Lo que cuesta la vida
El mejor indicador de lo carísima que está la vida, más que el IPC, se halla aplicando la siguiente fórmula: intentad buscar piso y coche a la vez. ¡Os alarmaréis!
El maleducado coche de mi novio ha decidido ponerse a orinar agua y aceite en la calle, así que cualquiera se sube en él a riesgo a de que explote el motor cuando vas felizmente en carretera tarareando en una canción. Nuestro clío, que nació a la vez que nuestra relación, ha decidido jubilarse. Y es que el pobrecito se lo tiene merecido.
El elegido para sustituirlo ha sido un Opel Corsa y ya puede echarse a temblar porque no le espera muy buena vida. A partir de ahora vivirá en la calle, aguantando frío y calor, y se hará unos cuantos kilómetros. Y ha sido elegido no porque sea el más bonito (bueno, cuando sabes que es tuyo ya le vas cogiendo cariño) ni el mejor coche del mundo: es que es lo más barato que hay en el mercado. Cuatro ruedas, un volante, una caja de cambios y un poquito de chapa alrededor, así pelao y mondao, no bajan de los dos millones de pesetas.
A la letra que se te queda del coche hay que añadirle la hipoteca y el alquiler. Porque es duro pagar una hipoteca cuando vives en la casa hipotecada, pero peor es tener que pagar, a la vez, un alquiler.
Bueno, es es el caso de mi novio. Porque yo, de momento, no sé dónde voy a vivir el año que viene. Estábamos felices y contentas hasta que a una de mis compis le dio por meter okupas en casa y todo se fue al garete. Y como todos los tontos tienen suerte, sorteamos el piso para ver quién se queda con él el año que viene y le toca a ella. Si es que está visto que siendo buena no se llega a ninguna parte.
Así que dijimos mi novio y yo: "este es el momento para vivir juntitos en un nidito de amor". Pero al nidito de amor le joden, con perdón, los precios de los alquileres, que aquí en Getafe, por culpa de la Universidad, están disparados. Un piso de dos dormitorios no baja de 650 euros. ¿Quién puede pagar eso? Y es demasiado pronto para pedir que me guarden una habitación en piso compartido hasta octubre.
Así que esta semana ha sido completita, no nos podemos quejar. Ayer mi padre me decía: "si es que emanciparse es así; tu madre y yo no echamos luces hasta los doce o trece años de casados". Y he de dar gracias, desde luego, a que al menos tendré una casa donde vivir cuando termine la carrera. Es lo bueno de tener un novio trabajador.
El maleducado coche de mi novio ha decidido ponerse a orinar agua y aceite en la calle, así que cualquiera se sube en él a riesgo a de que explote el motor cuando vas felizmente en carretera tarareando en una canción. Nuestro clío, que nació a la vez que nuestra relación, ha decidido jubilarse. Y es que el pobrecito se lo tiene merecido.
El elegido para sustituirlo ha sido un Opel Corsa y ya puede echarse a temblar porque no le espera muy buena vida. A partir de ahora vivirá en la calle, aguantando frío y calor, y se hará unos cuantos kilómetros. Y ha sido elegido no porque sea el más bonito (bueno, cuando sabes que es tuyo ya le vas cogiendo cariño) ni el mejor coche del mundo: es que es lo más barato que hay en el mercado. Cuatro ruedas, un volante, una caja de cambios y un poquito de chapa alrededor, así pelao y mondao, no bajan de los dos millones de pesetas.
A la letra que se te queda del coche hay que añadirle la hipoteca y el alquiler. Porque es duro pagar una hipoteca cuando vives en la casa hipotecada, pero peor es tener que pagar, a la vez, un alquiler.
Bueno, es es el caso de mi novio. Porque yo, de momento, no sé dónde voy a vivir el año que viene. Estábamos felices y contentas hasta que a una de mis compis le dio por meter okupas en casa y todo se fue al garete. Y como todos los tontos tienen suerte, sorteamos el piso para ver quién se queda con él el año que viene y le toca a ella. Si es que está visto que siendo buena no se llega a ninguna parte.
