La drogodependencia, una adicción física y mental
Entrevista | Antonio Padrino, director del Centro de Ayuda a la Drogodependencia de Getafe
El Centro de Ayuda a la Drogodependecia de Getafe (CAID) se ha convertido en un ejemplo para el resto de centros similares de la Comunidad de Madrid gracias al plan de calidad europeo que sigue. Su director, Antonio Padrino, nos explicó cómo se trata a los drogodependientes en el centro y cuáles son las claves para entender este problema, cada vez más presente en la sociedad.
¿Qué tiene de especial este Centro de Ayuda a la Drogadicción de Getafe?
¿Por qué está sirviendo de ejemplo?
Hemos abordado un sistema de gestión y de organización del centro según un modelo de calidad total, de excelencia, que es el modelo europeo de calidad. Y este modelo europeo se basa en nueve criterios a la hora de gestionar. Entre estos criterios, los principales son las personas, los profesionales, que introducen unos procesos específicos de tratamiento y se obtienen unos resultados. Todos ellos en continua revisión y en continua mejora, de tal manera que hay una comisión de calidad que va valorando las mejoras que nos vienen sugeridas o por los mismos pacientes (tenemos un buzón de quejas) o por los profesionales.
¿Cuál es el objetivo principal de este plan de calidad?
Se busca que los profesionales estén satisfechos, porque así mejorará el tratamiento que le den a los pacientes. Los pacientes deben estar satisfechos también porque ellos son el centro de atención. Todo gira alrededor de ellos, todo se adapta para que estén a gusto. Son nuestros clientes y buscamos que obtengan el resultado por el que han venido, que es la curación, la rehabilitación, una salida laboral, etc.
¿Cuántos profesionales podemos encontrar en el centro?
En el centro tenemos 24 profesionales que conforman un equipo multidisciplinar, porque las drogas no son una cuestión sólo de una parte de la persona. El problema de una adicción, de una drogodependencia, no es sólo físico: entra principalmente lo psicológico, lo mental. Entra también lo social: el ámbito de amistades, el ámbito familiar, el trabajo… Hay que abordar el problema desde todas estas ópticas. Se trabaja mucho en equipo porque es necesario para obtener resultados óptimos.
¿Cuántos pacientes suelen atender?
El total de pacientes que estamos atendiendo es de 500 a 600, más o menos. Es una cifra alta porque la atención que damos a los pacientes no es una consulta normal, sino que las adicciones son continuas, sobre todo en la primera fase del proceso, en la que el paciente acude al centro hasta dos o tres veces por semana. Luego el número de sesiones se va diluyendo gradualmente.
¿Son muchos los pacientes que no acaban el proceso de rehabilitación?
Hay muchos que no llegan a finalizar el tratamiento, pero no tantos como cabría esperar. La cifra de abandonos que tenemos no llega al 10%. Normalmente los que abandonan lo hacen en las primeras fases. Para nosotros no son abandonos totales, porque, al darles un buen trato, al escucharlos, van a tener al centro como referencia. Así, tienen dos alternativas: o siguen el tratamiento, que son la mayoría, o deciden esperar y abandonan. Pero de ese 10% hemos comprobado que ocho o nueve de esos diez que no siguen el tratamiento vuelven.
Mucha gente piensa que los drogodependientes, si no van a un centro interno no llegan a curarse, ¿piensa usted lo mismo?
La gente piensa que se tiene que encerrar a los drogodependientes, pero yo como profesional creo todo lo contrario. Fuera de la sociedad, el enfermo puede rehabilitarse porque no hay drogas, pero al estar aislado no se le enseña a enfrentar las situaciones en las que consume. Cuando vuelve a su entorno, a las situaciones ambientales anteriores, recae porque no sabe enfrentarse a ellas. El drogodependiente tiene que aprender a enfrentar el ambiente en el que vive y consume. Para algunos con poco autocontrol sí recomendamos una breve estancia fuera, para romper, pero luego deben acabar le tratamiento en su entorno. Nosotros les enseñamos conductas para que puedan rehabilitarse del todo.
