Me siento bien
He estado unos días desconectada del blog y tenía unas ganas enormes de escribir porque este fin de semana han cambiado algunas cosas importantes en mi.
El miercoles llegó mi primo de Madrid con unos amigos suyos, venían a pasar unos días hasta el domingo. Yo tenía un examen el jueves así que solo estuve con ellos un rato. Y el jueves, cuando acabé el examen, me recogieron y ya me quedé con ellos hasta el sábado. Iban cuatro chicos y dos chicas.
Yo sin quererlo, pero también sin poder evitarlo, me fijé en una de ellas. En ese acento gaditano tan gracioso, en sus ojos verdes, en sus manos, en como me miraba, en su sonrisa, en su olor...
Y así he pasado tres días, comiendo, riendo, fumando, bailando, riendo y riendome otra vez, cantando, soñando, durmiendo y todo a su lado.
No ha pasado nada, ella tiene novio, pero aun así ha sido especial, y ha hecho cosas que hubieran hecho dudar a cualquiera. Como cojerme y acariciarme la mano en el coche camino a mi campo, poner su mano en mi rodilla cada vez que me sentaba a su lado, mirarme y sonreirme de esa forma, acurrucarse pegada a mi cuando estabamos tiradas en el colchón delante de la hoguera...
Pero lo importante de toda esta historia no es si ella sintió algo de todo eso, porque al fin y al cabo hay que ser realistas y lo sintiese o no ahora está en Madrid, a 300km de aquí con su novio. Lo importante de todo esto es que yo si sentí todo eso, sentí cada caricia y cada mirada.
Hace un tiempo que intuía que me podía gustar las tias, pero no quería aceptarlo, me negaba, no quería que fuese así, me daba miedo, mucho miedo. Y aun me da, quizás más ahora mismo que antes, pero gracias a este fin de semana y a ella me he dado cuenta que puedo ocultarselo al resto si quiero, pero ya no puedo engañarme más a mi misma, no tiene ningún sentido.
Esta mañana haciendo de tripas corazón he llamado a mi amiga y la he invitado a desayunar, he encontrado un buen momento entre las tostadas y el zumo de naranja para confesarle todo lo que había pasdo por mi estos días. Me ha costado muchísimo decirlo en voz alta, pero ella se ha sentado a mi lado, me ha mirado a los ojos y me ha dicho "Me alegro muchísimo de que me lo hayas contado, ahora incluso te quiero un poco más" me ha abrazado y me ha dado un beso haciéndome sentir como si acabara de tirar una roca de 100 kilos de mi espalda.
Así que hoy puedo decir que, aunque estoy triste porque no volveré a ver Almudena (así se llama mi gaditana de ojos verdes) en tres meses, y eso si hay suerte, que a apesar de eso estoy muy feliz, me siento bien conmigo misma.
Esta noche, si sueño con ella, no echaré a correr :o)
Comentario:
Me alegro de que te lo hayas pasado bien estos dias :D
y si tú has notado algo por su parte, por algo será...
y si tú has notado algo por su parte, por algo será...
Comentario:
Me alegro mucho de que vayas encontrando la respuesta a tus preguntas. Me alegro porque estoy convencida de que te sientes cada vez mejor ;)
Sigue así, majísima ;)
Sigue así, majísima ;)
Comentario:
Se feliz contigo misma...A veces el camino no es sencillo. Pero me alegro que sepas decidir y que tengas valentia para aceptar...Disfruta!!!
Comentario:
La vida esta llena de casualidades, y me encantan jeje :o)
Comentario:
jeje, te estaba escribiendo el comentario anterior mientras tú escribías en mi blog sobre el artículo correspondiente, ¡qué gracia!
Comentario:
Me alegro que hayas aceptado algo de ti que sentías desde hacía tiempo. Espero que seas muy feliz.
Me temo que son sentimientos difíciles de identificar, puesto que en esta socieddad heterosexista no hay muchos referentes para nosotras, ni gente conocida que comprenda esto porque haya vivido cosas parecidas
Te deseo mucha suerte "fuera del armario" ;)
Un saludo
Me temo que son sentimientos difíciles de identificar, puesto que en esta socieddad heterosexista no hay muchos referentes para nosotras, ni gente conocida que comprenda esto porque haya vivido cosas parecidas
Te deseo mucha suerte "fuera del armario" ;)
Un saludo