Así que dijimos mi novio y yo: "este es el momento para vivir juntitos en un nidito de amor". Pero al nidito de amor le joden, con perdón, los precios de los alquileres, que aquí en Getafe, por culpa de la Universidad, están disparados. Un piso de dos dormitorios no baja de 650 euros. ¿Quién puede pagar eso? Y es demasiado pronto para pedir que me guarden una habitación en piso compartido hasta octubre.
Así que esta semana ha sido completita, no nos podemos quejar. Ayer mi padre me decía: "si es que emanciparse es así; tu madre y yo no echamos luces hasta los doce o trece años de casados". Y he de dar gracias, desde luego, a que al menos tendré una casa donde vivir cuando termine la carrera. Es lo bueno de tener un novio trabajador.
El fin de la pesadilla
Meses de infierno han llegado a su fin con la gran noticia de que Auna, por fin, me ha pagado lo que me debía o, mejor dicho, lo que no me debía (lo que no me debía haber cobrado, puntualizo).
La sopresa ha sido mayúscula cuando he visto que esta vez, con sólo una reclamación telefónica, me han hecho caso. Aún recuerdo aquel lejano junio del año pasado cuando me dirigía a correos alegremente a enviar mi fax de baja. Ahora, por fin, Dios ha escuchado mis súplicas y mi relación con Auna ha terminado para siempre. Soy cruel, lo sé, pero se lo merecen.
La sopresa ha sido mayúscula cuando he visto que esta vez, con sólo una reclamación telefónica, me han hecho caso. Aún recuerdo aquel lejano junio del año pasado cuando me dirigía a correos alegremente a enviar mi fax de baja. Ahora, por fin, Dios ha escuchado mis súplicas y mi relación con Auna ha terminado para siempre. Soy cruel, lo sé, pero se lo merecen.
Vuelta a casa...
El estrés me esperaba a la vuelta de vacaciones, como a todo el mundo. La primera sorpresa ha sido comprobar que en la Universidad aún no hemos madurado y nos dedicamos a cambiar examenes dos días antes de que se celebren (debe ser que la gente ha visto muchas procesiones). La verdad, no sé qué van a hacer cuando no hayan estudiado suficiente para una oposición: llamarán por teléfono y dirán oiga, mire, es que me viene mejor la semana que viene, anda, jódale al resto sus planes y cambie el examen de fecha.
Al margen de todo ello, la Semana Santa cada vez va ganando más en Ciudad Real. Los hermanos de las cofradías cada vez ponen más entusiasmo y un poco más de su tiempo libre. Por su parte, la gente sigue cruzándose entre medias de los penitentes, plagando el suelo de pipas y el Ayuntamiento aún no ha prohibido que las vendedoras de globos de helio parezcan un paso más incorporado a la procesión. Aún nos queda mucho por aprender, tenemos que acostumbrarnos a eso de ser de interés turístico nacional, pero el caso es que lo seamos.
Al margen de todo ello, la Semana Santa cada vez va ganando más en Ciudad Real. Los hermanos de las cofradías cada vez ponen más entusiasmo y un poco más de su tiempo libre. Por su parte, la gente sigue cruzándose entre medias de los penitentes, plagando el suelo de pipas y el Ayuntamiento aún no ha prohibido que las vendedoras de globos de helio parezcan un paso más incorporado a la procesión. Aún nos queda mucho por aprender, tenemos que acostumbrarnos a eso de ser de interés turístico nacional, pero el caso es que lo seamos.
¿El huevo o la galllina?
Hace años (¡uf, cómo pasa el tiempo!) una amiga y yo decidimos componer una canción en inglés a partir de las palabras que nos gustaban cómo sonaban (flower, prayer, friend, love, etc). El resultado, obviamente, fue un desastre. Cuando pienso en ello me doy cuenta de que a cada persona le suenan unas palabras mejor que otras, depende del país del que proceda o, incluso, de la zona. Nuestro inglés, por tanto, era manchego castizo, es decir, que quizá no se pareciera en nada a la realidad.
