Dos años para la Expo de Zaragoza
Tras la euforia de haber sido elegida sede de la Exposición Internacional 2008 con el tema “Agua y Desarrollo Sostenible”, Zaragoza se ha puesto el mono de trabajo, consciente de que debe afrontar las transformaciones necesarias para que su Expo sea recordada como uno de los grandes eventos del siglo.
El agua de nuestro mayor río, el Ebro, tardará tres meses más en llegar al Mediterráneo. Durante el verano de 2008, se dedicará a pasear por las calles y plazas de Zaragoza. En un mundo al que hemos arrebatado miles de kilómetros de costas fluviales, un mundo marcado, en las últimas décadas, por las inundaciones, los maremotos y las sequías, el Ebro toma protagonismo.
Y es que su agua, una pequeñísima parte del alma azul que nos da la vida, ha servido para que Zaragoza, una ciudad de paso, se convierta en una ciudad de meta, en la sede de la Exposición Internacional.
La vida de las ciudades, como la de las personas, está jalonada de acontecimientos que le imprimen carácter, que cambian su fisonomía y que marcan un antes y un después. Así sucedió con la Expo’92 en Sevilla y con las Olimpiadas en Barcelona. “Ahora, le toca a Zaragoza”. Así se pronunciaba el alcalde de la ciudad, Juan Albeto Belloch, en la presentación que hizo de la candidatura hace dos años en Madrid.
La ciudad tiene sólo dos años por delante para hacer realidad un sueño en el que se ha implicado toda su sociedad civil, política y empresarial y que va a transformar de arriba abajo la quinta ciudad de España.
En 2008 se cumplirán 200 años de Los Sitios de Zaragoza en el que los héroes populares de la ciudad se sumaban a la defensa de la capital en la lucha contra las tropas napoleónicas. Pero no será el único cumpleaños: se celebrará el primer centenario de otra Exposición, la Hispanofrancesa, que aportó sus artes y avances en la capital aragonesa. Conseguir que el Bureau International des Expositions (BIE) retrasara un año la cita de la Exposición Universal para hacerla coincidir con estos dos acontecimientos fue la primera victoria de la ciudad en la larga carrera hacia el 2008.
Pese a su dilatada experiencia en la organización de eventos internacionales, nuestro país nunca ha tenido el honor de celebrar una exposición de las características de la que aspira a acoger Zaragoza. La de Sevilla’92 fue universal, lo que implicaba una mayor duración que la internacional (176 días, frente a sólo 90) y poseía una mayor extensión del recinto. Además, el reto es doble, pues, en la capital aragonesa, los pabellones tendrán que reutilizarse para la ciudad.
Los pabellones estarán destinados a la creación de nuevos espacios tecnológicos como la Milla Digital. Se ha considerado el año 2015 como el plazo razonable para que cuajen las grandes operaciones urbanas posteriores a la Expo, teniendo en cuenta que Lisboa terminó en 2002 de desarrollar su post-Expo (seis años después de cerrar sus puertas).
Experiencias anteriores
Aunque la Expo’92 de Sevilla es recordada, todavía hoy, como una de las mejores en la historia del BIE, el déficit rondó los 200 millones de pesetas. La cantidad de factores influyentes, hacen casi imposible determinar si fue un éxito o un fracaso. Cuando la Expo cerró sus puertas, Sevilla dio un paso de gigante: la ciudad había sido dotada de equipamientos e infraestructuras, empezando por la llegada del AVE, mejoras de su casco histórico y la recuperación de las orillas del Guadalquivir con la construcción de seis puentes.
Cuatro años después de Sevilla, en Lisboa ocurrió exactamente lo mismo. El Tribunal de Cuentas portugués cifró en 546 millones de euros las pérdidas. No obstante, Lisboa disfruta hoy de los proyectos que se acometieron durante aquellos años, como el faraónico puente Vasco de Gama.
En Hannover 2000, las pérdidas ascendieron a 1.200 millones de euros. El día de su clausura, la comisaria de la Expo lo calificaba como una “catástrofe financiera”.
