I WANT TO BE BARDOT
"Por culpa" del amor de mi vida, jugador de volley profesional, comencé una carrera sin retorno hacia la perfección física, que he decidido culminar ya con una sesión de fotos sexys. Quiero que antes de que mi cuerpo se estropee quede el reflejo de tiempos pasados. Esta semana he trabajado con un fotógrafo de Moda, que a parte de ser bueno en su trabajo dicen que lo es en la cama, un , un chico malo ,de los que me vuelven loca.
Y me voy a convertir en Brigitte Bardot para él, para la cámara.

Y me voy a convertir en Brigitte Bardot para él, para la cámara.

BENDITO INTERNET
Y como mi vida sexual en pareja se ha apagado de pronto he decidido recurrir a Internet, fuente erótica y de amantes inagotables e incansables. De momento no me he decidido a practicar sexo virtual, aunque no quiere decir que no lo haya experimentado ya. Fue con un cubano, un chico sensible y tierno. Fue físico, oscénamente físico.
La incompatibilidad intelectual era categórica, repugnante...sus faltas de ortografía y su desconocimiento de la lengua no fueron suficientes en este caso para mermar el deseo. Una pasión descontrolada e instrumentalizada a través de una webcam, cada uno en su puesto de trabajo: él en la bodega de un bar, sucio, desordenado y decadente, yo en la intimidad de un despacho rodeado de gente.
-¿Quieres ver cómo me toco? Tengo una cam y me has excitado.
-Yo también tengo una.
-Eres más bonita que en las fotos y ese escote....
-¿Puedes subir un poco la cámara? Prefiero ver tu cara de placer...
Voy a enviarte algo para que veas lo que te voy a hacer ahora.

Tuvimos unos cuatro o cinco encuentros. Cada vez que el aparecía en el messenger ya comenzaba a excitarme y a pensar en la nueva historia que iba a inventarme para él, la geisha, la enfermera...
REINVENTAR EL KAMASUTRA
Tengo que confesarlo: nunca he leído el Kamasutra. Y no es que no me atraiga la idea, símplemente no ha surgido la oportunidad y he encontrado una alternativa, que es practicar todo lo que se me pase por la cabeza. Y este fin de semana he conseguido una nueva y maravillosa postura.
Aunque al principio pueda parecer incómoda, resulta tremendamente satisfactoria tanto para el hombre como para la mujer. Trataré de explicarla lo mejor posible. La mujer tumbada boca arriba y el hombre encima en posición tradicional. Después la mujer pasa la pierna derecha entre las piernas del hombre y con la izquierda bordea su cintura, pero hacia el lado contrario, es decir hacia la derecha. La pierna derecha entre las piernas hacia la izquierda y la izquierda hacia la derecha con el cuerpo ligeramente ladeado. De esta forma se consigue que el clítoris se roce constantemente y que se ejerza más presión sobre el pene.
Como me imagino que esta explicación no ha sido nada erótica...
Esto es lo más parecido que he encontrado.
Aunque al principio pueda parecer incómoda, resulta tremendamente satisfactoria tanto para el hombre como para la mujer. Trataré de explicarla lo mejor posible. La mujer tumbada boca arriba y el hombre encima en posición tradicional. Después la mujer pasa la pierna derecha entre las piernas del hombre y con la izquierda bordea su cintura, pero hacia el lado contrario, es decir hacia la derecha. La pierna derecha entre las piernas hacia la izquierda y la izquierda hacia la derecha con el cuerpo ligeramente ladeado. De esta forma se consigue que el clítoris se roce constantemente y que se ejerza más presión sobre el pene.
Como me imagino que esta explicación no ha sido nada erótica...
Esto es lo más parecido que he encontrado.UN REGALO
-Creo que tienes preparada para mí una sorpresa.
-Sí, ponte especialmente espectacular que nos vamos de cena.
-Por ejemplo un vestido de noche largo.
-Seguro que me gustará.
