logotipo

img_google
ALGO DE TODO
Porque no podría centrarme en una sola cosa
Acerca de
Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
Sindicación
 
Si no fuera por estas cosas...
El silencio. El sol de febrero se cuela entre las persianas. Algún murmullo. Las palomas gorjean y revolotean por las ventanas. Unos niños juegan en el parque. Rasgar de folios. Algún suspiro. Las teclas de un ordenador. Fuera de la biblioteca, las campanas de la Catedral tocan. La una de la tarde.

De repente, un estruendo quiebra el silencio. Caras desconocidas pero habituales se miran entre sí. Un segundo estruendo. Alguien reprime una risa. Un hombre sentado en la mesa de al lado duerme profundamente. Y ronca. Y vuelve a roncar.

¿Le despertamos? ¿Le dejamos que siga durmiendo? ¿Qué hacer? Alguien agradece estas alegres distracciones. Otros se desesperan intentando volver a mirar sus folios subrayados. El hombre, enfudando en un chándal gris, sigue durmiendo. Su cabeza pende sobre un libro cualquiera. Resopla de vez en cuando. Y vuelve a roncar.

El guardia de seguridad comienza su ronda habitual, su peregrinar entre las mesas. No le ve. Tras un ronquido final, el hombre despierta. Agita la cabeza. Mira alrededor. Los demás volvemos a nuestros quehaceres y así disimulamos. El guardia pasa a su lado. No le dice nada. El hombre roncador se levanta. Casi se cae al levantarse de la silla. Sale de la biblioteca. Todos miramos cómo sale. Nos volvemos a mirar entre nosotros. Y, por última vez, volvemos a los apuntes, al arrullar de las palomas, a los suspiros desesperados y a la una y cuarto en las campanas.

Ay, si no fuera por estas cosas una pensaría que es el único bicho raro en este mundo.
 
Comentario:
Tengo otra historia friki de biblioteca, esta vez mucho mejor que las de gente que se duermen (o más insólita al menos). Resulta que hoy han entrado cinco individuos en la sala de estudio de la biblioteca de la universidad en Leganés, que es cuadrada. Se han puesto en fila, se han agarrado y han dado una vuelta completa al cuadrado cantando y bailando la conga. Cuando han llegado a la puerta por la que han entrado, han deseado suerte al resto y se han ido.

¡¡Viva el frikismo!!
 
Comentario:
Esto me recuerda a algo que me pasó hace poco, también en la biblioteca. Dos mesas más adelante, ves a un chico con pinta de ser de primero completamente concentrado en sus apuntes. A su lado, algo naranja. Te das cuenta de que es una chica y que está completamente apoyada sobre la mesa, durmiendo. Él sigue estudiando. Sin dejar de mirar sus apuntes, tiende su mano para decirle algo y se da cuenta de que se ha dormido. Los que estamos un par de mesas más atrás también.
No