Alonso, Rey del Mundo de la Fórmula 1
Fernando Alonso lleva tiempo haciendo méritos para merecerse un espacio en este nuestro blog. La Fórmula 1 se ha puesto de moda y me ha pillado a mí con estos pelos. Nos dicen en clase que un periodista no tiene por qué saber de todo, sino saber a quién preguntar. Y he aquí el germen de la colaboración que viene a continuación.
Los triunfos los consiguen los deportistas, pero a veces su calado es tal que se hacen con una cohorte de seguidores que valen tanto o más que ellos. Así que le paso la voz a una de ellas, Laura Ferrón.
Con tan sólo 25 años, Fernando Alonso se proclamó, el 22 de octubre de 2006, bicampeón del mundo. Después de una temporada apasionante, llena de duelos, de nerviosismo, con algún que otro problema mecánico (todavía me acuerdo de cuando tardaron 20 segundos en ponerle la tuerca de la rueda y le costó la victoria en China) y también con momentos felices, Alonso nos hizo vibrar una vez más, conquistando su segundo título mundial y consiguiendo, con la ayuda de su compañero Fisichella, por segundo año y para Renault, el mundial de constructores.
Esta temporada, Alonso ha sufrido más, (los alonsistas hemos sufrido más) y ha luchado contra el kaiser. Schumacher anunció su retirada en Monza y estaba dispuesto a darlo todo por ganar su octavo título mundial antes de irse: luchó con todas su fuerzas, llegó a igualarse en puntos a Alonso a falta de dos carreras y, cuando pensábamos que Alonso tenía difícil revalidar el título, una rotura del motor de Shumacher lo sentenció y puso la suerte de cara a Alonso. Aun sin ganar en Interlagos, hay que reconocer que Michael Schumacher hizo un carrerón, su coche voló por la pista y, si no hubiese sido por el pinchazo de la rueda, hubiera tenido oportunidad de ganar la carrera. Su palmarés de victorias y pole positions será difícil de superar.
Pero Alonso le ganó la batalla, dedicó su título, reconoció que se había hecho justicia, dio un toque de atención a la FIA por sus decisiones un tanto extrañas... y lloró. No pudo contener las lágrimas cuando cruzó la meta: era su última carrera con Renault y se iba, como él mismo dijo, “por la puerta grande”, como campeón.
Sin duda, su sangre fría a la hora de conducir y el optimismo que ha conservado durante toda la temporada han sido determinantes para conseguir este título. Podemos sentirnos todos campeones, porque como él dijo, “íbamos todos empujando el coche”.
Su andadura con Renault ha terminado y le espera McLaren-Mercedes. Ojalá que siga obteniendo triunfos con las balas plateadas y que el año que viene podamos decir que somos tricampeones.
Podemos decir que se inicia una era, la era de Alonso, digno sucesor de Schumacher… ¡FELICIDADES ALONSO!
Si necesitáis una ayudita para entender la Fórmula 1, Wikipedia os ayudará.
Los triunfos los consiguen los deportistas, pero a veces su calado es tal que se hacen con una cohorte de seguidores que valen tanto o más que ellos. Así que le paso la voz a una de ellas, Laura Ferrón.
Con tan sólo 25 años, Fernando Alonso se proclamó, el 22 de octubre de 2006, bicampeón del mundo. Después de una temporada apasionante, llena de duelos, de nerviosismo, con algún que otro problema mecánico (todavía me acuerdo de cuando tardaron 20 segundos en ponerle la tuerca de la rueda y le costó la victoria en China) y también con momentos felices, Alonso nos hizo vibrar una vez más, conquistando su segundo título mundial y consiguiendo, con la ayuda de su compañero Fisichella, por segundo año y para Renault, el mundial de constructores.
Esta temporada, Alonso ha sufrido más, (los alonsistas hemos sufrido más) y ha luchado contra el kaiser. Schumacher anunció su retirada en Monza y estaba dispuesto a darlo todo por ganar su octavo título mundial antes de irse: luchó con todas su fuerzas, llegó a igualarse en puntos a Alonso a falta de dos carreras y, cuando pensábamos que Alonso tenía difícil revalidar el título, una rotura del motor de Shumacher lo sentenció y puso la suerte de cara a Alonso. Aun sin ganar en Interlagos, hay que reconocer que Michael Schumacher hizo un carrerón, su coche voló por la pista y, si no hubiese sido por el pinchazo de la rueda, hubiera tenido oportunidad de ganar la carrera. Su palmarés de victorias y pole positions será difícil de superar.
Pero Alonso le ganó la batalla, dedicó su título, reconoció que se había hecho justicia, dio un toque de atención a la FIA por sus decisiones un tanto extrañas... y lloró. No pudo contener las lágrimas cuando cruzó la meta: era su última carrera con Renault y se iba, como él mismo dijo, “por la puerta grande”, como campeón.
Sin duda, su sangre fría a la hora de conducir y el optimismo que ha conservado durante toda la temporada han sido determinantes para conseguir este título. Podemos sentirnos todos campeones, porque como él dijo, “íbamos todos empujando el coche”.
Su andadura con Renault ha terminado y le espera McLaren-Mercedes. Ojalá que siga obteniendo triunfos con las balas plateadas y que el año que viene podamos decir que somos tricampeones.
Podemos decir que se inicia una era, la era de Alonso, digno sucesor de Schumacher… ¡FELICIDADES ALONSO!
Si necesitáis una ayudita para entender la Fórmula 1, Wikipedia os ayudará.