La primera vez que tuve la sensación de que no éramos las únicas que habíamos experimentado con los sonidos fue al escuchar My inmortal, de Evanescence. Concretamente: Now I'm bound by the life you left behind. Leedlo en voz alta. Pregunta de trivial: ¿cómo se llama esta figura retórica? Onomatopeya. Yo no sé si en inglés la b y la f connotan algo, pero lo que está claro es que la disposición de las palabras en esta frase no es casual.
Con HIM me pasa lo mismo. En Finlandia, según wikipedia, el idioma oficial es el finés o el sueco. Es decir, HIM canta en inglés pero su lengua natal no es el inglés (lo mismo pasa con Dover en España y con miles y miles de grupos, lo sé, pero HIM me vale para el tema del que estoy hablando). Esto me hace pensar que, a la hora de componer las letras de sus canciones, el sonido tiene una gran importancia. Me diréis que igual que en español (eso está claro), pero creo que el inglés, al ser un idioma más musical, se presta más a estas consideraciones.
Heartache every moment comienza así: From lashes to ashes and from lust to dust. Os dejo un enlace abajo para que sigáis compróbándolo por vosotros mismos.
Pero este gusto por la estética no sólo nos lleva a lo sonoro, sino también a lo visual. Tarantino (ya sé que estoy pesada con él últimamente) busca primero la música de sus películas y luego rueda y monta la imagen, cuando en la industria cinematográfica lo lógico es que la música se componga a partir de los planos ya montados. Tarantino ajusta las imágenes al ritmo, en vez de al revés, y por eso su montaje resulta a veces tan espectacular.
La pregunta del millón ¿qué es mejor? Pues según el talento de cada cual. En resumen, si eres un dios puedes hacer las cosas como te dé la gana.
Mira estas letras:
Evanescence
HIM
La primera vez que tuve la sensación de que no éramos las únicas que habíamos experimentado con los sonidos fue al escuchar My inmortal, de Evanescence. Concretamente: Now I'm bound by the life you left behind. Leedlo en voz alta. Pregunta de trivial: ¿cómo se llama esta figura retórica? Onomatopeya. Yo no sé si en inglés la b y la f connotan algo, pero lo que está claro es que la disposición de las palabras en esta frase no es casual.
Con HIM me pasa lo mismo. En Finlandia, según wikipedia, el idioma oficial es el finés o el sueco. Es decir, HIM canta en inglés pero su lengua natal no es el inglés (lo mismo pasa con Dover en España y con miles y miles de grupos, lo sé, pero HIM me vale para el tema del que estoy hablando). Esto me hace pensar que, a la hora de componer las letras de sus canciones, el sonido tiene una gran importancia. Me diréis que igual que en español (eso está claro), pero creo que el inglés, al ser un idioma más musical, se presta más a estas consideraciones.
Heartache every moment comienza así: From lashes to ashes and from lust to dust. Os dejo un enlace abajo para que sigáis compróbándolo por vosotros mismos.
Pero este gusto por la estética no sólo nos lleva a lo sonoro, sino también a lo visual. Tarantino (ya sé que estoy pesada con él últimamente) busca primero la música de sus películas y luego rueda y monta la imagen, cuando en la industria cinematográfica lo lógico es que la música se componga a partir de los planos ya montados. Tarantino ajusta las imágenes al ritmo, en vez de al revés, y por eso su montaje resulta a veces tan espectacular.
La pregunta del millón ¿qué es mejor? Pues según el talento de cada cual. En resumen, si eres un dios puedes hacer las cosas como te dé la gana.
Mira estas letras:
Evanescence
HIM
Maldiciones de cine
Bruce Lee murió en 1973 en su apartamento, después del rodaje de Juego con la muerte, a causa de un derrame cerebral. Las causas que se barajan son muchas. La más lógica es que numerosos golpes recibidos en la cabeza a lo largo de su vida desencadenaron este final. Otros hablan, sin embargo, de que una mafia se encargó de su asesinato porque Bruce Lee había descubierto al mundo los secretos de las artes marciales. Juego con la muerte tuvo que terminarse sin él, haciendo uso de dobles.