Me acabo de gastar 1.100 euros en un precioso vestido de Carolina Herrera negro de encaje y esta era la ocasión perfecta para estrenarlo.
Mi conjunto de J.LO rosa (la ropa interior siempre debe ser un poco más picante o agresiva) y unos tacos de ocho centímetros con pulsera. Me imaginaba que me llevaría a cenar a un reservado o a su habitación de hotel, pero...cuando su coche tomó la dirección del puerto me di cuenta de que íbamos a cenar en un barco.
-¿Te gusta? ¿Quieres pasar el fin de semana conmigo?...antes de que contestes quiero que sepas que he traído todo lo necesario: poca ropa, comida, un patrón de barco y muchas ganas de "perder" el tiempo contigo.
Mi respuesta fue un beso, suave, tierno y muy carnoso.
Después de saludar al que sería nuestro patrón desde el sábado hasta el lunes, nos fuimos hasta la cubierta dónde nos esperaban unas preciosas túnicas, en mi caso transparente, y una maravillosa comida.
1º Dátiles con queso derretido
2º Cuscús de cordero
Postre: todo tipo de frutas
Me resultaba muy sexy comer con las manos, pero me gustó más cuando Rodrigo se puso un trozo de melocotón en la boca y se acercó a mi de rodillas, léntamente...sin rozarle los labios le arrebaté la fruta y mientras me la comía no dejé de mirarle fijamente ni un sólo segundo. Después me levanté y le obligué a sacarse la ropa. Me arrodillé sobre uno de los cojines y comencé a lamérsela como si fuese un helado, mientras con la mano comenzaba a darle todo el placer que su rostro me pedía.
El patrón del barco observaba todos nuestros movimientos, pero yo no me di cuenta hasta que Rodrigo me levantó. Ya no podía más, necesitaba penetrarme. Me levantó sobre su cintura y empecé a notar su respiración sobre mi cuello.
-¿Sabes que nos están mirando?
-¿Quieres que vaya a decirle algo?
-No, déjale.
Mi cuerpo empezó a responder al placer y me invadió el calor. Rodrigo apretaba sus manos contra mi para sentirse más dentro. Empezó a jugar con sus dedos por mis nalgas buscando refugio y calor, y lo encontró. Yo sabía que el patrón del barco se estaba masturbando y eso me excitaba aún más.
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-Sí, ponte especialmente espectacular que nos vamos de cena.
-Por ejemplo un vestido de noche largo.
-Seguro que me gustará.
Me acabo de gastar 1.100 euros en un precioso vestido de Carolina Herrera negro de encaje y esta era la ocasión perfecta para estrenarlo.
Mi conjunto de J.LO rosa (la ropa interior siempre debe ser un poco más picante o agresiva) y unos tacos de ocho centímetros con pulsera. Me imaginaba que me llevaría a cenar a un reservado o a su habitación de hotel, pero...cuando su coche tomó la dirección del puerto me di cuenta de que íbamos a cenar en un barco.
-¿Te gusta? ¿Quieres pasar el fin de semana conmigo?...antes de que contestes quiero que sepas que he traído todo lo necesario: poca ropa, comida, un patrón de barco y muchas ganas de "perder" el tiempo contigo.
Mi respuesta fue un beso, suave, tierno y muy carnoso.
Después de saludar al que sería nuestro patrón desde el sábado hasta el lunes, nos fuimos hasta la cubierta dónde nos esperaban unas preciosas túnicas, en mi caso transparente, y una maravillosa comida.
1º Dátiles con queso derretido
2º Cuscús de cordero
Postre: todo tipo de frutas
Me resultaba muy sexy comer con las manos, pero me gustó más cuando Rodrigo se puso un trozo de melocotón en la boca y se acercó a mi de rodillas, léntamente...sin rozarle los labios le arrebaté la fruta y mientras me la comía no dejé de mirarle fijamente ni un sólo segundo. Después me levanté y le obligué a sacarse la ropa. Me arrodillé sobre uno de los cojines y comencé a lamérsela como si fuese un helado, mientras con la mano comenzaba a darle todo el placer que su rostro me pedía.
