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Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
Sindicación
 
Las Mujeres Desesperadas también se van de vacaciones
Me declaro fanática de Mujeres Desesperadas, una de las series más maltratadas de los últimos años. ¿En qué se nota que los programadores maltratan una serie?

a) Comienza a las 22 horas en punto: las series mimadas de las cadenas suelen empezar con unos veinte minutos más tarde de la hora indicada, así los anunciantes tienen una audiencia cautiva que presta su mayor atención a los anuncios, aunque sea a la espera de que sea el último.

b) Pocos cortes publicitarios, todos de una duración sensata: todos estamos hartos de las interminables pausas publicitarias. ¡Vea usted Mujeres Desesperadas para no desesperarse! Cuatro pausas de cinco o seis minutos, como mandan los cánones americanos.

c) Constantes cambios de horario: ¿qué más necesita una audiencia para demostrar que es fiel? Apuntarse en la agenda a qué hora y qué día ponen la serie e, incluso, cuántos capítulos vamos a ver. Ahora los dan de dos en dos, para que termine antes. Debo ser de las únicas que casi llora porque la serie va a terminar.

No sé cómo una cadena como La Primera (que no está precisamente para desechar a la audiencia) se comporta de esta manera. Tiene un producto de calidad y no sabe verlo, por algo otros canales contraprograman, aunque no nos demos cuenta. Lo hizo Cuatro al principio con su borde House, pero después fue Mujeres Desesperadas la que dejó de competir, la que se rindió y decidió terminarse cuanto antes para meter cualquier otra idea basura de programadores obtusos.

Mujeres Desesperadas es una de las mejores series que se ha hecho últimamente: personajes sólidos, mezcla equilibrada de drama y humor (un humor bastante ácido), guiones perfectos, incremento gradual de la tensión, tramas reconocibles... Incluso la calidad de grabación es asombrosa. Además, ha creado formato. Ayer vi un ratito Anatomía de Grey y ¡voilà! también está narrada de la misma manera que Mujeres Desesperadas. Ahora me falta averiguar qué fue antes, si la gallina o el huevo.

Por su parte, las actrices se están labrando una buena carrera a raíz de Mujeres Desesperadas (ya que en otros países, gracias a Dios, no las maltratan). Eva Longoria debuta en el cine, como ya lo hizo Felicity Huffman con Transamerica.

No podía dejar de mencionar en este post que acabo de ver Transamerica y, sólo una cosa... ¡debeis verla! Personalmente me encantan las road movies, pero esta tiene además el encanto de Una historia verdadera, de David Lynch, e historias sencillas similares. Como en todas, la carretera es la búsqueda interior y, sobre todo, la búsqueda del entendimiento. Puntos en común tiene, se me ocurre, con Y tú mamá también (película imprescindible). Felicity Huffman se merece algún galardón por su interpretación. pero, chicas, no le quitéis el ojo a Kevin Zegers, yogurín guapísimo con toque de niño malo.

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