No siempre todo lo que ves, alzando la vista, es imaginario...hay cosas que estan ahi...solo tienes que prestarles mas atencion...
Le gustó nada más verlo. Siempre había pensado que se llevaba fijando en él, desde que había nacido. Siempre había recordado, alzar la mirada y verlo imponente, aterrador, cautivador, triste, pavoroso, hogareño… ante sus ojos. Ahora deseaba fervientemente, poder tener una cámara con la que hacerle fotos. El cielo.
Todo lo hermoso que tiene este mundo, lo posee el cielo. Las cosas que todos los días se ven iguales, llegan a cambiar bajo un cielo diferente.
En los días de Sol, cuando se goza de la presencia del astro rey, suelen ser tan claros, ¡que el cielo parece transparente!, o tan azules como las aguas que bañan las playas del Caribe…Las nubes…¡Oh!¡¡ Dichosas masas gaseosas que con su belleza nos llenan!! Le encantaba verlas, si estaban o no, en relieve, la figura que cobraban…y esa forma tan peculiar de abrirse paso ante los potentes rayos del Sol… Si hay Dios, imaginaba, cuando contemplaba esa escena, que seria Él llevándose el alma inmortal de alguno de sus fieles, al divino paraíso del más allá...

El mar...enamorándose de ese Sol agonizante y proyectando su reflejo, para no olvidarlo jamás… En esos días donde reinaba la oscuridad, la cubría un cielo totalmente negro, con un manto de estrellas y una hermosa y pálida cara sin expresión, exponiendo su esplendor. Si había nubes y no le dejaban ver las orbes, solía esperar a que el viento las llevara de aquí para allá y ver como aparecía y desaparecía la cautivadora Luna de pergamino…

Pero sin duda, lo que más le gustaba de su enamorado, eran los atardeceres, cuando el Sol se iba tímidamente por el oeste, y había ese hilo de luz anaranjado en el horizonte, hasta cambiar hasta tonalidades más negras y oscuras, según se acercaba al centro del mismo.

Con frecuencia, las nubes se dibujaban salteadas y divertidas, como el estampado a puntitos de quizá, alguna falda, o como si hubiesen sido difuminadas con alguna mano divina, maestra en el arte del paisaje.
Amaba también y sobre muchas cosas, los amaneceres. El alba floreciendo entre la circunferencia llena. La luz naciendo de la oscuridad, como en el principio del comienzo. Las tonalidades oscuras, aclarándose por rayos de luz incandescentes. Ese Sol naciente que se daba a conocer como el primer dia...

Tan solo había visto amanecer un par de veces, suficientes en su opinión, para no volver a querer ver otra cosa al levantarse.
Le gustaba estar tumbada los días fríos de invierno, en su cama, y oír como la lluvia golpeaba desesperada y frenética los cristales de su ventana, en un intento inútil de penetrar en ellos hasta la habitación.
Le gustaba cuando el cielo se ponía totalmente encapotado y las nubes negras segregaban descargas eléctricas de energía, que la hacían sentir llena de una sensación que no había conseguido con cualquiera otra cosa. Le apasionaba la armoniosa sintonia creada por los truenos…ese estallido fugaz lleno de ira y furia. Tan decidido. Tan hermoso. Adoraba la luz celeste de los relámpagos. La manera en la que llenaba la oscuridad, de un resplandor inimitable por ningún alógeno antinatural. La manera en la que penetraba en el cielo, implacaz, la conquistaba!!

Le gustaba salir a pasear sola, ¡en cualquier momento del día!, daba igual, y observar el cielo, la Luna, las estrellas, las nubes…y observarlos entre las ramas entrelazadas de unos unidos árboles, tumbada en la tupida hierba del parque, caminando hacia la nada...
Y entendió entonces, que cuando se comprende la verdadera magnitud de lo bello, de la belleza… ¡es imposible lograr palabras para describir semejante inconmensurabilidad! Se podía pasar la vida observando el cielo que la tapaba y la guarecía de las propias tempestades, que él mismo creaba, pero no le llegarían los siglos para ello. Los días no se volverían a repetir. Ayer, mañana ya no estará, y el cielo tendrá otra imagen…
Y deseó que, ojalá tuviera una cámara fotográfica para inmortalizar todos los cielos que pasaran por su vida…
Todo lo hermoso que tiene este mundo, lo posee el cielo. Las cosas que todos los días se ven iguales, llegan a cambiar bajo un cielo diferente.
En los días de Sol, cuando se goza de la presencia del astro rey, suelen ser tan claros, ¡que el cielo parece transparente!, o tan azules como las aguas que bañan las playas del Caribe…Las nubes…¡Oh!¡¡ Dichosas masas gaseosas que con su belleza nos llenan!! Le encantaba verlas, si estaban o no, en relieve, la figura que cobraban…y esa forma tan peculiar de abrirse paso ante los potentes rayos del Sol… Si hay Dios, imaginaba, cuando contemplaba esa escena, que seria Él llevándose el alma inmortal de alguno de sus fieles, al divino paraíso del más allá...