¿Cuál es la droga más consumida por los pacientes del centro?
La cocaína, que ha ido subiendo muchísimo en la última década. La segunda es el cannabis. Los pacientes son la mayoría jóvenes y vienen por insistencia de sus padres o de educadores sociales. Otros vienen también motivados por la multa policial si les han pillado consumiendo.
¿Cuáles son los principales programas que están desarrollando?
Entre los principales están el de atención de menores y el de rehabilitación de la cocaína. También mantenemos el tratamiento con metadona para esa población de drogodependientes consumidora de heroína más antigua. Esto en el marco de la asistencia. Luego tenemos otra gran área de tratamiento que es la prevención, donde tenemos otros programas en los institutos, en los barrios…
¿Cómo ve la evolución del consumo de drogas en los últimos años? ¿Ha aumentado el consumo de drogas?
No ha aumentado realmente, pero sí que ha cambiado el perfil del drogodependiente: se ha reducido la edad de inicio del consumo. Se ha detectado que la droga ilegal más consumida es el cannabis, que ha relevado a la heroína, que ahora prácticamente no se consume. Ha disminuido en la población la percepción del riesgo: se piensa que la droga no es dañina. Además, la disponibilidad de cannabis y cocaína es mayor, muy unida al fin de semana y a la diversión.
¿Cuál es el perfil exacto del drogadicto actual?
Antes el perfil era el de una persona marginal adicta a la heroína. Ahora está más unido al dinero: el que tiene más dinero es el que más consume y está perfectamente integrado en la sociedad.
Para más información:
Fundación de Ayuda a la Drogadicción
Información para padres e hijos
Impacto de las drogas en la sociedad
Plan Nacional sobre drogas
Entrevista por Alba Redondo
El Centro de Ayuda a la Drogodependecia de Getafe (CAID) se ha convertido en un ejemplo para el resto de centros similares de la Comunidad de Madrid gracias al plan de calidad europeo que sigue. Su director, Antonio Padrino, nos explicó cómo se trata a los drogodependientes en el centro y cuáles son las claves para entender este problema, cada vez más presente en la sociedad.
¿Qué tiene de especial este Centro de Ayuda a la Drogadicción de Getafe?
¿Por qué está sirviendo de ejemplo?
Hemos abordado un sistema de gestión y de organización del centro según un modelo de calidad total, de excelencia, que es el modelo europeo de calidad. Y este modelo europeo se basa en nueve criterios a la hora de gestionar. Entre estos criterios, los principales son las personas, los profesionales, que introducen unos procesos específicos de tratamiento y se obtienen unos resultados. Todos ellos en continua revisión y en continua mejora, de tal manera que hay una comisión de calidad que va valorando las mejoras que nos vienen sugeridas o por los mismos pacientes (tenemos un buzón de quejas) o por los profesionales.
¿Cuál es el objetivo principal de este plan de calidad?Se busca que los profesionales estén satisfechos, porque así mejorará el tratamiento que le den a los pacientes. Los pacientes deben estar satisfechos también porque ellos son el centro de atención. Todo gira alrededor de ellos, todo se adapta para que estén a gusto. Son nuestros clientes y buscamos que obtengan el resultado por el que han venido, que es la curación, la rehabilitación, una salida laboral, etc.
¿Cuántos profesionales podemos encontrar en el centro?
En el centro tenemos 24 profesionales que conforman un equipo multidisciplinar, porque las drogas no son una cuestión sólo de una parte de la persona. El problema de una adicción, de una drogodependencia, no es sólo físico: entra principalmente lo psicológico, lo mental. Entra también lo social: el ámbito de amistades, el ámbito familiar, el trabajo… Hay que abordar el problema desde todas estas ópticas. Se trabaja mucho en equipo porque es necesario para obtener resultados óptimos.
