Un año más... o uno menos... según se mire.
Tradición o costumbre?
Acaso importa?
El caso es que heme aquí, otro 31 de diciembre; preparado, listo, ya para hacer el resumen del año que está a poco de concluir.
No me vienen hoy fácilmente las palabras y estoy haciéndo un titánico esfuerzo por no concluir demasiado pronto que ha sido un año aciago; pues creo y quiero pensar que no sería justo ni oportuno resumirlo precisamente así.
Para comprobar empíricamente lo que digo, basta con consultar el histórico de este propio blog y saber así de mis venturas y desventuras en primera persona y con estilo indirecto de narración.
No obstante ello, a bote pronto se me ocurre que este ha sido el año de mi consolidación en el ámbito laboral como el gran profesional que sin duda alguna soy y que, además, me considero.
Y no es menos cierto que me resulta tristísimo tener que reconocer con el alma hecha jirones; que muy probablemente ese es el único gran objeto de satisfacción al echar atrás esta mirada retrospectiva de estos últimos 365 días.
En el ámbito de las relaciones interpersonales, añadiré que si bien me siento completo y repleto; sigue estando ahí clavada con saña la maldita espina de lo afectivo-sentimental y no puedo (ni quiero) dejar de reconocer que continúa siendo una carencia en mí y que es, con un muy alto grado de probabilidad, la razón última de ese sentirme aún incompleto, inseguro y tantas otras cosa que todavía deambulan en mí como "pendientes".
Por primera vez en mucho tiempo, siento que no ha sido un año que haya pasado incomprensiblemente rápido.
Tengo muchos recuerdos de muchas cosas y muchas personas, la sensación de haber vivido intensamente muchos momentos; de los cuales la inmensa mayoría merecieron con creces el momento de vivirlos.
He crecido como persona, he madurado... y no ha sido precisamente un algo que me haya sido dado de forma gratuita, muy al revés, me ha costado sufrimientos, llantos y dilemas importantes; y no precisamente pocos ni puntuales de todos ellos.
Mi propia integridad intelectual y la poca cordura que alguna vez pude llegar a atesorar han estado pendiendo de un hilo demasiado fino quizá incluso demasiadas veces; sobre todo en los últimos meses.
He conocido mundo, pues he viajado (por razones laborales sobre todo) mucho más de lo que lo había hecho nunca antes; y en ese trámite he conocido también a mucha gente nueva.
Sigue apasionándome la velocidad, tengo dos motos que en breve serán 3... y lo menciono, porque mis posesiones materiales, son otra de las pocas cosas que puedo considerar objetiva y de nuevo tristemente como merecedoras de un hálito de ilusión y orgullo cuando hago todo este análisis mental.
Sigo entregado en cuerpo y alma al cultivo de mi propio cuerpo, rozando peligrosamente los límites de la vigorexia y sin que me importe lo más mínimo lo que puedan pensar y/o decir de mí quienes me juzguen por ello sin ningún otro elemento adicional.
En mi interior las motivaciones (para esto y para todos los demás ámbitos de todo aquello que compone mi existencia cotidiana) están claras-cistalinas y son perfectamente válidas y justificables, así que no admito críticas ni reproches al respecto; salvo que vengan desde un profundo conocimiento de mi persona y sólidamente razonadas y fundamentadas.
A toda la filosofía de vida que traigo desde el inicio de mi trayectoria como personaje (mucha de ella volcada aquí en porciones y por tanto susceptible de ser conocida), vengo a sumar dos nuevos conceptos que adquirí prestados de una película que vi en el cine hace poco.
Y son la certeza de querer vivir mi vida con la idea de que "es mejor pedir perdón que pedir permiso" y bajo la premisa de que esta vida terrena nuestra ha de ser vivida con "una parte de coraje y tres de estupidez".
He estado al punto de perder la Esperanza, y seguro estoy ahora de que llegué a perder el Encanto.
Confío encarecidamente en poder y querer resistir la tentación de que cualquiera de ambas dos debilidades vuelvan a poder conmigo en todo lo que quiera que me pueda quedar de esta existencia.
