Mátame dulcemente. Cuando imaginar es un deber...

Hacia frio. Los cristales de su habitacion se habian empañado. A pesar de ser invierno, tan solo eran las 19:00 y ya era de noche. Es cierto eso que habia oido. Se sentia muy deprimida. Y aburrida. Quiza fuese el invierno, esos dias oscuros, sin luz, en penumbra, la deprimian y solo pensaba en una cosa : en él.
Ojala estuviera alli, abrazandola y dandole ese calor que no conseguia con las mantas. Por un momento, se evadio en ese pensamiento.
A su alrrededor solo se oia el soplar del viento. Le gustaba su sonido, sentia como el batir de los cristales al son del mismo, la envolvian. Siempre habia pensado que traia y llevaba todas las emociones que la gente sentia. Sus amarguras. Sus risas...que la lluvia que ahora mismo golpeaba sus cristales eran lagrimas de almas desdichadas que sufrian en silencio...
Tumbada en su cama, como una estatua, pensaba. Pensaba en todo lo que la rodeaba, pensaba en lo que no la rodeaba..pensaba en él.
¡Deseaba tanto tenerle a su vera, que ya no sabia si anhelaba un abrazo suyo, o una de esas caricias que le erizaban todo su ser...!
Un repentino sonido la devolvio de nuevo, al mundo, y le acelero el corazon, sintiendolo en la garganta.
Levantandose con pereza, fue a abrir la puerta...
Sus corazon no daban credito a lo que sus ojos visionaban.. ¡era él!.. la inundo derrepente, una gran sensacion de alivio y desasosiego.
Él estaba en sus pensamientos, en su corazon.. y lo mejor de todo, es que ahora estaba alli.
Empapado de pies a cabeza, le hacia parecer tan vulnerable... y pasando por alto este minimo detalle, se arrojó a sus brazos, consumiendose en un gran abrazo acompañado con un inmenso beso, que unió a esas dos almas, que minutos atras, se añoraban.
Él pelo de su amante, le resbalaba mojado, sobre la cara, y las gotas que le caian, le dibujaban el contorno de su cara y de su cuerpo.
"No podia aguantar mas sin verte...¡te echaba tanto de menos!.." las palabras que salieron de la boca de su amante, con aliento entre cortado hizo que a ella le diese un vuelco el corazon y la embriagase una dulce sensacion...
Casi sin darse cuenta, se encontraban en su habitacion. El oscuro dia entraba por la ventana, tan solo una pequeña luz roja, iluminaba parte de la alcoba.
Ella deslizó sus manos por el cuerpo de él y fue desprendiedole de su ropa mojada.
Le quito la camisa poco a poco, sin dejar de mirarle a los ojos, casi con dolor, y comenzó a besarle en los labios. Bajó por su cuello, hasta inundarle el torso de lametones y besos.
Tumbados en su cama, ella ya percibia la respiracion acelerada de su amante, y siguió besandolo, pasándole la lengua por todo su cuello, cerquita de su oreja, hasta sentirle tiritar bajo sus labios.
Bajaba a su torso de nuevo, lamiendolo de arriba a abajo por todos los recónditos y mas oscuros lugares de su cuerpo, y mordisqueandole los pezones.
Siguió por acariciarle los costados con su lengua aterciopelada, sin apenas rozarle y comenzó a rodear su ombligo, recalcando las rectas de su pantalón, descifrando como contenia ya, un gemido.
De abajo subió, poco a poco, sin dejar de recorrerlo con la lengua, sin dejar de explorarlo con el gusto, y él se vió obligado a clavar la cabeza en la almohada. Al subir trepando por su cuerpo, rozó su mienbro y todo su torso, con sus piernas hasta llegar al encuentro de sus miradas.
Volvió a acercarse a su cara, a inundarle el cuello de besos. Él se sentia temblar desesperadamente. Notaba la respiracion caliente y húmeda de ella, en su oreja, y un escalofrio le recorrió completamente el cuerpo. Con los ojos velados mirándola, ella le robó la boca, sin percatarse hasta el momento, de que sus cuerpos ya bailaban al mismo ritmo.
