3 cosas buenas...
... son las que tuvo el día de ayer, a saber:
- una llamada de teléfono.
- un concierto.
- una cena.
OJALÁ pudiera decir lo mismo de la mitad de los días pasados de mi vida y/o de la mitad de la mitad de los que quiera que me queden por vivir...
Y hoy vuelve a haber concierto, y también habrá cena...
Besitos de pan con queso azul.
P.D: GRACIAS ¡!
- una llamada de teléfono.
- un concierto.
- una cena.
OJALÁ pudiera decir lo mismo de la mitad de los días pasados de mi vida y/o de la mitad de la mitad de los que quiera que me queden por vivir...
Y hoy vuelve a haber concierto, y también habrá cena...
Besitos de pan con queso azul.
P.D: GRACIAS ¡!
Seguimos...
Como decía hace un tiempo un locutor de radio ya retirado: muy buenas noches y saludos cordiales...
Hace escasamente un par de horas que acabo de volver de pasar nuevamente el fin de semana en la ciudad del embrujo y de la gracia mora: Granada, que como ya dijo un tenor hace tiempo, es, en efecto, "tierra soñada por mí"...
Ha sido un fin de semana (y con ello, NO me refiero exclusivamente al viernes-tarde, sábado y domingo) especialmente intenso y como hacía mucho tiempo que no tenía.
He vuelto a experimentar la sensación de ir auténticamente arrastrado por culpa del cansancio acumulado y el sueño atrasado, y ser consciente de que no me importaba lo más mínimo... porque sabía que todo ello estaba motivado por haber elegido vivir y disfrutar cada momento intensamente.
Empecé cenando fuera el jueves y ya me acosté a altas horas sabiendo que tenía que madrugar el viernes, y así lo hice.
Y el propio viernes fue un día con una agenda apretada como también hacía ya un tiempo que no la tenía...
El viernes, por supuesto, también cené fuera y después estuvimos de cachondeo-juerga-y-copas hasta las mil.
Tan sólo una hora después de postrarme en mi lecho nocturno para, iluso de mí, tratar de descansar mínimamente; volvía a estar de pie para coger el bus que me llevaría a la mágica ciudad de la que acabo de volver, como quien dice...
Ni que decir tiene, que del viaje ni tan siquiera me enteré, pues fui todo él perfectamente dormido... pero tampoco se puede afirmar que descansara demasiado.
Así que pasé todo el día de ayer medio tirado de cansancio por las esquinas mientras trataba de cumplir con las obligaciones que requerían de mi presencia allí...
A la noche y tras todo un día de empeño y dedicación a mi tarea, de técnico informático en este caso, (después de todo, cansado o no, soy un profesional), volvimos a tener cena, esta vez en un entrono menos fiestero y más íntimo... pero que acabó igualmente con copas de por medio y con mis huesos en la piltra de nuevo a una hora pelín intempestiva.
Y hoy ha sido un día un poco más relajado.
Consistente en disfrutar de la restransmisión televisiva de las carreras de motos y un largo, tedioso y poco confortable viaje de vuelta; en el que, por lo menos, he podido recuperarme del cansancio agotador que traía encima como consecuencia de tan agradable desenfreno.
Entre todo ello, excelente comida y bebida en todo cuanto he narrado y el consiguiente disfrute por mi parte de una de las actividades sociales que más estimo: la gastronomía compartida.
Poco antes de coger el bus de vuelta, una llamada de teléfono tan inesperada como grata e ilusionante: MUCHO.
Y heme aquí, aún subido en mi nube (literal, eh?) tras la experiencia vivida y narrada hace una semana y que me he pasado recordando constantemente con la consiguiente sonrisita estúpida plantada por montera en mi cara cada vez que el recuerdo venía a mi mente.
Y con la muy considerable sensación de que mereció la pena.
Os dejo una breve remesa de fotitos de la semana pasada, ahora que ya las tengo...