El patrón del barco observaba todos nuestros movimientos, pero yo no me di cuenta hasta que Rodrigo me levantó. Ya no podía más, necesitaba penetrarme. Me levantó sobre su cintura y empecé a notar su respiración sobre mi cuello.
-¿Sabes que nos están mirando?
-¿Quieres que vaya a decirle algo?
-No, déjale.
Mi cuerpo empezó a responder al placer y me invadió el calor. Rodrigo apretaba sus manos contra mi para sentirse más dentro. Empezó a jugar con sus dedos por mis nalgas buscando refugio y calor, y lo encontró. Yo sabía que el patrón del barco se estaba masturbando y eso me excitaba aún más.
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...YA DE MADRUGADA
-Uhmmmmm....¿qué hora es cielo?
-Sigue durmiendo son las dos de la mañana. Qué bien hueles niña, déjame olerte...uff...creo que esta es la parte de tu cuerpo que mejor huele. No te muevas sigue durmiendo.
-Si me tocas por ahí como pretendes que me quede quieta. ¿Quieres matarme?
Mi cuerpo desnudo se retorcía en busca de su piel, pero se había metido en la cama con su traje y a pesar de todo podía notar su erección. Yo, sin embargo, le esperaba completamente desnuda. Estábamos abrazados de espaldas, sus enormes brazos rodeaban todo mi cuerpo impidiendo que me moviese, pero él no dejaba de hacerlo, se frotaba contra mí una y otra vez mientras mi pulso se aceleraba. Mis ganas de notarlo dentro hacían que la respiración se acelerase cada vez más, quería girarme y besarle de forma salvaje. Me sentía dominada, poseída pero no debía moverme para no estropearlo. Me puso tumbada boca abajo y empezó a recorrer mi cuerpo besándolo, lamíéndolo, acariciándolo... desde los pies hasta el cuello. Hasta que se detuvo y entonces fue cuando un calor abrasador me recorrió la piel. Estaba dentro de mí y me sujetaba los brazos con fuerza, pero sin lastimarme. Comenzó a moverse en círculos, unas veces más salvaje y otras más suaves, movimientos perfectamente estudiados para hacerme gemir de placer. Y entonces con su mano buscó desesperado mi clítoris y fue como una sacudida, seguida de otras muchas, hasta que se desplomó sobre mi espalda.
Se desnudó y nos dormimos abrazados oliéndonos la piel.
-Tengo una sorpresa para ti, pero tendrás que esperar hasta el sábado. Duérmete niña.
P.D. A todos los que me dejais mensajes y no puedo responder por no tener contraseña...mil besos.
-Sigue durmiendo son las dos de la mañana. Qué bien hueles niña, déjame olerte...uff...creo que esta es la parte de tu cuerpo que mejor huele. No te muevas sigue durmiendo.
-Si me tocas por ahí como pretendes que me quede quieta. ¿Quieres matarme?
Mi cuerpo desnudo se retorcía en busca de su piel, pero se había metido en la cama con su traje y a pesar de todo podía notar su erección. Yo, sin embargo, le esperaba completamente desnuda. Estábamos abrazados de espaldas, sus enormes brazos rodeaban todo mi cuerpo impidiendo que me moviese, pero él no dejaba de hacerlo, se frotaba contra mí una y otra vez mientras mi pulso se aceleraba. Mis ganas de notarlo dentro hacían que la respiración se acelerase cada vez más, quería girarme y besarle de forma salvaje. Me sentía dominada, poseída pero no debía moverme para no estropearlo. Me puso tumbada boca abajo y empezó a recorrer mi cuerpo besándolo, lamíéndolo, acariciándolo... desde los pies hasta el cuello. Hasta que se detuvo y entonces fue cuando un calor abrasador me recorrió la piel. Estaba dentro de mí y me sujetaba los brazos con fuerza, pero sin lastimarme. Comenzó a moverse en círculos, unas veces más salvaje y otras más suaves, movimientos perfectamente estudiados para hacerme gemir de placer. Y entonces con su mano buscó desesperado mi clítoris y fue como una sacudida, seguida de otras muchas, hasta que se desplomó sobre mi espalda.