La leyenda cuenta que recibió un golpe de kárate que te produce la muerte a las pocas horas. En Kill Bill, Tarantino recupera este golpe maestro para la muerte de Bill.
20 años después, Brandon Lee (el guapísimo hijo de Bruce Lee) murió durante el rodaje de una de las escenas de El cuervo (primera entrega y, sin duda, la más convincente y espectacular). En esta escena el espacio está surcado por muchas balas que, en rodaje, suelen ser de goma: pero una de ellas era verdadera y le alcanzó en el abdomen. Dicen que fue culpa del equipo de rodaje, pero otras sospechan apuntan a que fue asesinado por las mismas mafias que mataron a su padre.
La escena no se llegó a incluir en el montaje final porque la policía confiscó las latas. La película tuvo que ser terminada con efectos digitales. El cuervo está dedicada a Brandon y a su novia, que murió cuando viajaba al estreno de la película.
Echa un vistazo a estas páginas:
La muerte de Bruce Lee
La muerte de Brandon Lee
La leyenda cuenta que recibió un golpe de kárate que te produce la muerte a las pocas horas. En Kill Bill, Tarantino recupera este golpe maestro para la muerte de Bill.
20 años después, Brandon Lee (el guapísimo hijo de Bruce Lee) murió durante el rodaje de una de las escenas de El cuervo (primera entrega y, sin duda, la más convincente y espectacular). En esta escena el espacio está surcado por muchas balas que, en rodaje, suelen ser de goma: pero una de ellas era verdadera y le alcanzó en el abdomen. Dicen que fue culpa del equipo de rodaje, pero otras sospechan apuntan a que fue asesinado por las mismas mafias que mataron a su padre.
La escena no se llegó a incluir en el montaje final porque la policía confiscó las latas. La película tuvo que ser terminada con efectos digitales. El cuervo está dedicada a Brandon y a su novia, que murió cuando viajaba al estreno de la película.
Echa un vistazo a estas páginas:
La muerte de Bruce Lee
La muerte de Brandon Lee
No a Bolonia
Este ha sido el grito más pronunciado en la manifestación que ha tenido lugar hoy, día 4 de abril, a las 18.30 de la tarde en pleno centro de Madrid. Ha sido convocada por ACME (asambleas de universitarios) y han acudido unas mil personas.
Ha destacado un desfile de trabajadores precarios, es decir, estudiantes que se han disfrazado de camareros, pizzeros, barrenderos y becarios para poner una nota de humor al panorama laboral que se nos presenta a los universitarios si progresan los Planes de Bolonia. Los organizadores han aprovechado para pedir un boicot a las multinacionales, que explotan a los estudiantes, que no ven otro remedio que trabajar en puestos no cualificados para poder estudiar. Los gritos se han dirigido al Starbucks Coffe y al Vips.
El tema de fondo es la influencia que las empresas privadas tendrán a partir de ahora en la universidad pública, pidiendo que los licenciados tengan un perfil determinado (liderazgo, capacidad de trabajo en grupo, etc.) en vez de unos conocimientos concretos. El término licenciado también está en la cuerda floja: de las 140 carreras que existen en la actualidad, se condensarán en poco más de 70, dando así una capacitación de todoterreno a los futuros licenciados. Las carreras durarán entre 3 y 4 años y se llamarán grados; por lo que será necesario un postgrado para acceder a un empleo acorde con la formación. ¿El problema? El precio de un postgrado o máster ronda los dos mil o tres mil euros por curso, de modo que, si no aumentan las becas, pocos podrán pagarlo. Estas son, muy por encima, las claves del proceso de convergencia europea.
Actualmente hay muy poca información disponible, pero en los campus de las distintas universidades os ayudarán en los posible. Hay un documento en la red que puede ser de ayuda para situarse.
En la manifestación destacaba la ausencia de estudiantes de bachillerato, a los que realmente afecta la medida. Y es que los planes de los que hablamos no entrarán en vigor hasta 2010 aproximadamente, siendo un proceso muy lento y costoso.