Si "pincháis" en cada una de ellas podréis verlas mejor, un poco más grandes y con más detalle.
Se admiten todo tipo de burlas, mofas, escarnios y desprestigios varios (para eso pongo las fotos), pero siempre desde el cariño y las buenas maneras, ein????
Besitos varios, toda clase de posibles manifestaciones de afecto por mi parte: pues os lo tengo.
Independientemente de que comentéis o no... gracias por estar ahí!
Escuchando: Enjoy the silence, de Depechemode.
Hace escasamente un par de horas que acabo de volver de pasar nuevamente el fin de semana en la ciudad del embrujo y de la gracia mora: Granada, que como ya dijo un tenor hace tiempo, es, en efecto, "tierra soñada por mí"...
Ha sido un fin de semana (y con ello, NO me refiero exclusivamente al viernes-tarde, sábado y domingo) especialmente intenso y como hacía mucho tiempo que no tenía.
He vuelto a experimentar la sensación de ir auténticamente arrastrado por culpa del cansancio acumulado y el sueño atrasado, y ser consciente de que no me importaba lo más mínimo... porque sabía que todo ello estaba motivado por haber elegido vivir y disfrutar cada momento intensamente.
Empecé cenando fuera el jueves y ya me acosté a altas horas sabiendo que tenía que madrugar el viernes, y así lo hice.
Y el propio viernes fue un día con una agenda apretada como también hacía ya un tiempo que no la tenía...
El viernes, por supuesto, también cené fuera y después estuvimos de cachondeo-juerga-y-copas hasta las mil.
Tan sólo una hora después de postrarme en mi lecho nocturno para, iluso de mí, tratar de descansar mínimamente; volvía a estar de pie para coger el bus que me llevaría a la mágica ciudad de la que acabo de volver, como quien dice...
Ni que decir tiene, que del viaje ni tan siquiera me enteré, pues fui todo él perfectamente dormido... pero tampoco se puede afirmar que descansara demasiado.
Así que pasé todo el día de ayer medio tirado de cansancio por las esquinas mientras trataba de cumplir con las obligaciones que requerían de mi presencia allí...
A la noche y tras todo un día de empeño y dedicación a mi tarea, de técnico informático en este caso, (después de todo, cansado o no, soy un profesional), volvimos a tener cena, esta vez en un entrono menos fiestero y más íntimo... pero que acabó igualmente con copas de por medio y con mis huesos en la piltra de nuevo a una hora pelín intempestiva.
Y hoy ha sido un día un poco más relajado.
Consistente en disfrutar de la restransmisión televisiva de las carreras de motos y un largo, tedioso y poco confortable viaje de vuelta; en el que, por lo menos, he podido recuperarme del cansancio agotador que traía encima como consecuencia de tan agradable desenfreno.
Entre todo ello, excelente comida y bebida en todo cuanto he narrado y el consiguiente disfrute por mi parte de una de las actividades sociales que más estimo: la gastronomía compartida.
Poco antes de coger el bus de vuelta, una llamada de teléfono tan inesperada como grata e ilusionante: MUCHO.
Y heme aquí, aún subido en mi nube (literal, eh?) tras la experiencia vivida y narrada hace una semana y que me he pasado recordando constantemente con la consiguiente sonrisita estúpida plantada por montera en mi cara cada vez que el recuerdo venía a mi mente.
Y con la muy considerable sensación de que mereció la pena.
Os dejo una breve remesa de fotitos de la semana pasada, ahora que ya las tengo...
Si "pincháis" en cada una de ellas podréis verlas mejor, un poco más grandes y con más detalle.
Se admiten todo tipo de burlas, mofas, escarnios y desprestigios varios (para eso pongo las fotos), pero siempre desde el cariño y las buenas maneras, ein????
Besitos varios, toda clase de posibles manifestaciones de afecto por mi parte: pues os lo tengo.
