Extraterrestre en Barcelona
24:30 Me lavo los dientes; rezo mis oraciones y me acuesto en el sofá. (...)
01:00 No consigo pegar ojo.
02:00 No consigo pegar ojo.
03:00 No consigo pegar ojo.
04:00 Me levanto. Paseo piso arriba, piso abajo para calmar los nervios. Como no conozco la distribución del mobiliario, me doy con todos los cantos en las espinillas.
(Eduardo Mendoza. Sin noticias de Gurb)
Pues sí... me siento un poco como el extraterrestre que llega y va haciendo informe mental de la situación, de las nuevas sensaciones, de la temperatura y la humedad relativa del aire, de los objetos (y sujetos) curiosos, de las formas de vida (reales y potenciales) que pueblan este nuevo lugar del mundo que.... que qué. No soy extraterrestre. Soy de aquí. He vivido casi toda mi vida aquí. ¿A qué viene sentirse tan extraña, tan alienígena? ¿Será eso de estar en casa de mis padres? ¿Serán la media de dieciocho horas de trabajo diario, entre preparaciones de clases y demás?
No sé qué es, pero quiero que se pase pronto.
ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:
1. Cojera permanece estable (i.e., no ha disminuído)
2. Echo de menos algunas cosas y formas de vida (reales, no potenciales) de Londres.
3. Aún no me ha dado por desayunar churros con whisky (claro que tampoco he probado ni una gota de alcohol desde que llegué, ni una Boldam siquiera! Orgullo y satisfacción, etc, etc, resumiendo: no resaca, no whisky. Dieta: no churros. Hábitos saludables como nunca, a excepción de movimiento espasmódico de cojera absurda)
4. Matriculada, tras no pocas vicisitudes, en postgrado of the nostrils. No lo narraré porque aún estoy intentando olvidarlo.
5. Proceso de conversión en intelectual de izquierdas en estado avanzado, ahora que ver autorretrato (que de tan intelectual no saber si ir con una o dos erres ni tener malditas ganas de ir a mirar) de Albrecht Dürer, mirar fijamente durante un buen rato y concluir con dos posibilidades: a) Era un creído, ó b) Era el George Clooney del Renacimiento nórdico.
COSAS POR HACER:
1. No enamorarme ni agilipollarme por formas de vida pasada (es decir, formas de vida muertas desde hace siglos) Sentimiento no sólo contraproducente sino contraproductivo.
2. Dejar (de una vez por todas) de inventarme palabras combinando sufijos y prefijos como si supiera de qué carajo estoy hablando.
3. Cagarme en la m... que.... No. Recordar punto 4 de apartado anterior. Olvidar. Olvi...
4. Mandarles un impreso de cambio de grupo.
5. En su defecto, mandarles impreso de denuncia por asedio psicosomático.
6. En su defecto, callar y meterme en la clase que me toca, que a bien seguro es lo que acabar haciendo, cual oveja del montón (muy a pesar de menda, contra este tipo de cosas no sirve hacerse la rebelde. Sirve aguantarse, pasarse como se pudiere y sacarse el título).
7. Repasar (para mañana) Renacimiento-Humanismo-Maquiavelo-Hume-Teoría Heliocéntrica-Teoría del Big Bang-Teoría de las Albóndigas en la Sartén Flotando en el Aceite (más comúnmente conocida como Leyes de Gravitación de Kepler, pero mucho me temo que a mis cacahuetes tipo II la mía de las albóndigas les resulta más atractiva, por motivos que desconozco. No, miento, no desconozco: porque son una pandilla de inmaduros e inmaduras. Por eso).
8. Lograr reunir energía suficiente para dedicar un post a mis primeros días como profe de Historia en Secundaria. A este paso, una novela en siete volúmenes no va a llegar.