Y para ello confabulo todas mis energías a tal propósito, sabedor y consciente de que merezco más, mucho más; pero reconociendo con enorma humildad mi calidad de humano y la debilidad y fragilidad que esto conlleva cuando quiera que los azares del destino no acompañen mis deseos, anhelos y sueños de la mano en el siempre caprichoso sendero de la vida.
El balance de este año, creo que es evidente que no puede ser positivo ni negativo en sí mismo.
De todo ha habido, como en bótica; y, sin embargo, mi natural ser positivista y pragmático me hace considerarlo más bueno que malo; quizá también por mi tendencia a dejar caer en el saco del olvido todo aquello que menos me aporta y que, por ende, no me importa.
No puedo cerrar este año ni pasar página, sin mencionar expresamente que me siento enormemente orgulloso, contento y satisfecho de poder decir con la cabeza muy alta que mi blog (este que estáis leyendo) sigue vivo dos años y medio después de su nacimiento.
Lo destaco y reseño, porque he visto morir en el olvido de sus creadores muchos otros que leía con asiduidad; y cuya carencia siento en la medida en que dejé de enriquecerme con sus contenidos.
Cierto que no soy yo precisamente un ejemplo de continuidad ni asiduidad en lo que a la cita para con mis propias letras se refiere; pero con todo y con eso... aquí sigo!
Sólo me resta desearos desde aquí que vuestros respectivos balances de este año que está a escasos poco más de 10 minutos de concluir sean tan buenos como vosotros mismos podáis considerarlos.
Deseo de corazón para todos y cada uno de vosotros lo mejor de lo mejor en el 2007 que estamos a punto de estrenar y que yo pienso exprimir tanto como me sea posible.
Seguiremos alpie del cañón hasta vencer en la batalla de la vida o perecer exhaustos en el intento...
NMD!!! (No Me Detengo)
Acaso importa?
El caso es que heme aquí, otro 31 de diciembre; preparado, listo, ya para hacer el resumen del año que está a poco de concluir.
No me vienen hoy fácilmente las palabras y estoy haciéndo un titánico esfuerzo por no concluir demasiado pronto que ha sido un año aciago; pues creo y quiero pensar que no sería justo ni oportuno resumirlo precisamente así.
Para comprobar empíricamente lo que digo, basta con consultar el histórico de este propio blog y saber así de mis venturas y desventuras en primera persona y con estilo indirecto de narración.
No obstante ello, a bote pronto se me ocurre que este ha sido el año de mi consolidación en el ámbito laboral como el gran profesional que sin duda alguna soy y que, además, me considero.
Y no es menos cierto que me resulta tristísimo tener que reconocer con el alma hecha jirones; que muy probablemente ese es el único gran objeto de satisfacción al echar atrás esta mirada retrospectiva de estos últimos 365 días.
En el ámbito de las relaciones interpersonales, añadiré que si bien me siento completo y repleto; sigue estando ahí clavada con saña la maldita espina de lo afectivo-sentimental y no puedo (ni quiero) dejar de reconocer que continúa siendo una carencia en mí y que es, con un muy alto grado de probabilidad, la razón última de ese sentirme aún incompleto, inseguro y tantas otras cosa que todavía deambulan en mí como "pendientes".
Por primera vez en mucho tiempo, siento que no ha sido un año que haya pasado incomprensiblemente rápido.
Tengo muchos recuerdos de muchas cosas y muchas personas, la sensación de haber vivido intensamente muchos momentos; de los cuales la inmensa mayoría merecieron con creces el momento de vivirlos.
He crecido como persona, he madurado... y no ha sido precisamente un algo que me haya sido dado de forma gratuita, muy al revés, me ha costado sufrimientos, llantos y dilemas importantes; y no precisamente pocos ni puntuales de todos ellos.
Mi propia integridad intelectual y la poca cordura que alguna vez pude llegar a atesorar han estado pendiendo de un hilo demasiado fino quizá incluso demasiadas veces; sobre todo en los últimos meses.