Independientemente de que comentéis o no... gracias por estar ahí!
Escuchando: Enjoy the silence, de Depechemode.
Superando fronteras
He surcado los cielos.
He visto los montes como un pájaro.
He contemplado la belleza y la pequeñez del mundo visto desde arriba.
Avioneta que sube a 4000 metros de altura.
Hombre con hombre unidos por un arnés a un paracaídas.
La puerta se abre, entra el frío y salen los miedos.
Soy el último en saltar, veo como la puerta engulle hacia el vacío a cada uno de los otros ocupantes.
Me toca, me veo suspendido en el vacío; unido a la avioneta aún sólo por mi anclaje.
El monitor se suelta y allá vamos.
Dejar de sentir la solidez de un apoyo firme y pasar a sentir únicamente la acción de la gravedad sobre tu propio cuerpo y la aceleración que provoca.
1 minuto de descenso, en caída libre, a 250 km/h. (sin abrir el paraca)
A 1500 metros el mundo se frena bruscamente y descendemos planeando durante otros 10 minutos más o menos...
Observando cada detalle, disfrutando y saboreando intensamente cada segundo de cada minuto que dura.
La velocidad...
La pasión...
La presión...
El riesgo...
El éxtasis!!!!
Un visita inesperada que finalmente nos acompañó todo el día, y a mí incluso parte de la noche.
Todo ello fue posible, gracias a los grandísimos profesionales de la Escuela de Paracaidismo SkyDiveLillo.
Un día redondísimo.
Una experiencia que todo el mundo debería vivir.
Un sensación de liberación extrema absolutamente incomparable a nada conocido.
Algo que nadie debería morir sin haber probado antes.
Ahora puedo decir que he vivido.
Y como mágico fin de fiesta, al irnos del aeródromo tras la grata experiencia vivida; la naturaleza nos recreó con las dos fotos que os enseño: mirando al oeste, una impresionante puesta de sol. Y girando 180º la luna casi esplendorosa, casi llena.
Sencillamente impresionante.
Escuchando: The Eye in the Sky, Alan Parson's Project.
Así me sentí yo ayer, aún me siento hoy y ojalá me dure varios días el sentimiento: el ojo en el cielo.
He visto los montes como un pájaro.
He contemplado la belleza y la pequeñez del mundo visto desde arriba.
Avioneta que sube a 4000 metros de altura.
Hombre con hombre unidos por un arnés a un paracaídas.
La puerta se abre, entra el frío y salen los miedos.
Soy el último en saltar, veo como la puerta engulle hacia el vacío a cada uno de los otros ocupantes.
Me toca, me veo suspendido en el vacío; unido a la avioneta aún sólo por mi anclaje.
El monitor se suelta y allá vamos.
Dejar de sentir la solidez de un apoyo firme y pasar a sentir únicamente la acción de la gravedad sobre tu propio cuerpo y la aceleración que provoca.
1 minuto de descenso, en caída libre, a 250 km/h. (sin abrir el paraca)
A 1500 metros el mundo se frena bruscamente y descendemos planeando durante otros 10 minutos más o menos...
Observando cada detalle, disfrutando y saboreando intensamente cada segundo de cada minuto que dura.
La velocidad...
La pasión...
La presión...
El riesgo...
El éxtasis!!!!
Un visita inesperada que finalmente nos acompañó todo el día, y a mí incluso parte de la noche.
Todo ello fue posible, gracias a los grandísimos profesionales de la Escuela de Paracaidismo SkyDiveLillo.
Un día redondísimo.
Una experiencia que todo el mundo debería vivir.
Un sensación de liberación extrema absolutamente incomparable a nada conocido.
Algo que nadie debería morir sin haber probado antes.
Ahora puedo decir que he vivido.


Y como mágico fin de fiesta, al irnos del aeródromo tras la grata experiencia vivida; la naturaleza nos recreó con las dos fotos que os enseño: mirando al oeste, una impresionante puesta de sol. Y girando 180º la luna casi esplendorosa, casi llena.
