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Alas de Albatros
Frases borrosas, emociones, ideas... no quería pero al final me salió un diario.
De mis alas:
"...ses ailes de géant l'empêchent de marcher".
(Charles Baudelaire).


Ahora en Madrid:

"Tú..., sí, tú..., eres bueno".
(Robert de Niro, "Analyze this").


De mí, lo mejor que puedo decir es que sigo teniendo ilusión por la vida y unas insolentes ganas de escribir. Lo peor, que soy contradictorio, es decir, humano.

Mi puerta está abierta en:
Translation:

Many flavours will lose, but you can try to translate the dust of my steps on this website, and have a foggy idea about my writings, if you click above on your flag and then enter my URL there.


El baúl del albatros:

ñ (Shift+click -o botón derecho del ratón- y enlaces en ventana nueva).
Polvo, retales, y retratos en sepia de dos años de "Alas de Albatros".


Puentes a otros lares:
AGENDA


Yo de ti iría, si estás en:
Payasada del mes:
Recomendado de la semana:
ABCD...
Sindicación
 
Felicidades, Víctor.
El sábado traje a este lugar algunos de mis conatos de haikus (la primera mitad, los siguientes, que parecen enlazados como si formaran un solo poema, son espontáneos que saltaron al ruedo –una hoja verde para la lista de la compra- este mismo fin de semana), de los que improvisamos en uno de los últimos días de clase, en el primer taller de cuento literario que se organizó en la biblioteca regional Joaquín Leguina de Madrid. El Taller (ya va por su segunda edición) fue promovido e impartido por Víctor García Antón, un amante de las letras al que me resisto a llamar ”profe”, no porque no haya aprendido algo en sus clases, todo lo contrario, no sólo mejoró mi prosa, además también aprendí a leer y a explorar con mayor acierto en las páginas de mis autores favoritos, incluso a descubrir sabores amables en las de otros escritores menos queridos por mí; pero es que preferiría pensar que Víctor es un compañero de letras y amigo o al menos una persona a la que con el tiempo me gustaría poder llamar así.

Bien, ayer escuché una frase en ese programa nocturno, alevoso, extraño pero curioso, ese que provoca mareos y tortícolis con sus movimientos de cámara, sí, “Nosolomúsica”… era un dicho escocés: “Ninguna buena historia pierde aunque se cuente mil veces” (or something like that…). Y eso, entre otras cosas, me animó a seguir escribiendo, puede que “todo esté escrito”, pero la Voz personal de cada cual contará de nuevo las mismas historias eternas, y tal vez ese sea el camino. Y esta tarde, al acudir a la biblioteca, en la que por cierto cada vez va peor la conexión a internet, robándome más tiempo (hoy ni siquiera he podido leer vuestros comentarios…), he tenido otro espaldarazo para seguir acechando a mi sueño: el bueno de Víctor ha sido el ganador del Premio Caja España de Libro de Cuentos de 2004.

¡Felicidades, Víctor! Con más razón hemos de reunirnos pronto, para celebrar esa gran noticia, que sin duda será un primer trampolín para otras muchas en el futuro. Cuando ese galardón llevaba el nombre de Premio Jauja, en 1993 y 1990 su finalista, que no ganador, (perseverante, el hombre) fue nada menos que el ubicuo Juan Manuel de Prada (para nada santo de mi devoción, y mucho menos sabiendo que su primera y exitosa novela, “Coños”, fue dictada por la imaginación y no por la experiencia… que ya sabes que yo soy poco borgiano…).

Es decir, que por esa regla de tres, dentro de unos años Víctor García Antón será el nuevo Premio Nacional de Literatura… ¿no?

En fin, Víctor, que te auguro un futuro feliz, que te envidio el presente (amor, letras, ¿qué más quieres, bribón?) y que te deseo todo el Éxito del mundo, aunque sepa de sobra que preferirías mil veces escribir una “Metamorfosis” o algo así y no comerte un rosco en vida, que hacer de juntaletras y ganar el Planeta. Pero en fin… un búdico punto medio sería la leche, ¿no? Bromas aparte, felicidades, Víctor. Eso sí, ya estás invitando a algo, maestro.


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Pd: Pinchad el enlace si queréis saber lo que es un haiku. La primera vez que supe lo que era un haiku -algunos tan hermosos como las pinturas japonesas o sus jardines, livianos, puros...- fue con el primero, el que trajo Víctor a clase (el japonés original lo busqué en la red), el segundo es uno que me gusta especialmente:

furu-ike ya
kawazu tobikomu
mizu no oto

Un viejo estanque.
Se zambulle una rana:
ruido del agua.


Basho


shira-tsuyu ya
ibara no toge ni
hitotsu-zutsu

Blanco rocío.
Cada púa en la zarza
tiene una gota.


Buson


 
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Que hermosa foto, Sergi. Se siente como si te jalara al verla.

Los haiku son una maravilla.

Un abrazo.
 
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El amor me roza el alma
con la profunda ligereza
de un haiku
 
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yo seria un desastre escribiendo haikus, quizas sea por eso que realmente admiro a todo aquel capaz de escribirlos.

Eso si... lo que me encantaria seria poder realizar uno de esos "prints" para algun haiku, me han fascinado de siempre...
 
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Sergi,

Tiempo tendremos de que me cuentes sobre estos talleres. Apuntarme a uno de ellos está en mi lista particular de "cosas-que-algún-día-haré-pero-no-sé-cuándo".

Tienes suerte de tener como profesor-inspirador a un referente que te motiva.

No concía el concepto haiku y se me ha antojado curioso.

Lo que más me ha gustado es la idea de captar un instante y reflejar su fugacidad. Esa especie de aquí y ahora que tantas veces intentamos apresar los que nadamos entre palabras.

Y lo que menos, la métrica -si bien flexible, pero métrica al fin y al cabo- a que está sujeto. Para mí escribir algo que se parezca a una poesía es sumamente complicado. Si encima me tengo que poner a contar sílabas y versos, te aseguro que se me crispan los nervios a la par que desaparece todo atisbo de creatividad.

A mi inspiración, cuando llega, no le gusta estar sujeta a nada. Será cosa de mis alas.

Besos que vuelan :-)
 
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¡Enhorabuena a todo El Taller!

Un granito más en la montaña... otro madero sobre las aguas :-)

Un abrazote.
No