De esos que, cuando lo haces, sus brazos son capaces de aguantar huracanes o detener derrumbamientos. Su voz siempre era firme y contundente, nuca le temblaba, y cuando sus palabras cobraban armonía, sus cánticos hacían competencia a las canciones mas hermosas que pudiesen entonar cualquier ave del bosque.
De alguna manera, aquellos ojos le habían leído los suyos y su pensamiento, y hacia ella caminó para agarrarla por la cintura y le mantuvo la mente ocupada, vacilándola, hasta que la chica olvidó, de cierta manera, sus problemas. La consoló sin utilizar palabras, la animó sin necesidad de haberla hecho sonreír, la calmó sin haberle dado un abrazo y le hizo olvidar simplemente, con su presencia y lo que ello conllevaba.
Cuando todos se movieron del sitio y caminaban animados, hacia otros parajes, otra de las tres chicas se le acercó. En comparación a las demás, era mas o menos, la “mediana” de estatura. Pelo negro, que pasaba de largo de sus “dulces” hombros e irradiaba un brillo “estelar”. Su mirada era dulce y dolorosa a la vez, capaz de hacer reír o llorar sin hacer una sola mueca con la boca. Sin producir sonido. Sus ojos le recordaron a cuando ella niña. Le hablaron sobre muchas cosas de una vida que la chica no había tenido, y le hacía derramar mares cuando un pequeño velo ennegrecido parecia cubrirlos. ¡Tan solo con mirarlos! En su mirada tenia la eterna tristeza y melancolía, pero una vez que los observas, no eres capaz de apartar la mirada de aquellos luceros de sentimiento. Casi al momento, la chica se sintió sangre de su sangre… cuando aquellos ojos se posaron en ella y sintió de ellos, algo parecido a lo que ella era también.
Su sonrisa era cómplice, pero tímida y reluciente a la vez. Observó las arrugas de su cara que se dibujaban en las comisuras cuando sonreía, y se dijo que ¡era preciosa!. Su voz resonaba como el eco, y su aliento entremezclaba el olor de las flores de primavera y la hierba mojada de invierno. Una sola de sus palabras, la hacía sentir comprendida y acompañada, y una sola de sus sonrisas la hacia sentir feliz.
La chica la agarró del brazo y caminaron juntas las tres, por un camino marcado ya, con pasos de otras compañías, apenas, presentes. Fue entonces, cuando la tercera de ellas, un poco más baja que las demás, se acercó alegre, y sus pasos saltados acercándose, le recordaron a las antiguas danzas bailadas por los hobbits en la Tierra Media, hace algún tiempo…
Su pelo era del color del fuego, y le recortaba la cara, dibujándole la línea del principio de su cuello. Su cara era la viva imagen de la alegría y la inocencia, dichas cualidades que transmitían sus ojos cuando eran observados por personas ajenas. Sus pómulos estaban moldeados por las sonrisas que mantenían erguidas con ilusión, haciendo que fuesen una parte de su cuerpo que llamaba la atención por su “ternura”. Su mirada angelical, irradiaba brillos de ilusión y esperanza, y en sus sonrisas transmitía los más bellos deseos jamás anhelados. Su voz, sonaba dulce y armoniosa, como acompasada al fulgor del viento cuando sopla tranquilo en las noches de verano…
Su silueta, bien dibujada, hacia justicia a la belleza que irradiaba, tanto ella, como sus otras dos compañeras.
Y entre saltos, se posó también, a la vera de la chica. Ella, la chica, se sentía…bien…jamás había tenido dentro de su corazón, un sentimiento como este…fue entonces cuando una de ellas, la primera, la mas alta, se separó de ellas caminando hacia El Jardín Prohibido y rescatando de él, una hermosa rosa violeta que entregó a las manos de la chica.
- Cuando esta rosa se marchite, cuando su color y fulgor se apague…dejaremos de estar a tu lado- le dijo.
Las otras dos la miraron cómplice de sus palabras, y esperaron a que la chica recogiese la perfecta flor que le ofrecían. Se dice, que las flores que de ese jardín nacen, nunca se mueren, que se alimentan de la vida y de vida están llenas. No se sabe si mueren al ser desterradas de ese jardín, pero de ellas corren muchos rumores. Unos creen, que la perfección de sus pétalos es fruto de las manos del Creador, que son obras divinas, pecado incluso para los hombres que solo las observen, otros advierten que han sido plantadas allí a engaño, y que carecen de vida, que son en realidad, de algún producto “inmortal” para una flor… pero en lo que todos estaban de acuerdo era que, cuando alguien robaba una de aquellas maravillosas y bellas flores, se exponía al riesgo de que la “profecía” se realizase, a que la vida que le había quitado a aquel ser vivo al ser alejado de su habitad, le pasase factura a la persona que había cometido el crimen, pasando a ser esta, la que escasease de vida, de un momento a otro.
La chica no había salido de su asombro por tal hazaña de aquellas tres diosas… ¡arriesgaban su propia vida, por la felicidad de ella! y, sin dudarlo, recogió aquella obra de arte de las manos de una de sus musas.
Bien cierto era, que no sabia si aquella flor moriría al ser alejada del Jardín Prohibido, o si le robaría la vida a una de las chicas, lo único que sentía era gratitud, ENORME gratitud, y por primera vez en su vida, no tubo miedo a comenzar a caminar junto a alguien, aunque corriese el riesgo de que algún día, eso, se marchitase.

 
Comentario:
La confianza es un tesoro que se debe ganar por acciones y no por palabras. Precioso!!!

Dark kisses
 
Comentario:
esta buenisimo este relato!
en pocas palabras genial.

muchas felicidades!!!!!!!!!!!!!!!!!!
 
Comentario:
Que dulces suenan estas palabras...y más cuando las reconoces.

Y la hermosa chica de dulces y claros ojos y bello cabello oscuro le permitio saber que aún existe gente que merece la pena. La chica alta quiso protegerla, librarla de sus pesares, y pensó que merecia la pena arriesgarse a por esa rosa. Y un dia le hizo una promesa a esa chica. Le pidio algo: confianza.

Muchisimas gracias por este relato, es precioso ^^ Tk!!!
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