Sencillamente impresionante.
Escuchando: The Eye in the Sky, Alan Parson's Project.
Así me sentí yo ayer, aún me siento hoy y ojalá me dure varios días el sentimiento: el ojo en el cielo.
La casa en llamas
No hace mucho, vi una casa que ardía.
Su techo era ya pasto de las llamas.
Al acercarme, advertí que aún había gente en su interior.
Fui a la puerta y les grité que el techo estaba ardiendo, incitándoles a que salieran rápidamente.
Pero aquella gente no parecía tener prisa.
Uno preguntó, mientras el fuego chamuscaba sus cejas, qué tiempo hacía fuera; si llovía, si no hacía viento, si existía otra cosa y otras cosas parecidas.
Sin responder, volví a salir.
Este gente, pensé, tiene que arder antes que acabe con sus preguntas.
Verdaderamente, amigos, a quien el suelo no le queme los pies hasta el punto de desear gustosamente cambiar de sitio, nada tengo que decirle.
Bertol BRECHT.
_____________________________________________
Dedicado especialmente a mi Luna: cuando el fuego de tu casa haga que el suelo queme tus pies, salta a mis brazos; que yo te estaré esperando para sacarte de allí.

Foto de mis propios pies en una miniplaya de Génova, año 2003.
Escuchando: Lula Lunera, de Estopa.
Su techo era ya pasto de las llamas.
Al acercarme, advertí que aún había gente en su interior.
Fui a la puerta y les grité que el techo estaba ardiendo, incitándoles a que salieran rápidamente.
Pero aquella gente no parecía tener prisa.
Uno preguntó, mientras el fuego chamuscaba sus cejas, qué tiempo hacía fuera; si llovía, si no hacía viento, si existía otra cosa y otras cosas parecidas.
Sin responder, volví a salir.
Este gente, pensé, tiene que arder antes que acabe con sus preguntas.
Verdaderamente, amigos, a quien el suelo no le queme los pies hasta el punto de desear gustosamente cambiar de sitio, nada tengo que decirle.
Bertol BRECHT.
_____________________________________________
Dedicado especialmente a mi Luna: cuando el fuego de tu casa haga que el suelo queme tus pies, salta a mis brazos; que yo te estaré esperando para sacarte de allí.

Foto de mis propios pies en una miniplaya de Génova, año 2003.
Escuchando: Lula Lunera, de Estopa.
¿Quién?
¿Quién escucha a Quién cuando hay silencio?
¿Quién empuja a Quién, si uno no anda?
¿Quién recibe más al darse un beso?
¿Quién nos puede dar lo que nos falta?.
¿Quién enseña a Quién a ser sincero?
¿Quién se acerca a Quién nos da la espalda?
¿Quién cuida de aquello que no es nuestro?
¿Quién devuelve a Quién la confianza?.
¿Quién libera a Quién del sufrimiento?
¿Quién acoge a Quién en esta casa?
¿Quién llena de luz cada momento?
¿Quién le da sentido a la Palabra?.
¿Quién pinta de azul el Universo?
¿Quién con su paciencia nos abraza?
¿Quién quiere sumarse a lo pequeño?
¿Quién mantiene intacta la Esperanza?.
¿Quién está más próximo a lo eterno:
el que pisa firme o el que no alcanza?
¿Quién se adentra al barrio más incierto
y tiende una mano a sus “crianzas”?.
¿Quién elige a Quién de compañero?
¿Quién sostiene a Quién no tiene nada?
¿Quién se siente unido a lo imperfecto?
¿Quién no necesita de unas alas?.
¿Quién libera a Quién del sufrimiento?
¿Quién acoge a Quién en esta casa?
¿Quién llena de luz cada momento?
¿Quién le da sentido a la Palabra?.
¿Quién pinta de azul el Universo?