Una sensación de ahogo y asfixia los inundo. El deseo. Y él le arrancó la camiseta, incorporámdose y comenzó a bañarla de suaves pero salvajes besos. Por su cuello..por su sus orejas, donde percibió el ritmo frenético de su corazón, transcrito a su respiración, y su cuerpo tembló.
Su amante seguia besandola por todo su cuerpo, deslizando sus labios húmedos por las lineas de su sujetador hasta su ombligo. La desesperación comenzaba a apoderarse de ella y sin poder resistirse, le clavó las manos en su espalda, atralléndolo e invitándolo a continuar.
Se echó hacia atrás, obligada a cerrar los ojos con fuerza por sentir su cuerpo exento bajo los labios de su amante. La embriagó de caricias desde los pies, subiendo muy lentamente por sus piernas, acariciandola casi sin tocar la aterciopelada piel marfil que la cubria y envolvia, haciendo que a los ojos de su amante, fuese la criatura mas bella sobre la faz del planeta.
Con la mirada nublada, la enterró en la de su amante. La forma en la que él la acariciaba, le atrapaba los sentidos.
La suave luz encarnada, se habia convertido en un lucero semejante a las explosiones de sentires y sensaciones que les apoderaban los cuerpos.
Con la misma lentitud que una tortuga anda, él le acariciaba las piernas notando bajo la llema de sus dedos, como temblaba su piel y como dejaba escapar jadeos de desesperación por que la tomase. Sin dejar de acariciarle los muslos con infinita paciencia, le bajó la falda lentamente, haciendole sentir escalofrios de inmenso placer al verse obligado a reducir el ritmo para despojarla de la falda con sumo cuidado.
Cuando el alzó la vista y la vió, llaciente sobre las cálidas y arrugadas sábanas de seda de su cama, con la mirada de un felino, la piel ardiendo y unos labios entre abiertos suplicando ser deborados. Se dió cuenta de que perderia el control que hasta ahora habia tan heroicamente mantenido, si aquella imagen, aquella incandescente muchacha, se acercaba a él.
Sin poder soportarlo ni un segundo más, se arrojó a sus brazos y sin tan si quiera dejarle tomar aliento, le engullió la boca, acariciandolo frenéticamete por todas las zonas de su fuerte cuerpo, desnudándolo por completo.
Apesar de sentirse totalmente fuera de control despues de lo que ella le habia hecho, deslizó sus delgadas y fuertes manos por sus brazos hasta llegar a su espalda y le desabrochó la delicada seda que cubria sus turgentes pechos, deslizandola hacia si para quitársela, probocandole un gemido de placer en ella.
No se pudo contener, el verla de aquella manera, tan vulnerable y sexy a la vez, le arrebató la poca cordura que le quedaba. Desesperado por tomarla, que lo sintiese en su interior y bailar con ella hasta el amanecer, le besó todas las pirnas, dejando un rastro húmedo hasta el centro de su cuerpo, y bajandole con los dientes, la única prenda que ahora cubría su cuerpo, dejándola asi, frágil y arrebatadora.
Él, semejando ser un escalofrio, la recorrió por todo su cuerpo, comezando por su boca, sus pechos, y terminando en su sexo, el núcleo del calor, fuente de todos sus delirios... y ella sintió como su cuerpo deseaba desmallarse de gozo.
Sin dejarle terminar, se incorporó y le arrojó desesperada por comerlo entero. Se acercó a su sexo y lo tomo suavemente. Levantó la vista hacia él, y como impulsado por algo sobrenatural, la tomo en brazos y la llenó dulcemente, uniéndolos a ámbos, por un mismo deseo, con un mismo fin...
Y sus cuerpos siguieron bailando hasta el amanecer, entre gemidos y jadeos de placer, se hicieron el uno al otro. Se hicieron un solo ser, con un único corazón, con una única alma..con un único sentimiento.
Comentario:
Vaya, que completa eres, poesía, literatura, fotografía... lo tienes todo. Sigue así.
Comentario:
jaja... es la otra cara de mis relatos.. ;) :p
Comentario:
ufff,que post tan erótico... Esta genial, me ha gustado mucho.
Un saludo.
Un saludo.






Made in Gallaecia