Se desnudó y nos dormimos abrazados oliéndonos la piel.
-Tengo una sorpresa para ti, pero tendrás que esperar hasta el sábado. Duérmete niña.
P.D. A todos los que me dejais mensajes y no puedo responder por no tener contraseña...mil besos.
2ªCITA
No he podido esperar más para verle, ni para provocar un encuentro fortuito con él en el gimnasio. Se que va a estar poco tiempo en la ciudad y necesito verle, sentirle, tocarle...
-Me alegro de que me llames. Ahora mismo estaba pensando en ti niña. Me haces falta.
-Te echo de menos. Quiero verte.
-Hoy no vamos a poder, tengo una reunión a las 9 y debo ir a cenar con unos clientes de la ciudad. ¿Comemos mañana juntos?
-Por supuesto.
-¿Sabes? Hoy en el despacho he empezado a pensar en todo lo que ha pasado este fin de semana y no he podido evitar excitame, tanto que me he masturbado pensando en ti preciosa.
-No eres el único.....Hummm, ¿cuéntame cómo vas vestido ahora?
-Llevo un traje chaqueta italiano...
-¿Te he dicho que me excitan los hombres de uniforme?
-¿Y tú niña?
-Una minifalda vaquera, una camisa de seda vaporosa, pero semitransparente y para ti me he puesto un tanga color rosa con una fresita. Se que te gustan las fresas.
-Sólo de pensarlo... ufff...me va estallar el pantalón
-Me gustaría estar ahí contigo para tocarte, tengo ganas de sentir tu piel. ¿Sabes, yo también me he excitado? Creo que te voy a dejar las llaves de mi casa en el buzón de la entrada, me da igual a la hora que llegues, pero quiero verte. !Dios mio, no creo que pueda esperar hasta esta noche!
-No me pongas esa voz que voy a tener que salir del despacho a secuestrarte.
-Hazlo.
-No puedo, pero si pudiese te deboraría la fresa aquí mismo, encima de la mesa.
-Para, para, para...estoy trabajando y tengo demasiada gente a mi alrededor. Ven esta noche a mi casa.
-Me alegro de que me llames. Ahora mismo estaba pensando en ti niña. Me haces falta.
-Te echo de menos. Quiero verte.
-Hoy no vamos a poder, tengo una reunión a las 9 y debo ir a cenar con unos clientes de la ciudad. ¿Comemos mañana juntos?
-Por supuesto.
-¿Sabes? Hoy en el despacho he empezado a pensar en todo lo que ha pasado este fin de semana y no he podido evitar excitame, tanto que me he masturbado pensando en ti preciosa.
-No eres el único.....Hummm, ¿cuéntame cómo vas vestido ahora?
-Llevo un traje chaqueta italiano...
-¿Te he dicho que me excitan los hombres de uniforme?
-¿Y tú niña?
-Una minifalda vaquera, una camisa de seda vaporosa, pero semitransparente y para ti me he puesto un tanga color rosa con una fresita. Se que te gustan las fresas.
-Sólo de pensarlo... ufff...me va estallar el pantalón
-Me gustaría estar ahí contigo para tocarte, tengo ganas de sentir tu piel. ¿Sabes, yo también me he excitado? Creo que te voy a dejar las llaves de mi casa en el buzón de la entrada, me da igual a la hora que llegues, pero quiero verte. !Dios mio, no creo que pueda esperar hasta esta noche!
-No me pongas esa voz que voy a tener que salir del despacho a secuestrarte.
-Hazlo.
-No puedo, pero si pudiese te deboraría la fresa aquí mismo, encima de la mesa.
-Para, para, para...estoy trabajando y tengo demasiada gente a mi alrededor. Ven esta noche a mi casa.
CUATRO HORAS
Llevo cuatro horas y unos cuantos minutos sin verle. La última vez estaba sentado en mi salón desayunando, semidesnudo...