Como ha asegurado Maria Teresa Fernández de la Vega, Vicepresidenta Primera del Gobierno, en declaraciones a El Heraldo de Aragón “se dotará a Zaragoza de nuevas y mejores infraestructuras de comunicación con la modernización del aeropuerto, de los accesos y se mejorará el servicio de ferrocarril”. Las comunicaciones hacia la ciudad del Ebro se reforzarán con la puesta en marcha del Tercer y Cuarto Cinturón, la autovía Somport-Sagunto y el AVE Madrid-Zaragoza-Barcelona. Además, generará en dos años 16.510 empleos, en los servicios y la construcción.
Pero la rapidez es crucial, ya que en unas olimpiadas o exposición universal el plazo para la organización es de siete años, mientras que en este caso sólo han contado con un total de tres. Jerónimo Blasco, gerente del Consorcio Zaragoza Expo 2008, en declaraciones a Aragón Digital aseguraba que “es verdaderamente difícil llegar a tiempo, aunque se puede. No tenemos tiempo ni para corregir errores”. Se ha puesto en marcha un estricto programa gracias al cual saben qué hacer en cada momento. Es necesaria una movilización ágil, ya que “en el Forum de Barcelona, antes de comenzar, trabajaban 400 personas y en la Expo tan solo hay 12 personas”, asegura.
Según los estudios que ha realizado la candidatura, la Exposición tendrá más de 7.500.000 visitas realizadas por unas 3.200.000 personas. Un 85.7% de los visitantes serán españoles y un 14.3% extranjeros. El precio medio de la entrada será de 18 euros y se calcula que cada visitante tendría una estancia media superior a los dos días. De esta forma, el consumo turístico total ascendería a 1.029 millones de euros.
Aunque, según lo publicado en El Mundo, “la buena armonía entre todos los agentes políticos y sociales demostrada en Zaragoza fue una baza determinante para su elección como sede”, el apoyo no es unánime. La candidatura fue cuestionada desde el principio por algunos colectivos sociales, entre los que se encuentran la que se ha dado a llamar Plataforma Ciudadana contra la Expo2008, con apoyo de Ecologistas en Acción, que aseguran que se urbanizará y destruirá el meandro de Ranillas.
Pero las divergencias van más allá y abarcan también aspectos económicos: “¿cómo puede el Ayuntamiento de Zaragoza hacer frente a una inversión de ese tipo si el pasado verano presentó una suspensión de pagos a sus proveedores y se han eliminado gran cantidad de proyectos sociales por falta de presupuesto?” han publicado en su página web.
Entre sus calles, empiezan a despertar del delirio que ha supuesto la noticia. “¡Adelante con la Expo en Zaragoza! Nos tomaremos cervezas de 4 euros donde antes costaban 2” comenta David, un joven de la ciudad. Pero hay opiniones para todos los gustos: “esto nos va a hacer grandes, para nosotros y para los demás” nos dice Miriam a pocos metros de él. La vitalidad habitual que se respira ha dejado paso a un solo pensamiento: “Ya lo tenemos. Ahora, a trabajar”.
Agua y Desarrollo Sostenible
El tema de la Exposición, “Agua y Desarrollo Sostenible” servirá de nexo para todos los eventos que tengan lugar en el recinto. El agua se convierte así en un camino de unión entre pueblos y regiones, es germen de civilización y fuente de cultura. Es, ante todo, un símbolo de elementos necesarios y universales. “ZH2O” fue el lema que cubrió las camisetas de la organización de la candidatura, un juego entre la fórmula del Agua y la “z” inicial de la ciudad. Por eso, su mascota se llamará Fluvi: un guiño a "fluvial" que se relaciona con el tema principal de la Expo.
“En los noventa, más de 665.000 personas perecieron por desastres naturales. De ellos, el 90% tuvo que ver con el agua” declaraba Julio Prado, presidente del Comité Español para el Programa Hidrológico Internacional a El Heraldo de Aragón. El agua se ha convertido en el bien sobre el que menos control tiene el hombre por lo que según Pedro Arrojo, presidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua, “es necesario reflexionar y madurar, desde el debate social, político y científico-técnico, sobre ella”.
