La mujer más bonita
Ella era la mujer más bonita que habia visto nunca.
Cuando pasó caminando por la plaza todo el pueblo se volvió a mirarla y no sólo porque fuera una intrusa, sino por su belleza, porque impactaba y hacía que cualquiera que se encontrara dentro de su radio de acción fuera atraído como un imán hacia ella y no pudiera dejar de mirarla.
Llevaba el pelo a lo garçon, como lo llamaban en la vecina ciudad de la luz, París, ese sueño que se nos tenía tan prohibido. En la época, ese corte de pelo sólo estaba permitido para mujeres como ella en nuestro país, mujeres que estuvieran hechas de otra pasta.
Las gafas de sol le cubrían casi toda la cara, negras, sobrias, elegantes, elegantes como nunca las habíamos visto en el barrio. Porque en la época, si llevabas gafas de sol, o querías ocultar algo, o estabas hecho de otra pasta.
Mejor olvidarla.
Alguien así no nos podía hacer ningún bien.
Tan adorable que siempre...OS QUIERO.
Cuando pasó caminando por la plaza todo el pueblo se volvió a mirarla y no sólo porque fuera una intrusa, sino por su belleza, porque impactaba y hacía que cualquiera que se encontrara dentro de su radio de acción fuera atraído como un imán hacia ella y no pudiera dejar de mirarla.
Llevaba el pelo a lo garçon, como lo llamaban en la vecina ciudad de la luz, París, ese sueño que se nos tenía tan prohibido. En la época, ese corte de pelo sólo estaba permitido para mujeres como ella en nuestro país, mujeres que estuvieran hechas de otra pasta.
Las gafas de sol le cubrían casi toda la cara, negras, sobrias, elegantes, elegantes como nunca las habíamos visto en el barrio. Porque en la época, si llevabas gafas de sol, o querías ocultar algo, o estabas hecho de otra pasta.
Mejor olvidarla.
Alguien así no nos podía hacer ningún bien.
Tan adorable que siempre...OS QUIERO.