Nos conocimos este sábado en el gimnasio y por mi parte el flechazo fue instantaneo. Fue su cuerpo el que me enamoró. Tiene la espalda y los brazos perfectamente definidos, su pecho encaja a la perfección con el mio. Estamos hechos el uno para el otro, sexualmente tenemos las mismas perversiones y los mismos gustos.
-¿Por qué no te había visto antes?
-¿Cómo?
A pesar de llevar el mp3 puesto le había oido perfectamente, estaba sin volumen para poder escuchar el sonido de su respiración.
-Me llamo Rodrigo.
Sus ojos negros se clavaron en los mios y entonces me di cuenta de que además de un precioso cuerpo tenía un rostro maravilloso. La piel morena, la mirada rasgada, el pelo como el azabache...
-No me has visto antes porque es la primera vez que vienes.
-¿Cómo puedes estar tan segura?
-Te habría visto.
Estuvimos un buen rato hablando y mucho tiempo desnudándonos con la mirada, hasta que...
-¿Te gustaría quedar esta noche?
-Tengo trabajo, pero... es una inauguración...¿si quieres?
-¿A qué hora nos vemos?
A las 9 quedamos y a las 10 estábamos de camino a mi apartamento. En el primer semáforo en rojo ya había puesto su mano sobre mi muslo y empezó a subirla y a bajarla como si estuviese jugando con ella. En el segundo semáforo decidió que era el momento de olerme el cuello y en el tercero, de jugar con mi barriga, pero ahora lo hacía con la mano y con la boca. Deslizó su mano por dentro de mi pantalón y empezó a acariciarme. Lo mejor de todo es que todavía no nos habíamos besado.
Al llegar al parking, no esperé hasta mi plaza, me saqué el cinturón de seguridad y empecé a bajarle los pantalones allí mismo. Hasta la polla la tenía perfecta, !qué maravilla! Empecé a besársela, a lamerla, a disfrutarla hasta que no pudo más, entonces me agarró la cara y me besó.
Nos pasamos la noche viendo películas antiguas abrazados en el sillón y el fin de semana haciendo el amor por todo el apartamento.
Nos conocimos este sábado en el gimnasio y por mi parte el flechazo fue instantaneo. Fue su cuerpo el que me enamoró. Tiene la espalda y los brazos perfectamente definidos, su pecho encaja a la perfección con el mio. Estamos hechos el uno para el otro, sexualmente tenemos las mismas perversiones y los mismos gustos.
-¿Por qué no te había visto antes?
-¿Cómo?
A pesar de llevar el mp3 puesto le había oido perfectamente, estaba sin volumen para poder escuchar el sonido de su respiración.
-Me llamo Rodrigo.
Sus ojos negros se clavaron en los mios y entonces me di cuenta de que además de un precioso cuerpo tenía un rostro maravilloso. La piel morena, la mirada rasgada, el pelo como el azabache...
-No me has visto antes porque es la primera vez que vienes.
-¿Cómo puedes estar tan segura?
-Te habría visto.
Estuvimos un buen rato hablando y mucho tiempo desnudándonos con la mirada, hasta que...
-¿Te gustaría quedar esta noche?
-Tengo trabajo, pero... es una inauguración...¿si quieres?
-¿A qué hora nos vemos?
A las 9 quedamos y a las 10 estábamos de camino a mi apartamento. En el primer semáforo en rojo ya había puesto su mano sobre mi muslo y empezó a subirla y a bajarla como si estuviese jugando con ella. En el segundo semáforo decidió que era el momento de olerme el cuello y en el tercero, de jugar con mi barriga, pero ahora lo hacía con la mano y con la boca. Deslizó su mano por dentro de mi pantalón y empezó a acariciarme. Lo mejor de todo es que todavía no nos habíamos besado.
Al llegar al parking, no esperé hasta mi plaza, me saqué el cinturón de seguridad y empecé a bajarle los pantalones allí mismo. Hasta la polla la tenía perfecta, !qué maravilla! Empecé a besársela, a lamerla, a disfrutarla hasta que no pudo más, entonces me agarró la cara y me besó.