En el proyecto, el 89% de la superficie del recinto expositiva serán espacios abiertos. Así, los visitantes podrán disfrutar al máximo de los espectáculos al aire libre. Repartidos por el meandro, habrá un anfiteatro semiabierto y pequeños escenarios y quioscos donde tendrán lugar todo tipo de actividades. La Torre del Agua servirá de legado de la exposición y permitirá la canalización y el uso del agua en un circuito cerrado por todo el recinto.
Los Estados y organizaciones participantes en la muestra podrán instalarse hasta en un total de 48 pabellones, agrupados en siete tipologías, que demostrarán la importancia del agua como soporte de un desarrollo sostenible. En función de las áreas ecogeográficas del planeta, resultan las zonas de hielo y nieve; desiertos, oasis y estepas; praderas y sabanas; selvas tropicales, bosques templados, altiplanos y montañas, grandes ríos y llanuras aluviales e islas y costas.
Ahora, las palomas que enseñorean la explanada que se extiende frente a la Basílica del Pilar, empiezan a encontrarse incómodas. Perciben en su aire que la ciudad ha empezado a cambiar, a volverse Internacional. Su Zaragoza, la ciudad de la riqueza y variedad monumental, de la hospitalidad de su gente, la única ciudad que es, primero, devota de su Virgen, la Pilarica. La ciudad en la que, de repente, “acelerar” es el objetivo, cuando todo parecía dormido.
Un lugar en el que las prisas, los nervios y el trabajo serán los protagonistas hasta el 14 de junio de 2008; cuando ella, Zaragoza, se vista de gala y levante la cabeza orgullosa hacia España, hacia Europa y hacia el mundo.
Para saber más
Página Oficial de la Expo Zaragoza 2008
Conoce a Fluvi, la mascota de la Expo
Reportaje temático de Cristina Meléndez
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El agua de nuestro mayor río, el Ebro, tardará tres meses más en llegar al Mediterráneo. Durante el verano de 2008, se dedicará a pasear por las calles y plazas de Zaragoza. En un mundo al que hemos arrebatado miles de kilómetros de costas fluviales, un mundo marcado, en las últimas décadas, por las inundaciones, los maremotos y las sequías, el Ebro toma protagonismo. Y es que su agua, una pequeñísima parte del alma azul que nos da la vida, ha servido para que Zaragoza, una ciudad de paso, se convierta en una ciudad de meta, en la sede de la Exposición Internacional.
La vida de las ciudades, como la de las personas, está jalonada de acontecimientos que le imprimen carácter, que cambian su fisonomía y que marcan un antes y un después. Así sucedió con la Expo’92 en Sevilla y con las Olimpiadas en Barcelona. “Ahora, le toca a Zaragoza”. Así se pronunciaba el alcalde de la ciudad, Juan Albeto Belloch, en la presentación que hizo de la candidatura hace dos años en Madrid.
La ciudad tiene sólo dos años por delante para hacer realidad un sueño en el que se ha implicado toda su sociedad civil, política y empresarial y que va a transformar de arriba abajo la quinta ciudad de España.
En 2008 se cumplirán 200 años de Los Sitios de Zaragoza en el que los héroes populares de la ciudad se sumaban a la defensa de la capital en la lucha contra las tropas napoleónicas. Pero no será el único cumpleaños: se celebrará el primer centenario de otra Exposición, la Hispanofrancesa, que aportó sus artes y avances en la capital aragonesa. Conseguir que el Bureau International des Expositions (BIE) retrasara un año la cita de la Exposición Universal para hacerla coincidir con estos dos acontecimientos fue la primera victoria de la ciudad en la larga carrera hacia el 2008.