¿Quién con su paciencia nos abraza?
¿Quién quiere sumarse a lo pequeño?
¿Quién mantiene intacta la Esperanza
Luis Guitarra.
¿Quién empuja a Quién, si uno no anda?
¿Quién recibe más al darse un beso?
¿Quién nos puede dar lo que nos falta?.
¿Quién enseña a Quién a ser sincero?
¿Quién se acerca a Quién nos da la espalda?
¿Quién cuida de aquello que no es nuestro?
¿Quién devuelve a Quién la confianza?.
¿Quién libera a Quién del sufrimiento?
¿Quién acoge a Quién en esta casa?
¿Quién llena de luz cada momento?
¿Quién le da sentido a la Palabra?.
¿Quién pinta de azul el Universo?
¿Quién con su paciencia nos abraza?
¿Quién quiere sumarse a lo pequeño?
¿Quién mantiene intacta la Esperanza?.
¿Quién está más próximo a lo eterno:
el que pisa firme o el que no alcanza?
¿Quién se adentra al barrio más incierto
y tiende una mano a sus “crianzas”?.
¿Quién elige a Quién de compañero?
¿Quién sostiene a Quién no tiene nada?
¿Quién se siente unido a lo imperfecto?
¿Quién no necesita de unas alas?.
¿Quién libera a Quién del sufrimiento?
¿Quién acoge a Quién en esta casa?
¿Quién llena de luz cada momento?
¿Quién le da sentido a la Palabra?.
¿Quién pinta de azul el Universo?
¿Quién con su paciencia nos abraza?
¿Quién quiere sumarse a lo pequeño?
¿Quién mantiene intacta la Esperanza
Luis Guitarra.
TEST DE PROUST POR DEDICACIÓN
CON GUSTO TOMO EL TESTIGO QUE ME PASA MI BUENA AMIGA MERCHEROKEE (aún siendo MUY consciente de que no le entusiasma precisamente que la llame así) Y, DESDE LA CIUDAD DEL EMBRUJO NAZHARÍ EN QUE ME HALLO (GRANADA), PROCEDO A DAR ALGUNOS DETALLES MÁS SOBRE MÍ.

AY! LAS PIPAS! QUÉ SERÍA DEL MUNDO SIN PIPAS!?!?
1. ¿Cúal es su idea de la felicidad perfecta?
Aquella de la que puedo ser plenamente consciente cada día en cada momento; normalmente la encuentro en las pequeñas cosas.
2. ¿Cúal es su miedo más grande?
La soledad, en todas las posibles aceciones de la palabra.
3. ¿Cúal es el rasgo que más deplora de usted mismo?
Me autoexijo demasiado.
4. ¿Cúal ha sido su mayor atrevimiento en la vida?
La primera vez que besé a una mujer, y cuanto siguió a aquel beso...
5. ¿Cúal considera que es actualmente la virtud más sobrevalorada?
La belleza; pues es algo efímero que cuando no se posee de forma natural y se busca por otros medios, resulta fuera de lugar y las personas acaban siendo artificiosas.
6. ¿Qué virtud le gustaría poseer?
El don de la oportunidad.
7. ¿Cúales son las palabras o frases que más usa?
Me va por rachas y es curioso; porque suelo ser terriblemente tiquismiquis con lo que otros (me) dicen y en cmabio pocas veces soy excesivamente receloso de lo que yo mismo digo.
8. ¿Qué es de lo que más se arrepiente?
No tengo por costumbre arrepentirme de lo que hago o dejo de hacer, entre otras cosas porque lo malo que me ocurre o que incluso provoco (de esto último, previamente me arrepiento), tiendo por costumbre a echarlo en el saco del olvido, una vez asimilado; para que nunca pueda volver a afectarme y no volver a repetirlo.
9. ¿Cúal es su vicio?
Creo que no gasto yo de eso... al menos no vicios al uso, que yo sepa... Si acaso tengo el fastidioso hábito (quizá vicio?) de pensar demasiado.