Como toda manifestación, la política no ha estado ausente. Banderas republicanas y de los comuneros de Castilla han estado muy presentes. Sólo una bandera española, que ha abandonado la manifestación al poco de comenzar. Gran parte de los asistentes han proferido gritos ("que no, que no, que no nos representa") contra la bandera española anclada en la fachada de un edificio público.
Los policías también han sido víctimas de abucheos. Para ellos han sido los cánticos de "menos policía y más cultura" o "menos policia y más filosofía".
Ha destacado un desfile de trabajadores precarios, es decir, estudiantes que se han disfrazado de camareros, pizzeros, barrenderos y becarios para poner una nota de humor al panorama laboral que se nos presenta a los universitarios si progresan los Planes de Bolonia. Los organizadores han aprovechado para pedir un boicot a las multinacionales, que explotan a los estudiantes, que no ven otro remedio que trabajar en puestos no cualificados para poder estudiar. Los gritos se han dirigido al Starbucks Coffe y al Vips.
El tema de fondo es la influencia que las empresas privadas tendrán a partir de ahora en la universidad pública, pidiendo que los licenciados tengan un perfil determinado (liderazgo, capacidad de trabajo en grupo, etc.) en vez de unos conocimientos concretos. El término licenciado también está en la cuerda floja: de las 140 carreras que existen en la actualidad, se condensarán en poco más de 70, dando así una capacitación de todoterreno a los futuros licenciados. Las carreras durarán entre 3 y 4 años y se llamarán grados; por lo que será necesario un postgrado para acceder a un empleo acorde con la formación. ¿El problema? El precio de un postgrado o máster ronda los dos mil o tres mil euros por curso, de modo que, si no aumentan las becas, pocos podrán pagarlo. Estas son, muy por encima, las claves del proceso de convergencia europea.
Actualmente hay muy poca información disponible, pero en los campus de las distintas universidades os ayudarán en los posible. Hay un documento en la red que puede ser de ayuda para situarse.
En la manifestación destacaba la ausencia de estudiantes de bachillerato, a los que realmente afecta la medida. Y es que los planes de los que hablamos no entrarán en vigor hasta 2010 aproximadamente, siendo un proceso muy lento y costoso.
Como toda manifestación, la política no ha estado ausente. Banderas republicanas y de los comuneros de Castilla han estado muy presentes. Sólo una bandera española, que ha abandonado la manifestación al poco de comenzar. Gran parte de los asistentes han proferido gritos ("que no, que no, que no nos representa") contra la bandera española anclada en la fachada de un edificio público.
Los policías también han sido víctimas de abucheos. Para ellos han sido los cánticos de "menos policía y más cultura" o "menos policia y más filosofía".
Un poquito de ética periodística, por favor
Estos días he estado acudiendo al centro de mayores "Ramón Pérez de Ayala", situado en Puente de Vallecas (Madrid, España). Mi objetivo era entrevistar a una mujer y conseguir que me contara su historia. Desde el primer día conectamos muy bien y me contó todo lo que quise saber, sin tartamudeos, emociones ni sonrojos. Hoy, sin embargo, la animadora del centro me ha dicho que han tenido muchos problemas para que la gente participase, pues los periodistas no están bien vistos por allí. ¿Por qué?
Hace unos meses, cuatro señoras pertenecientes al centro fueron atropelladas en las proximidades. Madrid Directo intentó entrevistar a estas mujeres una y otra vez pero ellas, que todavía tenían el susto en el cuerpo, se negaban a hablar. Lo que querían era olvidar todo. Viendo que no conseguían lo que querían, se colaron en el centro en dos ocasiones para sonsacar información a los mayores que van diariamente y que, dicho sea de paso, han hecho de este edificio casi su hogar.
Por ello muchos fueron reacios a entrevistarse con los estudiantes de periodismo que buscábamos la historia de sus vidas. Pero aún hay más.