Se prevé que en el año 2015
hayan terminado las operaciones urbanas
posteriores a la Expo
hayan terminado las operaciones urbanas
posteriores a la Expo
Pese a su dilatada experiencia en la organización de eventos internacionales, nuestro país nunca ha tenido el honor de celebrar una exposición de las características de la que aspira a acoger Zaragoza. La de Sevilla’92 fue universal, lo que implicaba una mayor duración que la internacional (176 días, frente a sólo 90) y poseía una mayor extensión del recinto. Además, el reto es doble, pues, en la capital aragonesa, los pabellones tendrán que reutilizarse para la ciudad.
Los pabellones estarán destinados a la creación de nuevos espacios tecnológicos como la Milla Digital. Se ha considerado el año 2015 como el plazo razonable para que cuajen las grandes operaciones urbanas posteriores a la Expo, teniendo en cuenta que Lisboa terminó en 2002 de desarrollar su post-Expo (seis años después de cerrar sus puertas).
Experiencias anterioresAunque la Expo’92 de Sevilla es recordada, todavía hoy, como una de las mejores en la historia del BIE, el déficit rondó los 200 millones de pesetas. La cantidad de factores influyentes, hacen casi imposible determinar si fue un éxito o un fracaso. Cuando la Expo cerró sus puertas, Sevilla dio un paso de gigante: la ciudad había sido dotada de equipamientos e infraestructuras, empezando por la llegada del AVE, mejoras de su casco histórico y la recuperación de las orillas del Guadalquivir con la construcción de seis puentes.
Cuatro años después de Sevilla, en Lisboa ocurrió exactamente lo mismo. El Tribunal de Cuentas portugués cifró en 546 millones de euros las pérdidas. No obstante, Lisboa disfruta hoy de los proyectos que se acometieron durante aquellos años, como el faraónico puente Vasco de Gama.
En Hannover 2000, las pérdidas ascendieron a 1.200 millones de euros. El día de su clausura, la comisaria de la Expo lo calificaba como una “catástrofe financiera”.
Como ha asegurado Maria Teresa Fernández de la Vega, Vicepresidenta Primera del Gobierno, en declaraciones a El Heraldo de Aragón “se dotará a Zaragoza de nuevas y mejores infraestructuras de comunicación con la modernización del aeropuerto, de los accesos y se mejorará el servicio de ferrocarril”. Las comunicaciones hacia la ciudad del Ebro se reforzarán con la puesta en marcha del Tercer y Cuarto Cinturón, la autovía Somport-Sagunto y el AVE Madrid-Zaragoza-Barcelona. Además, generará en dos años 16.510 empleos, en los servicios y la construcción.
Pero la rapidez es crucial, ya que en unas olimpiadas o exposición universal el plazo para la organización es de siete años, mientras que en este caso sólo han contado con un total de tres. Jerónimo Blasco, gerente del Consorcio Zaragoza Expo 2008, en declaraciones a Aragón Digital aseguraba que “es verdaderamente difícil llegar a tiempo, aunque se puede. No tenemos tiempo ni para corregir errores”. Se ha puesto en marcha un estricto programa gracias al cual saben qué hacer en cada momento. Es necesaria una movilización ágil, ya que “en el Forum de Barcelona, antes de comenzar, trabajaban 400 personas y en la Expo tan solo hay 12 personas”, asegura.
Según los estudios que ha realizado la candidatura, la Exposición tendrá más de 7.500.000 visitas realizadas por unas 3.200.000 personas. Un 85.7% de los visitantes serán españoles y un 14.3% extranjeros. El precio medio de la entrada será de 18 euros y se calcula que cada visitante tendría una estancia media superior a los dos días. De esta forma, el consumo turístico total ascendería a 1.029 millones de euros.
“Es verdaderamente difícil llegar a tiempo,
aunque se puede. No tenemos
tiempo ni para corregir errores”
aunque se puede. No tenemos
tiempo ni para corregir errores”
Aunque, según lo publicado en El Mundo, “la buena armonía entre todos los agentes políticos y sociales demostrada en Zaragoza fue una baza determinante para su elección como sede”, el apoyo no es unánime. La candidatura fue cuestionada desde el principio por algunos colectivos sociales, entre los que se encuentran la que se ha dado a llamar Plataforma Ciudadana contra la Expo2008, con apoyo de Ecologistas en Acción, que aseguran que se urbanizará y destruirá el meandro de Ranillas.
