jueves, doce de junio de 2008
salgo a dar un pequeño paseo, voy cojeando a causa de una pequeña tontería. cuando ya estoy de regreso, mi cojera se acentúa hasta resultar casi cómica. el dolor me impide apoyar completamente el pie en el suelo y además el reflejo me coarta el primer impulso de hacerlo. afortunadamente, la cojera desaparecerá dentro de unos pocos días, pero me da por pensar que ocurriría de no desaparecer, de añadirse a las mil y una gavelas que día a día se van colgando de mí y me adornan conforme pasa el tiempo. muevo la cabeza negativamente, desaparecerá, seguro, al menos hasta la próxima vez. que volverá a haber una próxima.
Comentario:
A lo mejor tienes que dejar de tontear con la francesa y la alemana, y dedicarte al dominó y al tute. Que ya vamos teniendo una edad...