El resto de periodistas que han participado han tenido algunos problemas y no han conectado con el mayor que tenían que entrevistas. ¿Por qué? Porque los trataban como a tontos. Y estas personas no son tontas, ni mucho menos, y, al ser tratados como tales, se cierran en banda a colaborar. También lo haríamos los jóvenes si los viejecitos vinieran con aires de sabiduría a descubrirnos algo que ya sabemos.
Estos mayores tienen una experiencia acumulada que vale la pena conocer. La mayoría de las historias son trágicas, y es aquí donde el trabajo de los animadores sociales cobra vital importancia. La animadora del centro me ha contado que muchas veces se emociona porque, al final de curso, algunos le dan las gracias por haberles enseñado a firmar y a leer. Y es que los que no saben leer son víctimas de todo tipo de engaños de gente sin escrúpulos y, en el mejor de los casos, de burlas de gente sin dos dedos de frente.
Especialmente las señoras ven en los centros de mayores la oportunidad que nunca tuvieron. Las actividades que pueden realizar son de los más variopinto: informática, cultura general, macramé, sevillanas, etc. Y digo que son especialmente las señoras las que disfrutan porque la mayoría de ellas no pudieron ir a la escuela y tuvieron que obedecer siempre al marido. Es por ello que, en cuanto alguien intenta imponerles algo, se rebelan. Es por eso que son tan cabezonas.
Desde aquí quiero pedir un poco de respeto y, sobre todo, algo de ética periodística, pues en estos tiempos es lo que más va haciendo falta. El periodismo consiste en transmitir historias: ir con aires de superioridad no conviene a nadie. Igualarnos al entrevistado es lo que nos dará la mejor información y, sobre todo, la mayor satisfacción.
Hace unos meses, cuatro señoras pertenecientes al centro fueron atropelladas en las proximidades. Madrid Directo intentó entrevistar a estas mujeres una y otra vez pero ellas, que todavía tenían el susto en el cuerpo, se negaban a hablar. Lo que querían era olvidar todo. Viendo que no conseguían lo que querían, se colaron en el centro en dos ocasiones para sonsacar información a los mayores que van diariamente y que, dicho sea de paso, han hecho de este edificio casi su hogar.
Por ello muchos fueron reacios a entrevistarse con los estudiantes de periodismo que buscábamos la historia de sus vidas. Pero aún hay más.
El resto de periodistas que han participado han tenido algunos problemas y no han conectado con el mayor que tenían que entrevistas. ¿Por qué? Porque los trataban como a tontos. Y estas personas no son tontas, ni mucho menos, y, al ser tratados como tales, se cierran en banda a colaborar. También lo haríamos los jóvenes si los viejecitos vinieran con aires de sabiduría a descubrirnos algo que ya sabemos.
Estos mayores tienen una experiencia acumulada que vale la pena conocer. La mayoría de las historias son trágicas, y es aquí donde el trabajo de los animadores sociales cobra vital importancia. La animadora del centro me ha contado que muchas veces se emociona porque, al final de curso, algunos le dan las gracias por haberles enseñado a firmar y a leer. Y es que los que no saben leer son víctimas de todo tipo de engaños de gente sin escrúpulos y, en el mejor de los casos, de burlas de gente sin dos dedos de frente.
Especialmente las señoras ven en los centros de mayores la oportunidad que nunca tuvieron. Las actividades que pueden realizar son de los más variopinto: informática, cultura general, macramé, sevillanas, etc. Y digo que son especialmente las señoras las que disfrutan porque la mayoría de ellas no pudieron ir a la escuela y tuvieron que obedecer siempre al marido. Es por ello que, en cuanto alguien intenta imponerles algo, se rebelan. Es por eso que son tan cabezonas.
Desde aquí quiero pedir un poco de respeto y, sobre todo, algo de ética periodística, pues en estos tiempos es lo que más va haciendo falta. El periodismo consiste en transmitir historias: ir con aires de superioridad no conviene a nadie. Igualarnos al entrevistado es lo que nos dará la mejor información y, sobre todo, la mayor satisfacción.