¿Cuántos pacientes suelen atender?
El total de pacientes que estamos atendiendo es de 500 a 600, más o menos. Es una cifra alta porque la atención que damos a los pacientes no es una consulta normal, sino que las adicciones son continuas, sobre todo en la primera fase del proceso, en la que el paciente acude al centro hasta dos o tres veces por semana. Luego el número de sesiones se va diluyendo gradualmente.
"La gente normalmente no
comprende al drogodependiente"
comprende al drogodependiente"
¿Son muchos los pacientes que no acaban el proceso de rehabilitación?Hay muchos que no llegan a finalizar el tratamiento, pero no tantos como cabría esperar. La cifra de abandonos que tenemos no llega al 10%. Normalmente los que abandonan lo hacen en las primeras fases. Para nosotros no son abandonos totales, porque, al darles un buen trato, al escucharlos, van a tener al centro como referencia. Así, tienen dos alternativas: o siguen el tratamiento, que son la mayoría, o deciden esperar y abandonan. Pero de ese 10% hemos comprobado que ocho o nueve de esos diez que no siguen el tratamiento vuelven.
Mucha gente piensa que los drogodependientes, si no van a un centro interno no llegan a curarse, ¿piensa usted lo mismo?
La gente piensa que se tiene que encerrar a los drogodependientes, pero yo como profesional creo todo lo contrario. Fuera de la sociedad, el enfermo puede rehabilitarse porque no hay drogas, pero al estar aislado no se le enseña a enfrentar las situaciones en las que consume. Cuando vuelve a su entorno, a las situaciones ambientales anteriores, recae porque no sabe enfrentarse a ellas. El drogodependiente tiene que aprender a enfrentar el ambiente en el que vive y consume. Para algunos con poco autocontrol sí recomendamos una breve estancia fuera, para romper, pero luego deben acabar le tratamiento en su entorno. Nosotros les enseñamos conductas para que puedan rehabilitarse del todo.
¿Cuál es la droga más consumida por los pacientes del centro?
La cocaína, que ha ido subiendo muchísimo en la última década. La segunda es el cannabis. Los pacientes son la mayoría jóvenes y vienen por insistencia de sus padres o de educadores sociales. Otros vienen también motivados por la multa policial si les han pillado consumiendo.
"En la drogodependencia
no vale con la voluntad
para salir, hace falta ayuda profesional"
no vale con la voluntad
para salir, hace falta ayuda profesional"
¿Cuáles son los principales programas que están desarrollando?Entre los principales están el de atención de menores y el de rehabilitación de la cocaína. También mantenemos el tratamiento con metadona para esa población de drogodependientes consumidora de heroína más antigua. Esto en el marco de la asistencia. Luego tenemos otra gran área de tratamiento que es la prevención, donde tenemos otros programas en los institutos, en los barrios…
¿Cómo ve la evolución del consumo de drogas en los últimos años? ¿Ha aumentado el consumo de drogas?
No ha aumentado realmente, pero sí que ha cambiado el perfil del drogodependiente: se ha reducido la edad de inicio del consumo. Se ha detectado que la droga ilegal más consumida es el cannabis, que ha relevado a la heroína, que ahora prácticamente no se consume. Ha disminuido en la población la percepción del riesgo: se piensa que la droga no es dañina. Además, la disponibilidad de cannabis y cocaína es mayor, muy unida al fin de semana y a la diversión.
¿Cuál es el perfil exacto del drogadicto actual?
Antes el perfil era el de una persona marginal adicta a la heroína. Ahora está más unido al dinero: el que tiene más dinero es el que más consume y está perfectamente integrado en la sociedad.
Para más información:
Fundación de Ayuda a la Drogadicción
Información para padres e hijos
Impacto de las drogas en la sociedad
Plan Nacional sobre drogas
Entrevista por Alba Redondo