Nos pasamos la noche viendo películas antiguas abrazados en el sillón y el fin de semana haciendo el amor por todo el apartamento.
ODIO O PASÍÓN
Le había traicionado repetidas veces en el pasado, pero él insistía en que seguía pensando en mí. No podía entenderlo y en el fondo me gustaba esa sensación de poder. Una madrugada apareció. Estaba allí esperando en medio de la multitud de una discoteca y parecía que estaba solo. EN EL FONDO nos habíamos quedado los dos sólos. Habíamos bebido tanto que lo que sentíamos estaba adornado, en mi caso por las burbujas de champagne de la fiesta del nautico y en el suyo por unos cuantos whiskys con hielo en la penumbra de su apartamento.
En aquel momento me pareció el ser más bohemio y atractivo del mundo. Todo lo que había odiado de él, de repente se presentaba como maravilloso, su barba incipiente perpetua, su manera de agarrar el cigarro y la cara que ponía al exhalar el humo. !Perfecto!
Mientras nos íbamos acercando podía sentir como crecía la intensidad de mi respiración. Le deseaba.
ME puse a su lado y sin mirarle a la cara le dije:
-¿Me DESEAS tanto como yo a ti?
Su respuesta fue inmediata:
-No, creo que no.
-Fóllame entonces y desaparece.
Lo más cercano que encontramos fue el baño. Sólo recuerdo gente, no podría decir ni cuánta, ni qué hacían allí. Nos estábamos comiendo la boca y nuestros cuerpos estaban completamente pegados, no veíamos más allá de nuestro deseo. Entonces un alma adorable nos cedió su turno en el lavabo.
-Podeis pasar, por lo menos que lo pasen bien otros.
Me puso contra la pared, me levantó el vestido y me separó el tanga hacia un lado. Su lengua me recorrió el cuerpo como un látigo. Me penetró mientras me frotaba el clítoris tan fuerte que me daban ganas de gritar. Creo que esa noche probamos todas las posturas posibles en un sólo polvo y en un cuarto de baño. Su polla estaba tan dura y yo estaba tan mojada que sólo tardamos diez minutos en salir de allí, pero el sudor de nuestras manos estaba presente por todas las paredes.
Habría que embasar esas experiencias para poder repetirlas...SIEMPRE.
En aquel momento me pareció el ser más bohemio y atractivo del mundo. Todo lo que había odiado de él, de repente se presentaba como maravilloso, su barba incipiente perpetua, su manera de agarrar el cigarro y la cara que ponía al exhalar el humo. !Perfecto!
Mientras nos íbamos acercando podía sentir como crecía la intensidad de mi respiración. Le deseaba.
ME puse a su lado y sin mirarle a la cara le dije:
-¿Me DESEAS tanto como yo a ti?
Su respuesta fue inmediata:
-No, creo que no.
-Fóllame entonces y desaparece.
Lo más cercano que encontramos fue el baño. Sólo recuerdo gente, no podría decir ni cuánta, ni qué hacían allí. Nos estábamos comiendo la boca y nuestros cuerpos estaban completamente pegados, no veíamos más allá de nuestro deseo. Entonces un alma adorable nos cedió su turno en el lavabo.
-Podeis pasar, por lo menos que lo pasen bien otros.
Me puso contra la pared, me levantó el vestido y me separó el tanga hacia un lado. Su lengua me recorrió el cuerpo como un látigo. Me penetró mientras me frotaba el clítoris tan fuerte que me daban ganas de gritar. Creo que esa noche probamos todas las posturas posibles en un sólo polvo y en un cuarto de baño. Su polla estaba tan dura y yo estaba tan mojada que sólo tardamos diez minutos en salir de allí, pero el sudor de nuestras manos estaba presente por todas las paredes.
Habría que embasar esas experiencias para poder repetirlas...SIEMPRE.