9. Desearles dulces sueños. Sueñen Con Dürer, o con Angelina Jolie, con quien prefieran. Menda, mientras tanto, tener que acabar primer tema e intentar luego al ir a dormir no tener pesadillas en que incas, aztecas y mayas en taparrabos antimorbo perseguirla desde Yucatán hasta culo de los Andes, o por donde leches corrieran esa gente (menda dominar el temario, menda dominar...) mientras menda correr con tableta de chocolate con leche intentando explicarles en dialecto precolombino que menda no robar cacao, que menda comprar en el Mercadona y no saber de dónde proceder porque envoltorio no decir.
01:00 No consigo pegar ojo.
02:00 No consigo pegar ojo.
03:00 No consigo pegar ojo.
04:00 Me levanto. Paseo piso arriba, piso abajo para calmar los nervios. Como no conozco la distribución del mobiliario, me doy con todos los cantos en las espinillas.
(Eduardo Mendoza. Sin noticias de Gurb)
Pues sí... me siento un poco como el extraterrestre que llega y va haciendo informe mental de la situación, de las nuevas sensaciones, de la temperatura y la humedad relativa del aire, de los objetos (y sujetos) curiosos, de las formas de vida (reales y potenciales) que pueblan este nuevo lugar del mundo que.... que qué. No soy extraterrestre. Soy de aquí. He vivido casi toda mi vida aquí. ¿A qué viene sentirse tan extraña, tan alienígena? ¿Será eso de estar en casa de mis padres? ¿Serán la media de dieciocho horas de trabajo diario, entre preparaciones de clases y demás?
No sé qué es, pero quiero que se pase pronto.
ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:
1. Cojera permanece estable (i.e., no ha disminuído)
2. Echo de menos algunas cosas y formas de vida (reales, no potenciales) de Londres.
3. Aún no me ha dado por desayunar churros con whisky (claro que tampoco he probado ni una gota de alcohol desde que llegué, ni una Boldam siquiera! Orgullo y satisfacción, etc, etc, resumiendo: no resaca, no whisky. Dieta: no churros. Hábitos saludables como nunca, a excepción de movimiento espasmódico de cojera absurda)
4. Matriculada, tras no pocas vicisitudes, en postgrado of the nostrils. No lo narraré porque aún estoy intentando olvidarlo.
5. Proceso de conversión en intelectual de izquierdas en estado avanzado, ahora que ver autorretrato (que de tan intelectual no saber si ir con una o dos erres ni tener malditas ganas de ir a mirar) de Albrecht Dürer, mirar fijamente durante un buen rato y concluir con dos posibilidades: a) Era un creído, ó b) Era el George Clooney del Renacimiento nórdico.
COSAS POR HACER:
1. No enamorarme ni agilipollarme por formas de vida pasada (es decir, formas de vida muertas desde hace siglos) Sentimiento no sólo contraproducente sino contraproductivo.
2. Dejar (de una vez por todas) de inventarme palabras combinando sufijos y prefijos como si supiera de qué carajo estoy hablando.
3. Cagarme en la m... que.... No. Recordar punto 4 de apartado anterior. Olvidar. Olvi...
4. Mandarles un impreso de cambio de grupo.
5. En su defecto, mandarles impreso de denuncia por asedio psicosomático.
6. En su defecto, callar y meterme en la clase que me toca, que a bien seguro es lo que acabar haciendo, cual oveja del montón (muy a pesar de menda, contra este tipo de cosas no sirve hacerse la rebelde. Sirve aguantarse, pasarse como se pudiere y sacarse el título).
7. Repasar (para mañana) Renacimiento-Humanismo-Maquiavelo-Hume-Teoría Heliocéntrica-Teoría del Big Bang-Teoría de las Albóndigas en la Sartén Flotando en el Aceite (más comúnmente conocida como Leyes de Gravitación de Kepler, pero mucho me temo que a mis cacahuetes tipo II la mía de las albóndigas les resulta más atractiva, por motivos que desconozco. No, miento, no desconozco: porque son una pandilla de inmaduros e inmaduras. Por eso).