El mar...enamorándose de ese Sol agonizante y proyectando su reflejo, para no olvidarlo jamás… En esos días donde reinaba la oscuridad, la cubría un cielo totalmente negro, con un manto de estrellas y una hermosa y pálida cara sin expresión, exponiendo su esplendor. Si había nubes y no le dejaban ver las orbes, solía esperar a que el viento las llevara de aquí para allá y ver como aparecía y desaparecía la cautivadora Luna de pergamino…

Pero sin duda, lo que más le gustaba de su enamorado, eran los atardeceres, cuando el Sol se iba tímidamente por el oeste, y había ese hilo de luz anaranjado en el horizonte, hasta cambiar hasta tonalidades más negras y oscuras, según se acercaba al centro del mismo.

Con frecuencia, las nubes se dibujaban salteadas y divertidas, como el estampado a puntitos de quizá, alguna falda, o como si hubiesen sido difuminadas con alguna mano divina, maestra en el arte del paisaje.
Amaba también y sobre muchas cosas, los amaneceres. El alba floreciendo entre la circunferencia llena. La luz naciendo de la oscuridad, como en el principio del comienzo. Las tonalidades oscuras, aclarándose por rayos de luz incandescentes. Ese Sol naciente que se daba a conocer como el primer dia...

Tan solo había visto amanecer un par de veces, suficientes en su opinión, para no volver a querer ver otra cosa al levantarse.
Le gustaba estar tumbada los días fríos de invierno, en su cama, y oír como la lluvia golpeaba desesperada y frenética los cristales de su ventana, en un intento inútil de penetrar en ellos hasta la habitación.

Le gustaba cuando el cielo se ponía totalmente encapotado y las nubes negras segregaban descargas eléctricas de energía, que la hacían sentir llena de una sensación que no había conseguido con cualquiera otra cosa. Le apasionaba la armoniosa sintonia creada por los truenos…ese estallido fugaz lleno de ira y furia. Tan decidido. Tan hermoso. Adoraba la luz celeste de los relámpagos. La manera en la que llenaba la oscuridad, de un resplandor inimitable por ningún alógeno antinatural. La manera en la que penetraba en el cielo, implacaz, la conquistaba!!

Le gustaba salir a pasear sola, ¡en cualquier momento del día!, daba igual, y observar el cielo, la Luna, las estrellas, las nubes…y observarlos entre las ramas entrelazadas de unos unidos árboles, tumbada en la tupida hierba del parque, caminando hacia la nada...
Y entendió entonces, que cuando se comprende la verdadera magnitud de lo bello, de la belleza… ¡es imposible lograr palabras para describir semejante inconmensurabilidad! Se podía pasar la vida observando el cielo que la tapaba y la guarecía de las propias tempestades, que él mismo creaba, pero no le llegarían los siglos para ello. Los días no se volverían a repetir. Ayer, mañana ya no estará, y el cielo tendrá otra imagen…
Y deseó que, ojalá tuviera una cámara fotográfica para inmortalizar todos los cielos que pasaran por su vida…
Comentario:
asias...me voy poner colorá!! :p ya voy vieja...!!! ^^
Comentario:
Hermoso comentario para comenzar Abril ^__^ y hermoso tema. Cuantas veces no nos hemos quedado observando el cielo, sin ningun motivo, y lo mas hermoso que nos rodeaba era el silencio??
Bikiñosss apaa¡¡ sigue asi ^^ y ya falta poco pa que te tiren de las orejas jejeje :p
Bikiñosss apaa¡¡ sigue asi ^^ y ya falta poco pa que te tiren de las orejas jejeje :p
Comentario:
bienvenido seas Abril!! ^-^el mes que me hace mas vieja que todos los demas... :p






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