He conocido mundo, pues he viajado (por razones laborales sobre todo) mucho más de lo que lo había hecho nunca antes; y en ese trámite he conocido también a mucha gente nueva.
Sigue apasionándome la velocidad, tengo dos motos que en breve serán 3... y lo menciono, porque mis posesiones materiales, son otra de las pocas cosas que puedo considerar objetiva y de nuevo tristemente como merecedoras de un hálito de ilusión y orgullo cuando hago todo este análisis mental.
Sigo entregado en cuerpo y alma al cultivo de mi propio cuerpo, rozando peligrosamente los límites de la vigorexia y sin que me importe lo más mínimo lo que puedan pensar y/o decir de mí quienes me juzguen por ello sin ningún otro elemento adicional.
En mi interior las motivaciones (para esto y para todos los demás ámbitos de todo aquello que compone mi existencia cotidiana) están claras-cistalinas y son perfectamente válidas y justificables, así que no admito críticas ni reproches al respecto; salvo que vengan desde un profundo conocimiento de mi persona y sólidamente razonadas y fundamentadas.
A toda la filosofía de vida que traigo desde el inicio de mi trayectoria como personaje (mucha de ella volcada aquí en porciones y por tanto susceptible de ser conocida), vengo a sumar dos nuevos conceptos que adquirí prestados de una película que vi en el cine hace poco.
Y son la certeza de querer vivir mi vida con la idea de que "es mejor pedir perdón que pedir permiso" y bajo la premisa de que esta vida terrena nuestra ha de ser vivida con "una parte de coraje y tres de estupidez".
He estado al punto de perder la Esperanza, y seguro estoy ahora de que llegué a perder el Encanto.
Confío encarecidamente en poder y querer resistir la tentación de que cualquiera de ambas dos debilidades vuelvan a poder conmigo en todo lo que quiera que me pueda quedar de esta existencia.
Y para ello confabulo todas mis energías a tal propósito, sabedor y consciente de que merezco más, mucho más; pero reconociendo con enorma humildad mi calidad de humano y la debilidad y fragilidad que esto conlleva cuando quiera que los azares del destino no acompañen mis deseos, anhelos y sueños de la mano en el siempre caprichoso sendero de la vida.
El balance de este año, creo que es evidente que no puede ser positivo ni negativo en sí mismo.
De todo ha habido, como en bótica; y, sin embargo, mi natural ser positivista y pragmático me hace considerarlo más bueno que malo; quizá también por mi tendencia a dejar caer en el saco del olvido todo aquello que menos me aporta y que, por ende, no me importa.
No puedo cerrar este año ni pasar página, sin mencionar expresamente que me siento enormemente orgulloso, contento y satisfecho de poder decir con la cabeza muy alta que mi blog (este que estáis leyendo) sigue vivo dos años y medio después de su nacimiento.
Lo destaco y reseño, porque he visto morir en el olvido de sus creadores muchos otros que leía con asiduidad; y cuya carencia siento en la medida en que dejé de enriquecerme con sus contenidos.
Cierto que no soy yo precisamente un ejemplo de continuidad ni asiduidad en lo que a la cita para con mis propias letras se refiere; pero con todo y con eso... aquí sigo!
Sólo me resta desearos desde aquí que vuestros respectivos balances de este año que está a escasos poco más de 10 minutos de concluir sean tan buenos como vosotros mismos podáis considerarlos.
Deseo de corazón para todos y cada uno de vosotros lo mejor de lo mejor en el 2007 que estamos a punto de estrenar y que yo pienso exprimir tanto como me sea posible.
Seguiremos alpie del cañón hasta vencer en la batalla de la vida o perecer exhaustos en el intento...
NMD!!! (No Me Detengo)
Las Tres Brujas
PRIMERA BRUJA
- Tres veces ha maullado la gata en celo.
SEGUNDA BRUJA
- Tres veces la abubilla ha dejado oír su lamento.
TERCERA BRUJA
- Tres veces ha gañido al viento el puercoespín.
TODAS
Ha llegado el momento.