8. Lograr reunir energía suficiente para dedicar un post a mis primeros días como profe de Historia en Secundaria. A este paso, una novela en siete volúmenes no va a llegar.
9. Desearles dulces sueños. Sueñen Con Dürer, o con Angelina Jolie, con quien prefieran. Menda, mientras tanto, tener que acabar primer tema e intentar luego al ir a dormir no tener pesadillas en que incas, aztecas y mayas en taparrabos antimorbo perseguirla desde Yucatán hasta culo de los Andes, o por donde leches corrieran esa gente (menda dominar el temario, menda dominar...) mientras menda correr con tableta de chocolate con leche intentando explicarles en dialecto precolombino que menda no robar cacao, que menda comprar en el Mercadona y no saber de dónde proceder porque envoltorio no decir.
Mi pie izquierdo
Y va la taza y se lanza en caída libre del armarito traicionero de la cocina, y va a espetar contra el mesado (la taza, no el armarito) y en un magistral acto de mala fe, se quiebra no en mil pedazos pequeños sino en dos o tres, grandes, y uno de ellos se tira de cabeza y va a clavárseme en el empalme del pie izquierdo, casi donde empiezan los dedos.
Esto, para que vean que no miento cuando digo que perdedora y torpe nací, y del mismo modo sigo.
Ahora, eso sí, hacer un viaje en avión coja tiene un sinfín de ventajas: no hice ni una cola, me llevaron las maletas, y si no llego a decirles que no quería asustar a mis padres a los dos tiarrones peninsulares que me estaban esperando justo a la puerta del tremebundo aparato parido por Easyjet Almighty, me llevan en silla de ruedas.
ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:
1. De cojez. (ver preámbulo, leñe). Ayer dolía como la madrdjhysgygehf. Hoy el dolor no ha variado, pero la forma sí: berenjena tirando a calabaza.
2. De autorepatriación. Qué bonito es volver al hogar, y sudar, sudar, sudar. Qué ganas tenía de sudar. Qué ganas tenía de pasar calor asfixiante. Qué ganas tenía de no poder mirar al cielo a causa de la luz cegadora. Qué pronto se me van a quitar las ganas.
3. De mutilación súbita. De repente me acabo de dar cuenta de que me he dejado un brazo, o una pierna. O los diez dedos de las dos manos, en Londres. No sé. Creo que he aprendido algo sobre mí: que acabo sufriendo más de lo planeado, cada vez que decido hacer lo que creo que tengo que hacer en el momento que tengo que hacerlo. Y que siempre tengo que añorar algo o a alguien.
4. De superávit de té. Una nunca se da cuenta de que exagera, al llegar a pagar al super, cuando la cajera le dice "aren't you a bit too addicted, love?" Qué va a saber la cajera inglesa del super lo malo que está el té hornimans de ése, y lo caros que son los tés buenos aquí. Mi Sra Madre, al ver semejante cargamento de té, no obstante, decididamente le daría la razón a la cajera. Pero es que mi Sra Madre le daría la razón a Bin Laden con tal de no dármela a mí. Cosas que pasan en las mejores familias.
5. De estrés. He hecho una lista mental de cosas que tengo por hacer y he tenido que sentarme a tomar un té, porque fijo que no caben en una hoja, y si no caben en una hoja se me desequilibra preocupantemente el desequilibrio que ya llevo de entrada. Tengo jetlag emocional.
COSAS POR HACER:
1. Preparar compuesto líquido consistente en té (con leche, ahora que no hay nadie en casa) y setenta y nueve pastillas de Ibuprofeno (200mg) a ver si se me desinfla el pie.
2. Ir a la universidad a arreglar papelitos y papeloides varios.
3. Comprar cables y adaptador para el portátil, que muy imprudentemente olvidé la última vez que estuve aquí y que están AWOL a causa de una patología desconocida aún por la ciencia que sufre mi Sra Madre y cuyos síntomas son meter en cajas cualquier objeto que se encuentra y mandarlo a otra parte, a una en que el objeto empaquetado no sirva ningún fin útil.