10. ¿Qué es lo que más valora en sus amigos?
Autenticidad y "sinceridad brutal" como yo la llamo;ojo, que no quiere decir sin tacto.
11. ¿Cúal considera que es su estado actual de ánimo?
Vivo en una montaña rusa, ahora estoy en una de las cumbres, pero dame tiempo que ya bajaré ya... y, como suele ser habitual y lógico, bajaré mucho más rápido de lo que luego subo.
12. ¿Cúal es su posesión más preciada?
Material: mi coche. Inmaterial: mi forma de ser y pensar, incluso con todo lo que ello me supone a menudo.
13. ¿Cúal considera que es la peor miseria?
La doble moral.
14. ¿Con qué personaje histórico se identifica?
La historia y yo somos enemigos íntimos. (a quien pueda interesar: me pasa lo mismo con la geografía)
15. ¿Cúal es la cualidad que más le gusta de una mujer?
Coherencia, empatía, agilidad mental, inteligencia... (en esta me copio)
16. ¿Y en un hombre?
Igual que en una mujer. (en esta también)
17. ¿Quién es su héroe de ficción?
El Coyote (el pobre sufridor eterno del capullo del Correcaminos). (en esta no es que me copie, esque coincidimos)
18. ¿Cómo le gustaría morir?
Coño, si yo pensaba ser inmortal...
19. ¿Qué apodos tiene?
Los tuve de peque: orejas, soplillo y lindezas similares...
20. ¿Dónde y cuándo es feliz?
Donde y cuando quiera que tengo la oportunidad de serlo.
21. ¿Cúal es el rasgo de personalidad que menos le gusta de un hombre?
La intolerancia y la creencia de ser superior que una mujer.
22. ¿Qué o quién ha sido el más grande amor de su vida?
Coño, qué chungo! Pero el caso es que no creo que haya llegado aún; de otro modo, no podría cantar aquello de "solo, solo, solo, solito duermo"...
23. ¿Cuándo miente?
Cuando la verdad me supera y no soy lo suficientemente fuerte como para afrontarla sin tapujos; en mi propia defensa, y para intentar no parecer el cobarde que de hecho no soy, añadiré que casi nunca ocurre.
24. ¿Cúal es su idea de la muerte?
Que el reloj se para y nadie entiende porqué.
25. ¿Qué no perdonaría?
Una injusticia.
26. ¿Qué le hace reír?
Casi todo, enfocado de la manera adecuada.
27. ¿Qué le hace llorar?
Aquello que me afecta de verdad y me importa.
28. ¿Cúal considera que ha sido su mayor logro?
Aquel primer encuentro antes mencionado...
29. Para usted ¿qué o cúal es un buen insulto?
El que hace que me moleste, porque sé que es cierto.
30. ¿Cúal es su idea de la fidelidad?
El respeto mutuo, SIEMPRE con la verdad por delante.
Escuchando: a mis tíos y mi madre en plena discusión gastronómica.

AY! LAS PIPAS! QUÉ SERÍA DEL MUNDO SIN PIPAS!?!?
1. ¿Cúal es su idea de la felicidad perfecta?
Aquella de la que puedo ser plenamente consciente cada día en cada momento; normalmente la encuentro en las pequeñas cosas.
2. ¿Cúal es su miedo más grande?
La soledad, en todas las posibles aceciones de la palabra.
3. ¿Cúal es el rasgo que más deplora de usted mismo?
Me autoexijo demasiado.
4. ¿Cúal ha sido su mayor atrevimiento en la vida?
La primera vez que besé a una mujer, y cuanto siguió a aquel beso...
5. ¿Cúal considera que es actualmente la virtud más sobrevalorada?
La belleza; pues es algo efímero que cuando no se posee de forma natural y se busca por otros medios, resulta fuera de lugar y las personas acaban siendo artificiosas.