Pero las divergencias van más allá y abarcan también aspectos económicos: “¿cómo puede el Ayuntamiento de Zaragoza hacer frente a una inversión de ese tipo si el pasado verano presentó una suspensión de pagos a sus proveedores y se han eliminado gran cantidad de proyectos sociales por falta de presupuesto?” han publicado en su página web.
Entre sus calles, empiezan a despertar del delirio que ha supuesto la noticia. “¡Adelante con la Expo en Zaragoza! Nos tomaremos cervezas de 4 euros donde antes costaban 2” comenta David, un joven de la ciudad. Pero hay opiniones para todos los gustos: “esto nos va a hacer grandes, para nosotros y para los demás” nos dice Miriam a pocos metros de él. La vitalidad habitual que se respira ha dejado paso a un solo pensamiento: “Ya lo tenemos. Ahora, a trabajar”.
Agua y Desarrollo SostenibleEl tema de la Exposición, “Agua y Desarrollo Sostenible” servirá de nexo para todos los eventos que tengan lugar en el recinto. El agua se convierte así en un camino de unión entre pueblos y regiones, es germen de civilización y fuente de cultura. Es, ante todo, un símbolo de elementos necesarios y universales. “ZH2O” fue el lema que cubrió las camisetas de la organización de la candidatura, un juego entre la fórmula del Agua y la “z” inicial de la ciudad. Por eso, su mascota se llamará Fluvi: un guiño a "fluvial" que se relaciona con el tema principal de la Expo.
“En los noventa, más de 665.000 personas perecieron por desastres naturales. De ellos, el 90% tuvo que ver con el agua” declaraba Julio Prado, presidente del Comité Español para el Programa Hidrológico Internacional a El Heraldo de Aragón. El agua se ha convertido en el bien sobre el que menos control tiene el hombre por lo que según Pedro Arrojo, presidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua, “es necesario reflexionar y madurar, desde el debate social, político y científico-técnico, sobre ella”.
En el proyecto, el 89% de la superficie del recinto expositiva serán espacios abiertos. Así, los visitantes podrán disfrutar al máximo de los espectáculos al aire libre. Repartidos por el meandro, habrá un anfiteatro semiabierto y pequeños escenarios y quioscos donde tendrán lugar todo tipo de actividades. La Torre del Agua servirá de legado de la exposición y permitirá la canalización y el uso del agua en un circuito cerrado por todo el recinto.
Los Estados y organizaciones participantes en la muestra podrán instalarse hasta en un total de 48 pabellones, agrupados en siete tipologías, que demostrarán la importancia del agua como soporte de un desarrollo sostenible. En función de las áreas ecogeográficas del planeta, resultan las zonas de hielo y nieve; desiertos, oasis y estepas; praderas y sabanas; selvas tropicales, bosques templados, altiplanos y montañas, grandes ríos y llanuras aluviales e islas y costas.
Ahora, las palomas que enseñorean la explanada que se extiende frente a la Basílica del Pilar, empiezan a encontrarse incómodas. Perciben en su aire que la ciudad ha empezado a cambiar, a volverse Internacional. Su Zaragoza, la ciudad de la riqueza y variedad monumental, de la hospitalidad de su gente, la única ciudad que es, primero, devota de su Virgen, la Pilarica. La ciudad en la que, de repente, “acelerar” es el objetivo, cuando todo parecía dormido.
Un lugar en el que las prisas, los nervios y el trabajo serán los protagonistas hasta el 14 de junio de 2008; cuando ella, Zaragoza, se vista de gala y levante la cabeza orgullosa hacia España, hacia Europa y hacia el mundo.
Para saber más
Página Oficial de la Expo Zaragoza 2008
Conoce a Fluvi, la mascota de la Expo
Reportaje temático de Cristina Meléndez
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