Una semana en 4 fotos




Y al final... el desierto...
Siempre distinto, siempre seco, siempre árido, siempre implacable...
Tiempos aciagos amenazan mi tranquilidad, el monstruo de la inquietud instiga mis ánimos en pos de un cambio que habrá de producirse más antes que después...
En el desierto de mi vida: entro, callo, escucho, oro, creo, amo y adoro.
Y como mágico fin de fiesta: el fuego que, inexorablemente, TODO lo purifica.