6. ¿Qué virtud le gustaría poseer?
El don de la oportunidad.
7. ¿Cúales son las palabras o frases que más usa?
Me va por rachas y es curioso; porque suelo ser terriblemente tiquismiquis con lo que otros (me) dicen y en cmabio pocas veces soy excesivamente receloso de lo que yo mismo digo.
8. ¿Qué es de lo que más se arrepiente?
No tengo por costumbre arrepentirme de lo que hago o dejo de hacer, entre otras cosas porque lo malo que me ocurre o que incluso provoco (de esto último, previamente me arrepiento), tiendo por costumbre a echarlo en el saco del olvido, una vez asimilado; para que nunca pueda volver a afectarme y no volver a repetirlo.
9. ¿Cúal es su vicio?
Creo que no gasto yo de eso... al menos no vicios al uso, que yo sepa... Si acaso tengo el fastidioso hábito (quizá vicio?) de pensar demasiado.
10. ¿Qué es lo que más valora en sus amigos?
Autenticidad y "sinceridad brutal" como yo la llamo;ojo, que no quiere decir sin tacto.
11. ¿Cúal considera que es su estado actual de ánimo?
Vivo en una montaña rusa, ahora estoy en una de las cumbres, pero dame tiempo que ya bajaré ya... y, como suele ser habitual y lógico, bajaré mucho más rápido de lo que luego subo.
12. ¿Cúal es su posesión más preciada?
Material: mi coche. Inmaterial: mi forma de ser y pensar, incluso con todo lo que ello me supone a menudo.
13. ¿Cúal considera que es la peor miseria?
La doble moral.
14. ¿Con qué personaje histórico se identifica?
La historia y yo somos enemigos íntimos. (a quien pueda interesar: me pasa lo mismo con la geografía)
15. ¿Cúal es la cualidad que más le gusta de una mujer?
Coherencia, empatía, agilidad mental, inteligencia... (en esta me copio)
16. ¿Y en un hombre?
Igual que en una mujer. (en esta también)
17. ¿Quién es su héroe de ficción?
El Coyote (el pobre sufridor eterno del capullo del Correcaminos). (en esta no es que me copie, esque coincidimos)
18. ¿Cómo le gustaría morir?
Coño, si yo pensaba ser inmortal...
19. ¿Qué apodos tiene?
Los tuve de peque: orejas, soplillo y lindezas similares...
20. ¿Dónde y cuándo es feliz?
Donde y cuando quiera que tengo la oportunidad de serlo.
21. ¿Cúal es el rasgo de personalidad que menos le gusta de un hombre?
La intolerancia y la creencia de ser superior que una mujer.
22. ¿Qué o quién ha sido el más grande amor de su vida?
Coño, qué chungo! Pero el caso es que no creo que haya llegado aún; de otro modo, no podría cantar aquello de "solo, solo, solo, solito duermo"...
23. ¿Cuándo miente?
Cuando la verdad me supera y no soy lo suficientemente fuerte como para afrontarla sin tapujos; en mi propia defensa, y para intentar no parecer el cobarde que de hecho no soy, añadiré que casi nunca ocurre.
24. ¿Cúal es su idea de la muerte?
Que el reloj se para y nadie entiende porqué.
25. ¿Qué no perdonaría?
Una injusticia.
26. ¿Qué le hace reír?
Casi todo, enfocado de la manera adecuada.
27. ¿Qué le hace llorar?
Aquello que me afecta de verdad y me importa.
28. ¿Cúal considera que ha sido su mayor logro?
Aquel primer encuentro antes mencionado...
29. Para usted ¿qué o cúal es un buen insulto?
El que hace que me moleste, porque sé que es cierto.
30. ¿Cúal es su idea de la fidelidad?
El respeto mutuo, SIEMPRE con la verdad por delante.
Escuchando: a mis tíos y mi madre en plena discusión gastronómica.