¡Vamos! Solícitas revolvamos el puchero
mezclando en círculo poderosos potajes;
hermanas: ¡manos a la obra!
El agua ya humea, hierve y produce espuma.
Macbeth, Acto III, Escena I

- Tres veces ha maullado la gata en celo.
SEGUNDA BRUJA
- Tres veces la abubilla ha dejado oír su lamento.
TERCERA BRUJA
- Tres veces ha gañido al viento el puercoespín.
TODAS
Ha llegado el momento.
¡Vamos! Solícitas revolvamos el puchero
mezclando en círculo poderosos potajes;
hermanas: ¡manos a la obra!
El agua ya humea, hierve y produce espuma.
Macbeth, Acto III, Escena I

Irremediablemente Celos
De noche, cuando no entiendo que tu sueño se derroche,
cuando mis notas se protegen con el broche,
el que la luna y silencio me prestó.
De noche, cuando tu magia se resbala entre tu boca,
cuando mi alma se refugia como loca
de los suspiros que de ti quieran salir.
Cuando duermes.
Siento celos
de no ser dueño del lamento de tu boca,
siento celos
de la tormenta que la noche te provoca, celos.
Siento celos de la tela que te arropa,
siento celos, celos.
Irremediablemente celos,
los que me dicen cuando todo sabe a poco,
los que me indican con pellizcos mis enojos,
los enemigos de los versos que escribí.
Cuando duermes,
es tu mirada la que inunda mi condena,
es mi mirada la que sufre en mi esa pena,
en que tus ojos son oscuros para mi.
Cuando duermes.
Siento celos
de no ser dueño del lamento de tu boca
Siento celos
de la tormenta que la noche te provoca, celos.
Siento celos de la tela que te arropa,
siento celos, celos.
Celos
de no ser dueño del lamento de tu boca,
siento celos
de la tormenta que la noche te provoca,
siento celos de la tela que te arropa,
siento celos, celos del borde tu boca,
del roce de tu ropa.
Irremediablemente celos,
irremediablemente celos.
(C) Antonio Orozco.

cuando mis notas se protegen con el broche,
el que la luna y silencio me prestó.
De noche, cuando tu magia se resbala entre tu boca,
cuando mi alma se refugia como loca
de los suspiros que de ti quieran salir.
Cuando duermes.
Siento celos
de no ser dueño del lamento de tu boca,
siento celos
de la tormenta que la noche te provoca, celos.
Siento celos de la tela que te arropa,
siento celos, celos.
Irremediablemente celos,
los que me dicen cuando todo sabe a poco,
los que me indican con pellizcos mis enojos,
los enemigos de los versos que escribí.
Cuando duermes,
es tu mirada la que inunda mi condena,
es mi mirada la que sufre en mi esa pena,
en que tus ojos son oscuros para mi.
Cuando duermes.
Siento celos
de no ser dueño del lamento de tu boca
Siento celos
de la tormenta que la noche te provoca, celos.
Siento celos de la tela que te arropa,
siento celos, celos.
Celos
de no ser dueño del lamento de tu boca,
siento celos
de la tormenta que la noche te provoca,
siento celos de la tela que te arropa,
siento celos, celos del borde tu boca,
del roce de tu ropa.
Irremediablemente celos,
irremediablemente celos.
(C) Antonio Orozco.

Navidad
Eso es lo que dicen ahí afuera que vienen a ser estos días.
Y exactamente eso es lo que siento en algunas (más bien pocas) parcelas (más bien aisladas) de mi (últimamente) pobre y maltrecho corazón.
Se ve que el tan traído y llevado Espíritu Navideño está un pelín esquivo para conmigo este año y no tiene a bien agasajarme con su halo de influencia.
Con todo y con eso, en estos días de concordia, consumismo y desenfreno; no quiero dejar de desearos (y sobre todo desearme, pues me hace más falta a mí que a nadie): MUY FELIZ NAVIDAD.
Y exactamente eso es lo que siento en algunas (más bien pocas) parcelas (más bien aisladas) de mi (últimamente) pobre y maltrecho corazón.