4. Comprar tarjeta sim española.
5. Hum... hablando de sims..... investigar acerca de paradero de Playstation 2, reliquia de matrimonio fallido, seguramente en alguna caja (playstation, no matrimonio fallido). Donde esté Playstation, sin duda estará CD de los SIMS....
6. Intentar superar síndrome Felipe, acentuado por dolor de pie, y hacer todas las cosas que tengo por hacer.
Esto, para que vean que no miento cuando digo que perdedora y torpe nací, y del mismo modo sigo.
Ahora, eso sí, hacer un viaje en avión coja tiene un sinfín de ventajas: no hice ni una cola, me llevaron las maletas, y si no llego a decirles que no quería asustar a mis padres a los dos tiarrones peninsulares que me estaban esperando justo a la puerta del tremebundo aparato parido por Easyjet Almighty, me llevan en silla de ruedas.
ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:
1. De cojez. (ver preámbulo, leñe). Ayer dolía como la madrdjhysgygehf. Hoy el dolor no ha variado, pero la forma sí: berenjena tirando a calabaza.
2. De autorepatriación. Qué bonito es volver al hogar, y sudar, sudar, sudar. Qué ganas tenía de sudar. Qué ganas tenía de pasar calor asfixiante. Qué ganas tenía de no poder mirar al cielo a causa de la luz cegadora. Qué pronto se me van a quitar las ganas.
3. De mutilación súbita. De repente me acabo de dar cuenta de que me he dejado un brazo, o una pierna. O los diez dedos de las dos manos, en Londres. No sé. Creo que he aprendido algo sobre mí: que acabo sufriendo más de lo planeado, cada vez que decido hacer lo que creo que tengo que hacer en el momento que tengo que hacerlo. Y que siempre tengo que añorar algo o a alguien.
4. De superávit de té. Una nunca se da cuenta de que exagera, al llegar a pagar al super, cuando la cajera le dice "aren't you a bit too addicted, love?" Qué va a saber la cajera inglesa del super lo malo que está el té hornimans de ése, y lo caros que son los tés buenos aquí. Mi Sra Madre, al ver semejante cargamento de té, no obstante, decididamente le daría la razón a la cajera. Pero es que mi Sra Madre le daría la razón a Bin Laden con tal de no dármela a mí. Cosas que pasan en las mejores familias.
5. De estrés. He hecho una lista mental de cosas que tengo por hacer y he tenido que sentarme a tomar un té, porque fijo que no caben en una hoja, y si no caben en una hoja se me desequilibra preocupantemente el desequilibrio que ya llevo de entrada. Tengo jetlag emocional.
COSAS POR HACER:
1. Preparar compuesto líquido consistente en té (con leche, ahora que no hay nadie en casa) y setenta y nueve pastillas de Ibuprofeno (200mg) a ver si se me desinfla el pie.
2. Ir a la universidad a arreglar papelitos y papeloides varios.
3. Comprar cables y adaptador para el portátil, que muy imprudentemente olvidé la última vez que estuve aquí y que están AWOL a causa de una patología desconocida aún por la ciencia que sufre mi Sra Madre y cuyos síntomas son meter en cajas cualquier objeto que se encuentra y mandarlo a otra parte, a una en que el objeto empaquetado no sirva ningún fin útil.
4. Comprar tarjeta sim española.
5. Hum... hablando de sims..... investigar acerca de paradero de Playstation 2, reliquia de matrimonio fallido, seguramente en alguna caja (playstation, no matrimonio fallido). Donde esté Playstation, sin duda estará CD de los SIMS....
6. Intentar superar síndrome Felipe, acentuado por dolor de pie, y hacer todas las cosas que tengo por hacer.





