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ALGO DE TODO
Porque no podría centrarme en una sola cosa
Acerca de
Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
Sindicación
 
Hasta agosto
Si no vuelven a pasarme estas cosas que me ocurren, creo que no perderé más tiempo en julio en luchar contra ordenadores obsoletos o contra la total inexistencia de cibers decentes (o indecentes, aunque sea.)

Esta mañana estuve en la Biblioteca Pública de Ciudad Real. Se tienen derecho a 45 minutos diarios de conexión gratuita, lo cual es loable. Sin embargo, si se abandona la sesión no se puede volver a iniciar hasta el día siguiente, algo que me parece justo (si eres torpe, te jodes, con perdón.) Pero ¿y qué pasa cuándo el ordenador se reinicia solo? Pues que también te jodes, sin perdón.

Así que paso de lidiar con estas batallas cotidianas y absurdas (bastante tenemos con Londres y el Terrorismo Internacional) y voy a dedicarme, durante lo que resta de mes, a vender bragas, sujetadores, hilos, hombreras, cremalleras, abalorios y todo lo que se pueda vender en la tienda más bonita de toda Ciudad Real: Mercería Sina (y con la dependientas más guapas y agradables, jajaja.)

Entre mis aficiones se encontrarán hacer un puzzle (ya lo tengo muy bien encaminado) de "El Jardín de las Delicias" de El Bosco y hacer punto de cruz (si mi madre encuentra el bodegón que dejamos abandonado hace años.) Así que no podré leer vuestros blogs (tengo ya un mono...), pero os deseo desde aquí un buen verano, un leve trabajo y unas felices vacaciones.
 
Garriolito volvió a desaparecer... ¡y volvió!
Esto no es una broma, sino un ejemplo más del esperpento de sociedad en el que vivimos.

El sábado, a las cinco de la mañana, la Policía llegó a mi casa para informarme de que habían encontrado mi coche en La Poblachuela (una aldeílla de Ciudad Real) conducido por un menor.

Tuvimos que ir a comisaría (no quisimos ver a los autores del robo por si luego, además, tomaban represalias) a recogerlo, poner denunciar, comprobar daños, etc. Recuérdese que es la segunda vez que me roban el coche en dos semanas y en ciudades distintas (lo malo abunda.)

Se trataba de dos menores (de unos 16 o 17 años) escapados de sendos centros de acogida. Se dirigían a Puertollano desde Ciudad Real (unos 30 km.) para visitar a la novia de uno de ellos, de 33 años y con hijos de la edad de su novio.

Mientras poníamos la denuncia, estuvimos hablando con la Policía. Eran unos muchachos más que reincidentes, que cada fin de semana pasaban por Comisaría. Preguntamos qué harían ahora con ellos. El proceso es, aproximadamente, el siguiente: llaman al Fiscal y éste al juez y la Policía debe llevar al menor en cuestión a su centro (sin que sufra ningún daño, aunque sea autolesión) hasta el lunes. El lunes se procederá a lo que se tenga que proceder. Para entonces, el menor ha vuelto a escaparse y a cometer sus fechorías. Y así semana tras semana.

Y yo me pregunto ¿adónde vamos a llegar? Lo peor que puede haber en este mundo es una persona que no le tenga miedo a nada y, a estos chicos, esta situación les viene por dos sitios distintos: uno, la juventud que nos hace no pensar en el mañana; y dos, la total impunidad con la que obran. ¿Por qué no robar coches, si no los van a castigar, si lo van a poder seguir haciendo? Y, después de esto ¿por qué no violar, matar, torturar, secuestrar, extorsionar, etc.?