Una cosa es ser humilde, y otra pecar de gilipollas
Y yo, a veces, peco de gilipollas. Bueno tampoco tantas veces, pero algunas si, y no debería.
Porque hay que echarle morro a la vida.
Echarle morro a la vida pero por supuesto siempre desde la humildad, y sin pisar a nadie ni hacer daño.
Total, no sé hacer daño. A veces debería aprender...
Tan adorable que siempre...OS QUIERO.
Porque hay que echarle morro a la vida.
Echarle morro a la vida pero por supuesto siempre desde la humildad, y sin pisar a nadie ni hacer daño.
Total, no sé hacer daño. A veces debería aprender...
Tan adorable que siempre...OS QUIERO.