Se ve que el tan traído y llevado Espíritu Navideño está un pelín esquivo para conmigo este año y no tiene a bien agasajarme con su halo de influencia.
Con todo y con eso, en estos días de concordia, consumismo y desenfreno; no quiero dejar de desearos (y sobre todo desearme, pues me hace más falta a mí que a nadie): MUY FELIZ NAVIDAD.
(Please!!) Enjoy the silence...
All I ever wanted...
All I ever needed...
Is HERE... in MY arms...
Words are VERY unnecessary...
The can only DO harm...
(C)DepecheMode

All I ever needed...
Is HERE... in MY arms...
Words are VERY unnecessary...
The can only DO harm...
(C)DepecheMode

AfterCare
Quiéreme cuando menos lo merezca, que será cuando más lo necesite.
Me viene a la mente esta frase, que parece ser del Dr. Jeckyll según mis indagaciones; y me va al pelo, ya que últimamente no sé si sentirme como éste o como su "otro yo", el querido Mr. Hide.
No voy a tirar toalla alguna, que nadie se haga ilusiones.
Ya lo dije con anterioridad aquí y aquí; y ahora lo repito con insistencia: antes moriré de pie que vivir de rodillas.
Claudicaré ante mi más mísera existencia antes de dar mi brazo a torcer y cambiar un ápice de mi ser por acomodarme al entorno que me rodea; no me condicionarán ni las cosas ni las personas.
Hoy no plagio citas de otros y hago disertaciones al hilo de ellas... (quien quiera entender que entienda)
Hoy no valen las medias tintas...
Hoy, y cada día del resto de mi existencia, seré radical y pelearé con cada hilillo de fuerza que aún me quede por tratar de ser feliz.
Y el título de hoy?
Pues es ni más ni menos que lo que exijo y reclamo del mundo que me rodea (esas cosas y/o personas) en justo pago por el esfuerzo inconmensurable de entrega que hacia él hago en cada día de mi vida y que seguiré haciendo en cada uno de los que quiera que me queden.
Flaquearé, sin duda; y volveréis a ver vertidos aquí unos mínimos rescoldos de la desesperación, la rabia, la ira y la impotencia que me inunden en tran tristes momentos.
NO lo negaré, es parte de mi humanidad y me encanta.
Pero no por ello mi determinación será menor, siempre y cuando la herida no sea lo suficientemente profunda y grave como para no permitirme levantarme y retomar.
Me viene a la mente esta frase, que parece ser del Dr. Jeckyll según mis indagaciones; y me va al pelo, ya que últimamente no sé si sentirme como éste o como su "otro yo", el querido Mr. Hide.
No voy a tirar toalla alguna, que nadie se haga ilusiones.
Ya lo dije con anterioridad aquí y aquí; y ahora lo repito con insistencia: antes moriré de pie que vivir de rodillas.
Claudicaré ante mi más mísera existencia antes de dar mi brazo a torcer y cambiar un ápice de mi ser por acomodarme al entorno que me rodea; no me condicionarán ni las cosas ni las personas.
Hoy no plagio citas de otros y hago disertaciones al hilo de ellas... (quien quiera entender que entienda)
Hoy no valen las medias tintas...
Hoy, y cada día del resto de mi existencia, seré radical y pelearé con cada hilillo de fuerza que aún me quede por tratar de ser feliz.
Y el título de hoy?
Pues es ni más ni menos que lo que exijo y reclamo del mundo que me rodea (esas cosas y/o personas) en justo pago por el esfuerzo inconmensurable de entrega que hacia él hago en cada día de mi vida y que seguiré haciendo en cada uno de los que quiera que me queden.
Flaquearé, sin duda; y volveréis a ver vertidos aquí unos mínimos rescoldos de la desesperación, la rabia, la ira y la impotencia que me inunden en tran tristes momentos.
NO lo negaré, es parte de mi humanidad y me encanta.
Pero no por ello mi determinación será menor, siempre y cuando la herida no sea lo suficientemente profunda y grave como para no permitirme levantarme y retomar.
