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ALGO DE TODO
Porque no podría centrarme en una sola cosa
Acerca de
Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
Sindicación
 
Un cuento (musical) de Navidad
Propongo para estas fiestas una perfecta alimentación de los sentidos. Hablo de August Rush (Kristen Sheridan, 2007), llamada en España El Triunfo de un sueño, y que se prepara de la siguiente manera:

- Tomemos como base la estructura de un cuento popular, o un cuento de Navidad, por su magia, sus inexactitudes, exageraciones y desórdenes, pero capaz de llegar a lo más hondo, de entretener, de enseñarnos, de hacernos recordarlo por mucho tiempo. Un extremo compensa al otro, no lo duden.

- Añadamos una importante porción de Descubriendo nunca jamás (Marc Foster, 2004), por la candidez de los niños en la actuación (Fredie Highmore como August Rush y también como Peter), la intensa atmósfera de amores familiares (Keri Russel encarnando estupendamente a la madre violonchelista y y una emotiva Kate Winslet años atrás como madre de Peter) y la búsqueda de figuras paternales en personas ajenas (con ese Robin Williams -en el papel de El Brujo- cuya interpretación divide opiniones y que, en mi opinión, no está tan mal). Y no hay que olvidar el atractivo de los actores protagonistas, Johnny Depp como James Barrie y Jonathan Rhys Meyer como músico irlandés.

- Un poco de Oliver Twist (Roman Polanski, 2005) por el magnífico retrato de una infancia superviviente y por la creación de personajes ambivalentes.

- Una atmósfera musical extraordinaria, al estilo Copyin Beethoven (Anieszka Holland, 2006 ) -y otras tantas- que seduce al oído y a la vista, con un montaje exquisito de imágenes, de solapamiento de sonidos y de sentimientos que reverberan

- Una pizca distintiva de El Perfume (Tom Tykwer, 2006) -lo siento por los detractores- que hace que olamos por los ojos y escuchemos con imágenes. No puedo dejar de comparar las secuencias en las que Evan descubre la música en los recovecos más inauditos de la ciudad con una de las secuencias iniciales de El perfume, cuando el grenouille bebé descubre los olores de un oscuro mercado nada más nacer.

El resultado es una película mágica, con algunos vaivenes pero una sensación satisfactoria al final. Una perfecta composición para el oído y para la vista y una leve caricia para el corazón.
No