Tentaciones
De mandarlo todo a tomar por culo a mano derecha...
De tirar la toalla...
De bajar los brazos...
De decir "hasta aquí hemos llegado!"...
Cansado, hastiado, mutilado, zaherido, tocado...
¡¡¡ Al carajo !!!

De tirar la toalla...
De bajar los brazos...
De decir "hasta aquí hemos llegado!"...
Cansado, hastiado, mutilado, zaherido, tocado...
¡¡¡ Al carajo !!!

La importancia de llamarse Ernesto...
Tomo hoy prestado el título del libro de Oscar Wilde en primera instancia y de la película de Oliver Parker en segunda, gracias majos!
Valgan mis letras hoy, aquí y ahora como grito desgarrador que anuncia, denuncia y actúa (cual profeta de tres al cuarto al uso) y que trata de poner sobre el papel una realidad tan sobradamente conocida como secundaria en las prioridades del ser humano de este nuestro siglo XXI.
Parafraseando a Mafalda: "Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo importante."
Y, digo yo; qué es lo importante?
Malos tiempos para la lírica sí, pero también para la diatriba y la retórica epistolar.
Se ningunea la palabra como elemento comunicativo, y se devalúa hasta niveles ínfimos.
Qué fue y qué será de los poetas, trovadores y amantes de la comunicación verbal (hablada y/o escrita) en general?
Oh campos de soledad!! Mustios collados!
Dónde quedó el dardo en la palabra y el honroso mester de juglaría?
Máxime cuando ni siquiera se hacen fehacientes esfuerzos por compensar semejante déficit comunicativo con una dosis suficiente de expresión corporal.
Importante es tener, o creer tener, la certeza de que estás haciendo lo correcto en el momento correcto.
Y esto, por suerte o por desgracia es casi imposible.
Importante es poder llegar a fin de mes, saber que del aire no se vive y que las facturas no se pagan solas.
Importante es trascender más allá de la soledad, de la vida y de la muerte.
Importantes son la Esperanza y el Encanto, a partes iguales.
Importante es el recuerdo, lo que evoca, lo que provoca.
Importante es que yo esté delante del teclado y tú delante de la pantalla.
Importante es saber que NADA es casualidad; sino que TODO es providencia.
Y... SÍ!!!
Se me va el panchito... y QUÉ????

Valgan mis letras hoy, aquí y ahora como grito desgarrador que anuncia, denuncia y actúa (cual profeta de tres al cuarto al uso) y que trata de poner sobre el papel una realidad tan sobradamente conocida como secundaria en las prioridades del ser humano de este nuestro siglo XXI.
Parafraseando a Mafalda: "Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo importante."
Y, digo yo; qué es lo importante?
Malos tiempos para la lírica sí, pero también para la diatriba y la retórica epistolar.
Se ningunea la palabra como elemento comunicativo, y se devalúa hasta niveles ínfimos.
Qué fue y qué será de los poetas, trovadores y amantes de la comunicación verbal (hablada y/o escrita) en general?
Oh campos de soledad!! Mustios collados!
Dónde quedó el dardo en la palabra y el honroso mester de juglaría?
Máxime cuando ni siquiera se hacen fehacientes esfuerzos por compensar semejante déficit comunicativo con una dosis suficiente de expresión corporal.
Importante es tener, o creer tener, la certeza de que estás haciendo lo correcto en el momento correcto.
Y esto, por suerte o por desgracia es casi imposible.
Importante es poder llegar a fin de mes, saber que del aire no se vive y que las facturas no se pagan solas.
Importante es trascender más allá de la soledad, de la vida y de la muerte.
Importantes son la Esperanza y el Encanto, a partes iguales.
Importante es el recuerdo, lo que evoca, lo que provoca.
Importante es que yo esté delante del teclado y tú delante de la pantalla.
Importante es saber que NADA es casualidad; sino que TODO es providencia.
Y... SÍ!!!
Se me va el panchito... y QUÉ????






